Muchas gracias Corazón de Nephilim por todos tus comentarios y por tus esfuerzos de hacer esta historia conocida. Debo decirte que tu primer comentario me dio fuerzas para seguir escribiendo porque no estaba segura de que a alguien le estuviera gustando y dudaba en seguir publicando a pesar de las ganas que tenia. Así que gracias por tu apoyo y espero no decepcionarte.
Como siempre si quieres darme alguna sugerencia soy toda oídos...o ojos mejor dicho XD Bueno ya no digo nada más. Disfruta del capitulo ;)
Capitulo 7: Jack PoV
Nada más oír esas palabras pude notar como mi cuerpo se paralizaba. Llevábamos unos días con una atmósfera rara pero que de repente solo un par de días después de haber teorizado una posible infiltración vampira en la orden, Joyce fuera y me dijera que estábamos en peligro...
-Espera Joyce ¿Qué ocurre? -Anya me miró con una ceja levantada pero sin apartar mi concentración de la llamada levanté mi mano para decirle que esperara un momento. Joyce entonces empezó a hablar otra vez.
-No hay tiempo, Jack Van a por vosotros por impedir la muerte de los guardianes! Tenéis que salir de allí -Asentí con la cabeza aun sabiendo que Joyce no estaba allí para verme pero el moverse conseguía relajarme un poco pues quedarme quieto y escuchar casi nunca era mi cosa. Anya se puso a mi lado poniéndome una mano en el hombro pero otra vez le indique que esperara un momento. La cara que estaba poniendo tenia que haberla puesto nerviosa porque la vi llevándose la mano a la boca para morderse las uñas habito que aun nadie había conseguido quitarle.
-¿Qué hacemos?
-Salir de allí. Windy os llevará hasta mi casa, y tened los móviles a mano por si acaso
-De acuerdo -Dicho eso los dos colgamos a la vez y justo entonces en el piso de arriba pudimos escuchar el sonido de una ventana rompiéndose.
Anya sin dudarlo ni un momento agarro el arma más cercana que estaba escondida debajo del sofá, luego me lanzó una pistola que siempre habíamos dejado guardada en la pata de una silla. Eso había sido totalmente idea mía, pues después de haber visto películas como "los Mercenarios" el tener armas ocultas por todas partes de la casa se había convertido en un sueño que gracias a la vida que llevábamos pude convertirlo en realidad.
-¿Qué quería? -Me preguntó susurrando a la vez que empezaba a teclear un par de cosas en el ordenador para ver las cámaras de la casa.
-Avisarnos del peligro, según lo que me ha dicho vienen a por nosotros por impedir la muerte de los guardianes ayer -Anya asintió lentamente antes de paralizarse por completo como si se hubiera quedado en shock por algo. Antes de que pudiera decir lo que se le había pasado por la cabeza otro ruido de ventana rota sonó por toda la casa haciendo que se concentrara otra vez en la pantalla.
-Los pinganillos están en el piso de arriba así que necesito que vayas a cogerlos, con el ordenador bajaré al garaje y te esperaré allí
-¿Por qué tengo que ir yo? -Anya se giró sonriendo hacía mi antes de guiñarme un ojo.
-Porque odio las manchas de sangre en mi ropa. Además siempre vas presumiendo de tus increíbles habilidades mata vampiros
-De acuerdo. Pero en ese caso -Dije mientras le quitaba una de sus dagas de plata de la bota -Me quedo con una de estas, la pistola puede que arme demasiado escándalo
-Muy bien pero no mates a menos que sea necesario. Tienes que coger varios archivos de la oficina, luego tus armas que están en tu habitación y por supuesto los pinganillos
-Echo! Por cierto...
-¿Qué?
-Sobre lo que andabas diciendo del Boogeyman, no llegaste a terminar -Anya suspiró terminando de guardar el ordenador en su mochila.
-Consigue el pinganillo y te lo explicaré. No tenemos mucho tiempo, iré a preparar el trasporte -Los dos asentimos y salimos cada uno por una de las puertas del salón. Anya tomó la que iba hacía las escaleras del garaje y yo la que iba al acceso del piso de arriba.
Claramente la casa estaba algo a oscuras y al menos a mi aun me quedaba algún residuo de dolor de cabeza de la maldita resaca (si es que de verdad que no deberíamos beber) lo cual hizo que en algunos puntos se me dificultara el paso.
Subí las escaleras con máximo cuidado y entré en la primera puerta nada más subir la escaleras. Podía oír los pasos de los invasores pero por ahora ninguno parecía interesado en ir a por nosotros...o tal vez creían que no estábamos en casa. De todo modos era mejor centrarme en mi misión.
