Capitulo 4: Necesitamos ayuda

Una hermosa mañana amaneció en Konoha al día siguiente, sobre todo para cierta Hyuuga de cabello negro azulado que se levanto con mucho ánimo, ese día iba a reunirse con su querido rubio, no debería pasar el día en casa ni ocultarse de nada ya que entrenarían en la casa de él, aunque le preocupaba un poco cierta morena que los acompañaría, eso no nublaba su humor, ni siquiera la mirada de sorpresa por parte de su primo y su hermana, ni la de molestia de su padre. Desayuno, agradeció por la comida y se retiro diciendo que pasaría el día entrenando.

A Neji le intrigo un poco la actitud de su normalmente reservada prima, así que decidió seguirla para ver adonde se dirigía. Sin importar lo que su padre pudiera decir ella no era ninguna inútil, se percato de la presencia de su primo aunque este se mantenía a una prudente distancia para que no lo viera. Hinata se dirigió al campo de entrenamiento siete, en ese lugar se encontraba el Equipo Kakashi, más incompleto que de lo que ellos creían ya que ella estaba segura de que el Naruto que los acompañaba era un clon, se dirigió tras uno de los árboles a su espalda trazo rápidamente unos sellos de manera discreta, creo un clon de sombra y se oculto debajo de la tierra desapareciendo su chakra y su presencia para que ni el Byakugan la detectara, sin que Neji la viera.

Por su parte Neji veía un poco decepcionado por la actitud de su prima, suspiro por un momento al comprender la actitud que tenía en la mañana, o eso es lo que el creía.

Hinata sabía las deducciones que tomaría su primo, en cuanto viera aquello se retiraría del lugar pero no quería arriesgarse a llegar tarde así que en cuanto sintió que la mirada de su primo se separaba de ella, desapareció el clon. Cuando este regreso su mirada ya no la encontró, se sobresalto por la impresión, empezó a buscar en todas direcciones al no ver nada se retiro a buscarla.

Una vez que Hinata lo sintió suficientemente lejos salio de su escondite al tiempo para ver como al clon de Naruto ser derribado fácilmente por su sensei. Hinata suspiro al ver esto, aunque le pareció que Sakura miraba al Naruto que ella creía era el original algo distante. No le presto mucha atención y se dirigió al campo 113. Al llegar busco el sector donde estaba la puerta, mientras lo hacia recordó como se había hecho acreedora a la confianza de aquellos que vivían ahí.

Flash Back

Era un día como todos que estaba a punto de cambiarlo todo en la vida de la heredera Hyuuga.

Hinata se encontraba observando a su rubio favorito tras un árbol en una de sus prácticas extras de lanzamientos de kunais, solo que de repente ocurrió algo que no había ocurrido antes. Naruto callo de rodillas, y luego desapareció en una nube de humo. Hinata se preocupo tanto por esto que no reparo demasiado en lo que podría significar, debía decirla a alguien, ¿pero a quien? Sabía que, por razones que no comprendía, casi nadie apreciaba al escandaloso rubio, si le decía alguien que desapareció antes se ponían a celebrar que a buscarlo, era domingo así que Iruka-sensei no estaría en la academia y no estaba segura de donde encontrarlo, el dueño de Ichiraku no le seria de gran ayuda, pero entonces recordó que el hokage le tenía gran estima a Naruto y seguro él haría algo por hallarlo, así que se dirigió a buscarlo a su casa, al llegar no estaba segura si se encontraría ahí o habría salido ya que era su día de descanso.

Para estar segura activo su línea sanguínea y reviso el lugar, se emociono cuando encontró al tercero pero eso se desvaneció al ver que estaba con alguien y seguro no la atendería, pero al fijarse en la persona que estaba con él se dio cuenta de que era una niña de su edad, le llamo la atención que no la había visto en la academia a pesar de que por su flujo de chakra era obvio que era una kunoichi. Al centrarse en ver su rostro noto como explicaba algo muy rápido al Hokage, leyó sin querer sus labios para descifrar unas palabras acerca de que Naruto se había desmayado y que lo necesitaba. Ante esto la ojiperla se sorprendió mucho. Luego la chica desapareció, y el tercero salio apresuradamente.

Aunque la determinación no era el fuerte de Hinata en esta época, su preocupación por el rubio era mayor que su indecisión, así que siguió de lejos al tercero y gracias a su byakugan no lo perdió de vista. Lo siguió hasta un campo de entrenamiento clausurado a las afueras de Konoha que estaba relativamente alejado de la aldea, aun con sus ojos activos para no perder de vista al anciano hokage lo vio acercarse a una parte de la barda y disipar un genjutsu que ella ni siquiera logro detectar con su línea de sangre, luego abrir una puerta en una enorme entrada y atravesarla. Luego de verlo desaparecer por allí en su mente surgían muchas preguntas, ¿Qué era ese lugar? ¿Por qué fueron ahí para ayudar a Naruto? ¿Cómo sabían que algo le pasaba? ¿Quién era aquella chica?

