Emma ya tenía 3 días vigilando el escondite de Will Scarlet, ya había dejado de ser una cuestión de trabajo, se había vuelto personal. El tipo estaba viviendo con Neal Cassidy, aquel imbécil del que se había enamorado con tan solo 17 años, hizo que la atraparan con uno de los relojes que había robado y se había ido con los restantes, la perfecta distracción para la justicia, lo que él no sabía era que además la había dejado embarazada. Y como lo odiaba por eso, tener un bebé esposada a una cama fue una pesadilla, se vio forzada a darlo en adopción, no tenía otra opción, no tenía nada que ofrecer a ese pequeño niño, solo era una chiquilla tonta, y como le había pesado esa decisión, no había un solo día en el que no pensara en aquel bebé recién nacido que gritaba buscando el consuelo de su madre, no se atrevió a sostenerlo, no se atrevió a mirarlo, si lo hacía no iba a ser capaz de darle una mejor oportunidad.

Will Scarlet había sido cuidadoso, difícilmente dejaba el edificio y cuando lo hacía estaba rodeado de gente. Pero en algún momento lo haría de eso estaba segura, solo tendría que ser paciente. Su teléfono de pronto soltó un pitido y lo reviso, un mensaje de texto de Killian, soltó un largo suspiro. Cuando lo dejó en Vancouver no se imagino que estaría tan agradecida de que él estuviera a tantos kilómetros de distancia, porque en este momento tan confuso de su vida sería una distracción no bien recibida. Lo había estado ignorando los últimos dos días, porque además de Neal había que sumarle el hecho de que su cara estaba impresa en miles de revistas alrededor del país y no sabía cómo lidiar con eso. Leyó el mensaje.

"De verdad, me estoy convenciendo de que estas molesta conmigo por lo de las revistas"

Las revistas quizás había tenido un poco que ver en el hecho de no responderle con este ya tres días ni un solo mensaje, ni una sola llamada, pero el gran peso lo ponía Neal, el verlo le había recordado los peligros de enamorarse, de bajar la guardia ¿A quién quería engañar? Killian se aburriría pronto de no tenerla cerca, seguramente ya se había buscado alguna otra tonta con quién pasar su tiempo, eso es lo que hacía según decía el internet y todas las revistas que ahora descansaban en el asiento del copiloto de su auto junto a ella. Compro cada una de las revistas en las que aparecía en toda la portada mirando a Killian, con ningún otro interés más que dejar a Boston con unas cuantas revistas menos, donde había podido había escondido esas revistas detrás de otras, era vergonzoso. Dio una mirada al asiento junto a ella y su mirada se posó en el rostro hermoso de Killian, no podía creer que alguien podía estar mirándola de esa manera, pasó 6 días hipnotizada con esa mirada, pero verlo desde otro punto de vista era otra cosa, les habían robado un momento intimo y lo habían publicado por todas partes. Volvió su atención nuevamente a su teléfono y marcó para llamar.

"¿Emma?" le escuchó tan pronto atendió el teléfono luego de apenas dos repiques.

"Hola" respondió con timidez. Escuchar su voz hacía cosas indescriptibles en ella.

"Te escribí porque no estaba seguro si estabas ocupada ¿Cómo estás? ¿Estás molesta conmigo? Juro que no imaginé que podríamos ser tan interesantes como para que pusieran nuestros rostros en todas partes. Lo siento mucho…."

"Está bien" lo interrumpió, las palabras de él se atropellaban, sonaba realmente apenado "Bueno, no está tan bien lo de las revistas, pero sé que no es tu culpa, no directamente"

"De igual forma estoy muy apenado por la forma indirecta en la que soy culpable"

"¿Cómo estás?" preguntó ella casualmente tratando de cambiar el tema.

"¿La verdad?... los últimos dos días no los pase muy bien. Emma, no respondías mis mensajes ni atendías mis llamadas" dijo con seriedad en la voz luego de unos segundos de silencio.

"Lo siento, he estado ocupada. He pasado gran parte del tiempo acampando en mi auto vigilando un edificio"

"Así que aún no atrapas al criminal" afirmó Killian

"No. Pero sé donde está, en este trabajo hay que ser muy paciente. Luego cuando lo atrapas puedes descargar tu frustración de días de aburrimiento" bromeó Emma.

"¿Puedes prometerme algo?" preguntó él con seriedad.

