Killian despertó al otro día con el sonido del despertador, pero pronto notó que por primera vez en mucho tiempo había despertado con una sonrisa. Y era una sonrisa que nada parecía hacerla desaparecer, no era ningún tonto sabía que le faltaba mucho para ganarse el corazón de Emma, pero cuando menos el beso había significado que ella empezaba a verlo de otra forma, de la forma que él quiere que ella lo vea, como una posibilidad.

Hoy no buscaría a David, seguramente él ya estaba en el set, porque hoy tenían horarios distintos. Tan pronto estuvo listo salió de la casa, subió a su auto aún con una sonrisa y miró a la distancia la casa de David, preguntándose cuáles serían los planes de Emma para el día de hoy, cuando menos ya tenía como preguntarle, pero la dejaría descansar, era muy importante para él no abusar de la confianza que le había dado Emma. Ya había comprendido que la única manera de hacer las cosas bien era llevar todo al paso de ella. Miró la hora, era mediodía, había dormido bastante, se lo permitía cuando podía, a veces pasaba noches enteras filmando, o viajando de una ciudad a otra.

Llegó al set, fue directo al tráiler de vestuario, para luego ir al de maquillaje con un café en la mano. Tenía una escena romántica con su interés amoroso en el show, y aunque no se sentía con muchas ganas de besar la boca de alguien más que no fuera Emma el día de hoy, cuando menos sabía que podía usar estos sentimientos para hacer funcionar esta escena. Revisaba el guión una vez más mientras lo peinaban, ya habían puesto en su rostro el maquillaje de ojos delineados del Capitán Garfio, siempre lo hacía sentirse más osado, cuando de pronto abrieron la puerta y dos chicas entraron en el tráiler.

"Killian…no sabía que estabas aquí" escuchó la voz de Ruby, dejó de mirar el guión y miró hacia el espejo para verla a través de él, pero para su sorpresa lo primero con lo que se encontró fue con los verdes ojos de Emma "Le estoy dando un pequeño tour a Emma"

"¿Swan? Que grata sorpresa verte aquí" dijo con una enorme sonrisa. De prono sintió un golpe en el hombro.

"Hola Ruby ¿Cómo estás? Muy bien Killian ¿Y tú?" fingió Ruby tener la conversación consigo misma. Logrando que todos en el tráiler soltaran una risa.

"Te veo casi todos los días de mi vida, amor. Permíteme embelesarme con la visión que Emma es" respondió él volviendo su mirada nuevamente a Emma que estaba sonrojada y sonreía tímidamente.

"Cuando hay santos nuevos…." Fue la respuesta de Ruby entre risas "Voy a buscarnos un café, espera aquí un momento" dijo mirando a Emma y apuntándole la silla junto a Killian. Emma estuvo a punto de protestar pero Killian la interrumpió antes de que lo hiciera.

"¿Cómo pasaste la noche, amor?" preguntó mirándola con interés.

"Bastante bien, gracias" respondió tomando asiento y mirándolo a través del espejo. Todavía estaba una señora peinándolo "Te ves diferente" agregó.

"Oh, estoy en disfraz y maquillaje completos del endemoniadamente apuesto Capitán Garfio" respondió con una sonrisa guiñándole un ojo. Ella no pudo evitar sonreír, ni siquiera la persona que lo peinaba pudo evitar sonreír.

"Ya veo que solo acentúa tu arrogancia" dijo Emma sonriendo, él le devolvió la sonrisa, ella parecía de buen humor, eso era bueno. Terminaron de peinarlo y la señora dejó el tráiler dejándolos solos.

"De verdad me agrada mucho encontrarte aquí" agregó Killian ya mirándola de frente con intensidad.

"David insistió que viniéramos con él" respondió ella mirándolo de la misma forma.

"¿Y cuáles son tus planes para esta noche?" preguntó envalentonado por la mirada que le daba Emma, pero pronto supo que había sido un error, Emma dejo de mirarlo y fijo su mirada en cualquier otra cosa.

"Killian, yo vine a Vancouver a compartir con mis amigos no a tener citas. Mi vida está en Boston y la tuya evidentemente esta aquí, ni siquiera vivimos en el mismo país" dijo mientras se ponía de pie y abría la puerta del tráiler, Killian la seguía con la mirada "Voy a buscar a Ruby"

"Ya veo que eres de esas personas que ve el vaso medio vacío, si me preguntas mi opinión yo viajaría cada tres días a Boston y de vuelta de ser necesario" dijo mirando como ella se detenía en la puerta de espaldas a él. Emma se volteó a mirarlo a la cara nuevamente.