Todas esas preguntas se desvanecieron cuando vio que la entrada empezaba a cerrarse y que esa seria quizás su última oportunidad de saber lo que pasaba. Acorto la distancia tan rápido como pudo pero la puerta se cerraba igual de rápido casi estaba apunto de cerrarse cuando dio un salto con todo la fuerza que tenía y en el ultimo momento la atravesó. Lo que vio del otro lado, la dejo sin palabras, un palacio como solo podía imaginar que existieran en los cuentos, aunque con un leve parecido con el diseño de la mansión Hyuuga este era claramente mucho más imponente. Se empezaba a preguntar quien viviría ahí cuando la golpeo la razón por la que había entrado a ese lugar, activo nuevamente su Byakugan, que había desactivo inconscientemente ante la sorpresa, y empezó a rastrear el lugar, ciertamente era enorme y con muchas cosas, al cabo de un momento localizo tanto al hokage como a la chica que lo acompañaba, guió su vista en la dirección en que se dirigían y lo vio, su adorado ojiazul tendido en un futon en una de las torres sin rastro alguno de chakra, por un momento se le paralizo el corazón cuando la circulación de chakra era nula se podía decir que el ninja estaba casi moribundo, pero al concentrarse más dispuesta a encontrar rastros de chakra los encontró, eran muy leves pero había chakra circulando por su sistema y se recuperaba lentamente.

Analizo brevemente sus opciones, era claro que todo esto involucraba un gran secreto del que solo alguien como el hokage podía estar enterado, por lo tanto era peligroso que la descubrieran, pero al fijarse en el lugar, a pesar de ser enorme solo estaba Naruto, el tercero, esa chica y ella misma, el resto del palacio estaba totalmente vació, lo reviso con el Byakugan y solo encontró habitaciones vacías y varios pasadizos secretos que atravesaban los muros seguramente como un medio de defensa o algo parecido, y una especie de laberinto subterráneo que no podía definir bien por alguna razón y que se encontraba bajo la mansión parecía tener su acceso en alguna parte de la mansión y una salida que conducía a un pasadizo que, según se veía, llevaba a la aldea.

Si solo estaba aquella chica y el hokage podía perderse entre las numerosas habitaciones del lugar y escabullirse para ver como estaba Naruto, luego pensaría en como salir. Y así lo hizo cuando Saya y el tercero se dirigieron a la salida, ella aprovecho para entrar en la torre Este y a la habitación en la que Naruto reposaba. Al entrar lo vio descansando sobre el futon en el centro de la habitación, se acerco lentamente hasta estar a su lado, y se quedo viéndolo embelezada en la tranquilidad que transmitía como si pudiera quedarse así por horas, pero no sería así.

De repente sintió algo que la jalaba con fuerza y se vio azotada contra una de las paredes tan violentamente que cerro los ojos por el dolor, al abrirlos se encontró con unos ojos color carmesí con distintivas marcas en la pupila, ojos que la miraban con una furia indescriptible, y podía sentir un instinto asesino como no había sentido hasta ahora que la paralizo por completo, ni siquiera podía pensar con claridad.

Si bien ese era su estado, la chica que la sujetaba a pesar de estar en aparente control de la situación, y de que su rostro no lo demostraba por dentro estaba quizás más aterrada que la Hyuuga por lo que pudo haberle pasado a su maestro. Apenas se despidió del hokage iba a regresar con el rubio cuando se percato de una presencia en la habitación del rubio que ahora estaba tan indefenso como jamás ella recordaba haberlo visto desde que casi se sacrifica por ella, el solo recuerdo de este hecho la hizo moverse con tal rapidez que el ojo humano no hubiera podido seguirla. Antes de que la "intrusa" siquiera se pudiera mover la arrojo contra la pared y la sujeto contra la misma al mismo tiempo que activaba su sharingan y dejaba sentir su instinto asesino. Estaba tan preocupada inmovilizando a la intrusa y pensando en su maestro que no había reparado en la misma hasta que la tuvo frente a ella.

Era una niña apenas, no mayor que ella, y era según su lenguaje corporal la delataba, muy tímida y asustadiza, a simple vista no parecía una amenaza pero el solo hecho de que estuviera ahí ya la convertía en una. Cuando la vio abrir los ojos tuvo una sorpresa que no paso más allá de si misma pues no la expreso, solo murmuro unas palabras.

-Con que una Hyuuga

Aflojo un poco el agarre pero sin soltarla y la miro con intensidad, a continuación debía leer claramente su rostro para verificar la veracidad de sus palabras.

-¿Qué planeabas hacerle a Naruto-sama? –Pregunto despacio

Aunque habían aflojado su agarre la Hyuuga aun se sentía presa de la intensidad de aquellos ojos rojos como la sangre, sin embargo la pregunta que le hizo y como la hizo le devolvió una cierta calma junto con confusión, primero que llamara a Naruto con sama implicaba que le tenía gran respeto, quizás hasta reverencia, también estaba claramente más preocupada por él que por otra cosa así que debía ser muy importante para ella, tanto se tardo pensando en esto que la pelinegra empezó a perder la paciencia.

