Capitulo 16: Conociendo a nuestro aliado
Cuando todos estuvieron en un mismo punto, varios siendo llevados por los clones del rubio, el sannin, la hokage y el kazekage lo observaron interrogantes por un momento, este solo trazó un par de sellos de manos y con la palma abierta golpeó el suelo bajo sus pies, al principio no sucedió nada pero entonces el enmascarado cerro los dedos de su mano y al mismo tiempo todas las gigantescas grietas que se formaron durante la batalla se cerraron junto con ellos. Si la hokage y los que no conocían bien al rubio no se veían suficientemente impresionados con esto los siguiente los dejo sin habla, el rubio trazo unos breves sellos golpeo con fuerza el suelo y al momento docenas de árboles brotaron recubriendo el solitario paraje que habían creado como consecuencia de su lucha, luego volvió a trazar unos sellos y al terminar una casa de madera salió del suelo, igual a la que una vez creó Yamato como refugio para el equipo siete. Sin explicaciones ni ceremonias entro en la casa seguido de sus clones y poco después de salir de la fuerte impresión del resto de sus invitados, una vez todos se acomodados en un gran salón nada elegante pero cómodo en el segundo piso de la casa, colocaron a los afectados en sacos de dormir y les transfirieron algo de chakra para que se recuperaran antes, los que estaban inconscientes ya habían despertado y el resto por orden de la hokage decidieron esperar a que el rubio hablara.
-Oh, casi lo olvido –dijo de pronto el "Akatsuki" sacando de su pantalón un kunai, algunos sacaron uno también o se tensaron en su sitio- no se preocupen, es solo que olive desalojar el veneno de su amigo –explico con calma el rubio mientras era rodeado por una capa de chakra dorado brillante pero no exagerado, luego de un momento ante la atónita mirada de todos se clavo a si mismo el kunai en el corazón, justo debajo de una pequeña cicatriz que tenía en el pecho, este kunai parecía tener una sobre hoja encima de la cuchilla hecha de chakra, al cabo de unos segundos por este empezó a resbalar un liquido púrpura claro.
-¿Cómo hace eso? –Preguntó consternado Kankuro al aire, pero fue el recién recuperado genio de los Hyuuga el que contesto, parecía que esa duda también lo asalto por lo que tenía el byakugan activo mientras observaba en dirección del ojiazul.
-Hace circular el veneno por todo su cuerpo en dirección al corazón con su chakra, lo retiene allí y lo desaloja al conducirlo por la hoja del kunai con una conexión de chakra –explicó ciertamente impresionado aunque trataba de ocultarlo.
-Las armas de mis marionetas utilizan el mejor veneno del que disponemos en Suna, muchos mueren a las pocas horas solo con ser tocados por el –exclamó casi indignado el de la cara pintada- ya va mucho rato desde que se te inyecto suficiente veneno como para matar a una batallón de ninjas y no parece que te afectara en nada.
-Hace tiempo luche contra Sasori de las arenas rojas –explicó brevemente mientras el veneno terminaba de salir, como muestra señaló la cicatriz que yacía sobre su corazón, recuerdo de su primer encuentro con los Akatsuki- tuve que sacar su veneno de esta misma forma, pero desde entonces mi cuerpo adquirió cierta resistencia a venenos menos poderosos que los suyos, solo Sasori tenía la capacidad de crear un veneno tan poderoso como para matarme… de nuevo –concluyó sin darle demasiada importancia.
-¿De nuevo? –Repitió incrédula la hermana del Kazekage con un hilo de voz.
-¿No creerán realmente que un ninja de seis años podría haberse enfrentado contra Akasuna no Sasori y Orochimaru al mismo tiempo y salir ileso, verdad? –Les preguntó de manera retórica retirando el kunai de su pecho al tiempo que la herida cerraba con un leve resplandor dorado.
-¿Seis años? –Esta vez fue el ninja copia el incrédulo, después de todo a esa edad el había llegado a chuunin y se suponía que eso ya era un logro inaudito pero el ninja frente a él había enfrentado a criminales que ni un capitán anbu podría ver y vivir para contarlo, de cierto modo no pudo evitar sentir eso como un golpe bajo en su orgullo, sin embargo uso un tono de voz muy bajo, no solo por la sorpresa si no porque aun le dolía articular palabras con la mandíbula rota.
-Olviden eso –les pidió el rubio mientras movía su mano restándole importancia al asunto- volvamos al asunto que querían tratar antes ¿De acuerdo? –Ante esto la Hokage retomo la palabra en el asunto más urgente.
-Cuando te preguntamos si eras de Akatsuki ¿A qué te referías con eso de "supongo"? –Inquirió la rubia.
-Cuando asesine al líder de los Akatsuki este me dejo todo lo que poseía, incluyendo la organización, así que puesto que soy el líder, "supongo" que también soy parte de la organización, aunque ahora el único miembro en activo soy yo, por lo que en estos momentos estoy en la última misión akatsuki, que consiste en acabar con el único traidor de la organización, Pein –explicó impertérrito el enmascarado, a todos se les cayo la quijada al piso por la sorpresa, Los ojos de Tsunade se volvieron dos puntitos debido a la impresión, pero fue sacada de ese estado por los gritos furiosos de su alumna de ojos verdes.
-¡¿ENTONCES POR QUÉ MIERDA NOS ATACASTE?! –Exigió saber la pelirosa, los pocos animales que había regresado al restaurado bosque salieron huyendo por el estruendo que provoco ese grito. Luego de utilizar uno de sus dedos para limpiar su afectado oído el Ottokage le contestó con la misma calma.
-Ustedes me atacaron primero –le recordó encogiéndose de hombros- yo solo me defendí –agregó haciéndose el inocente- por otro lado –continuó dirigiéndose esta vez a la Hokage- quería saber en qué manos deje mi aldea luego de la muerte del Sandaime.
Estas palabras resonaron en la cabeza de todos pero nadie lograba encontrarles significado salvo por los que poseían la suficiente información.
-¿Mi aldea? –repitió tan confundida la pelirosa que hasta se olvido de gritar.
-Él es un shinobi de konoha –explico la quinta sin reparo, cada mirada se centro en ella con sorpresa- o al menos lo fue hasta la muerte del tercero.
-¿De qué habla Tsunade-sama? –Preguntó con cuidado Ino.
-Cuando el consejo desapareció encontramos en los cuarteles de Danzo pruebas de que intentaba traicionaros para hacerse con el poder de la aldea –les explicó brevemente- pero también había un informe escrito por el tercero acerca de un ninja que actuaba directamente bajo sus órdenes y que solo él conocía, era muy escueto pero de la infamación en dicho informe logre sacar que el shinobi solo tenía seis años cuando empezó a trabajar para Sarutobi-sensei, y que realizaba misiones de rango B, A, pero principalmente rango S y Anbu, me parece que realizaste más de 400 misiones de esa categoría.
