VampiryFairy: Holap, un nuevo capi, un súper agradecimiento a mili-ton, por la ayuda en este capi, chica este capi se te dedica x3.
Lady Rosa: Así es, si creen en este capi se verá el pasado de Johan.
VampiryFairy: ujump, y ni crean que este fic los aburrirá, tengo planeado muchas cosas súper interesantes, (Fondo de risa malvada) .
Lady Rosa: Sin más preámbulos el nuevo capi .
Capitulo 16: El Pasado de un vampiro.
Maldito de Yami, maldito y mil veces más.
Ese desgraciado, uso el IuguoloVampireMetal, el único metal capaz de matar a seres como nosotros. Pero ¿Por qué lo hizo?, no lo entiendo porque se llevo la única razón por la cual no me e vuelto de nuevo un monstruo, ¿por qué se llevo a mi Judai? Es un roba tesoros, encuentro algo que llena mi vida y él lo roba, es como un ladrón que se escabulle en la madrugada y se roba la joya más preciada de toda la casa, lo odio..!, lo odio con todas las fuerzas que puede tener el alma de un vampiro, es un cobarde, se la lleva, y no se atreve a darme la cara, en ese preciso instante de conmoción aparece Seth con un sobre en una bandeja de plata, pero apenas y soy capaz de leer sus labios, su voz me parece un susurro que se desvanece en el aire tan frio como, la misma muerte .
Siento como desfallezco lentamente, ¿acaso estoy ya en el umbral de la muerte?, no aun, no puedo morir tengo que salvarla, tengo que salvar a Judai.
Pero mi cuerpo no parece entender esa orden, ya que ni siquiera me responde, dicen que antes de morir ves tu vida pasar frente a tus ojos, desearía no ver eso, mi miserable vida.
Pero al parecer ese simple deseo no se cumple, ni siquiera por piedad. Y a que comienzo a recordar cada detalle de mi vida, cada simple y monótono detalle.
Recuerdo mi vida en forum anime sadistic, el país donde habitamos los vampiros. Los miembros de familias nobles vivían con la familia real, en ese castillo tan antiguo, pero bello, recuerdo que en la primavera siempre los jardines se encontraban arrebozados por bellas flores, de todos colores.
Lo único que me molestaba era que, siempre tenía que cuidar a Saku, mi padre me dijo que al ser su hermano mayor, mi trabajo era el de cuidarla.
Cualquiera diría cuidar a una niña de 90 años sería fácil, pero es todo lo contrario solo se la pasaba de curiosa, y a mí solo me regañaban, con la excusa de que por mi descuido, ella rompía esto y aquello .
-Onee-tan, suéltame, quiero ver los garrones-suplicaba Saku.
La estaba sacando arrastras de un ala del castillo donde tenían varios artículos frágiles de porcelana y demás materiales, sabía perfectamente que si le permitía entrar ahí en cinco minutos todo estaría roto, lo último que quiero es tener más problemas.
-aja, y al rato todo estará hecho añicos-regañe.
Saku forcejaba, lo bueno es que no es muy fuerte. Además la tengo sujeta de la muñeca, solo se lastimaría cuando mucho. Sigue forcejeando es demasiado testaruda.
-Johan-Saluda James.
Al otro lado de la puerta, al fin logre sacar a Saku de ese cuarto.
James es un noble al igual que yo, usa un sombrero vaquero café, su ojo está cubierto por vendas, usa una camisa blanca de manga larga, un chaleco delgado de color negro, pantalones de color marrón y botas de color negro.
-Hola James- Saludó.
Claro aun sosteniendo a Saku como un loco, para que no se valla, es mas necia que una cabra, James se da cuenta, solo ríe por bajo. A mí me parece tedioso y el se ríe, juro que si no fuera mi amigo le daría un buen golpe, al reírse de este pequeño problema.
-Sakure, ja,ja,ja,ja,ja, puedes dejar de luchar, Johan no te soltara- Explicó James.
-si- obedeció Saku.
Saku solo le hace caso a James, ambos se llevan de maravilla. Creo que es como otro hermano para Saku, y lo considero como un hermano.
-Gracias James-
-Por favor dime Jim-Pide Jim.
-Está bien, la verdad suena menos formal-
-Gracias hermano-
Todos estábamos riendo, pero por el corredor para mi desgracia, paso ese malcriado de Yami. Yami es el hijo del hermano de su majestad el rey, pero simplemente no lo soporto, es demasiado tétrico y cruel, según él los humanos no valen nada, honestamente ese pasamiento me recuerda a las palabras e historias que dice mi padre, sobre los tiempo oscuros de los vampiros, en donde según él me decía que los vampiros no respetaban a los humanos, debido a tan fuertes razones nacieron los cazadores de vampiros, lo cual nos obligó a vivir en esa isla inexistente para los seres humanos.
