AN: Ya volví, hoy recibirán una gran sorpresa que los golpeara entre los ojos, mas la charla con el espectro, ya saben si les gusta manden Reviews y denle al Follow y al Fav.
"Oak and iron, guard me well, or else I´m dead, and doomed to hell."
Bueno el Fic.
Capitulo 4: That Yellow-ish Bastard.
Regina estaba en su recamara tomándose la cabeza, extrañas memorias invadían su cabeza cada vez que cerraba los ojos.
Esa mujer le había hecho algo cuando la beso.
Memorias de ella junto a la rubia y el chico aparecían una y otra vez cada que cerraba los ojos, incluso en algunas aparecía Charming con una Snow con el cabello corto. -¿Que diablos esta sucediendo?-
-...Mamá ven y saquémonos una foto.- Henry estaba acercándose a ella con la señorita Swan de la mano. -Todos juntos en familia.- Estaban en un lugar extraño. Juntas abrazamos a Henry mientras la chica lobo y la novia del espectro sostienen un cartel sobre nosotras que dice "Feliz día de las Madres", sonreímos ampliamente mientras frente a nosotros la abuela de la chica lobo nos apunta con un objeto que lanza una potente luz, 'eso debe ser una foto'.
Nos separamos y estoy a punto de decirle algo a la señorita Swan cuando entran Snow y Charming por la puerta...
El sonido de la puerta de su recamara abriéndose la despertó de sus memorias. Se volteo en su lugar para ver quien la interrumpía. Cateryn Hedestad.
-¿Acaso no le ensañaron a golpear la puerta antes de entrar cuando niña señorita Hedestad?- Pregunto molesta Regina.
Margareth miro hacia atrás, buscando a quien le hablaba su reina. -Yo soy Margareth mi reina.-
Regina agito la cabeza por su confusión. -Lo siento... De todas formas pedí específicamente que nadie me molestara, ¿Que es tan importante que has decidido desobedecerme?-
-Mi reina, ¿Esa usted bien? ¿Esa descortés mujer no le hizo nada de verdad? Me acaba de llamar por el nombre que ella me llamo cuando salio del armario.-
-Agradezco su preocupación Señorita Linter, pero te pregunte ¿Que es tan importante como para desobedecerme?-
Margareth se paro recto para decir lo que había venido a informar. -Una mujer que dice ser su madre esta en la puerta junto a un hombre vestido en raras ropas.-
Regina quedo en shock cuando escucho que su madre estaba en la puerta.
Ella tenia un corazón en la mano y lo metió rápidamente en la espalda de su madre. -Regina yo...- Podía sentir el arrepentimiento en la voz de su madre mientras esta se tomaba el pecho y se derrumbaba sobre sus brazos...
-MI REINA.- Margareth estaba parada junto a ella abrazándola por un costado para que no cayera al suelo.
-Madre...- Fue lo único que salio de la boca de Regina mientras era sostenida por los brazos de Margareth.
-¿Mi reina que le sucede?- Pregunta esta preocupada mientras le sacaba un mechón de cabello de la cara.
Regina se sostuvo la cabeza mientras se mantenía de pie apoyándose en Margareth. -¿Que sucedió?-
-No lo se mi reina, le comente que una mujer que dice ser su madre esta en la puerta y usted se quedo en blanco unos segundos y luego casi se cae.- La mujer caballero apretó su agarre de la cintura de su reina.
-Tengo que ir a ver si es mi madre verdaderamente.-
-Si mi reina.-
Regina levanto sus manos y un humo violeta desapareció a ambas mujeres.
-Bueno ya estamos listos.- Informo Snow mientras se colocaba una espada en la cintura.
-Blue, Nova, vayan por el castillo y curen a los heridos, nosotros iremos a buscar a ese bastardo amarillento, para conseguir algunas respuesta.- Dijo David mientras se dirigía hacia la puerta. -Vamos.-
-¿Por que amarillento?- pregunto Henry a su abuelo mientras iba detrás de él.
-Su piel es toda rara y brilla de un color amarillento.- Explico David mientras caminaban.
-Yo creo que es algo así como grisáceo.- Opino Red quien salia con Emma y Snow detrás de los chicos.
-Yo lo veía medio verde.- Opino Snow mientras seguía tocándose sus cortos mechones de cabello.
-Mamá ya deja tu cabeza, se te ve bien.-
Snow se abalanzo a abrazar a su hija. -Gracias cariño.-
-Extrañaba eso.- Dijo Emma con una sonrisa.