"¿Sabes que pienso? Que yo soy un reto para ti, una conquista más, mientras más me niego más deseas conquistarme, para convertirme al final en un nombre en una lista…después de todo eso es lo que eres ¿no? Un mujeriego" dijo la chica con demasiada honestidad como para pasar desapercibido para Killian todo el temor que había en esas palabras. Él se puso de pie en seguida e invadió su espacio personal, porque en estos pocos días ya había notado que a esta distancia parecía ser la única distancia desde la que ella prestaba atención.

"Aye, eso dicen de mí. Pero creo en la buena forma, nunca he conquistado mujeres para incrementar un número, ni he alimentado las esperanzas de ninguna mujer cuando no hay ninguna…. Cuando gane tu corazón, Emma. Y lo ganaré, no será por ningún engaño, será porque tu lo quieres" dijo lentamente con un tono de voz bajo. Emma lo miraba con intensidad, de pronto escucharon a alguien aclarar su garganta.

"Disculpe Señor, me mandaron por usted" dijo tímidamente un joven que no tendría más de 22 años.

"No me digas así que me haces sentir de 300 años, Killian por favor" dijo Killian mirando al muchacho con una sonrisa. Luego volvió su atención a Emma nuevamente "El deber llama amor, tengo un ensayo antes de filmar. Te escribo más tarde" dijo con una suave sonrisa y luego se acercó y dio un corto beso en su mejilla, colocando la mano en su cintura para empujarla gentilmente a un lado para permitirle salir.

Emma lo miró alejarse, de pronto fue distraída por la voz de Ruby "¿Ya estas lista para contarme que pasa con Killian ó me vas a hacer esperar más tiempo?"

"No pasa nada" respondió Emma saliendo del tráiler tomando uno de los cafés que Ruby traía.

"¿En serio?"Preguntó Ruby con suspicacia mientras comenzaba a caminar seguida por Emma.

"Besé a Killian anoche" soltó Emma de pronto. Ruby no parecía sorprendida

"¿Lo besaste?" preguntó lentamente, Emma asintió "¿Por qué?" preguntó con cuidado, Emma era como un pequeño animal si la presionaba mucho huiría y no escucharía más sobre esto en toda la vida.

"No lo sé, me sentía bien. Quería hacerlo y lo hice" respondió con fastidio, no quería hablar sobre esto, pero necesitaba hacerlo.

"Déjame ver si lo entiendo, tú besaste a Killian, él no te beso a ti" agregó la chica tratando de dar forma a la información que estaba recibiendo.

"¿En serio Ruby?" preguntó Emma y la chica la miró con una disculpa en la mirada, Emma torció los ojos pero agregó "Yo lo besé a él, él respondió el beso…. ¿contenta?"

"¿Y ahora?" preguntó Ruby evitando sonreírse ampliamente, porque eso era lo que quería hacer.

"Ahora nada, aunque él parece perseguir una relación y eso me parece absurdo, apenas y nos conocemos" respondió la rubia.

"No me malinterpretes pero ¿Por qué crees que Killian busca una relación?" preguntó Ruby tratando de sonar más casual que acusadora, sería algo muy nuevo que Killian le haga pensar a una chica que quiere tener una relación con ella después de un beso.

"Me acaba de decir que viajaría a Boston ida y vuelta cada tres días de ser necesario ¿Puedes creerlo?" respondió Emma con incredulidad en la voz y Ruby que estaba tomando un trago de su café se ahogo al escuchar la respuesta "¿Estás bien?" preguntó a Ruby cuando esta termino de toser y logró respirar nuevamente.

"Emma ¿te dijo algo más? Los estaba observando y dijo algo más largo que eso cuando estaban en la puerta a un centímetro el uno del otro, antes de que los interrumpiera el chico" Ruby se detuvo y miró a Emma a los ojos.

"Me dio un discurso de que se va a ganar mi corazón sin engaños" respondió Emma "¿Por qué me miras así?" preguntó cuando notó que la chica la miraba de vuelta con la boca abierta y un gesto de sorpresa.

"Emma querida, debes ser una excelente besadora" respondió la chica soltando una risita "No sé qué decirte, me estas describiendo un Killian que no conozco, aunque esperaba conocerlo un día" Las dos chicas siguieron caminando en dirección al tráiler de David, luego de varios minutos de silencio Ruby no se contuvo más y preguntó "Emma ¿Cómo te sientes tu con respecto a Killian?" la rubia dejo de caminar y miraba el piso intensamente, Ruby se detuvo también y esperó la respuesta

"No lo sé. Me siento atraída por él, no te lo voy a negar. Pero eso no importa, yo voy a volver a Boston pronto, no tiene sentido que me enrede con alguien ahora, eso es complicarse la vida por el gusto"

"Amiga ¿Y qué tal si entre ustedes resulta haber algo realmente bueno?"

