Normalmente pondría aquí arriba una sarta de chorradas tremendas pero en esta ocasión os está esperando abajo así que ya no os entretengo más XD. Disfrutad.
Capitulo 20
Jack se encontraba en enfermería dejando a Rapunzel mirando sus heridas. Delante de él, como para restregarle la cagada que había echo estaba Dracula. Mavis se encontraba a su lado cogiéndole de la mano con una cara tan preocupada que a Jack le rompía el corazón.
Elsa había ido a su habitación a dormir para ver si recuperaba su energía mientras que Merida se encontraba en ese momento asegurándose de que los guardianes quedaban bien encerrados sin posibilidad de escapar. Pitch había insistido en que todos aprovecharan que los cuatro estaban inconscientes para recuperarse y que ya luego les interrogarían.
-Jack -El chico apartó su mirada del Conde para dirigirla hacía Rapunzel. La castaña le sonrió un poco mientras le aplicaba desinfectante a uno de los cortes que el boomerang le había echo -Ya tengo suficiente con Hiccup culpándose, no necesito que lo hagas tu -Al oir el nombre de la momia Jack enseguida le prestó toda su atención, el cambio de actitud hizo que Rapunzel sonriera aun más.
-¿Qué le pasa a Hiccup?
-Ay Jack, eres adorable
-¿Eh? -Rapunzel sacudió la cabeza y se marchó con las medicinas para ver si podía convencer a Merida de tratarse sus heridas. Jack mientras seguia confundido en cuanto a lo que la castaña le acababa de decir.
Suspirando se levantó de la camilla y se acercó a Mavis para ver si podía hacer algo por ella.
-¿Como está?
-...Inscosciente...no sabía que los vampiros podíamos estar inconscientes -Jack acercó un taburete para sentarse a su lado y la observó para buscar alguna huella de lagrimas pero por ahora la vampiresa parecía estar aguantándolo todo bien.
-Se pondrá bien, ya verás
-Por supuesto que lo va a hacer. Es mi padre -Los dos se sonrieron un poco y entonces Jack le cogió la mano a la chica para darle una palmada de animo. La joven vampiresa se lo agradeció y luego dejó caer su cabeza en el hombro del peli-blanco -Gracias Jack...Siento no poder ayudarte con tu memoria, tal vez si te hubiera conocido mejor cuando llegaste aqui por primera vez
-Hmm, no importa eso ahora. Primero os ayudaré. Entonces ya veremos sobre mi -Dicho eso los dos se quedaron en silencio observando a Dracula asegurándose de que al hombre no se le ocurriera rendirse sin luchar.
Habitación de Elsa
La joven maga se había tumbado en la cama nada más llegar deseando que nadie fuera a visitarla, ni a preguntarle nada. Por supuesto dicho deseo se fue a la mierda cuando su puerta fue prácticamente pateada para dejar paso a su hermana pequeña la cual corrió hacía la cama para ver como se encontraba.
-Elsa -Anna al verle la cara tan pálida y los ojos tan hundidos se sentó a su lado para acariciarle el brazo intentando animarla -¿Estás bien? ¿Quieres algo de comer? A lo mejor el chocolate te anima y ya sabes un poco de azucar siempre
-Anna
-...Lo siento...solo estoy algo preocupada -Elsa suspiró y le enseño a su hermana una pequeña sonrisa para ver si eso conseguía relajarla. Desde que Pitch las había rescatado había sentido que su hermana pequeña se había alejado de ella...o tal vez había sido al revés, ella se había alejado. Pero como no hacerlo, se preguntaba, era una de las mayores, solo superada por Mavis Seraphina y Hiccup, lo cual hacía que todos esos niños fueran su responsabilidad. Quería proteger a su hermana.
-Anna...me perdonas?
-¿Por qué?
-Por ser una pésima hermana mayor -Anna levantó una ceja confundida pero al poco sus ojos brillarón al entender por donde estaba encaminando la conversación y su respuesta fue sacudir la cabeza de un lado a otro mientras contenía las lagrimas.