-Bueno no me importa de que color sea, necesitamos que nos diga que es lo que sucedió.-
Caminaron por los pasillos del castillo hacia los calabozos. En el camino Henry les mostró las fotografiás del teléfono a todos. David y Red se reían mientras miraban las fotografiás en el extraño aparato de Henry. -Red creo que un poco mas de tela no te haría ningún mal.- Se burlaba David de la exuberante vestimenta que vestía la contraparte de Red en Storybrook.
-Ya callate o te morderé.-
En cambio Snow seguía criticando a Emma por su elección de pareja. -...Pero Emma. Podemos conseguir que cualquier princesa sea tu pareja, por que tenias que haber elegido a Regina exactamente.-
-Ya te lo dije Snow...-
-Podemos hacer que conozcas a la princesa Abigail.- Snow se acerco a su esposo. -¿David crees que tu ex-prometida se interese por Emma si se la presentamos?-
-Snow no arriesgue mi vida para salvar a Frederick solo para que tu hagas que Abigail se case con Emma. Ademas seria bastante raro que mi hija saliera con mi ex-prometida.-
-Y tu no crees que ya lo es que este enamorada de mi madrastra.-
A Emma ya la estaban molestando las palabras de su madre. -Cruce a travez de ese maldito portal para poder recuperar a mi familia y esa familia incluye a Regina aunque no te guste. Creí que tu mas que nadie entendería el concepto de amor verdadero.- Emma paso molesta de su madre y se coloco junto a Red quien iba mas adelante.
-Emma...- Snow intento ir detrás de su hija.
-No, Snow.- La detuvo David. -Solo deja que se le pase.-
-Pero David...-
-Snow solo deja que se calme un poco y luego le intentas hablar nuevamente, creo que esa parte la heredo de mi madre. Ahora toma esto y mira las fotografiás.- David le ofreció el teléfono a Snow para que mirara las fotos.
-¿Estos somos nosotros?-
-Si.-
Siguieron caminando hasta los calabozos.
Regina apareció en la puerta del castillo con Margareth aun abrazada a su costado.
Los soldados frente a ella la miraron expectantes.
-Abran la puerta.- Ordeno.
Apenas vio una pequeña parte del rostro de su madre Regina intento dar un paso, aunque se vio obstruida por los brazos de Margareth que la seguía abrazando. Regina le dio una profunda mirada a su mejor caballero quien la seguía abrazando de la cintura con una gran sonrisa en el rostro.
Margareth sintió la no muy amistosa mirada de su Reina y se separo de esta rápidamente mientras colocaba su mirada vergonzosamente en el suelo. -Lo siento mi reina.- Dijo por lo bajo mientras se paraba recta para recibir a las personas que venían entrando por la puerta.
Cora estaba parada en la puerta del castillo de su hija con un confundido hombre a su lado quien miraba todo con gran asombro.
Un largo silencio se formo entre ambas partes. Hasta que Cora decidió romperlo. -Regina ¿Que es lo que…- Fue interrumpida por la voz del hombro que le dio un ataque de pánico casi al mismo tiempo que coloco sus ojos sobre Regina.
-Regina. ¿Que es lo que esta sucediendo? ¿Donde estamos? ¿Que paso? ¿Que es este lugar? ¿Lo ultimo que recuerdo es…- El hombre llevo sus manos hacia su pecho y luego comenzó a caminar hacia atrás. -Mi corazón...- Susurro. -Regina tu…-
-Oh demonios.- Dijo Cora exasperada por la interrupción mientras rodaba los ojos. Se dio la vuelta y le metió la mano en el pecho al hombre que cada vez comenzaba a alejarse mas.
Todos vieron sorprendidos esto y colocaron sus manos sobre sus espadas, Regina levanto sus manos en señal de que todos esperaran.
Cora saco su mano del pecho del hombre y le monstruo su rojo corazón. -Aquí esta tu corazón, ahora cierra la boca y deja que tenga una charla con mi hija.- Cora devolvió el corazón al pecho del hombre antes de darse la vuelta a enfrentar a su hija.
-Eso no debe de ser sano.- Dijo el hombre mientras se tomaba del pecho y se colocaba detrás de Cora mientras esta se acercaba a Regina.
-¿Madre… Tu…- Regina no sabia que decir mientras se acercaba lentamente y con precaución a su madre, siendo seguida de cerca por Margareth quien había sacado su espada por si acaso.
