Espero que disfrutéis de las historia, y como siempre ROTG no me pertenece. Y lo siento si a alguien le parece que mareo las cosas con los saltos temporales en cada capitulo T-T es la primera vez que escribo algo para publicarlo y sigo aun bastante insegura de como ir.

Capitulo 3

Dos años antes

Después de pasar varios meses entrenando con Joyce los dos jóvenes cazadores por fin se sentían preparados para enfrentarse a los primeros retos que eran las misiones.

Gracias a su mentor tenían todo lo esencial para comenzar una caza aun si tenían muchas inseguridades y sus habilidades aun necesitaban ser pulidas bastante.

Nada más entrar en la pagina web esta les había pedido introducir el nombre del grupo y la verdad la cosa les había pillado algo por sorpresa y por lo tanto introdujeron lo primero que se les había venido a la cabeza.

Introdujeron el nombre: WinterFall que era algo ridículo aun si había cosas peores por la lista como Chicas arco-iris, o Niños ratas. No, nadie más que unos pocos tenían nombres chulos así que para que aparentar tener imaginación.

Para numero de cazadores estuvieron a punto de poner 3 pero por supuesto Anya terminó por convencer a Jack que no, Windi no contaba.

Sus nombres fue lo siguiente que tuvieron que introducir. Jack terminó siendo Jack Frost, los cual más que un mote parecía su verdadero nombre. Anya dejó Titania como titulo pues si su compañero podía dejar parte de su nombre en el apodo ella también podía.

En trabajo buscado los dos habían estado de acuerdo en dejarlo en blanco. Por el momento con la poca experiencia que tenían era mejor no pedir nada no les fueran a meter donde podían morir en segundos.

Por último les mostró una lista con los trabajos más recientes, que por supuesto estarían a nivel de un recién llegado.

Un fantasma de nv 1, un simple espíritu algo juguetón que molestaba, un gnomo que se dedicaba a comerse las mascotas de los vecinos de una urbanización, y por último un caso de posesión.

Por elegir algo Jack seleccionó la del fantasma y sin más dilación salieron a trabajar.

En aquel primer año los dos vivían en un pequeño piso a las afueras de la gran ciudad de Nueva York, algo sencillo donde tenían que compartir cama, con un único baño solo con ducha, y un salón cocina con espacio para una mesa cuatro sillas, la cocina y una tele vieja que funcionaba a golpes.

No era mucho, por no decir que no era nada, pero se podía vivir.

Al ser una misión nocturna, tal y como Joyce les había enseñado los dos jóvenes se vistieron con el mono negro que luego mejorarían como traje especial de enfrentamiento a vampiros, que en aquellos momento era simplemente eso, un mono negro, sin refuerzos ni armaduras ni casco.

De camino al cementerio Jack estudió varias guías sobre el trabajo aun si nada parecía extremadamente profundo. Los cazadores debían aprender también por experiencia, no solo por lectura.

Una vez allí Anya comenzó a dibujar el circulo con sal mientras Jack se armaba con una porra de hierro para defender a su compañera. Cuando Anya ya estaba a punto de terminar el fantasma se apareció antes ellos.

Jack esquivó las rocas que el espíritu le tiraba mientras con la porra le golpeaba para mantenerlo quieto.

Anya se siguió concentrando y una vez terminó de prepararlo llamó a Jack el cual con la ayuda de su saquito de sal impidió al fantasma de huir. Cuando este estuvo acorralado cerca de la sal Anya dijo un par de palabras en latín que formaban el encantamiento que hizo desaparecer al fantasma en un par de segundos.

Cuando todo volvió a la normalidad los dos jóvenes se sonrieron felices de haber completado la primera misión. Había sido sencillo y rápido, pero era justo lo que ellos necesitaban para empezar.