-Anderson, que de nuevo de niñera de esa molesta hermana tuya- se mofó Yami.
Yami tiene el cabello purpura oscuro largo le llega hasta los omóplatos, ojos rojos, usaba un chaleco de color negro, sobre una camisa de manga larga de botones, sobre eso se encuentra una corbata de color azul oscuro, pantalón negro y zapatos formales.
-para tu información, ese es mi trabajo como hermano mayor- respondí molesto.
-cuidar a una mocosa, es tu trabajo, que inútil eres- se burlo.
esa plaga. Ahora si estoy molesto, este sujeto es una plaga, no me importa que sea el sobrino de rey. Es simplemente intratable.
-Envés de pelear entre si deberían de prepararse para el entrenamiento de esta tarde –ordeno una voz.
Después por el patio camino Kimera. Kimera es la hija menor del rey, su cabello azul real, parece resplandecer por el leve sol, sin duda descendiente de la familia real, solo ellos logran en un segundo realizar entradas dignas de la realeza misma.
Kimera tiene el cabello corto en puntas, un fleco largo le llega hasta los hombros, dos mechones cubren sus orejas, tiene ojos de color verde manzana oscuro, su piel es muy pálida , usaba una camisa roja muy simple, con un short azul de dos dedos debajo de la rodilla, y una botas negras.
-Kimera-sama, discúlpeme, pero no creo prudente que se moleste en estos ridículos problemas – dijo Yue.
Yue es la prima de Jim, pero hasta donde se sus padres murieron, es la sirvienta de Kimera, usa un simple vestido negro. Ella siempre usa negro, dice que es porque se siente segura en las sombras. Yue tiene el cabello corto hasta los hombros, que termina en rizos, sus ojos son de color zircón rosado, pero cubre su ojo izquierdo está cubierto por un parche, debido al poder del clan de Jim, aunque pertenezca a una rama secundaria. Aun siguen teniendo un gran poder.
-Hola prima- saluda alegre Jim.
-buenos días, James-san- responde formal Yue.
Yue al igual que Kimera son personas muy serias, honestamente, prácticamente se comportan como vampiros mayores. Supongo que es por las normas de la familia real.
-querida prima, eres demasiado formal, porque no simplemente faltamos a esa estúpida lección- ofreció Yami.
-haz como te plazca, no es mi problema, pero solo te diré una caso al a pertenecer al clan Riukado, tu obligación es siempre mantener su nombre en alto – expreso Kimera.
Yami estaba furioso lo podía ver, apretaba sus puños con mucha fuerza tanta así, que pensé que sus uñas se clavarían en su piel. Kimera es la prometida de Yami, la familia real se casan entre sí para mantener la pureza de la sangre.
Hoy a todos los vampiros jóvenes miembros de la nobleza se les enseñara a manejar sus poderes, ya que si no lo logran serian expulsados de la tierra de los vampiros, después de todo no hay nada más peligroso que un vampiro que no puede controlarse, en mi opinión son monstruos que no deberían vivir.
El entrenamiento se realiza a en la parte trasera del castillo, el cual es un enorme campo de entrenamiento, sin duda no menos de sus majestades, el patio era un área vacía. El piso era de ladrillo grisáceo, a los lados solo se encuentran varios árboles.
-muy bien, muchachitos, dejen de ver el paisaje-ordenó Kirara.
Kirara es la hija mayor del rey, es mayor que Kimera por 40 años, es decir que tiene 140 años, tiene dos mechones de cabello largos que llegan hasta sus hombros, su cabello le llega hasta la cintura, tiene ojos azul oscuro. Es una fuerte guerrera supongo que sus majestad desea que aprendamos de los mejores.
-verán en este días más les vale no meter las pata, si no me veré obligad a tomar mediadas drásticas. Al formar parte de la realeza, su trabajo es mantener en lato el nombre de sus clanes y los poderes de los vampiros- explicó Kirara.
La presión para mantener en alto el nombre de un clan, es honéstame una molestia.
-Esperen, no empiecen sin nosotros- gritaron.
Cuando enfoque bien vi que eran Neko y Edo, los mellizos Phoenix. El clan Phoenix o clan de la sabiduría.
Neko es muy amiga de Saku, pero honestamente es una mala influencia, Neko tiene cabello de color blanco con destellos plateados, un fleco cortado en V, separado en 5 partes, su cabello está cortado de la misma forma, tiene ojos azul zafiro, le llega hasta los hombros. Usaba una camisa de revuelos color lila, una falda de revuelos morado oscuro, usaba zapatos de cinta de color purpura. Es la hija menor del clan Phenix, es muy molesta siempre me pega, es demasiado violenta.