-Regina dile a tu nueva mascota que guarde los dientes que no soy ninguna amenaza.-
-No lo creo madre. ¿Ahora dime que quieres y quien es él?-
-Lo primero que quiero es…- Cora hizo una pausa al ver la ira en los ojos de su hija. -Es pedirte perdón por todas las cosas que te hice hija, de verdad lo siento. La verdad que es que sentí una horrible sensación cuando me devolviste mi corazón y me di cuenta de todo el mal que te había hecho, y por eso quiero que me perdones, no ahora, pero con tiempo.- Regina estaba por responder pero Cora la detuvo. -Y ahora solo dejame preguntarte algo, ¿Que sucedió? ¿Por que estoy viva? Recuerdo claramente haber muerto. ¿Que diablos sucedió y por que estamos devuelta en este agujero del diablo? La verdad es que me gustaba mas tu pequeño pueblucho que este lugar.-
Regina miraba confundida a su madre, entonces si murió, esto también tendría que ver con lo de la Señorita Swan y el pequeño Henry. Algo esta mal. -Madre ¿Como es que estas viva?-
-Eso te estoy preguntando yo a ti Regina. ¿Por que estoy aquí?-
-No lo se.- Regina miro confundida al hombre detrás de su madre. -¿Cazador?-
-Soy Graham, Regina ¿Que diablos esta sucediendo? ¿Acaso no me recuerdas?-
-Hablale apropiadamente a mi reina lacayo.- Amenazo Margareth mientras apuntaba a Graham con su espada.
Regina se quedo en blanco nuevamente. En su cabeza pasaban memorias de la Señorita Swan sosteniendo en sus brazos el cuerpo sin vida del cazador y luego se sostuvo el rostro al recordar el golpe que esta le había dado. La reina estiro su mano y bajo la espada de Margareth mientras miraba con dudas a Graham. -¿Por que es que te mate?-
-No lo se, lo ultimo que recuerdo era besar a Emma frente a la cripta.- Por alguna razón esto puso un poco celosa a Regina.
-¿Y tu, madre?-
-Tu no me mataste Regina, fuiste parte de eso sin darte cuenta simplemente.-
Regina abrió ampliamente los ojos ante tal información. -¿Quien?-
-Solo digamos que Snow se entero de que yo le hice algo terrible a su madre.- Regina miro enojada a su madre. -Esta bien, Snow se entero de que yo mate a Eva para que tu te convirtieras en reina, ella encontró mi corazón y lo maldijo para salvar la vida del espectro a cambio de la mía, de alguna forma te habían convencido de que si me devolvías mi corazón yo te amaría de verdad, tenían razón. En cuanto me lo devolviste me sentí muy mal por todas las cosas que te había hecho. Snow intento detenerte después de darse cuenta que es lo que había hecho, pero ya era tarde, tu me diste mi corazón justo a tiempo para salvar a Rumple.- Cora vio como el enojo se borraba de la cara de su hija y decidió acercarse un poco, el perro guardián de su hija comenzó a levantar su espada y Regina la detuvo, Cora lentamente coloco su mano sobre la mejilla de su hija. -Lo siento verdaderamente cariño. Te amo hija-
Regina saco la mano de su madre de su rostro, y luego la abofeteo con su mano izquierda dejando sus dedos marcados en la cara de su madre. -Que vengas ahora y te disculpes por el calvario que me hiciste pasar durante toda mi infancia no significa que te perdonare.- dijo Regina completamente enojada mientras intentaba mantener las lagrimas en sus ojos.
-Lo se Regina, pero…-
Cora se vio cortada por los brazos de su hija que se abrazaron a su cuerpo. -Pero es un comienzo.-
Cora alegremente le devolvió el abrazo, después de pasar un tiempo abrazadas ambas se separaron. -Esto no significa que te haya perdonado por completo, ¿Lo entiendes?-
Cora asintió repetidas veces. -Si, si, lo se, aunque ya estoy feliz con el hecho de que me dieras otra oportunidad, lo siento.-
Regina frunció el ceño. -Ya deja de disculparte cada vez te estas pareciendo mas a ella.- Dijo Regina enojada recordando a Snow.
-Esta bien.- Dijo Cora mientras lanzaba una risa y se separaba de su hija. -Ahora ¿Donde esta mi nieto? Creo que ya es hora de que hable un poco con el no crees, ya que voy a ser parte de tu vida nuevamente. Ya sabes solo si tu quieres.-
-¿De que estas hablando?- Pregunto Regina.
-Ya sabes Henry.- La confusión en el rostro de Regina preocupo a Cora. -Regina, querida, ¿Que sucedió?-
-No lo se.-
Un par de guardias detuvieron un poco el camino hacia el espectro, pero después de todo llegaron a la celda donde se encontraba el legendario Rumpelstiltskin.
-Gold, ¿Que diablos sucedió?-
Rumpelstiltskin sentado solo en su celda miro hacia los costado buscando con quien mas hablaba la rubia de quien el no estuviera enterado en su solitaria celda.