"Killian…" comenzaba ella a decir con fastidio, eso de hacer promesas no le hacía gracia. Ya lo imaginaba pidiéndole que tuviera cuidado, que no tomase riesgos.

"Swan, tienes un trabajo que puede ser muy peligroso. Y me encantaría saber al final del día que estas bien ¿Puedes hacer eso por mí? ¿Decirme algo como 'todo bien por aquí, aún sigo viva'?" una sonrisa se posó en el rostro de Emma, no se esperaba que esa fuera su petición, definitivamente este hombre era tan considerado como para entender que no podía decirle como hacer su trabajo, solo quería saber que ella está bien, y eso llenó de calidez su corazón.

"Está bien, lo prometo" respondió con un nudo en la garganta. De qué mundo paralelo había salido este hombre, y por qué no lo conoció antes que a todos los imbéciles que han pasado por su vida.

"¿Ya estás en casa?"

"Aún no, pero ya estoy por regresar. No creo que consiga nada está noche y estoy algo cansada"

"Estoy seguro que atraparás al bastardo" le aseguró, era algo nuevo para ella escuchar la fe de alguien en ella, el calor en su pecho se apoderó de su rostro también "Mmmm…es posible que consigas o no algo de mi parte cuando llegues a casa" dijo él con timidez.

"No te he dicho donde vivo"

"Conseguir tu dirección ha sido una de las cosas más simples que he tenido que hacer en mi vida, amor. Tienes amigos muy dispuestos a dar esa clase de información"

"Bien, te aviso si consigo o no algo de tu parte en mi casa" le respondió ella con una sonrisa.

Emma manejó de vuelta a casa, la expectativa de encontrar algo enviado por Killian era una buena distracción para toda la negatividad que traía Neal a su vida. Se dio cuenta en ese viaje a casa, que con todo este enredo de Neal que aún ni siquiera empezaba a resolver, no era inteligente apartar a Killian, él traía un balance a su vida que nunca había sentido. Sin menospreciar sus aventuras amorosas, las cuáles han sido simplemente increíbles, pero Killian rápidamente se estaba convirtiendo en su mejor amigo, estaba segura que si algo genial le ocurría mañana a la primera persona que llamaría sería a Killian Jones. Estacionó su auto y se dirigió al lobby de su edificio, camino con más ansias de la que le gustaba admitir hasta los buzones, abrió el suyo y no encontró nada, frunció el ceño con decepción. Subió al ascensor, cuando estuvo en su piso caminó pensativa hasta su puerta, y fue entonces cuando la vio, había una rosa roja pegada a su puerta con cinta adhesiva. En otro momento de su vida le hubiese parecido demasiado cursi, ahora lo encontraba super adorable. La despego de la puerta y la llevó hasta su nariz con una sonrisa. Abrió la puerta y entró a su hogar, estaba segura que no podría dejar de sonreír lo que quedaba de noche, no estaba segura cuando se había convertido en esta mujer impresionable que con una rosa comenzaba suspirar, pero no quería siquiera pensar en eso. Se tiró en el sofá con la rosa y su teléfono en la mano. Marcó a Killian, tan pronto escuchó su voz saludarla su sonrisa se hizo más amplia.

"Ya estoy en casa 'todo bien por aquí, aún estoy viva'" bromeó.

"Me alegra mucho escucharlo ¿Encontraste algo al llegar a casa?" preguntó con curiosidad.

"Lo hice. Muchas gracias por cierto, lograste poner una sonrisa en mi rostro"

"Mmmm eso me encanta escucharlo ¿Contaste las rosas?"

"Ahhmmm ¿una?" respondió confundida, que pregunta tan extraña.

"¿Solo una? Eso está mal Emma, sal y revisa si hay más afuera por favor" dijo preocupado.

"Te puedo asegurar que había solo una, quizás alguien las robó y solo me dejó una" bromeó Emma, aún confundida.

"Si es así te aconsejo que dejes ese edificio, porque tienes unos muy malos vecinos…No lo puedo creer, puedes ir a revisar" dijo finalmente, Emma se puso de pie y comenzó a caminar hacia la puerta, aunque todo esto le parecía extraño.