Esta habitación era la oficina de Anya, llena con todos sus libros míticos y folclóricos además de tener el equipo informático de Joyce. Al acercarme al escritorio encendí una pequeña linterna que venia incluida en la pistola, enseguida encontré el pinganillo y lo conecte.
-Anya? -Susurre nada más colocármelo esperando que ella hubiera llegado ya al sótano para conectarlo.
-Estoy. Bien te puedo indicar más o menos por donde están pasando pero tienes que tener mucho cuidado son seis personas
-Recién nacidos?
-Por como se mueven parecen adultos, pero no te fíes -A la vez que Anya me iba dando esa información yo me encontraba mirando varios papeles buscando los archivos que me había pedido. Las notas de mi compañera eran prácticamente un libro entero de información y perderlo podría resultar en un verdadero desastre pues una publicación como esa era lo que nos podría dar un acceso oficial a la orden a pesar de la queja de los guardianes.
-Anya dime lo del Boogeyman anda, que la tensión me puede -La chica gruñó algo pero finalmente después de unos segundos de silencio comenzó a hablar.
-Como ya te dije antes se le llama demonio, Pitch Black, Coco, incluso sombra en varias ocasiones...no se sabe mucho de como es físicamente, hay un más o menos pero eso es solo para quien se crea algo de todas las formas que se le han dado. Un Slenderman con cara, un Voldemort con nariz, hombres altos y delgados, con piel gris o blanca. Se le ha descrito con ojos dorados, con ojos rojos, que brilla -Enseguida al escuchar eso no pude evitar soltar una pequeña risa que consiguió que Anya me ordenara silencio -Te tengo que recordar a los seis vampiros? No? Bien, no es momento de reírse
-Nunca lo es para ti...aja! Tengo tu archivo
-Perfecto. Ahora a tu habitación. Hay un hombre al final del pasillo vigilando la ventana, al salir deberías tenerlo a tu derecha dándote la espalda. En tu habitación no hay nadie pero la puerta que da paso a mi habitación está abierta y ahí hay dos vampiros. Los otros tres están, uno en el baño y los otros dos en el ático por ahora de allí no se mueven, no se que estarán buscando pero con suerte no te notarán al estar concentrados en su tarea -Asintiendo ante la información salí de la oficina para ir lo más rápido posible hasta mi habitación rezando para que el vampiro no se diera la vuelta y es que en sí tenía una buen cobertura pues a pesar del super olfato que podía tener, la casa estaba infestada con mi olor y si eras suficientemente silencioso no tenia ni porque notar tu presencia.
Por supuesto el sigilo necesario para eso requería mucho tiempo de entrenamiento y por ahora yo era el que se encargaba de los vampiros porque Anya aun no había conseguido el mismo nivel de habilidad.
Una vez en mi habitación me dirigí hasta mi cama teniendo en mi punto de visión siempre la puerta y mi concentración en Anya por si acaso me avisaba de algún movimiento.
Debajo de mi cama siempre tenía guardada una de mis armas favoritas. Debido a esto casi nunca la usaba pues temía que se rompiera o se desgatara demasiado pero ahora me arrepentía de haber pensado en hacer semejante tontería.
Si no hubiera dejado eso allí guardado los dos podríamos habernos marchado ya.
-Lo tienes Jack? Uno de los vampiros de mi habitación no tardara en ir hacía la tuya y el hombre en el pasillo está moviendose hacía la habitación
-...Como quieres que salga entonces?...Ah no, no, no, no!
-Siempre estás saltando por la ventana! ¿Qué problema hay ahora? -Maldije en mi cabeza mientras guardaba los archivos en la bolsa que guardaba mi arma. Una vez asegurado el cierre me la colgué a la espalda y sin dudarlo más abrí la ventana de mi habitación. Con cuidado de no tirar nada mientras me movía salí al tejado.
Anya había dejado de hablar pero al otro lado de la linea podía oír su respiración, y algo parecía haberla alterado. Por un momento quise preguntar si ocurría algo pero la situación ya estaba tensa como para ahora hacer alguna pregunta que consiguiera alterarla aun más.
De un salto me tiré al jardín aterrizando de forma limpia aunque por supuesto no muy silenciosa por lo cual inmediatamente, nada más tocar suelo, mandé a la mierda la discreción para correr a la puerta del garaje que Anya había abierto para mi de forma manual para evitar el ruido de la maquinaría.
La chica estaba allí mirando algo en el ordenador, completamente tensa, casi como preparándose para echar a correr.
-Anya? -Vi como la chica pegaba un salto pero enseguida se relajo al reconocer mi voz. Sacudiendo la cabeza y respirando hondo me señalo la moto que teníamos aparcada al lado de Windy.