"¿Y si es realmente malo?" preguntó Emma de vuelta con frustración, no ante el comentario de su amiga, sino ante la situación, evitaba estas cosas de relaciones o sentimientos justamente para no encontrarse en este tipo de disyuntivas.

"¿Sabes que es realmente malo? Tener algo en frente que potencialmente puede ser muy bueno y dejarlo pasar por miedo. Nunca te he tomado como ese tipo de persona"

"Desde que llegué me has dicho que es un mujeriego, que no sienta cabeza con nadie ¿Ahora te pones de su lado?" preguntó Emma comenzando a caminar sobrepasando a Ruby.

"Porque noté desde el momento que los vimos en el aeropuerto la forma en la que él te miraba, y quería que supieras como eran las cosas para que no salieras lastimada, no para que no te divirtieras. Pero este Killian que apenas conoce a alguien y la lleva a su casa, le hace de comer, la sube a su bote, le dice que viajaría miles de kilómetros varias veces a la semana, y le asegura que se ganará su corazón, no es el Killian Jones del que te estaba advirtiendo. Este se parece más al Killian que deja que solo sus amigos veamos, y él se merece una oportunidad Emma, es una gran persona" Emma se detuvo cuando empezó a escuchar a Ruby y se volteó a mirarla.

"Ya veremos" fue lo único que logró responder.

"Tan solo no seas tan dura con él. Trata de interactuar con él sin estarte repitiendo en la cabeza todas las razones por las que no deberías estar con él" dijo la chica y Emma le torció los ojos, Ruby se sonrió "Sé que lo haces, te conozco. Conócelo mejor"


Killian logró hacer una buena escena, explotando el sentimiento de frustración que le había dejado Emma Swan justo antes. Esta noche tenía que verla, no le importaba si tenía que invitar a David y Mary Margaret a comer para que la arrastraran con ellos, pero el que ella le recordara que solo estaría aquí por unos pocos días más lo hacía sentirse ansioso. Era la mujer más terca y desconfiada del mundo, alguien así toma tiempo para convencer que eres de fiar, él tenía menos de dos semanas. Se sentó en su tráiler a descansar un rato, sacó el teléfono de su bolsillo.

"¿Aún en el estudio?" escribió antes de enviar a Emma. La respuesta llegó luego de cuatro largos minutos, los contó.

"Sí, pero creo que a punto de irme" leyó.

"¿Dónde estás?" escribió la pregunta y la envió, pero no esperó un segundo más. Se puso de pie y salió del tráiler en dirección al de David, si iba a empezar a buscar en algún lugar sería ahí. Siguiendo la hilera de trailers, el de David era uno de los más alejados del de él. Se detuvo en seco cuando vio a la distancia salir a Emma de uno de los trailers, que definitivamente no era el de David seguida por August Booth, era el tráiler de August ¿Qué hacía Emma saliendo de ahí y por qué estaba sola con él? Miró como Emma se detuvo y la vio escribir algo en su teléfono, luego volvió su atención nuevamente a Booth, su teléfono sonó y supo que era ella.

"Saliendo. Hablamos más tarde" leyó en la pantalla de su teléfono y volvió su atención nuevamente a Emma y August. El tipo le estaba poniendo un casco en la cabeza, luego se subió a su motocicleta, ella se montó detrás de él con una sonrisa, rodeó su cintura con sus brazos y se fueron. Killian quería patear algo, este sentimiento era nuevo para él, no eran celos, o cuando menos no solo celos, era algo más posesivo.

Lo que quedaba de día se le fue demasiado lento, quería llamarla y preguntarle a donde había ido con ese idiota, pero no estaba en posición de hacer eso. Llegó a su casa y se tiró en el sofá, eran pasadas la seis de la tarde, así hubiese salido a algún lugar con el imbécil de Booth, de seguro ya estaría de vuelta o cuando menos eso esperaba. Buscó su teléfono, abrió la lista de contacto y al encontrar el nombre de Emma marcó para llamar.

"Hola" escuchó la voz de Emma atender después de tres repiques.