"Está bien, estoy caminando hacia la puerta" anunció con el ceño fruncido, en serio que iba a patear a alguien si de verdad le habían robado su regalo. Abrió la puerta con una mano, mientras con la otra sostenía el teléfono en su oído. Se quedó sin aliento cuando sus ojos enfocaron lo que estaba fuera, quién estaba afuera con esa sonrisa adorable y el teléfono pegado a su oreja, en la otra mano sostenía un ramo de rosas. Y un pequeño bolso de cuero cruzado en su pecho "¿Killian?"

"Las encontré" respondió mientras terminaba la llamada telefónica.

"¿Qué haces aquí?" preguntó Emma con los ojos amplios, la verdad estaba estudiando si esto de verdad estaba pasando o se había quedado dormida y estaba soñando.

"¿No es obvio? ¿Puedo pasar?" preguntó, Emma asintió en silencio. Aún sorprendida se hizo a un lado para dejarlo pasar, estaba a punto de pellizcarse para saber si no era un sueño. Killian entró, se removió el bolso cruzado que traía y lo tiró sobre un sillón y volvió su atención de nuevo a ella, que aún lo miraba atontada sosteniendo el teléfono en la oreja. Él caminó la distancia que los separaba, cerró la puerta tomó el teléfono de las manos de Emma y lo colocó en la mesita que estaba más cerca, le ofreció el ramo de rosas con una adorable sonrisa levantando una de sus cejas. Emma tomó las rosas entre sus manos, y fue cuando Killian se acercó y le dio un tierno beso en la mejilla "Hola Swan" dijo con una sonrisa, ella sonrió de vuelta.

"Pensé que te vería en dos semanas" dijo ella mirándolo fijamente a los ojos, despertando del asombro.

"Yo también" respondió el mirando a su alrededor, absorbiendo y adorando estar en el lugar privado de Emma "Entonces estuviste dos días sin atender mis llamadas o responder mis mensajes. En realidad esté es el día 3 de no saber de ti"

"Hoy te llamé" agregó ella con una disculpa en la mirada. Caminó hasta la cocina, tomó un florero de encima de la nevera y comenzó a llenarlo con agua en el lavaplatos.

"Hace menos de una hora. Ya estaba en Boston entonces"

"¿Cuándo llegaste?"

"Cuando me llamaste estaba en un taxi desde el aeropuerto en camino hacia aquí"

"¿Y si hubiese trabajado toda la noche hoy?" preguntó ella mirándolo fijo, ahora que comenzaba a pensarlo había sido impulsivo su comportamiento, al venir sin anunciarse.

"Me hubiese sentado junto a ti en el auto toda la noche a ver un edificio. Aunque esperaba realmente que no fuera el caso" respondió, Emma no pudo evitar darle una media sonrisa. Estaba más feliz de lo que hubiese pensado con tenerlo en frente. Él rodeó la isla de la cocina que los separaba y la atrapó con su cuerpo, invadiendo su espacio personal "Me temo que solo tenemos unas horas. Tengo que volver a Vancouver a primera hora"

"Algo me dice que esto fue un viaje de último minuto" dijo ella mirándolo fijamente.

"Lo fue. Si mi agente se entera que dejé Vancouver me asesina, y esa mujer sí que puede ser muy aterradora…Pero mañana todo fluirá bien, tomaré el avión a tiempo y estaré en Vancouver varias horas antes de la hora en la que debo ir a trabajar. Pero tenía que verte" le dijo en un susurro a pocos centímetros de su rostro, luego dio un corto y casto beso en la boca. Se separó de ella y colocó el ramo de rosas en el florero "¿Dónde las quieres?"

"En la mesa está bien" respondió ella tratando de nivelar su respiración. Ella caminó hasta el sofá y se sentó, él la siguió.

"Swan, de verdad quiero disculparme por lo de las revistas. Esa es la verdadera razón por la que estoy aquí, si yo hubiese pensado que llegaría a eso, no hubiese posado contigo con los paparazzis" dijo con preocupación en la voz, era tan genuina su preocupación que fue entonces que Emma se dio cuenta, había sido muy dura bloqueándolo por casi 3 días.

"No te voy a mentir, ha sido difícil de procesar. Pero supongo que es algo con lo que tendré que aprender a lidiar si seguimos con esto ¿Algún consejo?" Killian le dio una hermosa sonrisa.

"No leas nada de lo que dice el internet o en esas revistas. Todo es mentira"

"¿Entonces no soy tu novia?" preguntó bromeando.

"Ok, algunas cosas son verdad"

"¿Soy tu novia?" preguntó Emma frunciendo el ceño.

