Los rayos del sol traspasaban el ventanal de la habitación, iluminando los cuerpos desnudos cubiertos por una sábana de color blanco. Hermione se encontraba recostada boca abajo, la tela solo la tapaba de la cintura para abajo mientras que uno de los brazos de Ron la rodeaba y caía sobre su espalda descubierta.

Ambos jóvenes dormían plácidamente hasta que por la ventana entró un lince plateado haciendo sobresaltar a Ron, hasta que se dio cuenta que estaba en presencia de un Patronus y que de él salió la voz de Kingsley.

"Buenos días Ron, debo informarte que logré arreglar con el Ministro de Magia de Australia el caso de los padres de Hermione y todo está pautado para que el plan sea ejecutado esta misma tarde.

Necesito que tú y Hermione se dirijan hoy a las 2:00 de la tarde al Ministerio, ahí les explicaran todo lo que deberán hacer y para el final de la tarde los padres de Hermione tendrán su memoria restaurada.

Espero haberles ayudado y que tengan mucha suerte".

Ron al terminar de escuchar esto dirigió su mirada a Hermione quien se encontraba aún dormida y sonrió al saber que después de tanto tiempo al fin estaría con sus padres, no podría retrasar aquella noticia más tiempo y decidió despertarla.

Se acercó a ella y fue depositando pequeño besos a los largo de su espalda blanquecina y desnuda hasta llegar al cuello y dirigirse a su oreja para empezar a susurrarle mientras ella se removía de a poco al sentir el contacto de los labios de Ron con su piel.

-Oye sé que tuvimos una noche movida pero ya es hora de despertar.

Hermione se movía perezosamente aún sin despertar totalmente, así que Ron siguió hablándole.

-Si no te levantas no podré darte una sorpresa que te tengo.

Al escuchar esto Hermione alzó un poco la cabeza para mirar al chico que le estaba sonriendo graciosamente y él volvió a hablar – ¡Oye! ¿Así si te levantas verdad?

Hermione se rio para luego levantar bien su cabeza pero con su cuerpo aún boca abajo tapando sus senos, esta vez sí decidió hablar – Buenos días.

-Buenos días, no sabía que tuvieras el sueño tan pesado – dijo él en broma.

Ella sonrió penosamente – Te culpo por eso.

-¿Qué tengo que ver yo ahí? – dijo fingiendo indignación.

-Tú mismo dijiste que fue una noche movida.

-Oh claro cúlpame por eso, además no fui yo el que comenzó todo.

-Pues no fui yo la que se desnudó, tú lo hiciste por mí.

-Pero si me besaste y luego de eso te pusiste salvaje.

-Tú fuiste el que se recostó sobre mí.

-Y tú fuiste la que me rasguñó toda la espalda, eres una salvaje.

-Dijiste que te encantaba lo salvaje – dijo ella recalcando lo de la noche anterior.

En este momento Ron se acercó a ella hasta quedar a escasos centímetros de su rostro y le habló en susurro – Y no mentía cuando te lo dije ¿por qué crees que adoro pelear contigo? Te pones de lo más salvaje – y al terminar esto le plantó un beso en los labios.

Debido a que se encontraban en una posición incómoda Hermione se recostó de forma correcta en la cama y sin tardar mucho Ron se puso encima de ella para empezar a acariciar su cuerpo desde aquella nueva posición mientras la besaba con desespero. Ambos ahogaban gemidos al sentir la cercanía del otro. Ron sabía a lo que iba todo eso si continuaban así que con la respiración ahogada decidió hablarle a la chica.

-Recuerda que tengo una sorpresa para ti.

-¿La sorpresa no puede esperar? – Dijo ella mientras le plantaba unos besos en el cuello.

-De hecho no puede esperar si quieres ver a tus padres hoy.

Al escuchar esto Hermione dejó los besos y miró al chico sin creerlo, él se tumbó a su lado y se sentó en la cama, ella lo imitó tapándose con las sábanas y aún sin poder creer lo que había escuchado, así que decidió hablarle.

-¿De qué hablas?

