Capitulo 5: La aldea del Sonido
Tras diecisiete horas de viaje, alrededor de las once de la noche diviso la entrada a Ottogakure no sato, la aldea oculta del sonido, esta era muy parecida a Konoha solo que un poco más pequeña, se encontraba rodeada por una jungla y al costado de una cascada, con un camino para la facilidad de entrada de los posibles clientes y mercaderes. Al llegar a esta los guardias se sorprendieron sobre manera la reconocerla.
-Saya-sama –le dijo uno de los chuunin- sea bienvenida –le saludo con el mayor respeto- Dígame ¿que la trae por aquí?
Por respuesta Saya saco el pergamino que llevaba y se lo mostró al guardia que al reconocer el sello del líder de la aldea abrió los ojos desmesuradamente.
-Llévame ante el consejo –le ordeno al que guardia se giro de inmediato y empezó a correr seguido por Saya.
Mientras recorrían las calles muchas personas reconocían a Saya y le saludaban, ella apenas devolvía los saludos lo que daba a entender que algo grave estaba ocurriendo.
Al estar en la sala del consejo, un salón circular con una mesa-estrado semicircular en la que se sentaban los miembros, se reunió Sasame Fuuma y el líder de su clan, un hombre corpulento de cabello negro que portaba una gran espada.
-¿Qué sucedió, paso algo con Naruto-san? –pregunto de inmediato la sucesora de los Fuuma con preocupación. La expresión de ansiedad del líder del clan decían claramente que se preguntaba lo mismo.
-El esta perfectamente –les aseguro- pero necesita ayuda, les explicare cuando todo el consejo este reunido.
Al cabo de quince minutos todos los miembros del consejo habían sido reunidos, al saber que tenía que ver con su líder, los ninjas encargados de traer a los miembros lo hicieron de inmediato. El consejo estaba formado por quince miembros representantes de los diferentes clanes ninjas y las familias de aldeanos que vivían en Otto.
Saya se paro frente a ellos con decisión y seguridad saco el pergamino y se lo entrego al líder del consejo el líder del clan Fuuma la cual era la policía militar de Otto encargada de la seguridad de la aldea. Este tomo el pergamino lo abrió y leyó:
Yo, Naruto Namikaze Uzumaki, por elección y por conquista, líder de al aldea escondida del sonido, solicito a la misma que todos los guerreros sean puestos a disposición de mi subordinada Saya Uchiha. Ella les explicara la situación la cual tiene categoría de emergencia. De antemano aclaro que los mencionados ninjas estarán sujetos a la ley de Otto de no cumplirla responderán directamente ante mí. Esta es mi orden, la cual debe cumplirse expeditamente.
Naruto Namikaze Uzumaki, Ottokage de Ottogakure no sato
Al terminar de leer la sala estaba en completo silencio, cada mirada se centro en la Uchiha que ni siquiera se inmuto.
-Por favor Saya-san sería tan amable de explicarnos esto –pidió amablemente Kuro, el líder del consejo.
-Creo que está bastante claro –respondió esta con voz monocorde- Ottokage-sama solicita a sus hombres para que lo asistan.
-¿Asistirlo con qué? –pregunto uno de los miembros con preocupación.
-Una Guerra –contesto la Uchiha con simpleza.
-¿Una guerra? –repitieron con cierto miedo los miembros que pertenecían a las familias de aldeanos, los de clanes ninja miraban a Saya con intensidad en busca de un respuesta.
-No los necesita para pelear –explico le morena antes de que sacaran malas conjeturas- los necesita para asistirlo, en Konoha esta apunto de estallar un guerra con la aldea de la lluvia, Naruto-sama intervendrá para evitar una ominosa perdida de vidas.
-Suena a algo que él haría ¿Entonces nos pide a los guerreros para ayudar a Konoha en la batalla? –pregunto Karachi líder de otro de los clanes ninja.
-En absoluto –le contesto la pelinegra antes de posar su mirada en cada miembro del consejo- todos aquí conocen a Naruto-sama –dijo de repente ante lo que todos asintieron con orgullo- pero solo los líderes de los clanes ninja y algunos de los aldeanos están concientes de cual es su posición en Konoha –agrego y espero a que a los que se refería asintieran- El no puede intervenir directamente –continuo- por lo menos no a la vista de todos, así que antes de que la batalla directa entre Konoha y la lluvia se desate… él atacara por sorpresa al aldea de la lluvia y acabara con su líder –cabe decir que las expresiones de terror y sorpresa no se hicieron esperar- me parece que están enterados de que este es Pein y de su relación con la organización que busca Naruto-sama.
Todos los líderes de clanes ninjas se pusieron de pie y dirigieron una mirada penetrante hacia Saya como cerciorándose de la veracidad de lo que acababa de decir, al cabo de unos segundos Kuro hablo.
-Todos los ninjas de la aldea estarán listos para partir a ayudar a Naruto-sama en una hora –le aseguro mientras los demás líderes de clan asentían.
-¡No! –exclamo la Uchiha ante la sorpresa de todos- ¿no han escuchado nada? –Inquirió algo molesta por su falta de atención- solo los del grupo de guerreros que se encuentren disponibles irán, y no será para pelear –explico con claridad la ojinegra.
-Pero, creímos que dijiste que él pelearía –dijo Sensui líder de otro de los clanes ninja algo confundido.
-Él peleara –aseguro la Uchiha- peleara solo –acabo de decir, al termino de estas palabras el shock era tal que nadie podía decir nada así que ella continuo- lo hará de esta manera para asegurarse de que no se pierda ninguna vida. El hecho es que tras la pelea necesita a gente que le ayude a transportar a los heridos para que Konoha no los localice y no se revele su identidad –acabo de explicar la Uchiha.
Todo se quedo en silencio mientras el líder Fuuma se sentaba y los demás lo emulaban. En ese momento todos pensaban en lo mismo, sabían que Naruto seguramente consideraba un desperdicio una matanza como la que significaría esta guerra y haría lo fuera para evitarla, no solo para evitar la muerte de sus allegados en Konoha sino también la de sus contrincantes, al mismo tiempo aun no quería mostrarse ante Konoha, no entendían el porque de esto pero respetaban su decisión. Sin embargo enfrentarse a todo un ejército…
-Saya-san ¿Cuántos enemigos enfrentara Naruto-sama? –pregunto tras un momento Kuro.
-En este momento el enemigo cuenta con más de mil ninjas, pero se espera que en tres o cuatro días el número ascienda alrededor de dos mil –contesto esta sin contemplación, tenía la misma preocupación sino es que más que la que los hombres frente a ella demostraban pero se esforzaba por no manifestarla.
-¿Y él pretende enfrentarse a tal ejército sin ayuda y con la intención de dejarlos a todos con vida? –cuestiono Natai, otro de los miembros que, al parecer, fue el único capaz de articular palabras después de lo escuchado, parecía que estas palabras representaban lo que todos pensaban- ¿Y tú esperas que nos quedemos tranquilos sabiendo eso? ¿Sabiendo que esta arriesgando su vida? –pregunto con furia.