A las semana de su pequeño éxito ya habían completado otras dos cazas con éxito. La primera había sido la del gnomo al cual había encerrado en una jaula echa con madera de roble el cual con el apropiado tratamiento podía volverse sagrado y por lo tanto capaz de repeler o encerrar a los espíritus malignos.

El gnomo había acabado siendo enviado a saber donde pues al indagar un poco más en la misión habían visto que lo que pedían no era matarlo, si no que un hechicero de la orden había decidido que era hora de experimentar.

El segundo trabajo había sido algo más difícil pues habían tenido que pasar un día y medio en la furgoneta buscando a un troll de piedra que se había escapado de la zona de contención. Una vez encontrado habían recibido tal paliza antes de poder inmovilizarlo que Anya había permanecido en cama vagueando por tres días.

Y es que nadie decía lo difícil que era arrastrar un troll hasta el agua para poder acabar con él, nop, nadie, ni los libros. Allí lo habían pintado todo tan sencillo como mantén en su linea de visión cualquier tipo de carne cruda y no se enterará de nada. Pues claramente no fue así, porque a la mínima indicación de agua el troll de 3 metro de altura había empezado a lanzar puñetazos.

Por suerte no habían ido sin preparación y con un poco de planificación habían terminado haciéndolo rodar hasta el agua. Nunca hacer tropezar a algo les había parecido tan regocijante.

Cuando terminó la pausa de holgazanear había aceptado la siguiente misión, y allí fue donde cometieron el error.

Habían confiado en que un vampiro recién nacido no iba a ser muy complicado, que podrían hacerlo pues después de todo había salido como una misión de bajo nivel. Por supuesto que podían hacerlo, y porque no.

No se había imaginado que una misión en apariencia tan sencilla podría haber ido a peor, no podían haber imaginado que al poco de salir aquella noche a cumplirla el nivel había subido repentinamente a experto, y que un vampiro más adulto había sido el verdadero causante.

No estaba preparados, nunca lo habrían estado.

-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-

Cuando llegaron al pueblo en el que el aviso había sido mandado lo encontraron todo desierto, incluso para ser de noche todo estaba demasiado tranquilo. Un aura siniestra rodeaba el lugar y a los dos se les pusieron los pelos de punta.

Se habían cruzado ya dos veces con un vampiro y esto no había sido en ninguna de las dos ocasiones la sensación que habían tenido.

Bajaron de la furgoneta lentamente temiendo que cualquier ruido que provocaran solo empeoraría la situación.

-Titania saca las cosas -La chica asintió mientras rodeaba el auto para sacar las armas de plata mientras Jack se alejaba de ella examinando las casas en busca de algún tipo de pista.

Las casas estaban completamente abandonadas pues mirando por la ventana Jack no consiguió ver nada. Todo estaba ordenado como si nadie hubiera tocado nada y además lleno de polvo.

-Deben haber pasado días desde que alguien entró en alguna de estas -Anya le tiró la mochila con sus armas pues ella ya llevaba la suya y una pistola preparada por si acaso.

-Entonces será mejor no hacerles esperar más. Según el aviso la cosa comenzó a la casa del alcalde, así que a subir -Jack la siguió a la vez que de la mochila sacaba su pistola y colocaba el cargador con las balas.

Mientras más subían más vacío y abandonado parecía estar todo. Los coches cubiertos por suciedad, las calles silenciosas, ni una farola que funcionara. Anya debido a la oscuridad había sacado una linterna pero la poca luz que daba no mejoraba la inquietud de los dos cazadores.

-Ti estas segura de que la misión era para novatos?

-Si, lo ponía claramente -Jack asintió aun si seguía mirándose alrededor. Sus nervios estaban a punto de sobrepasar el limite de su resistencia, un ruido, cualquiera, y estaría corriendo y chillando calle abajo durante horas. Por supuesto Anya estaba igual pero como la que llevaba la linterna parecía algo más relajada pues sea donde sea que mirara podía iluminar y ver mejor lo que había.