Las miradas ahora recaían sobre el enmascarado que se limitaba a observar a la Quinta impasible, sabían lo que implicaba misiones anbu, pero imaginar a un niño de seis años enviado a asesinar era algo abominable.
-¿Por qué el tercero haría algo semejante? –Preguntó horrorizada Tenten, siempre tuvieron en alto el nombre del venerable Sandaime y nunca les cruzo por la cabeza que fuera del tipo de persona que convertiría a un niño en un asesino entrenado.
-Por que yo se lo pedí –contestó sin ningún tipo de reparo el enmascarado- necesitaba dinero para mantenernos a mí y a mi… aprendiz, la mejor forma era realizando misiones y que me pagarán por ellas, debido a mi poder lo mejor era manejar las cosas con la mayor reserva posible, así que solo Sarutobi sabía de nosotros ya que Danzo hubiera tratado de aprovecharnos como armas bajo su control, cuando murió el tercero yo me retire y continué por mi cuenta como mercenario, luego de eso algunas cosas se complicaron y termine como kage de la aldea del sonido.
-Ya veo –dijo un tanto más calmada la rubia, el saber los motivos de su sensei la libraron de mucha incertidumbre- el aprendiz que mencionaste debe ser la ayudante que menciona el informe luego de un tiempo ¿Verdad? –Este solo asintió cortésmente- y aquellas misiones de rango SS…
-¿Rango SS? –Intervino la Yamanaka un tanto confundida- creía que el rango S era el más alto.
-Y lo es –aseguró la ojimiel- dentro de la normativa de dificultad, pero el realizo tres misiones cuya dificultad estaba por completo fuera de la normativa tradicional.
-¿A qué se refiere Godaime? –Preguntó Shino un tanto intrigado.
-Bueno… la primera consistió en ayudar al feudal del país de la cascada con una invasión producto de que el hermano del feudal se volvió un traidor e intentaba derrocarlo, como ambos eran realeza no podían solicitar ayuda a su aldea ninja…
-Pero eso es una misión de rango A –Intervino Yamato.
-Lo hubiera sido de ir con algunos escuadrones anbu –explicó la sannin- pero el acabo con el ejército y el hermano del feudal solo.
Los únicos que no parecieron asombrados ante esta noticia fueron el equipo ocho y los que ya sabían del rubio.
-La otra –continuó con su resumen la líder de la hoja- sucedió en las costas del país del té, el sanbi las atacaba y su tarea consistió en enfrentarlo, según el reporte logro ponerlo en fuga, no especificaba que hizo pero hasta antes de ser atrapado por akatsuki el bijuu no se volvió a dejar ver por allí.
-¿Y la tercera misión? –Cuestionó Sai, que pareció ser el primero del grupo en poder reaccionar tras tal impresión.
-Si se los contara posiblemente no le creerían –objetó el rubio interviniendo en la conversación nuevamente- así que no importa.
Era algo poco creíble que luego de lo que ya habían escuchado y aceptado la siguiente fuera así de increíble pero luego vieron a la Hokage asentir en concordancia, cosa que los dejó todavía más impactados, sin embargo Jiraiya intervino en este punto.
-Deben saber todo lo posible si quieres que confíen e ti –le sugirió el peliblanco, el rubio lo considero un momento antes de empezar a hablar.
-Todos recuerdan la invasión que intento Orochimaru durante el examen chuunin con la ayuda de la arena –todos asintieron, los de las arena salvo por Gaara parecían incómodos por este recordatorio- bueno la arena no fue el único aliado que Orochimaru consiguió para ese trabajo, la aldea de la roca también se les unió pero ellos iban a atacar desde otro flanco para evitar que la aldea tuviera tiempo de reaccionar de cualquier manera, antes del examen el tercero se entero de que Iwagakure tuvo un movimiento inusual de tropas cerca de la frontera –explicó brevemente- cerca de ochocientos shinobis se acercaban para respaldar el ataque y asegurar la victoria, de eso me enteré una vez llegue allí.
-¿Cómo es que nadie se enterará de eso? –Inquirió la experta en armas.
-Porque todas mis misiones se reservaban para información del Hokage, y yo las mantenía así –le explicó- una vez asesine a todos los ninjas de la roca para que no pudieran reportar lo sucedido y enterré los cuerpos con la técnica de pantano infernal de Jiraiya estaba demasiado cansado para regresar a la aldea pronto, solo pude dejar un clon en esta para que me reportara de lo sucedido mientras no estuve pero no fue de ayuda para el tercero –concluyó casi a modo de disculpa- yo llene los datos de la última misión y dejé el informe en el escondite que el tercero tenía para él, no esperaba que Danzó fuera solo unas horas después y lo encontrara con ayuda de sus anbu –lo último sonó casi como una auto recriminación por su descuido.
-¿Por qué no te relevaste luego de eso? –Esta vez fue Tsunade la que preguntó, y de una manera muy directa además.
-Por la misma razón que no lo hice cuando tenía el apoyo de Sarutobi, el consejo –les dijo de una manera igual de directa- había mucho en riesgo, así que empecé a actuar desde las sombras y ayudaba a la aldea cuando tenía oportunidad.
-Aparentemente no lo suficiente –Opino con cierto rencor la Yamanaka, algunos de sus compañeros la miraron sorprendidos, pese a que entendían el motivo de su argumento ese no era el momento propicio para exponerlo, sin embargo el enmascarado pareció comprensivo.
-No puedo ni podré llegar a sentir la muerte de Asuma tanto como ustedes –le dijo de forma comprensiva, aunque a algunos les sorprendió que supiera tan rápido el porqué de la actitud de Ino estuvieron atentos a sus palabras- pero el eligió su camino y lo siguió hasta llegar al final con una sonrisa, yo no habría podido detenerlo aunque hubiera estado allí, a diferencia de Pein pese a mi poder nunca me consideré ni me consideraré un Dios, alguien capaz de cambiar el rumbo de la vida de las personas cuando estas ya eligieron su camino –le dijo claramente.
-¡¿Estas diciendo que el quería morir?! –Le espetó la rubia levantándose y mirando al rubio con ira, Chouji la detuvo para evitar que se lanzara contra este.