"Hola, amor" respondió, escuchar su voz ya le había cambiado el humor del todo "Me quedé con ganas de volver a verte esta tarde"

"Ahhm… sí, estuve vagando un buen rato por el estudio y creo que en algún momento me perdí pero me conseguí con August" comenzó a contarle Emma, Killian sintió como un golpe cuando la escuchó nombrar al imbécil "Él me trajo a casa"

"¿Y por qué no te fuiste con David o Ruby?" preguntó tratando de sonar casual.

"Tenía mucha hambre y August me invitó a comer y no lo pude rechacé" respondió después de soltar una risita.

"¿Entonces lo que hay es que esperar que tengas mucha hambre para que aceptes salir a comer con uno?" preguntó tratando de no sonar indignado, y al parecer lo hizo bien porque Emma no lo notó y soltó una risa nerviosa "¿Crees que tendrás mucha hambre en un par de horas?"

"Quizás ¿Qué tienes en mente?" preguntó sonando interesada y eso hizo sonreír a Killian.

"Tú y yo en un lugar tranquilo, una deliciosa cena, quizás una botella de vino, una agradable conversación ¿Qué dices?"

"Suena bien" le escuchó decir luego de un silencio de varios segundos.

"Bien, paso por ti en un par de horas"

"Nos vemos" respondió la chica con algo que solo pudo identificar como timidez.

"Nos vemos" respondió antes de colgar.

Se relajó en el sofá con una amplia sonrisa, complacido porque por la razón que sea Emma había cambiado de parecer. Ya lo había rechazado temprano, tenía ganas de subir a su habitación y como un adolescente comenzar a arreglarse dos horas antes, pero lo evito por completo. Encendió la televisión que tiene en la sala y colocó algún canal de deportes, realmente no estaba prestando mucha atención, estaba pensando a donde llevaría a Emma, que se pondría, como desearía que la noche terminase como la noche anterior, como prefería esta vez tener la oportunidad de besarla él a ella. De pronto su teléfono soltó el sonido que le anunciaba un mensaje de texto.

"Me debes una" decía el mensaje que le acababa de escribir Ruby.

"¿Disculpa?" respondió confundido.

"Emma me dijo que va a salir contigo. No lo arruines" leyó la respuesta de Ruby. Killian no se contuvo un segundo y marcó para llamarla.

"Hola Jones, no lo arruines" le dijo la chica tan pronto atendió el teléfono.

"¿Qué le dijiste? ¿Por qué te debo algo?" preguntó con interés, no se quería andar con rodeos.

"Simplemente sugerí que no fuera tan dura contigo"

"¿Y te llamó para contarte que saldría conmigo?" preguntó con una sonrisa.

"No seas imbécil, yo la llamé para invitarla a salir a bebernos algo y me dijo que no podía, me tomó un poco pero finalmente me dijo que saldría contigo" respondió la chica entre risas.

"Pensé que querrías alejarme de ella, no ayudarme" agregó Killian intrigado.

"Quizás pueden ser buenos el uno para el otro….ya veremos" respondió la chica "Yo que tú me cuidaría de David cuando se entere que has estado besuqueando a Emma. Puede ser muy sobreprotector y con tu reputación" dijo lo ultimo soltando una risita.

"Ya veremos" respondió "Nos vemos luego Ruby, tengo que alistarme para una cita"

"Buena suerte" dijo la chica antes de colgar


"Le gustas mucho a Killian, es evidente" dijo Mary Margaret pasando por última vez el cepillo por la cola de caballo que acababa de hacerle a Emma. La chica puso un gesto de confusión, la verdad no quería hablar sobre eso, pero tampoco iba a salir a escondidas como una adolescente, cuando le contó a Mary Margaret que saldría a cenar con Killian, esta salió corriendo y trajo un montón de vestidos a su cuarto, no paraba de hablar y de estar emocionada. Escogieron un vestido rosado claro, luego de que la hizo probarse como cinco vestidos diferentes.

"Él solo está tratando de ser amable" dijo Emma, consiguiendo que Mary Margaret la mirara con incredulidad.

"A veces olvido que pareces ser ignorante de lo hermosa que eres" le respondió Mary Margaret.

"¿De verdad quieres que piense que un hombre como él que puede tener a cualquier mujer en el mundo quiere estar conmigo?"

"Sí, quiero que lo creas. Observé como Killian te miraba y te trataba anoche en el bar. Lo he visto con muchas chicas, nunca lo había visto darle tanta atención a alguien" Emma torció los ojos, necesitaba cambiar de tema, porque solo la pondría más nerviosa.