-Antes de que despertaras recibí un patronus de Kingsley, me dijo que todo está listo para que les regresen la memoria a tus padres, no me dio detalles, solo me dijo que debemos ir al Ministerio a las 2:00 de la tarde y ahí nos informaran todo.

-¿En serio Kingsley pudo hacer todo eso tan pronto?

-Bueno supongo que como lleva tiempo con este caso solo era cuestión de que viniéramos y de que localizaran a tus padres, sin embargo, no nos iremos de inmediato porque sé que quieres pasar tiempo con ellos.

-No puedo creer que los veré hoy, después de tanto tiempo Ron.

-Ya era hora de que todo tu esfuerzo durante la Guerra tuviera resultados, todo va estar bien.

Hermione miró a Ron y se acercó a él lentamente para besarlo, pero esta vez no fue como la primera vez, lo hizo de una manera suave y pausada, este beso los hizo sentirse distintos en muchas formas ya que no sólo era erótico y apasionado, esta vez era con amor y con la satisfacción de saber que podían contar el uno con el otro en las buenas y en las malas, tal como debía ser.

Ambos se separaron y Hermione volvió a hablar sin dejar de mirar al chico a los ojos con mucha intensidad.

-Gracias por todo.

-No me lo agradezca, tú te lo mereces por ser la persona más maravillosa del mundo.

Ella se mordió el labio mientras sonreía – Te amo Ron.

-Te amo Hermione, y ni creas que te dejaré sola, incluso veré contigo a tus padres aunque tal vez quieran matarme.

-¿Por qué habrían de matarte?

-Ehm bueno, supongo que tú les quieres contar sobre Rose ¿verdad?

-Pues claro que sí, y también les contaré todo lo que pasó y haré lo posible para que no te maten.

Entonces Ron decidió hacerle una pregunta que le generó intriga y nerviosismo – ¿Les contarás sobre nosotros?

-¿A qué parte de nosotros te refieres? – Él la miró confundido y ella decidió ser más específica – Digo que si ¿les contaré sobre los que pasamos el último año, o sobre nosotros como padres de Rose?

-Me refiero a que estamos juntos, a lo que somos.

-¿Y qué somos Ron? – preguntó ella seriamente.

El chico se quedó callado unos minutos ya que no se había puesto a pensar aquello – ¿Tú y yo somos novios?

-Nunca escuché la propuesta.

-Pero lo de anoche... – dijo él para que ella lo interrumpiera.

-Anoche te dije lo que sentía y tú lo hiciste hace ya una semana, además tuvimos relaciones y dormimos juntos, pero eso no significa que sea tu novia, en este momento seguimos siendo solo los padres de Rose.

-Vale, lamento haberlo sobreentendido y tienes razón – dijo él dando un suspiro y tomando la mano de la chica entre la suya – Hermione ¿quieres ser mi novia a pesar de todas mis idioteces?

-Ron no haces idioteces, además a mí me gustas así como eres.

-¿Eso es un sí?

Ella sonrió y luego le dio un corto beso en los labios – Es un sí.

Ron no pudo evitar abalanzarse sobre ella para empezar a besarla por todas partes mientras Hermione hablaba entre risas – Ron sé que estás feliz pero creo que debemos prepararnos para ir a Ministerio.

-Sólo le estoy dando besos a mi novia – dijo él haciendo énfasis en las últimas dos palabra y mientras besaba la clavícula de ella.

-Bueno pero tú novia necesita un baño y también tiene hambre.

En este momento Ron dejó de besarla y la miró – De hecho también tengo mucha hambre.

Ella rio sonoramente – Lo supuse. Tomemos un baño y bajemos a comer algo antes de irnos.

-¿"Tomemos"? O sea que quieres bañarte conmigo – dijo él pícaramente.

-No me refería a eso – dijo ella bastante roja – Quise decir que primero tú y después yo… - pero él la interrumpió.

-No lo niegues, eres una chica mala y quieres bañarte conmigo.

-No es cierto… ¡Oh vamos! – dijo ella mientras le daba un pequeño empujón y lo sacaba de encima de ella.

Hermione se levantó de la cama y se puso su bata de seda que había quedado en suelo la otra noche, todo bajo la mirada de Ron quien aún estaba recostado.

