Disclaimer: Los personajes no me Pertenecen, son de Hajime Isayama

Advertencia: no tengo beta por lo que perdonéis los errores.


Se había estado auto-engañado al tratar de mantenerse alejado de ese pequeño y suave hombre, sintiendo sus cálidos labios ahora, sabía que esta noche nunca se borraría de sus recuerdos. No importaba lo que pasase después, sentía esto tan real pero a la vez como si no fuese la primera vez ¿Quizás…?

No.

Se dijo a sí mismo, esta debía ser la primera vez que tenía al suave hombre entre sus brazos.

–Ancel…– gimió el rubio contra su oído, parpadeo rápidamente como si estuviese saliendo de un sueño y por primera vez sintió más allá que solo el rose de sus pieles. No sabía en qué momento su ropa había desaparecido tampoco cuando fue que se había unido con Armin, su mente había estado tan concentrada en solo sentirlo en sus brazos que su mente se encargó de borrar el resto. En ese pequeño momento solo había sentido a Armin abrazando con su dulce presencia, su corazón.

Siguiendo sus instintos cogió de la cintura al más pequeño y como si fuese algo que hubiese hecho antes movió sus caderas, sorprendiéndose cuando Armin abrió en demasía los ojos y sintiendo como su canal se cerraba fuertemente contra su miembro. Pensando que le había hecho daño se quiso retirar rápidamente, se maldijo internamente por haber hecho algo tan brusco con una persona que dentro de su cuerpo llevaba una… vida.

–No– casi grito Armin al tiempo que lo tomaba del brazo impidiendo que se moviese.

–Te hice daño, esto no está bien– tratado de hacerle entender que esto estaba mal, que seguramente le podría hacer daño al niño. El había sido muy brusco.

–No es eso– se rio suavemente el pequeño rubio –En realidad lo que has hecho me ha gustado… mucho– dijo mientras bajaba el rostro sonrojado.

– ¿Estás seguro? – quiso asegurarse. El pequeño asentimiento de su cabeza hizo que el aire que no sabía en qué momento había retenido saliese fuertemente por su boca, dios estaba tan asustado.

Acercando su mano a la sonrojada mejilla de Armin lo insto a levantar el rostro. Los cristalinos ojos lo observaron vacilantes pero el deseo aún se veía claramente, la dilatación en sus pupilas lo delataba. Le sonrió y solo fue ese pequeño gesto lo que motivo al pequeño hombre a acomodarse sobre su regazo.

Sera la última…– creyó escucharle susurrar, pero el beso que se estrelló contra sus labios arrancó cualquier tipo de pensamientos de su mente.

O (≧∇≦) O

– ¡Ancel!– le gritaron. Su mente que rápidamente se desviaba a viejos recuerdos lo tenían cada día más despistado e idiota, su madre no paraba de preguntarle si le pasaba algo o si por alguna casualidad había recordado algo. Lo cual para desgracia de ellos, no era la segunda.

–No es nada– volvió a decir al tiempo que tomaba una tostada de la panera, le puso un poco de mantequilla y sobre ella un poco de mermelada de mora. Lamiéndose los labios se acercó el pan a la boca. El apetito que sentía en esto últimos días era raro, pero no lo molestaba… Excepto los días en que tenía grandes antojos de comer cosas dulces y saladas… combinadas o comer algo picante con pastel.

–Estas, muy raro– declaro ella mirando cómo le ponía azúcar a los huevos revueltos. ¡Que lo condenen! Pero era lo más delicioso que había comido en su vida o eso le pareció antes de que el último trozo de pan le diese asco. Dejando caer la asquerosidad corrió al baño.

Jodidas arcadas que lo hicieron vomitar todo su preciado desayuno.

O (≧∇≦) O

Decir que estaba impresionado sería poco. Japón era un país enorme, aun cuando en el aire se respiraba algo dulce y hogareño. Camino sorprendido fuera del aeropuerto, el inmenso cielo azul lo recibió y por un segundo su mente volvió a Ancel, ese azul le recordaba sus ojos. Sus hermoso y cálidos ojos. Negando con la cabeza se giró hacia Ruru quien le sonreía y le tendió una mano.

Sin dudarlo la tomo y dejo que su amiga lo guiara. Estaba tan cansado que lo único que deseaba era tenderse en una cama y dormir por horas, lo único bueno de todo esto era que los vómitos no habían venido como Eren le había explicado que Rivaille había tenido. Armin se sentía agradecido de no sentir ningún síntoma solo pequeños antojos que eran fáciles de conseguir, como comer manzanas ya fueran con sal, chocolate o caramelo. Daba lo mismo con que, lo importante era la manzana.