-No, él simplemente decidió pelear y si eso conllevaba su muerte lo aceptaría como todos los que elegimos la carrera de shinobis –le dijo de manera rotunda mirándola directamente a los ojos, aquella mirada de un azul profundo logró tranquilizarla, aunque su expresión era fría e indiferente sus ojos reflejaban un pesar y empatía genuinos por la situación de la ojiazul por lo que esta se calmo y volvió a sentarse- poco después me encontré con Jiraiya y desde entonces mantengo contacto con él, y antes de eso con Gaara puesto que necesitaba un favor de su parte y él accedió ayudarme –todas las miradas se posaron en los mencionados haciendo que se pusieran levemente nerviosos.
-¡¿Tú ya lo conocías?! –Le preguntó-recriminó incrédula su hermana molesta al pelirrojo, provocando que este se estremeciera ligeramente antes de asentir, pese a ser el kazekage molestar su hermana definitivamente no estaba en su lista de pendientes- ¿Y porqué rayos no nos ayudó cuando aquel lunático de los explosivos nos atacó?
-Por que le pedí que no lo hiciera –contestó llanamente el pelirrojo- la seguridad de suna es mi responsabilidad además yo soy capaz de cuidarme solo.
-Como en aquella ocasión cuando te secuestraron y mataron, ¿verdad? –Le espeto con sarcasmo la rubia- de no ser por Chiyo-sama y Naruto no estarías aquí.
-Dejemos eso de lado –pidió el rubio con aplomo.
-Es verdad, lo pertinente ahora es que la batalla con Pein –declaró la rubia hokage sin reparos.
-Pero antes –Interrumpió Yamato- ¿Podrías explicar cómo es qué puedes usar técnicas de elemento madera?
-¿Y cómo retiraste mi sello? Ni siquiera los usuarios del Byakugan de la rama principal pueden hacer eso –Inquirió Neji.
-O las técnicas del sharingan –Agregó Kakashi aprovechando la oportunidad.
Ante esto último el rubio solo los miró intensamente.
-Si quieres que confiemos en ti debes confiar en nosotros –le explico con calma la hokage.
-Aun no es el momento para eso Tsunade-hime –dijo el Ottokage tras una reflexión, esta se sorprendió bastante puesto que muy pocos la llamaban de esa manera, de hecho nadie la llamaba así desde que los ancianos murieron- pero te propongo algo, una pequeña apuesta, y si tú ganas me quitaré la máscara y les daré las respuestas que quieren –ante esto los ojos de la mayoría lo miraron con resignación pues sabían de la pésima suerte de la ojimiel- si yo gano me devolverás el anillo de Kakuzu.
-¿Para qué lo quieres? –le preguntó con cierto confusión la rubia.
-Si me ganas te lo diré –le aseguró el líder de la lluvia.
-¿Qué clase de apuesta?
-Una que no requiere de tu suerte sino de tu fuerza bruta –explicó, de inmediato los ojos de todos se posaron en ambos, ese era un campo en el que sería imposible superar a Tsunade ¿O no?- un raund, tres minutos solo Taijutsu, él primero que caiga pierde si ninguno cae será empate y nadie debe pagar, ¿te parece? –ofreció mientras extendía la mano, esta la miro solo un segundo antes de estrecharla para cerrar el trato.
En el primer piso de la casa había una especie de dojo, los kages del agua y el fuego se posicionaron en el centro del mismo mientras sus compañeros, o por lo menos los que estaban en capacidad, observaban expectantes, Jiraiya solo observaba la escena con cierta aprensión.
-No te vayas a propasar –sugirió de manera casual.
-¡No me digas que hacer Jiraiya! –contestó la rubia con malas pulgas.
-No te lo decía a ti –aclaró el peliblanco con cierta vergüenza.
-¡¿CÓMO?! –Le espeto la ojimel furiosa, el ermitaño se encogió en su sitio.
-Dejen eso, parecen un viejo matrimonio –se quejó el Ottokage provocando un sonrojo y el silencio, que era lo que quería, de parte de ambos ninjas legendarios- ¿Empezamos Tsunade-hime?
-¿Por qué continuas llamándome así? –Le preguntó la rubia un tanto irritada, esa forma de llamarla, más característica de los ancianos, siempre la molesto, parecía que siguieran viéndola solo como la nieta del primer hokage que como lo que era y le había costado llegar a ser.
-Desde mi pelea con Madara sus recuerdos dejaron algo de él en mi mente, demuéstrale a esa parte que ya no eres aquella niña que Hashirama solía llevar en los hombros y que le prometió que cuidaría de su legado y su familia, y consideraré el llamarte por quien realmente eres y no por quienes fueron tus ancestros –dijo con calma el amekage mientras sacaba un pequeño reloj de arena y lo lanzaba a Gaara para que llevará el tiempo, para luego colocarse en el centro del "ring" con las manos metidas en los bolsillos de su pantalón, sin siquiera adoptar una postura ofensiva.
La hokage no sabía bien si estar alerta como debía ser lo normal en su situación, enfadada por los comentarios del enmascarado y su actitud o confundida por sus palabras, opto por no prestarle demasiada y se lanzo contra él, pero llamó su atención cuando vio que el rubio llevaba su mano al pequeño estuche de kunai que llevaba en su cinturón, no le dio demasiada importancia, aunque le sorprendió que fuera a sacar un arma cuando habían acordado que sería una batalla cuerpo a cuerpo. Sin embargo para cierto Uchiha la imagen resultaba sumamente familiar, aunque no podía creer que el rubio fuera a hacer algo así al luchar contra la mismísima hokage, ni la pelirosa ni el ninja copia relacionaron las escenas solo vieron como el Amekage desaparecía del lugar donde estaba en una nube de humo antes de que la hokage lo pulverizaba, la rubia busco alrededor suyo tratando de ubicar al líder del sonido, tras un momento lo vio cruzado de brazos a unos metros de distancia, esta volvió al ataque pero pese a su velocidad cada vez que estaba a unos centímetros de golpearlo este se desvanecía, era frustrante y molesto (En ese momento ya debería haberse dado cuenta de quien se trataba).
El resto de observadores no podían creer lo que sucedía frente a sus ojos, ya era bastante difícil seguir los movimientos de la rubia para muchos, pero era imposible seguir los del rubio que se escapaba de los brutales ataques de la sannin en una leve estela dorada. Sin embargo esto no era lo que tenía sin habla a los espectadores, lo increíble es que veían a la hokage luchar contra el ottokage, pero este no era el único allí, justo detrás de la sannin estaba otro rubio de espaldas a esta, se movía en conjunto con la rubia a solo un centímetro de la misma, y para colmo llevaba un pequeño libro de portada verde en una de sus manos, ni bien este hecho fue claro para todos la vista de los de al hoja se poso sobre el infame ninja copión, que solo se encogió de hombros tan confundido como el resto.
-¿Cómo es posible que no se dé cuenta del otro? –Pudo articular Ino impresionada.
