Emma abrió los ojos, la luz que entraba por la ventana era demasiado fuerte, el dolor que registraba en su cabeza era demasiado persistente, le tomó varios segundos asimilar el lugar en el que se encontraba, no era su habitación, de pronto lo recordó, estaba en casa de Mary Margaret y David en Vancouver. Con una almohada cubrió su cabeza y trató de recordar los hechos de la noche anterior. Se habían quedado Ruby, Killian y ella bebiendo una botella de tequila.
¡Killian! tuvo un vago recuerdo de haberlo tenido realmente cerca en algún momento aquella noche y de haber recostado su cabeza en su hombro. El siguiente recuerdo era ya estando en la cama y el despertándola para explicarle algo sobre la papelera junto a la cama. Instintivamente se tocó el cuerpo y notó aliviada que tenía ropa, se sentó en la cama demasiado rápido, el dolor de cabeza lo recordó demasiado tarde, vio su atuendo y aún tenía la ropa de la noche anterior se inclinó ligeramente en la cama y vio que la papelera aún estaba donde Killian la había dejado, ella sonrió ligeramente. De pronto notó en la mesita junto a la cama un vaso de agua con una pastilla al lado y una nota.
"Buenos días, un Advil para el dolor de cabeza. Por favor bebe mucho líquido hoy. Killian Jones"
Emma tomó la pastilla y la metió en su boca, luego se bebió el vaso de agua completo y tomó la nota en sus manos, se recostó en las almohadas y la miró fijo por varios minutos, leía una y otra vez el nombre "Killian Jones" ¿Quién es Killian Jones? Luego de darse un baño y sentirse a un 70% de normalidad bajó las escaleras y se dirigió a la cocina. Echó un vistazo a Ruby que aún dormía en la sala, se quedó varios segundos inspeccionando donde habría colocado Killian para Ruby la pastilla, el vaso de agua y la nota, pero no logró verlo en ninguna parte. De pronto Ruby comenzó a moverse.
"Emma querida, ¿eres tú?" preguntó aún enrollada en la frazada y sin abrir los ojos.
"Buenos días. ¿Quieres un Advil o ya tomaste uno?" preguntó Emma más por curiosidad que por preocupación.
"Te amaré por siempre si me traes una gloriosa pastilla de esas" dijo la chica cubriendo su cara de la luz. Emma volvió a su habitación, seguramente Killian había conseguido la pastilla en el baño y así fue. A Emma no le gustaba sobre analizar las cosas, pero no podía evitar preguntarse porque él había decidido tener ese gesto con ella y no con Ruby. Y volvió a crearse la misma pregunta en su cabeza ¿Quién es Killian Jones?
Luego de dar la pastilla a Ruby entró en la cocina encontrando el desayuno listo para ser consumido luego de un leve calentamiento en el milagroso microondas. Miró el reloj en la pared, eran las 9a.m. Ruby entró de pronto en la cocina "Mary Margaret es la persona más considerada del mundo" dijo mirando su plato de desayuno servido, la chica procedió a calentarlo también. Emma sacó de la nevera un jugo y sirvió dos vasos. "Killian fue muy considerado acostándonos a dormir" dijo la chica metiendo el primer bocado en su boca.
"Pues se la pasa diciendo que es un caballero" agregó Emma.
"Y lo es, cuando le conviene" respondió Ruby entre risas.
"Ruby…¿Quién es Killian Jones?" preguntó Emma con cuidado. Una gran sonrisa se dibujo en la cara de Ruby.
"Oh querida, Killian Jones es ese hombre que buscas cuando quieres divertirte. Y te aseguro que puede ser muy divertido sino esperas pasar más de una hora o dos con él" dijo guiñando un ojo.
"¿Me lo aseguras?" preguntó Emma entendiendo muy bien lo que quería decir.