Subiéndose en el taxi se dejó caer contra el asiento, se sentía un muerto en vida y no era solo por el cansancio.

Suspirando trato de alejar su mente del hombre que amaba. Llevo su mano a su vientre, sus bebe esta con él y eso era todo lo que importaba. Se giró a mirar a su amiga cuando sintió otra mano sobre la suya, la amatista lo miraba confundida y nerviosa, no sabía a qué se debía su confusión pero seguro que era por su actitud un poco más apagada de lo normal. Armin por ahora solo pudo sonreírle y apretar suavemente la mano que se unía con la suya, no podía decir que se encontraba perfecto, porque eso era realmente una mentira, pero podía y se sentía capaz de seguir adelante aun cuando el padre y amor de su vida no estuviesen con ellos.

Si, Armin se sentía capaz de todo solo por sentir a esa pequeña vida dentro de él. O eso creía.

O (≧∇≦) O

Estaba preocupada. Armin no comía lo suficiente y dormía tanto que había días en que parecía no se iba a levantar nunca de la cama. Ver como su mejor amigo adelgazaba cada semana un poco más hacia qué miedo y desesperación se apoderara de ella, lo peor es que no sabía cómo podía ayudarlo. Armin tenía depresión, y el hecho de que ella no pudiese hacer nada más que alejarlo de la ciudad en donde había ocurrido su desgracia parecía que en realidad no había ayudado como ellos habían pensado. Solo era cosa de mirar cómo estaba el rubio ahora.

Caminando silenciosamente por el pasillo fue a la habitación que le habían dado al rubio. No se sorprendió al ver las cortinas cerradas impidiendo que el sol entrase, ni las mantas echadas incluso más arriba de su rubia cabeza. Acercándose a la cama noto a su casi hermano con la piel tan pálida que parecía traslucirse, sus labios se encontraban resecos y unas grandes bolsas negras se ubicaban justo bajo sus ojos.

Suspirando acongojada, acaricio levemente los suaves cabellos de su hermano. Tenía que hacer algo y tenía que hacerlo ya.

O (≧∇≦) O

La luz le golpeo tan fuerte que solo pudo gemir de protesta mientras buscaba las mantas para poder tirarlas sobre su cabeza. Gruño cuando estas le fueron arrancadas de las manos y el sol no pudo hacer otra cosa más que despertarlo, viendo que su apacible sueño ya no podía seguir abrió lentamente un ojo.

–Ruru– grazno al verla con todas las mantas de la cama a sus pies, la mujer lo miraba entre preocupada y risueña. Seguramente se veía ridículo con el pelo desordenado y con la almohada aun marcada en la cara.

–Es hora de levantase Armin– dijo mientras se sentaba a un lado de él. Mirándola con los ojos entrecerrado se dio cuenta que ella no iba a aceptar un no por respuesta. Pero eso no evito que él se diese la vuelta en la cama y si acurrucara dándole la espalda como respuesta –Armin– le reprocho ella seguramente con un puchero en su rostro, sonrió olvidándose de todo excepto de la mujer que estaba allí tratando de hacerlo salir de esa jodida cama.

–Está bien– acepto después de unos minutos. Girándose se encontró con los brillantes ojos amatistas que lo observaban alegres, aun así la preocupación estaba marcada muy dentro de sus ojos haciendo que el brillo en estos se opacase un poco cuando él se puso de pie –Estoy bien, no te preocupes– le dijo tratando de calmarla, sabia sin que nadie se lo dijese que se veía mal. Ya ni recordaba cuanto había bajado de peso en esos días, pero no era porque él quisiese, era simplemente que ni el hambre ni las ganas de levantarse habían venido a por el en estos días.

–Saldremos a pasear un poco– fue lo único que dijo mientras se levantaba de la cama y comenzaba a caminar por la habitación. La vio abrir los cajones mientras sacaba ropa limpia y después volvió a él para entregárselas. Tomando la ropa sonrió al ver que estaba todo amontonado allí. Sacudiendo la cabeza no dijo nada mientras caminaba hasta la puerta del baño.

Adentrándose en este evito de todas las formas el mirarse en el espejo. No quería ver su reflejo, no quería ver en lo que se estaba convirtiendo, no quería recordar lo que hace unos meses había sido. No ahora. Quizás mañana.

Desasiéndose del pijama que no sabía hace cuantos días llevaba puesto lo tiro en el cesto de la ropa sucia mientras se acercaba a la regadera, regulando el agua la dejo un poco más caliente de lo normal, pero la verdad es que necesitaba que algo lo despertase y lo calentase ya que se sentía tan frio por dentro. Una vez consiguió la temperatura que deseaba se sumergió bajo ella y sin poderlo evitar gimió al sentir el agradable calor que pareció llevarse muchos de sus pensamientos, dudas y temores con el agua.