-hm hm, nop. No acepto esa disculpa, porque no la tienes que hacer. A ver no eres la mejor hermana del mundo -Elsa bajó la mirada avergonzada al oír eso acción que provoco que Anna se llevara la mano a la cara. Era idiota -Nonononono, quiero decir, yo...erm...yo~...Eres mi hermana, y te quiero, me da igual que seas la peor o la mejor, o que a veces me ignores o que me hagas caso a todas horas. No te cambiaría Elsa, y debería disculparme yo también, siempre quiero ayudar pero -Anna se miró las manos y suspiró -no tengo magia, ni se luchar. Yo no puedo hacer nada
-Pues claro que si -Elsa se irguió para abrazar a su hermana -Tu y Rapunzel os quedáis aquí a cuidar de los niños. Cocinas dulces para todos y mirate, ahora mismo estas aquí, consolándome. Como si de verdad lo mereciera
-Pero lo haces, quiero decir, acabas de cumplir una misión, aun si el conde ha salido herido y todo es un caos y Pitch parece estar a punto de tirarse por el tejado y...
-Anna, esa no son cosas buenas
-...Lo siento, no se que decir
-Ven aquí -Elsa tiró de Anna para que se tumbara en la cama y luego se puso a su lado tomándole de las manos. Las dos se sonrieron un poco recordando cuando habían echo eso de niñas, antes de perder a sus padres a la orden. Los recuerdos las invadieron y echaban de menos esos tiempos, cuando todo había sido más fácil y entre ellas lo único distinto había sido el color de pelo -Descansa conmigo -Anna asintió cerrando los ojos dejando que Elsa la acurrucara contra su pecho para acunarla como cuando había tenido una pesadilla.
Finalmente unos minutos después la más joven se durmió y Elsa pudo disfrutar del calor de su compañía en silencio.
-Me da que interrumpo algo -Elsa levantó la mirada encontrándose con los ojos grises de Seraphina la cual llevaba una bandeja con dos tazas de té calientes. La rubia sonriendo le señaló como pudo que se sentara mientras intentaba soltarse del agarre de Anna.
-No pasa nada. Anna no se despierta ni con un terremoto -Seraphina sonrió y le preparó en su escritorio la comida. Cuando por fin Elsa se pudo levantar la peli-negra ya estaba acomodada y bebiendo de su taza.
-¿Cómo te encuentras?
-Desbordada por las repentinas visitas a mi habitación. No estoy acostumbrada a dejar pasar a nadie
-Lo sé. Pero creo que lo necesitas -Con suavidad Seraphina le cogió una mano a su compañera para acariciarle ligeramente -No te culpes
-No lo hago. Sé que podría haberlo echo mejor pero
-Elsa, eso ya es culparse -La maga asintió y tomó un sorbo de su té dejándose relajar por su sabor. Seraphina siempre conseguía maravillas con su té, experiencia seguramente ganada al tener que relajar a su padre. Pitch cuando se ponía nervioso o irritado era casi imposible de calmar -Mi tío aguantará esta, ya verás
-...Sera, ¿Cómo puede morir un arcano?
-No lo sé. Mi padre no quiere decirme como murió mi madre, y no sé si quiero saberlo
-¿Ni si quiera para evitarlo? -Seraphina sacudió la cabeza a la vez que bajaba la mirada y le dio un apretón a la mano que aun sujetaba. Elsa en parte agradeció de que su amiga estuviera mirando al suelo porque si no habría notado el ligero sonrojo que sabía que tenia en ese momento.
-¿Y preocuparse el resto de tu vida de no bajar la guardia? No, prefiero disfrutar de mi vida pensando que va a durar para siempre...por supuesto que...¿Elsa? -La rubia miró a su amiga a los ojos preguntándose que ocurría pero entonces notó como los ojos grises recorrían su cara como si examinaran algo curioso lo que hizo que su sonrojo aumentara -¿Ocurre algo?
-No! No, no, nada. ¿Por qué iba a ocurrir algo?
-¿Elsa? -La maga se soltó del agarre de Seraphina para ocupar sus dos manos con su taza de té, la mirada fijamente clavada en el liquido que esta contenía intentando ignorar cualquier cosa que su amiga hiciera.
Seraphina al ver los movimientos erráticos de la maga no pudo evitar sonreír un poco. Tal vez podría encontrar una manera para conseguir que el estado de animo de su amiga mejorara, y la verdad, si todo iba bien estaba segura que su proprio animo se alzaría por las nubes.
Salón
Merida entró en el salón cansada. Después de haber encerrado a todos los guardianes ella sola se sentía al borde de la muerte. Y la verdad es que estaba a nada de aceptarla.
