Capitulo 8: Misterios
Los acompañantes del ojiazul se retiraron con una sola orden verbal de este ya que seguro Konoha enviaría a sus hombres a registrar el lugar donde se sintió aquel estallido de poder, pese a que esto pudo ponerlos en evidencia tenía una ventaja, si konoha enviaba a alguien para registrar el lugar podrían encontrar a Kurenai y a su equipo y los regresarían a la aldea. Antes de acercarse a ellos restregó con una rama silvestre su capa para disfrazar su olor como una precaución extra.
El jinchuuriki mismo se encargo de llevarlos de su escondite a una parte del claro que no estaba destruido tomo unas mantas que quedaron del campamento de los ninjas de la lluvia y los coloco sobre ellas, a Akamaru lo coloco junto a Kiba que aun estaba amordazado, puso el frasco de kikais junto a Shino y a Kurenai la acomodo sobre algunas frazadas tratando de que estuviera algo más cómoda, una vez hecho esto junto unos leños y los encendió en una acogedora fogata con solo mirarlos, afortunadamente estaba tan oscuro que ninguno noto su brevemente activo sharingan, en la fogata también quemaba algunas ramas a modo de incienso para que si cualquiera ya fuera el Inuzuka o su perro recuperaban el olfato no lo reconocieran.
-Solo por seguridad esperare con ustedes hasta que lleguen sus camaradas –les explicó el encapuchado mientras avivaba el fuego. Pudo notar que lo miraban con cierta desconfianza, como evitarlo después de lo que vieron, aun así también parecían curiosos. Finalmente uno rompió el incomodo silencio, curiosamente fue el que era el más callado del grupo.
-¿Por qué nos ayudas? –le cuestionó Shino con voz calmada a pesar de estar ciertamente nervioso.
-¿Si te digo que es mi buena acción del día lo aceptarías? –dijo a modo de broma que no fue bien recibida por sus interlocutores, suspiró- de ganar ellos hubieran desaparecido miles de vidas de todos los habitantes de Konoha y del ejército de la lluvia, de ganar ustedes, cosa que deben admitir era poco probable, de todas formas konoha hubiera perdido miles de ninjas en el proceso y Amegakure hubiera quedado sin ejército y sin líder así que habría sido destruida por las aldeas circundantes, que le tienen cierta envidia por su desarrollo a pesar de no ser una de las cinco grandes aldeas, del mismo modo se hubieran perdido miles de vidas –concluyó con tono melancólico.
-Pero lo que tú hiciste los coloca en la misma posición –argumentó Kurenai confundida por el hecho de que lo que le preocupara fuera la perdida de vidas sin importar de quien- destruiste a su ejercito, pasara lo que dijiste, aunque supongo que deberíamos agradecerte ya que evitaste que se perdieran un sin fin de vidas en konoha.
-Te equivocas en más de lo que crees –la corrigió el enmascarado con educadamente.
-¿A que te refieres? –preguntó esta confundida.
-Bueno, para empezar yo no destruí al ejército de la lluvia solo lo incapacite –explicó con tono de circunstancias- con el mismo golpe que los tiene a ustedes inmóviles de hecho –apuntó- mientras nadie sepa de esto fuera de estos territorios no atacaran a la lluvia, en menos de diez días me dirigiré a dicha aldea para arreglar unos asuntos con Pein y entonces les devolveré a sus ninjas sanos y salvos –terminó con simplicidad.
-¿Lo dices en serio? –Preguntó la maestra de genjutsu incrédula.
-No tengo motivos para mentirles a ustedes –les dijo con simplicidad, mientras se acercaba Kurenai para tomarla de la mano y traspasarle un poco de su chakra- con esto te podrás recuperar un poco antes –le dijo con calma, luego se dirigió a los otros dos que lo miraban con el seño fruncido, de inmediato adivinó el porque- y en cuanto a ustedes dos par de malpensados –les recriminó con gravedad para sorpresa de los aludidos- yo no le hice nada a su sensei mientras estábamos a solas, solo necesitaba cruzar unas cuantas palabras con ella –les aseguró, ambos regresaron a ver instintivamente a Kurenai quien simplemente asintió- volviendo a lo otro, podría decirse que tengo cierto asunto pendiente con Pein así que su aldea no tiene por que pagar por algo en lo que no tiene la culpa –opinó mientras quemaba algunas ramas y provocaba que Akamaru tosiera levemente por el olor.
-Lo lamento –se disculpó con el animal y su dueño- pero no quiero que guarden un registro de mi olor para identificarme –les explicó- aunque todavía no recuperas tu olfato por la falta de chakra tu compañero aun tiene su olfato natural y pese a su bozal no quiero arriesgarme.
-¿Por que tanto secreto? –inquirió Shino aunque sospechaba de muy buenas razones eran demasiadas teorías y quería tener una idea más precisa.
-Al reconstruir Otto en tierras hostiles supe que no podía darla a conocer de inmediato ya que atraería enemigos o clanes que no quisieran competencia –les relató- solo unas pocas aldeas saben de la reconstrucción de Otto, otras hasta ahora creen que es un rumor y el resto, como ustedes hasta esta noche, no saben siquiera que existe, pero creo que ya alcanzamos el desarrollo necesario como para evitar los obstáculos primarios de una aldea naciente, así que no habrá problemas en que digan lo que vieron hoy a su hokage, ya que pronto solicitare una audiencia para anunciar la existencia de Otto a las demás aldeas para poder entablar relaciones con ellas –explicó con calma.
-Dijiste que me equivocaba en más cosas ¿qué cosas? –le preguntó la ojiroja.
-Konoha aun no esta a salvo del todo –les informó con gravedad, ante esto se pusieron rígidos dirigiéndole una significativa mirada- no, no es por mi –les aseguró notando de que iban esas miradas- El Mizukage de la aldea de la niebla esta liado con Akatsuki, bastante liado –les explicó- pero tampoco deberán preocuparse de eso –les aseguró.
-¿Por qué? –preguntó dudosa Kurenai.
-Por que ese es el segundo punto en mi lista de pendientes luego de visitar Amegakure –les explicó con una leve sonrisa- ahora si me disculpan –dijo al tiempo que se levantaba- puedo sentir la presencia de sus camaradas cerca y no le conviene a ninguno de los dos bandos que me quede aquí, sobretodo por al confusión actual en que se debe encontrar su aldea por lo ocurrido con el consejo, pero no se preocupen nos volveremos a ver –les aseguró antes de darse la vuelta y desaparecer entre las sombras, dejándolos aun más confundidos.
-¿A qué de refería con que le ocurrió algo al consejo? –se preguntó Kurenai en voz alta puesto que no esperaba que alguien le respondiera ya que los otros tenían esa misma duda en sus mentes.
Segundos más tarde un escuadrón anbu enviado por la hokage para investigar aquel misterioso poder se encontró con los que claramente fue un campo de guerra de lo que podían deducir una batalla entre dos poderosos ejércitos, y en una no muy afectada parte un improvisado campamento con tres de sus ninjas descansando placidamente, o más bien eso es lo que parecía, ya que la verdad era que no se podían mover de donde estaban.
-¿Qué es lo que sucedió aquí? –preguntó un anbu con máscara de lobo a Kurenai, Kiba empezó a gruñir para que le quitaran el bozal.
-Necesitamos que nos lleven con la Hokage para informarle –les dijo de inmediato, estos le miraron extrañados.
-¿Qué los llevemos? –repitió otro con máscara de ave algo confundido, los gruñidos de Kiba se iban volviendo incontrolables, ya que lo ignoraban.
-No podemos movernos –les explicó Shino- fuimos incapacitados con una técnica desconocida, perdimos casi todo nuestro chakra –acabó de explicarles. Pese a que los anbu no entendían como una técnica así era posible si entendían muy bien el significado de sin chakra, así que los levantaron.
-¿Pero qué paso aquí? –Volvió a preguntar el anbu mientras los ayudaba- parece claro que fue una lucha entre dos ejércitos ¿pero quienes? –preguntó aun confundido.