Solo tardaron diez minutos en subir todas las callejuelas pero les había parecido un viaje de horas y aun, a pesar de haber llegado a destino, tenían la sensación de que esto no iba a ir a mejor.

Con rapidez Jack forzó la cerradura de la casa del alcalde para que ambos pudieran salir ya de una vez de las calles. Habían temido encontrarse cualquier cosa pero al igual que en el exterior la casa estaba completamente abandonada.

-Algún interruptor?

-...Mejor no encender ninguna luz no?

-Si, tienes razón

-Que pasa Ti, asustada? -Anya le miró por el rabillo del ojo tentada de darle con la linterna. Al final solo suspiró pasando del idiota de su compañero -Vale, nada de bromas, lo entiendo...por cierto no tenemos más linternas?

-De luz normal no -Jack asintió siguiéndola paso por paso. Ir sin más de una luz podía ser vivir al limite pero también permitía a uno estar totalmente armado y que fuera más rápido a reaccionar.

El pasillo era corto pero Anya avanzaba lenta y al llegar a una esquina observaba bien el siguiente tramo antes de abandonar su cobertura.

La verdad es que ninguno de los dos entendía a que venia la tensión. Habían echo pocos trabajos si, pero ninguno había necesitado esta clase de lentitud, este suspense tan irritante.

Jack decidió que a partir de ese momento odiaría todo juego de suspense, hacían tan mal trabajo en reproducir la tensión que existía en realidad.

Y fue entonces que escucharon un ruido en el piso de arriba alertando-les que tal vez no estaban tan solos como parecía.

-Frost coge la linterna y sube, yo me quedaré aquí abajo

-Puedo decir que no me parece una buena idea?

-Si, ahora sube -Dicho eso la chica le tendió la linterna que el otro acepto algo inseguro, aunque al final se armó de valor y comenzó a ascender las escaleras. Anya se miró alrededor antes de seguir el pasillo hasta el salón aun a paso más lento debido a la falta de luz.

Jack PoV

Podía sentir cuanto más me alejaba de Anya como la sensación que había tenido hasta entonces se triplicaba. Podía jurar en aquel momento que en aquella casa había algo más que un vampiro y eso me daba bastante miedo. En serio no podía hacer como si no le afectara.

Había escogido esta vida pero tal vez nunca la había visto como verdaderamente era, los cazadores tal y como Joyce les había enseñado se jugaban la vida. Era la primera vez que de verdad lo sentía así.

Una puerta a mi derecha nada más terminar las escaleras me llamó la atención pues se encontraba cerrada. Pensando que tal vez esto hubiera sido el ruido que había escuchado abajo me puse a su lado apagando la linterna y con cuidado abrí.

Dentro de la habitación la luz de la luna iluminaba ligeramente una cama haciendo aun más sombra debajo de esta donde podía oír una especie de ruido. Cuando dejé de cubrirme para entrar en la habitación pude observar la decoración infantil, los juguetes por el suelo. Esto era una habitación de niño y por muy raro que podría ser el pensar que un niño estaba metido en este lió me sentó aun peor que saber que gente había muerto.

Desde siempre me habían gustado los niños, adoraba mi hermana a muerte, pensar que un pequeño había muerto o se encontraba herido hacía la situación diez veces peor.

Así que volví a encender la linterna para iluminar debajo de la cama. Lo que me encontré me sorprendió pero a la vez me relajó.

Era el pequeño, una niña de pelo largo color castaño vestida con un chaquetón de piel amarillo que parecía cubrir todo su cuerpo.

-Hey, pequeña, sal aquí no te voy a hacer daño -La niña volvió sus grandes ojos grises hacía mi y me observó de arriba a abajo como si quisiera asegurarse de que no era peligroso. Para ayudarla a relajarse me senté en el suelo soltando mi pistola a un lado -Venga sal, te prometo que no voy a hacer nada, solo sal de allí -La niña asintió antes de comenzar a gatear hacía el aun algo insegura.