"¿Tú crees que David se comporte? No pareció muy complacido cuando le dijiste que saldría a cenar con Killian"

"No te preocupes por él"

De pronto sonó el timbre y Mary Margaret soltó un grito ahogado de emoción. Emma quería salir corriendo y salir por la puerta y alejarse lo más pronto posible de todo esto. Evidentemente se sintió obligada a decirles a Mary Margaret y David a donde iría y con quién, se estaba quedando en su casa, era lo menos que podía hacer. Pero ahora se sentía como una adolescente a punto de salir en su primera cita con sus dos padres dando vueltas alrededor de ella, aunque no era algo que necesariamente supiera cómo se sentía, debía ser muy parecido a esto. Salió de la habitación siguiendo a Mary Margaret, bajaron las escaleras. Ya David había abierto la puerta para Killian, y no lucía muy feliz. Killian por su parte la miró con reverencia cuando la vio aparecer, con una sincera sonrisa en el rostro.

"Luces estupenda Swan" le escuchó decir y ella no pudo evitar la sonrisa que se apareció en su rostro.

"Tú también" agregó cuando estuvo frente a él. Él vestía una camisa azul oscuro, con un chaleco negro, pantalones negros, y su chaqueta de cuero negra que asumía debía ser su favorita.

"La traeré sana y salva" dijo Killian mirando a David quien lucía serio y a Mary Margaret que sonreía ampliamente.

"Eso espero" respondió David.

"Diviértanse" agregó Mary Margaret enseguida "No esperaremos despiertos" David la miró con ojos amplios, ella lo ignoró.

La pareja salió y tan pronto la puerta estuvo cerrada ambos se miraron y soltaron una risa "De verdad sentí como si eran tus padres los que nos despedían" dijo Killian.

"Esos dos son lo más parecido a unos padres que tengo, y se toman su trabajo muy en serio"

Killian la llevó a un tranquilo restaurante en la costa de Vancouver, pasaron la velada haciéndose preguntas, conociéndose. Killian pronto comprendió la desconfianza de Emma, era una mujer a la que pocas personas o quizás nadie le había demostrado que era el amor, y no podía entender como una mujer tan hermosa, poderosa, fuerte, brillante, podía sentirse tan insuficiente para el mundo, no había que ser un genio para comprenderlo. Y sintió una enorme necesidad de demostrarle que era mucho más que suficiente, que para él era más de lo que pudo esperar de cualquier mujer, quería mostrarle que era el amor, y le sorprendió como ya sentía que se estaba enamorando y solo habían pasado unos días. Pero pronto notó otra cosa, ambos habían tenido una vida solitaria, el también había sido abandonado por su padre luego de que su madre murió, su hermano se hizo cargo de él hasta que murió hace varios años atrás. Él sabía lo que era sentirse roto y eso lo arrastraba hacia ella con la fuerza de mil huracanes y mientras la miraba sonriente contarle algo gracioso se preguntó '¿Qué voy a hacer con mi vida cuando ella se vaya? Ella no se puede ir'.

Luego de la cena, Killian decidió pedir los postres para llevar. Había sido reconocido por un grupo de chicas de una mesa cercana y aunque Emma sonriente esperó que se tomaran fotos con él, sabía que no estaba cómoda con la situación, y él tampoco, lo último que quería era que Emma se cerrará de nuevo, dejara de hablar, de comunicarse, que decidiera que esto es demasiado para lo que está dispuesta a manejar. Las chicas solo habían logrado llamar la atención hacia él, así que tan pronto trajeron el postre y pagó la cuenta la tomó de la mano y la sacó del restaurant, no sin antes tomarse un par de fotos en el estacionamiento, pero Emma todavía lucía divertida con la situación y no las rechazó.

"Disculpa todo lo de las fotos" dijo mirándola de reojo mientras conducía de vuelta.

"Nah, está bien. Es tu vida, me parece admirable que seas tan amable con todas esas personas"

"Gracias a esas personas tengo trabajo, gracias a su apoyo" respondió mirándola rápidamente antes de volver su atención a la vía "¿Dónde quieres comer tu postre? Nombra un lugar"

"Ummm…conozco un pequeño y lindo jardín detrás de una casa. Un jardín que se convierte en puerto, me hicieron un delicioso almuerzo que comí en ese lugar" dijo Emma con una sonrisa. Killian no pudo evitar sonreír ampliamente, esta chica no pudo escoger un mejor lugar.