-Uno era de la lluvia –les explico Kurenai- venían dirigidos por Pein para acabar con Konoha, al parecer ocultaron su campamento con un genjutsu para no ser detectados hasta atacar, contaban con al menos dos mil ninjas –concluyó, la sorpresa era evidente en los anbu pese a su máscara, sabían los por menores de la situación como ninjas de elite que eran, pero muchas cosas todavía no cuadraban.
-Los otros dijeron ser del sonido pero no eran un ejército exactamente –continúo.
-¿Del sonido? –Preguntó uno claramente preocupado.
-¿A qué te refieres con que no fue un ejército? –le preguntó el de la máscara de lobo con tono de circunstancias.
-El ejército de la lluvia fue arrasado –les explicó- por un solo ninja –ante esto el que la sujetaba por poco la deja caer, se disculpá de inmediato por su descuido pero no dejo su sorpresa de lado, solo se apresuro a dejar el claro y dirigirse a Konoha, ni siquiera podía articular palabra ante esa revelación. Los otros los seguían detrás llevando a un impasible Shino con sus insectos dentro de su frasco, un calmado Akamaru y un quejoso Kiba al que se habían olvidado de quitarle la mordaza debido al apuro.
-Tiene que informar de esto de inmediato a la hokage –le decía el anbu que la llevaba a Kurenai al tiempo que reducía la distancia entre ellos y la aldea- aun no puedo creer que un solo ninja haya hecho todo esto –agregó mientras abandonaban el destruido campo de batalla. Ninguno se percato de una sombra que presencio toda la lucha y que ahora desaparecía fusionándose con un árbol.
Más tarde ya en la aldea Shino y Kiba, que seguía refunfuñando porque todavía no le quitaban la mordaza, fueron llevados al hospital y Kurenai, que al menos ya se podía mantener en pie gracias al enmascarado que le había dado un poco de su chakra, fue llevada con la hokage.
-Él dijo ser el Ottokage de la reconstruida aldea del sonido –dijo la jounin mientras terminaba de relatar los sucesos a la líder de la aldea- No, estoy segura de que no era Orochimaru –le aseguró al notar la expresión de su rostro- él era muy diferente –se explicó.
-¿Cómo puedes asegurarlo? –Preguntó la hokage algo curiosa por la seguridad de esa afirmación- podría haber cambiado de cuerpo –opinó con severidad.
-No me refiero a su físico –le explicó- su actitud y su manera de actuar eran completamente diferentes, a Orochimaru no le habría importado matarnos, de hecho esa era la opción más lógica para mantenerse en secreto, y aunque sus razones para ayudarnos no fueran lo que nos dijo, sus hombres no tenían motivo para ayudarnos pero lo hicieron porque dijeron que eso es lo que habría hecho él.
-Aparentemente todos le tienen un respeto y admiración genuina –opinó la hokage- no es miedo, con eso bastaría para confirmar que no es Orochimaru.
-Aparte de eso, y sin menospreciar el poder de los sannin –agregó llamando la atención de la rubia- usted conoció bien el poder de Orochimaru ¿cree qué seria capaz de derrotar a todo un ejército y a Pein el solo? –le preguntó casi de forma retórica.
-Ni en su mejor estado, ningún ninja que haya conocido tiene tanto poder –le contestó sin reparo- parece que este día nunca terminara –opinó pesadamente mientras sacaba un botella de sake y se servia un copa.
-¿A sucedido algo más? –preguntó la ojiroja ante el comentario de la rubia. La hokage suspiro un momento, considerando si era prudente difundir lo ocurrido con el consejo tan pronto, como no se decidía Kurenai tomo la palabra recordando las última palabras del enmascarado- ¿Sucedió algo con el consejo? –preguntó más directamente provocando que la hokage se ahogara con su copita de sake.
- ¡¿Cómo sabes eso?! -Le exigió la rubia sorprendida.
-¿Entonces era cierto? –preguntó la morocha igual de sorprendida- él nos dijo algo de la situación de la aldea por lo que le ocurrió al consejo antes de irse –le explicó- pero no creí que… -estaba demasiado confundida para terminar la frase.
-El consejo desapareció esta mañana –dijo la hokage tras una larga pausa- si sabe algo así… significa solo que o tiene muy buenos espías en la aldea o que…
-O que tubo algo que ver –terminó la ojiroja con gravedad- si ataco al consejo significa que es un enemigo –concluyó esta un tanto preocupada por una situación semejante, ya había visto muy bien el poder de aquel individuo y tardaría mucho en poder olvidarlo si es que podía, no estaba realmente ansiosa de tenerlo como enemigo.
-Depende de cómo lo mires –opinó la hokage ante la confusión de la jounin- cuando nos dimos cuenta de la ausencia del los miembros del consejo envíe un escuadrón anbu a buscarlos, de Homura y Koharu solo se supo que no los encontraron pero de Danzo… -hizo una pausa- hallamos documentos secretos de él y de planes para conquistar la aldea, incluida la localización de sus cuarteles, los registramos y hallamos a todos sus hombres derrotados, algunos mal heridos y otros en estado afásico, según los datos eran todos los hombres de Danzo dentro de la aldea, los otros están fuera en misiones de infiltración, ya envíe escuderones anbu a encargarse de ellos.
-¿Entonces lo hizo para ayudarnos? –preguntó algo confundida al jounin.
-En estos momentos no se nada –le dijo cansadamente la rubia- ¿Él te dijo que pronto se presentaría junto con su aldea? –La pelinegra asintió- entonces solo podemos esperar lo mejor de ese encuentro –dijo finalmente- puedes retirarte, gracias Kurenai.
La jounin salio tras una leve reverencia a su superior, en dirección a su hogar para ver a su hijo y luego al hospital a cumplir con el protocolo de ser revisada y ver el estado de sus viejos alumnos. Mientras la hokage se rebanaba los sesos pensando en lo ocurrido las pasadas horas, no solo habían sido los documentos de Danzo, lo que más la había perturbado fue encontrar un reporte de puño y letra de su antiguo sensei entre esos documentos. El cual hablaba de un ninja secreto a los ojos de todos en konoha a excepción de él, según los reportes, pese a ser muy ambiguos, se trataba de un ninja magnifico, se podía decir que su mayor sorpresa fue cuando se topo con aquel comentario que en un momento de melancolía escribió su maestro acerca de la edad del mismo, acomodado las cifras ese ninja solo debía tener seis años cuando empezó a trabajar con el tercero, conocía a su maestro y nunca lo creyó capaz de colocar a un niño en una posición semejante, ese era el estilo de Danzo no el suyo.
Luego la aparición de este "Ottokage" que sabía de la desaparición del consejo, y que los había ayudado, según los datos se podría deducir que era alguien joven, pensándolo bien eso tampoco decía mucho ya que podía ser alguien que usara un henge igual que ella para verse más joven. Eso no importaba tanto sino el porque los ayudo, su historia solo sería creíble si tuviera el más mínimo móvil, si tubiera algo que proteger en konoha talvez pero… en eso cayo en cuenta de algo, reviso su escritorio con rapidez y saco el archivo que encontraron esa misma tarde en los cuarteles de Danzo, pensándolo bien un momento era imposible que Danzo pese a haber sido raptado hubiera dejado a la vista documentos confidenciales a la vista de quien llegara, esos los dejaron para que los encontraran y encontraran los cuarteles de Danzo y sus planes. Definitivamente esa persona quería ayudarlos, y si fuera…
-El mismo ninja que indica este reporte –terminó la frase en voz alta, mientras revisaba una línea en la que el tercero lo había definido con un nombre muy particular- el ángel protector de konohagakure no sato –leyó con tono analista- ¿Será posible? –se preguntó antes de dejar el informe a un lado, era obvio que el tercero solo registro los datos más relevantes, el informe completo debía tenerlo el ninja en cuestión. Se pregunto cuanto en realidad había conocido a su sensei, y la razón exacta de esconder algo como esto, no pudo evitar un cierto sentimiento de tristeza al pensar en aquel muchacho que debía tener la edad de Naruto y sin embargo desde niño era ya un arma pulida para la guerra. Aparto esos ariscos pensamientos de su mente y decidió que lo único que podía hacer era esperar a que los escuadrones anbu volvieran a reportarse, pero antes enviaría sus propios espías tanto a la lluvia como a la niebla, para verificar la información recibida.
