VampiryFairy: A new capi.

Lady Rose: Hai, sin duda bien, este capi es otra bomba atómica XD.

VampiryFairy: Sin duda, alguna una de mis especialidades, damas y caballeros .

Lady Rose: Hai, sin más preámbulos el nuevo capi X3.


Capítulo 22: Confrontación.

-Judai veras, hace 20 años, una tragedia sucedió en nuestro país, en un sabotaje perdimos a la reina, yo no pude ver nada, pero…Kimera vio todo, desde entonces nuestra hermana cambio, se volvió más fría, más cruel…ya no era la misma, era como, si estuviera muerta en vida, al parecer cuando mi madre murió su alegría igual- Dijo mi hermana con mucha tristeza.

Sentía una punzada en mi pecho, eso quiere decir, que no son mis hermanas, lo son solo por padres, apenas y llevo la mitad de la sangre real. El ver a mi hermana así, como sus ojos azules, turbulentos, como mares en una fiera tormenta. Al parecer ese recuerdo era doloroso, no la culpo, por flagear, ante el recuerdo que le hiere el alma.

-lo siento mucho-dije agachando mi mirada.

-¿Por qué?-pregunto Curiosa.

Solo agache más mi mirada, no entendía como podía preguntar la razón, si yo mejor que nadie, se lo mucho que duele, hablar de un recuerdo doloroso. Sentí una fuerte punzada en mi cabeza, por ello, a mi mente vino rápidamente, una imagen de dos cuerpos en el piso, con fuertes cortes en ellos, en un incendio. Solo pude tomar mi cabeza con mis manos, mientras el dolor inmenso travesaba mi cabeza furtivamente.

-¿Te encuentras bien?-pregunto afligida mi hermana.

Su voz golpeo mis tímpanos con fuerza, aumentando más el dolor de cabeza.

-¿Kirara dime, nuestro padre tenía el cabello azul oscuro, como el tuyo-dije jadeando.

Los ojos de Kirara se abrieron más de lo normal, la imagen de los cuerpos en el piso era cada vez más clara, era un hombre y una mujer, el hombre tenía su cabelló azul oscuro, era el igual al de mi hermana, corto, el hombre estaba vestido con una pijama de color gris, la mujer tenía el cabello castaño color chocolate, usaba un camisón de color blanco a perlado. Sentía un ardor en mis ojos, un dolor en mi cuerpo, como si mis huesos se destrozaran, solo atine a auto abrazarme, para sosegar un poco el dolor.

-Judai, será mejor que descanses-dijo con voz cálida y suave mi Hermana.

Apenas y escuchaba su voz, la punzada que producía, el inmenso dolor sobre mi cabeza, cada vez aumentaba más, estaba a punto de gritar de dolor, hasta que sentí un fuerte golpe en mi nuca, solo caí en la cama, hasta que todo lo que perceptiva mis ojos se volviera negro.

-Fin de Judai´s P.O.V-

La mirada furiosa de Kimera no se detenía de mirar con cólera, a Johan y Edo, si lo que esos ineptos le decían era verdad, entonces el plan de Yami, estaba casi completo, pero solo le quedaba una piedrita en el zapato por asi, decirle un último obstáculo, al tener a Judai ya en su poder, ella y su hermana se volvían relevantes en su plan.

-Ese bastardo, lo matare con mis propias manos-expreso llena de cólera Kimera.- debí matarlo cuando me entere de la verdad-

Johan, no podía evitar verla con enojo, si ella sabía de el plan de Yami, entonces pudo salvar a Judai, ahorrarle todo el dolor que ese maldito le trajo, sin duda alguna, poseía el poder para salvarle, pero aun asi no lo hizo, ¿Qué clase de hermana es esa? En su cólera no pudo evitar, que toda su fuerza saliera, aun cuando soporto, un entrenamiento para controlar sus poderes, no pudo evitarlo, con toda su fuerza ponerse de pie, y con su mano, tomar del cuello a Kimera, entrillándola contra la pared.

-¿Por qué demonios no hiciste nada?-rugió con cólera Johan.

Kimera mantenía su semblante calmo, como si las palabras de Johan fueran nulas. Johan como respuesta hacia esa actitud, solo pudo ejercer más presión sobre el cuello de Kimera, deseaba matarla con cada fibra de su cuerpo sin duda, por su culpa, perdió a Judai, por su culpa no lo recuerda, por su culpa esta con Yami, con una venda sobre sus hermosos ojos. Aun cuando Yami era el culpable de ello, ella era prácticamente cómplice en arrebatarle a su Judai, sus cálidas sonrisas, su dulce mirar, sin ello no había razón de seguir, viviendo en el mundo.

-Respóndeme- exigió Johan.

Kimera solo dio un respiro en fastidio, sin duda era cierto, aunque sabia los planes de Yami, jamás tomo en cuenta que convertiría a Judai, en vampira. Debía admitirlo cometió un error, un error, el cual le a costado una gran batalla, mas no la guerra, jamás permitiría que se bastado, tomo el reino que sus antepasados construyeron con sangre y lagrimas, de esperanza de una raza, obligada a huir de los humanos, el ser forzados, a esconderse entre ellos, como perros de sus amos, al hacer algo malo, recibiendo un fuerte golpe como recompensa.

-Escúchame Anderson, suéltame ahora mismo-ordeno Kimera.

-Oblígame-reto Johan.

Una fuerte bala, impacto contra el hombro de Johan, causando que este comenzara a sangrar,, producto del impacto, manchando su camisa, con restos carmesí, hasta que dejo de sangrar, en poco tiempo. Johan volvió a ver con sus ojos naranjas penetrantes como cuchillos, al ser que disparo, su sorpresa no pudo ser mayor al ver a Judai, en una esquina del cuarto, respirando agitada, como si el aire de sus pulmones fuera abandonado en un instante, sosteniendo con una mano su cabeza, sus ojos dorados perdidos, ante las escena, con un revólver calibre 38, en su otra mano, apuntando a Johan.