Ella caminó hasta el baño y se giró al escuchar la voz del pelirrojo quien le dijo algo – Sé que solo te quieres hacer rogar, en el fondo sé que quieres que vaya y me meta en la ducha contigo.

-Si te metes en la ducha conmigo no saldremos pronto, así que mejor dejamos ese plan para otro día.

-¡Sabía que sí querías!

-Me parece un buen plan pero para otro momento, mientras tanto disfruta tu ducha solo – dijo ella mientras cerraba la puerta del baño detrás de ella.

Ron se quedó en la cama mirando el techo y sonriendo como un idiota enamorado, porque así mismo se sentía. Es como si cuando estuviese con ella todo lo demás desapareciera y eso le encantaba porque nunca antes había pasado por una experiencia así, y a decir verdad esperaba que todo se mantuviera así, haría lo que fuera para que funcionara.

Ron y Hermione se encontraban en una pequeña sala de espera de un Edifico Muggle, según lo que les habían explicado en el Ministerio justo en aquel Departamento se llevaban a cabo todas las intervenciones con muggles para que así éstos no fuesen llevados directamente al Ministerio de Magia ya que estaba prohibido.

Justo a las 2:00 estuvieron en el Ministerio de Magia de Australia dónde conocieron al propio Ministro, éste los dejó con los encargados de devolverles la memoria a los padres de Hermione.

El plan iba de que los padres de la chica irían al edificio por una invitación a una convención de dentista en la ciudad, pero aquello solo era para traerlos al lugar sin levantar sospechas. Ya desde hacía una hora que los hombres del Ministerio estaban encerrados en un cuarto con los padres de Hermione, sin embargo, aquello no dejaba tranquila Hermione y Ron estaba consciente de eso.

-Relájate, todo va a salir bien – soltó él captando su atención.

-Por más que quiera no puedo estar tranquila – dijo ella nerviosa – ¿Qué tal si algo sale mal y no me recuerdan? ¿O sí solo recuerdan hasta cuando era niña y no saben nada de que soy bruja? Todo puede pasar.

-Hermione ellos son profesionales, lo van a hacer bien y tus padres van a recordar todo – dijo él tranquilizándola – Tal vez al principio estarán algo confundidos pero poco a poco les irás recordando todo.

-Eso no es lo único que me preocupa – dijo ella clavando la mirada en el suelo – Tengo miedo de que no les guste la vida que estoy llevando justo ahora, no se van a esperar nada de lo que les voy a contar, y creo que en cierto modo se van a decepcionar.

-¿Por borrarles la memoria para que estuvieran a salvo? Ya dijimos que lo que hiciste fue lo más valiente del mundo y además no fue fácil para ti hacerlo.

-Ron sabes que lo que más me preocupa es que no acepten a Rose y que tampoco te acepten a ti.

Ron la tomó de la mano y la obligó a que lo mirara a los ojos – Independientemente de eso, sabes que ellos nunca te van a dejar sola, estoy seguro que van a aceptar a Rose, y no importa si a mí quieren matarme pero les voy a demostrar que voy en serio contigo y que no estoy arrepentido de lo que pasó.

-Confío en eso, pero no me quita la sensación de miedo.

-Yo voy a estar contigo cuando les digas todo y también trataré de explicarles, todo va a salir bien.

-¿Te he dicho que eres el mejor?

Él sonrió y se sonrojó un poco – De hecho ya lo sabía – respondió con aires de grandeza.

-No es para tanto – dijo ella rodando los ojos.

-Sabes que estoy jugando contigo.

-Lo sé.

-Lo sabes todo.

Ambos rieron bajando la tensión en el ambiente, definitivamente es algo que Ron siempre causaba en Hermione y es que de cierta forma a pesar de la situación tenía algo positivo que decirle o simplemente buscaba hacerla reír y hacer que se olvidara de sus problemas por un momento, sin duda en un efecto que causaba solo él.

Estaban tan inmersos en su conversación que no se dieron cuenta cuando los hombres del Ministerio salieron por la puerta y se acercaron a ellos haciéndolos levantarse de inmediato, la primera en hablar fue Hermione.

-¿Qué pasó?