"¿Qué eres entonces?" preguntó confundido.

"No lo sé… ¿tú….amiga-amante…?" preguntó confundida "¿Sabes que te conozco hace menos de 15 días? Es muy extraño llamarme a mi misma 'tu novia'"

"Está bien amiga-amante" dijo entre risas. Emma le dio un suave puñetazo en el hombro "Hay alguien además de mí que quiere saber la respuesta a esa pregunta…Mi publicista no deja de llamarme"

"¿Y por qué ha de importarle cual es nuestra relación a esta persona entrometida?" preguntó ella frunciendo el ceño.

"Pues la verdad yo no describiría a Belle como entrometida, es una chica bastante dulce y amable, muy inteligente, y excelente en su trabajo"

"¿Y por qué esta Belle que no es entrometida, necesita conocer la etiqueta de nuestra relación?" preguntó Emma nuevamente con fastidio, la verdad no lo admitiría ni con torturas, pero había sentido un poco de celos al escucharle admirar a esa chica.

"Porque ella es nuestra mejor opción. Si le pedimos manejar esta situación con la prensa, podremos olvidarnos pronto de todo el disgusto. Si dejamos que sigan indagando o peor inventando historias, pues seguiremos apareciendo en cada revista, periódico, programa de tv, etc. Por mucho más tiempo del que seremos capaces de tolerar"

"¿Programas de televisión? Por favor dime que no he salido en televisión" preguntó Emma mirándolo con ojos amplios.

"Eh…Pues tú no has salido, pero las fotos sí" respondió con una disculpa en la mirada. Emma no podía creer lo que estaba escuchando.

"¿Y cómo exactamente puede ayudarnos esta Belle? Solo va a conseguir que sigan mostrando mi rostro en todas partes"

"Yo estoy seguro que ella podría explicarlo mejor que yo. Pero tiene algo que ver con no dejar que el fuego se expanda, más bien contenerlo" trato de explicar Killian. Emma lo miraba con incredulidad, como se había metido en esto, el tipo era atractivo, y era quizás el mejor sexo de su vida, pero en este momento no estaba segura si quería todo esto "Emma, mientras no mires las revistas, o esos programas de tv de chismes, no te vas a dar cuenta que nada de eso está pasando"

"Claro, solo tengo que evitar cada kiosco de periódicos que vea, no encender la tv y no mirar el internet ¿Quizás sea más fácil mudarme a una granja Amish?" respondió molesta soltando su mano y comenzando a caminar de un lado a otro en su sala.

"Si quieres, llamamos a Belle en este mismo momento y ella puede explicarlo mejor. La verdad siento que estoy empeorando las cosas" sugirió Killian realmente preocupado, no iba a permitir que esto se convirtiera en su primera pelea, en especial cuando él no tenía nada que discutir, ella tenía toda la razón. Emma dejó de caminar y lo miró fijo por varios segundos.

"Está bien. Quiero hablar con ella" Killian asintió y sacó su teléfono. Marcó y colocó el dispositivo en altavoz.

"Hola, Killian. Justo estaba pensando en ti" se escuchó una dulce voz acentuada y el comentario que hizo solo logró que Emma le diera una mirada suspicaz.

"Hola amor, estoy aquí con Emma. Estas en altavoz"

"Oh. Emma, que gusto poder hablar contigo. De hecho había estado pensando en ustedes dos"

"Hola Belle" la forma dulce y amable en que la chica hablaba ya había suavizado a Emma y se estaba sentando nuevamente en el sofá "Killian me dice que tu puedes explicarme mejor que él cómo podrías detener toda la indagación nacional que hay sobre mí"

"¿Nacional? Yo diría más bien internacional. Ha sido algo nuevo para el mundo ver a Killian tan…comprometido en una relación amorosa" Emma le dio una mirada rápida.

"Verás Belle, justo eso quiero que me expliques. Porque Killian y yo apenas estamos empezando a salir, y si todo el mundo va a estar al pendiente de todas nuestra evolución como pareja sí es que la hay, entonces no creo que deba considerar seguir viéndolo del todo" respondió con demasiada honestidad. Killian se puso tenso.