-Me llamo Jack Frost, tu? -La pequeña pareció dudar en hablar pero finalmente se sentó a mi lado y respondió.

-Katherine...tu no eres el hombre malo

-Hombre malo? -La niña movió la cabeza de arriba a abajo un par de veces mientras señalaba fuera de la habitación.

-Papa me dijo que me escondiera aquí, que esta habitación era segura -Mientras asentía hacía ella para hacerle ver que le prestaba la atención mantuvo los ojos pegados al trozo de pasillo que podía ver desde la habitación. Solo esperaba que Anya no se encontrara con el hombre al que la niña hacía referencia.

-Como era?

-Alto, muy alto, como un gigante y unos ojos brillantes...Me dio mucho miedo así que me escondí enseguida debajo de la cama y no vi mas -Supuse que eso era lo máximo que iba a sacar de la pequeña así que la cogí en brazos mientras me acercaba a la ventana, si podía ver algo desde allí podría servirnos de algo pero el pueblo parecía tan desierto como antes.

-Quieres salir de aquí? Mi amiga esta abajo ahora mismo -Katherine asintió mientras me rodeaba el cuello con sus brazos. Seguramente la pequeña seguía asustada lo cual era totalmente normal pues incluso yo tenia miedo.

Respirando hondo un par de veces recuperé mi pistola y salí de la habitación sujetando la niña con el brazo de la linterna. Cuando antes llegara hasta Anya más seguro me iba a sentir.

Anya PoV

El salón era un lugar enorme lo cual no me sorprendía. El ser la casa del alcalde del pueblo tenia que significar dinero. Las luces parecían rotas pues a pesar de darle al interruptor estas ni parpadearon.

Seguí avanzando con cuidado sujetando con fuerza mi arma pero a pesar de mi cuidado de vez en cuando seguía dándome con muebles que, la poca luz que entraba por la ventana no me permitía

ver.

Al final lo único que pude encontrar eran los restos de una pizza en la cocina y algunas sillas tiradas por el suelo. Casi como si la gente de la casa se hubiera levantado corriendo. Tal vez huyendo de algo...pero el problema era, ¿Que podía hacer que un pueblo entero desapareciera de esa forma de sus casas?

Empezaba a temerme que la misión no era algo para novatos, y muchos menos para solo dos de ellos que aun no tenían toda esa experiencia con vampiros.

Me acerqué hacía las ventanas para ver que había fuera de la casa pero solo podía ver parte del jardín el cual estaba tan vació como el resto. Al menos lo pareció hasta que vi algo moverse entre las sombras.

Corrí hacía la puerta y la abrí saliendo fuera con la pistola en alto. Podía notar como el miedo que sentía se intensificaba cuanto más me alejaba de la casa. Si había algo allí estaba claro que era lo que estaba afectando la atmósfera del lugar.

Cuando bajé los pocos escalones hacía el césped la puerta de la casa se cerró de golpe con un ruido seco. Volví sobre mis pasos pero daba igual lo que hiciera la puerta estaba como si congelada en el sitio.

De golpe me giré levantando la pistola y disparando. Ante mis ojos pude ver como la masa negra que había aparecido repentinamente a mis espaldas se desperdigaba alejándose de la bala. Eso estaba claro que no era algo que provocara un vampiro recién nacido.

-FROST! -Con pánico le comencé a pegar a la puerta deseando que esta se rompiera. Cuando vi que era inútil y que además Jack parecía no contestar me detuve para intentar relajarme.

El jardín parecía el único camino posible por lo cual me arme de valor para seguir por allí. La luna de alguna manera parecía dar menos luz que antes cosa que solo empeoraba mi humor y me ponía aun más al limite.

PoV normal:

En la entrada del pueblo otra furgoneta aparco justo al lado de la de Jack y Anya. De esta descendió Bunny el cual examinó a su alrededor antes de hablar con Norte el cual le dio un par de indicaciones.

