VampiryFairy: A new capi.

Lady Rose: Hai, perdonen por no haber actualizado pronto esta historia n,nU

VampiryFairy: sipi Gomen, muchas gracias a Mili-ton por la ayuda con este capi :3.

Lady Rose: Hai muchas gracias Ton, sin más preámbulos el nuevo capi X3.


Capítulo 23: Caos.

Con el pecho doliente, el corazón palpitando fuertemente, con miedo a cada paso, huyendo de la fría espada que corta la noche, cubriendo de carmesí su paso, destrozando todo.

Solo quedaba huir, de la vestía dormida, sabiendo perfectamente que a su despertar, el ángel de la muerte, les mostraría su fría sonrisa, despidiéndoles de este mundo.

-Johan, pero, ¿estás seguro?-decía entre cortado por el cansancio Edo- Recuerda que no eres bien recibido en el hogar de la familia Anderson.-

Johan no respondió a la pregunta mientras dolorosos recuerdos pasaban por su mente, sobre todo los llantos de su madre, cuando él se tuvo que ir, los ojos de su padre sobre el. Esos sentimientos se mezclaban en su mente tan duramente, que daban la sensación de ser cuchillos filosos.

-Si lo estoy-respondió serio Johan- Aria cualquier cosa por Judai, inclusive enfrentar los demonios de mi pasado-

Al decir esas palabras sus ojos esmeralda se dirigieron a ver a su amada, en sus brazos inconsciente, viendo por un segundo todos sus rasgos, al estar dormida, como la extrañaba, su dulce y embriagante aroma, que volvía locos sus sentidos, asiéndole sentir que lo que vivía era un espejismo.

La amaba con todo su corazón, gracias a ella pudo domar la bestia que poseía, ahora el controlaba sus poderes, solo para poder protegerla de las garras de Yami, no la perdería de nuevo, vivir un día mas sin su presencia, era el mismo infierno vivo.

Una sonrisa asomo sus labios, al ver frente a sus ojos su hogar, al fin habían llegado, ahora Judai estaría salvo.

El hogar de la familia Anderson…


El fuego consumía todo a su paso, el humo denso, amenazaba con ahogar todo respiración a su paso, entre este fondo pesado colmado de odio, y rabia los choques de espadas, no paraba de resonar con intensidad en el paredes de la mazmorra.

Cada golpe fallado , cada estocada acertada, en dirección a los puntos vitales de su oponente, solo buscando extinguir la vida de este, de un solo golpe, sus miradas furiosas como fiereza del mar en la tormenta, Ninguno se perdonaría la vida ante ningún motivo, de esa pelea solo podría salir uno vivo.

-Nada mal Primita-decía petulante Yami.

Mirando los pequeños rasguños en la ropa de Kimera, la desgraciada había evitado todos sus taques con demasiada facilidad, apenas posea cortadas superficiales en su cuerpo, mientras el poseía heridas profundas, que a cada segundo, manchaban mas su ropa, y el piso, de carmesí.

Kimera dirigió una mirada furtiva así el, mientras apuntaba su espada en dirección a su corazón, el punto más importante de un vampiro, si este era acertado todo su cuerpo se destrozaría al instante, ese era el objetivo de su próximo ataque.

Yami sabia perfectamente que ella era capaz, de acertar ese golpe, Si eso era cierto solo le quedaba una opción, provocarle otro dolor, más profundo que el físico.

-Que ironía, moriré de la misma forma que mate a tu padre-se mofo Yami.

Los ojos de Kimera se abrieron más de lo normal, maldito.

-¿Qué dijiste?-pregunto Kimera Furiosa.

La enfermiza risa de Yami resonó fuertemente en las paredes, Kimera estaba atenta a cada una de sus acciones, sabía que su padre había muerto asesinado, pero en realidad ella le guardaba un gran rencor a su padre, después de todo las abandono, a ella y a su hermana, pero más importante… a su nación.

-Enserio, según tu, su majestad te abandono- rió Yami –Que lindo, seguro te imaginabas, que todo este tiempo, el rey estuvo con la tonta de hermana, ¿No es así?-

Kimera comenzó temblar fuertemente, dirigiendo sus ojos verdes, asía Yami, pero estos cambiaron su hermoso color a un fuerte rojo sangre,..Todos estos años de odio, asía su padre, todos estos años, donde silenciosamente lloraba por él, todos estos años donde odio mas su familia y su país. Todo por nada.

-Bastardo-gruño furiosa Kimera.

Como se atreve a hablarle, a ese desgraciado, lo mataría inmediatamente, con enojo empuño su espada, para acabar con su vida, Pero en ese instante, sintió como algo fuerte le atravesara el pecho, con sorpresa colocó su mano en él, solo para ver como su sangre, estaba impregnada en ella.

-¿Cómo?-pregunto Atónita Kimera.

Sintió como sus piernas empezaban a fallar, asiéndole caer de rodillas, con la respiración agitada, sintiendo el fuerte sabor metálico de la sangre en su boca, como su cuerpo temblaba, y comenzaba a perder calor. Ahora ese bastardo tenía la oportunidad de oro para matarla.


Cuando llegaron a la entrada de la casa Anderson, percibieron el suave olor a flores silvestres que rodeaban la casa, dándole un sentimiento de vida al antiguo hogar, las paredes de color blanco perlado, las ventanas de hechura fina y delicada, cuyos cristales relucían, una arquitectura de tipo Gótica, dando a ver que ese hogar llevaba años en pie, pero como las hermosas y antiguas estatuas de antiguos griegos, no perdían su encanto, hermosura que rebasaba el tiempo con fuerza.