-El estará bien –dijo la Uchiha con seguridad.
-¿Cómo puedes…?
-Por que prometió que lo estaría –lo corto Saya- te atreverías tú a dudar de su palabra –acabo casi en tono de amenaza.
Ante esto ninguno pudo argumentar nada, sabían por experiencia propia que hablar de la palabra del jinchuuriki era lo mismo que hablar de algo que ya había sido hecho, y aun así no podían evitar preocuparse. Al cabo de un minuto en silencio Kuro Fuuma retomo la palabra.
-El ejército guerrero estará listo para partir en media hora Saya-san –le aseguro- pero te ruego que permitas que enviemos a algunos ninjas de los diferentes clanes que seguramente desearan asistir a Naruto-sama en su tarea.
-A él no le gustara que desobedezcan su orden –dijo la Uchiha sin rodeos- dijo claramente que solo los guerreros, esto tiene un motivo, deben estar en Konoha en menos de tres días –explico Saya sin contemplación.
-Los ninjas que enviaremos son de los mejores, no entorpecerán el avance de los guerreros –le aseguro Kuro- pero no creo que ni los ninjas ni los guerreros se queden viendo tranquilos si creen por un segundo que Naruto-sama esta en peligro –agrego el Fuuma con énfasis en la última palabra.
-Como quieran –dijo Saya con indiferencia mientras se retiraba de la sala del consejo a la salida sin que estos hubieran dado por terminada la junta.
-¿A dónde va Saya-san? –Inquirió Natai.
-Eh recorrido el camino de la hoja al sonido en diecisiete horas –les informo, a lo que algunos se sobresaltaron un poco- necesito descansar unas horas para recuperar energía antes de partir.
-Deseas que las tropas te esperen para partir –le preguntaron.
-De ninguna manera –les dijo de inmediato- ellos deben partir de inmediato ya que a su ritmo les tomara al menos dos días completos llegar, yo descansare hasta recuperar la energía necesaria para completar el viaje de regreso sin complicaciones, los alcanzare y les daré los detalles pertinentes antes de adelantarlos –les explico sin rodeos.
-Entiendo –dijo el Fuuma mientras hacia una señal a los ninjas de la entrada para que se dirigieran a cumplir con las ordenes- solo una cosa más, ¿Por qué los adelantaras, no sería mejor que los guiaras la orden es que se pongan a tú disposición? –interrogo antes de que la chica se marchara.
-Estarán a mi disposición una vez cumplan mis indicaciones de llegar a la aldea, y una vez allí también las seguirán –les informo- pero Naruto-sama me ordeno que debía regresar a Konoha antes de tres días y ya a pasado uno, además… -en ese momento se le paso por la mente la imagen de Naruto y Hinata a solas abrazados, imagen que se rompió con un relámpago mientras una ráfaga de instinto asesino, emanaba sin control de ella, cosa que hizo que algunos de los presentes se sobresaltaran- no nada, solo es que debo partir cuanto antes –les dijo recuperando la calma y saliendo de la habitación.
Inmediatamente los miembros del consejo se retiraron, hablando entre ellos de la arriesgada decisión de su líder, pero también había algo que los tranquilizaba en las palabras de la morena y que era cierto. Nadie especialmente entre los presentes se atrevería a dudar de su palabra. Sin embargo había cierta castaña que se encontraba aun más preocupada que los miembros del consejo por la seguridad de Naruto.
-Kuro-san –se acerco Sasame al líder de su clan- desearía formar parte de los ninjas que asistirán a Naruto-sama en Konoha –solicito formalmente.
El aludido sonrió ante la petición de la joven –Ya tenia pensado pedirte que tú fueras en representación de nuestro clan –le dijo amablemente Kuro- ya me gustaría ir yo personalmente, pero como líder de clan debo quedarme, reúne lo que necesites y ve a la entrada. Y encárgate de avisar a la comandante del escuadrón guerrero –dijo antes de que está se retirara.
-Hai –contesto está retirándose de inmediato.
Después de retirarse Sasame se dirigió inmediatamente al sector en el que vivían el "clan" de guerreros.
Este sector era un conjunto de residencias no diferente de las demás de la aldea pero ubicado alrededor de la torre del Ottokage. A este no le agrado en nada la petición de muchos aldeanos de alejarlos de la población general ya que expresaban preocupación por encontrarse muy a menudo con los de esta división, les hizo saber directamente lo que pensaba de su actitud, provocando que muchos sintieran vergüenza por su modo de pensar, pero accedió a ubicarlos a todos en un mismo sitio, tan cerca como pudo del edificio que representaba su poder en esa aldea, para que se supiera que ellos contaban y siempre contarían con la absoluta confianza y apoyo del kage del sonido.
En el camino Sasame no pudo evitar pensar en aquel rubio y en el día en que lo "conoció" por decirlo de esa manera, ya que en su primer encuentro el fingía ser un tipo diferente de persona, no fue sino hasta que se presento ante su clan proponiéndoles tener una aldea que defender y un hogar estable que supo en realidad como era. Al pensar en eso se fijo en las casas, las calles y las demás construcciones de su villa, al menos la mitad del trabajo en cada una de las mismas había sido hecha por él y todo lo demás con su dirección, claro que contó con la ayuda de los aldeanos y guerreros pero fue gracias a él que por increíble que pareciera se construyo una villa tan agradable como Konoha. Todos quedaron impresionados al notar que les tomo solo seis meses terminar cada estructura en la villa y el sueño de sus vidas, tener un hogar, tal como el rubio les había prometido.
Era verdad que cada persona en la aldea le debía algo de una u otra forma y que todos le estaban profundamente agradecidos, pero los guerreros eran un caso un tanto diferente, la deuda de gratitud que tenían con Naruto era tal que ellos no dudarían un segundo en dar su vida por la suya, por esto Sasame y muchos otros les tenían gran respeto y estima debido a su lealtad. Y como no todo es perfecto también había quienes les tenían miedo debido a su poder.
Ya había llegado a dicho sector, veía claramente la torre Ottokage la cual era idéntica a la torre Hokage pero en color verde, supuso que Naruto se inspiro en aquella para construir esta, tal como hizo con las casas y demás construcciones eran del mismo estilo que las de Konoha. Se dirigió a la casa de la persona que buscaba, toco la puerta y a los pocos minutos obtuvo la respuesta que esperaba pero eso no evito que se estremeciera un poco ante el grito proveniente del interior de la casa de una voz no muy amigable.
-¡¿QUIÉN DEMONIOS VIENE A MOLESTAR A ESTA HORA?!
Casi al paso salio una muy molesta chica de alrededor de dieciocho años, con cabello rojo largo y ojos cafés oscuros que destellaban, vestida con un camisón de dormir rojo.
-So-soy yo Tayuya-san –le dijo Sasame un poco nerviosa.
-Eso ya lo veo, lo que quiero saber es ¡¿que haces aquí pequeña mocosa?! –Le espeto la pelirroja- y mas te vale que tengas un buen motivo para despertarme a media noche –acabó en tono de advertencia.