Sandy le tendió una mochila mientras Tooth le preparaba un pinganillo para que se pudieran comunicar.

Normalmente nunca se separaban para hacer un trabajo pero habían recibido tres misiones a la vez así que era obligatoria que al menos dos de ellos fueran solos.

Una vez Bunny estuvo listo se despidió de ellos para avanzar hacía la casa del alcalde.

No era la primera vez que iba solo a una misión, pero si que podía ser la primera que iba a trabajar con otros cazadores si la furgoneta era indicación de otro grupo.

Mientras él avanzaba Jack con Katherine aun en brazos estaba en el piso de abajo buscando por alguna pista sobre Anya sin encontrar nada de nada. Si su compañera había estado allí estaba claro que había desaparecido en algún momento.

-No hay que salir al jardín

-Que dices Kat?

-Papa dijo de no salir al jardín. Ellas están esperando allí -Jack tragó mientras pensaba en lo rara que era esa niña.

-Ella?

-Las sombras. Papá dijo que temen la luz y el frió, pero nos quedamos sin las dos cosas

-Frió? Frió como, congelado o frió tipo...frió -Katherine se encogió de hombros, ella solo repetía lo que su padre a veces decía pero no lo había entendido nunca.

Cuando Jack ya pensaba que nada podía ponerse peor alguien entro por la puerta haciendo que él y Katherine se tuvieran que esconder en silencio total. La pequeña se abrazó con aun más fuerza a su cuello mientras Jack intentaba controlar su respiración.

Para su sorpresa lo que entró por la puerta del salón no era otro que el famoso Bunny. Un cazador del grupo de "Los guardianes" los cuales llevaban, según les había contado Joyce, años en el trabajo.

Al moverse fuera de su cobertura provocó al cazador el cual saco su pistola y le apunto directamente a la cara, su dedo ya casi pulsando el gatillo.

-Pero...PERO TU ERES IDIOTA! Podría haberte disparado -Jack asintió aun recuperándose del susto. Katherine por otro lado miraba al recién llegado con curiosidad. Al ver a la niña el cazador guardó el arma y por alguna razón a Jack le pareció que se ponía algo tenso. Es que no le gustaban los niños?

-S-Siento haberte sorprendido...eres Bunny no? El de los guardianes

-Si así es...Tu eres?

-Jack Frost -Los dos se dieron la mano aun si el ceño de Bunny no se relajó manteniéndose tal vez incluso más fruncido que antes.

-De que rango eres? Experto, Maestro, Especialista

-En realidad, solo llevo un par de meses en esto -Bunny abrió los ojos mientras observaba al chico de arriba a abajo. No se lo podía creer, un novato? En esa misión? Es que acaso quería morir o echar todo el trabajo a la mierda?

-Como se te ha...no, como has podido aceptar la misión! Es que eres idiota

-P-Pero decía que era para novatos -Bunny le agarro de la camisa zarandeándole olvidando que el chico aun sujetaba a la niña en brazos.

-Como se puede ser tan idiota! Genial! Ahora estoy aquí de niñera -Jack se arregló la camisa a la vez que controlaba que Katherine estuviera bien pues al parecer ser un cazador legendario te excluía de tener mínimos de delicadeza -Al menos sabes que es no? Sabes lo que ha atacado el pueblo -Jack sacudió la cabeza. Estaba ya seguro de que cualquier cosa que hubiera llegado allí no era un vampiro normal, y por como Katherine se había expresado antes había más de una cosa en ese lugar.

Bunny no pudo reprimir el gruñido de frustración. Esto ya era el colmo, no solo le tocaba un novato si no que encima era idiota.

-Mira bien colega, quiero que te largues ahora mis...

-NO PUEDO! No encuentro a mi compañero -Y además no estaba solo. Esto cada vez se ponía "mejor".