"Como desees" respondió Killian y condujo hasta su casa. Tan pronto entraron Emma se disculpo para ir al baño. El fue a la cocina y colocó en un plato el volcán de chocolate que habían pedido para compartir. Sí, para compartir. En un cita con cualquier otra chica hubiese evitado profundamente llegar al postre, y de ser necesario jamás compartiría uno con ninguna de ellas, eso era algo que haría una pareja, y evitaba interacciones de parejas con chicas a las que solo quería llevar a la cama. Esta vez, la sugerencia la hizo él, la conversación los había llevado hasta el postre y Emma no escondía como seguía el carrito de postres con la mirada cada vez que pasaba cerca. Así que escogieron lo más dulce y exótico que encontraron con la idea de compartirlo. Sacó dos copas y las colocó en el mesón y luego fue a su vinera y escogió el mejor vino que tenía, otra cosa que no compartiría con cualquier chica. Cuando se debatía como llevar todo hasta afuera en un solo viaje apareció Emma y pronto entendió lo que intentaba a hacer y tomo las dos copas y comenzó a caminar hacia afuera. El tomó el plato y la botella y la siguió.

Emma fue la primera en meter la cucharilla en el postre y vio derramarse chocolate por todas partes. Ambos comenzaron a atacar el pequeño postre, peleándose por las mejores partes "Definitivamente fue una buena idea compartirlo. Mucho chocolate para una sola persona" dijo Emma con una sonrisa lamiendo la cucharilla.

"Hora del vino, amor" agregó Killian. Pero antes de que pudiese agarrar la botella para destaparla Emma la agarró y se puso de pie.

"¿Podemos tomar el vino en otro lugar?" preguntó y sus mejillas se tiñeron de un ligero rosado.

"¿Qué tienes en mente?" preguntó Killian levantando una ceja. Ya se habían tomado una botella en el restaurante y aunque no estaban ebrios, definitivamente estaban alegres. Emma a modo de respuesta miró en dirección al barco. Una media sonrisa se dibujo en el rostro de Killian.

"Quizá podamos terminar algo que empezamos ahí, si tenemos suerte y no somos interrumpidos" agregó Emma. Killian tomó las dos copas y comenzó a caminar en dirección al barco sin pensarlo dos veces. Emma lo seguía de cerca.

"Bienvenida a bordo del Jolly Roger" anunció Killian tan pronto estuvieron en el barco, se sentaron nuevamente donde habían estado sentados aquel día. Aunque Killian se puso de pie y busco algo en una gaveta cercana, luego encendió algunas luces, volvió con un sacacorchos y una manta, destapó la botella y sirvió las dos copas. Y Emma lo ayudo a cubrirlos a ambos con la manta. Chocaron las copas ligeramente antes de tomar el primer sorbo "¿Qué te hizo cambiar de parecer?" preguntó de pronto y Emma lució confundida "En el tráiler de maquillaje me dijiste que no tendrías una cita conmigo" agregó, Emma sonrió ligeramente.

"Una conversación que tuve con Ruby. Me hizo darme cuenta que estaba tan concentrada en qué todo sale mal todo el tiempo que me estoy perdiendo la vida…Ella solo me pidió que no fuera tan dura contigo, pero mientras más lo analizaba más me daba cuenta que soy dura con todo el mundo, todo el tiempo, esperando siempre lo peor…Y sin embargo mira, la he pasado muy bien" explicó y luego tomó otro sorbo de su copa.

"Me alegra mucho que hayas cambiado de parecer. Yo también la he pasado muy bien" agregó mirándola con intensidad, estaban bastante cerca debido a que estaban arropados con la misma manta. Se miraban fijamente a los ojos con intensidad, había un brillo en los ojos de ella que no pasó desapercibido para él. Con su mano libre metió detrás de la oreja de Emma un cabello que tenía en la cara, y aprovechó el movimiento para sostener ligeramente su cabeza mientras acortaba la distancia. Lo hizo lentamente, absorbiendo cada uno de los movimientos de Emma, como su mirada viajaba de su boca sus ojos, como sus pestañas se batían en ese pequeño movimiento, como la vio separar ligeramente sus labios invitándolo a besarla, y lo hizo. La besó suavemente al principio, con adoración, pero pronto su boca se abrió un poco más invitando su lengua a unirse con la de ella, y pudo saborear el vino y el chocolate, era embriagador. Si el beso de la noche anterior le había parecido increíble, este no tenía palabras para describirlo. Pronto estaban apasionadamente besándose, la mano de Emma que sostenía la copa estaba presionada en su pecho, mientras la otra acunaba su cabeza.