-¡Contesta! –Le ordeno

-Na-nada –le respondió un poco encogida de miedo por su inquisidora- so-solo que-quería saber si Na-naruto-kun se encontraba bien –Le contesto atropelladamente.

Podía estar segura que, o decía la verdad o era la mejor mentirosa del mundo. Aún así le pareció extraño, según sabía su maestro no era bien visto en la aldea y que alguien se preocupara tanto por él como para arriesgarse y lograr entrar a este lugar era casi increíble, aun así tampoco entendía como alguien de fuera podía saber que él estaba mal.

-¿Cómo supiste que le pasaba algo? –Le pregunto a continuación.

Noto que se ruborizaba un poco ante la pregunta, aunque no entendía porque, como sea eso no le importaba sino que le respondiera, se le acerco con expresión de "no me hagas repetirlo".

-Yo-yo… yo lo es-estaba observando mi-mie-mientras entrenaba y lu-luego lo vi caer desmayado pe-pero antes de ca-caer él desapareció en una nube de humo –dijo con un sonrojo cada vez más notorio por la vergüenza.

Saya se quedo viéndola con los ojos un poco abiertos por la sorpresa, esa "mocosa" estaba espiando a su sensei mientras entrenaba, y por el sonrojo parecía como si a ella… pero eso no era posible, ya que fuera de ese espacio su maestro ocultaba su poder, no debería llamar la atención de una chica, por alguna razón esa idea le dio ganas de partir en dos a la chiquilla miedosa frente a ella. Sacudió su cabeza para librarse de esas ideas que no serian productivas, pero que la tentaban mucho. Se decidió a seguir su interrogatorio, y luego la partiría por la mitad, volvió a sacudir su cabeza.

-¿Cómo llegaste hasta aquí?

-Fu-fui a ver al hokage-sama para que me a-ayudara a encontrar a Naruto-kun, pero cu-cuando llegue ahí tú estabas con él ha-hablándole acerca de que Naruto-kun se había desmayado –se explico la Hyuuga.

Naruto-kun, Naruto-kun, a Saya empezaba a hervirle la sangre cada vez que escuchaba como "esa" llamaba así a su sensei. Pero se contuvo y prosiguió.

-¿Cómo supiste de lo que estábamos hablan… -empezó pero ella misma se interrumpió al verla de nuevo a los ojos- tu byakugan, así te enteraste y seguiste al tercero sin que lo notara –se contesto a si misma en voz baja, Hinata solo asintió avergonzada.

No le parecía una amenaza pero seguía hirviéndole la sangre al recordar como hablaba del rubio, finalmente llego a la última pregunta, esta no tenía relevancia en el interrogatorio, ya sabía lo que debía importarle, pero había algo que se la estaba comiendo por dentro y necesitaba averiguarlo.

-¿Por qué te preocupa tanto?

Hinata se quedo de piedra ante esta pregunta, también por el tono receloso que uso la chica al preguntar y la mirada que ahora era de curiosidad y desconfianza, aunque la soltó por completo antes de preguntarle. Casi por reflejo Hinata empezó a jugar con sus índices nerviosamente.

-Y-yo etto, me pre-preocupa, po-por qu-que es una bu-buena persona y tiene una gran de-determinación y fuerza que a-admiro mucho –le contesto cada vez con un color más rojo en su rostro.

Saya no tenía idea de por que aquel deseo de despedazar a la ojiperla frente a ella se intensifico tan de repente mientras hablaba, esa era una interrogante tan grande para ella como el hecho de ¿por qué no lo había hecho aun? Aunque para esto se le ocurrieron algunas respuestas. Primero, su maestro no le disculparía que acabara con una vida tan "inocente", segundo se había quedado de piedra al escucharla, casi podía jurar que esa era la descripción que ella misma tenia del rubio, descontando que sus definiciones de fuerte se referían a niveles diferentes. Al final tomo una decisión.

-Sabes, por lo que has visto eres automáticamente una amenaza y debería matarte –le explico con voz clara que hizo que los ojos de Hinata se abrieran de terror- pero no lo haré –continuo- al menos no todavía, si eres capaz de guardar un secreto talvez puedas irte.

-Y-yo puedo –dijo la Hyuuga con nerviosismo.

-Eso no lo decidiré yo –le aclaro- solo Naruto-sama o hokage-sama pueden tomar esa decisión –se alejo de la Hyuuga en dirección al rubio durmiente, y se sentó a su lado.

-Di-disculpa pero podrías decirme…-empezó con nerviosismo la Hyuuga pero la Uchiha la interrumpió con brusquedad.

-En este momento tu vida cuelga de un hilo por lo que sabes, no te recomiendo que intentes saber más –le advirtió con frialdad.