-Como todo proceso de recuperación de la memoria fue largo y complicado, pero fue un éxito – dijo uno de ellos.

-Sí, de verdad te felicito porque hiciste un buen hechizo que no dejo secuelas a tus padres – dijo el otro hombre.

-Entonces ¿ellos están bien y recuerdan todo? – dijo ella sin poder creer aquello.

-Están bien, algo confundidos y deberían recordar vagamente el momento en que los desmemorisaste, ya les dijimos donde estaban y el día exacto para tenerlos un poco actualizados, fuera de eso ellos están bien y tienen muchas preguntas que supongo estarás ansiosa por responder.

-¡Gracias! – dijo Hermione dando un salto y abrazando a Ron fuertemente.

Los hombres miraban la escena felices y uno de ellos decidió hablar.

-Debo informarles que es hora de retirarnos, pueden permanecer en la sala o pueden irse.

-Gracias, de verdad muchas gracias – dijo Ron aún sin soltar a Hermione.

Los hombres hicieron un gesto con la cabeza y se retiraron silenciosamente dejando a la pareja en medio de la sala de espera. Hermione se separó de Ron para mirarlo y darle un pequeño beso y luego hablarle – Esto es gracias a ti, de verdad muchas gracias.

-Ya me has agradecido demasiado, anda entremos a ver a tus padres.

Hermione no discutió aquello y fue ella quien se puso frente a la puerta y giró el pomo nerviosamente y al hacerlo entró a la sala dónde en un sillón se encontraban nada más y nada menos que sus padres los cuales al ver a su única hija no pudieron más que poner una enorme sonrisa y levantarse, aunque no hizo falta aquello último porque Hermione se acercó casi corriendo hacía ellos y los abrazo con fuerza, como si su vida dependiera de ello.

-¡Mamá, papá! – Dijo ella entre lágrimas – No puedo creer que esté con ustedes.

-Hermione – dijo su padre.

-Hija, estamos tan confundidos pero alegres de estar contigo – respondió su madre.

Hermione se separó de ellos y los miró a los ojos – Estoy tan feliz de estar con ustedes, y tengo mucho que contarles.

-Ya veo que sí ¿Te parecería ir a nuestra casa y ponernos al día allá? – sugirió su padre feliz.

-Me parece genial.

Entonces la Señora Granger dirigió su mirada hacía la puerta donde se encontraba cierto pelirrojo viendo la escena pero ajeno a ella, la mujer decidió hablar – Ron ya me he acordado de ti, pasa querido.

Él se sobresaltó ya que no esperaba que lo recordara tan pronto, así que decidió entrar y abrazar a la madre de Hermione y darle un apretón de manos a su padre – Me alegro que recuerden todo y de que estén bien.

-Estamos felices de que hayas venido con Hermione – dijo el Señor Granger.

-No podía dejarla sola en algo así – respondió él.

-Me alegra que acompañaras a mi hija, pero ¿el resto de tu familia se quedó en el hotel o están en la sala de espera? Invítalos también a nuestra casa – dijo la Señora Granger creyendo que todos los Weasley se encontraban en Australia.

Ante aquel comentario tanto Ron y Hermione quedaron helados ya que evidentemente ese viaje fue planeado por el chico para ellos dos, todos los demás estaban en Londres. La castaña fue quien habló un poco nerviosa – Es que sólo vinimos Ron y yo.

-¿Ustedes dos solos? – dijo el Señor Granger mirándolos raro.

Ambos asintieron penosamente, los padres de Hermione no dijeron nada más al respecto y optaron por dirigirse a su casa que se encontraba a unas cuadras del edificio, los chicos los siguieron hasta el estacionamiento donde se subieron al auto de los Granger y el hombre condujo por un rato debido al tráfico.

Al cabo de un rato ya se encontraban en la sala de la casa con unas tasas de té preparadas por la señora Granger quien se encontraba ansiosa por saber con lujo de detalles de todo lo que se habían perdido en el último año que estuvieron desmemorizados y en Australia.

-Entonces chicos – dijo el padre de Hermione mirándolos – ¿Qué fue lo que sucedió?

-Primero que todo – intervino la señora Granger – Hermione ¿por qué nos borraste la memoria y nos enviaste aquí a Australia?