Johan sostenía a Judai en sus brazos, temiendo que si le soltaba, la volvería a perder en un segundo. Al notar eso Edo, fue la persona, que llamo a la puerta, asiendo uso de la pesada aza de metal tallada, de esta.

La puerta se abrió lentamente, casi como si esta disfrutara de la desesperación que se sentía en ese instante, colmándola de un insoportable suspenso. Cuando al fin la puerta se abrió completamente, revelando a un hombre mayor, de ojos azules, cubiertos por unos anteojos cuadrados de aro negro, de cabello verde-azulado oscuro, con detalles grises perfectamente arreglado de manera formal, usando un traje de color café oscuro, las luces amarillentas que daba la luz de la entrada, resaltaba sus facciones.

-¿Edo-kun?, ¿Qué sucede?, ¿Por qué estas cubierto de sangre?-preguntaba atónito El hombre.

-Richard-san, pues…-Intentaba decir Edo.

Johan ya no soportaba más, aparto a Edo con un poco de fuerza, mirando después de años a su padre, su expresión orgullosa le traía tantos recuerdos, desvió su mirada. Richard estaba más confundido que nunca, ¿Por qué su hijo estaba aquí?, aunque le alegraba enormemente que él estuviera ahí, ¿Qué estaba asiendo aquí?

-Joven Johan, Richard-san-decía educadamente Seth- Sera mejor que entren a la casa-

Tanto Richard, como Johan y Edo vieron a Seth atrás suyo, sorprendiéndose de su llegada, y más importante aun ¿a qué horas había llegado?


Las paredes marón oscuras con cuadros familiares, rodeado de decoraciones finas, era los que les rodeaba, mientras esperaban como Judai despertaba, Richard ya le había revisado, dijo que la joven no tenía nada de malo, solo necesitaba descansar.

Ahora se encontraban en la sala de estar, con los animo tensos, Richard ya había curado las heridas de Johan y Edo, pero ambos se negaron a decir, la causa de estas.

-Muy bien niños-decía molesto Richard- díganme ¿qué demonios pasa?-

Johan mordió su labio de los nervios, comenzando a jugar con las manos, se encontraba sentado en un elegante sofá de caoba, de color verde hongo. Jamás pensó volver a ver a su padre, ni volver a su hogar, pero la situación lo ameritaba, no había otra opción.

-Veras padre-decía nervioso Johan

Cuando Johan iba a dar una la historia de lo pasado en casi 3 meses, un fuerte gruñido se escucho en el jardín de la casa, el fuerte olor a sangre llego a las narices de los vampiros, pero este olor, poseía un fuerte olor metálico, más de lo usual, la puerta principal se abrió fuertemente, asiendo que se golpeara parte de la pared.

Una mujer de cabello azul-cenizo, vestida con una blusa de color azul claro, y una falda marrón, cayó al piso inerte, en su rostro se veía hilos gruesos de sangre, fuertes cortadas en su ropa, de las cuales emanaba sangre, causando la formación de un charco debajo de ella.

Los ojos de los presentes se abrieron, esa persona era…

-¡Jane!-gritó espantado Richard.

-¡Mamá!-Grito igual de Espantado Johan.

Ambos se dirigieron al cuerpo, Richard le sostenía en sus brazos, completamente impactado por el estado de su esposa, Johan sostenía una de sus manos, se encontraba llorando aun más impactado que Richard. Llevaron a Jane a uno de los cuartos, para que Richard la curara. Johan se encontraba afuera de la puerta, con el corazón en la mano, y un nudo de angustia en la garganta.

-Joven Johan, tenemos unos invitados enfrente de la casa-decía con calma Seth.

Johan se sobresalto, sus manos se volvieron en puños, sus ojos no tardaron en volverse, en naranjas, mientras un fuerte de gruñido de odio, salía de sus labios. Esos malditos malnacidos, seguro fueron los causantes de el estado de su madre.

-Joven Johan, déjeme a mí esto-decía calmado Seth-después de todo es mi trabajo, como el guardián de su familia.-

A los pocos segundo de decir esta oración desapareció como si nada, aun cuando Johan intento quejarse de sus acciones, impaciente fue a ver por la ventana del pasillo, como el cielo se tornaba carmesí oscuro, al igual que la luna, Seth estaba usando sus poderes.

Respirando cansado se dejo caer sobre el muro, cayendo sentado, con sus brazos rodeándole, se sentía tan frustrado, apoyo la cabeza en sus brazos tratando de ocultarla, aun después de su entrenamiento con Seth, y el haber realizado el logro de controlar sus poderes, se sentía muy inútil.

-Johan-decía dulcemente una vos.

Johan levanto su mirada, viendo a frente a él, arrodillada en el piso a Judai usando las mismas ropas que cuando la encontró, de los ojos de Judai comenzaron a salir lagrimas, abrazando con fuerza a Johan, comenzado a sollozar con fuerza en su pecho, Johan comenzó a acariciar su espalda y su cabeza, tratando de consolarla.

"Sin importar lo que suceda, te protegeré, Judai, a ti y a todos los que me importan"


Lady Rose: hi XD, pues veran ahoita Vampiry se encuentra...no disponible, por unas razones n,nU, las cuales incluyen que diske ayer hiba a subri el capi, y lo sube hoy, =(, espero disfruten el capi XD, bn salup, cuidense salup :3

VampiryFairy: (Encerrada en un camion de carga, con destino al polo norte) Gomen- nasai T^T.