-¿No se han dado cuenta aún? –Preguntó el sannin de los sapos, todos lo miraron interrogantes- no lo miren a él y solo intenten sentir su presencia –les sugirió sin ánimo.
Los shinobis lo miraron confundidos por su respuesta un instante antes de hacer lo que les pidió, solo entonces notaron al lo que se refería, pero no por eso estaban menos impresionados por lo que descubrieron.
-No se siente nada –dijo finalmente el ninja can- no hace ningún sonido, no emana ningún instinto de lucha, ni siquiera puedo sentir su olor –resumió un tanto molesto.
-Eso no es todo –agrego Neji con la voz algo ronca por la sorpresa, llamando la atención sobre él, los presentes notaron que tenía su byakugan activo- no está produciendo chakra, es como si hubiera detenido la circulación de chakra en su cuerpo.
-¡Eso es imposible! –exclamó Gai incrédulo, mientras Kakashi destapaba su sharingan al mismo tiempo que Sasuke activaba el suyo- no puede moverse así sin recurrir a su chakra de alguna forma.
-Lo hace –declaró finalmente el Uchiha- pero por muy poco tiempo, el interludio es tan breve que no puede ser detectado, mi sharingan apenas distingue un breve haz de luz –explicó sin despegar su vista de los rubios- si viéndolo de frente mis ojos no pueden seguirlo es lógico que la hokage no pueda sentirlo, no le da la oportunidad.
-Entonces ¿Por qué no la ataca? –Preguntó el Aburame con un tono que aunque levemente demostraba preocupación.
-Por lo mismo que no nos asesino a nosotros –opinó Shikamaru sin entusiasmo- esa no es su intención.
-¿Estás diciendo que solo está jugando con la Hokage? –Preguntó incrédula la pelirosa.
-No está jugando –declaró firmemente Jiraiya- simplemente está averiguando algo, no importa quién gane o pierda él sabrá todo lo necesita saber con esta batalla.
-¿Qué necesita saber? –preguntó Kurenai intrigada.
-Lo mismo que averiguo cuando lucho con ustedes y cuando lucho conmigo –contestó calmadamente el ermitaño, sorprendiendo a los presentes- él conoce de Tsunade tanto como la mayoría de ustedes, pero solo en una batalla terminara de conocerla y sabrá si la aldea por la que peleo tanto tiempo está en buenas manos.
-Pero él nos derroto de una manera humillante –argumentó el manipulador de madera confundido y un tanto avergonzado, pese a no ser alguien para nada arrogante el perder de una manera semejante conlleva un duro golpe para el orgullo de cualquiera.
-Únete al club –le recomendó el sannin- a mí también me dio una paliza cuando lo… "conocí", pero ganar no es el punto, lo que averiguara a través de la pelea es la clase de persona que eres.
-¿Eso quiere decir que no hará nada más esperar y dejar la batalla en un empate? –Preguntó Lee un tanto dudoso.
-Lo dudo –opinó Jiraiya- por alguna razón quiere ese anillo por lo que seguramente derrotara a Tsunade una vez tenga claro lo que quiere saber.
En el centro del dojo, el cual por cierto iba a necesitar reparaciones luego, la rubia seguía tratando de asestarle un golpe al ojiazul, estaba verdaderamente harta, y no podía evitar pensar que lo que hacía no tenía sentido pero no entendía el porqué.
-Si solo huyes no vas a ganar nada –le dijo finalmente- porque no empiezas a defenderte de una buena vez en lugar de solo escapar –le espetó bastante irritada.
-Si es lo que quieres –dijo una voz tras ella tomándola por sorpresa.
Al voltearse se encontró de frente con el Mizukage que seguía con la nariz metida en el pequeño libro verde, este dio un leve salto quedando a lado del clon que se desvaneció una vez el original llegó a su lado.
-¿Un clon? –dijo incrédula la hokage.
-Van dos minutos –le recordó el enmascarado- si "tú" deseas ganar, te recomiendo que le pongas más entusiasmo –le sugirió mientras pasaba la pagina para continuar su lectura.
Tsunade estaba impresionada, pero no en el buen sentido, ese sujeto se había estado burlando de ella, nada más que su propio autocontrol, uno que solo mantenía cuando estaba en batalla, evitaba que se lanzara con toda su furia. Decidió concentrar todo lo que le quedaba en un único ataque, no solo en su fuerza sino también en su velocidad, debido a su perfecto control de su propio poder podía alcanzar por un instante una velocidad casi equivalente a la del cuarto, pero si no resultaba sería fatal puesto que no le quedaría chakra para otro ataque. Un leve resplandor azul cubrió a la godaime por un instante llamando la atención de todos, luego desapareció, su velocidad era tal que ni siquiera los usuarios de doujutsu fueron capaces de seguirla, lo siguiente que supieron fue que se escucho un golpe en el lugar donde se encontraba el rubio. Al regresar a ver pudieron observar el momento justo en el que la rubia conectaba un derechazo en el rostro del enmascarado, cualquiera que conociera a Tsunade habría apostado a que el rubio atravesaría toda la estructura en dirección del bosque, puesto que ese golpe fue claramente el más fuerte que la rubia hubiera conectado jamás, pero eso no sucedió.
Si bien el golpe empujó al ojiazul una cierta distancia este solo se alejo unos diez metros, aunque destrozando el suelo al dejar dos estelas de arrastre en el lugar donde estaban sus pies destrozando los maderos del suelo, el cual ya tenía bastantes agujeros cortesía de la sannin. Aun así el Ottokage se mantenía en pie con el rostro levemente ladeado por el golpe y un leve resplandor dorado cubriéndolo, regreso a ver en dirección de Tsunade, lentamente llevo su mano a su mandíbula, la cual parecía un poco torcida, y con un sonoro "crack" la regreso a su lugar.
-Me toca –fue todo lo que dijo antes de que el manto dorado se pronunciara en todo su cuerpo con un poco más de intensidad.
¡CRAHS!
Nadie pudo ver bien como, pero el kage de la lluvia apareció detrás de la hokage con el cuerpo ladeado para asestarle una patada desde arriba, la patada impactó con un sonido estruendoso y grotesco, pero lo fue mucho más el impacto de la hokage en el suelo tras recibirlo, ella apenas pudo percatarse de la presencia del ottokage y regresar a verlo antes de sentir el atroz golpe en su espalda. El impacto contra el suelo fue tal que toda la estructura tembló y un cráter de por lo menos un metro de profundidad se produjo en el lugar donde Tsunade se encontraba, se veía casi inconsciente y su protector había caído de su frente, las coletas de su cabello se habían soltado por la fuerza del golpe, provocando que su cabello cayera desordenadamente por su rostro, se movía lentamente pero eran solo inútiles intentos de levantarse.