-Fue para ponerlos a salvo – dijo ella inmediatamente – Verán, el mago malvado que asesinó a los padres de Harry había regresado y el año pasado cuando los desmemoricé la guerra iba a empezar, y estaban detrás de los hijos de muggles, a ustedes les pudieron hacer daño por mi culpa.

-Pero podíamos defendernos – dijo su padre.

-No papá, esos tipos eran realmente malos, además yo no iba a estar para defenderlos, así que por eso los envié aquí.

-¿Cómo que no estarías para defendernos? – Preguntó su madre – ¿Fue por la escuela?

-No fui a la escuela ese año mamá – dijo ella nerviosamente – El profesor Dumbledore antes de morir le dejo una misión a Harry que solo podía contarnos a Ron y a mí, él contaba con nosotros y lo acompañamos a esa peligrosa misión, fuimos fugitivos y vagamos por todo Londres por meses.

-¿Ustedes tres solos contra el mundo? – Dijo su padre asombrado – Debió ser una misión demasiado peligrosa para tres chicos de 17 años.

-Fue difícil papá, y ya no éramos solo tres chicos, ese viaje y toda la Guerra en general nos hizo convertirnos en adultos antes de tiempo, pasamos por muchos peligros y además sufrimos hambre y frio, fueron meses muy duros para nosotros.

-¿Cuándo terminó todo eso de la Guerra? – Preguntó la Señora Granger.

-La Guerra de Hogwarts fue el 2 de Mayo de este año.

-¿La Guerra fue en la escuela? – dijo su padre asombrado.

-Sí, fue una noche terrible, muchos conocidos murieron en ella y también antes de ella. Por eso necesitaba protegerlos, ni siquiera el auror más experimentado estaba a salvo.

-¿Murió alguien conocido en la Guerra? – Preguntó su madre consternada.

-Mi hermano Fred, Señora Granger – dijo Ron luego de estar callado tanto tiempo.

-Oh Ron – dijo la mujer tristemente – Lo siento tanto, no puedo imaginar cómo está tu familia.

-Lo siento, muchacho – dijo el padre de Hermione.

-Mi familia ya lo ha ido superando, aunque George y mi madre son los que han estado más afectados.

-Si pudiéramos hacer algo – dijo la Señora Granger dándole apoyo al chico.

-Gracias por su preocupación – dijo Ron agradecido – George se ha mantenido ocupado con su negocio en el cual llevo un tiempo trabajando y digamos que a veces no está tan triste por eso, y mamá se ha mantenido bastante ocupada con los bebés – dijo él sin medir sus palabras.

Cuando dijo aquello de inmediato se dio cuenta que hablo de más al hacer referencia a Rose y Teddy, Hermione lo miró asustada y luego la madre de ésta habló – ¿Cuáles bebés? ¿Ya tienes sobrinos Ron?

-Ehm sí – respondió él nervioso tratando de cubrir aquello mientras tanto.

-Hermione sigue hablándonos de la Guerra – Interrumpió su padres – Sigo pensando en que pudimos habernos escondido por nuestra cuenta.

-Papá mataron a muchos hijos de muggles, yo corrí con mucha suerte porque escapé con Harry y Ron y nos estuvimos escondiendo por meses, nadie sabía de nosotros hasta un día que nos encontraron por un hechizo, y digamos que no me trataron nada bien – dijo ella recordando los sucesos de la Mansión Malfoy.

-¿A qué te refieres? – preguntó el Señor Granger.

Hermione no dijo nada por el momento, simplemente se subió la manga izquierda de su blusa mostrándoles así a sus padres su brazo y las cicatrices que decían "Sangre sucia". Los Señores Granger se encontraban sin palabras y solo miraban aquello en el brazo de su hija.

-Una bruja me hizo eso por ser hija de muggles, es una maldición y por eso la voy a tener por siempre, no imaginan lo horrible que fue – dijo ella con un par de lágrimas recordando todo el dolor de esa noche.

-Hija – dijo su madre – Debió ser una experiencia horrible ¿A ustedes no les hicieron nada así Ron?