Mientras Edo es todo lo contrario, tiene ojos azul zafiro, su cabello es color plata, usaba una camisa amarilla manga larga, y un short de color gris 5 dedos debajo de la rodilla y zapatos casuales de color grises.
-llegan tarde- regañó Kirara.
Edo y Neko solo se quedaron estáticos ante la mirada mortal de Kirara, esa chica si que puede dar miedo.
-bueno lo sentimos, es que mi hermano se quedo leyendo de mas-gruñó Neko.
-bueno ahora podemos empezar- ordenó Kirara- primero, cierren los ojos y concentrasen, la parte vital del control es solo la concentración.-
Seguí las órdenes al pie de la letra, vacié mi mente completamente. Pero sentía que algo estaba mal, sentía que mi corazón latía demasiado rápido, mi respiración acelerarse, no sentía que era yo. Sentía que era otra persona, un demonio sanguinario sentía demasiadas emociones negativas que no eran mías.
-no puedo respirar- gemía Edo.
Como si viera la escena de un asesinato veía todo tan claramente, mis manos sostenían o mejor dicho estrujaban el cuello de Edo, pero ese no era yo, era como si fuera controlado. Oía los gritos de todos, como me sujetaban de la cintura Neko y Jim intentando que soltara a Edo, era inútil, ese no era yo.
- cálmate ahora mismo-ordeno Kimera.
Cuando reaccione mejor, dicho cuando lo que me poseía volteo, vi que Kimera tenía un cuchillo en la garganta de Saku, un cuchillo con el metal capaz de matar a los vampiros, solo la familia real es capaz de portar ese metal.
No sé cómo pero lo que me poseía desapareció, pero todo se volvió negro. Escuchaba voces, no parecían lejanas, pude distinguir algunas, una de mi madre y otra de mi padre. Mi padre sonaba furioso, y mi madre parecía llorar. No lo sé todo me dolía apenas y distinguía bien. Me sentía demasiado cansado, pero mi conciencia me obligaba a ver lo que esa cosa que me controlaba había hecho estaba a punto de matar a uno de mis mejores amigos, no era yo, ese no era, yo si Kimera-sama no hubiera amenazado a Saku estoy seguro de que no, no quiero pensar lo que me habría pasado.
Logro ver que la puerta se abre, entran mi padre y mi madre.
Mi padre cuando mucho tiene 26 años, tiene ojos azul oscuro, su cabello es de color verde azulado solo que más oscuro que el mío, es largo lo lleva agarrado en una cola baja, usaba un saco blanco, debajo un camisa morada, con una corbata de color azul, usaba pantalones formales blancos y zapatos de la misma clase del mismo color que el traje.
Mi padre tenía un semblante muy molesto, pero mezclado con tristeza, mi padre el que siempre se mostraba orgulloso ahora se veía como si lo hubieran derrotado, es la primera vez que veo esa expresión en verdad me inquieta .
Los ojos de verdes de mi madre, puedo ver que están cubiertos por lágrimas, mi madre usaba un moño, el cual encajaba perfectamente con su cabello azul-cenizo, usaba un vestido azul oscuro, de manga larga, la falda es larga, también usaba tacones de color morado.
Mi madre corrió abrazarme, estaba llorando, ¿Qué sucede, ¿Por qué mi madre está llorando?
-Johan, lo siento mucho- dijo mi padre
. Cuando volví a ver a mi padre, el cual tenía lagrimas en sus ojos. Eso solo me perturbó que estaba pasando, ¿Por qué mis padres están llorando?
Un día después supe porque mis padres lloraban, debido a que falle en eso me tengo que ir, me tengo que ir de mi hogar, hasta que pueda controlarme, ya que así puedo ser un peligro, mi padre dijo que Seth deberá acompañarme. Quiere que este seguro, pero yo solo me sentiré seguro al lado de mi familia, en mi hogar en mi tierra.
-Joven Johan- dijo Seth.-¿ya esta listó?-
Seth usaba abrigo cerrado, con una corbata purpura encima, el final del abrigo se divida en puntas, un pantalón formal, con zapatos del mismo tipo, su cabello negro estaba sujeto con una cola baja, sus ojos verdes me miraban, como analizando la situación, en sus manos se encontraban guantes blancos.
-si Seth, ya estoy listo-susurre apenas.
Terminaba de cerrar mi maleta. Seth salió del cuarto, camine lentamente a la puerta, no sin antes volver a ver mi cuarto, los muebles vacios, mi cama aun con cobertor, mi cuarto se sentía tan vacio, como si un fantasma rondara en una casa abandonada.
