Killian imaginó que David no estaría muy feliz, pero llegar al set de grabación y encontrarse con la cara seria de David, ignorándolo y evitándolo era más doloroso de lo que se había imaginado, no solo por el hecho mismo de que la única persona a la que consideraba como su mejor amigo lo tratase con frialdad, sino por el hecho de que no lo considerase merecedor de Emma y eso se sentía como un golpe al estómago. Killian no era un hombre de muchos amigos, evitaba la familiaridad lo más que le era posible, pero era inevitable sucumbir a la amabilidad y sincera alegría que irradiaba la familia Nolan, Ruby incluida, y ahora habían traído un rayo de luz a su vida con Emma.
David era la única persona en todo su entorno que sabía sobre Milah, aquella hermosa mujer a la que amó quien había muerto en sus brazos. La había conocido hace diez años atrás, él era joven y rebelde, con apenas 24 años ya hacía bastante dinero modelando, haciendo comerciales, y estaba comenzando a actuar. Había decidido quedarse en esa rama porque le proveía buen dinero y muchas horas libres. Conoció a Milah en un bar, una de sus interminables noches de fiesta en Londres, ella era mayor que él por casi diez años, pero lo había hipnotizado con su belleza. Pronto supo que estaba casada y tenía un hijo, pero no le importó, ella era presa de un mal matrimonio y él joven y estúpido no pensó en las consecuencias. Consiguió un contrato en América y se la llevó con él dejando todo atrás, Milah quería volver por su hijo, dos maravillosos años después volvieron a Londres, y fue ahí donde su esposo la había matado frente a Killian con un disparo directo al corazón. Él dejó Londres y juró no volver mientras pudiera evitarlo, ahí había perdido su familia, su hermano y el amor.
Tan pronto les dieron un descanso en la filmación Killian se acercó a David y le pidió conversar, caminó frente a él alejándose de los demás actores y equipo de filmación. Cuando le pareció que estaban lo suficientemente alejados de oídos curiosos se volteó y enfrentó a David que lo miraba con fastidio y el ceño fruncido, una expresión que nunca había visto en el amable y sonriente rostro de David Nolan "Compañero quiero que hablemos sobre Emma, sé muy bien.…"
"No sabes nada Jones" le interrumpió David "No puedes ni siquiera empezar a saber algo ¿En qué? ¿Cuatro, cinco días? Emma no es igual a las mujeres a las que estás acostumbrado"
"Eso lo tengo muy claro, ella es…"
"Seguro la ves como una mujer segura de sí misma, hermosa, fuerte, inteligente ¿No es así?" le interrumpió David nuevamente y lo miró esperando una respuesta, Killian solo asintió en silencio "Lo es, pero hay mucho más de ella cosas que esconde con su actitud, lo último que necesita es a un idiota como tú que solo le romperá el corazón. Tú no la mereces" dijo David con intensidad y se agarró el puente de su nariz con los dedos cerrando los ojos, con un gesto que claramente mostraba que intentaba mantener la calma. Esa última pequeña oración Killian la había sentido como un puñetazo en el pecho, y sintió la necesidad de ponerse a la defensiva.
"No sé si lo has notado compañero, pero Emma es una mujer adulta y no ha hecho nada con lo que no estuviese totalmente de acuerdo" soltó frunciendo el ceño, David abrió los ojos y lo miró fijo.
"Conozco tu juego Jones, y este es el juego perfecto para ti. Ella estará aquí solo unos días más, tu obtienes lo que quieres y sigues con tu vida ¿no?" dijo David, se miraron por unos segundos a los ojos, David se dio media vuelta para alejarse.
"¿Quieres saber hace cuánto tiempo no despierto odiándome a mi mismo? ¿Queriendo cortarme las malditas venas pensando en Milah ?" preguntó Killian logrando que David dejara de caminar, aunque no se volteó "Hace cinco maravillosos días" David se volteó a mirarlo, aún con el ceño fruncido pero con un gesto que parecía más preocupación que molestia, cuando finalmente se miraban a los ojos Killian agregó "Me estoy enamorando de ella Dave, si no es que ya lo estoy completamente…Y no tienes que recordarme que se irá en unos días, porque no lo puedo sacar de mi cabeza. No sé qué hacer para evitar que se monte en ese maldito avión…Ella…lo que siento, no puedo decir que lo haya sentido antes. Nunca me había sentido tan cómodo con alguien, nunca sentí así tan…tanto"
Emma esperaba algo aburrida que Mary Margaret se probara un par de vestidos en una tienda, hoy era el cumpleaños de Elsa, la amable y dulce rubia compañera de trabajo de David, según le había contado Ruby ella personificaba el interés amoroso de Killian en el programa de tv en el que trabajaban, aparentemente el Capitán Garfio estaba enamorado de la Reina de las Nieves. Emma había sido invitada a la celebración junto a Mary Margaret y David.