-Ha-hai –le dijo esta antes de tomar un postura más seria- Eh venido por petición del consejo –explicó la castaña ante esto la chica de ojos cafés solo bufo molesta- para cumplir con una orden de Naruto-sama –acabó de explicar.
Al acabar de decir esto la pelirroja se giro bruscamente para encarar a la castaña en busca de algún signo que le indicara si había escuchado mal, cuando no lo encontró, preguntó de inmediato.
-¿Cuál es la orden?
-Todo el ejército guerrero junto a algunos ninjas deberán presentarse en la entrada Norte de la aldea lo antes posible, listos para realizar un viaje a las cercanías de Konoha para asistir a Naruto-sama –le informó.
-¿Asistirlo en qué? –inquirió Tayuya confundida.
-Ahora me tomaría mucho tiempo explicarte todo –se excusó Sasame- pero yo también iré y en el camino les explicare lo que se, además Saya-san nos alcanzara para darnos las indicaciones finales –agregó.
-¿Saya? –repitió la ojicafé aun más confundida.
-Ella trajo el mensaje de Naruto-sama –le explicó- como hizo el recorrido entre Konoha y el sonido en menos de un día está descansando para recuperar fuerzas, luego nos alcanzara, nos dará las últimas indicaciones y se adelantara a Konoha –le resumió la castaña.
-Se nota que no le gusta dejarlo solo –dijo Tayuya medio divertida- o hay otra razón –inquirió al ver que la castaña negaba con la cabeza.
-Según ella son órdenes de Naruto-sama que trajera la orden y regresara a Konoha en menos de tres días –le dijo.
-Ya veo, retírate, me cambiare, reuniré mi equipo y nos vemos en quince minutos en la entrada –y dicho esto ambas se retiraron de la puerta.
Veinte minutos después ya se encontraban más de cien personajes, incluidas Tayuya y Sasame, la primera con un uniforme que parecía anbu salvo por unos rasgos de color rojo y negro igual que todos los guerreros, y la segunda con un uniforme jounin, en la entrada de la aldea, algunos se encontraban de mal humor por ser arrastrados a mitad de la noche sin explicarles nada y discutían entre ellos sobre el porque habían sido llamados.
-¡Silencio inútiles! –se escucho la voz de la comandante guerrera al momento todos se callaron, unos por respeto y otros por miedo a hacerla enojar- escuchen bien todos desean saber por que nos mandaron a llamar –todos estaban atentos a lo que les diría- lo cierto es que… yo tampoco tengo idea –caída estilo anime de todos- Solo se dos cosas, una tenemos menos de tres días para estar en territorio de Konoha, y dos que es una orden directa de Naruto –Al termino de esas palabras todos los que iban a protestar por no saber más se callaron de inmediato- Como debemos partir de inmediato para llegar a tiempo nos informaremos de los detalles en el camino, ahora lo importante es que Naruto nos necesita allí así que ¡muévanse gusanos! –acabó de ordenar.
-¡HAI!- contestaron todos a la vez antes de empezar a moverse a toda velocidad. Tras ellos Sasame y Tayuya también empezaron el viaje y rápidamente se colocaron al frente de los demás.
Al dejar atrás su preciada aldea, lo hacían con gusto de saber que sería para hacer algo, por mínimo que fuera por aquel a quien se lo debían todo, desde su hogar hasta su vida. Cada uno recordaba lo que le debía… lo que había hecho por ellos, por una completa banda de extraños con los que no tenia la obligación de hacer nada y sin embargo lo hizo. En especial lo recordaba cierta pelirroja que conocía la historia de cómo se formo Ottogakure mejor que nadie.
Flash Back de Tayuya
Todo ocurrió tras el rescate fallido de Sasuke, los cinco del sonido fueron derrotados y asesinados, todos a excepción de ella, que ahora se encontraba recluida en una de las celdas de la aldea de suna, tras haber sido derrotada por Temari la hermana de Gaara. Aun se estaba recuperando de aquella batalla, para que soportara el interrogatorio, esto solo lo hacían para que no se desmayara antes de poder sacarle algo útil, ella ya daba por sentado que nadie iría a rescatarla.
Orochimaru no se tomaría molestias ahora que tenia lo que quería, y ya que ella no hablaría de la información que tenía por que sabia lo que le esperaba si traicionaba a Orochimaru seguro la matarían, no le importaba, no tenia por que vivir, sirvió a su propósito y ahora que era inútil podría morir después de todo lo que paso ansiaba la muerte, sería un descanso.
Pensaba en esto mientras recuperaba algo de energía descansando en el frío suelo de la celda cuando la puerta de esta se abrió de repente y en la entrada se veía la silueta de una persona de baja estatura, talvez un niño con ropa anbu de color negro, una mascara de zorro con detalles dorados y una capa de viaje negra, no pudo reconocerlo hasta que se acerco y se arrodillo a su lado retirándose la mascara, fue entonces cuando lo identifico, era uno de los chiquillos de Konoha que enfrento cuando trataron de recuperar al Uchiha, ¿Qué estaba haciendo ahí? La sorprendió más el hecho de que el chico la miraba con una expresión que denotaba algo que jamás nadie expreso al verla a ella, preocupación, no la preocupación de lo que ella pudiera hacerle sino sincera preocupación por su estado, la extraña expresión del chico hizo que ella lo mirara desconfiada.
Tomo una de las manos de ella con su mano derecha y coloco la izquierda un palmo sobre su cuerpo, estaba tan cansada que no lo impidió y de repente empezó a fluir chakra de color azul a través de su mano derecha y fluía hacia ella recuperando sus fuerzas, de la izquierda fluía chakra de color verde que él dirigía hacia sus heridas mas pertinentes las cuales empezaron a sanar.
Una vez la chica sintió fuerza suficiente, se levando de golpe y tomo su distancia en posición de batalla. Al ver esto el rubio jinchuuriki solo sonrió a medias con los ojos cerrados.
-Parece que ya estas mejor eh… Tayuya ¿cierto? –le pregunto esta no hizo ningún gesto, solo se quedo observándolo- yo soy Naruto –se presento, pero ella seguía sin cambiar de posición- mira la verdad es que no se cuanto tiempo tenemos pero lo seguro es que no será mucho, así que si tienes una duda mejor pregunta rápido –le sugirió como si platicara el asunto calmadamente en un almuerzo.
Tayuya no estaba muy segura de lo que pasaba pero era todo sumamente sospechoso así que al no tener más alternativa le siguió el juego por el momento.
-¿Por qué me curaste y recuperaste mi fuerza? Ahora podría matarte, sabes –le preguntó media curiosa y media cínica.
-Por favor inténtalo –le pidió con ligera burla el rubio mientras se ponía de pie y extendía los brazos como dándole la bienvenida, ante esto la pelirroja se enfado tanto que activo sello en fase dos dispuesta a acabar con el muchacho, pero…
De repente el abrió los ojos y eran de un color rojo sangre con tres aspas en lugar de pupilas, se parecían al sharingan de los Uchiha que su antiguo maestro quería, pero este era diferente de alguna manera, de alguna espeluznante manera, sin darse cuenta su cuerpo se retransformo desactivando el sello por completo, cuando se percato de esto regreso a ver instintivamente al rubio como esperando encontrar una respuesta en aquellos, ahora de nuevo, azules ojos.