"A cualquier otra persona se lo negaría una y otra vez, nunca a ti Emma. Estuve en esa cama, y dios que fue glorioso" dijo cerrando los ojos evidentemente trayendo el recuerdo a su mente. Emma se atragantó con la comida y Ruby comenzó a reir "Fue hace más de un año. Estábamos muy tomados, luego de varias semanas incómodas conversamos y decidimos que nos llevamos mejor como amigos, lo acababa de conocer, él y David trabajaban juntos. Seguimos siendo compañeros de fiestas y nos presentábamos gente mutuamente, créeme que Killian no me interesa en lo más mínimo. Pero quien en su sano juicio puede resistirse a ese hombre, tienes que dejarte llevar aunque sea una vez" terminó guiñándole el ojo nuevamente.
"¿Nunca ha tenido una relación?" preguntó Emma con curiosidad pero cuidando el tono con el que preguntaba.
"No desde que lo conozco, nunca una que durase más de dos o tres semanas" respondió la chica y Emma consideraba las palabras cuando ella continuó "Él está en busca de algo. Pero no creo que ni el mismo sepa que es. Una vez me dijo que quería conocer una mujer que lo sacara de su zona cómoda, que lo hiciera sentir cómo que todo lo demás es pequeño excepto ella…Yo le dije que buscaba un imposible y él solo encogió los hombros y me sonrió"
Emma quería seguir indagando, pero temía que si lo hacía nadie pararía a Ruby haciendo chistes sobre su interés por Killian. Y la verdad no estaba muy segura que había traído este interés repentino por esta persona, así que no había caso en seguir insistiendo. Luego de desayunar Ruby se disculpó y le explicó que debía ir a hacer algunas diligencias, no se fue sin antes dejarle una llave de la casa y un fuerte abrazo. Emma se encontró de pronto sola en esta casa extraña, había conseguido un libro y se había recostado a leerlo, cuando de pronto sonó el timbre. Caminó hasta la puerta y la abrió encontrándose con los ojos azules de Killian Jones. El hombre pasó sin esperar ser invitado.
"Ruby tenía razón, estás sola" dijo mirando a su alrededor.
"Disculpa, Pasa adelante… ¿Qué te dijo Ruby?" dijo Emma aún sosteniendo la puerta abierta.
"Me escribió que te encontrabas sola y posiblemente aburrida. Y vine a entretenerte" expresó como si era algo obvio.
"Gracias por tu… ¿consideración? Pero no necesito ser…entretenida" iba a matar a Ruby tan pronto la viera. De pronto él teléfono de Killian comenzó a sonar, lo sacó del bolsillo y vio la pantalla, cuando Emma iba a decir algo el levanto un dedo en señal de hacer silencio y atendió la llamada. Ella lo miraba incrédula, ¿él quien se cree que es?
"Milady…Sí….Justo la tengo en frente" dijo mirando Emma a los ojos y ella levantó una ceja "Por supuesto que no es problema. Gracias por pensar en mí…La devolveré sana y salva" Killian cerró la llamada y volvió a guardar el teléfono en su bolsillo antes de mirar nuevamente a Emma "Era Mary Margaret, me preguntó si no era molestia que te lleve a almorzar. Se va a demorar más de lo que esperaba" Emma lo miraba con el ceño fruncido parpadeando los ojos repetidamente ¿qué todo el mundo se volvió loco?
"No gracias, estoy bien" respondió cuando encontró las palabras.
"Todo el mundo se preocupa por ti. Creo que me lo han contagiado, así que no me voy a ir de aquí a menos que salgas conmigo a almorzar ó nos quedamos aquí y te cocino el almuerzo" dijo con una sonrisa. Emma estudió sus dos opciones.
"¿Nos quedamos aquí?" su respuesta sonó más como una pregunta, pero la imagen que se hizo en su mente sentándose en un restaurante con este hombre lucía más como una cita que otra cosa, y prefería evitarlo.