En la habitación pudo ver como los niños estaban separados en los grupos de siempre. Jamie y sus amigos, Torch sentado en el sofá viendo la tele en silencio y sus tres hermanos se encontraban al momento colgando de la lampara que parecía estar a punto de descolgarse. Nada nuevo.
Arrastrando los pies llegó hasta uno de los sofás donde se tumbó pasando de las quejas de Flynn de que no pusiera sus zapatos encima. Finalmente al ver que la pelirroja no le iba a hacer ni caso el vampiro se levantó del ordenador para ir a ver como se encontraba.
-¿Mer?
-No me llames Mer mosquito
-Si, sigues siendo Mer ¿Qué tal los guardianes?
-Descansando más que yo seguro -Flynn se sentó en el suelo a su lado para ver como se encontraba pero la joven no parecía muy herida. Lo bueno de ser un oso, pensó el vampiro.
Justo entonces Rapunzel entró en la habitación cargando con el kit de medicinas cosa que hizo que Merida gruñera y se pusiera boca a abajo para esconder su cara, como si eso le fuera a ayudar en algo a volverse invisible.
-Merida! Te dije que te vinieras a enfermería en cuanto terminaras
-AHDFJJBJBJDJDJSHh -Flynn sonrió al oír los sonidos y gruñidos que se escapaban del sofá. Estaba claro que visitar la enfermería no era la acción favorita para la mujer bestia. Tampoco sabía porque, el adoraba ir para allá y tener a Rapunzel para el solito cuando debía tener por obligación la camisa fuera.
-Flynn te importaría echarme una mano con ella?
-Por supuesto amor mio
-ARGG! QUE ASCO ME DAIS! -Los dos miraron a Merida la cual había sacado la cabeza para sacarles la lengua. Le pelirroja había sido desde siempre una alérgica al amor pero seguían sin saber porque.
-Oh venga Mer. Solo porque tu no puedas tenerme no significa que tengas que esconder tus sentimientos
-Punzie le voy a partir la cara ¿te importa?
-Un poco, pero si eso te va a calmar adelante -Las dos estallarón en carcajadas ante el "Oye" que Flynn soltó mientras se protegía su preciada cara. Torch en el otro sofá les miró enfurruñado de que el escándalo que estaban montando no le permitiera ver la tele.
Fue entonces que Rapunzel miró hacía la lampara donde los tres endemoniados seguían jugando. Enseguida al ser la responsable y buena persona que era la castaña corrió para montar una escalera de sillas para poder alcanzarlos y bajarlos de allí. En el sofá aun tumbada como si nada Merida disfrutó del espectáculo mientras Flynn a su lado sacudía la cabeza.
Había malos hermanos, y entonces estaba Merida.
-Merida! ¿Se puede saber en que estabas pensando? Se podrían haber echo daño
-Que novedad! -Los tres niños ahora en brazos de Rapunzel comenzaron a agitar los brazos y las piernas para ver si conseguían soltarse pero la señora enfermera parecía totalmente determinada en encasquetarselos a la pelirroja la cual gruño desganada.
-Merida son tus hermanos
-Pero yo estoy herida! Lo dijiste tu antes
-Ya bueno pues te veo muy quejica así que no te tiene que doler mucho -Y dicho eso Rapunzel soltó a los tres demonios encima de la hermana la cual volvió a dejar caer la cabeza pasando del tema.
Rapunzel suspiró y se sentó en el espacio que quedaba libre. Flynn notó enseguida lo cansada que esta parecía por lo que se puso frente a ella de rodillas para acariciarle las manos.
-¿Estas bien?
-Cansada. E estado con Dracula y después con Jack tratando sus heridas
-¿Se sabe algo del conde? -Rapunzel sacudió la cabeza lo cual hizo que Flynn suspirara -Ya veras, todo saldrá perfecto. Además el señor vampiro nos debe una visita a su hotel así que no puede rendirse
-Por supuesto. Gracias Flynn, siempre puedo confiar en ti para animarme
-BLEGH! -Los dos novios volvieron a girarse hacía la mujer bestia pero en esta ocasión no solo estaba ella con su mueca de asco si no que sus hermanos la imitaban como buenos familiares.
-Merida! Les estás malcriando!
-ME DA IGUAL! -Y dicho eso los cuatro escoceses salieron corriendo de la habitación como si todos y no solo tres de ellos fueran niños. Rapunzel suspiró dejándose caer en el sofá. Ella ya se rendía con Merida.