-Lo lamento pero el tiempo de jugar se acabo –le dijo el rubio con tranquilidad- continuaremos esta charla cuando te saque de aquí.
Se acerco a la pelirroja que retrocedió automáticamente –yo no me muevo de aquí hasta que me expliques que rayos sucede –le dijo claramente.
Naruto suspiro con cansancio mientras cerraba los ojos –Si, ya esperaba esa respuesta, pero lamentablemente no puedo concederte esa petición –agrego resueltamente mientras volvía a abrir los ojos con el doujutsu activo en ellos nuevamente y la miraba fijamente antes de que ella se desmayara por el uso del mismo.
Unas horas después Tayuya despertó pesadamente con un ligero dolor de cabeza. Se encontraba recostada sobre un saco de dormir y cubierta con una capa negra.
-Veo que ya despertaste –se escucho la animada voz de un chico de cabello rubio que se encontraba frente a una fogata preparando lo que parecían ser un estofado y arroz- antes de que empecemos de nuevo con aquellos de la pelea –comenzó notando las intenciones de ella al tratar de levantarse- por que no solo hablamos un momento –le sugirió, al notar que la expresión de ella decía que prefería luchar agrego- si luego de eso aun quieres pelear te complaceré, ¿Qué dices?
-De acuerdo –accedió la ojicafé tras pensarlo un poco- hablaremos, y luego te matare.
-Por mi esta bien –le contesto con indiferencia- seré directo –hablo mucho más serio- necesito información.
-No se donde tienen al Uchiha –le contestó sin animo- nos dirigíamos a un punto de encuentro, una vez allí realizarían la transferencia y nos marcharíamos a alguna de las guardias.
-Pero la transferencia ya fue realizada ¿o no? –le cuestionó- tú y ese sujeto, Kimimaru hablaron de eso cuando se encontraron. Dijiste que Sasuke sería el próximo contenedor…
-¿Cómo supiste eso? –le preguntó de inmediato, habían estado solos cuando le dijo eso.
-Mis sentidos son muy agudos –dijo simplemente- por eso y por que disperse clones para saber todo lo que pasaba –agregó- pero el punto es si es cierto que Orochimaru necesitara tres años para volver a realizar el ritual –inquirió de último.
Tayuya aun estaba confundida por la cantidad de información que tenia el chico, pero le intrigaba más la actitud que tenia en ese momento, era muy diferente al chiquillo impulsivo que enfrento en el bosque, como respuesta solo asintió con la cabeza.
-Bien era todo lo que necesitaba saber por ahora –dijo un tanto reflexivo pero calmado- ahora es tú turno ¿tienes preguntas cierto?
La pelirroja hasta se había olvidado de eso por un momento pero ahora lo ataco de golpe con todas las dudas que se habían formado en las últimas horas desde que lo vio en suna.
-¿Qué hacías ahí? ¿Cómo desactivaste mi sello? ¿Quién demonios eres? Por que es claro que no eres un simple genin, ¡contesta! –dijo todo muy rápido y lo último a modo de orden.
-Pues… -Naruto se quedo con una gota en la cabeza por la impaciencia de aquella chica- por el principio, estaba en suna para sacarte como ya te deberías haber dado cuenta, desactive tu sello suprimiendo el poder de este en un lugar aparte de tú mente, no estará siempre ahí más adelante te enseñare a controlarlo, y te puedo asegurar que soy un genin, al menos hasta donde Konoha sabe –acabó con tranquilidad.
Tras meditar sus palabras un momento Tayuya pregunto -¿Eres un espía de otra aldea?
-En absoluto –le contestó mientras servia dos tazones con el estofado y dos cuencos de arroz- pero es una larga historia así que por favor siéntate mientras te explico –le dijo mientras le señalaba un lugar frente a él y le ofrecía el alimento.
Una hora después la chica se veía incrédula frente lo que acababa de oír.
-Esperas realmente que me crea eso –le preguntó divertida mientras reía.
Naruto solo suspiro –Claro que no, al menos no sin pruebas y me temo que solo hay una forma en la que alguien como tú podría convencerse –acabó de decir.
Antes de que Tayuya pudiera preguntar cual era aquel método estaba atrapada contra la pared de la cueva y frente a ella sujetándola estaba Naruto rodeado por el manto del zorro con cuatro colas, colmillos afilados y largas garras que sentía en su cuello, pero al verlo a los ojos vio de nuevo aquel extraño sharingan que vio en la celda, en una mirada vacía de cualquier expresión, pero lo extraño fue ver el chakra rojo que se iba haciendo dorado al tiempo que uno igual de fuerte de color azul lo rodeaba y se mezclaba con él. El poder que se sentía era abrumador, tanto que Tayuya solo pudo pensar en que debía sentirse a cientos de kilómetros a la redonda.
El chakra, ahora dorado, del muchacho ya no tenía aquella esencia maligna que cuando era rojo pero ahora era tan poderoso que la joven pelirroja no podía pensar claramente ni articular palabras por el miedo. En un instante se aflojo su agarre y ella cayó pesadamente al suelo inmóvil, mientras el rubio regresaba a su forma habitual y se sentaba.
-Lamento haber sido tan brusco –se disculpó- pero ahora sabes que digo la verdad, como te dije una persona como tú solo entendería si le mostrara algo increíble y le hiciera sentir algo a lo que no está acostumbrado, miedo –le explicó.
Tayuya se levanto con dificultad, respirando entrecortadamente, por un momento pensó en reclamarle por el susto pero se contuvo, en primera por que aun estaba impactada y en segunda por que sabia que él chico tenía razón ahora ya le creía y posiblemente no le hubiera creído si se lo hubiera explicado de otra forma.
-Por favor siéntate –le pidió- no tengas miedo, te aseguro que no te haré daño.
-¿Cómo puedo estar segura de eso? –le pregunto desconfiada.
-En este momento se de los laboratorios de Orochimaru en el país del arroz, en las islas cerca del país del té en el país de la tierra y cerca de la hierva, los laboratorios del sur y del este –dijo sin rodeos- se lo que ocultan y tengo una idea de en lo que trabajan –concluyó.
-¿Co-como puedes saber eso? –pregunto la pelirroja que no cabía en su asombro, si lo que decía era cierto ella no le era de utilidad pues esa era casi toda la información útil que llevaba consigo y ya estaba segura de que si quería él no tendría dificultad alguna para matarla.
-Hace un momento, cuando casi te desmayas –le aclaro, en ese momento la pelirroja recordó haber sentido un extraña sensación pero estaba tan aterrada que no se percato de que era y no le presto mucha atención- en ese momento irrumpí en tú mente y busque lo que necesitaba saber –concluyó sin darle importancia.
-Si ya sabes lo que necesita saber… -empezó ella
-No te matare solo por que ya obtuve la información que quería –la interrumpió- no me compares con esa escoria que es tú jefe.