Separaron sus bocas en busca de aire y sus frentes se unieron instintivamente. Esta mujer era como una droga y ya era adicto a ella, dio un casto beso en su boca y abrió los ojos para mirarla. Ella lo miraba con una suave sonrisa "Estas sonrojado" dijo la chica casi en un susurro

"Estoy feliz" respondió también casi en un susurro logrando que Emma se sonrojara nuevamente, eso lo hizo sonreír ampliamente, se separó un poco de ella, solo para recordarse a sí mismo que las cosas tiene que ir despacio "Cuando menos la primera vez que me viste sonrojar fue por algo que hiciste, yo no tuve ese placer" agregó tomando luego un sorbo de su copa. Emma torció los ojos y sonrío suavemente.

"Aunque no es de tu incumbencia, te puedo asegurar que August me hizo sonrojar por algo que dijo sobre ti" respondió y bebió de su copa. Killian la miró nuevamente, esta información lo había sorprendido.

"Tal vez pienses que no es de mi incumbencia, pero si fue algo sobre mí entonces si me interesa"

"Aparentemente cualquier mujer que este sentada junto a ti está contigo, el tenía curiosidad" respondió Emma sin mirarlo a los ojos.

"Le gustas" agregó Killian tomando un gran sorbo de su copa.

"Lo noté" respondió Emma sin mirarlo. Hicieron un largo silencio, que no fue incómodo. Terminaron de beber sus copas, y Emma se estiro para agarra la botella y servir las copas nuevamente. Cuando se acomodo de vuelta, Killian rodeo uno de sus brazos por sus hombros atrayéndola hacia él, y ella recostó la cabeza de su hombro, le daba miedo lo cómodo que se sentía estar aquí en brazos de este hombre hermoso y lo dijo porque necesitaba sacarlo de ella "Me gustas" él la apretó un poco más cerca de él antes de responder.

"Tú también me gustas" dijo y luego dio un beso al tope de su cabeza. Dio un largo sorbo a su copa de vino, No quería que esta noche se acabase nunca. Ella comenzó a preguntarle sobre su trabajo, y él con gusto comenzó a responder todas sus preguntas. Pronto ella comenzó a hacer chistes, y poco a poco se bebieron la botella entera entre risas, ella le contaba sobre situaciones chistosas en las que había pateado el trasero de algún perdedor para llevarlo a la justica. Luego de notar que no les quedaba más botella que beber, Emma había expresado su necesidad de ir al baño nuevamente, de cualquier forma la noche se estaba haciendo muy fría y la manta no estaba haciendo muy bien su trabajo. Fue hasta cuando se pusieron de pie para dejar el barco que notaron que el vino había hecho efecto en ellos, entre risas y tropiezos dejaron el barco. Entraron a la casa, Killian dejó las copas en el lavaplatos y se sentó a esperarla en el sofá. Evidentemente ya había llegado el final de la velada y tendría que lamentablemente devolverla a su vida y sus amigos, cuanto le encantaría tener la opción de no hacerlo. Pero se recordó nuevamente que esta mujer había que llevarla con cuidado, las cosas se harían a su propia velocidad. Emma volvió del baño, había soltado su cabello y explicó mientras se sentaba en el sillón frente a él que no estaba acostumbrada a tenerlo amarrado, ya le estaba molestando, y aunque no pensó que podría estar más hermosa esta noche, el cabello suelto definitivamente la hacía lucir como una verdadera princesa.

"¿Por qué te sentaste tan lejos?" preguntó Killian mirándola con una ceja levantada, y palmeo el sofá junto a él invitándola a unirse a él, ella miró el espacio junto a él y sonrió.

"Porque necesitaba un poco de distancia entre nosotros" respondió como si era lo más obvio del mundo.

"¿Quieres irte?" preguntó confundido. Ella negó con la cabeza en silencio "Ven aquí"

"Es pasada la medianoche ¿No tienes que trabajar mañana?" preguntó mirándolo con intensidad, la forma en que lo miraba hizo que su corazón se acelerara. Él asintió en silencio lentamente.

"Tengo filmación durante la noche. No tengo que estar allá hasta el final del día" explicó. Emma se quitó los tacones antes de ponerse de pie y caminar hacia él lentamente, él esperaba que se sentara junto a él, pero eso no fue lo que hizo.

Emma se sentó en su regazo con una rodilla a cada lado de sus piernas, las manos de Killian instintivamente la tomaron por la cintura. Más allá de eso no hizo ningún movimiento, no quería equivocarse, lo que sea que ella quería hacer la iba a dejar. Ella lo miraba con intensidad, se acercó lentamente y besó su boca, primero con suavidad, pero pronto el beso se intensificó, Killian rodeó uno de sus brazos por su espalda y la apretó hacia su cuerpo, con la otra mano acunó su cabeza para mantener sus bocas juntas. Esperó cualquier movimiento de Emma cuando la miró acercarse, pero nunca esté, no que se esté quejando. Sus bocas se separaron en busca de aire, pero eso no lo detuvo, besó su quijada, su mejilla, bajó hasta su garganta, besó todo lo que tenía a la vista. Sintió las manos de Emma en su cara halarlo de vuelta hacia arriba, cuando miró sus ojos Emma se sonrió ligeramente y lo besó de nuevo en la boca rápidamente.