Como para ayudarla a animarse en el salón entró Maximus el cual llevaba desaparecido desde semanas para cumplir algún encargo de Pitch (N.A: Os juro que no se me había olvidado, es solo que me había quedado sin ideas sobre que hacer con él XDXD pero nada de que preocuparse, ya tengo algo preparado) Rapunzel nada más verlo saltó del sofá para tirarse a sus brazos dejando a Flynn gruñendo. Él ya pensaba que tendría un momento pareja con su chica.
-Máx! -El hombre sonrió y caminó hacía los sofás casi como si no llevara colgando a una hiperactiva adolescente. Él también había echado de menos de su pequeña "hermanita".
-¿Como te encuentras? ¿Flynn te ha tratado bien? -Le preguntó mientras le mandaba una mirada fulminante al vampiro aun en el suelo.
-Por supuesto! Ya sabes que Flynn siempre me trata bien
-Hmm, eso espero -Finalmente Maximus dejó a su hermana en el sofá para luego sentarse a su lado y contarle todo lo que había tenido que hacer al estar lejos de la casa. Esa había sido siempre la rutina. Rapunzel esperaba en la mansión actuando como la enfermera siendo vigilada por Flynn hasta que Maximus volvía de cualquiera que fuera su misión del momento. Entonces una vez todos se reunían hablaban sobre lo ocurrido y disfrutaban de una tranquila cena interrumpida solo por los varios intentos de asesinato de Máximus hacía Flynn. Por supuesto Rapunzel no lo llegaría a decir nunca pero esos eran sus momentos favoritos de sus reuniones.
Habitación de Hiccup
El zombie se encontraba parado frente a un espejo soltando poco a poco todas las vendas que rodeaban su cuerpo hasta que solo quedaron aquellas que envolvían sus piernas. La imagen reflejada le enseño como toda su piel había quedado perfectamente formada, sin una marca, sin huecos por los cuales se vieran huesos y órganos. Hacía años que no se veía tan entero.
Suspirando se dejó caer en su cama aun mirando al espejo. No sabía que hacer. Pitch seguía diciéndole que no era el momento, que tendrían que esperar un poco más pero ya se estaba cansando. Su amigo le necesitaba, le había necesitado durante años y él solo le estaba haciendo esperar.
Con cuidado se pasó las manos por su pecho intentando ver hasta que punto la piel podría aguantar pero al contrario que otras veces esta no comenzó a despellejarse. Todo parecía estar completamente entero.
Justo cuando Hiccup iba a seguir con su examen en sus partes inferiores alguien llamó a la puerta varias veces. El ritmo de la llamada excluía a bastante gente pues no recordaba que nadie de sus compañeros se pusiera a tocar la batería con su puerta.
Suspirando otra vez ató las vendas lo más fuerte que pudo para no quedarse desnudo de repente y entonces abrió la puerta. Por supuesto allí no había otra persona que Jack.
El joven lo observó con sus ojos azules durante unos segundos hasta que una amplia sonrisa se dibujó en su cara.
-Sabía que no tenias nada debajo -Hiccup entrecerró los ojos y sin pensárselo dos veces le cerro la puerta en las narices -Oye! -Ignorando los golpes insistentes a su puerta Hiccup se tumbó en su cama y cerro los ojos. Ahora lo que le faltaba era un idiota adolescente en su habitación.
Jack al otro lado de la puerta siguió llamando por unos segundos más hasta desistir y golpearse la cabeza contra la puerta. ¿Por qué siempre tenia que hacer el idiota?
-Hmm Hiccup? Lo siento, no volveré a hacerlo...por fa~ déjame entrar...¿Hiccup? ¿Momia? ¿Vendas? ¿Mr. Melancólico?...¿Mrs Melancólico?
-¿Me has visto pechos?
-No
-Pues entonces -Jack sonrió un poco pero a pesar de hablarle el inquilino de la habitación no parecía ni haberse acercado un paso a la puerta.
-Pero a lo mejor es que no me e fijado bien. Una ojeada más y me puedo asegurar -Hiccup dentro de la habitación se irguió en la cama para mirar alucinado hacía la puerta. Pero es que ese idiota se había vuelto loco? Ya había sabido que estaba hormonal pero ¿en serio llegaba a tanto? sacudiendo la cabeza volvió a tumbarse pero ni por un segundo pensó que Jack se marcharía.