Con mucha pesadez baje las escaleras, deseaba que el tiempo se detuviera, deseaba no tener que irme. Al bajar a la sala el crujir del piso de madera al caminar, me aria falta, siempre era molesto al caminar, los cuadros y pinturas familiares, un perfecto record de vampiros nobles y poderosos. Y ahora yo la primera oveja negra en la historia del clan Anderson.
Al cruzar la puerta puede ver a mis amigos, todos me abrazaron. Pero mi hermana no estaba, después de dejar los abrazos de mis amigos, me encontré con mis padres.
Mi madre aun con lagrimas en sus ojos me abrazo, sabía que tenía la intención de no dejarme ir nunca, mi padre el cual jamás me había abrazado, al fin lo hizo, no pude evitar llorar.
-¡Onee-tan!-grito mi hermana.
Cuando volví a ver, vi a Saku corriendo con una maleta en mano, sin duda pensaba ir con migo, pero eso no podía ser, solo a mi me dijeron que me fuera, sabía que mi vida sin poder controlar mis poderes sería difícil, no podía permitir que Saku sufriera aun mi trabajar es ser un buen hermano mayor.
Saku llego hasta mí, me abrazo, pero yo la separe, ella tenía los ojos cubiertos por lágrimas, estaba muy triste, pero no podía permitir que mi hermana sufriera.
-perdóname Saku, pero yo no puedo permitir que tu vallas con migo, perdóname- me disculpaba.
-no, no, no, no, no, no, yo quiero ir contigo-rogaba Saku.
Solo me quedaba una ultima opción, la única para que ella se quedara, tal vez no la cumpliría pero tenía que intentarlo, solo así se quedaría. -Saku hagamos un trato, cuida a papá y mamá, y esfuérzate par aponer en alto el nombre del Clan Anderson, y nos volveremos a ver- suplique.
Saku a disgusto asintió, pero tomo mi mano, y la suya. De su mano derecha Saku quieto un anillo de plata, con yuan gema roja en medio, y me lo puso, ese era el anillo favorito de mi hermana. La mire confuso.
-Cuando me vuelva fuerte y nos volvamos a ver me devolverás el anillo-dijo Saku.
Yo solo asentí, me aleje de ella, de mi familia, de mis amigos y mi hogar, apenas y Seth y yo llegamos al puerto subí ese puente al barco, con tanta tristeza, apenas y unos segundos después el barco partió, mire con tristeza como el barco se retiraba, Seth solo coloco una de sus manos sobre mi hombro, intentando darme apoyo.
Solo unas imágenes de mi pasado me dejarían descansar en paz, solo pensar en su sonrisa, sus gestos, su olor, su mirada cautivadora, solo eso logra apaciguar mi alma, solo Judai me ha vuelto esa paz que perdí hace muchos años.
Y ahora me la arrebatan, no puedo permitirlo, no puedo, tengo que hacerlo, tengo que salvar a mi Judai, a mi paz a mi ángel, mi razón de vida.
Con cuanta pesadez obró los ojos, sentí que dormí una eternidad, apenas y me levanto un poco un estruendoso dolor cruza mi pecho, al colocar mi mano sobre el veo que está cubierto por vendas. Intento enfocar mi aturdida mirada en la habitación.
Sonrió al ver que es mi cuarto, pero no dura mucho, el solo pensar en esta casa sin la presencia de Judai me parte el alma.
-Joven Johan-escuche a Seth hablar.
En sus manos se encontraba una bandeja de plata, con vendas sobre ella, no tuve que esforzarme en adivinar que él fue el que me cuido todo este tiempo.
-¿Como están los demás?- pregunte con suma preocupación.
-Cálmese Joven Johan, ellos están bien- respondió.
Con suma naturalidad, yo solo estruje con fuerza las sabanas que se encontraban frente a mí, no me importaba si hería mis manos, esta furioso, ni importa que tenga que hacer traeré a Judai de regreso.
-Joven Johan, sin importar lo que pase, le ayudare a traer de regreso a la Señorita Judai- dijo Seth.
Cuando me di cuenta estaba arrodillado, Sabia que Yami se la llevaría a la tierra de los vampiros. No me importa si tengo que romper un código de varios siglos, no me importaría si causo la deshonra para mi clan, si es por Judai iría al mismísimo infierno.
Judai por favor se fuerte haré lo que pueda para salvarte. Porque te amo y no me importaría morir por ti, si tu solo estas a salvo.
VampiryFairy: Johan pobresito T-T.
Lady Rosa: Sipo veo que desde peque tenia trabas con Yami, eso lo pone mejor.
VampiryFairy: ujump, Johan date prisa no sabes lo Yami tiene planeado para Judai (fondo de risa malvada) .
Lady Rosa: Que?, que pasara?, dime.
VampiryFairy: Para eso lean el próximo capi, espero les haya gustado, salup, cuídense .
