VampiryFairy: Primero este capi estoy segura que lo esperaban, después de esto mas de algún odiara mas a Yami.
Lady Rose: Hai esto será bueno esperamos sea el mejor capi hasta ahora.
VampiryFairy: Hai, esperemos les guste .
Lady Rose: sin preámbulos el siguiente capi .
Capituló 17: las verdades duelen.
Mi cuerpo me duele, me siento tan débil. Por favor alguien ayúdeme estoy asustada, mis ojos se abren lentamente, aun cuando mis parpados se niegan a abrirse, mi cuerpo solo siente dolor. A diferencia de cuando Johan me mordió, ahora ciento un dolor intenso y sordo, como si cada parte de mi cuerpo se destrozara lentamente, duele, me duele demasiado.
Cuando mis ojos al fin se abren, solo diviso un muro gris, parece de metal, me siento como un ave enjaulada. Hace poco estaba tan feliz, me sentía amada, pero ahora solo quiero desaparecer. Mi pesadilla regresa, el día que jamás vi venir se aproximo y me golpeo más fuerte que cualquier otra cosa.
Poco mi cuerpo deja atrás el dolor, el dolor se calma, ojala así lo hiciera el de mi corazón. Ahora soy capaz de ver la posición donde me encuentro, mis manos sobre me pecho, me encuentro sobre una cama, de sabanas opacas, mi mirada enfoca los muros, solo veo gris, por la penumbra que me rodea.
Intento moverme, solo para caer de la cama, mis piernas aun no salen de su adormecimiento, caigo de la cama. Solo logro golpearme, mi muñeca derecha esta ataca con un brazalete de metal a una cadena, la cual está amarrada a la cabecera de la cama, me lastima.
Esto no es justo que hice para merecer esto, yo solo quiero ser feliz, solo eso, feliz con quien amo, Johan por favor ayúdame, por favor dime que estas bien.
La puerta del cuarto se abre lentamente, mi corazón late con fuerza, la puerta se abre parcialmente dejando entrar a un fuerte rayo de luz, el cual cae sobre mi cuerpo, obligándome a cerrar los ojos, la presencia de la persona que entra, ase que se me hiele la sangre, me da miedo, siento como si estuviera frente a una fiera salvaje, que me puede destrozar en segundos.
El ser se acerca a mí, oigo sus pasos, sobre el piso, aparentemente de metal, por el sonar de su andar. Siento su respiración sobre mí. Un aliento gélido y frio, su mano fría como el hielo sobre mi mejilla.
Mi cuerpo tiembla, no deseo abrir mis ojos, tengo miedo del que está enfrente de mí. Toma mi barbilla con fuerza, lastimándome, con su mano toma mi brazo, siento que sus uñas o garras se incrustan en mi piel, forzándome abrir mis ojos. No lo hubiera hecho.
-¿Por qué no me miras?- dijo el mal nacido de Yami.
Yo solo desvió mi mirada, siento asía el tanto miedo, como odio, pero ahora el miedo es el que predomina sobre mi ser. Mas al ver esa fría y sádica mirada en sus ojos rojos, La misma que me a perseguido, desde hace años.
- ahora ya eres toda una mujer- decía Yami.
No tenia que adivinar, que me miraba mi cuerpo de la misma manera como hace doce años.
-veo que el vestido que te puse te queda a la perfección, sin duda el rojo sangre contrasta con tu piel, te ves más hermosa de lo que eres- dice casi en silbido.
Mi mirada se dirige a mi cuerpo, sobre el esta, un simple vestido de tirantes, semejante a un camisón, me llega a la mitad de los muslos, su en la parte superior es recto pero con el diseño de rosas en él, el final de la falta también tiene la misma cinta de rosas de adorno. Todo el vestido tiene el tono de la sangre fresca.
-El rojo es un color digno para tu belleza- seguía diciendo Yami.
Al parecer mi poco ímpetu antes sus afirmaciones, no le gusto, me tomo más fuerte del mentón, sentía que me arrancaría la cabeza, su agarre era tan salvaje. Mi mirada asustada se topa con sus molestos ojos rojos.
Me suelta, Se separa unos leves centímetros de mi, solo para alzar su mano. Su mano impacto contra mi mejilla,su fuerza fue tal que inmediatamente me tiro al piso, aun lado de el, golpeando mi cuerpo con el frio metal, el cual bajo el dolor del golpe.
Sus paso se levanta del piso para caminar asía mi, de nuevo se agacha, pero bajo muy poco para estar a mi igual, me toma de mi cabello con fuerza. Sus labios se acercan a mi oído.
-escúchame bien, pequeña zorra, desde hoy dejaras ese patético cuerpo humano-dijo de forma tan Frio.
Mis ojos se abrieron más de lo normal, ¿qué quiere decir con eso?, ¿Qué me hará?, Se levanta, obligándome por su tosco agarre pararme, aun con lo poco de adormecimiento que tiene mi cuerpo, la cadena me obliga a estar en una posición tan dolorosa, mi muñeca siendo cortada por el frio metal del brazalete, jalando todo mi brazo asía abajo, mi cabeza siendo jalado por la fuerza de Yami. Gran parte de mi cuello esta cerda de sus labios.
Su nariz lo recorre, oliéndolo con gran placer, se siente bien, pero no, mi corazón y mi cuerpo solo deben de pertenecer a Johan, solo a él y a nadie más. Sentía como su agarre se mas fuerte.
-déjame despierte algo, pequeña, tu y yo nos casaremos-ordenó- lo cual se destino justo ates de que nacieras-
-¿Qué?-pregunte aturdida.