-Supongo que esto me pertenece –dijo de manera casual retirando con cuidado la sortija del dedo corazón izquierdo de Tsunade y colocándola en el suyo, luego trazó unos sellos su mano se envolvió en chakra de color verde que empezó a fluir a través del cuerpo de la Hokage curando sus heridas más graves, pero se detuvo cuando alguien le tomo de la mano y con cuidado lo apartó de la rubia.
-Esta es mi tarea –dijo simplemente la pelirosa, no fue un reclamo ni un desafió, simplemente le informó por que debía ser ella al que curara a su maestra, el rubio la dejo seguir con lo suyo apoyada por Ino, pero no se apartó del lugar, por el contrario se sentó a lado de las ninjas médico como si esperara algo volviendo su atención al libro que llevaba hace un rato- ¿Qué tiene de interesante ese libro? –Peguntó un tanto curiosa la ojijade.
-Es el primer libro que escribió Jiraiya –explicó simplemente- y en mi opinión el único decente –agregó provocando un sape departe del peliblanco- ¡auch! –se quejó frotando la zona afectada.
-¡Te dije que no te propasaras! –le espetó irritado.
-Ambos sabemos que es demasiado terca como para morirse con eso –se excusó el rubio encogiéndose de hombros.
-Tiene rotas varias costillas, las piernas y los brazos además varios órganos internos dañados –dijo la Yamanaka tras un momento- ¿Cómo pudo afectarle tanto un solo golpe?
-Lo cargó de chakra –explicó Kakashi, que también se había acercado al lugar junto con el resto- el golpe provocó una onda expansiva fracturando el resto de huesos –al concluir su explicación las ninjas estaban impresionadas por la fuerza del ojiazul pero preocupadas por la saludo de su líder, sin embargo el amekage no se decidió por quedarse sin hacer nada. Le paso el libro que leía a la rubia ojiazul y volvió a generar chakra curativo para empezar a recobrar a la ojimiel.
-También es mi tarea –explicó en tono pasivo pero que no dejaba lugar a replicas mientras continuaba con su labor.
-"La historia del ninja Audaz" –leyó en voz alta la Yamanaka al observar la portada del libro que le dejó el enmascarado.
-Deja eso Ino –le sugirió su amiga de ojos verdes- si lo escribió Jiraiya-sama debe ser uno de los sucios libros que Kakashi-sensei siempre lee –opinó un tanto irritada, los mencionados agacharon la cabeza con auras oscuras alrededor suyo murmurando algo acerca de que los jóvenes ya no sabían lo que era el respeto.
-No es nada de eso –corrigió el rubio sin retirarse de lo suyo ni cambiar su expresión- como dije es tal vez el único libro decente que ese viejo pervertido haya escrito, pero no tiene nada que ver con Icha-Icha –explicó con tranquilidad antes de tomar un semblante más melancólico y continuar- era el favorito de mi padre, el quedó tan impresionado con ese libro que su deseo fue que yo llegara a ser igual que el personaje del mismo, no que simplemente me volviera alguien fuerte, si no que pasará lo que pasará jamás me rindiera –les relató terminando de aplicar energía curativa sobre la rubia y retomando su libro de manos de la Yamanaka, ambas médicos lo miraban sumamente impresionadas por su nueva faceta sentimental, al principio lo habían creído alguien tan frío como cualquier asesino pero ahora podían ver su parte humana. Por su parte la hokage se movía incomoda y con cierta lentitud debido al cansancio, puesto que no solo le rompieron varios huesos sino que además gasto la mayor parte de su chakra en la lucha.
-Eres bastante fuerte –elogió la sannin una vez logró, con ayuda de su alumna, levantarse- ahora entiendo el porqué de tú nombre en clave.
-Saru quería creer que algún día yo tomaría el cargo –le explicó con cierta vergüenza el rubio mientras se rascaba la nuca nerviosamente- ahora que ya terminamos con esto, volvamos a lo anterior –continuó poniendo un semblante más serió- seré directo, necesito de su ayuda –ante esto la mayoría puso cara de sorpresa- Pein está intentando liberar a los demonios que tiene capturados para hacerse con su poder, pero en kiri encontré la información acerca de un jutsu de sellado que puede regresar a los bijuu al tótem permanentemente, pero para realizarlo se necesita muchos shinobis con gran resistencia –explicó mientras de su sacaba un pergamino y se lo entregaba a la sannin para que lo revisara.
-Esto requerirá más ninjas de los que tenemos aquí –observó la sannin tras un momento.
-No se preocupe por eso –le dijo con calma el rubio- ya envié un equipo de diez shinobis de cada una de mis aldeas.
-¿Sus aldeas? –Pregunto Yakumo un tanto confundida, hasta donde sabía aquel hombre, era el kage del sonido pero en ese momento habló en plural.
-Desde que derrotó a Pein se convirtió en el Amekage de la aldea de la lluvia también –Informó la Hokage sin retirar la vista del pergamino provocando aun más sorpresa en los presentes pero reparó en algo más- creó que con los que estamos aquí más los veinte que dice que vendrán de sus aldeas tenemos cuarenta y tres más para luchar, solo queda decidir quién luchara –dedujo finalmente.
-Yo voy –dijo decidido Jiraiya.
-De eso nada –le espetó la rubia- aun no estás al cien de tus capacidades, será mejor que seamos los kages los que nos encarguemos de esto –opinó con poca paciencia.
-¿Dices qué sería un estorbo? –Preguntó entornando los ojos.
-En mi opinión –interrumpió el enmascarado antes de que Tsunade contestará- de los que estarán presentes Jiraiya posiblemente sea el más fuerte después de mí y mis aprendices –argumentó con decisión- aun en su estado –agregó viendo que Tsunade intentaba alegar algo, Hinata sintió un pequeño retortijón en el estomago por la confianza que el rubio les tenía a ella y Saya- además en este caso en particular se necesitará toda la ayuda posible –les informo directamente- asimismo no es necesario que se peleen por estar al frente habrá espacio para los que deban estar allí, y obviamente los sannin de konoha, el kazekage y sus hermanos están en la lista –dijo claramente.
-Pero se necesitan cuarenta personas solo para el sellado y usted dijo que solo había enviado a un grupo de diez shinobis desde cada aldea –objetó la legendaria perdedora confundida.
-Así es –admitió el ojiazul impertérrito- diez de la aldea del sonido, diez de la lluvia y diez de la aldea de la niebla –enumeró calmadamente mientras señalaba los protectores en su brazo, apenas en ese momento los presentes repararon bien en lo que estos significaban.