Mientras esperaba sentada en un pequeño sofá cerca de los vestidores, sacó su teléfono, y le irritó un poco darse cuenta que buscaba mensajes de Killian. Por lo que sabía había filmado durante toda la noche, David estaba en casa aún durmiendo, probablemente Killian estaría haciendo lo mismo. Sin darse cuenta había abierto la pantalla donde tenía la conversación escrita con él y la miró fijamente pensando en algo para escribir, luego de varios segundos se regañó mentalmente ¿Qué estaba haciendo? Tiene que ignorar estos impulsos, pronto ella se iría y no podía acostumbrarse a esto. De pronto su teléfono comenzó a sonar y en la pantalla apareció el nombre del hombre en el que estaba pensando. Una sonrisa se posó en su cara antes de atender "Buenos días, amor" escuchó la sensual, acentuada y ya familiar voz.
"Buenas tardes, diría yo" respondió ella con una sonrisa.
"Acabo de despertar así que eso lo hace para mí los buenos días... ¿En qué te atrapé?"
"Comprando vestuario para esta noche, lo cual se ha convertido en una tarea más difícil de lo que esperé, porque tengo una marca perfectamente circular y roja en mi hombro que se ve horrorosa con toda la ropa que me he probado"
"¿En serio? No me imagino que algo se te pueda ver horroroso" dijo con una risita "Estoy seguro que cualquier cosa que escojas se te verá estupendo...Swan te llamo para asegurarme que irás conmigo a la fiesta de Elsa"
"¿Para asegurarte?" preguntó ella sorprendida "hasta donde sé iré con David y Mary Margaret"
"Pues yo esperaba que fueras conmigo" afirmó con tanta suavidad que se le erizo la piel.
"Killian..."
"Amor, Ya tengo claro que me quedan pocos días contigo ¿Podríamos disfrutarlos juntos?" Emma no supo que responder inmediatamente. Al final se dijo a si misma que solo sería por esta noche. Podrían ir juntos como amigos.
"Está bien...como amigos"
"Perfecto. Te busco a las 8:30...ten un feliz día de compras" respondió y en su tono de voz se podía escuchar la sonrisa.
Mary Margaret salió del vestidor con un lindo vestido azul claro que se le veía muy bien "Creo que lo conseguí" dijo con una sonrisa llamando la atención de Emma que estaba pensativa con el teléfono en la mano "¿Era Killian?" pregunto con una sonrisita mirando el teléfono en manos de la chica.
"Si ¿Está bien si voy con él a la fiesta?" pregunto con una disculpa en la mirada, la sonrisa de Mary Margaret se hizo más amplia.
"Por supuesto...Vamos a buscar algo lindo para que uses esta noche"
Ahora estaba aquí mirándose al espejo. Llevaba su cabello suelto, rulos retocados por la rizadora de Ruby, maquillaje perfecto, y un vestido corto color negro con mangas largas hasta el codo, perfectamente adherido a su cuerpo hasta la cintura y luego se abría en una falda con vuelo. Como tuvo decisión sobre el vestido, ya que lo compró para la ocasión, escogió algo que se acercara más a su personalidad. El cuello del vestido apenas lograba cubrir la marca que le había hecho Killian, tendría que recordar no hacer movimientos bruscos, pero le había gustado mucho este vestido desde que se lo probó y tendría que vivir con esto. Se colocó finalmente unos zapatos de tacón negros bastante altos.
Recibió un mensaje de texto de Killian anunciándole que ya estaba por salir a buscarla. Mary Margaret y David habían salido hacían un par de minutos. Ella se miró nuevamente al espejo, tomó su teléfono y lo metió junto a un labial en la pequeña cartera negra que la acompañaría esta noche, y salió de la habitación. Cuando estaba llegando al piso de abajo escuchó el timbre sonar y su corazón se aceleró. Se detuvo frente a la puerta respiró profundo y la abrió. Ahí estaba, había pasado un día y medio sin verlo y al parecer fue tiempo suficiente para olvidar lo increíblemente atractivo que era. Ambos se miraron con una sonrisa y él estiró su mano derecha donde sostenía una rosa roja. Ella miró la rosa fijamente, esta era la primera vez en su vida que alguien le daba una rosa la tomó en sus manos.