La Hyuuga se encogió ante esta amenaza pero se enderezo, lo que quería saber era importante y no le iba a negar esa información.

-Aun así quisiera saber ¿Cómo esta Naruto-kun y si se repondrá? –le dijo con la voz más segura que pudo expresar, y sin tartamudear.

La Uchiha se sorprendió por este cambio de actitud de parte de la Hyuuga cuando se refería al jinchuuriki del Kyuubi, y aunque a una parte de ella le molestaba esto, a otra le agradaba que alguien más se preocupara por el rubio que cargaba con un gran peso.

-Él trataba de encontrar cual era su límite así que se esforzó al máximo hasta quedarse sin chakra, como vez lo consiguió, su nivel de chakra es nulo en este momento.

-No, no del todo, aun le queda el mínimo necesario para que su estado no sea crítico circulando por su cuerpo –le dijo la Hyuuga ahora más calmada por enterarse de algo de la situación del rubio.

La Uchiha regreso a verla intrigada de cómo supo eso y se topo con la respuesta en los ojos, con venas alrededor, de la peliazul observando al rubio. La observo por un momento antes de decidir que talvez podría serle útil.

-Disculpa ah…

-Hinata, Hyuuga Hinata –le dijo con una leve reverencia.

-Disculpa Hinata, pero ¿te gustaría ayudarme con algo que podría acelerar la recuperación de Naruto-sama? –Le pregunto la morena

-Claro –respondió la aludida casi de inmediato con una determinación que no era común en ella.

-Genial, lo que necesito es que revises su sistema de chacra con tu Byakugan mientras yo le transfiero mi chakra y me digas en que lugares es más débil el flujo para aplicar mayor cantidad de chakra ahí –le explico la Uchiha, Hinata asintió con decisión y empezaron.

Aproximadamente una hora después de una intensa labor en la que Saya dejo el 80% de su chakra y Hinata agoto sus reservas por usar demasiado sus ojos. Naruto empezó a abrir los ojos pesadamente y los centro en Saya que lo miraba expectante a pesar de su cansancio.

-Parece que lo logre –dijo con cansancio- al parecer este era mi limite por ahora –Saya lo miro con preocupación "¿Acaso volvería a hacer eso de nuevo?"- tranquila no repetiré esto ahora me queda claro que en una batalla sería seria casi imposible que me quede sin energía así que no deberé preocuparme por eso… -de repente dejo de hablar al reparar que había otra persona en la habitación.

Olvidando su estado por completo salto de la cama rodeado por un aura roja de chakra de kyuubi y se paro frente a la heredera de los Hyuuga a una velocidad inhumana haciendo que la chica cayera hacia atrás por la sorpresa.

-¡SAYA! –Grito, esto hizo que la aludida cerrara los ojos porque su maestro no gritaba sin una buena razón- ¡¿QUÉ SIGNIFICA ESTO!?

-Po-po-por favor Na-Naruto-sama –le pidió esta que ahora hablaba igual de cohibida que Hinata- ella me ayudo con su recuperación.

-¡¿TÚ LA TRAJISTE?!- Pregunto aun sumamente molesto

-¡Por supuesto que no! –Respondió la Uchiha indignada

El rubio considero las palabras de su alumna antes de hacerle una señal con la cabeza indicándole que se sentara junto a Hinata, una vez hecho esto Saya tomo a Hinata por los hombros y la ayudo a sentarse mientras le dedicaba un gesto para tranquilizarla. Cosa que tomo un buen rato.

La ojiperla estaba en el mayor shock de todos los que había tenido en es día, al principio solo fue sorpresa por ver al rubio moverse así y aparecer frente a ella cuando se le veía convaleciente hace solo unos segundos, además estaba el terrible poder que sentía emanar de él junto con un instinto asesino fácilmente diez veces superior al de la morena que la paralizo antes, sin contar con los ojos rojos que este ostentaba ahora, que eran aun más aterradores que los que vio antes, solo eso hubiera hecho que se le detuviera el corazón pero que además viniera del rubio del que nunca espero una agresividad semejante la dejo en prácticamente un estado de vegetal.

Luego de veinte minutos de intentar inútilmente hacerla reaccionar por parte de Saya, Naruto tomo cartas en el asunto. Luego de desaparecer de si todos los factores de hostilidad, como ojos rojos, colmillos, garras, instinto asesino que paralizaría a un jounin, etc. Se acerco a Hinata, la tomo de la barbilla y la obligo a mirarlo a sus ahora azules ojos.

-Hinata, por favor es muy importante para mi que reacciones, ¿lo harás? –Le pregunto mirándola de manera tan intensa que hizo que Saya desviara la mirada.

La cara de Hinata paso en un momento por todas las tonalidades de rojo y su corazón que se había detenido momentos antes empezaba a latir con tal fuerza que no le hubiera sorprendido que lo escucharan.