-Eso quiere decir… -intento articular el marionetista de la arena impresionado.
-Soy Ottokage, Amekage y Mizukage de Ottogakure, Amegakure y Kirigakure –completó un tanto incomodó por las miradas que recaían en él- quiten esas caras –pidió un tanto incomodo.
-Disculpa –se excusó Tsunade un tanto dubitativa- pero es que es algo extraño, nunca había sabido de alguien que fuera líder de varias aldeas a la vez, y mucho menos alguien tan joven.
-Yo no lo pedí, pero no me dejaron de otra –dijo en tono de derrota el rubio- además que hay de Gaara, tiene casi la misma edad que yo y… -se tapo la boca de inmediato pero ya fue muy tarde- yo y mi bocota.
-¡¿La misma edad que Gaara?! –Repitió la manipuladora de viento, sorprendida sería decir poco, estaba impactada.
-Tiene dieciséis años –contesto la sannin para dejarlo en claro- los informes del tercero y las fechas que pude conectar me dieron esa información.
-¡Bueno eso no importa! –Dijo un poco cansado de cómo lo estaban mirando los de la hoja y la arena.
-Es verdad –opinó el sannin de los sapos- lo importante ahora es detener a Pein antes de que complete el ritual.
-No –contradijo el rubio llamando la atención de todos- si interrumpimos el ritual los demonios se liberaran, lo mejor es esperar hasta que lleguen los refuerzos y realizar el sellado, así solo tendremos que sellar a uno, tendrán tiempo hasta pasado mañana para aprenderlo.
-Pero si sale antes… -intento objetar el peliblanco.
-Lo detendré –aseguró el ottokage con resolución- pero para eso necesitare de algo de ayuda, junto con los que realizaran el sellado vendrán algunos para ayudar en la lucha, solo faltaba decidir quiénes de ustedes lucharan junto a mi contra Pein.
-Por eso nos atacaste –dedujo Sai con tranquilidad.
-Por eso deje que me atacaran –le corrigió el enmascarado- si los hubiera atacado no estaríamos teniendo esta conversación.
-¿Eso quiere decir que ya sabes quienes lucharan? –Preguntó interesado el Uchiha, todos pusieron su atención en lo que diría el rubio pero este solo ladeo la cabeza.
-Algo así –aclaró inexpresivo- se necesitan diez de ustedes para el sellado y es más sencillo elegirlos y explicarles el porqué en base a quienes estarían mejor fuera de la batalla –explicó antes de dirigir su mirada a sus escuchas- los genjutsus no sirven contra él, Kurenai-san y la chica del clan Kurama estarían en desventaja dentro de la cueva por lo que se quedaran afuera –dijo directamente, las aludidas se sintieron un poco molestas porque se les tomara a menos pero debían admitir que el rubio tenía razón- los kikais del clan Aburame no serán de ninguna utilidad puesto que si intentaran absorber chakra 100% demoníaco los mataría y aunque no fuera así no podrían absorber suficiente como para que fuera de utilidad –Shino asintió con la misma inexpresión de siempre, aunque no pudo evitar sentirse un poco mal por su aparente inutilidad- de la arena solo deben ingresar Gaara y sus hermanos, se complementan bien entre si, así que Baki y Matsuri se quedan –dijo de forma definitiva en cuanto el primero intento replicar Gaara lo detuvo con una mirada y negando con la cabeza- las armas convencionales tampoco serán de mucha utilidad, así que tú también te quedas –le dijo a Tenten, a esta no le hizo gracia la idea pero no discutió- las técnicas del Inuzuka y Akimichi tampoco lograran gran efecto al menos que pongan su vida hasta el límite, pero prefiero evitar eso, ustedes dos serán de mayor utilidad en el sello –añadió señalando a los aludidos, el primero acepto de mala gana pero acepto y el segundo solo asintió- y por último tú –dijo señalando al manipulador de madera- eres bastante fuerte y con grandes habilidades eso no lo negaré, pero eres la clave para que este sello resulte, tu habilidad para sellar el poder de los bijuu, pese a ser menor que la del primero será la clave para canalizar la energía del resto desde el exterior, yo haré el resto desde adentro –le explicó con sosiego, el ex-anbu entendió perfectamente y simplemente asintió.
-¡Espera! –Le llamó la hokage- falta uno.
-Creí que sería demasiado obvio pero lo explicaré –dijo en tono aburrido el amekage- dentro de la guardia necesitaremos toda la ayuda médica posible –explicó dando una significativa mirada a las médico ninjas presentes- a un buen estratega –continuó sin molestarse en señalar a Shikamaru, era claro a quién se refería- Gaara y sus hermanos se complementan perfectamente como para mencionar el porqué los escogí para luchar. Puesto que se enfrentaran al rinnegan también necesitaremos a los usuarios de doujutsu más hábiles disponibles y claro esta a los sannin además de los especialistas en taijutsu y aquel chico de raíz anbu también es bastante hábil –terminó de contar, pero nadie entendió por completo esta nueva explicación así que continuó- esto reduce las opciones a ustedes dos –concluyó señalando a los portadores del byakugan- como dije, es obvio quien se quedará, resultaría un estorbo llevar a…
-¡Un momento! –Interrumpió la maestra del genjutsu con un claro disgusto- puedo aceptar que mis habilidades, las de Yakumo, Shino o incluso Kiba no sean de mayor utilidad dadas las circunstancias –aceptó directamente- pero Hinata no es ni nunca será para nada un estorbo –le espetó echando chispas por los ojos.
-¿Y quién dijo que me refería a ella? –Fue toda la respuesta del Mizukage, ante la cual todos se quedaron mudos temporalmente, espació de tiempo que el líder de la niebla aprovecho para continuar en donde se quedo- acabo de quitarle a Neji un sello que se supone está hecho para durar de por vida, e incluso después de la misma, en este momento su cuerpo apenas está recuperándose del proceso, para el día del ataque apenas estará al 50%, sería un estorbo en la lucha –terminó de explicar- además, aunque no fuera así la elegiría a ella –agregó con convicción, llamando la atención de todos sobre la Hyuuga- fue la única capaz de darme un golpe efectivo y su defensa es perfecta, seguro será de utilidad en contra de Pein.
Como era lógico casi todos se quedaron atontados observando incrédulos a la Hyuuga, que parecía querer esconderse bajo alguna piedra por la vergüenza y tenia las mejillas encendidas (Algunos hábitos jamás se quitan).
-El jutsu requiere de shinobis que tengan mucho chakra y de algunos con mucho control –continuó con su explicación el rubio- la mayoría de los que aportan el chakra ya están en camino junto con algunos que poseen el control, los que faltan para complementar la técnica son ustedes, pero hasta entonces deberán concentrarse en recuperar su energía –terminó de explicar.