-no sabes nada, primero que nada, no eres un patético humano, eres una mestiza, y no de cualquier familia de vampiros, una de la familia real, se podría decir que eres la hija menor del rey, por lo tanto debes de ser mi esposa-ordenó Yami.
Mis ojos estaban en shock, toda mi mente era una mezcla de pensamientos desordenados, y sin forma, todos los momentos que viví con mis padres, ¿fueron farsas? , ¿Acaso ellos no eran mis padres verdaderos?
-mientes- replique.
-¿Por qué debería de mentir?, además piénsalo ¿si así fuera, si fueras totalmente humana, entonces porque, dime porque ¿sobreviviste al incendio?, ¿Por qué vives después de la herida que te hice? , ¿porque con los ataques de vampiros no as muerto por desangramiento?-cuestionó Yami.
Mis labios temblaban, deseaba más que nada poder llorar, ser consolado por Johan, saber que esto que oía era mentira, saber que lo que estoy viviendo es solo una pesadilla. Pero no lo es ahora, veo que me e expuesta a la muerte muchas veces, pero en ninguna e salido herida de manera cercana a la muerte, jamás sentí ni una vez sus frio abrazo, sobre mí. Las palabras de Neko y Saku regresan a mi mente, de como decían que no era Humana, tenían razón. Neko, Saku y Jim, por favor alguien díganme que mis amigos no an muerto por mi culpa.
-Me alegra algo Judai, que en el tiempo que pasaste con Johan, jamás perdiste tu castidad, tu sangre sigue siendo la de una virgen. Así todo será más entretenido, mi amada esposa- se burló Yami.
-Johan- susurre.
-Cálmate cariño, después de cómo lo deje, ya no nos molestara mas, ya que ahora desharé ese maldito sello que confina tu cuerpo-explico.
Sus labios se posicionan sobre mi cuello, comienzo a sentir sus colmillos sobre el, no, no más dolor, por favor, me duele mucho, ya no mas, por piedad.
-no, por favor- ruego- ya no más dolor, por piedad, te lo suplico-
Pero de nada sirve, sus colmillos se insertan en mi vena, grito, duele más que antes, ciento como sus colmillos se llevan poco a poco toda mi sangre, como la sangre sobrante corre por mi cuello, en un cauce de rio carmesí, sé que mi sangre llega hasta mis hombros. Me siento débil, ¿será por la pérdida de sangre?, mi visión se siente borrosa, tengo sueño, quiero dormir, mis parpados se sienten pesados, siento como si al cerrarlos no pudiera abrirlos nunca más. Cierro los ojos, un inmenso frio me invade, ¿será este el umbral de la muerte?
Siento, pero porque siento calor de repente, un súbito cambio de temperatura, sobre mi cuerpo, pero mi dolor regresa, un fuerte punzón en mi cuello , con mayor intensidad, un ardor intenso y profundo justo en donde se encuentra mi marca, como si me quemara, como si quisiera destrozar desde ese punto exacto mi cuerpo.
Apenas abro los ojos, me veo recostada sobre la cama. Mi cuerpo no lo siento, me siento como una muñeca de trapo, indefensa, vulnerable, sometida a órdenes involuntarias. Después de un poco de tiempo, logro apenas mover los ojos, solo para ver los colmillos de Yami aun en mi cuello, pero la sensación es distinta, no siento que me extraiga sangre. Envés de eso siento como si algo atravesara mi cuello, como si la sangre volviera a mi interior, pero me duele, no puedo gritar, mi garganta no me responde.
Yami saca con mucha fuerza sus colmillos de mi, pero ya no siento dolor, mi cuerpo ya no está adormecido de esa forma tan simple, ya no siento nada, ni siquiera calor o frio, se siente bien el no poder sentir tanto dolor sobre mi cuerpo. Yami suelta mi cabeza, pero me sostiene de la cintura, ase un simple movimiento y logra recostarme sobre la cama.
Mi cabeza queda de lado ni siquiera puedo moverla, ni siquiera eso puedo hacer, pero Yami no se separa de mi, veo las comisaras de sus labios con hilos de mi sangre, sus ojos aun mas rojos y salvajes, su rostro tiene una expresión de pura satisfacción. Su mano se coloca sobre mi mejilla acariciándola, pero ahora el gesto era casi cariño.
Ves no era tan difícil, solo tenía que matar ese cuerpo humano y darte de mi sangre, y así liberarte, claro no eres una vampiresa, solo tienes el tiempo de uno. Ahora mejor duerme, el adormecimiento no está en tu cuerpo, está en tu subconsciente , esa estúpida parte de tu mente, dormirá hasta que se acostumbre a su nuevo cuerpo, ahora eres mi muñeca, solo aras lo que yo quiero, solo obedéceme- me dijo imponente Yami.
Cada vez mantenerme despierta era más difícil, me sentía siendo jalada a las sombras del sueño, mis sentidos entumidos, todo mi ser siendo sucumbido a una paz celestial.
- Judai por favor se fuerte haré lo que pueda para salvarte. Porque te amo y no me importaría morir por ti, si tu solo estas a salvo- escuche la voz de Johan.
-Johan, sálvame te necesito, por favor ayúdame-susurro.
Antes de caer un seño profundo, no sé si podre despertar, solo espero que al despertar pueda verte Johan.
VampiryFairy: WTF?, wow, (revisando lo que escribió) Dios, creo que este es el mjero capi que escrito O.O, Fui al fin me di inspiración para escribir, este capi, y de al que no se pueden ignorar.
Lady Rose: Sipo, bueno ustedes que opinan lectores ^-^.
VampiryFairy: Hai, ahora ya las cosas ya se pusieron peliagudas.
Lady Rose: ajap, esperemos les guste, cuídense salup.