-Me da igual! Te largas ya de aquí, si encuentro a tu compañero lo sacaré

-P-Pero hemos aceptado la misión

-Y a mi que!? No sabes donde te has metido, ni en el lió en el que me metes a mi. Te podría banear de la orden si quisiera, así que aprovecha ahora mi buen humor y largate -Jack suspiró, al parecer se habían metido en un buen lío.

Asintiendo hacía el cazador Jack abrazó con fuerza a la niña antes de salir de la casa. Si se quedaba en la furgoneta no debería haber ningún problema. Se quitaría de en medio de ese cazador y además podría proteger a la pequeña.

Solo había un pequeño problema. Tenia la sensación de que algo le seguía, desde que había salido de la casa del alcalde notaba algo frió contra la espalda que le ponía los pelos de punta y la piel de gallina. Algo que Katherine también debía notar pues la pequeña tenia los ojos fuertemente cerrados a la vez que ocultaba su cara en el cuello de Jack.

-No te preocupes Kat. Ya verás no te va a ocurrir nada. Ahora vamos a ir a la furgoneta y jugaremos a algo

-Hm, hmm. Yo creo, que ese plan no me gusta -Jack se giró de golpe sujetando con fuerza a la niña pero lo que se encontró casi consiguió que la soltara para salir corriendo. Era una masa negra que parecía moverse alrededor de algo. Algo alto de forma humanoide. Algo que tenia unos ojos dorados brillantes que parecían poder mirarle directamente en el alma.

Sin pensarselo dos veces Jack levanto el brazo que aun sujetaba la pistola y disparó varias veces hacía la cosa. El humo negro pareció interceptar las balas sin recibir un mínimo de daño pero eso no impidió a Jack seguir disparando mientras retrocedía.

-Vamos joven cazador, unas balas de plata no van a funcionar conmigo

-B-bueno pues nunca está de mal asegurarse -Katherine miró hacía la cosa y sus ojos comenzaron a llenarse de lagrimas.

-Jack, es el hombre -Jack asintió, ya había supuesto quien sería, además ahora entendía también porque Katherine había tenido problemas en describirlo si cuando lo había encontrado esa cosa negra también había estado a su alrededor.

-Si no eres un vampiro como se decía que eres? -Una sonrisa se curvó en la cara del hombre que se rió sin importarle que aun estaba bajo amenaza de la pistola.

-Pues claro que soy un vampiro, Jack. Pero me temo -En un parpadeo la cosa había desaparecido solo para en apenas un segundo volver a aparecer a espaldas del cazador para sujetarle con fuerza la mano que sujetaba el arma -Que no uno de tu nivel -De un tirón el vampiro rompió su muñeca a la vez que agarraba a la niña para esfumarse del lugar dejando a Jack tirado en el suelo sujetándose su mano.

Sus gritos de dolor resonaron por el pueblo llamando la atención de Bunny el cual maldijo en voz alta para correr fuera de la casa en dirección al cazador. Al llegar allí la ira le inundo al ver al inútil novato sin la niña.

-Tu! Como...YO TE MATO -Sin pensarlo dos veces le agarro de la camisa zarandeándolo otra vez de un lado a otro -Es que no puedes hacer ni una mínima cosa bien. Te estas tomando esto como una broma, era una niña! Acabas de condenar a una niña a morir! -Jack notó como los ojos se le empañaban. Había ocurrido todo tan rápido que no había podido hacer nada. No había sido culpa suya.

El cazador le tiró al suelo tentado de hacer algo más pero se controló. Ahora no era el momento de perder tiempo, esa niña podía aun tener una oportunidad.

-Donde se ha ido?

-N-No lo sé. Desapareció

-El que desapareció?

-Esa cosa! Ese hombre-vampiro, lo que fuera! Vino aquí de repente y... -Bunny le gruño algo antes de volver hacía la casa. De verdad que este día le había tenido que tocar el grupo más inutil, justo ese día.

Jack se quedó en el suelo aguantando las lagrimas.