-¡Espera! –Le llamó la Yamanaka- primero podrías decirnos…
GGGRRRRRUUUUHHHHH
Gota de sudor general y vista en dirección del Akimichi.
-Gomen –se disculpo avergonzado.
-Ahora recuerdo –dijo lentamente el ottokage- nuestro combate se dio antes de que tuvieran la oportunidad de cenar, me disculpo por eso –se excusó cortésmente con una leve reverencia el rubio- será mejor que coman algo antes de…
"GGGGGGGRRRRRRRHHHHHHHH"
Si el estomago de Chuoji sonó como una bestia salvaje, el del Mizukage en cambio sonó como el rugido de un monstruo en una cueva. Segunda gota de sudor general.
-Que comamos –se auto corrigió el enmascarado sin el más leve atisbo de vergüenza- algo antes de descansar, además creó que te has hecho merecedor a un trago Jiraiya –comentó con la mayor tranquilidad mientras sacaba un pergamino de su pantalón y con unos breves sellos liberaba de golpe el resto de su comida, suficiente como para alimentar al Akimichi por un día completo, o a una veintena de shinobis por una noche, y junto con estas un par de cajas, entre estas una semiabierta, que contenían varias botellas grandes.
Los presentes lo miraron asombrados por su nueva actitud, más cordial y amigable, Jiraiya por su parte solo se acerco a su pupilo un poco apartado del resto del grupo mientras estos recogían las provisiones y se las repartían para empezar a comer. El sannin y el kage de la lluvia tomaron algunas provisiones junto con una caja de sake y se pusieron a charla mientras comían, de vez en cuando se oían pequeñas risas provenientes de los aludidos, llamando la atención de los demás que no escuchaban de lo que trataba la charla, aunque algunos tenían otras cosas en que pensar como para que les importara mucho. Por ejemplo el ninja copia, que estaba un tanto apartado del resto, para que nadie lo viera quitarse la máscara, teniendo verdaderos problemas para intentar masticar su comida.
-¿Cómo hace Naruto para seguir vivo si recibe una dosis diaria de esto? –Se preguntaba en voz alta el ninja copia mientras se sujetaba su afectada mandíbula.
-Es un verdadero misterio –contesto Sai con su típica expresión- los golpes de la fea son demoledores.
-¡¿A QUIÉN LE LLAMAS FEA?! –Le espetó furiosa la peligrosa, el moreno solo levanto las manos frente a él en gesto reconciliador, esta solo se volvió hacia su sensei e hizo una leve reverencia- lo lamento mucho Kakashi-sensei.
-No te preocupes Sakura, no lo hiciste a propósito –le calmo este acercándose de nuevo al grupo, pero le seguía costando trabajo hablar- ¿Podrías? –Preguntó señalando su quijada- Ino no tuvo mucho tiempo para arreglarla bien y me está costando mucho comer.
La pelirosa asintió y tras un momento el ojigris pudo regresar a su lugar, por un momento Sakura intento ver cuando este se retirara la máscara para comer pero retiro esa idea de su mente, hace tiempo que se había resignado a saber lo que su sensei escondía tras esa tela. Al regresar a su sitio noto que Sasuke también había intentado mirar en dirección del misterioso cíclope por un instante pero decidió regresar su vista y sacudir un poco la cabeza, asimilando que ya no eran niños como para seguir con semejante estupidez. Aun así no retiraron la vista de la espalda del Hatake mientras se veía como dirigía su mano hacia su rostro y bajaba su máscara para empezar a alimentarse. Si, definitivamente ellos ya habían superado esa tonta e infantil obsesión por averiguar qué es lo que su sensei les ocultaba.
¡ZUM! ¡CLIC! ¡FLASH!
¿En qué momento había el ottokage llegado frente al Hatake? ¿De dónde había sacado una cámara instantánea? ¿Cómo es qué el ninja copia no previó esto? Eran las grandes interrogantes en la cabeza de todos mientras se quedaban con una cara de desconcierto absoluto al ver como el líder del sonido desaparecía de nuevo y regresaba junto a Jiraiya, en particular Kakashi parecía haber quedado en shock mientras su mente procesaba lo que acababa de suceder, cuando termino de entender la situación, se cubrió nuevamente su rostro y se levanto inmediatamente con intención de recuperar esa foto. Sin embargo fue detenido por el brazo de su ex-alumno ojinegro.
-En estos momentos tienes solo el 30% de tu energía debido a que usaste el Mangekyou Sharingan –le recordó- déjame esto a mi –le sugirió con calma mientras sus ojos se tornaban escarlatas y dos pequeñas estrellas aparecían en el lugar de sus irises, Kakashi observo la actitud sería, concentrada y decidida del moreno un momento antes de asentir.
-Espera –intervino la ojijade- yo también voy –dijo con decisión.
-Conmigo basta –dijo simplemente antes de desaparecer y aparecer frente a los convocadores de sapos.
Todos observaron expectantes por un momento mientras rubio y moreno tenían un intenso duelo de miradas, luego un breve intercambio de palabras y luego… el Uchiha aceptaba una copa de sake mientras se sentaba junto al rubio y ambos se quedaban observando la fotografía con lo que parecía ser una expresión impresionada. Mientras, a los demás se les caía la quijada al suelo y a Kakashi le brotaba una cascada de lagrimas desde su ojo.
-Lo dicho, un traidor siempre será un traidor –murmuró Kiba observando la escena, algunos asintieron aunque internamente todos tenían una enorme curiosidad por ver lo que aparecía en aquella foto, la ninja médico del equipo siete incluso hizo ademán de levantarse para ir en dirección de donde se encontraba el miembro de su equipo pero un aura oscura de peligro que se sintió cerca la detuvo.
-¿Qué crees que haces Sakura? –Se escuchó detrás de ella a Kakashi con una voz ronca y una expresión muy parecida a la que el capitán Yamato usaba para intimidar a Naruto, aunque cubierta en mayor parte por máscara cumplió su cometido, la pelirosa se sentó de inmediato con una risilla nerviosa mientras se rascaba la nuca antes de dejar caer sus hombros en gesto desilusionado.
Un rato después, luego de otro intercambio de palabras durante el cual el rubio se rió un poco y, para asombro de todos, el Uchiha también soltó unas leves carcajadas, ambos hicieron un gesto de concordancia y el Uchiha tomo la foto de su sensei entre dos dedos y al momento esta se calcino.
-¡NOOOOOOOOOO! –Fue un grito al unísono de casi todos los que observaron la escena, aunque Kakashi pareció relajarse cuando la vio su mirada reflejo asombro ante lo ocurrido, incluso algunos de sus camaradas y la misma Hokage se habían levantado de sus asientos al percibir la escena y como la oportunidad de saber cuál era el secreto en el rostro del Hatake se esfumaba.