Mientras todo esto sucedía en la aldea, una figura encapuchada se movía sigilosamente entre los árboles del bosque, se había quedado en las sombras hasta estar seguro de que los miembros del equipo ocho fueran recogidos, estaba frente a la barda que cubría la entrada a su hogar cuando sin previo aviso cayó pesadamente al suelo.
-Parece que me excedí –comentó de manera casual con la cara aun en el suelo.
-No me digas –dijo burlonamente una voz desde su cabeza- no debiste usar esa chakra al final, ya los tenias derrotados, y además aun no lo controlas en su máxima expresión se gasta demasiado antes de ser de utilidad.
-Es cierto que aun no lo controlo –afirmó- pero no puedes negar que es impresionante, sin importar que técnica sea la que utilice, evoluciona al aplicar esa energía en ella, además no creo que este en su máxima expresión… aun…
-¿De que hablas? –Inquirió el demonio.
-Cuando lo usamos nuestro chakra se combina a partes iguales –le recordó- pese a que antes podía controlar todo tú chakra solo necesitaba una décima parte de mi propio poder en comparación para manejar el tuyo.
-Lo recuerdo –le dijo el bijuu.
-Pero cuando empezamos a obtener los doujutsus mi capacidad de chakra se incremento violentamente –continuó recordando- desde que obtuve el mangekyou sharingan pude alcanzar un poder igual a tres de tus colas, con el byakugan se incremento a cinco colas, y ahora podemos combinar ambas energías en aquel extraño chakra dorado.
-Buen resumen mocoso –le dijo el zorro en tono burlón- ahora que ya recordaste los viejos tiempos a que quieres llegar.
-A que cada vez que lo usamos no se gasta realmente sino que parece querer seguir mezclándose pero no encuentra el como y empieza a absorberse de más en lugar de buscar su fuente mezclando nuestras energías –acabó.
-¿Dices que si tuvieras mi mismo poder la energía podría completar el ciclo y no se desgataría? -Preguntó el rey de los bijuu incrédulo.
-Es una teoría –le dijo calmadamente al tiempo que se reincorporaba sobre sus rodillas- una que todavía tiene muchas fallas.
-Y una que te podría costar la vida aun si tuvieras la energía para constatarla –le dijo con gravedad- además recuerda que parece que no puedes incrementar más tu capacidad de reservas de chakra sin importar cuanto entrenes, ya no esta al nivel humano –le recordó- de hecho dejo de estar a un nivel humano hace mucho.
-Tienes razón –le dijo el rubio pensativo- y aunque lo lograra no estoy seguro de lo que nos pasaría.
-¿De que hablas?
-Cada vez que peleamos con ese poder no puedo comunicarme contigo y dejo de sentir tú presencia, sin embargo continúo peleando con normalidad –le explicó.
-Ahora que lo mencionas yo percibo algo parecido pero logro sentir la lucha con tal intensidad como si estuviera libre, pero como estoy más concentrado en la lucha no le presto mucha atención –dijo el kitsune reflexivamente.
-Lo mejor será practicar para controlarla en el nivel que tenemos ahora, luego veremos que pasa –opinó finalmente el rubio, el zorro estuvo de acuerdo. El rubio se detuvo de ponerse de pie cuando estuvo de rodillas.
-¿Por qué te detienes? –le preguntó el bijuu confundido.
-No quiero volver todavía –le contestó el ojiazul con cierta aprensión.
-¿Te preocupa la pelirroja cierto? –preguntó con burla el zorro aunque en el fondo comprendía el porque del nerviosismo de su contenedor.
-Esta vez seguro me matara –afirmó con cierta resignación.
-No lo se –opinó reflexivamente el zorro- no pareció molestarle el beso en un primer momento.
-¿Sabes algo sobre eso? –Preguntó con sospecha el ottokage.
-Tengo una teoría –comentó el kitsune, el rubio solo espero a que continuara- las transformaciones de ambos los sumergen en un estado en el que son más susceptibles a sus instintos –le explicó.
-Ya habíamos controlado eso –le recordó.
-Ya habían controlado sus instintos asesinos –le corrigió el zorro- no sus otros instintos, el besarla estando ambos transformados simplemente fue el gatillo para liberar esa… fase –concluyó.
-¿Y porqué nos retransformamos? –Cuestionó algo curioso el rubio, sorprendentemente el zorro solo rió ante su pregunta antes de contestarla.
-Por que los dos estaban muy relajados para mantener su estado de combate –le respondió entre carcajadas antes de volver a un tono más serio y preguntarle- ¿Qué vas a hacer esta vez?
-Ya pensare en algo –dijo el rubio tratando de quitarle importancia- siempre lo hago.
-¡Tu no piensas mocoso! –Le espetó el bijuu con énfasis en su declaración- solo actúas, aunque debo reconocer que normalmente tienes suerte así que esperemos que esta vez no te abandone –acabó con tono resignado.
-Uno fabrica su suerte –fue los último que dijo el rubio a su compañero antes de cortar la comunicación.
El zorro solo bufo resignado mientras con algo de lentitud el rubio se colocaba de pie y retiraba la mascara de su rostro, mientras volvía a pensar en aquel poder dorado. No fue sino hasta que obtuvo el byakugan que se había percatado que sus reservas de chakra se podían incrementar a un nivel comparable al del zorro, parecía que los doujutsus debido al chakra que necesitaban le permitían al usuario almacenar grandes cantidades de poder, con cada nuevo doujutsu su capacidad crecía, solo podía imaginar que si obtenía el rinnegan su capacidad se incrementaría en un nivel de cuatro colas más ya que era la mayor de las tres técnicas. No estaba seguro de lo que le pasaría si lo hacía solo tenia especulaciones y sabia perfectamente que el ansia de poder era el camino a seguir para convertirse en aquello que combatía.
-"Después de todo, con el poder que tengo ahora debería poder derrotar tanto a Pein como a Madara, no es necesario buscar más, solo tratare de encontrar el equilibrio de aquel chakra dorado para poder usarlo sin riesgo" –pensó mientras atravesaba la entrada a al mansión.
Ya en el interior se percato que varios de los guerreros y ninjas de Otto estaban recorriendo los terrenos y la construcción, claramente impresionados, iba acercarse cuando sintió que alguien lo detenía, se encontró con Sasuke mirándolo intensamente y de forma un tanto acusatoria. Parecía que había estado esperándolo.
-¿Estas bien? –Preguntó tras una pausa
-Si, no te preocupes –le contestó el kitsune luego de salir de su sorpresa, ¡¿eso era lo único que le iba a preguntar?! Pero tras considerarlo un momento razonó en que lo mejor era dejarlo así, ambos habían ocultado demasiado pero solo el moreno lo hizo llegando a la traición, y el otro lo hizo con muy buenos motivos, después de todo su amistad había sido algo que a ambos les preocupaba sin importar el hecho de que jamás lo aceptarían abiertamente.
-¿Por qué besaste a Tayuya? –Fue lo siguiente que vino a la mente del Uchiha. De pronto el rubio se puso un poco nervioso al recordar a su antigua alumna.
-¿Dónde esta? –preguntó, pero antes de que el Uchiha pudiera responder un increíble instinto asesino se sintió en el lugar y reaccionando más por instinto que por conciencia dieron un salto para escapar del lugar que un segundo después se convirtió en un cráter bajo el mazo de una de las invocaciones de Tayuya quien las manejaba a cierta distancia con su sello en nivel dos.
El rubio eludía los ataques de las invocaciones solo con su agilidad, pero ya estaba cansado y aunque a simple vista no lo pareciera le estaba costando bastante, Sasuke solo salio del rango de ataque para ver como los guerreros se acercaban a prudente distancia para ver lo que sucedía pero sin atreverse a interferir. Al ver a Sasame y a los otros ninjas de Otto decidió acercarse para resolver algunas de sus dudas.