"Estas hermosa" le escuchó decir de pronto y ella dejó de mirar la rosa para mirar sus ojos.
"Gracias. Tú también luces muy bien" dijo admirándolo. El vestía un jean negro con zapatos de vestir negros, chaqueta de vestir negra y camisa gris oscuro con los dos primeros botones abiertos. Parecía modelo de alguna revista.
"¿Y tus padres?" preguntó a modo de chiste mirando hacia adentro.
"Salieron hace pocos minutos" dijo ella con una risita.
"¿Nos vamos?" dijo ofreciendo su mano. Ella le pidió un segundo. Entró en la cocina y colocó la rosa en agua en el primer florero que consiguió. Él la miraba con una sonrisa, no solía regalar rosas, pero le gustaba ver que a ella le importaba la sobrevivencia cuando menos por unas horas más de su detalle. Emma se paró frente a él nuevamente con una sonrisa tímida y el volvió a ofrecer su mano. Ella la tomó sin dudar y el entrelazó sus dedos con los de ella. Y tomados de la mano caminaron hasta una camioneta negra donde un chofer sostenía la puerta trasera abierta para ellos. Cuando estuvieron frente a la puerta con una sonrisa Killian hizo un gesto al chofer y sostuvo la puerta para ella dándole una mano para ayudarla a subir, siempre un caballero. Dio la vuelta y subió por el otro lado junto a ella.
"¿No conduces hoy?" preguntó Emma con curiosidad, el chofer ya estaba poniendo el auto en movimiento.
"No, Freddy conducirá por mí esta noche. Quiero divertirme sin preocuparme por conducir de vuelta, tengo que pensar en tu bienestar" respondió con una sonrisa.
"Esto parece más una cita que dos amigos asistiendo juntos a una fiesta" agregó Emma.
"Puede que intente hacer mi mayor esfuerzo por tratarte solo como una amiga cuando estemos rodeados de personas. Pero no puedes pedirme lo mismo cuando estamos solos" respondió él con seriedad mirando al frente. Emma tomó su mano y la apretó con suavidad.
"¿Cómo te fue con David?" preguntó ella cambiando el tema, él se volteó para mirarla "De antemano quiero disculparme, lo que sea que haya dicho si es que lo hizo, no debió hacerlo"
"Nada que yo no pudiese manejar…Él se preocupa por ti, quiere que seas feliz" respondió acariciando la mano de Emma.
"Lo sé. No me acostumbro a eso" respondió en voz baja, pero Killian lo escuchó claramente.
"Pues deberías acostumbrarte"
Pronto estuvieron en la puerta de entrada del gran salón donde se llevaba a cabo la fiesta de cumpleaños. Afuera había paparazzis tomando fotos a todas las personas que llegaban. Un equipo de seguridad ayudaba a los invitados bajar de sus vehículos para entrar sin inconvenientes en la fiesta. Killian pidió a Emma esperar dentro del auto mientras daba la vuelta para abrir la puerta para ella, tendrían que hacer una caminata de unos 20 mts hasta desaparecer dentro del edificio, los flashes de la cámara comenzaron a dispararse cuando Killian estuvo a la vista. Por un segundo Emma entró en pánico, la puerta se abrió y Killian le ofrecía su mano para ayudarla a salir, cuando estuvo de pie frente a él su cara la debió delatarla, él se acercó a su oído y dijo "Estoy aquí, unos pasos nada más. Solo sonríe" se miraron nuevamente a los ojos y ella lo miró con determinación, con esas pocas palabras se sintió segura. Aunque estaba segura que si perdía el contacto físico con él entraría en pánico de nuevo, aunque no parecía que el permitiría algo cómo eso. Entrelazó sus dedos con los de ella y comenzaron a caminar juntos. Todos los fotógrafos gritaban su nombre, ella estaba un poco encandilada por los flashes, pero trataba de mirar al frente con una sonrisa, mirándolo cada vez que podía, él saludaba y finalmente se detuvo para complacer a los fotógrafos, soltó su mano solo para enredar su brazo en su cintura y atraerla hacia él, la miró con una sonrisa explicándole con una mirada lo que hacía y ella le devolvió la sonrisa, luego ambos miraron al frente sonrientes por un par de segundos. Él volvió a entrelazar sus dedos con los de ella y caminaron los pocos pasos que los separaban de la entrada. Cuando estuvieron finalmente adentro, el caos y los flashes se desaparecieron y ambos soltaron una risa "Estuviste genial Swan" dijo aun riendo, Emma batió sus pestañas con una sonrisa orgullosa.