-Por cierto, no te voy a dejar de rositas por esto, como se te ocurra hacer alguna tontería más...no que estoy diciendo, en cuanto llegue a mi casa te banearé, a ti y a tu compañero. A ver si alguien se atreve a daros trabajo

-Pero no puedes...

-Pues claro que si! Es que no sabes quien soy? Soy Bunny de los guardianes, y como te vuelva a ver en una misión te juro que te mato -Dicho eso siguió caminando sin volver a dirigirle la palabra a esa escusa de cazador.

En el bosque al otro lado de la casa Anya seguía avanzando sin gastar ni una bala a pesar de lo cercanas que se estaban moviendo las sombras. Por alguna razón le daba la sensación de que esas sombras no estaban allí por ella si no que esperaban por algo.

Solo esperaba que Jack estuviera a salvo y que no se metiera en más lios. En el que estaba ella ya era más que suficiente.

Por fin llegó a un claro donde el camino daba paso a un acantilado y un puente ya bastante viejo por el cual cruzar al otro lado. No parecía seguro, pero por lo que veía era la única forma de seguir.

Anya se comenzó a frotar los brazos intentando quitarse el frió de encima pues de alguna manera, la noche templada se había convertido en una bastante fresca en la cual ella se encontraba sin protección.

Justo cuando iba a seguir avanzando por el rabillo del ojos vio una masa negra concentrarse en un punto y sin pensarlo la joven se volvió hacía el bosque para esconderse.

Lo primero que advirtió fueron los chillidos de una niña que luego dieron paso a unos gruñidos y entonces silencio. Al asomarse vio como la masa negra había tomado la forma de una especie de hombre que sujetaba a una niña por la muñeca. Pero entonces, los gruñidos de donde habían venido? Porque si no...y entonces fue cuando Anya sintió algo a sus espaldas, algo que hacía unos segundos no había estado allí.

Sin importarle salir a descubierto Anya se dio la vuelta sacando de su mochila una linterna especial de ultravioletas, usada mucho para el enfrentamiento con vampiros, para apuntarla a lo que fuera que había quedado a sus espaldas.

La piel del...¿animal? Al contacto con la luz comenzó a sisear haciendo que este se retirara al bosque.

-Vaya Vaya Vaya. Parece que hoy no puedo librarme de los cazadores -Anya volvió a darse la vuelta, ya algo mareada de tanto giro, para encontrarse con el hombre que aun sujetaba a la niña.

Temblando ligeramente apunto la linterna hacía él pero como había temido esta no hacía efecto alguno.

-Un vampiro...arcano

-Oh! Sorpresa, ella parece reconocerme -La mente de Anya se paralizó al escuchar eso para al segundo correr a toda velocidad. Tanta que se trabó varias veces la lengua mientras el hombre esperaba divertido.

-Jack...Que le has echo ha Jack!? -El hombre sonrió macabramente antes de darse la vuelta y seguir caminando hacía el puente -Que vas a hacer con esa niña!? -Anya gruño algo pero entonces recordó lo bien preparada que solía ir a todo. Joyce se lo había explicado muy bien y es que a veces incluso por impensable que era podía encontrarte en una situación donde las cosas más ridículas te servían.

Sacando el objeto de su mochila corrió hacía el vampiro que no se esperaba sentir el pinchazo contra la espaldas ni la jeringuilla siendo inyectada.

Sin perder más segundos Anya agarro a la pequeña para correr por el bosque dejando al vampiro paralizado por la mezcla de sedantes . Pues la única cosa que podía afectar ya a un vampiro arcano, además de una hoja de diamante eran los sedantes que paralizaban el ritmo cardíaco tanto como en los humanos y les hacías mucho más lentos.

Solo había un pequeño problema, y era que cuando recuperara el ritmo normal necesitaría sangre, mucha sangre.

-Como te llamas pequeñas?

-...Katherine, eres amiga de Jack? -Anya disparó varias balas hacía las sombras que la seguían haciendo que se disiparan.