Se permitió recordar él porque estaba en este lugar, el motivo que lo había guiado a estar tan lejos de la gente que lo quería. Temblorosamente guio su mano a su vientre, lo toco, lo reconoció y lo acepto, otra vez.

Se odiaba por esto, por no pensar en el ser que vivía dentro de él, se odiaba por ser tan débil y aun estando a miles de kilómetros del hombre que amaba no fuese capaz de olvidarlo o dejarlo fuera por lo menos unos minutos de su mente. Se detestaba por no poder hacerlo, pero no podía dejar de amarlo y si le preguntaban en este momento que amaba más, el diría su nombre. No podía evitarlo.

Saberse con un hijo él solo no lo ayudaba, sabía que Ruru no iba a estar para siempre con él, ella debía hacer su vida, ella debía ser feliz tener una familia, tener a sus propios hijos. Ruru no podía cargar con él eternamente y él no podía ser débil para siempre, pero allí volvía de nuevo su mente a recordarle que él no tenía nada además de un hijo de hombre que amaba pero que no recordaba nada de él.

La vida era una jodida mierda. Y Armin estaba viviendo la peor parte en este momento.

O (≧∇≦) O

–No seas injusta– le grito a su madre –Solo quiero otro pedacito de torta– trato de convencerla con su siempre efectivo puchero. La pequeña curva en los labios de su madre le confirmo que había ganado, nuevamente.

–Esta será la última…– le dijo su madre, solo que el no escucho su voz. En su mente esas mismas palabras volvían pero con la suave y cantarina voz de un rubio que lo miraba entre sus hermosos ojos llenos de lágrimas – ¿Ancel?– lo llamo su madre, sacándolo de sus recuerdos. Trato de sonreír mas supo que no logro convencerla cuando la mujer frente a él, solo lo observo fijamente.

–Ngh- se quejó levemente, una pequeña punzada palpito contra su vientre y cuando creyó que pasaría su corazón se aceleró sin motivo. Un miedo comenzó a apoderarse de su cuerpo mientras la ansiedad lo hizo levantarse de la silla en la que se encontraba sentado dentro de la cocina. Su madre lo observo sin comprender y no logro ver bien, pero estaba seguro que era algo parecido a la confusión lo que apareció en los ojos de su madre mas no pudo comprobarlo ya que las lágrimas se acumularon en sus ojos y cayeron por su rostro. No comprendía por que lloraba pero su pecho comenzó a apretarse como si algo estuviese siendo arrebatado de sus manos, como si le estuviesen quitando a alguien…

Armin.

Fue su primer pensamiento. Y después todo fue un flash de recuerdos…

Y solo pudo gritar por lo que había hecho y lo que había perdido.

Armin, su bebe...

O (≧∇≦) O

Riéndose aún por todas las cosa que habían comprado, no pudo evitar dejar de revolver todas las bolsas que había en el suelo. Armin a su lado solo sonreía quedamente más por las locuras que ella decía, aunque ella no podía evitar dejar de ver como el brillo de ternura y amor se expandía poco a poco en sus ojos al ver tantas cosas para él bebe. Ruru había comprado de todo en todos los colores que encontró ya que si él bebe de Armin fuese hombre o mujer no importaba. Si era hombre la ropita de mujer se la regalarían a Eren y viceversa.

Levantándose fue a la cocina diciéndole al rubio que se pusiese ropa cómoda para que comiencen tranquilamente en la cocina. Lo mejor sería ir a comprar fuera, le dijo a Armin que saldría a comprar la comida, que en unos 15 minutos estaría de vuelta. Este no dijo nada mientras se iba a su habitación, sin saber si debía dejarlo solo fue tras él pero Armin la sorprendió al chocarse juntos en la puerta de este. El rubio venía con un pijama limpio en las manos.

– ¿No ibas a comprar? – le pregunto mirándola sin comprender.

–S-si– dijo nerviosa –Solo quería ver que estabas bien–

–No te preocupes, ve tranquila– le dijo sonriendo.

Un poco más relajada se dio la vuelta y tomando su cartera salió del departamento. Fue a una tienda de comestibles que estaba a solo dos manzanas del departamento y compro un par de verduras, frutas y unas cuantas golosinas. De vuelta compro comida preparada y sintiendo que con eso estarían bien por ese día volvió a la casa.