-Disculpa –le dijo a uno de los ninjas que tenia tanto el cabello como los ojos de color gris- me podrías explicar de que va todo esto, y ¿por qué Naruto beso a Tayuya? –esa pregunta en particular lo estaba carcomiendo por la curiosidad. El ninja pareció reflexionar un momento como explicarlo.
-Pues veras –empezó- eh visto a Ottokage-sama hacer eso en dos ocasiones, no, no con Tayuya-san esta es la primera vez que la besa –le dijo antes de que preguntara mientras una explosión se escuchaba y una gran nube de polvo se alzaba sobre el lugar.
-Y parece que será la última –comentó el Uchiha sin inmutarse, para su sorpresa el ninja solo rió por lo bajo.
-Ese es precisamente el punto –le explicó y ante la mirada expectante del moreno continuo- veras él solo hace eso cuando esta a punto de afrontar una situación de la cual parezca imposible que vaya a salir vivo.
-¿Cómo una última voluntad? –Le preguntó extrañado.
-En parte seguramente –opinó este- pero también para darse ánimos, veras el beso en cuestión debe ser algo casi tan peligroso como lo que va a afrontar, según él, después de atreverse a besar a la princesa frente a su padre y su ejército armado enfrentar a la bestia en sus propios dominios es un juego de niños.
-¿Estas hablando figurativamente cierto? –le preguntó de nuevo algo receloso.
-Ojala –opinó otro ninja que pertenecía al escuadrón guerrero y que había estado escuchando su charla- eso ocurrió cuando estábamos reconstruyendo Otto –le relató- necesitábamos mucho material así que partimos a la nación de la tierra para conseguirlo, debido a cierta crisis se rehusaban a vendernos el material, resultaba que el feudal estaba en un predicamento ya que el Raijuu estaba causando problemas al haberse instalado en un de sus principales minas, y obviamente los ninjas de la roca no podían con él, Ottokage-sama llego a un arreglo, si lograba deshacerse del bijuu nos darían el material gratis, si fallaba ellos no perdería nada.
-Valla trato –opinó el moreno.
-Y que lo digas, como fuera –continúo el ninja- nos dirigimos a la mina con las tropas tanto de guerreros como de ninjas del feudal y el Tsuchikage siguiéndonos, ya habían decidió que si fallábamos y dependiendo que tanto daño sufriera el demonio ellos se encargarían de acabarlo y sellarlo, aunque la verdad creo que ese era su plan inicial, usarnos de cebo. Al llegar a la entrada, que era solo un agujero en la tierra que no parecía tener fin, también estaba presente el feudal y su hija Lin, debo resaltar que la muchacha no se parecía en nada a su padre, era preciosa con cabello castaño claro largo, piel muy blanca y ojos color miel, ambos bajaron de su carruaje para decirnos de la posición de la mina, al parecer la chica era un tanto aventurera y le agradaba la idea de ver una lucha contra un demonio ya que nunca se tiene una oportunidad así. Desde el principio parecía intrigada por Ottokage-sama debido a lo que escucho acerca de que se ofreció para enfrentar a un demonio, eso y el misterio que lo envolvía tras su capucha y su máscara.
-¿No me iras a decir que Naruto realmente…? –interrogó el ojigris incrédulo. El ninja solo asintió con los ojos cerrados y una media sonrisa al recordar el momento, mientras otras explosiones se escuchaban desde donde Naruto esquivaba los ataques de Tayuya que ya había empezado a usar sellos explosivos.
-Se acerco a la princesa con una leve reverencia y le aseguro que haría todo lo posible por que fuera un espectáculo digno de recordar, esta solo sonrió, un tanto cohibida ante la presencia que Ottokage-sama irradiaba, antes de que él la tomara delicadamente de la barbilla y la acercara para besarla suavemente, esos fueron los segundos más largos de mi vida, al menos hasta el día de hoy –le aseguró el ninja de Otto- antes de que nadie tuviera tiempo de recuperarse se separo de ella amablemente hizo un gesto con la mano y dio un brinco de espaldas hacia el agujero perdiéndose de vista. Hasta donde pude identificar la mirada de la princesa era un tanto soñadora y sus mejillas estaban rosadas.
-Dudo que el feudal se quedara tranquilo ante eso –dijo burlonamente el Uchiha aunque en el fondo estaba sorprendido por semejante sangre fría o estupidez de parte de su viejo amigo. Mientras las sonoras maldiciones de Tayuya resonaban tras ellos en el claro diciéndole a Naruto que dejara de moverse para poder arrancarle la cabeza a gusto. Nadie estaba seguro de a que "cabeza" se refería y preferían no averiguarlo.
-La verdad es que no tuvo tiempo de completar un "como se atreve" –continuó el ninja con su relato- ya que se empezaron a escuchar estruendos y se sintieron temblores bajo el suelo, unos minutos después de que el Ottokage bajara un inmenso agujero se volvió a abrir desde el interior del suelo pero un tanto alejado de donde nos ubicábamos, de el salio una comadreja gigantesca con seis colas en forma de relámpago y tras esta Ottokage-sama con el manto del zorro rodeándolo y sus nueve colas agitándose ferozmente, le lanzó un par de rayos de chakra concentrados frente a los relámpagos que le lanzaba el rokubi, de pronto el chakra empezó a disminuir hasta quedar en tres colas y fue envuelto por una de color azul, luego se volvió dorado, el ottokage dio un salto inmenso y se posesiono directamente sobre el bijuu en el aire formo dos clones y rápidamente formo su fuuton rasen shuriken, lo coloco en frente suyo mientras caía a toda velocidad de cabeza sobre la comadreja que no paraba de arrojar relámpagos que se desviaban o se deshacían al contacto con la técnica del líder hasta que esta le impacto de lleno creando un cráter inmenso bajo el demonio, antes de que los que observábamos saliéramos del letargo en que nos dejo su combate él ya había colocado una esfera de cristal al frente con los kanjis correspondientes, luego de realizar los sellos adecuados lo atrapó dentro de la misma ante la mirada atónita de todos los presentes.
-"Increíble" –fue el pensamiento que paso por la mente del Uchiha aunque trato de no expresarlo. Pero tuvo que cerrar un momento los ojos por otra explosión provocada por Tayuya, afortunadamente los terrenos eran extensos y preparados para practicar con intensidad.
-Luego de eso –prosiguió el ninja como si no hubiera escuchado la explosión- se acerco tranquilamente a nosotros les dio el envase con el bijuu a los ninjas que supuestamente se iban a encargar de sellarlo y se dirigió al feudal diciéndole que él ya había cumplido con su parte y esperaba que hiciera lo mismo. El tipo estaba pálido, de no ser porque tenía que mantenerse apacible como el líder que se supone tenía que ser me apuesto algo a que hubiera salido corriendo –opinó.
-¿Y no les hicieron nada? –preguntó sorprendido el ojigris.
-Nos dieron la mejor piedra y material del que disponían gratis, los ninjas de Iwagakure, incluyendo al tsuchikage, estaban demasiado impresionados para poder protestar nada –recordó- no era para menos Ottokage-sama derroto a uno de los legendarios bijuu en menos de una hora sin ayuda y sin siquiera sudar. Gracias a ese tipo de noticias, que aunque se intente no se puede evitar que se dispersen, empezamos a tener peticiones para misiones poco después, incluso el feudal empezó relaciones con la aldea.
Luego de una pausa, en la que el moreno reflexiono sobre la anécdota del ninja recordó lo que estaba platicando con el otro ninja, mientras se escuchaban los insultos de Tayuya que según parece estaba empezando a cansarse de perseguir a Naruto para hacerle pagar.
-Esa fue una, ¿Cuál era la otra? Me dijiste que lo viste dos veces hacer eso –le preguntó al ninja con quien estaba hablando al inicio.
-Así es –le contestó recordando de lo que hablaban- la primera vez que lo vi fue antes de que tuviéramos que incapacitar a los guerreros que estaban poseídos por el sello maldito para que él los ayudara a controlar su poder, en ese entonces solo contaba con ayuda del clan Fuuma y alguno que otro ninja sin líder. Antes de lanzarse a la batalla, se acerco a Sasame-chan y la beso.