-Ha-hai –respondió en un susurro

-Muy bien –dijo el rubio al tiempo que se levantaba y ponía un metro de distancia entre él y las chicas luego se giraba para verlas con una expresión seria- ahora por favor explíquenme que ah sucedido.

Quince minutos después el rubio había recibido su explicación, él conocía a la peliazul de la academia, era esa chica que lo seguía a sus "practicas" y que siempre lo estaba observando, por un tiempo temió que su fachada no hubiera engañado al ojo prodigioso de los Hyuuga y que la heredera de aquel clan lo hubiera descubierto y esperara exponerlo al tener pruebas. Pero tras investigar un poco descubrió que la chica era considerada una vergüenza por su propio padre, pero que poseía un corazón puro además de gran amabilidad y humildad. Después de considerar las posibilidades, decidió que Hinata no era ninguna amenaza y no tenia intención de serlo.

-De acuerdo Hinata eh tomado una decisión –le dijo al cabo de un momento con calma- no tengo motivos para creer que seas un peligro, así que te daré dos opciones –le explico ante la expectante mirada de ambas chicas- no te preocupes ambas son benéficas para ambos –le aseguro- una, puedes irte y no decirle a nadie de esto, olvidar que paso, y no reportare al tercero nada de lo ocurrido –le dijo- o dos… puedes venir aquí desde mañana un par de horas al día y entrenar con nosotros.

El silencio se hizo presente ante estas palabras hasta que fue roto por cierta ojinegra.

-¡Naruto-sama pero de que esta hablando! –Exigió la Uchiha sumamente confundida.

-Es simple Saya-chan –explico con una amplia sonrisa el rubio- esta es la oportunidad perfecta para que tengas una nueva compañera de entrenamiento y amiga. Que alguien más sepa de ti es lo más benéfico ya que te puedes volver un poco huraña si no tratas con nadie más que yo o el tercero.

-Pe-pe-pero –se intentaba quejar la morena pero fue silenciada cuando Naruto levando su mano pidiendo silencio.

-Es tú decisión Hinata Hyuuga –le aseguro el muchacho mirándola fijamente- te advertiré desde ya que si aceptas deberás esconder muchas cosas a tus seres cercanos, te volverás muy fuerte pero no lo revelaras hasta que yo te diga que puedes y jamás repetirás lo que ocurra aquí –le dijo claramente- si tomas el otro camino borrare tus recuerdos y no tendrás que preocuparte de nada.

Hinata considero las palabras del rubio, al cabo de un momento hablo.

-Yo, no tengo seres cercanos –dijo en un susurro apenas audible- mi propio padre me repudia, mi hermana me subestima constantemente, mi madre murió y el resto de mi familia me tiene lastima por ser débil a pesar de ser la heredera del clan.

Naruto la escucho absorto por un momento, el ya sabía todo eso pero escucharlo dicho por ella con un tono que sonaba como si ella misma se culpara por cosas que no debía… era abominable lo que su supuesta familia le hacia. Se le acerco y ante la atónita mirada de Saya y la sorpresa de Hinata la abrazo, con toda la ternura de la que era capaz, una muy superior a la que debería tener alguien que jamás recibió un abrazo de ese tipo.

Luego de un minuto que a Hinata y a Saya se les hizo eterno pero por diferentes razones se separo de ella y la miro directo a aquellos hermosos ojos platinos llenos de pureza.

-Eh llevado, como ya te abras dado cuenta, una máscara por los últimos cinco años, Saya por cuatro años ah estado muerta para el mundo, solo unos pocos me conocen por completo igual que a Saya. Tú en cambio intentas ocultarte dentro de tu propia casa y parece que nadie te conoce por completo, con el tiempo tú sola puedes cambiar eso, yo solo te ofrezco ahora a dos personas con las que no tendrás que ocultarte jamás, y te pido que sigas escondida a pesar de que estés lista para revelarte. Te pido mucho y te ofrezco realmente poco, a diferencia de Saya o yo mismo tú puedes elegir así que ¿Qué es lo que deseas?

-Tú ya dictaste mi decisión Naruto-kun –le respondió la Hyuuga con una calida sonrisa después de un minuto de estupor por lo que le dijo.

-¿A que te refieres? –Pregunto un poco confundido el rubio

-A que eres la primera persona que me pregunta que es lo que deseo, y lo hiciste sinceramente –le respondió la peliazul son la misma dulce sonrisa y unas lágrimas de felicidad recorriendo su rostro.

El jinchuuriki se quedo en blanco un momento por las palabras de ojiperla pero cuando reacciono le seco las lágrimas con delicadeza mientras le sonreía.

-Créeme que habrá momentos en los que lamentaras tú decisión –le dijo el rubio aun sonriéndole- sobretodo cuando empieces con mi entrenamiento –agregó sonriéndole con algo de malicia.

La Hyuuga se cohibió un poco antes esta nueva expresión del rubio pero al ver el apoyo que le brindaba su mirada, todas sus dudas se disiparon de golpe. Y acepto, sin dudar.