-¿Judai?-pregunto anonadado Johan.

¿Cómo era posible esto?, Judai le acababa de disparar, Al verla más atentamente, pudo ver como lagrimas salían de sus ojos dorados, comenzando a correr por sus mejillas, cayendo de rodillas, soltando el arma en el proceso, sujetándose con su brazo frente a ella, respirando aun mas cansada. Era como si estuviera en un trance hipnótico, y estuviera despertando de él.

Johan, soltó el cuello de Kimera, la cual simplemente aterrizo de pie sin cambiar su semblante. Corriendo rápidamente, hasta donde estaba Judai, sosteniéndola de los hombros moviéndola con fuerza, para que reaccionase. Pero Judai seguía llorando, Johan solo veía como sus lágrimas caían al piso de la mazmorra. Lo único que pensó Johan, fue tomar a Judai de sus hombros, y colocar su cabeza en su pecho, comenzando a acariciar su espalda.

-Judai calma todo está bien-decía Johan con cariño.

Judai (Haou), al sentir, eso cálido brazos, sobre su cuerpo sus ojos dorados, desaparecieron prontamente, siendo remplazados por unos suaves ojos de color chocolate. Prontamente, medio levitándose en ayuda de Johan, se veía débil, su mirada café, esta ida, mirando cada parte del lugar. Johan estaba sosteniéndola con dulzura, sentía que en cualquier momento Judai se rompería, si llegaba a soltarle.

En un instante Judai coloco su manos, en el rostro de Johan viéndole a los ojos, le veía como si viera a un fantasma, sin ser capaz de creerlo, como si fuera una simple ilusión de su imaginación, que en cualquier instante desaparecería.

-Jo..Jo..Johan-decía entre cortado y débil Judai.

Johan sonrió Judai, volvió a ser ella misma, no pudo resistir mas, en un instante rápido, le robo un anhelado beso en los labios a Judai, tanto tiempo de no tenerle cerca, parecía un siglo, pero ahora que ella volvía a estar en sus brazos, jamás permitiría, que alguien se la arrebatase de nuevo. Ya una vez fallo en protegerle, pero ahora jamás lo volvería a hacer.

-Vaya, Vaya pero que escena mas conmovedor, tanto que da nauseas-replico una voz.

Al oír las palabras del sujeto que dijo un comentario ofensivo ante esta tierna escena, todos dirigieron su mirada, a él, era Yami, con una sonrisa sarcástica en su rostro, mirando con cólera y rabia, a Johan. ¿Cómo se atrevía a tocar lo que le pertenece?

-Escúchame bien Anderson, suelta a mi prometida ahora mismo-amenazo Yami

Al ver a Yami, Kimera, apunto su espada en dirección a él. No permitiría que pusiera una mano sobre su hermana menor, sus ojos se convirtieron en rubíes rojos.

-Johan llévate a Judai de aquí, sácala de aquí-ordeno firme Kimera-¿Edo puedes ponerte de pie?-

Johan miro atónito a Kimera, sabía bien que ella era fuerte, tenía la capacidad de sobra para derrotar a Yami, pero a ¿quién engañaba?, el quería el placer de destrozar a Yami con sus propias manos, por lo que el hizo.

-¿Qué estas sordo idiota?, llévate a Judai ahora mismo!-grito Furiosa.

Edo se puso de pie, colocando su mano en el hombro de Johan, Sin duda alguna entendió el plan de Kimera, ella lo derrotaría, y ellos eran un estorbo. Yami era frio y caótico al pelear, si no se largaban, podían resultan dañados en el proceso.

-Johan debemos irnos- acepto Edo.

Johan vio a Judai, esta estaba débil sin duda, sus ojos están entre cerrados. Paso un brazo por sus piernas y el otro por su espalda, la cargó de ese modo, recostándola en su pecho, debían salir de ahí, pero pronto.

En un instante rápido toda la mazmorra fue cubierta por llamas purpuras, parecía como si esta tuviesen vida propia, intentando quemarlos vivos. Llamas rojas cayeron sobre las purpuras, sofocándolas, certeramente. Un choque de espadas se escucho fuertemente, el cual fue producto del choque de las espadas, de los dos vampiros reales, enfrentándose ferozmente.

Aun entre todo ese caos los demás consiguieron escapar de ese infierno, sin antes ver a Kimera pelear, contra llama, en una fornida lucha de espadas.

-Muy bien primita, esta vez te destrozare en fragmentos, tanto k ni tu habilidad curativa te sanara- amenazo furioso Yami.

Antes realizándole un fuerte tajo a Kimera, el cual fue recibido, por una defensa de su espada.

-Lo lamento mucho pero de aquí no saldrás respirando-contradijo Kimera.

Mientras tanto en el bosque Johan y Edo corrieran, solo podían escapar a un lugar el Hogar de la Familia Anderson, solo ahí, podrían recuperarse con eficiencia. Pero aun más importante, debían de saber cómo se encontraba Judai, su mirada estaba perdida, parecía como si su alma, hubiera abandonado su cuerpo.


-Judai pase lo que pase, te protegeré aunque me cueste mi vida-juraba Johan mientras corría.

VampiryFairy: A la madre, mujer me pase pues DX, como puse eso.

Lady Rose: Bueno de ti creo, todo lo posible ¬¬.

VampiryFairy: sin duda algún a XD

Lady Rose: disfruten el capi XD, salup :3.