Rumpelstiltskin se paro de su asiento en su celda y se acerco a las rejas. -¿Te estas refiriendo a mi querida? O ¿Tal vez te dieron la dirección a la celda equivocada?-
Emma simplemente cerro los ojos para aguantarse las ganas de abrir la celda y golpear a Gold en el rostro. -Tu sabes que te estoy hablando a ti Gold, así que dame respuestas en este instante si no quieres que te las saque a golpes.-
-Oh usted es ruda querida, pero le aviso que nadie juega conmigo de esa manera.-
-Belle no opina lo mismo.- Bromeo Emma.
Aunque el espectro no lo tomo como una broma y borro su sonrisa de su rostro. -¿Belle?- Luego volvió a sonreír, antes de levantar una pared ante sus sentimientos por la mujer nuevamente.
-¿Acaso no recuerdas nada tu tampoco?-
-¿Acaso usted esta hablando de como es que aparecí con estas ropas y sin la piel del espectro? Bueno, la respuesta a eso es, no. Lo ultimo que recuerdo es ser envuelto por la maldición oscura y luego aparecer en este atuendo, que es agradable, pero la verdad es que extraño el cuero querida.-
-Ewww…- Expreso Emma con asco mientras se imaginaba a Gold caminando por todos lados con apretados pantalones de cuero.
-Rumpelstiltskin… ya no estas amarillento?- Dijo David raramente mientras entraba en la celda junto a Snow.
-O verde.- Dijo Snow.
-O gris.- Sumo Red que estaba parada junto a Emma.
-Bueno ya que hablamos sobre el tema de mi piel díganme que necesitan.- Propuso Rumpelstiltskin mientras comenzaba a dar vueltas por su celda.
-Dime que es lo ultimo que recuerdas.-
-¿Estar en esta celda? No es que pueda hacer mucho, si pudiera los invitaría a conversar dentro de mi agradable morada, pero no.-
-DEMONIOS.- Grito Emma mientras pateaba el suelo.
-¿Ahora podrían decirme ustedes que sucedió? No creo que Regina haya lanzado la maldición oscura solo para cortarle el cabello a la pobre Snow.-
-La maldición si paso, solo que el idiota de tu padre lanzo una contra maldición para destruir Storybrook y mandarlos todos de regreso aquí.-
-¿Mi padre?-
-Si el idiota intento llevarse el corazón de Henry pero lo detuvimos y luego tu lo mataste, pero ya era tarde, la maldición se lo llevo todo y al parecer también las memorias de todos.-
-¿Y por que debería creerle señorita…?-
-Swan, Emma Swan.-
-¿Y por que debería creerle señorita Swan?
-Por que soy la…-
-Se muy bien que usted es la salvadora señorita Swan y que su historia es cierta pero ¿por que debería yo ayudarlos?, al parecer ya me hice cargo de la amenaza que era mi padre.-
Emma no tenia palabras, no sabia a ciencia cierta donde se encontraba Belle o si acaso Neal estaba vivo y por casualidad termino en Nunca Jamas, ya que el no estaba en el bosque encantado cuando sucedió la maldición y al parecer todos aparecieron en el mismo lugar en el cual estaban cuando esta sucedió y sin memorias de que paso en los últimos treinta años.
Por suerte Henry salio a su rescate. -Por que somos tu familia.-
-Ustedes son tomo menos mi familia, que los conozca hace ya tiempo no los vuelve ni siquiera parientes lejanos.-
-Yo soy tu nieto.- Eso movió mucho al espectro quien comenzó a dar pasos hacia atrás para poder observar al chico por completo, y tenia que admitirlo, el chico tenia de resemblanza con su hijo.
-Bae…- Dijo Rumpelstiltskin antes de recuperar la compostura y acercarse violentamente hacia la reja mientras sacaba un brazo intentando alcanzar al chico. -SABES QUE PUEDO ARRANCARTE LA GARGANTA POR DECIR UNA MENTIRA DE ESA CALUMNIA.- Grito Rumpelstiltskin con los ojos rojos por la furia.
Emma tomo la mano de Gold y la torció hasta colocar su brazo en su espalda restringiéndolo de espalda contra las rejas mientras le torcía el brazo por la espalda. -Intenta ponerle una mano encima y perderás mas que el brazo, el es tu nieto, es mi hijo con Neal…-
-Ese no es el nombre de mi hijo.- Dijo Rumpelstiltskin intentando no retorcerse del dolor para no darle a nadie la satisfacción de verlo sufrir.