El pelinegro regreso a ver a la castaña que parecía entre divertida por la escena de la batalla y preocupada por la suerte del rubio.
-¿Y ese cómo resulto peligroso? –preguntó algo extrañado. La muchacha no parecía en nada peligrosa, por lo menos no tanto como la quinta del sonido.
-¿No estabas escuchándome? –Le preguntó sorprendido- todo el clan fuuma, que la veían como su hermana menor, estaba junto a él –le dijo recalcando con énfasis en cada palabra, con esto al Uchiha le quedo claro a que se refería- por suerte el clan también quedo tan sorprendido cuando lo vieron luchar que no paso a mayores.
-Ahora que lo pienso –dijo el otro ninja- esta es la primera vez que su acto repercute en consecuencias serias –termino de forma reflexiva.
-Si por un momento comencé a pensar que siempre tenía todo calculado antes de hacerlo –corroboró el otro.
-Al parecer no siempre se puede ganar –opinó el Uchiha regresando a ver la "pelea" que ya parecía llegar a su fin.
La pelirroja finalmente logro acorralar al ojiazul y sus tres invocaciones lo detenían sujetando cada una de sus extremidades como una mesa de tortura.
-¿Tienes alguna última palabra? –le dijo amenazante la ojimiel acercando su rostro a un centímetro del rostro del rubio con una mirada lívida pese a que se notaba su cansancio y unas leves gotas de sudor que bordeaban su rostro. El rubio no se quedaba atrás respiraba pausadamente pero tenía una sonrisa cansada y su mirada parecía reflexiva.
-Seis de hecho –le contestó tras una pausa y sin rodeos, ante la expresión que ahora era de terror de todos los presentes, acerco su rostro rápidamente al de la comandante guerrera y volvió a besarla, luego de unos segundos acerco su rostro al oído de la misma para susurrar aquellas seis palabras.
Lo que ocurrió al instante fue muy extraño, el sello se deshizo casi de inmediato mientras se veía a una estupefacta Tayuya soltar su flauta por la impresión provocando que las invocaciones desaparecieran y que Naruto cayera pesadamente en el suelo de rodillas. Le tomo al jinchuuriki unos minutos recuperar el aliento para regresar a ver a una Tayuya que luego de haber superado su sorpresa y aunque no la rodeaba el sello maldito si irradiaba una furia que la hacia ver mas aterradora que nunca, con la flauta de nuevo en sus manos la alzo y ¡SE LA PARTIO EN LA CABEZA DE UN GOLPE!
-¡BAKA! –fue lo último que le gritó antes de retirarse, algo indignada y con un sonrojo notorio en su rostro pero caminando dignamente, del semiinconsciente contenedor del kyuubi.
-Increíble –susurró impresionado otro de los ninjas cerca de Sasuke- Ottokage-sama lo logro de nuevo.
-¿De que hablas? –Preguntó sorprendido el moreno- si lo dejo casi en coma.
-Pero solo eso –le dijo el guerrero emocionado- no le hizo nada más, nosotros conocemos a Tayuya-san muy bien y te aseguro que es capaz de mutilar a alguien si la hace enojar la mitad de lo que estaba –le aseguró muy impresionado de la suerte del rubio.
Dicho esto se acercaron a donde se encontraba el ojiazul "descansando" junto con todos los que observaron el espectáculo, algunos divertidos otros con cara de desaprobación frente a la actitud de su líder, pero todos impresionados en como se libro de la situación sin perder algo más que el estado de conciencia.
-Creo que me pase un poco –opinó el rubio desde el suelo, mientras recuperaba sus sentidos.
-¿Tú crees dobe? –Le preguntó a modo de broma el moreno una vez llego junto a él.
-Talvez –opinó tranquilamente mientras se incorporaba, a todos se les formo una gota en la cabeza- ¡Todos retírense a descansar, mañana regresaran a Otto! –Les dijo en voz alta pero calmada a todos los espectadores que obedecieron sin chistar- caminemos –le dijo al Uchiha, mientras empezaba a caminar, se este simplemente lo siguió.
-Oye dobe –le llamó luego de un rato- tengo que ir a buscar a mi equipo, no los vi en el campamento –le informó.
-No te preocupes, Saya-chan se esta encargando de traerlos ahora –le tranquilizó.
-Ya veo, por cierto ¿Qué le dijiste? –Preguntó curioso el moreno refiriéndose a la pelirroja- se veía molesta pero según escuche no te hizo ni la mitad de lo que debería.
El rubio observo a su alrededor por si alguien estaba cerca, luego de estar satisfecho con la soledad del lugar le contesto.
-Así si vale la pena morir –le susurró, al ver la expresión de incredulidad del Uchiha se continuó- conozco a Tayuya mejor de lo que se conoce ella misma, y se que huye a todo lo que tenga que ver con sentimientos del tipo romántico, ya sean de otros por que le dan asco o los suyos por que les teme –le explicó- alguien que se juega el cuello solo por besar a una chica es algo que ella no soportaría ver sin vomitar –le aseguró- pero que ella resultara esa chica la haría correr.
-Así que cuando le susurraste eso en privado… –empezó el Uchiha.
-Ella quiso poner tierra de por medio tan rápido que apenas y tuvo tiempo de darme un golpe –terminó el rubio- aunque uno muy bien dado –opinó mientras se sobaba la cabeza con expresión de dolor.
-Es lo menos que podías esperar baka –opinó el moreno- volviendo a lo otro ¿Cómo sabrá Saya donde están mis hombres?
-Por que ya habíamos concordado un punto de encuentro –le dijo una voz conocida a sus espaldas.
-¡Suigetsu! –Le nombró sorprendido- ¿A qué te refieres?
-¿No le ha dicho aun, Naruto-san? –Preguntó en forma de regaño una pelirroja con gafas tras el peliazul, siguiéndolos estaba Saya que llevaba cargando un enorme bulto que parecía ser Jugo inconsciente.
-Esperaba que llegaran ustedes, así no se desquitaría conmigo –les dijo calmadamente ante esto los dos le regresaron una mirada nerviosa.
-¡¿Me puedes explicar de que mierda va esto?! –le exigió molesto el Uchiha mirando a los miembros de su equipo.
-Pues veras, ¿Cómo empezare? –se preguntaba calmadamente el rubio provocando aun más la furia del Uchiha.
-¡DE UNA PUTA VEZ! –le recomendó el ojigris ya habiendo perdido por completo la paciencia.
-Esta bien, esta bien, cálmate –le pidió este- supongo que ya sabes como reconstruimos Ottogakure verdad? –el moreno solo asintió brevemente- pues al persuadir a algunos de los hombres de Orochimaru logre que Karin se pusiera de mi lado, ella impedía que la mayoría de los prisioneros con los que experimentaban murieran, por eso se quedo después de que asesinaras al cara de vivora, no era para seguir los experimentos sino para mantener con vida a los que estaban más delicados. Cuando paso a ser parte de tú equipo le pedí que se quedar ahí para que me informara de vez en cuando como iban las cosas.
Sasuke regreso a ver a la muchacha, que se encogió un poco ante su mirada, con cierto enojo pero lo controlo, luego se fijo en el otro que parecía más calmado pero si un tanto inquieto – ¿Y él? –le pregunto refiriéndose a Suigetsu.
-Bueno a él lo reclute cuando hiciste tu parada para recoger a Jugo –le explicó señalando al gigante que Saya había colocado inconciente apoyado contra un árbol.
-Gracias por ayudarme a cargarlo –dijo sarcásticamente a los otros integrantes de Taka- pesa una tonelada –se quejó mientras se estiraba y acomodaba los huesos de su espalda.
-De nada –se burló Suigetsu pero la mirada con el Mangekyou Sharingan de la chica le dijo que era mejor no provocarla- bueno tú lo dejaste inconciente tu lo cargas –se defendió el espadachín.
-Basta –les dijo en tono de advertencia el rubio, al instante ambos se callaron- le ofrecí a Suigetsu una paga por su servicio –continuó explicando, mientras sacaba de su chaleco unos pergaminos de invocación- que por cierto ahora debo darle –dijo mientras se los arrojaba, este los tomo con cierta premura y entusiasmo y los abrió.