-Desactiva tu móvil y sube
-Anya?
-Sube a la moto, ya
-Pero la furgoneta
-Jack hazme caso, los vampiros han escuchado tu caída y ya están fuera buscando no tardarán en pasarse por aquí así que sube ya -Suspiré pero finalmente le hice caso subiéndome a la parte trasera de la moto y colocándome bien el casco para evitar que pudiera soltarse. Anya terminó de hacer algo en el ordenador y con el casco en mano se acercó a la moto.
Justo en ese momento mi móvil comenzó a emitir un sonido muy agudo y ensordecedor.
Mis oídos comenzaron a pitar de forma incesante y hasta que Anya me sacó el móvil del bolsillo para estamparlo contra el suelo no me vi capaz de moverme. Por supuesto eso nos llevó algo de tiempo y para cuando mi compañera se subió a la moto los vampiros ya había llegado.
Al primero que se atrevió a entrar al garaje Anya le tiró el caco pegando-le bien fuerte en la cabeza y antes de que se pudiera recuperar le pasamos por encima con la moto. Por supuesto algo así no le mataría pero fue divertido.
-Te dije que desconectaras el móvil!
-Ya bueno! Lo siento ¿pero que era eso?
-¿Recuerdas esa noticia de la policía? Que quería usar ultrasonido contra los jóvenes adolescentes en las manifestaciones? -Al estar abrazado a ella para no salir despedido de la moto Anya podía notar los movimientos de mi cabeza contra su espalda por lo que mi asentimiento pasó por respuesta suficiente -Pues algo así, pero más potente
-Oh...¿Y por qué tengo algo así en el móvil? -Anya no me respondió pero eso podía ser debido a que justo entonces por el espejo del retrovisor pude ver a los vampiros corriendo tras nosotros y ganándonos terreno.
-Buena suerte tenemos con el día nublado no? -Anya asintió mientras aceleraba aun más su moto. Había algo simplemente terrorífico en las nubes negras que había ocupado todo el cielo y en las totalmente desiertas calles. Nunca habían visto un sitio tan desierto, al menos no, desde aquella misión dos años antes -¿Es el mismo grupo? ¿Es el Boogeyman? -Pero Anya seguía sin contestarme y eso me empezaba a poner muy nervioso.
Suspirando me centré en mantener a la vista a los vampiros que nos andaban siguiendo y con cuidado saqué de la bolsa a mi espalda la pistola con las balas de plata.
-Si les disparo crees que desistirán?
-No -Dicho eso Anya volvió a su silenciosa conducción mientras yo intentaba centrar el tiro. Al cabo de unos segundos en un giro brusco de mi compañera disparé dándole a uno en plena frente.
-YUJUUUU! TOMA ESA! Nanananana -Sin poder evitarlo le saqué el dedo a los vampiros que ahora si que parecía cabreados.
Anya al oír mis tonterías se giró a mirarme con una sonrisa.
-Te parece el momento?
-Hombre, si vamos a morir al menos ayer ya hicimos una ultima fiesta, ahora solo queda irse con dignidad -Anya asintió aun sonriendo antes de volver a la carretera. No tenía ni idea de adonde nos dirigíamos pero confiaba en Anya. Nos sacaría de esta.
Lo que me parecieron ya horas después de los seis vampiros que había empezado la persecución ya quedaban solo dos que nos seguían ahora a una distancia prudencial a pesar de que todo el movimiento de la moto me impidiera buscar un nuevo cargador para la pistola. Anya parecía seguir incansable una especie de mapa mental suyo llevándonos por callejuelas, en mitad del trafico, sobre un puente, pero fuéramos donde fuéramos el cada vez más oscuro cielo parecía acompañarnos.
-Jack
-¿Qué?
-...¿Le tienes pánico al agua?
-Hmm? No especialmente ¿por qué?
-...Suerte -Y dicho eso la chica de repente pegó un frenazo con la rueda delantera que me pilló totalmente de sorpresa lanzándome desde la moto y mandándome directamente al agua.
Lo último que vi antes de notar el frió abrazo húmedo del rió Hudson fue a Anya al lado de la moto volcada haciéndome un saludo mientras que no muy lejos de ella una furgoneta muy parecida a Windy llegaba a toda velocidad.
Se suponía que este iba a ser un capitulo más largo pues contenía un parte desde el PoV de Anya sobre la escena en el puente pero al final mientras lo escribía una amiga me ha comentado que estaría bien saber porque Anya actúa de la forma que actúa porque ella estaba completamente perdida y quería saberlo ya XD.
Bueno gracias por leer y ya nos veremos en una semana más o menos, a ver si lo consigo escribir todo para entonces ;)