Al terminar la llevo junto con Saya a la salida para agregar su chakra a la puerta para que pudiera abrirla cuando regresara, al llegar ahí casi se desmaya al ver toda la mansión terminada y lo único que pudo pensar fue "Mierda, yo hice esto, creo que exagere demasiado"

Para resumir los dos años y medio hasta que terminaron la academia Naruto ahora creaba dos clones y disfrazaba uno como Hinata al menos el primer mes que es lo que le tomo dominar el jutsu a Hinata a la perfección, mientras los clones iban a clases ellos entrenaban, Naruto le enseño cosas mucho más avanzadas y aunque fue mucho más difícil entrenar a Hinata que a Saya se dio el tiempo para llevarla a un nivel parecido al de la sobreviviente Uchiha.

El año en que terminaron la academia, Naruto los reunió en la mansión para decirles que a partir de ese momento se distanciarían mucho para no llamar la atención, ni a Hinata ni a Saya les agrado nada esto porque sentían que perdían una su familia de nuevo, Saya la había perdido a manos de Itachi por orden del consejo y Hinata perdió su familia cuando su madre murió. Las similitudes entre ambas chicas fue la razón principal para que Naruto ideara esa alianza. De todas formas acabaron aceptando la situación.

Al terminar esto se dedicaron al último día de entrenamientos juntos que tendrían en mucho tiempo, al terminar Naruto se sentía impresionado por los resultados que habían alcanzado ambas jóvenes, Saya ya era tan fuerte como cualquier Anbu y Hinata estaba a nivel de un chuunin alto. Le recordó que no podía hacer alarde de sus habilidades en público y que debía seguir entrenando ya que solo ella llevaba una vida en la que debía ocultar su verdadera fuerza. Saya por otro lado podía ser ella siempre pero debía ocultarse de todo el mundo. Naruto era ambos casos, ya que él llevaba una doble vida, en una con una máscara podía usar todo su poder, y en la otra a la vista de todos debía pretender ser torpe y descuidado.

Al finalizar el día y antes de retirarse, Hinata se acerco a Naruto tomo su kunai se hizo un corte en el dorso de la mano y le pidió que tomara su sangre y su byakugan como obsequio, Naruto le dijo que era muy generoso pero que no podía aceptar, después de discutir un momento Hinata le dijo que quería que el la entrenara como hizo con Saya y para eso debía tener el byakugan y entre los dos perfeccionarían el estilo de los Hyuuga, ella como sucesora del clan se lo pedía a él ya que le tenia absoluta confianza como para entregarle el tesoro mejor guardado de los Hyuuga. Naruto ya no pudo resistirse a esa petición y acepto. Naruto sostuvo la mano de ella con delicadeza y con una leve inclinación beso levemente el sitio de su mano en que se hallaba la sangre, ante esto Hinata se sonrojo de golpe pero se controlo lo suficiente para evitar un desmayo. Al reincorporarse dio un paso atrás y su cuerpo se cubrió con el aura de chakra rojo que inmediatamente bordeo sus ojos ahora cerrados, a continuación se detuvo y al abrir los ojos estos eran completamente blancos, parpadeo un par de veces intentando acostumbrarse a la sensación, luego concentro el chakra con mayor fuerza para activar la técnica en todo sentido. Al momento se mareo por lo que veía, lo veía… todo. Ubico a Hinata y la miro de frente al tiempo que desactivaba la técnica pero dejaba sus ojos de color platino, ella lo miraba impresionada y palpablemente satisfecha. Para la Hyuuga esto era su forma de pagar todo lo que hicieron por ella, para Naruto era un sello de confianza por ambas partes y para Saya era algo que la molestaba.

Fin del flash back

Cuando por fin dio con la entrada y la atravesó, la Hyuuga sintió como un gran peso se soltaba de ella al ver la mansión y el jardín, era el único lugar en el que había sido completamente feliz desde la muerte de su madre, a pesar de que disfrutaba de las misiones con su equipo, ellos la subestimaban en muchos sentidos, pero había aprendido a sobrellevarlo al ver como el rubio que pasaba por lo mismo, pero peor, lo tomaba con indiferencia incluso con un poco de humor, además no podía culparlos como Naruto decía "eso significa que están actuando como queremos que actúen".

Continúo adentrándose en el lugar hasta llegar a la casa principal de la mansión al llega no sintió a nadie sondeo el lugar con su byakugan pero no había nadie, así que sondeo el bosque, seguramente se habían adelantado y estaban "calentando", y ahí estaban en uno de los claros a 500 metros de la torre oeste.