"Bien ¿Qué te parece si caminamos hasta mi casa para cocinarte algo?" preguntó Killian ladeando la cabeza y rascándose detrás de la oreja.
"Aquí también hay una cocina" respondió demasiado rápido como para no lucir nerviosa y odió el momento en el que Killian lo notó y una sonrisita se posó en su rostro.
"Pero me sentiría más a gusto cocinando en mi propia cocina con mi propia comida" decía casi en un susurro mientras se acercaba lentamente a Emma sobrepasando su espacio personal, se detuvo a pocos centímetros de ella "Te prometo que soy muy buen cocinero"
Emma lo miraba fijo, ya había tratado antes con hombre coquetos, y lo último que puedes lucir es nerviosa o afectada por su coqueteo, y era realmente difícil no afectarse con ese rostro tan cerca del tuyo "La verdad estoy bien, no quiero molestar, debes tener mil cosas que hacer. Yo me como cualquier cosa que consiga aquí" dijo frunciendo el ceño rodeando a Killian para alejarse de él.
"No es ninguna molestia…Tengo el día libre y me caería bien un poco de compañía" dijo mientras la miraba con una suave sonrisa, tratando de manejar esta situación que se le hacía realmente extraña, no recordaba la última vez que una mujer se negaba a pasar tiempo con él, y eso era refrescante, lo hacía querer con más ganas pasar tiempo con ella. Emma lo miró por varios segundos, el levantó las cejas expectante y ella soltó el aire que no sabía que estaba reteniendo.
"Está bien…déjame ir por mis cosas" dijo finalmente torciendo los ojos. Y se fue escaleras arriba, metió su teléfono en el bolsillo y se colocó la chaqueta. Entró al baño y se miró en el espejo, cuando estaba considerando recoger su cabello se regañó mentalmente, no iba a arreglarse para Killian Jones. Ella solo estaba aquí por un par de semanas, y no tenía tiempo para dedicar a un hombre. Salió de la habitación y se encontró abajo con Killian nuevamente y juntos salieron de la casa.
"¿Y por qué es que vives tan cerca de David?" preguntó Emma con curiosidad.
"Estas casas las paga el estudio, así que algunos vivimos en esta misma urbanización" respondió con naturalidad antes de preguntar "¿Y cómo te sientes?" Emma lució confundida por la pregunta y él se sonrió "te bebiste una botella de tequila anoche" ella se sonrió con comprensión.
"No me siento aún al 100%, pero no me tomé una botella de tequila" respondió.
"Por lo menos media botella" agregó Killian riendo.
"Oye tu también tomaste, así que eso divide la botella en 3 partes iguales"
"No. Yo comencé a tomar, cuando noté que era en serio que se la beberían toda, deje de hacerlo. Alguien tenía que ser el responsable" dijo Killian fingiendo seriedad.
"No te imagino como una persona responsable" agregó Emma con honestidad.
"A pesar de lo que diga el internet y las redes sociales. Soy una persona bastante responsable" agregó Killian luego de fingirse ofendido.
"Pues no sé que dice el internet o las redes sociales de ti, pero voy a hacer una nota mental para buscarlo"
"No todo lo que lees ahí es verdad. Preferiría que me conozcas por mí y no por lo que otros dicen de mí" dijo serio.
"¿Sabes que solo estas acrecentando mi curiosidad?" le preguntó Emma con una sonrisa.
"Entonces las cosas van mejor de lo que pensaba" dijo en voz alta pero parecía más dirigido así mismo que para ella, antes de que Emma pudiera construir una oración coherente el sacó unas llaves de su bolsillo y agregó "Ya estamos aquí".
Entraron a la casa de Killian, que arquitectónicamente hablando era idéntica a la de David y Mary Margaret, la decoración era diferente, más bien con un tema naútico. Cuadros de barcos en las paredes y algún barco a escala de madera por aquí y por allá. Al fondo, las puertas de vidrio que en la otra casa te dirigían al hermoso patio, aquí daban una vista perfecta del agua, un pequeño barco de velero se podía ver amarrado al pequeño puerto que era parte del patio de esta casa. Emma estaba fascinada, todo estaba perfectamente limpio y ordenado, aunque no se lo hubiese imaginado así, ahora podía notar que esta casa era muy Killian Jones.