Entrando en el departamento escucho la regadera sonar por lo que dio por hecho que el rubio todavía se estaba bañando. Concentrándose en la cocina decidió preparar unos postres de frutas sencillos pero deliciosos, hizo su mejor esfuerzo en ello ya que aunque ella no era tan buena en las artes culinarias como Eren, no podía decir que envenenaba o mataba a la gente con lo que cocinaba.

"Tú vas hacer que nosotros deseemos morir antes de querer comer tu comida"

Le había dicho Eren en modo de broma la primera vez que ella cocino algo. No era su culpa que nadie le dijese que los fideos se revolvían un poco para que no se peguen cuando los ponías dentro de la olla con agua caliente. Riéndose por el recuerdo no se percató del tiempo que llevaba Armin dentro del baño.

Solo fue minutos más tarde que se percató de lo extrañamente silenciosa que sonaba la habitación del baño, la regadora seguía sonando pero... Un escalofrió la recorrió cuando se fue acercado por el pasillo.

– ¿Armin? – Lo llamo tocando levemente la puerta – ¿Armin, está todo bien? – volvió a intentar cuando no escucho respuesta de otro lado. Con un mal presentimiento tomo la perilla de la puerta y como si tratase de una de esas malas películas de terror fue que lo vio.

La regadera seguía sonando pero no había nadie dentro de ella, su mirada fue al lavabo donde vio su reflejo y sus ojos le devolvían la mirada llena de terror. Sabiendo lo que vería no pudo evitar mirar el suelo y después seguir el rastro carmesís que cubría el antes impecable banco, su garganta se atoro, sus manos temblaron y con un grito que no supo si salió se dejó caer en el suelo viendo a su hermano.

Negando con la cabeza gateo hacia el rubio, tomando su rostro trato de que despertara, pero no había ninguna reacción de su parte. Llorando a mares busco su celular a tientas y gritando entre lágrimas dio la dirección pidiendo que no demorasen en venir. Sin nada más que pudiese hacer solo fue capaz de llorar mientras se abrazaba a su hermano.

–No me dejes Armin– rogo con la voz estrangulada por las lágrimas –No te atrevas– le gruño cuando fue arrancado de sus brazos por otras personas a quien no vio rostro pero que se apresuraron en subir a su hermano en una camilla y llevárselo.

Armin se estaba muriendo. Y ella no podía hacer nada para detenerlo.

O (≧∇≦) O

Decir que se había sentido bien seria mentira, desde que salieron del departamento había sentido un dolor suave pero continuo en la espalda, lo asocio al hecho de que llevaba semanas sin salir de la cama por lo que no lo tomo en cuenta. Pero ahora horas más tarde dentro del baño después de volver del paseo con Ruru en donde habían comprado muchas cosas para él bebe, se sentía muerto de cansancio y el dolor solo se había intensificado en su bajo vientre. Abrió la regadera para que el agua se regulase mientras se volvía hacia el objeto que llevaba semanas tratando de evitar. El espejo.

–N-No– comenzó a negar rápidamente cuando algo cálido comenzó a correr por entre sus muslos. Sin atreverse a mirar hacia abajo busco la mirada de sí mismo en el espejo, su rostro pálido y los labios resquebrajados fueron su respuesta, la demacrada cara reflejada contra el espejo le devolvió la mirada llena de miedo y desconsuelo. No podía estar pasando esto, no ahora que había logrado escapar de todo. No podía perderlo.

Segundos después su mirada se volvió borrosa y antes de que pudiese evitarlo sus piernas no pudieron con su peso, cayendo demasiado fuerte contra el suelo no pudo evitar el fuerte desgarre de dolor que lo recorrió por todo el cuerpo. No supo si fue a causa del dolor o del miedo que sus lágrimas comenzaron a caer pero cual fuese la razón rogaba que lo que causaba su miedo no fuese la razón por la que esto estuviese pasando. Se arrastró un poco hasta que pudo apoyar su espalda contra la pared y su miedo se izó más grande al ver que todo el camino que su trasero se arrastró por el suelo en este quedaba un fuerte rastro de sangre.

Sin poderlo soportar grito, grito por todo lo que hace días venia guardando. Grito su rabia por el hombre que amaba, grito a dios por hacerle esto por dejarlo solo ahora cuando más lo necesitaba, grito por su hijo, por el niño que seguramente ya estaba muerto dentro de su cuerpo. Y por último lloro por ellos, lloro por lo que pudo ser pero que nunca seria. Dejándose caer se abrazó el vientre al tiempo que se ovillaba contra el frio suelo. Canto una suave nana a su bebe ya fuera por si todavía lo escuchaba y este supiese que lo amaba, que era la razón de su vida y que por lo que más quisiese lo esperase, que se lo llevase con él ya que era lo único que tenía.