-No – dijo él – A Harry y a mí nos encerraron en una mazmorra, pero logramos escapar.

-Y Ron me salvó, se enfrentó a la bruja con mucha valentía y me sacó de ahí.

-¿Tú hiciste eso Ron? – dijo el padre de Hermione.

-No es para tanto, no podía dejarla en manos de esa horrible bruja – dijo él siendo modesto y un poco rojo.

-Él me salvó la vida – dijo finalmente Hermione apretándole la mano.

-Y te agradezco por ello Ron, además estoy seguro de que tú y Harry la mantuvieron a salvo por todo ese viaje, ella no podría haber estado en mejor compañía que la de ustedes dos a pesar de la situación – dijo el Señor Granger.

-Además la acompañaste hasta aquí, y eso ya es decir mucho – Agregó la señora Granger agradecida con el chico.

-La verdad señores – dijo Ron mientras miraba a la chica – Hermione fue quien nos mantuvo a salvo y con vida a Harry y a mí.

-Hablando de Harry ¿Dónde está? Creí que él también estaría aquí cuando vi a Ron – preguntó el Señor Granger intrigado.

-Harry tuvo unos meses agitados ya que tuvo que hacer muchas declaraciones cuando la Guerra terminó, debía arreglar los papeles de la casa que le dejó su padrino y además cuidar de su ahijado – Explicó la castaña.

-¿Tiene un ahijado? – preguntó su madre confundida.

-Sí, aunque es una historia triste – dijo Ron – Es el hijo del profesor Remus Lupin y su esposa Tonks, pero ellos fallecieron en la Guerra, y ahora Teddy es huérfano.

-Por Dios – dijo la mujer – Pobre criatura.

-Debe ser muy duro para el pequeño estar sin sus padres – agregó el Señor Granger.

-La verdad es que él apenas tenía un mes de nacido cuando sus padres murieron, sin embargo, sigue siendo triste. Por suerte tiene a su abuela que lo está criando, y Harry que no deja de preocuparse por él – finalizó Ron.

-¿Y está ahora con él? – Preguntó la Señora Granger.

-Ahora está con su abuela porque Harry entró en otoño a la escuela de Aurores – dijo Ron.

-¿En serio? – Dijo el padre de Hermione – ¿Sin haber terminado Hogwarts?

-Nosotros tres fuimos la excepción – dijo a castaña – Nos ofrecieron un cupo en la escuela de Aurores o terminar nuestra educación en Hogwarts debido a la Guerra.

-Entonces ¿ustedes que decidieron? – dijo la madre de Hermione emocionada.

Ron y Hermione se pusieron realmente serios, ya era la hora de explicarles la parte más difícil de la historia y la que más temían, sin embargo, debían afrontarlo con calma y absteniéndose a las consecuencias de ellos, la chica fue la primera en hablar.

-Saben que no me gustaba la escuela de Aurores porque prefería las leyes mágicas, pero tampoco regresé a Hogwarts.

-Yo siempre quise ser Auror, pero tuve que rechazar ambas ofertas y por eso estoy trabajando con mi hermano en su tienda – dijo Ron temeroso.

-Pero no entiendo – dijo el señor Granger confundido – ¿Por qué rechazaron esas ofertas?

-Les pido que por favor no se alteren con lo que les voy a decir, y aceptaré si se enojan y me gritan, pero también quiero que me dejen hablarles cuando se los pida – dijo ella temerosa.

-¿De qué se trata cariño? – dijo su madre preocupada.

Hermione miró a sus padres y sentía como si su corazón se fuese a salir de su pecho en cualquier momento, podía sentir la mano de Ron acariciando la de ella y aquel gesto la hacía sentirse un poco más segura, pero ya no podía retrasar eso más, era ahora o nunca, y tomando un suspiro soltó el más grande suceso de su vida en el último año.

-Tengo una hija.

Un silencio se hizo en la sala de la casa y en definitiva los Señores Granger solo miraban a Hermione como si se tratara de una desconocida, como si no entendieran nada de lo que había dicho en esas tres palabras. El mayor miedo de Hermione es que se quedaran callados, prefería a que le gritaran, aunque aquello no tardó mucho en suceder ya que su padre se levantó y la miró para luego empezar a hablar.