Antes de que Sasuke pudiera recuperarse de la sorpresa de que dos de sus compañeros eran espías y no se había dado ni por enterado, vio como Suigetsu convocaba con ayuda de los pergaminos cuatro espadas magnificas y las colocaba en el suelo luego adjuntaba la suya y sacaba un pergamino propio de su ropa para convocar unas espadas gemelas de color verde.
-Ya solo me falta una –dijo casi como un niño con una colección de tarjetas que esta a punto de completar.
-Yo le di las espadas de Raiga como adelanto –le explicó ante la interrogante que flotaba en el rostro del moreno- como ya te había contado, fui mercenario por un tiempo luego de la muerte del tercero. Así fue como di con los shinobis gatana de la niebla que faltaban y sus espadas salvo por…
-Kisame y Samehada –terminó el peliazul- una vez las tenga… -se decía para si mismo- esta vez lo derrotare yo mismo, tú no interferirás de acuerdo –le dijo firmemente al rubio- los otros los pase porque ya los habías asesinado cuando nos encontramos pero quiero encargarme de Hoshigaki por mi cuenta.
-Si así lo quieres –le dijo despreocupadamente el ojiazul, luego regreso a ver a Sasuke esperando la reacción de este, para su sorpresa se lo estaba tomando muy bien (si como no).
Les dirigió una mirada asesina, como la que más con el mangekyou sharingan maldito activo y su katana desenfundada, lo que hizo que ambos retrocediera un poco, luego cerro los ojos respiro hondo y al abrirlos eran de su color negro normal.
-No negare que me fueron de alguna utilidad –comentó- así que no voy a matarlos –esto último hizo que ambos respiraran tranquilos, incluso el rubio rió por lo bajo un momento hasta que…
¡PLAZ!
-¡¿Y eso por qué fue?! –Preguntó indignado el jinchuuriki mientras se sobaba el enorme chichón de su cabeza que por este día parecía ser el blanco favorito de quienes lo rodeaban.
-Por estarme vigilando –le contestó con naturalidad el moreno, el rubio solo bufó molesto- ya no exageres solo…
-¡Me golpeaste con el reverso de la hoja, si ya lo se! –terminó el rubio por el, aun molesto- no cabe duda que eres su hermano –dijo más para si mismo pero el moreno lo miro intrigado- digamos que algo muy similar me paso hace tiempo –le explicó- pero ya te lo contare otro día, ahora realmente necesito recuperar fuerzas, y mañana deberé preparar ramen para más de dos mil cien personas así que…
-De modo que lo del ramen era genuino –interrumpió el moreno girando hacia su prima que solo asintió- ¿no me iras a decir que comeremos ramen todo el tiempo que estemos aquí? –preguntó algo nervioso por la respuesta.
-Este será algo especial –le aseguró el rubio- lo prometo.
-¿Entonces va a preparar el… -Interrogó la Uchiha sorprendida, el rubio solo asintió antes de que terminara de formular la pregunta y se retiro a descansar.
-¿De qué hablaban? –preguntó Suigetsu sumamente confundido igual que todos los de taka.
-Lo verán mañana –le dijo con una sonrisa la prima de su ex-líder- a sí que mejor descansemos por ahora.
Al día siguiente, en los claros de la mansión se podía distinguir a una docena de rubios con delantal blanco y sombrero de chef, como el de Teuchi (el cocinero de Ichiraku), enfrente de un par de ollas grandes con agua hirviendo preparando caldo para ramen y el agua para los fideos, pero era especialmente cuidadoso de que nadie se acercara donde trabajaba, hasta que el grupo taka y Saya llegaran al lugar. Hasta Sasuke debía admitir que se sentía un olor delicioso proveniente de las ollas, pero no lo haría.
-¿Cómo va? –preguntó un tanto ansiosa Saya al llegar al lugar. Ante esto el pelinegro la miro entre molesto y confundido.
-¿Has convertido a alguien de mi familia en un adicto al ramen igual que tú dobe? –Le preguntó molesto, por lo que recibió un palmazo en la nuca de parte de la aludida
-¡No soy adicta a nada! –Le corrigió molesta- pero ese ramen es especial –le aseguró con seriedad.
-El caldo ya casi esta listo –anunció uno de los rubios- Saya por favor trae el ingrediente faltante mientras preparo los fideos –al instante la mencionada se marcho a la casa principal de la mansión. Los otros solo se acercaron para ver al kitsune continuar con su trabajo
Al acercarse este empezó con la preparación de los fideos de una manera que ninguno de los presentes había visto nunca. Primero mezclo los ingredientes para la masa con un rasengan, luego coloco la masa en una superficie lisa de roca preparada y limpia y empezó a golpearla para amasarla y estirarla con la ayuda de varios clones, se notaba que dirigía chakra a sus manos para hacer los movimientos más fuertes. Por puro instinto el moreno activo su sharingan para cerciorarse de esto y se encontró que no solo estaba aplicado a sus puños sino también a la masa, esto le daba una consistencia muy particular pero le parecía un desperdicio de energía que solo su torpe amigo haría para preparar una simple sopa.
-Esta no es una sopa común –le aseguró el Naruto original que se cercioraba del estado del caldo como si le hubiera leído el pensamiento.
-Si, lo se para ti el ramen es lo mejor –le espetó molesto el Uchiha.
-Claro que si –le dijo este animadamente- pero el que estoy preparando es especial, ya te lo había dicho. Veras el chakra que estoy aplicando se concentra en los fideos y se queda ahí gracias al caldo –le explicó ante la escéptica mirada del ojigris- esto lo convierte en un restaurador de chakra, como las píldoras soldado pero mucho más efectivo, y delicioso –le aseguró.
El Uchiha considero sus palabras un momento, parecía la clase de locura que idearía su viejo compañero, solo que este Naruto era capaz de hacerlo en verdad, una media sonrisa se dibujo en su rostro ante esta idea, ciertamente talvez este Naruto no era tan desconocido como el pensaba.
-El caldo no tiene nada de especial –noto de repente al regresar la olla- ¿cómo mantiene el chakra de los fideos?
-Por el ingrediente esencial –le explicó este mientras veía a Saya acercarse de regreso.
Llevaba consigo unos frascos tan grandes como en los que envasaron a los insectos de Shino pero parecían llevar dentro algún tipo de tallos o vegetal encurtido.
-Aquí están los tallos de bambú –anunció Saya, Sasuke pudo observar que estas tenían una concentración de chakra mayor que los fideos.
-Estas se colocan al final en el tazón, están fermentadas así que le dan un sabor delicioso al caldo y mantiene el chakra de todo el platillo hasta que sea ingerido –terminó de explicar el rubio- también tiene otras aplicaciones pero esa es otra historia.
Terminando de explicar llamo a sus subordinados para que comieran, y luego le ayudaran a alimentar a los ninjas de la lluvia ya que el aun tenia que descansar para recuperar fuerza y no podía abusar de su jutsu de clones, todos comieron algo asombrados de la extraña afición de su líder para con esa sopa pero tenían que admitir que era excelente, incluso Sasuke pensó que era el mejor ramen o platillo que jamás halla probado pero no lo diría ni bajo tortura, incluso mantuvo su expresión impasible mientras comía, pero no pudo evitar repetir otro tazón, su excusa fue que un tazón era muy poco para una ración y su defensa que todos comieron al menos tres raciones.
-¿Cuándo aprendiste a preparar esto dobe? –Le preguntó como quien no quiere la cosa el Uchiha, Naruto pudo notar la segunda intención pero lo disimulo.
-Poco después de que te fueras, Teuchi tuvo un problema con unos ninjas cocineros que raptaron a Ayame-nechan, para recuperarla tenia que crear el ramen perfecto –le relató- logro perfeccionar el caldo pero no los fideos, así que en esa parte lo ayudamos Chouji, Sakura y yo. Al final como agradecimiento me dio la receta del caldo. Tiempo después intento otra receta en la que la agregaba esos tallos de bambú a un ramen normal y se volvía delicioso –continuó- y yo decidí cultivarlas en un sector de la mansión donde hay una gran acumulación de chakra, un vez maduras se ponen a fermentar en una bodega donde también se almacena chakra de las armas especiales y ellas lo absorben, con este último ingrediente supere la receta original de Teuchi.