"Tú tienes más de unas pocas semanas viviendo aquí" dijo Emma mirando a su alrededor y luego encontrándose con la mirada de Killian.
"¿Por qué lo dices?"
"Mi trabajo es encontrar personas, y alguien que tiene una o dos semanas viviendo en un lugar no lo tendría tan perfectamente decorado, ni tuviese un barco atado en el patio, esta es la casa de alguien que vive aquí" explicó la chica, él solo le sonrió admirando lo inteligente y perspicaz que era.
"Yo tengo casi 6 meses aquí…David acaba de ser agregado al elenco, ya yo tengo varios meses en el show" respondió entrando en la cocina.
"¿De verdad vas a cocinar? Eso es mucha molestia, si quieres pedimos algo" preguntó Emma cuando lo vio abriendo la nevera.
"No no, no te preocupes. Prometí cocinar, y yo cumplo mis promesas" sacó una jarra de agua de la nevera y llenó un vaso, luego lo colocó frente a ella en el mesón que dividía la cocina del salón "Necesitas hidratarte para que vuelvas a estar al 100%...Bébelo" dijo antes de voltearse y volver a abrir la nevera para sacar alimentos. Emma miró el vaso de agua y se lo bebió completo.
"Gracias por anoche. Llevarme hasta la cama, arroparme, la papelera, la pastilla, el vaso de agua…todo" dijo Emma con suavidad enumerando todas las cosas por las que le estaba agradeciendo, él la miró serio pero intensamente.
"Siempre a la orden. Cuando sea que necesites ser cargada hasta una cama puedo estar ahí para ayudarte" lo último lo dijo con una sonrisa. Emma le torció los ojos pero no pudo evitar la sonrisa tonta que se posó en su cara.
Ella se ofreció a ayudarlo, él le prohibió llevar a cabo cualquier tarea que implicase el uso de cuchillos, ya que según él ella había demostrado ser un peligro para ella misma con ellos. Así que cual asistente de cocina iba limpiando todo lo que él ensuciaba. Killian había enrollado las mangas de su camisa hasta el codo para cocinar con más libertad, y fue entonces cuando Emma lo notó, ella estaba limpiando un plato cuando él introdujo su mano derecha en el agua, y en su muñeca de forma ascendente se podía leer en un pequeño tatuaje un nombre.
"¿Quién es Milah?" preguntó y pudo notar como él se puso tenso.
"Alguien del pasado" respondió serio y sin mirarla.
"¿En dónde está?" preguntó antes de poder detener sus palabras.
"Se ha ido" respondió sin dejar de mirar la salsa que cocinaba
"Lo siento mucho" agregó Emma "Ruby me dijo que no conseguías en otras mujeres lo que buscas ¿Es ella lo que buscas? ¿Alguien como ella?"
"Para alguien que nunca se ha enamorado eres bastante perceptiva" respondió serio.
"Tal vez si lo estuve, una vez" se miraban fijo a los ojos.
"Bien, esto ya está listo. Ayúdame a poner la mesa" dijo él finalmente, ella no agregó más nada, porque definitivamente necesitaban un cambio de humor, tomó los vasos que él puso en sus manos, el tomó unos cubiertos y servilletas y la dirigió a una mesa que se encontraba en el patio exterior, en el pequeño jardín que lindaba con el agua. Ella tomó asiento y el volvió con dos platos de espaguetis y salsa.
"No te vayas a molestar con Ruby por decirme lo que me dijo, la verdad yo estaba haciendo preguntas" dijo Emma cuando lo tuvo sentado en frente.