-¡¿En qué estabas pensando?! ¿Para eso nos mandaste aquí a Australia? Para que no supiéramos de tu embarazo.

-¡Eso no es cierto! – Saltó de inmediato Hermione – Los envié aquí para ponerlos a salvo, lo de mi embarazo fue un mes después de eso.

-Hija estuviste embarazada durante la Guerra ¿verdad? – preguntó su madre sin poder creerlo aún.

-Sí y no fue nada fácil – dijo ella mirando desafiante a su padre – Sufrí mucho esos meses sobre todo porque no teníamos ni siquiera que comer, y también porque el día que me torturaron también fue el día que di a luz, y luego de todo eso me enfrenté a la Guerra. Y sin embargo, cuando pasé por todo eso solo pensaba en que quería volverlos a ver y quería que supieran que son abuelos.

-¿Sólo pensaste en nosotros cuando decidiste embarazarte? – dijo su padre notoriamente enojado.

-¡No decidí embarazarme! Fue algo que pasó y ya.

-¡Pero el bastardo con el que te acostaste fue el que decidió no usar protección! ¡¿Cómo se te ocurrió acostarte con alguien sin pensar en la protección?!

-¡Se nos pasó! ¿Está bien? ¡A cualquiera le pasa!

-¿Quién fue? – preguntó él enojado.

-¿Quién fue qué? – dijo la chica confundida.

-¡El bastardo que se acostó contigo y te embarazó! Porque ni siquiera es capaz de responder por sus actos – dijo el hombre y luego miró al pelirrojo – Ron ¿tú lo conoces?

El chico se puso realmente serio y se levantó de su silla para encarar al hombre y decirle aquello con todo el valor que pudo reunir – Señor Granger yo soy el padre de la niña, yo sé que ahora quiere matarme pero debo decirle que yo si respondo por mis actos, por algo estoy aquí con su hija.

Sin embargo, aquel discurso no le hizo nada al Señor Granger ya que solo optó por mirarlo con recelo y luego hablarle – Yo que estaba tan feliz de que nunca dejaras sola a mi hija, ya veo lo equivocado que estaba, te aprovechaste de ella.

-Señor Granger con todo respeto, el hecho de que Hermione y yo ahora tengamos una hija no quiere decir que la vaya a dejar sola, vale yo sé que fue irresponsable no usar protección, se nos pasó por ser la primera vez de ambos, jamás me aprovecharía de Hermione porque la respeto y la amo demasiado para hacerlo. Y estoy haciendo todo lo posible para darle lo mejor a ella y a mi hija, porque ni loco las dejaré sola a ninguna de las dos, por algo estoy trabajando y rechacé la escuela de aurores, porque mis prioridades ahora son otras.

-Hermione – dijo la Señora Granger mucho más calmada que su esposo – Ni siquiera nos comentaste que tú y Ron eran novios.

-Porque no lo éramos – dijo Hermione sin pensarlo y luego se arrepintió de aquello ya que su padre miró con más enojo al chico.

-Además de todo tuviste relaciones con mi hija cuando aún eran amigos ¿A eso le llamas respeto Weasley? – Dijo el hombre indignado – ¡¿Me pueden decir que estaban pensando?!

-¡Sólo sucedió y ya! ¡Él y yo estamos juntos ahora!

-¿Desde cuándo? ¿Desde qué te enteraste que estabas embarazada?

-¡Eso no te incumbe porque es algo entre Ron y yo! ¡Y sólo por si acaso somos novios desde ayer! ¡Ya no me importa lo que pienses porque yo solo quería contarte sobre todo lo que pasó en mi vida en el último año y sólo atacas a Ron!

-¡Fueron irresponsables!

-¡Lo sé y lo estamos arreglando saliendo adelante! ¡Pero no lo entiendes!

-¡Me pasé casi 18 años educándote para que a la primera que tuvieras oportunidad te acostaras con tu amigo y además te embarazaras!

-¡Él ya no es solo mi amigo! ¡Es una persona muy importante en mi vida al igual que tú y mamá!

-¡Lo dices porque te acostaste con él quien sabe cuántas veces!