-Entonces ¿qué harás conmigo? –le pregunto dudosa.
-Fácil, voy a ayudarte –contestó si rodeos- te enseñare a usar el poder del sello sin que se apodere de ti, por ahora ya lo selle pero es un sello como el que evita que Kyuubi se apodere de mí, solo sella los instintos pero permite usar su chakra, por ahora será suficiente, cuando seas suficientemente fuerte te enfrentaras a esa contraparte oscura y al derrotarla absorberás ese poder como si siempre te hubiera pertenecido –concluyo.
-¿Qué ganas tú con eso? –le pregunto de inmediato.
-Claro, lo que yo gano –dijo dándose cuenta de eso- me harás un pequeño favor –Tayuya lo miro con desconfianza- evita que Orochimaru se entere de que sigues viva o no te podré salvar la próxima vez –le contesto con seriedad.
-Eso no puede ser todo –le replico después de procesar las palabras del rubio- me estas diciendo que no quieres nada a cambio. Todos quieren algo –agrego con seguridad.
-Bueno si quieres verlo así –comento el rubio- yo ya obtuve algo de ti, la información que saque de tú mente –le explico- así que considera esto mi paga –ella solo continuaba mirándolo con desconfianza- no tienes que confiar en mi –le dijo al ver que su expresión no cambiaba en absoluto, hecho que él ya había previsto, no se esperaba que alguien que ah pasado lo que ella confíe en alguien así como así, pero no era necesario, solo le enseñaría lo necesario para asegurarse que estaría a salvo y después ella se iría a donde quisiera- ¿Por qué esto me parece tan familiar? –pensó de pronto al analizar lo que planeaba hacer.
-¿Cuál es el truco? –insistió ella.
-Mira cuando lleguemos a Konoha te explicare los pormenores y si no te gusta te retiras –le dijo- pero considera esto. Orochimaru te encontrara y volverás a ser su esclava, creo que te ofrezco una mejor opción –opino con seriedad- solo dame tres meses y podrás marcharte a donde quieras –concluyo.
-Tres meses –repitió ella incrédula en voz baja- crees que superare el poder de Orochimaru sobre mí en tan poco tiempo.
-Si –le dijo simplemente pero mirándola con intensidad transmitiéndole toda la seguridad que expresaba en aquella única palabra- confío en que puedes, además yo estaré contigo para ayudarte, no subestimes mi poder –agrego con tono un de certeza que era difícil de refutar.
-¿Qué pasa si decido irme ahora? –le pregunto directamente.
-No te lo permitiría –le contesto sin mirarla.
-Entonces soy una prisionera de nuevo –dijo con pesar, pensando que había acabado con otro monstruo.
-Sería peligroso salir con eso afuera –acabo de decir señalando la entrada de la cueva, afuera se apreciaba una potente tormenta de arena- una vez termine puedes marcharte si lo deseas, pero por favor considera mi oferta –agrego en un tono casi de suplica mientras miraba a la chica frente a él con sincera preocupación por lo que le pasaría a la joven si volvía a caer en las garras de Orochimaru. Pero sabía que no podía obligarla a nada solo ofrecerle una opción y ella debía escoger.
Tayuya aun estaba desconcertada por la actitud del jinchuuriki, pero aun desconfiaba, después de todo lo que había atravesado ¿quién podía culparla?, así que solo se quedo de pie esperando. Cuando la tormenta acabo Naruto recogió las cosas de su improvisado campamento y salio de la cueva, Tayuya lo siguió esperando a ver que hacia.
-Bueno, como no me has dado una respuesta supongo que prefieres volver con tú amo –dio Naruto de espaldas a ella- nos vemos –dijo con intención de marcharse pero la voz de ella lo detuvo.
-No te preocupa lo que pase cuando le diga a Orochimaru lo que vi –le pregunto.
-Has lo que creas correcto –le respondió aun de espaldas- no creo que te equivoques.
-¿Por qué lo dices? –le pregunto esta.
-Recuerda que vi el interior de tú mente, se en realidad quien eres… y no eres una mala persona, solo descarriada pero nada que no tenga arreglo –le comento ya mirándola de frente con aquellos penetrantes ojos azules.
-¡TU NO SABES NADA DE MI! –le grito exasperada, había guardado tanto de ella misma desde que se unió a Orochimaru que ni siquiera estaba segura de quien era pero la idea de alguien que con tan solo verla ya lo supiera le era insoportable.
-Lo se todo de ti Tayuya –le corrigió este tranquilo- pero si no quieres creerme no importa, lo importante es lo que decidas hacer ahora. Puedes venir conmigo o regresar de donde viniste, solo que conoces a donde te llevara ese camino y no creo que sea allí en donde quieras estar, pero si realmente es así no lo impediré –acabo de decir mientras se volteaba de nuevo para emprender la retirada.
-¿En verdad no te preocupa Orochimaru? –volvió a interrogar la pelirroja- cuando sepa de lo que eres capaz te cazara como a un animal para sus experimentos, para usarte como un arma, como su arma personal, y eso si no decide usar tú cuerpo como futuro contenedor –acabo de decir con un cierto tono de temor que ni ella supo explicar porque sentía.
-Creo –dijo al tiempo que se volteaba con una media sonrisa- que la pregunta ahora es si a ti te importa que todo eso me pase –le dijo provocando que la chica se sintiera confundida- hasta otra Tayuya-chan –se despidió y empezó el viaje de regreso a Konoha.
Luego de una hora se encontraba el rubio jinchuuriki saltando por los árboles del bosque en dirección a su hogar, de repente sintió a alguien cerca, sonrió y le dirigió la palabra.
-¿Por qué el cambio de opinión Tayuya-chan? –le dijo con una gran sonrisa a la pelirroja que lo seguía a corta distancia por entre los árboles con expresión molesta.
-Vuelve a llamarme Tayuya-chan y olvídate de que vallas a tener hijos –le advirtió- con respecto a tú pregunta, nunca te di mi decisión así que no cambie nada –le contesto fingiendo indiferencia pero la mirada alegre del rubio seguía sobre ella- ¿Qué miras baka? –le pregunto molesta.
-Jejeje, lo siento es solo que me alegra que decidieras venir, a por cierto toma –le dijo mientras le pasaba una flauta- la saque del cuarto de evidencias de suna, creí que te serviría –le dijo.
-¿Cómo lograste entrar y sacarme de ahí? –inquirió la ojicafé, esa pregunta la estaba comiendo por dentro.
-Use el sistema de drenajes de suna –explico- un amigo me consiguió los planos del lugar, así evite batallas innecesarias.
-¿De verdad me hubieras dejado ir sabiendo lo que arriesgabas? –le pregunto la pelirroja con curiosidad por la actitud del rubio.
-Simplemente te deje decidir, no obligo a los otros a hacer algo que no desean –le explico- al menos que haya vidas inocentes en juego por esas decisiones, en ese caso intervengo con gusto –agrego.
-Pero, cuando me dejaste ir te ponía a ti en peligro –replico confundida.