"La conozco amor, sé que si te dijo algo es porque confía mucho en ti" dijo mirándola a los ojos con seriedad, pero luego en su cara se posó una media sonrisa y agregó "Cuando tengas preguntas sobre mí, estoy aquí dispuesto a responderlas todas…Lo que te dije hace un rato fue en serio, prefiero que me conozcas por mí y no por lo que los demás opinen de mí…Y ya que nos encontramos en el tema ¿Quién eres tú Swan?"
"¿No te gustaría saberlo?" preguntó Emma con una sonrisa.
"¿Quizás me gustaría?" fue la respuesta que Killian dio, con ese gesto coqueto que le salía con tanta naturalidad. Emma abrió su boca para responder pero su teléfono comenzó a sonar, dejó los cubiertos en la mesa y atendió.
Era Mary Margaret disculpándose por no haberla llamado antes, iba a llamarla justo después que a Killian, pero algo había ocurrido y fue hasta este momento que logró llamarla. Emma realmente agradeció la interrupción, se estaba dejando llevar por el coqueteo de Killian, y eso era peligroso. Cuando colgó el teléfono explicó a Killian la llamada y procedió a probar su comida.
"Esto está realmente bueno" dijo saboreando el delicioso plato de pasta que Killian había cocinado.
"Te dije que soy realmente bueno en la cocina" respondió él con una sonrisa.
"Me imagino que es una de tus estrategias para atraer a las mujeres" dijo ella con una sonrisa y el soltó una risa.
"No necesito de ese tipo de estrategias para atraer a una mujer. La verdad no suelo cocinar para ninguna mujer, prefiero compartir esa parte de mí con la gente en la que confío"
"¿Confías en mi?" preguntó Emma sin darse cuenta.
"Lo hago. Desde el momento en el que me amenazaste con cortarme una mano" dijo riendo metiendo otro bocado en su boca. Emma se sonrió recordando el momento en el que lo conoció el día anterior. Terminaron de almorzar siguiendo una conversación amena y superficial, Emma se sentía bastante cómoda con Killian, y eso era nuevo y agradable. Ella se ofreció a lavar los platos y cuando casi se peleaban por quien debía lavar los platos, el teléfono de Killian comenzó a sonar. Él se disculpo y salió al patio a contestar la llamada. Ella aprovecho para lavar los platos. Cuando él regresó ya ella estaba secando.
"Swan, no debiste hacerlo. Eres mi invitada, yo debo atenderte a ti" dijo mientras tomaba el plato que Emma secaba y lo colocó en el mesón, luego le quitó el trapo de las manos. Ella lo observaba con cuidado, su corazón comenzó a latir un poco más rápido. La tomó por una de las manos y la haló suavemente fuera de la cocina. La arrastró hacia el patio, y pronto notó que la llevaba al barco "Quiero enseñarte algo" Era un barco pequeño blanco de dos velas. Y Killian la estaba llevando tomada de la mano, no pensó siquiera en dejar de sostener su mano, se sentía bien. Cuando estaban frente al barco él anunció "Te presento el Jolly Roger"
"¿En serio?" preguntó Emma levantando las cejas, Killian la miró sin entender la pregunta "Tú trabajo es actuar como el Capitán Garfio, y llamas a tu barco el Jolly Roger" Killian soltó una risita.
"Lo compré hace poco, y me pareció el nombre más adecuado para ella" respondió sonriente, amaba ese barco, se le notaba en la cara "Ven, vamos a sentarnos aquí" dijo mientras daba un paso dentro del bote y le ayudaba a ella a dar un paso dentro también. Se sentaron en el asiento que se encontraba en la popa, era un asiento pequeño en el que quedaban bastante juntos uno al lado del otro. "¿No es hermosa?"
"Lo es" respondió Emma con una sonrisa, el barco era hermoso, el paisaje que tenía en frente también, y no podía quejarse por la compañía.