"No lo hubiese podido hacer sin ti" agregó ella mirándolo con agradecimiento.
"Bien asistamos a esta fiesta" dijo ofreciéndole su antebrazo, Emma enredó su brazo con el de él y se dejó llevar dentro del lugar.
Les asignaron una mesa en la que se encontraban David, Mary Margaret, Ruby y Victor. Era una fiesta bastante grande, había muchísimos invitados, serían unas 400 personas quizás más. En su mesa, todos reían y compartían con alegría, David parecía haber olvidado el asunto y recibió a la pareja con una sonrisa. Pronto estaban todos riendo y divirtiéndose, al rato y con varias bebidas tomadas las otras dos parejas estaban bailando en la pista, Killian acercó su silla incluso un poco más a la de Emma, se acercó a su oreja y le susurró "Eres por mucho la mujer más hermosa en esta fiesta" a Emma le recorrió un escalofrío por toda la columna. Antes de poder responder algo fueron interrumpidos por una mujer vestida toda de negro con un micrófono manos libre pegado del rostro.
"Disculpe, Sr. Jones. Lo necesitamos para tomar algunas fotografías con la cumpleañera" dijo la mujer con la naturalidad de alguien cuyo trabajo es agilizar lo necesario para que todo en la fiesta se mueva como un engranaje bien engrasado, sin importar cuál momento privado esté interrumpiendo.
"Por supuesto" respondió Killian con una sonrisa "aún no felicito a Elsa" dijo poniéndose de pie y estirando una mano para ofrecerla a Emma para ayudarla a ponerse de pie.
"¿Quieres que vaya?" preguntó ella confundida, él asintió.
"Estás conmigo. No te voy a dejar sentada aquí sola" respondió él con una sonrisa. Ella tomó su mano y se puso de pie, ambos tomados de la mano comenzaron a seguir a la mujer de negro. Mientras caminaban y Killian saludaba aquí y allá a demasiada gente, Emma comenzó a ser consciente de que ya parecía lo más normal del mundo caminar agarrada de manos con este hombre, y consideró por un segundo soltar su mano. Sus miradas se encontraron, porque él siempre estaba atento de ella, y decidió que quizás debería evitarlo, pero no ahora, ahora sostendría su mano y no se preocuparía por nada. Porque mientras sostenía su mano todo asustaba un poco menos, incluso él le asustaba un poco menos mientras sostenía su mano.
Llegaron a un lugar del salón que habían convertido en una especie de stage fotográfico. Elsa despidiéndose de un grupo de personas quienes seguramente se acababan de fotografiar con ella, cuando miró a Killian una sonrisa se posó en su rostro y se acercó con alegría hacia ellos "Killian, que gusto verte aquí" dijo mientras lo abrazaba.
"Feliz cumpleaños" dijo Killian devolviendo el abrazo "Gracias por invitarnos" agregó, Elsa puso su atención instantáneamente en Emma mientras se separaba de Killian.
"Feliz cumpleaños" dijo Emma con una sonrisa.
"Gracias, me da gusto tenerlos aquí. Emma ¿cierto? Tú estabas con Killian el otro día en el bar" dijo la chica y Emma asintió con timidez "Ven, vamos a tomarnos una foto juntos" agregó la rubia con dulzura tomando la mano libre de Emma y halándolos hacia el lugar donde estaban siendo tomadas las fotografías. Killian soltó su mano y rodeó con su brazo por la cintura de Emma. Luego de varias fotografías el fotógrafo sugirió tomar unas fotos de Elsa y Killian solos, Killian le dio una mirada de 'eso no va a pasar' pero ella se adelantó y le dijo que no había problema, ella lo esperaría a un lado, él no lucía convencido pero le hizo caso. Emma miraba con una sonrisa como otras personas se acercaban y se tomaban fotos con la pareja, de pronto escuchó una voz cerca de ella.