En este claro se veía una gran lucha. Saya, que ahora vestía con un traje de malla ajustado como el de Lee pero de color negro, con un chaleco anbu pero que solo cubría la parte superior de su torso y sin mascara (cabe recalcar que este atuendo ajustado le quedaba un millón de veces mejor a ella de lo que alguna vez les quedaría a alguien como Lee o Gai) estaba en posición defensiva, llevaba su cabello sujeto en una coleta, parecía cansada y tenia su sharingan activo. Dio un gran salto al tiempo que unas enormes manos de roca en forma de puños salían de la tierra y golpeaban en donde ella había estado, en el aire se dio cuenta de que un gigantesca bola de fuego se dirigía hacia ella, rápidamente trazo unos sellos y creo su propia bola de fuego en dirección contraría para frenar a la contraría, la de ella era mucho más pequeña al chocar con la otra no la detuvo mucho pero la fuerza del choque hizo que Saya se precipitara rápidamente hacia el suelo antes de caer dio un par de volteretas y aterrizo suavemente, al levantarse para buscar a su oponente pero al incorporarse sintió la espalda del mismo contra la suya.

-Bien pensado –le dijo con calma- utilizaste una pequeña bola de fuego solo para regresar pronto al suelo donde tienes más control y te es más sencillo actuar, además así el chakra que gastaras en ese jutsu seria insignificante –se rió levemente antes de continuar- sabias que te atacaría en el aire pero planeaste una forma resolver el problema si se diera ese caso, felicidades –termino orgulloso.

-Gracias –dijo la chica con una media sonrisa- ¿continuamos?

-No, ya llego a quien esperábamos –le dijo el rubio al tiempo que se giraban para verse de frente. Naruto, que llevaba un chaleco negro sin camisa y un pantalón negro, no había sudado en absoluto.

Al escuchar esto Saya se giro de inmediato al lugar e que sintió una nueva presencia, ahí apoyándose de espaldas un árbol estaba Hinata Hyuuga con los brazos cruzados esperándolos. Cuando ellos la regresaron a ver se desapareció de donde estaba y apareció frente a ambos.

-Parece que estaban impacientes –les dijo con una sonrisa- no me esperaron.

-Te tardaste Hinata-chan –le contesto la Uchiha con una sonrisa igual.

-Solo unos minutos Saya-chan –le aclaro la Hyuuga acercándose un poco hacia ella aun sonriendo.çç.io

-Pero no podemos darnos el lujo de esperar cuando hay una guerra a afueras de Konoha y la aldea ni siquiera se ah percatado de ello, no crees –le dijo la ojinegra acercándose cada vez más sin dejar su sonrisa que ahora parecía bastante forzada.

Antes de que la Hyuuga respondiera, Naruto, que ya estaba sudando frío por aquellas aterradoras sonrisas, decidió intervenir, aclarando ruidosamente su garganta llamo la atención de ambas kunoichis.

-Pero lo importante es que ya esta aquí –dijo el rubio con voz resuelta- ahora puedo explicarles todo el asunto así que escúchenme por favor –termino con seriedad.

Ambas se sentaron en el suelo al mismo tiempo que el rubio y esperaron que este comenzara la explicación.

-Bueno, ambas saben que la aldea de la lluvia ya está aquí a menos de medio día de Konoha, Pein utilizo un potente genjutsu para que el lugar fuera indetectable como lo es este lugar, si alguien se acerca cae presa de la confusión y lo rodea si darse cuenta, se necesitaría un doujutsu muy desarrollado para atravesarlo –ambas asintieron sabían de eso.

-Los refuerzos llegan poco a poco para no ser detectados ahora son más de mil, y la aldea no sabe nada de esto, podemos hacer que lo averigüen sin descubrirnos pero esto solo desencadenara guerra abierta.

-Pero si la aldea se entera ahora podrán defenderse, o no –inquirió Saya

-Así es, pero las consecuencias serán desastrosas –dijo el rubio con pesar, y les explico lo mismo que le explico al Kyuubi. Al terminar todos tenían una expresión sombría. Era cierto, sin importar quien ganara esa guerra todos perderían algo y algunos lo perderían todo.

-Los sirvientes de Pein –comenzó el rubio con tono analista- lo consideran un dios, lucharan por él hasta la muerte o hasta su último aliento, y ese es mi plan, necesito perfeccionar ese golpe para derribar a cada ninja de la lluvia con él y luego me encargare de las marionetas de Pein y de Konan –les explico el joven jinchuuriki.

-¿En verdad crees que podrás enfrentar a dos mil ninjas sin intención de matarlos, derrotarlos y acabar con Pein, tú solo? –cuestiono la Uchiha tan preocupada que incluso se olvido de tratar a Naruto de usted, cosa que a él le encanto- aunque lo lograras te arriesgarías a… a… -no podía completar la frase.

-Lo haré –le aseguro el rubio- y estaré bien –agrego sabiendo cual era la verdadera preocupación de ambas chicas, al ver que aun no se veían seguras les dirigió una mirada llena de determinación y seriedad antes de agregar- lo prometo –esto tuvo su efecto ambas jóvenes regresaron a verlo y al mismo tiempo suspiraron con tranquilidad.