No supo cuánto tiempo estuvo allí pero rogaba a cualquiera dios existente que se lo llevasen pronto, sus lágrimas ya no caían, su cuerpo cada segundo se sentía más frio y la extraña sensación de algo húmedo entre sus piernas solo lo incomodaba. Fue cuando estaba a punto de perder la conciencia que escucho un lejano llamado con su nombre. Ruru. Le dijo suavemente su mente. Rezo una oración por la mujer que a pesar de que se lo llevo lejos por su salud, no pudo hacer nada por su maltrecho corazón, simplemente ya no se podía hacer nada.

Un grito de horror lo hizo querer abrir sus ojos, mas no pudo, su cuerpo estaba entumecido y solo pudo abrirlos un poco cuando la sollozante voz de su amiga lo levanto y lo aferro entre sus cálidos brazos. Quiso decirle que no llorase, que nada malo pasaría pero sería un mentiroso ya que todo lo malo había venido a por él. Lo último que escucho antes de que su conciencia por fin se lo llevase fue el lejano grito con algo parecido a…

No me dejes Armin, no te atrevas.

O (≧∇≦) O

–Eren– sollozo alguien a lo lejos –Lo perdió Eren, lo perdió–

Sin comprender que estaba pasando abrió sus ojos pero volvió a cerrarlo inmediatamente cuando la demasía fuerte luz le hizo daño, lentamente volvió a abrirlos acostumbrándose poco a poco a la luz, más el comentario que escucho más adelante lo hizo despertarse completamente.

–Armin ha perdido al bebe–

Finalmente el mundo… había acabado con él y todo lo que quería.

O (≧∇≦) O

– ¿Eren? – lo llamo despacio cuando noto como la mirada esmeralda se perdía en la nada y el celular caía de su mano, Eren estaba en shock por algo que le habían dicho por teléfono y Levi no entendía que podía ser tan grabe para que lo dejase así. Cuando las lágrimas comenzaron a caer por el rostro de su amante supo que algo iba mal, muy mal –Shh, tranquilo– trato de calmarlo mientras lo atraía a sus brazos tratando de reconfortarlo –Eren habla conmigo– le pidió en un susurro cuando este se abalanzo a sus brazos, lo estaba apretando tan fuerte mientras murmuraba cosas que no entendía, que estaba comenzado a asustarlo de muerte.

–Armin– grazno en un momento. ¿Armin? No era ese el amigo del moreno que se quedó en el departamento a dormir una vez. Sin comprender a que venía el nombre dejo que el moreno se desahoga primero, algo le había pasado al rubio solo rogaba que no fuese nada tan grave pero si el llanto de su pareja quería decir algo… no lo mejor no era pensar en ello quizás no era tan grave y Eren estaba drama…– Perdió a su bebe– gimió contra su cuello.

Y solo en ese momento Levi fue consiente del dolor que eso significaba. Apretando las manos en los hombros de Eren evito que sus propias lagrimas cayeran; él conocía de cerca el dolor de verse perdiendo al ser que estaba dentro de uno, Levi comprendía incluso mejor que Eren el dolor que el rubio debería estar sintiendo. Él lo comprendía porque estuvo a punto de perder a sus propios hijos la primera vez y recordarlo aun causaba que en las noches se despertase y mirase en las sabanas por algún rastro de sangre.

No supo que decirle a su pareja solo pudo abrazarlo y decirle con actos que el comprendía y compartía su dolor, Levi lo hacía. Solo dios sabía como él lo comprendía.

O (≧∇≦) O

No había querido volver, pero Ruru había sido terca en la decisión y no dejo ninguna duda de que ellos volverían a casa, volver a pisar su ciudad natal contrario a lo que pensaba le causo menos dolor de lo que creyó, su vida en este corto mes le había hecho reflexionar y darse cuenta que para el quizás el destino no tenía preparado nada más que dolor, por lo que analizándolo el solo pelearía por no darle el gusto. Armin ya no se sentía como ese niño perdido que no sabía hacia donde ir o hacia quien correr, él sentía que ahora más que nunca debía volver a ser el estudiante aplicado que era.

Sus planes ahora eran volver a la universidad, estudiar día y noche hasta que tuviese su título en las manos y después trabajaría para devolverles todo el amor y tiempo que sus amigos le habían dado a él. El amor que el tenia para entregar ahora era limitado y solo seria para sus amigo y seguramente para los hijos de Eren.

Contuvo las lágrimas de nuevo al pensar en niños.