-Yo no cuento –le contesto simplemente- con lo que sabes solo me hubieras puesto a mi en peligro, pero eso no es cierto del todo porque como te diste cuenta, soy capaz de cuidarme –agrego con una sonrisa- se que debes tener muchas preguntas más pero te suplico que esperes a que lleguemos a casa, no te voy a llevar a Konoha –la tranquilizo al ver su expresión- se lo que te harían, prácticamente lo mismo que en suna y no te saque de una para entrar en otra.
-Entonces, si hubiera ido con Orochimaru solo habría sacrificado mi vida, por eso no le diste importancia a que me fuera –resumió con cierta tristeza.
Ante estas palabras Naruto se detuvo de golpe y regreso a verla con dureza, tanta que hizo que la pelirroja se avergonzara de sus palabras por primera vez desde que tenía memoria.
-No vuelvas a decir eso –le advirtió con voz suave pero firme, Tayuya se encogió leve pero visiblemente- si no me importara tú vida, ¿crees qué te habría sacado de suna cuando solo necesitaba unos segundos para obtener la información de tú mente? –Le cuestiono con dureza, ella solo negó con la cabeza- simplemente te di la libertad de elegir, libertad a la cual todos tienen derecho –al ver la reacción de vergüenza de la chica reconoció que quizá fue muy brusco y se disculpo- lo siento, por favor sigamos.
-¿A dónde…? –empezó pero fue interrumpida.
-Lo sabrás cuando lleguemos –le dijo con simplicidad.
Antes Tayuya jamás habría seguido adelante habiendo tanto misterio de por medio, pero aquel chico rubio se había ganado su confianza sin que ninguno de los dos se diera cuenta de cómo.
-Quisiera saber una última cosa antes de continuar –le dijo la ojicafé mirándolo con intensidad.
Naruto solo suspiro, esperaba esa pregunta –Es sobre mis ojos cierto –le pregunto regresándola a ver, cuando la pelirroja asintió continuo- Es algo complicado, pero básicamente si tengo algo de sangre de una persona con un kekke genkai soy capaz de adquirido –le explico- te lo contare todo con más detalle cuando estemos en casa.
-Pero para eso faltan al menos dos días –se quejo la quinta del sonido- por lo menos has más entretenido el viaje.
De repente el rubio se detuvo al igual que la pelirroja que no entendía por que.
-Sabes, creo que tienes razón –le dijo- además hace tiempo que quería probar esto llevando a una persona –agrego más para si mismo que para la chica que no entendía de que estaba hablando el rubio.
Antes de que la chica pudiera preguntar algo el rubio se giro hacia la chica y, a pesar de que esta era una cabeza más alta que él, la levanto para llevarla en brazos.
-¡¿PERO QUÉ DEMO… -le empezó a gritar la ojicafé enfadada con un leve rubor, pero no termino la frase ya que el rubio hizo un sello con las manos y la interrumpió.
-¡Hiraishin no Jutsu!
Lo siguiente que sintió fue una fuerza que la aplastaba contra el cuerpo del rubio, mientras por reflejo se sujetaba a él, un momento después se dio cuenta que aquella fuerza era por la velocidad a la que se movían, apenas veía el paisaje a su alrededor como un manchon gris, unos minutos después, para alivio de la kunoichi, se detuvieron. Cuando pudo sostenerse sobre sus pies regreso a ver al rubio que se veía palpablemente satisfecho.
-Fue perfecto –dijo con entusiasmo el jinchuuriki- solo necesite una décima de mi chakra para llevarnos a los dos, no fue… -pero fue cortado al ser sujetado de golpe por la solapa de su capa por una iracunda pelirroja que lo levanto hasta quedar de frente.
-Nunca-vuelvas-a-hacer-eso –le dijo entre dientes pero bastante claro.
-Ha-hai –le dijo un poco nervioso por la actitud de la explosiva chica mientras ella lo soltaba y él recuperaba su semblante serio.
-¿En dónde estamos por cierto? –le pregunto al percatarse de que estaban en medio del bosque frente a una pequeña barda.
-Te mostrare –dijo tranquilamente el rubio mientras colocaba su mano sobre la entrada y disipaba el genjutsu, la chica se sorprendió bastante al ver la enorme puerta y muros de piedra ocultos, pero eso no fue nada comparado con como se le cayo la quijada al suelo al ver la mansión que estaba detrás de esos muros.
-Bienvenida a mi "humilde" hogar –le dijo un poco cohibido por la actitud de ella, desde que termino aquella casa le había incomodado el haberla hecho tan ostentosa, pero tampoco iba a destruirla por que se le paso la mano mientras llevaba su capacidad al limite y el resultado fue aquella monstruosidad, aquella hermosa monstruosidad como siempre le corregía Saya.
-¿Esta es tú casa? –le pregunto incrédula y aun en shock.
-Y la tuya también, por ahora –le dijo- pero primero debo ir a que unas amigas me asesinen –agrego como quien comenta el clima que hace- por no decirles a donde me iría por tres días –termino y al ver la expresión de la pelirroja agrego- ya lo veras.
Resultaba que cuando Naruto se entero de que una de los del sonido fue capturada y estaba en suna partió de inmediato, solo dejando un clon para ocuparse de sus asuntos, pero sin despedirse de nadie.
Y así fue, no había dado ni dos pasos cuando de la nada aparecieron dos chicas de la edad de él asaltándolo con todo tipo de preguntas, hasta que repararon en la chica que venía con él. Luego de un incomodo momento, en el que las dos portadoras de doujutsu enviaron sus miradas más asesinas a los recién llegados, el rubio les explico la situación. Pese a que a las amigas del rubio la idea no les hacia mucha gracia, aceptaron y a partir de allí Tayuya empezó su entrenamiento.
Al principio le enseño a obtener el poder de su sello a través del sello que el mismo colocó, así lo que afectaba su mente no la controlaría, luego le prohibió usar el sello al menos que fuera necesario. El primer mes se centro en el entrenamiento físico, el segundo y tercer mes lo dedico al entrenamiento mental, en el cual el le ayudaba con su sharingan, una vez terminado este debía retirar el sello de protección y dejar a Tayuya enfrentarse en un campo mental contra la personalidad oscura del sello. Si perdía, la personalidad oscura del sello la dominaría, pero Naruto entraría con ella para evitar que eso pasara, si parecía que fuera a perder él intervendría y lo sellaría de nuevo, si ganaba podría usar el poder del sello y el suyo como si fueran uno mismo, la única desventaja era que al vencer este "alter ego" uno adquiría la sed de sangre inherente del mismo y tenía que lidiar con eso. Esto no le preocupaba a Naruto ya que no era diferente a cuando él usaba el chakra de Kyuubi sin dejarse controlar por el zorro, solo que lo que Tayuya enfrentaría sería mucho menos poderoso que el rey de los bijuu.