-Perfeccionar ese ataque tomara mucho trabajo, así que será mejor que empecemos –dijo la Hyuuga disponiéndose a levantarse pero al Uchiha hablo.

-Espera, aun derrotándolos a todos, estos caerán en Konoha como prisioneros, no podemos borrarles la memoria a dos mil ninjas antes de que nos descubran –argumento la pelinegra.

Naruto cayo en cuenta de que ella tenía razón, como pude pasar eso por alto se reprendió, pero de inmediato le llego la solución.

-Ya lo tengo –dijo emocionado por su descubrimiento- habrá un ligero cambio de planes pero… necesitaremos ayuda así que… Saya necesito que partas de inmediato a la aldea del sonido y les digas que quiero a todos los guerreros disponibles en ese campamento antes de cuatro días –le ordeno.

-Ya veo les pedirá ayuda a ellos –dijo la morena- ¿esta seguro?

-Necesitamos manos, además ellos me guardan lealtad a mi y son los únicos que podría hacer ese recorrido en tan poco tiempo –explico el rubio- aun con tú velocidad te tomaría un día llegar a Otto y otro para regresar, solo llega ahí y deja la orden explicando las razones al consejo, luego regresa de inmediato, te daré una orden escrita con el sello así no dudaran de nada –y dicho esto desapareció en dirección a la mansión.

-Fuiste muy lista al percatarte del problema Saya-chan –le dijo la Hyuuga amablemente una vez estuvieron a solas.

-Debo serlo, al ser la pupila número uno de Naruto-sama –le dijo la Uchiha sonriéndole pero haciendo énfasis es las últimas cinco palabras. Esto no paso desapercibido para la ojiperla que le sonrió con más ganas antes de continuar.

-Entonces… ¿también te diste cuenta de qué gracias a tú descubrimiento tendrás que dejarnos a mi y a Naruto-kun solos por dos días? –Le pregunto ahora ella poniendo énfasis en las ultimas cuatro palabras

Saya se volvió de piedra ante esto último y deseo nunca haber abierto la boca, luego agacho la cabeza derrotada, ahora que sería una orden no podía hacer nada. Regreso a ver a la peliazul con furia- Maldita la hora en que la ayudamos a deshacerse de su timidez –pensaba con ira.

En ese momento regreso Naruto, sabia que tenia que darse prisa, no era seguro dejar a esas dos a solas por mucho tiempo.

-Aquí esta –le dijo el rubio- recuerda que te necesito antes de tres días aquí Saya-chan –terminó mientras le entregaba un pergamino sellado.

-¿Tres días? –Repito confundida- ¿quiere que me presente con usted para ver a Sasuke? –Pregunto.

-Si, pero esa no es la razón por la que te quiero aquí antes de tres días –le contesto el rubio- te necesitare para que hagas algo, algo que solo tú puedes hacer –termino con absoluta seriedad.

-Hai –le contesto esta antes de desaparecer.

-Para que la necesitaras Naruto-kun –le pregunto la Hyuuga un poco confundida.

-En tres días –comenzó el rubio mirando fijamente el punto en el que Saya desapareció- finalmente las atrocidades que realizaron ciertas personas las alcanzaran –acabo con gravedad.

Saya estaba suficientemente motivada a cumplir con el encargo de Naruto lo antes posible, con el solo hecho de no dejarlo con Hinata ni un minuto más de lo necesario. Incluso estuvo tentada a usar la técnica del cuarto para recorrer la mayor distancia que pudiera, pero sabía que eso agotaría rápidamente sus reservas de chakra y seria muy imprudente, así que solo acumulo todo el chakra que podía en sus piernas para ganar velocidad y activo su sharingan para que nada se le pasara por alto durante el trayecto.

En unas horas ya había llegado al valle del fin, se detuvo un momento para observar aquel lugar, miro con desprecio la estatua de Madara. Se disponía a continuar cuando sintió una presencia considerablemente poderosa en la base de las estatuas, elimino su presencia por las dudas, a esa distancia un ninja por más entrenado no debería percibirla pero no debía tomar riesgos, sobretodo por que el poder que sentía era casi tan grande como el de Itachi.

Se acerco sigilosamente, con su sharingan aun activo como precaución extra, hacia la base, solo lo suficiente para ver de quien se trataba, al bajar lo suficiente vio a alguien parado en el agua debajo de la cascada acumulando chakra en una katana, luego de un momento soltó el chakra de golpe hacia arriba en forma de relámpago partiendo en dos la cascada por un momento. Luego de esto el personaje se retiro a la orilla del río, entonces Saya pudo ver bien de quien se trataba.

-Sasuke –murmuro al ver bien al Uchiha- ya veo lo estas considerando –dijo al ver que el Uchiha se sentaba en la orilla con expresión reflexiva- Pues mas te vale que lo pienses bien, esta será la más importante decisión de tú vida –dijo antes de desvanecerse en una sombra tras de si.

Continuara...