El doctor había sido claro, solo el tiempo diría si podría volver a concebir. Su cuerpo había sido dañado más de lo que ellos habían pensado, el desgarro que el aborto había provocado casi había acabado con su matriz y si no fuera porque lo intervinieron a tiempo tendrían que haber sacado no solo al pequeño feto muerto, si no la matriz con él. El medico había dicho que por los próximos dos años lo mejor era no arriesgase a un embarazo, que en lo posible lo evitara y que si dentro de ese lapsus de tiempo su matriz volvía a verse capaz de gestar, él debería ir a un ginecólogo y ver si no había ningún inconveniente y finalmente después llevar su periodo de gestación con un cuidado especial que la matrona le daría.

Armin encontraba todo esto tan difícil y un gasto de tiempo que lo mejor sería dejar correr el tiempo. No se preocuparía por algo que no quería. Tenía miedo. Sí, lo tenía, no era algo que pudiese negar ya que el dolor que experimento las primeras semanas en donde tuvo que aceptar el hecho de que su bebe ya no estaba en su vientre lo destrozaba. Aun ahora cuando inconscientemente su mano iba a su vientre le dolía recordar que ya nada había dentro de él.

– ¡Armin! – gritaron su nombre. Sonrió un poco al reconocerle, su voz era única.

–Eren– saludo cuando este llego frente a ellos corriendo. La pena en sus ojos le decía que el moreno no sabía cómo abarcar el tema, Ruru estaba incomoda a su lado forzando una sonrisa y él simplemente pudo sonreír o internarlo ya que no podía hacer mucho más que una mueca al ver como todos parecían querer animarlo.

–Me alegro de que llegasen bien– Eren se acercó a él y sin dudarlo mucho lo atrapo en un abrazo que dijo mucho más que las palabras. Las lágrimas se amontonaron en sus ojos y un nudo inconfundible se le atoro en la garganta causándole tanto dolor. ¿Por qué tenía que sentir que su mundo se volvía abajo con el abrazo de su amigo? Pero la respuesta ya la sabía. Porque a pesar de todo lo que lloro y del cariño y comprensión que le dio Ruru el había necesitado de alguien que compartiese algo más, Eren era el indicado ya que el también de alguna forma conocía el dolor que el había pasado. Lo otro era que un abrazo suave y cálido de Ruru no era nada comparado a como los firmes brazos de Eren lo rodeaban.

Armin sentía que si se dejaba ir en ese abrazo todo el dolor que aún guarda dentro de su pecho por la pérdida de lo que más había amado, Eren su más grande amigo y pilar no lo dejaría caer. Eran los brazos de una persona tan testaruda que aun que tú te derrumbases él te sostendría y te volver a poner de pie. Y pese a todo lo que le gritaba que no era el mejor lugar él no pudo evitar enterrar su rostro y sollozar contra el pecho de Eren.

–Lo siento– gimió repetidas veces, pero esas disculpas no iban para Eren quien solo lo apretó más en su abrazo, las disculpas eran para aquel ser que ya no estaba con él y a quien no había sabido cuidar. Y ese era su mayor pesar, saberse culpable de la muerte de su hijo.

O (≧∇≦) O

Su mente no podía creer lo que sus ojos veían. Allí, frente a él, tras esa puerta estaba la única persona a la que más había necesitado hace unas semanas, allí con sus hermosos ojos azules aunque un poco rojos en los bordes, con lágrimas corriendo por su rostro mientras que sus antes suaves labios temblaban resecos. Sus propias lágrimas quisieron salir solo que su desconcierto era mayor a eso, no lo entendía, ¿Qué estaba pasando?

–Los dejaremos solos– dijo Eren quien empujo a Armin dentro de la habitación y se llevó a Ruru quien parecía igual de sorprendida al ver al otro hombre en la habitación. La escucho alegar con Eren por dejarlo a él con Ancel.

Sin saber muy bien que hacer volvió su mirada al hombre frente a él. No estaba en sus planes verlo, ni ahora ni en un par de semanas, nunca pensó que Eren lo llevaría al departamento de Ruru donde Armin se quedaría por un tiempo ya que sus padres aun no querían saber nada de él.

–Ancel– trato pero su voz sonó ahogada como si hubiese gritado por horas – Ancel, ¿cómo has estado? – no sabía que decir y la pregunta que salió ahora le pareció tan estúpida al ver como el otro aún seguía llorando con los puños fuertemente apretados a sus costados.

–Lo siento tanto– dijo el otro con la voz rota por las lágrimas y un dolor que era incluso palpable desde esa distancia.