"¿Quieres que te lleve a casa?"

"¿Luzco como que quiero irme a casa?" respondió apuntando con su cabeza antes lo obvio de la situación, él todavía la tenía firmemente apretada contra su cuerpo.

"Estoy chequeando…con honestidad no tengo ninguna intención de dejarte ir justo en este momento" dijo sonriendo "¿Qué quieres hacer Emma? Necesito saberlo" preguntó finalmente con seriedad. Ella respiró profundo antes de responder.

"Solo sé que no quiero estar en ningún otro lugar en este momento" respondió casi en un susurro.

"Te voy a explicar cómo están las cosas para mí" dijo comenzando a dar pequeños besos en diferentes lugares de la cara de la chica "Tu me gustas…Demasiado…"cada vez que dejaba de hablar daba un pequeño beso en la cara de Emma "Pero no va a pasar nada…que tu no quieras…porque quiero hacer contigo exactamente lo que tú quieras" dijo lo último finalmente mirándola a los ojos.

"Bésame" fue la única respuesta que obtuvo de ella, y él obedeció enseguida. Cómo terminó su día de esta forma tan gloriosa no podía ni empezar a analizarlo. Pero Emma Swan, la mujer de la que no ha dejado de pensar ni por un segundo desde que se sentó en su mesa en el restaurante de un aeropuerto, estaba sobre su regazo besándolo un millón de veces mejor de lo que pudo haber imaginado que sería un beso de esta mujer ¿Es que cada uno de sus besos superaría al anterior? Estaba ansioso por descubrirlo.

La pasión de los incontables besos los estaba sobrepasando a ambos, ya los dos jadeaban ligeramente. La apretó contra su cuerpo y en un rápido movimiento la recostó en el sofá quedando él sobre ella, entre sus piernas. Aunque realmente la cambió de posición porque ya no podía contener el deseo de mover su cadera, esta nueva posición empeoraba las cosas, su excitación ya tenía que ser evidente para ella, no parecía tener problema con eso, así que se permitió rozarla consiguiendo un ligero gemido y eso lo volvió a la locura y de vuelta, a esta mujer no podía simplemente tomarla como a las otras. Abrió los ojos para ver su cara, necesitaba estar seguro de seguir adelante "¿Qué quieres Emma?"

"Dime qué quieres tú" respondió la chica mirándolo con la misma intensidad con la que él la miraba.

"Quiero que seas mía" respondió con honestidad.

"Esta noche quiero ser tuya" respondió Emma con más sinceridad de la que él pudo haber esperado.

"¿Solo esta noche?" preguntó frunciendo el ceño ligeramente. Él reconoció la mirada que ella le dio ante esa pregunta, la Emma insegura, la niña perdida. Él espero pero ella no respondió nada "Yo no creo que pueda fingir que eres mía hoy sabiendo que mañana harás como que esto nunca pasó" dijo separándose y sentándose en el sofá, luego pasó su mano por su cabello. De verdad sonaba mejor no tenerla nunca que tenerla para perderla.

"Pensé que eso era lo que hacías…con tus mujeres" dijo ella sentándose también. Él la miró serio y negó con la cabeza.

"¿Eso es lo que quieres?" preguntó.

"No lo sé" respondió y luego de otro largo silencio, Emma se puso de pie, él la siguió con la mirada. De pronto ella se volteó y lo miró directo a los ojos "Tengo mucho tiempo sin hacer esto. Tú me embriagas, lo quiero todo y al mismo tiempo no quiero nada….Mejor me voy" antes de que Emma diera dos pasos Killian estaba detrás de ella tomando su mano.

"No quiero que te vayas" se miraron fijamente, él no se contuvo más y la beso nuevamente, la apretó contra su cuerpo "Si vamos a hacer esto, vamos hacerlo bien" dijo cuando se separo lo suficiente para mirarla a los ojos. Entrelazó sus dedos con los de ella y la dirigió a su habitación, porque no la iba a tomar en un sofá. Iba a adorar cada parte de su cuerpo, no quería simplemente acostarse con ella, quería hacerle el amor. Y algo le decía que a ella nadie le había hecho el amor, no como se lo merece.