"Srta. Swan que gusto verla aquí" dirigió su mirada hacia el sonido y junto a ella estaba August de pie.
"August….igualmente ¿Cómo estás?"
"Mejor ahora que te encuentro aquí… Tú también estas muy bien por lo que puedo ver" dijo mirándola de arriba abajo con una media sonrisa, Emma no supo que responder a eso y no dijo nada, solo le dio una sonrisa y volvió su atención a Killian y Elsa, ahora había un grupo grande de personas tomándose fotos "¿Estas esperando a Jones?" preguntó el hombre y Emma se volteó para mirarlo y solo asintió en silencio "Suerte con eso" el comentario realmente disgusto a Emma, frunció el ceño y cuando estaba a punto de responder algo escuchó la voz de Killian.
"Booth" dijo en forma de saludo para August mientras entrelazaba sus dedos con los de Emma, ella acercó su cuerpo hacia él instintivamente "Ya podemos ir a divertirnos" dijo Killian dirigiéndose a Emma.
"Nos vemos luego" dijo Emma a August comenzando a caminar. Sabía que estaba actuando como una tonta, pero no pudo evitar sentirse protectora con respecto a Killian, podrá ser muchas cosas para mucha gente, pero para ella no había sido nada más que una persona dulce y adorable, cuando sobrepasaba el flirteo y la alta autoestima.
"¿Todo bien?" preguntó Killian preocupado por el evidente mal humor de Emma, preocupado que estuviese dirigido hacia él. Emma dejó de caminar y él la miró fijamente, ella asintió en silencio su mirada se suavizo un poco "Siento mucho si me tardé un poco, cuando vi al imbécil ese junto a ti dije a Elsa que no podía dejar sola a mi chica ni un segundo más" dijo lo último con esa sonrisa adorable que se estaba convirtiendo en la favorita de Emma.
"¿Tu chica?" preguntó Emma con una sonrisa. Killian elevó los hombros y le dio una media sonrisa. Emma lo miró fijamente a los ojos por varios segundos "Todos piensan que estamos juntos".
"Todos menos tú" agregó él con una sonrisa, ella torció los ojos con una sonrisa.
"Vamos a divertirnos" dijo finalmente comenzando a caminar.
Si de verdad querían lucir solo como amigos estaban haciendo un trabajo muy pobre. Se pasaron lo que quedaba de noche bailando juntos demasiado inmersos el uno en el otro como para lucir solo como amigos, diciéndose cosas al oído y riendo como tontos como para lucir solo como amigos, manteniendo contacto físico constante como para lucir solo como amigos, eso era ya una mentira que se decían a ellos mismos, pero el resto del mundo estaba seguro que eran una linda pareja pasándola bien. Al final de la noche Emma no llegó a casa, cuando menos no a la de David y Mary Margaret.
Emma despertó con su cabeza recostada en el hombro de Killian, sus piernas entrelazadas, su mano sobre su pecho y una de las manos de él sobre la de ella. Y una sonrisa se posó en su rostro, cómo era posible que alguien a quien conocía hace tan poco la podía hacer sentir tan cómoda, tan segura. Olvidaba todas sus convicciones sobre mantenerse alejada tan pronto lo tenía cerca. Volvió a cerrar sus ojos, pero en ese momento sintió la respiración de Killian cambiar, el brazo que la rodeaba por la cintura la apretó un poco más contra su cuerpo, y sintió un beso en el tope de su cabeza "Buenos días" dijo ella sin abrir los ojos.
"Buenos días princesa"
"Explícame como terminé en tu cama nuevamente"
"Mmmm…soy irresistible" respondió con una sonrisa y ella haló unos pelitos de su pecho como respuesta, él se quejó con una risita "La verdad Swan, tu eres la irresistible"
"¿Tienes trabajo hoy?" preguntó ella dibujando pequeños círculos imaginarios en su pecho.
"No. Mis escenas para el episodio que están filmando ya las hice" respondió "Pasa el día conmigo…por favor" agregó, Emma podía sentir con la mano en su pecho como su corazón se había acelerado con esa petición.
"Está bien" respondió luego de varios segundos mirándolo a los ojos. Luego de varios minutos de acariciarse y abrazarse Emma se puso de pie y fue al baño. Consiguió una bata de baño blanca dentro del baño, se la puso y salió a la habitación nuevamente "Tendré que pasar por casa primero, no tengo intención de andar en tacones todo el día" dijo tan pronto entró en la habitación. Killian la miraba con una sonrisa sentado en la cama vestido solo con un mono negro y junto a él una variedad de bolsas que evidentemente eran de tiendas de ropa.