-...Hiccup, por favor. Solo quiero hablar un momento
-¿De qué?
-No lo sé, solo sé que quiero hablar contigo. Es solo un momento y te prometo que me marcharé de inmediato si te cansas de mi
-Arg! Vale! -Hiccup se volvió a cubrir el pecho con las vendas pero dejando su cara al descubierto. Si es que cuando Jack ponía esa voz de niño perdido le entraba un mal cuerpo por ignorarle que le era imposible relajarse. Abrió la puerta y agarro el brazo del peli-blanco para tirarlo dentro de la habitación después dio un portazo y volvió a su cama.
Jack se había quedado en shock al verse de repente allí pero al final consiguió relajarse un poco y examinar el lugar.
La habitación de Hiccup estaba por supuesto casi en total oscuridad y era muy minimalista. Una cama, un escritorio vació, un armario y un único cuadro en la pared con un dragón dibujado. Los colores variaban de blancos a grises y el único punto de color era el pelo castaño del zombie.
-¿De qué querías hablar?
-Ah...bueno yo... -Jack se rascó la nuca intentando buscar una buena escusa. No sabía que reacción tendría Hiccup si admitía que solo había querido verle pero suponía que no sería muy buena. Después de haber estado con Mavis en la enfermería había sentido una presión sobre sus hombros, una confusión sobre sus recuerdos y necesitaba hablarlo con alguien que no se disculpara de inmediato nada más mencionarle su amnesia. Al final Jack supuso que funcionaría cualquier tema de conversación y que ya se preocuparía luego del tema de conversación -Sobre la misión
-Oh si claro, la grandiosa misión que habéis echo -Jack notó enseguida como su ánimo caía al suelo para luego ser pisoteado así como mil o más veces. Hiccup al ver como la cara del peli-blanco decaía suspiro -Lo siento, no debería haber dicho eso
-No, tienes razón. Ha sido un desastre
-No, no, lo habéis echo bien -Jack observó como el castaño se levantaba de la cama para caminar hacía él y enseguida avergonzado ante el recuerdo de la desastrosa misión clavó su mirada en el suelo. Después de unos segundos de duda la momia le puso una mano en el hombro y otra en la barbilla para hacerle levantar la cara aun si el joven mago intentó resistirlo -Te lo aseguro. Lo habéis echo bien
-Pero Dracula está herido, Elsa agotada. Casi nos ganas los guardianes y si no fuera por Merida
-Jack ¿A qué viene todo esto? Sé como eres y nunca te e visto tan critico sobre ti mismo
-...Pero esa es la cosa. Hiccup ¿yo quien soy? ¿Cómo soy? -Y ay dios mio, pensó Hiccup, era esté tema. Había pensado que, puesto que habían pasado semanas desde que Jack había estado despierto y sin memoria sin que este hubiera tenido una duda existencial sobre quien era y quien había sido, se habrían librado de tener esta conversación. Ahora claro, al tener tan cerca a los guardianes que posiblemente tuvieran más información sobre quien había sido Jack había tenido que enfrentarse a la duda de si quería saberlo.
-Por qué vienes a mi con esto?
-Siento que puedo confiar en ti
-Ya bueno pues no lo hagas. No confíes en mi, yo no sirvo para esto búscate a otro que te haga de psicólogo
-Pero yo quiero! -Hiccup se llevó una mano a la cabeza y suspiró. Jack tenía que comportarse como un niño solo con él, no podía hacerlo con Rapunzel o con Anna que estarían encantadas, no. Tenía que hacerlo con él.
-A ver. Habla, exprésate, intentaré ayudarte
-Gracias Hiccup -La momia al ver la gran sonrisa que Jack le regalaba no pudo más que volver a suspirar. Si no fuera tan adorable lo habría echado de inmediato...¿espera adorable qué? pero por supuesto Hiccup no pudo investigar más de donde narices había salido eso porque Jack ya se había puesto cómodo en la cama para empezar a hablar -Todos dicen lo mismo, que no me han conocido antes, que lo sienten mucho, que les gustaría haberlo echo, pero a pesar de eso no me explican como me comportaba
-Tampoco tuvimos mucho tiempo de hacerlo
-Si bueno pero algo sabrían decirme no? Por ejemplo sé que Pitch no me dice todo
-Pitch raramente lo hace
-Ya pero...Hiccup, ¿podrías decírmelo tú? ¿Cómo era? ¿Cómo te parecía? -Hiccup se sentó en el suelo frente al peli-blanco intentando ver que podría decirle al joven para que se relajara un poco. La verdad es que al igual que Rapunzel y los demás no sabía si lo que había visto de Jack era verdad, o si era todo lo que había pero ahora mismo el amnesia necesitaba un poco de apoyo y él era demasiado bueno como para abandonarle.