-¡Eso tampoco te incumbe y no es por eso! ¡Lo amo y no dejaré que lo culpes de esa manera por algo que también fue por mí!

-¡Solo dices que lo amas por lo que pasó!

-¡Lo amo desde hace mucho tiempo incluso antes de que todo esto de la Guerra ocurriera!

-¡No sabes de lo que hablas! ¡Sólo eres una niña!

-No soy una niña, no más después de todo lo que pasé el último año, y estoy segura que solo dices eso porque estás enojado – dijo la chica enojada – Entiendo que no te guste que me haya embarazado a los 17 años, pero no es razón para que le eches toda la culpa él, ni siquiera me has preguntado cuántos meses tiene tu nieta o cómo se llama.

-No puedo verte de la misma manera después de todo esto – dijo el hombre – Ni siquiera sé si estoy de acuerdo con esta situación.

-¡Hugo! – Dijo su esposa – Es nuestra hija y necesita nuestro apoyo, sé que ella y Ron fueron irresponsables pero no hay porque dejarlos así.

-Jane ella degradó todos los valores que le enseñamos, estoy decepcionado.

-Ella y Ron están saliendo adelante ¿no puedes escucharlos? – Pidió la mujer – Tampoco es fácil para mí digerir esta noticia, pero estoy tratando de entenderlos y considero que además pasaron por cosas muy difíciles para llegar hasta aquí, merecen que los apoyemos.

-Con su debido permiso Señora Granger – dijo Ron – Señor Granger tal vez no quiera saberlo pero su esposa sí, nuestra hija se llama Rose y tiene seis meses, fue un embarazo difícil para Hermione por las condiciones en las que vivimos y dado a que el parto fue adelantado, pero quiero decirle que a pesar todo nos enfrentamos a la Guerra y al mismísimo Voldemort para que nuestra hija no creciera sin padres, además rechazamos las escuelas para criarla y darle lo mejor, quiero que sepa que trabajo para darle todo a mi hija y a Hermione y trabajé duro por muchos meses para reunir el dinero necesario y venir aquí porque sé que esto haría a su hija la persona más feliz del mundo, por un momento fue así y yo estaba feliz por eso, pero ahora no lo parece porque usted ni siquiera quiere saber algo sobre su nieta.

-Ron no tiene caso – dijo Hermione, pero el pelirrojo al tomó de la mano y miró de nuevo al Señor Granger.

-Y además quiero que sepa que amo a su hija y si tengo que ir con ella hasta el fin del mundo para que sea feliz entonces lo haré, que no le quede la menor duda que esto con ella va en serio y que siempre la he amado, creo que usted ya lo sabía – dijo él haciéndole recordar algo al hombre pero que se guardó para sí mismo.

-Hugo escucha a Ron, estoy segura que ellos tienen mucho más que decirnos – dijo la Señora Granger.

Sin embargo, el hombre alzó la mirada y vio al pelirrojo y a la castaña tomados de la mano, pero aun invadido por la rabia y la decepción solo logró decir – Por favor retírense.

Hermione miró a sus padres con lágrimas en los ojos y sin decir una sola palabra apretó la mano de Ron y ambos se dirigieron a la puerta principal para darse cuenta que estaba lloviendo en aquella tarde, pero a ninguno le molestó caminar hasta el hotel bajo la lluvia, además simulaba las lágrimas de Hermione, Ron solo se limitaba a abrazarla con fuerza pero sin decirle nada aún, no había nada que decir por el momento.

N/A: Hola chicos, disculpen la demora, este fue un capítulo difícil e intenso al escribirlo ya que trataba de imaginar la escena y los sentimientos de cada personaje en tal situación, espero que haya cumplido con sus expectativas y que no quieran matarme por dejarlo así.

En los comentarios muchos de ustedes se notaban preocupados porque tal vez podría ser el final de fic ya que ahora Ron y Hermione están juntos y no les mentiré, solo quedan un par de capítulos y eso hasta a mí me pone triste ya que los extrañaré un montón, pero bueno dejaré las despedidas para el último capítulo.

Nos leemos en el siguiente y espero que este les guste, un beso para todos y saludos!