"No tendrás que hacer nada de eso, yo también tengo un asistente, y te trajo todo esto" agregó poniéndose de pie, caminando hacia ella, dando un pequeño beso en su mejilla.
"¿Qué? ¿Quién?" preguntó confundida. Killian soltó una risita.
"Yo también tengo a una persona que se encarga de las cosas que no quiero o no puedo hacer. Cuando te dormiste anoche le escribí que comprase algunas cosas para ti"
"¿En serio?" pregunto Emma mientras sus mejillas se sonrojaban lentamente.
"El Sr. Smith es muy eficiente y discreto. Ya es casi mediodía, tuvo tiempo suficiente para hacer el mandado durante la mañana" respondió él acariciando su espalda.
"¿Y cómo puede saber la talla de mi ropa?" preguntó Emma confundida caminando hacia las bolsas y comenzando a ojear dentro de ellas.
"No te preocupes por eso amor ¿O prefieres vestirte con el vestido de anoche y los altos tacones para caminar hasta casa de David?" preguntó Killian con una sonrisa. Emma parecía querer agregar algo, abrió la boca pero no dijo nada y la volvió a cerrar.
"Está bien, veamos que tenemos aquí" curiosamente toda la ropa en las bolsas era de su talla, los zapatos eran de su talla, escogió un jean negro, una camisa blanca, y un par de zapatos cómodos que hacían juego. Había por lo menos dos mudas de ropa más "¿Y haremos que el misterioso Sr. Smith devuelva la otra ropa?" preguntó Emma
"No, todo eso es tuyo. Pero podríamos dejarla aquí, solo por si nos encontramos en la misma situación en los próximos días" respondió sentándose en la cama, tomó a Emma por la cintura y la haló suavemente hasta colocarla de pie entre sus piernas, la abrazó por la cintura, recostando la cabeza de su estómago. Emma acarició su cabello "¿Quieres dar un vuelta en el Jolly Roger?"
Pasaron el resto del día navegando felices, acariciándose y besándose constantemente, tal como se había dicho desde la noche anterior, Emma decidió no pensar en las consecuencias, ya ella sabía que esto tenía fecha de vencimiento, por ello se permitía disfrutarlo. Y él lo sabía, ella se aseguraba de decirlo cada vez que podía, ella se iría en unos días y todo esto sería un lindo recuerdo. Unas verdaderas y bien disfrutadas vacaciones. Regresaron al pequeño puerto detrás de la casa justo después del atardecer, entraron tomados de la mano a la casa, Killian se disculpó para ir al baño y Emma se sentó en el sofá a revisar su teléfono, había decidido no verlo en todo el día, y no fue como que le hizo falta, estando con Killian era fácil olvidarse del resto del mundo.
Killian salió del baño y se encontró con Emma sentada en el sofá mirando su teléfono con el ceño fruncido "¿Todo bien?"
"No estoy segura. Si este correo que estoy leyendo es correcto tendré que volver a Boston lo antes posible" respondió Emma sin levantar la mirada del teléfono. El mundo se paralizó para Killian, no podía, ella no podía irse tan pronto. La miraba con los ojos amplios, se había quedado sin aliento, no sabía que decir, que hacer. Ella levantó la mirada del teléfono y lo miró fijo, su mirada pasó de estar ligeramente molesta a una de preocupación al ver la expresión de Killian "Sabías que esto iba a pasar"
"No tan pronto" respondió él con un hilo de voz. Se miraron por lo que pareció una eternidad, hasta que él consiguió su voz nuevamente "¿Cuándo?"
"En teoría debería irme ya. Pero lo más lógico es que lo haga mañana…tendré que cambiar mi vuelo" respondió, él caminó hasta el sillón frente a ella y se sentó "Hay un imbécil que atrapé hace un año, fue bastante difícil de conseguir. Ha vuelto a huir sin pagar su fianza y necesito conseguirlo antes de que deje la ciudad" agregó ella a modo de explicación.
"¿Nadie más puede hacer eso?"
"Por lo que me explican ya lo intentaron. Piden mi apoyo" respondió.
"No estoy listo Swan, no estoy listo para dejarte ir"