-Te preocupabas por los niños. Por Katherine sobre todo. Según lo que ella nos contó la ayudaste
-¿La ayude? ¿Cuando?
-Jack, no quiero que te alarmes ni nada ¿vale? Pero tú antes de perder la memoria eras un cazador -Jack abrió los ojos alarmado pero Hiccup antes de que pudiera hacer algo le agarro de las manos para impedirle moverse -Jack calma
-P-Pero yo? Un cazador? A...¿¡A cuanta gente e matado!?
-Jack no. Tranquilo. Quiero que ahora respires y te intentes relajar. Si, eras un cazador pero eras distinto a los guardianes, o a los otros cazadores. En cuanto pusiste un pie aquí te mostraste comprensivo y arrepentido. Incluso conmigo, un zombie. Te sentaste a mi lado para hablar porque había herido los sentimientos de Rapunzel
-¿De Punzie?
-Si, y solo la conocías de horas. Jack lo que todos pudimos ver, era que eres una persona maravillosa -Y Hiccup deseó tragarse la lengua al ver como Jack se sonrojaba. Ahora había ido y le había dado esperanzas al joven, genial, si no había sido pesado antes, ahora no habría forma de librarse de él. Solo esperaba que si de verdad llegaba a recuperar la memoria hablando con los guardianes toda este, lo que fuera, desapareciera.
-D-De verdad?
-Eso es lo que piensan los demás, yo...bueno yo... -¿Por qué tenia que usar esa cara de cachorrito? -...si, todos lo pensamos. Pero Jack lo que quiero decirte es que eso es todo lo que sabemos. Y queremos ayudarte y nos sentimos responsables por tu perdida de memoria pero no sabemos como
-...¿Qué más me podrías decir?
-Pues, como ya e dicho, se te daban muy bien los niños. Igual que ahora, eso al parecer es innato para ti tengas recuerdos o no -Jack ante eso sonrió. Él adoraba los niños y se alegraba mucho de que antes también los hubiera adorado -Te tomabas las cosas con calma, pero a lo mejor no tanta como ahora. Eras "diversión para todos" pero no tan exagerado
-Crees que exagero mucho? -Hiccup asintió sin dudarlo ni un momento haciendo que Jack frunciera el ceño, luego al poco sonrió relajando la expresión de su cara y la momia se temió lo peor -¿Entonces si me calmo te caeré mejor?
-Eh... -Nada, por mucho que se pusiera a pensar Hiccup no veía forma de salir de esta -Si -Cuanto le valía ahora todo su conocimiento, y sus libros y sus cálculos -Si, me caeras mejor, pero avanzando con el tema. No te gustaba que la gente hiciera el vació a sus amigos
-¿El vació?
-Ser ignorado. Ignorar a sus amigos, hacer como si no estuvieran o pasar de sus preguntas
-...¿Por qué alguien haría algo tan cruel a sus amigos? -Hiccup no pudo evitar sentir como una flecha le atravesaba el corazón. Si, ¿como podía alguien ser tan cruel con sus amigos?
-Porque el mundo es muy complicado
-No me gusta lo complicado
-Ya, no se porque me lo imaginaba -Finalmente Hiccup se resigno a seguir respondiendo todas las preguntas que pudo y la verdad, a pesar de sentir a veces una ligera incomodidad terminó por disfrutar de la charla.
Jack era alguien muy alegre y que saltaba de un tema de conversación a otro sin descanso, buscando siempre algo con lo cual seguir y seguir la charla hasta atrapado totalmente a las personas. Hiccup a pesar de estar tan encariñado con su soledad no pudo evitar dejarse llevar, disfrutar de la calma hasta que de alguna forma terminó por olvidarse de lo que le había estado atormentando antes de la llegada del peli-blanco.
Jack había venido a él para que le ayudara con sus problemas pero al final Hiccup tenia la sensación de que era él el que al final había resultado más beneficiado. Y no sabía si arrepentirse o simplemente agradecerlo.