El Uchiha se impresiono un poco la imaginación de su amigo para convertir algo tan convencional en algo de utilidad, pero aun creía que, por más delicioso que fuera el platillo o que ayudara a restaurar la energía, el chakra debía ser para la lucha, no para la cocina.
Luego de eso los guerreros, Saya, Hinata y Naruto, que se apoyaba con algunos clones, alimentaron a los cautivos que se encontraban recostados en futones atestando las diferentes torres las cuales estaban resguardadas por sellos especiales para que no escaparan pese a no ser necesarios ya que ninguno se podía mover todavía.
Cabe decir que estos estaban sorprendidos por la actitud que tenían sus "captores", como ninjas sabían que el honor entre enemigos no existía entre los guerreros de su tipo y menos en la guerra, los habían derrotado haciendo todo lo imposible para dejarlos vivos, y aparte de eso no habían intentado sacarles información o algo por el estilo, de nos ser por que estaban recluidos incluso parecería que estaban recuperándose en un hospital de su propia villa. Como ninjas hicieron lo que era natural hacer, observar la situación y como se desarrollan los eventos.
Lo que más resalto de sus observaciones era el respeto que le tenían los ninjas de Otto a su kage, al hombre que los había derrotado, era obvio que era tan o más poderoso que su Dios, pero también era obvio que no le respetaban solo por su fuerza, su forma de referirse a él y la de él a ellos no demostraba en absoluto que le tuvieran miedo solo respeto y mucho aprecio. Luego de alimentarlos personalmente, cosa que también les sorprendió, se dirigió a ellos.
-Quiero darles mis sinceras disculpas –les dijo con cierto aire de arrepentimiento, cosa que acabo de desvariarlos- considérense mis invitados hasta que se recuperen por completo, lo cual les llevara al menos una semana –les anunció- luego podrán regresar a su aldea y ya que aun tengo un asunto pendiente con su Amekage yo mismo los acompañare, contando el viaje estarán de vuelta con sus familias en menos de diez días –ante esto todos lo miraron recelosos- no tengo querella con nadie más allí así que no lastimare a nadie de su aldea –les aseguró- si intentan defender a su líder lo comprenderé, como espero que comprendan que de hacerlo yo me defenderé al igual que lo hice en nuestro último encuentro.
-¿Espera que le creamos? –preguntó incrédulo uno de los jounin.
-Dada la situación actual seria estúpido de mi parte esperar eso –dijo con cierta gracia- o de la suya confiar en mi palabra ya que solo nos conocemos como enemigos, pero no es necesario que confíen en mí para que yo haga lo que es correcto. Simplemente les estoy informando lo que haré para que no se sientan sorprendidos más adelante –dicho esto se retiro dejándolos a todos estupefactos. Sus clones habían repetido sus palabras en las otras torres con un resultado parecido.
-De verdad vas a devolverlos a su aldea –le preguntó escéptico Sasuke cuando salieron a los terrenos, el rubio se detuvo de golpe y lo miro con cierto reproche, sus compañeros lo emularon.
-No me sorprende que ellos duden de mi –le dijo lentamente- ¿pero tú?
-Lo siento –se disculpó, un tanto arrepentido- pero ¿estas seguro?
-Como ya dije, mi asunto es con Pein –le repitió con gravedad- si ellos intentan algo los noqueare de nuevo –agregó sin darle importancia- pero su aldea no necesita pagar por lo que él hizo.
-¿Esta seguro –Interfirió la Uchiha en la conversación- qué es buena idea darle diez días de ventaja?
-Aun con una recuperación acelerada les llevara una semana que todos estén en plenas facultades –le dijo de forma directa a su aprendiz- los entregare a sus familias en una pieza y luego me encargare de Pein.
-Si pero… -intentó argumentar esta.
-Yo también creare una variante en estos días –le interrumpió- entrenare para desarrollar un poco más control sobre mi poder, además ahora mismo hay muchas cosas que hacer como para que parta de inmediato a la aldea lluvia –terminó con seriedad.
-¿Qué cosas? -Pregunto el Uchiha.
-Tu regreso a Konoha –le dijo con una sonrisa, al ver la expresión del moreno agregó- no te preocupes ya lo tengo todo preparado, Saya te lo explicara, por ahora debo regresar a Konoha antes deque se den cuenta de que no estoy y Tsunade-obaachan envié un escuadrón anbu a buscarme –y dicho esto desapareció.
-¿A qué se refería con qué ya lo tiene todo preparado?
-Todavía tenemos tiempo, te lo contare luego –le dijo de forma calmada.
-¿Crees qué sabe lo que hace? –Le preguntó preocupado a la morena ojinegra.
-Es seguro que sus métodos nunca han sido lo que se diga ortodoxos –opinó esta- pero jamás me atrevería a dudar de su palabra, si dice algo es porque así será –todos los que lo acompañaban asintieron, incluidos los miembros de taka que estaban presentes lo que hizo que el moreno se percatara de algo.
-¿Dónde esta Jugo?
-Estará dormido hasta que Naruto-sama regrese y lo ayude con su doble personalidad –le informó la Uchiha- como hizo con los guerreros, solo que como él es la fuente será más complicado, pero estoy segura de que lo lograra.
-¿Te puedo preguntar algo? –Dijo el moreno acordándose de algo de pronto su mirada se volvió más analítica y Saya se percato de que iba la cosa.
-¿Es sobre nuestros ojos verdad? –El moreno solo asintió sin dejar de mirarla- el Mangekyou Sharingan que poseemos Naruto-sama y yo es diferente –le explicó mientras lo activaba- no nos enceguece.
-¿Cómo es posible?
-Lo activamos de una manera diferente, Naruto-sama descubrió un mejor método –le dijo con cierto orgullo que el moreno no compartía al ver que el rubio lo estaba superando de nuevo.
-Y te lo enseño supongo –dedujo aun algo molesto
-No –le dijo tranquilamente- no se puede enseñar, debe ser descubierto y adquirido por propio merito, así que tampoco se te puede enseñar a ti –le dijo directamente.
-Solo quería saber porque notaba su técnica diferente –le dijo el moreno inexpresivamente- además yo ya estoy maldito –terminó con el mismo semblante indiferente.
-Eso no importa –le informó su contraparte de forma casual- si lo activas de la manera correcta tus ojos se recuperaran.
-¿En verdad? –preguntó un tanto esperanzado aunque su tono no varió en absoluto.
-Si, pero no será fácil –le aseguró- requiere de una fuerza mayor que el simple poder que has estado adquiriendo todos estos años y no puedo darte pistas, debes descubrirlo cuando el momento llegue.
-¿No crees que pueda lograrlo? –le dijo un tanto molesto de que lo menospreciaran así.
-Tengo mis dudas –le dijo sin inmutarse- ese tonto orgullo es una de las razones pero aun así espero que lo logres –le dijo honestamente.
-¿Por qué habría de importarte? –Le exigió
-Porque esa fue la última voluntad de tú hermano –le contestó calmada- y Naruto-sama le prometió que haría todo lo posible por cumplirla –dicho esto se dirigió hacia el campo de entrenamiento- ya que estarás un tiempo que tal si entrenamos.
-No tendré contemplaciones solo porque seas mi familia –le advirtió.
-Que bueno, por que yo tampoco –le contestó esta a su vez.
Por las calles de Konoha se podía divisar a un rubio con traje color naranja y negro caminando animadamente, al fin las cosas parecían estar marchando exacto como el quería, con el ejército de Pein fuera de combate y Sasuke de vuelta, Madara no intentaría nada contra Konoha de inmediato sabiendo a lo que se atenía, sobretodo ahora que Akatsuki ya conocía su verdadero rostro y fuerza, así que cuando se encargara de Pein iría a Kiri por el cofundador de Konoha, por el momento, y aunque ya había desayunado, iría a Ichiraku ahí lo podrían encontrar sus compañeros si lo buscaban o podría averiguar si lo estuvieron buscando. Lo que no se espero es que ya estuviera alguien ahí cuando llego.