El día del enfrentamiento se encontraban los dos en el jardín en el centro de la mansión, dentro de la capilla, un chakra oscuro rodeaba a Tayuya y Naruto tenía su Sharingan activo, tras unos minutos hubo una gran expansión de energía, que no pasó de los pilares cuyos kanjis estaban iluminados, y Tayuya cayo de frente apenas sosteniéndose de rodillas con la respiración agitada y el sellos activo en nivel dos. Al percatarse de esto se levanto despacio, lo mismo hizo Naruto que tenía una sonrisa de satisfacción, la pelirroja de inmediato sintió que algo era diferente. No sentía que su conciencia se perdía tras una siniestra presencia, apenas sentía el instinto asesino que era común en ella, tras el entrenamiento mental que recibió de Naruto su control era tal que apenas sentía los rastros de lo que una vez fue la esencia maligna que creyó que algún día la controlaría sin remedio.
Regreso a ver al rubio de doce años que le sonreía con aprobación, al tiempo que una sensación de gratitud la invadía, y casi por reflejo lo abrazo con fuerza. Talvez con demasiada fuerza y estaba el hecho de aun tenía el sello activo por que se escucho un crujido y un leve quejido provenientes del rubio jinchuuriki.
-Ta-ta-tayuya-chan mis… mis huesos, por… por favor –le dijo de forma entrecortada y ahogada.
Cuando la pelirroja lo soltó dio un suspiro de alivio y arqueo su espalda para acomodar la vértebras de su espalda.
-Llorón –se burlo la pelirroja con cuernos y ojos color miel.
-Sádica –le contesto este en apenas un susurro, pero la ojimiel lo escucho y le dirigió una mirada asesina que él recibió con una sonrisa, luego de un momento los dos se pusieron a reír, mientras Tayuya regresaba a su forma normal.
-Bueno, tú entrenamiento termina aquí –le dijo Naruto tras una pausa al terminar de reír.
-Si –contesto la pelirroja algo deprimida- supongo que ya estarán ansiosos por deshacerse de mi –agrego intentando sonar sarcástica.
-Un poco –le contesto el rubio con tranquilidad- pero solo nos "desharemos" de ti si tú así lo deseas –acabo de decir para sorpresa de la pelirroja.
-¿De qué hablas? –inquirió.
-Te dije cuando empezamos –le explico- que al terminar podrías ir a donde quisieras, y si quieres quedarte aquí –continuo- también serás bienvenida.
Por un momento Tayuya abrió los ojos con expresión de sorpresa, mirando al rubio fijamente a los ojos como tratando de descifrar si había algún engaño en lo que dijo, pero tras un momento se percato que hasta ahora no la había engañado nunca. Le dijo que la ayudaría y lo hizo, le dijo que podría vencer a su yo oscuro y lo hizo, le dijo que cuando terminara seria libre de hacer lo que quisiera e incluso le ofrecía un hogar. Solo le sonrió e respuesta mientras asentía, el rubio le devolvió la sonrisa.
Aún después de tres meses, le seguía sorprendiendo el jinchuuriki, no por su poder o habilidades que ya de por si eran increíbles, sino por actitud y su tendencia a ayudar a quienes nadie ayuda, a los olvidados, los parias, los repudiados. Tras pensar en eso un momento, se percato que esa era su situación dentro de su propia aldea así que no debería ser tan raro que tuviera esa actitud. Sin embargo eso lo hacia más increíble, al solo conocer el desprecio las personas tienden a despreciar, en lugar de eso el opto no solo por perdonarlos si no por hacer exactamente lo contrarío a lo que cualquiera haría.
-¿Qué crees que opinen las chicas? –le pregunto un tanto divertida la pelirroja al percatarse de ese punto.
-Seguro me mataran –le contesto el rubio con cascadas en los ojos- pero ahora somos amigos y los amigos no se dan la espalda –acabo de decir, la ojicafé solo sonrió levemente ante su respuesta.
Pese a la paz y felicidad que tenía gracias a los habitantes de aquella mansión, no pudo evitar sentir lastima por los que quedaron atrás, antes no le habría importado pero la convivencia con su nuevo maestro había hecho que se lo pegara algo de la personalidad del mismo, solo un poco pero ahora a ella también le preocupaba el destino de aquellos que fueron victimas del sannin serpiente, toda esa preocupación debió haberse reflejado en su rostro por que el ojiazul se percato de ello.
-Sucede algo –le pregunto un tanto preocupado por su expresión- creí que te alegraría saber que puedes quedarte si lo deseas, y aun si decides partir serás bienvenida aquí cuando lo desees.
-Estoy feliz –le aseguro- es curioso, creí que nunca diría esas palabras –comento- es solo que no puedo evitar pensar en el destino de los otros –acabo con cierto aire de tristeza. Supuso, no sin cierta alegría que algo de la actitud del jinchuuriki se le paso durante el tiempo que estuvieron juntos.
-Ya veo, con que era eso –dijo reflexivamente- yo también eh pensado mucho acerca de ellos –dijo el rubio calmadamente- y creo tener una solución, pero tomara tiempo –termino de decir el rubio con gravedad.
-¿De qué hablas? –Preguntó la ojicafé preocupada por haber interpretado mal- ¿Qué harás?
-Te pude ayudar a ti -argumento el rubio con tranquilidad- así que no veo porque no podría ayudarlos a ellos –acabo con simplicidad.
-Por Orochimaru y Sasuke –le contesto ella- creí que no querías ser descubierto aun.
-Ese es el único fallo –le explico- pero no por ellos directamente sino por lo que ocasionaran, para no ser descubierto debo trazar un plan a largo plazo con la información que me diste haré contactos en las locaciones de Orochimaru durante los próximos dos años. En este tiempo esa víbora estará demasiado ocupado entrenando Sasuke.
-Poco antes de la transferencia, podré frustrar sus planes y liberar a sus victimas, la mayoría de los que tienen el sello maldito no pueden controlar su poder ni siquiera como los cinco lo hacían –dijo reflexivo el contenedor del Kyuubi- Una vez libres podrán reconstruir la aldea y tendrán donde llevar a sus familias, me dijiste que era por eso que la mayoría iba con él ¿cierto? Para ayudar a sus clanes o familias que eran demasiado pobres –le pregunto a la pelirroja la cual solo asintió- entonces de darles eso mismo estarán tranquilos, aun debo ajustar los detalles como el sistema de orden y otras cosas pero creo que podría funcionar.
A pesar de haber conocido bien como era el rubio la pelirroja no esperaba que realmente fuera a arriesgar tanto por ayudar a quienes fueran por completo unos desconocidos y además tan sedientos de poder como para vender su alma a Orochimaru, sin embargo lo había hecho por ella que no había sido diferente, sus cavilaciones fueron cortadas por el rubio.
-No es perfecto –dijo con cierto pesar- mientras llega el momento de actuar muchos de ellos caerán pero es la mejor solución que tengo.
Luego se volteo a la salida del jardín y empezó a caminar.
-Vamos –le dijo a la pelirroja que se quedo viéndolo sin entender- si vamos a hacer esto empezaremos de inmediato, me despediré de Hinata-chan y nos llevaremos a Saya-chan por unas semanas, haremos los enlaces en los laboratorios y verificaremos su estado así podremos asegurarnos que los pacientes sobrevivan a estos dos años. Iré a cambiarme, ve por lo que necesites para el viaje y dile a Saya que haga lo mismo –le dijo antes de retirarse del jardín.