"¿Te puedo hacer una pregunta?, Swan" dijo y Emma asintió en silencio mirándolo a los ojos "¿Qué cosas le preguntaste a Ruby sobre mí? Me gustaría responder esas preguntas yo mismo" Emma lo miró con cuidado, no veía nada de malo en escucharlo.
"Le pregunté quién eras tú y por su respuesta noté que no eres del tipo que tiene relaciones románticas, eso también se lo pregunté" respondió Emma, él la miraba fascinado, quizás ella misma no lo sabía, pero esas dos preguntas podían significar un ligero interés romántico en él y eso lo llenaba de esperanzas.
"Bien amor, Killian Jones es un hombre solitario, que la mayoría de las veces busca compañía en las personas equivocadas, un hombre endemoniadamente atractivo con una apreciación propia demasiado alta para su propio bien. Y con respecto a mis relaciones, si soy del tipo de tener relaciones románticas, solo que las mujeres que he conocido no son la persona correcta" respondió mirándola a los ojos.
"¿Y cómo lo sabes si no les das una oportunidad?"
"Las mujeres interesantes lo son desde la primera mirada, desde la primera amenaza de cortar tu mano o partirte un dedo" dijo con una sonrisa.
"¿Me estas llamando interesante?" pregunto Emma con una sonrisa picara.
"Lo estoy haciendo. Mira amor, yo no quiero darle una oportunidad a nadie. Quiero que alguien me dé una oportunidad a mí" Lo último lo dijo lentamente y casi en un susurro acercándose a ella. Emma estaba segura que si la besaba se lo iba a permitir, no tenía nada que perder, solo estaría dos semanas aquí, y realmente quería besarlo, lo tenía demasiado cerca, no pensaba con claridad, su mirada pasaba de sus ojos a su boca. De pronto escucharon una voz cantarina.
"Killian..."
"Mierda" dijo él poniéndose de pie en seguida.
"Ahí estás…." Dijo la chica cuando lo vio, estaba cerca del barco y finalmente vio a Emma "¿Quién es ella?" preguntó frunciendo el ceño.
"¿Qué haces aquí? ¿Cómo entraste?" preguntó Killian evidentemente molesto y con el ceño fruncido. Antes de que la chica pudiese responder Emma se puso de pie, más rápido de lo que pensó humanamente posible salió del barco seguida de cerca por Killian. "Emma, ¿A dónde vas?"
"Killian, no me ignores ¿Quién es ella?" preguntó la chica nuevamente, Emma se detuvo y la enfrentó.
"Hola, no soy nadie. Ya tengo que irme" dijo mirandola y fingiendo una sonrisa, luego se volteó a mirar a Killian "Gracias por todo" y siguió con paso firme hacia la puerta. Sentía los pasos de Killian detrás de ella, la chica seguía diciendo cosas al hombre y él la ignoraba por completo.
"Hazme el favor de esperar aquí afuera" dijo finalmente Killian con voz de mando. La chica se quedó en su lugar y él cerró la puerta de vidrio al entrar detrás de Emma "¿A dónde vas?" volvió a preguntar con una voz que sonaba más bien desesperada.
"Voy a casa" dijo Emma volteándose para verlo a la cara fingiendo tranquilidad "Tienes visita, es lo mejor" Cuando iba a darle la espalda nuevamente él la tomó por uno de sus brazos y se colocó frente a ella, muy cerca, demasiado cerca, sus narices casi se tocaban.
"¿Vas a ignorar el hecho que casi nos besamos?" preguntó casi en un susurro con la voz ronca.
"Voy a ignorar el hecho de que casi nos besamos y nos interrumpió una de tus novias" respondió ella casi en un susurro también, pero no se alejó.
"Ella no es nadie…No te vayas…Dos minutos y la saco de esta casa" dijo pero Emma negó lentamente con la cabeza.
"Me tengo que ir" dijo separándose de él, agarró la chaqueta del perchero y salió por la puerta sin mirar atrás.