-Hola Sakura-chan –le dijo animadamente, pareció tomarla por sorpresa ya que se sobresalto.
-Ho-hola Naruto –le dijo un tanto nerviosa, al parecer el beso de la otra noche le afecto más de lo que el rubio había calculado.
-¿Quieres desayunar? Yo invito –ofreció sin cambiar su semblante, algo que parecía incomodar a la pelirosa ya que actuaba como si nada hubiera pasado.
-No gracias, estaba buscándote –le informó, el rubio solo la miro curioso- Tsunade-sama me mando a buscarte, parece tener algo importante que hablar contigo –le dijo seriamente.
-¿Y ahora por qué querrá regañarme la vieja? no eh hecho nada –se quejó fingiendo confusión, obviamente sabia de que podría tratar su platica con la hokage pero debía fingir ignorancia completa.
-¡Naruto! –Le reprendió su amiga- deberías tenerle más respeto es la hokage, además según su expresión parecía algo muy serio –dijo algo preocupada, la mirada del ojiazul cambio a una de prudencia por un momento imperceptible antes de volver a su pose despreocupada.
-¿Así? –Le dijo de forma casi indiferente- entonces no la hagamos esperar –completó mientras aceleraba el paso, con la chica siguiéndolo.
-¿Naruto? –Le llamó un tanto dudosa, el rubio la regreso a ver- sobre lo que paso la otra noche…
-¿El beso? –le dijo sin rodeos, ella solo le miro de manera reprobatoria por su falta de tacto- no te lo tomes tan enserio –le aconsejó.
-¿Por qué lo hiciste? –preguntó tratando de sonar casual y fallando estrepitosamente.
-La vieja iba a matarme, me pareció una buena idea en su momento –le contestó riéndose un poco- ya no le des mucha importancia, además no estuvo nada mal –opinó este.
-No, para nada –opinó ella pero se callo al instante y prosiguió su camino adelantando al rubio con un ligero rubor. Este simplemente se coloco a lado suyo tratando de evitar sonreír.
Al llegar los esperaba una rubia molesta que parecía un tanto preocupada.
-¡Naruto! –Le llamó molesta- ¿Dónde rayos estuviste el día de ayer y esta mañana? y no me salgas con eso de que estuviste enfermo del estomago –le advirtió. El rubio solo suspiró internamente, esta definitivamente no era una buena forma de empezar.
-Estaba evitando conflictos innecesarios –le dijo fingiendo indignación (Aunque francamente eso es lo que había hecho el día anterior)- ¿no es eso lo que siempre me dices que haga obaachan? –le preguntó tranquilo, un segundo después una botella vacía de sake se incrustaba en su frente.
-Que no me digas así –le regañó un poco mas tranquila- te mande a llamar por una razón, no es necesario que te vayas Sakura esto también te compete –le dijo a su alumna que hacia ademán de retirarse- talvez pronto se enteren ya que algunos de sus compañeros estuvieron implicados así que se los diré directamente, ayer el ejército de Amegakure no sato junto a su líder Pein, intentaron destruir la aldea de Konoha, posiblemente para capturar a Naruto –les informó.
La expresión de ambos era de total sorpresa, o al menos la de Sakura ya que Naruto solo fingía. (Durante esta conversación todas las expresiones y emociones de Naruto serán fingidas ya que él aparenta no saber nada, pero solo lo colocare aquí para ahorrar tiempo en la explicación)
-¡¿NANI?! –gritaron ambos a la vez.
-Cálmense –les pidió- la situación fue controlada los ninjas fueron derrotados al igual que las copias de Pein.
-¿Cómo es que no nos enteramos de esto? –exigió la ojijade.
-Porque Konoha no fue quien los derroto –le informó- fue la aldea del sonido, para cuando nos enteramos la batalla ya había terminado y todos habían desaparecido.
-¡¿La aldea de Orochimaru?! –preguntó el rubio con ira por haber sido salvados por la aldea de su enemigo.
-Al parecer ya no es más su aldea –le informó su interlocutora- según lo que sabemos tiene un nuevo líder.
-Tsunade-sama –le llamó la pelirosa- si nos enteramos después de terminada la batalla ¿cómo puede tener tanta información? –Le interrogó.
-Como ya les dije algunos de sus camaradas estuvieron involucrados –les recordó- Kurenai y su equipo se toparon con los ninjas del sonido mientras tenían un percance con ninjas de la catarata, ellos los ayudaron pero como el equipo de Kurenai opto por ponerse en guardia frene a ellos los noquearon y los trajeron a Konoha –les explicó- para cuando llegaron la batalla ya iba a empezar. Al llegar aquí conocieron al nuevo Ottokage
-¿Cómo es que pudo haber una guerra sin que nos percatáramos? –preguntó el rubio confundido.
-Al parecer había un genjutsu resguardando el campamento de Amegakure –le explicó- pero la verdad es que si sentimos algo –le corrigió- ¿supongo que ustedes sintieron aquel gran estruendo y la explosión de poder que se sintió ayer? –Ambos asintieron- eso fue al final de la batalla, según me relato Kurenai, cuando el líder de Otto acabo con Pein y derribo el genjutsu que había sobre la zona.
-¿De qué proporciones de batalla estamos hablando Tsunade-sama? –le pregunto preocupada su alumna. La hokage hizo una pausa antes de continuar.
-Según la información que tenemos, amegakure contaba con dos mil ninjas –los ojos de ambo se abrieron con sorpresa- ottogakure contaba con poco más de cien pero…
-¡Y LOGRARON DERROTARLOS CON ESO! –exclamó sorprendido el rubio mientras se levantaba.
-¡Naruto siéntate! –Le ordenó molesta su compañera- pero…
-Pero el número de los ninjas del sonido no es relevante ya que ellos no pelearon –les dijo cansadamente.
-¡Pero si acabas de decir que ellos lo derrotaron! –le dijo en voz demasiado alta el rubio ganándose un coscorrón de su amiga. La hokage simplemente continúo sin prestarle mayor atención al escándalo.
-Los dos mil ninjas de la lluvia y las copias de Pein –comenzó con cuidado- fueron derrotadas sin ayuda por el ottokage –concluyo ante la sorpresa plasmada en los rostros de sus ninjas.
-¿Entonces... él esta de nuestra parte? –preguntó con cuidado el rubio, después de una larga pausa, tanteando el terreno.
-No lo se –contestó honestamente la hokage- pero se que debemos ser precavidos, aunque no sepa sus intenciones ciertamente parece alguien de cuidado –la pelirosa asintió ante esta afirmación, el rubio hizo lo mismo aunque otras cosas cruzaban su mente.
-¿Cómo se encuentra el equipo ocho? –preguntó de inmediato el rubio tratando de seguir el problema.
-Por extraño que parezca, perfectamente –le contestó la quinta- salvo por que perdieron casi por completo sus reservas de chakra a causa de una extraña técnica, ahora están en el hospital recuperándose.
-¿Qué clase de técnica? –Preguntó emocionado el rubio
-Una desconocida –contestó la rubia algo reflexiva- al parecer fue diseñada por el mismo Ottokage, Kurenai dijo que él la llamo "El golpe de paz", de un impacto deja al oponente casi sin chakra, o sea totalmente incapacitado ya que sin chakra alguien no se puede ni siquiera mover.
-Impresionante –susurro la medico ninja de ojos verdes. Mientras el rubio se levantaba con intención de salir hacia el hospital.
-¡Naruto espera! –Le ordenó la hokage antes de que el rubio saliera- se que te preocupan tus compañeros pero te aseguro que ellos están bien, además hay otra cosa que quiero decirles- el rubio se sentó y espero a que la quinta continuara- lo primero era para advertirles de al situación actual, y lo segundo es que esta mañana recibimos un mensaje –hizo una pausa- un mensaje de Uchiha Sasuke.
Continuara...