A pesar de que aun se encontraba impresionada por la actitud del rubio, se apresuro a cumplir con sus indicaciones. Al estar todos en la entrada Tayuya llevaba su ropa de siempre con una capa de viaje café por encima con la capucha arriba para cubrir su cabello y una mascara de gato para ocultar su rostro, Saya vestía una traje ajustado de malla de color negro, un chaleco negro parecido al de los jounin pero más pequeño, un cinturón con algunos accesorios, unas sandalias ninja y una masacra de media cara que cubría su boca con una espacia de protector en el sector de su boca, esta era para evitar que le afectara tanto el gas como algunos venenos además que evitaba reconocer sus facciones. El atuendo ajustado hubiera dejado poco a la imaginación de no ser por la gruesa túnica con capucha de color negro que la cubría.
El rubio por su parte llevaba su conjunto de ropas negras cubierto por una gabardina con la capucha arriba y visibles solo sus ojos a través de las hendiduras de la mascara de zorro.
Llevaba este atuendo para que no lo reconocieran cuando debía salir. Desde la muerte del tercero (El cual le había dejado unas cartas que debía leer solo si llegaba a morir, una para el rubio y dos para ser entregadas a los discípulos del "profesor" si necesitaba de su ayuda), debido a que ya no tenía misiones se encontraba aburrido por lo que, a pesar de tener una elevada cantidad de efectivo debido tanto a sus previas misiones como al trabajo que desempeño como obrero que le alcanzarían por muchos años, decidió buscar algo en que emplear su habilidad ninja ya que las misiones eran el método perfecto para ejercitarse, sin contar con el entrenamiento que a diario y bajo instrucciones del zorro llevaba a cabo. Se le ocurrió trabajar como caza recompensas, solo se encargaba de atrapar a los que se lo merecieran, no a los perseguidos políticos por revoluciones o cosas parecidas. Al ser él quien buscaba el trabajo podía elegir que trabajo hacer sin tratar directamente con el interesado hasta cobrar la recompensa.
Una vez todos listos para partir salieron del claro que protegía la mansión y se dirigieron a las distintas guardias del sannin. Si bien su viaje tuvo resultados fructíferos, las cosas al final de desarrollaron de una forma que ninguno de ellos hubiera previsto.
Se toparon con Jiraiya en una de sus paradas y con las habilidades de este no hubo forma de evadirlo una vez identifico a Naruto, tras una larga charla con el ermitaño sapo y entregarle la carta que le dejo el sandaime este comprendió las razones por las que Naruto había optado por esta doble vida, así que decidió ayudarlo, la mejor forma para esto era el viaje de entrenamiento que ya tenían previsto, en ese podrían no solo entrenar las habilidades del rubio con los conocimientos del sannin sino que además recopilarían información importante acerca de los objetivos de akatsuki y Orochimaru.
En este viaje fueron acompaños por Saya. Tayuya y Hinata se habían quedado ya que Hinata no podía dejar todo sin que se percataran y Tayuya se quedo para entrenar con ella y entre las dos mejorar a su ritmo, además no confiaba en el pervertido de Jiraiya.
Tras finalizar este viaje y regresar a Konoha las cosas parecían ir acorde a lo planeado hasta que ocurrió algo que ninguno de ellos a excepción del rubio hubiera imaginado, la muerte de Orochimaru a manos de Sasuke no era del todo esperada pero acelero los planes.
Naruto junto con Saya, Tayuya, Jiraiya e incluso Hinata (que finalmente logro realizar un bunshin capaz de soportar por un mes sin problemas) registraron cada una de las instalaciones del más pálido de los sannin. Esta parte era particularmente difícil por que tendrían que lidiar con los colaboradores de Orochimaru por lo que necesitaron la ayuda del único clan de ninjas organizado que Naruto conocía del país del arroz, los Fuuma, los encontró y les presento una propuesta, con el respaldo de Jiraiya y un poco de persuasión logro que aceptaran ayudarlos.
Lo primero que hizo Naruto, con la ayuda de Saya, al encontrar los laboratorios e incapacitar a los que peor llevaron el peso de sello fue sellar los poderes malignos que este les daba a los prisioneros y curar a los que fueron tratados para otros experimentos, una vez hecho esto, y con la información de la mente de los mismos, Naruto rastreo a sus respectivas familias y clanes para darles apoyo durante la transición.
Al mismo tiempo localizaron un lugar perfecto en un golfo que se encontraba en los territorios entre el país del arroz y el de la catarata, para reconstruir la aldea del sonido, pero como debió ser siempre para las familias de las personas que se sacrificaron por Orochimaru. Al final se centraron en encontrar a las familias de los que murieron, a pesar de haber obtenido información de estos de las mentes de sus compañeros de celdas era una sin duda la tarea más difícil de todas.
Finalmente tras un año y medio de no dormir, y con la ayuda de los ahora aldeanos de ottogakure, Naruto logro terminar de construir la aldea y reunir a todos los que se merecieron estar ahí, se construyo un monumento para canonizar a los fallecidos como héroes que se sacrificaron en aras de proteger y beneficiar a sus clanes. Solo con las familias de los afectados por el sello se podían contar unos quinientos o seiscientos y más de cuatro mil aldeanos y ninjas de las demás familias.
El rubio no recordaba haber estado tan cansado desde que termino su "casa" pero no recordaba tampoco haberse sentido tan feliz por los resultados. De inmediato se le ofreció el titulo de kage, el que rechazo diciendo que era ninja de konoha así que no podía quedarse más de lo necesario, instituyo un consejo para la toma de decisiones y para que velara por el bienestar de la aldea, además de un kunai con un grabado especial para llamarlo en caso de que necesitaran su ayuda. Lo último que hizo fue nombrar a los Fuuma como la policía militar de Oto en representación suya.
Sin embargo al final ellos le impusieron que quisiera o no el siempre sería considerado como el Ottokage-sama de ottogakure no sato y que siempre estarían a su servicio, sin más remedio el rubio acepto y les aseguro que volvería en cuanto pudiera para verificar el estado de todos.
Terminada esta labor regreso a Konoha y le pidió a Tayuya que se mudara a Otto ya que ella sería su principal conexión con la aldea y ella se encargaría del entrenamiento de los infectados por el sello que a partir de ahora se conocerían como "guerreros", cuando llegara el momento del enfrentamiento final, debían llamarlo a él y a Saya para asistirlos, al día presente alrededor del 90% de los guerreros llegaron a la fase final de control y ganaron su batalla interna, el otro 10% restante tenían control de su sello y solo esperaban la batalla final con la asistencia de su kage.
Fin del Flash Back de Tayuya
Con estos recuerdos en la mente de la ojicafé y en la de todos los que la seguían, aceleraron el viaje en pos de serle de ayuda al que fue su salvador cuando más lo necesitaron, él que les regreso la esperanza cuando ya la habían perdido y por él que seguro darían la vida para retribuírselo, por que él se las devolvió.
Continuara...