-Si, soy amiga suya. Agarrate fuerte vale Kat -La pequeña asintió abrazandose con fuerza al cuello de la mujer la cual tragó nerviosa mientras aumentaba en todo lo posible su ritmo. Si llegaba a la casa tal vez podía librarse de alguna manera.

Solo tenia que abrir esa maldita puerta.

Diez minutos después Anya llegó hasta la casa cansada y sudando casi incapaz de seguir cargando con la niña. Su bolsa de armas abandonada en alguna parte pues a cierto punto había sido imposible cargar con todo el peso.

Katherine bajó de sus brazos para ir hacía la puerta que en esta ocasión se abrió con facilidad dejando a Anya más tranquila.

-Las sombras debían mantenerla cerrada -Kat asintió entrando en la casa seguida de Anya la cual disparó una vez más a la sombra mas adelantada antes de entrar y cerrar la puerta -Algún sitio seguro Kat? -La niña la cogió de la mano y corriendo subieron hasta la habitación de la niña.

-Papá me dijo que me quedara aquí -Anya asintió mientras miraba a su alrededor viendo en la puerta y las ventanas símbolos. La habitación parecía estar protegida por alguna especie de hechizo pero por como de desgastadas estaban algunas runas no aguantaría mucho más tiempo.

-Kat hace cuanto que tu padre te dejó aquí?

-Un día. Papá me dio comida para guardar, dijo que el pueblo estaba perdido, que había echo algo malo y que el hombre iba a ir a por él. Que me quedara en la habitación hasta que viniera ayuda

-...El hombre de negro? Ese hombre iba a ir a por él? -Kat asintió pero luego sacudió la cabeza, finalmente insegura se encogió de hombros. Anya asintió y al ver lo nerviosa que la pequeña parecía le acarició la cabeza mientras sonreía intentando animarla un poco.

-Ya veras en nada estarás fuera de aquí -Y justo entonces las sombras se arremolinaron alrededor de la puerta y de la ventana. Si habían tenido alguna posibilidad de salir de allí esta acababa de desaparecer.

Anya se puso a rebuscar por la habitación pensando que tal vez el padre de la niña podría haber ocultado un arma en algún lado. Y aunque al final no encontró nada que fuera cien por cien útil si que podía hacer algo con todo lo que había en la habitación.

Así que sin dudarlo un momento agarro un par de hojas de Hinojo, que claramente no había estado allí por una razón cualquiera. Después rebuscando entre los libros encontró una biblia perfumada de Laurel por lo que seguramente estuviera en cierta forma bendecida, por último en el baño de la niña una simple botellita que no lo era tanto pues dentro no había jabón, si no agua bendita.

Cuando volvió a la habitación se dio cuenta de que la protección de la habitación comenzaba a acabarse y por ello se dio más prisa. Con cuidado le ató un pañuelo sobre la boca a la niña y le dijo seriamente de que se quedara agachada y respirara lo justo después con un mechero que siempre guardaba en su bolsillo trasero cogió las hojas y las enrolló en una pagina de la biblia, por último lo introdujo en la botellita de agua bendita y enseguida esta comenzó a burbujear.

-Lo bueno de la magia Kat sabes cual es? -La niña agitó la cabeza de un lado a otro observando intensamente la reacción -Que mezclada es muy inestable -Dicho eso prendió el papel para luego lanzarlo hacía las sombras.

La explosión de magia no las afectó tanto pero el humo que seguía dicha explosión ya era otra cosa pues podía llegar a ser altamente venenoso. Agarrando a Katherine otra vez Anya bajo por las escaleras mientras el humo seguía extendiéndose.

Al llegar a la puerta principal chocó con alguien pero antes de poder lamentarlo le golpeó en el estomago de una patada para luego correr calle abajo.

Bunny mientras tanto maldijo en voz alta pensando en porque ese día estaba siendo tan horrible.