–Si te estas disculpando por lo que paso la última vez, no es necesario– dijo mientras tiraba de su maleta hasta el armario, necesitaba alejar su mirada del otro hombre –Lo que paso no fue más que mi culpa– su voz lo traiciono en la última parte pero no pudo hacer nada, esto dolía tanto.

–Armin, lo siento– fue la forma en que lo dijo, la entonación y el cariño con el que pronuncio su nombre lo que lo hizo girar el rostro hacia el hombre que ahora se encontraba a solo unos pasos de él –Perdón Armin– pidió mientras su mano se estiraba para borrar la primera lagrima que callo y que no sintió en su mejilla.

–Ancel– No necesito preguntar, no necesito una confirmación, no necesito nada para saber que ese era el hombre que había amado, el hombre que tanto daño y felicidad le había causado. No lo necesito porque sus ojos lo decían todo, allí estaba el amor que siempre el más alto había dicho sentía por él. Allí, allí estaba su Ancel.

No dudo cuando el otro abrió sus brazos, ni un segundo más estaría fuera de eso brazos que necesitaba. Y como si de una cascada se tratase las lágrimas cayeron y su pecho voto en modo de gritos su pérdida, su dolor. Golpeo con fuerza el pecho de Ancel, lo golpeo por todo lo que paso, por lo que aun sin querer él le causo. Pero lo golpeo aún más fuerte por no haber estado con el cuándo todo sucedió, por no estas allí cuando el miedo y la resignación se apoderaron de él y dejo de luchar por él, por ellos.

Lo escucho llorar con él cuando cayeron al suelo y se abrazaron mutuamente, compartiendo sus lágrimas, su pena su dolor. Lo abrazo escuchando sus disculpas, su arrepentimiento y su auto despreció. Lo escucho aun cuando el gritaba, lo escucho rogando, pidiendo que no lo abandonase y le permitiese estar con él de nuevo. Pero él sabía que esto de alguna forma ya estaba roto, y volver a juntarlo sería más complicado de lo que ellos pensaban. Solo podía por ahora reconfortarse por un segundo en sus brazos y sentir que no estaba tan solo como él pensaba. Después se volvería a armar, pero esta vez su corazón estaría bajo miles de capas de hielo, ya nadie volvería a herirlo.

Ni siquiera el hombre que lo abrazaba no solo con su cuerpo.


No tengo palabras para decirles lo tremendamente arrepentida y avergonzada que estoy. Se de todo corazón que muchas esperaban por este capítulo y por todos los otros que no he escrito y de verdad me avergüenza decir que no tengo nada. Algunas comprenderán que si no hay motivación es casi imposible escribir y la razón de porque no escribí mas en este fic es simplemente porque me cuesta hablar sobre el tema de pérdidas de bebes. Joder, no puedo decir como es el sentimiento porque nunca he tenido hijos pero mi madre siempre termina con lágrimas en los ojos cuando recuerda a los hijos que perdió y puedo decir que lo que escribí es completamente bajo los sentimientos que ella me trasmitió cuando me lo conto. Me costó escribirlo y me bloque muchas veces porque no sabía si estaba bien y siento que aun así no logre poner todo el dolor que ella me trasmitió con sus palabras y con la que me trasmitían sus ojos dolidos.

Pero bueno espero ahora que termine con el "Arco doloroso" de Armin podre concentrarme en la pareja central y un poco más en el Mikeru, pondré todo mi esfuerzo en poder seguir.

No prometo nada pero sepan que quiero :)

Reviews!

Marian Nightroad: Lamento tanto el demorarme, igual creo que el capítulo anterior no es nada comparado a este jajaj yo llore escribiendo :´) Si me esperaste todo este tiempo de verdad te lo agradezco. Besos.

MinAkaneAkatsuki: Esta vez fue muuuucho más tiempo jaja no en serio lo siento. Me alegro mucho que te gustara y espero que eso siga así :) Gracias por leer!

Annie lestrange:Siento tanto la demora, no me cansare de decirlo y si me muero de dolor aun con Armin, espero que todas sintáis el dolor conmigo jajaj y si soy una desgraciada… Besos.