Los únicos que no reaccionaron fueron claro está, Neji, por guardar la apariencia y decoro, Shino, por algo parecido, Shikamaru, porque era demasiado problemático y Sai porque la verdad no sabía cómo demostrar interés aunque la verdad si sentía curiosidad por saber cómo se veía el legendario Hatake Kakashi. Una vez hecho esto Sasuke regreso con su grupo, por tanto su típica expresión de indiferencia, una vez se sentó notó como todas las miradas se centraban en él, casi todas de ansiedad, como si esperaran que dijera algo, algunas mal disimuladas de reprobación y la de su sensei que parecía algo dolido.
-Quita esa cara Kakashi –le dijo directamente un tanto irritado- o esa mirada de tu ojo, no era probable que lograra hacerlo dejar la foto por la fuerza así que simplemente lo persuadí de que la quemara tras una plática –explicó de manera simple, sin variar su expresión.
-Pero aun así la viste –argumentó su pelirosa compañera, más que un argumento parecía como si quisiera confirmar esa información, por respuesta el Uchiha puso una de sus medias sonrisas de superioridad pero no dijo nada, cosa que su sensei agradeció.
-Iré a hablar con esos dos acerca de la estrategia que seguiremos los próximos días –dijo con voz casual la sannin de las babosas mientras se levantaba en dirección de los mencionados dando el asunto por terminado, el resto de los shinobis asintió en concordancia sin decir nada- por cierto será mejor que duerman, por esta noche no nos preocuparemos de las guaridas.
Nadie discutió eso, todos salieron en dirección al segundo piso de la casa dejando a los poderosos shinobis y viejos amigos con sus asuntos. La rubia llegó frente a ambos amigos mientras estos se servían otra copa de sake y charlaban animadamente, Tsunade noto que aunque el mizukage bebía lo mismo o incluso más que Jiraiya no parecía afectarle tanto, en todo caso le sorprendió, y hasta cierto punto le molesto, el hecho de que estuvieran bebiendo tan tranquilamente cuando tenían una crisis semejante entre manos, se detuvo frente a ambos y les arrebato la botella antes de que el su compañero se sirviera otra ronda.
-¡¿Les parece que este es el momento para estar bebiendo?! –Les espetó claramente irritada mientras agitaba la botella frente a sus ojos regando un poco del líquido.
-Tsunade –le dijo despacio y porque no decirlo con un poco de preocupación el sannin de los sapos- ese sake es de la reserva privada del Raikage, vale lo que pesa en oro así que… -le explicó con cuidado pero fue cortado a la mitad de su dialogo bruscamente.
-ESO NO ME… ¿en serio? –Preguntó de repente con genuino interés mientras observaba atentamente la botella que tenía en sus manos- había escuchado que ese hombre mandaba a pedir su sake desde una provincia reconocida por especializarse en hacerlo y que lo guardaba como un tesoro.
-Por eso es más fácil robarlo mientras lo transportan mercaderes desde aquella provincia hasta la las costas del país del rayo –le informó con naturalidad el ottokage.
-¡¿Lo robaste?! –Le preguntó incrédula la sannin.
-¡Claro que no! –Contestó este indignado- solo me tope con el por casualidad, pero es una larga historia ¿Por qué no te sirves una copa mientras les cuento? –le sugirió mientras le tendía un de las copas para que se sirviera.
-¡¿Están locos?! ¡Soy la hokage no puedo ponerme a beber en un momento como este!
(¿Por qué eso me suena de alguna parte?)
-¿Así que lo derrotaste y te dio el sake como obsequio? Hic, que gracioso jijijiji –opinó la sannin de las babosas con cierta burla, una voz bastante tomada y muy colorada.
-Tal vez para ti, pero fue a mí al que estaban cazando solo porque un idiota se dejó encamar un barco lleno de sake robado por unos traficantes de licor –le recordó el mizukage un tanto molesto por el recuerdo, él también estaba un tanto colorado pero mucho menos que cualquiera de los sannin.
-No, de verdad es muy gracioso jejejeje –opinó Jiraiya mientras sonreía.
-Nadie te preguntó –le espetó el rubio, ambos se quedaron viendo un momento como si fueran a lanzarse contra el otro a golpes antes de…
-JAJAJAJAJAJAJA
-JAJAJAJAJAJAJA
-JAJAJAJAJAJAJA –por alguna razón a Tsunade también le pareció muy graciosa la escena.
-En realidad no fue tan gracioso como lo que nos paso en aquel cabaret en la aldea de las aguas termales –recordó el ottokage con una sonrisa.
-Oye, oye, oye, oye esa es información delicada –le avisó un poco nervioso el sannin- además creía que aun estabas molesto por eso –opinó un tanto intrigado.
-Bueno fue hace ya varios años como para seguir molesto ¿No te parece? –Dijo con una sonrisa maliciosa.
-Si… claro… -contestó este con desconfianza.
-Solo por que me dejaste con la cuenta en aquel antro de mala muerte con aquella horda de gorilas molestos, en la que unos querían que pagará la cuenta y otros exigían mi cabeza por al dichosa ofensa que…
-No es necesario que relates todos los detalles –le interrumpió el peliblanco bastante preocupado dirigiéndole una mirada significativa a la rubia que no se perdía detalle de la narración.
-Tienes razón –admitió el rubio, el sannin suspiró aliviado- es solo que no puedo creer que no supieras que aquella era la mujer del dueño del bar, si hasta tenía la sortija y todo –agregó de último en forma casual mientras se servía otra copa.
El peliblanco se quedo paralizado, un poderoso instinto asesino empezó a emerger desde la rubia, en el último momento logro agacharse dejando que el puño de esta destrozara la pared en al que estaba apoyado, luego empezó un pequeño juego del gato y el ratón mientras el, o mejor dicho, la gata seguía al ratón peliblanco por todo el dojo, con bastante agilidad pese al estado de ebriedad que ambos sufrían. El Mizukage solo observaba la escena con una sonrisa de oreja a oreja como si fuera una divertida comedia dando sorbos ocasionales a su sake.
-Ahora estamos a mano por lo de la cuenta –dijo en voz baja mientras veía como el "ratón" hacía un espectacular pirueta para librarse de una arremetida de la "gata"- aunque bien visto, esta es una buena oportunidad para arreglar la situación de esos dos, si sigo esperando seguro alcanzare su edad antes de que suceda algo –opinó con una sonrisa tan maliciosa que hubiera hecho quedar en vergüenza a Orochimaru