-Lo se, el se cambio el nombre a Neal para poder vivir en el otro mundo. Su verdadero nombre es algo así como Nealfire, Baelfire… Algo así.-
Rumpelstiltskin todavía restringido por la salvadora respondió. -Esta bien querida sabes su nombre, pero ahora dime, como es que sigue vivo si hace mas de 150 años se fue de aquí.-
-El estuvo saltando mundos, y vivió un tiempo con su abuelo en Nunca Jamas sin saberlo, luego logro escapar de ese horrible lugar, ahora sigue teniendo unos treinta años.-
-Eso explica algunas cosas, pero ,¿Ahora dime por que es que tengo que ayudarlos?-
-Neal también vino a este mundo con ustedes, y aunque a Snow y David no les guste tu también eres parte de la familia y te necesitamos de nuestro lado, tengo que encontrar una forma de hacer que todos recuperen sus memorias para poder volver todos a Storybrook.- Emma soltó el brazo de Rumpelstiltskin quien se lo comenzó a frotar por el dolor que le causo la rubia.
-Vaya mujer eligió Bae…-
-Yo y Neal no somos pareja.-
-¿Pero tienen un hijo?-
-El hizo su parte, Henry es hijo mio y de Regina solamente, el solo esta aun costado como la figura paterna de vez en cuando. Y Ahora espero que nos ayudes.- Emma vio como Rumpelstiltskin levanto sus manos para decir algo. -Y sin nada a cambio, no se cobra a la familia por favores.- Advirtió Emma.
-Esta bien, con la cara de tus padres es suficiente pago.- Dijo Rumpelstiltskin mientras comenzaba a reírse. -Dime Snow que se siente que tu hija este con tu madrastra.- Snow contrajo el rostro con furia mientras intentaba no decir nada para no empeorar su relación con su hija. -Bueno, ¿que están esperando? No creo que pueda ayudarlos si estoy encerrado aquí.-
-Te liberare, pero no intentes nada.- Dijo David mientras se acercaba lentamente a la celda.
David busco la llave y abrió la puerta. En cuanto Charming abrió la puerta de la celda Rumpelstiltskin sintió como la magia volvía fluir por su cuerpo y con ello como la gente lo llamaba por sus servicios desde distintas partes. Pero una voz se sobrepuso ante todas. "PAPÁ, DONDE DIABLOS ESTAS…. AHHHH DEMONIOS AYUDA PAPÁ." Era la voz de Bae.
Rumpelstiltskin no le pensó dos veces y levanto las manos para desaparecerse.
-GOLD.- Grito Emma mientras corría hacia Rumpelstiltskin.
-MAMÁ- Grito Henry mientras corría por su madre que se acercaba corriendo al espectro quien estaba siendo envuelto en una nube roja.
-EMMA.- Gritaron Snow, David y Red. Ellos no llegaron a tiempo. Emma, Henry y Rumpelstiltskin habían desaparecido en esa nube roja. -NO.- Grito Snow con miedo de perder a su hija cuando apenas la había recuperado.
David y Red abrazaron a Snow mientras esta lloraba.
Rumpelstiltskin, Emma y Henry aparecieron en medio de un pequeño pueblo donde la gente corría con pánico hacia todos lados.
Emma coloco a Henry detrás de ella para protegerlo de la turba de personas vestidas tanto con ropas del bosque encantado, como con vestimenta de su mundo. De entre ellas salio corriendo Neal.
-PAPÁ.- Grito este en cuento vio a Rumpelstiltskin.
Neal se acerco hasta nosotros y Rumpelstiltskin lo abrazo. -Bae.- Dijo con felicidad mientras Neal lo abrazaba lentamente de regreso. -Cuanto…-
-No tenemos tiempo para eso ahora.-
-¿Que sucede?- Pregunto Emma.
De la nada salio volando un hombre por los aires quien casi chocaba contra un árbol si no fuera por que Emma lo detuvo con magia en el aire. Emma intento bajarlo al suelo lentamente, pero en vez de eso lo soltó y el hombre cayo de cara al suelo para luego pararse y salir corriendo a toda velocidad gritando. -OGROS.-
Emma se volteo para ver como un gigantesco ogro venia corriendo hacia ellos con su mazo en alto preparado para pulverisarlos.
-Demonios.-
AN: Bueno eso es todo por hoy, ya saben que hacer si les gusto.
Gracias a todos los que les agrado Ser un Buen Padre… les digo que en algún momento publicare una continuación, y les digo que va a ser todo sobre la perspectiva de Charming y su forma de solucionar las cosas. Au revoir.
"It's Amazing, With the blink of an eye you finally see the light, It's Amazing, When the moment arrives that you know you'll be alright, It's Amazing, And I'm sayin' a prayer for the desperate hearts tonight."