Yuuki Nii: te apoyo en eso, a la mierda todo. No temas en llorar, no eres la única :´)

Ariyass: Creo de todo corazón que todas tus dudas se resolverán con este capítulo ¿no? si no es así me dices y yo te saco las dudas jajaj respecto a la pareja principal en este capítulo no salieron mucho pero ya en el próximo volveremos de llenos con ellos ya que Levi va avanzando en meses y… eso jajaj nos vemos y espero de todo corazón que no me dejen de leer :´)

Andy Jaeger: Gracias pero creo que volví a ir demasiado tiempo u.u si mi Armin se llevó la peor parte… *llora con ella*

Arizt Knight: *se oculta tras un árbol* ¡qué vergüenza! Dios que vergüenza siento de mi misma *se ríe y llora al mismo tiempo* Gracias de todo corazón por tomarte tu tiempo en leer este fic que para mí es mi más grande creación, no soy la mejor escribiendo y la verdad me gusta mi torpeza y poca practica con las letras que tengo jajaj pero igual siento vergüenza por que tu llegaras a este fic y yo dejase de escribirlo por tanto tiempo… me quiero morir _ Si aún lees este fic te agradezco de nuevo por haberme leído. 3

Anna Yaeger: ho… quieres ver la etapa vergonzosa de nuestro hormonal Levi? Ajaj lo pensare quizás más adelante haga algo con ello… jajaj Si aún me lees espero te guste el nuevo cap. Besos.

mina-sama12: no, no quiero matar a ninguna de mis lectoras, pero se necesitaba algo de drama en el fic, algo más fuerte que un simple rompimiento y pérdida de memoria… creo. Jjaja siento mucho la tardanza… besos.

Genevieve Phantomhive: Gracias! y disculpa por todo este tiempo en el que no actualice, de verdad lo siento u.u me alegra de todo corazón (nunca me cansare de decirlo) que lo que escribo sea capaz de hacerla sentir alegría, tristezas y todos esos sentimientos locos jajajaj Muchas gracias, de verdad por leerme, espero que no hayas sido tú la que me ha estado molestando en sueños con hombre desnudos teniendo sex… ok'no jaja besos.

Italia: todas amamos a Levi hormonal :3 a petra la use de mala pero no creo que lo sea realmente jaja ¿corazón? La última vez que fui al doc me dijo que tenía y que estaba en buen estado ¿eso cuenta? *cara de ángel* lo sé, lo se fui muy lejos con Armin y lo siento… no tengo muchas palabras por ello… y sobre el Ereri solo dire ñ.ñ jjajja

AdriLopez: Gracias! espero que te guste el nuevo cap! :)

: ¡hoy! *mira a todos lado* ok'no jaja lo siento por la demora u.u Gracias por leer! :DDD

Brenz Ackerman: OMG! Gracias por tomarte tu tiempo en leerme! Espero mi actualización te guste :)

Ramona F: ¿Por qué? no lo sé… *llora* lo siento…

Seiko – chan: *llora con ella* lamento la demora… de verdad.

Guest: Lamento la demora…

Akemi Hoyos: oh dios… tu comentario me recuerda a una amiga que me dijo lo mismo jajaj ok, siento la demora… :´)

ClauSan: lamento el retraso, me alegro que la historia te atrapara… espero que nunca te suelte(?) jajja

Akirafullbuster: *se arrodilla* lo siento, de verdad lamento la demora. Espero este capítulo compense un poco todo el tiempo de retrasado (aunque lo duda) Besos.

antu18nacha: Querida lectora, muchas gracias por tomarte tu tiempo tanto en leerme como en dejarme un hermoso review que junto a todos los demás me iluminan el día y muestran el camino a mis nuevas locuras :DD gracias de verdad por leerme ^^ tus dudas excepto la de petra serán respondidas en este capítulo! Besos.

Guest2: lamento todo el tiempo de intriga… :C

Aurum before Argentum: Hola personaje del futuro, Gracias por tu aviso, gracias a él pude reírme un poco y poder encontrar en camino a esta locura de capitulo. Espero las cosas malas no lleguen antes de que termine de publicarlo(?) de nuevo, muchas gracias. jajajaj

Tsuki Uchiha25: Aquí está la conti! :DD gracias por esperar ^^

Gracias de nuevo a todas ustedes que se pasan a dejarme review y también a aquellos que me leen pero no dicen nada y se muerden la uñas esperando por un próximo capítulo.

Espero esta vez nos veamos antes de que pasen tantos meses y pues no tengo más que decir.

Oh si espera, una pregunta ¿cuantas aquí les gusta el Thorki? ¿Alguien lee De amor y traición de Ophelia Wells? Si es así me gustaría que se contacten conmigo para que compartamos opiniones respecto a los capítulos :) a las que os gusta la pareja pero no conocéis la historia no dudéis en ir sumergiste en ese bello mundo, lo amareis. Y si no conocéis la pareja y queréis saber de ella pues busquen en google y si les gusta léanlo igual xD es 100% recomendable!

Bueno después de compartir mi más reciente obsesión me despido.

Nos vemos pronto. (O eso espera)

DarkEmi.