Despacho de Pitch
Pitch se encontraba mirando la espada de Norte la cual estaba ocupando la mayoría del espacio de su escritorio. La sangre que aun manchaba la espada era la de su hermano pero su cabeza intentaba no quedarse atrapado en ese pensamiento.
Delante de él, sentado en otra silla se encontraba Adam, el segundo zombie de la casa el cual ya había entrado en la tercera fase recuperando por fin la capacidad de hablar y no solo de emitir el sonido de A continuo que le había dado nombre. Por supuesto que no tenía todos sus recuerdos pero Pitch ya se encontraba algo más tranquilo sabiendo que no tardaría mucho mas.
-¿Entonces...los ha...recupe...rado?
-No, no creo. La magia que rodea está espada no la conozco. El hechizo que fue usado habría dejado huella de haberse roto
-...Pero...solo...magia de...luz...
-Si, solo la magia de luz puede herirnos -El zombie se levantó de la silla para intentar acercarse a la espada pero al comenzar el movimiento su pié se desencajo y cayo al suelo inerte. Pitch suspiró y se acercó para volver a encajar el pié -Cuando recuperes todos tus recuerdos no se si te va a hacer gracia
-Yo...no me...rió...ahora
-Menos lo harás después -Suspirando Pitch ayudó a Adam a sentarse otra vez intentando que nada más se cayera. No necesitaba otro puzle zombie como tuvo que hacerlo con Hiccup cuando él empezó la tercera fase -Aun si seguro que a ti te gustaría montar el puzle, siempre te gustaron hacer cosas raras
-No...lo...recuerdo
-Lo harás -Pitch volvió a su escritorio para volver a examinar la espada. Tal y como le había dicho a Adam la magia de luz era capaz de dañar a los arcanos por lo que incluso tocarla podía causar graves daños. Ahora mismo no podía ni pensar en como estaría el interior del cuerpo de su hermano y solo rezaba para que el cabeza hueca aguantara.
-Tienes dos días viejo amigo. Si en dos días no te has recuperado me temo que tendremos una desventaja
-Ya veras...algo...me dice...que...puedo...solo hay que...creer -Pitch al oír esas palabras no pudo evitar soltar una risa y sonreír. Ni si quiera pasar siglos como un zombie hacía que el maldito viejo barbudo olvidara de su "creer".
Erm pos...esto es todo. ¿Qué os ha parecido?
A ver e intentado ver si conseguía formar los lazos ya sean románticos o de amistad pero no se. Os parecen todos naturales o forzados? Quería hacerlo lentamente pues si quiero empezar algo romántico o lo hago ahora o lo tendré que acelerar al final, lo cual quedará tres mil veces peor -.- pero ahora no se si está rápido o a la velocidad de la luz.
Como ya dije al principio (y como digo también en mi cuenta) apoyo totalmente el yaoi y el yuri así que suelen salir con naturalidad en mis historias sin que yo lo decida. Por ejemplo lo de Elsa y Seraphina se coló en el capitulo 18 y ahora de repente a querido desarrollarse solo y como que tengo miedo de que todo esto haya sido una explosión de OOC .
Pero bueno, eto ya está escrito y no hay vuelta atrás! Lo hayáis disfrutado o no, esto es todo XD
A si por cierto! Estaba pensando, antes de llegar a este punto no había pensado en darle ningún tipo de pareja a Anya pero no se, e visto tanto romance (o intento) en este capitulo y me ha dado por preguntarlo ¿A vosotros os gustaría que le diera algo de amor (XD)? Y si la respuesta es afirmativa ¿Con quien? podéis pedirme lo que sea, incluso un OC que vosotros os hayáis inventado. Así ya de paso me complico aun más mi vida XD.
Una cosa más. ¿Sabéis como os dije antes de semana santa que me volvería más lenta cuanto más me acercara a la conclusión? Pues va a ser que no, de alguna forma estoy tan emocionada con llegar al final que me e acelerado y os juro que estoy colgando este y tengo ya listos el capitulo 21 y 22 XDXD Se me a ido completamente la olla con esta historia. Por supuesto también os digo que no colgare el siguiente hasta al menos tres o cuatro dias. Para dejaros descansar y darme tiempo para retocarlos XD y ahora si, esto es todo ^.^