"No te preocupes tanto Emma, la verdad mañana alguien cambiará su color de cabello y todo el interés se irá hacia ellos. Lo que sí es cierto es que mientras seas esta persona misteriosa, solo mantendrás vivo el interés general, y los perseguirán para tomarles fotos, inventaran historias, etc. En este tipo de casos es más prudente simplemente lanzar un comunicado que diga la verdad, que eres su novia y que les gustaría mantener la privacidad de su relación…pues privada. Se volverán aburridos y buscarán a quien más acosar"

"Bien, yo podría aceptar eso, solo si me das la seguridad que eso no avivar el fuego"

"Te lo puedo asegurar, será tan simple como esto: mañana yo lanzó el comunicado afirmando que Si son pareja, y que esperan mantener privada su relación. Los primeros tres días que siguen todos redactaran a su manera esa información. Correrá por las redes sociales como la noticia más interesante del día, luego de eso no tendrán más nada. Probablemente quieran tomarle alguna foto cuando los vean juntos pero no creo que lleguen a la portado de una revista nuevamente a menos que decidan casarse o algo" Emma y Killian se tensaron al mismo tiempo, pero ambos decidieron ignorar el comentario.

"¿Quieres que dejemos a Belle manejarlo?" preguntó Killian a Emma con cuidado, Emma asintió sin mirarlo "Bien Belle, haz lo que tengas que hacer"

"Gracias Belle" agregó Emma.

"Gracias a ustedes. Feliz noche" respondió la chica antes de terminar la llamada.

"¿Estás molesta?" preguntó Killian luego de un largo silencio. Le estaba dando su espacio, y aunque esa era la pregunta más estúpida que se le puede haber ocurrido, fue la única que le vino a la mente. Emma asintió sin mirarlo "No quiero imponerme, si lo quieres me voy a un hotel. Y nos vemos de nuevo cuando lo teníamos planeado" Emma no respondió nada, no le dio ni una mirada. Él tomó eso como respuesta, se puso de pie, pero antes de poder dar un solo paso, sintió como la mano de Emma sostenía la suya.

"No te vayas. Yo solo…necesito tiempo, espacio ya nos sobra" dijo ella mirándolo a los ojos. Él volvió a sentarse junto a ella, le acarició la mejilla con el dedo pulgar, una media sonrisa se dibujo en su rostro.

"Emma, desde el principio no he querido sino llevar esta relación al ritmo y la velocidad con la que tú te sientas cómoda. Y sé muy bien que declararte mi novia es un gran paso que te estoy obligando a dar. Pero quiero que lo veas desde este punto de vista, eso es lo que estamos diciendo al mundo, lo que realmente somos o no, solo nos concierne a nosotros dos, y eso es lo que importa. Quiero que te enfoques en nosotros, no en lo que los demás digan o piensen." Ella asintió

"¿Te escapaste de tu vida solo para tener esta conversación conmigo?" preguntó Emma con una sonrisa.

"Me escapé unas horas de mi vida porque eres como un libro abierto Emma, sino venía a manejar esta situación personalmente las cosas solo empeorarían entre nosotros. Y no estoy dispuesto a darte espacio para que sabotees esta relación"

"¿Por qué pareces tener tanta fe en nosotros?" él se sonrió ampliamente con la pregunta.

"Porque me haces sentir cosas que hace demasiado tiempo no sentía. Y no estoy dispuesto a dejarte ir sin pelear por ti" le aseguro Killian, y había tanta seguridad en sus palabras que Emma se sintió conmovida, nunca antes alguien había querido pelear por ella, todo lo contrario.

"Durante toda mi vida la gente ha huido de mí, como si fuera tóxica, y quizás lo soy"

"Entonces eres mi clase de veneno Emma Swan" ya escuchar esta última oración era demasiado como para no besarlo, se le abalanzó encima, sus brazos alrededor de su cuello, y lo besaba con apasionada locura. Sin dejar de besarlo se sentó sobre él con cada pierna a un lado de sus caderas. El rodeó uno de sus brazos por su cintura y la apretó contra su cuerpo. Su otra mano sostenía la cabeza de Emma. Cuando necesitaron aire unieron sus frentes con los ojos cerrados "¿Tienes hambre?"

"¿Tú tienes hambre?" preguntó ella de vuelta con una sonrisa, el asintió "Bien, vamos a pedir algo de comer".

Ordenaron una pizza, la comieron juntos mientras miraban una película. Y por primera vez Emma sintió que estaba pasando el rato con su novio, y no había sentido eso desde Neal hace muchos años atrás. Recordó a Neal y consideró contarle a Killian, pero al final decidió esperar para la próxima vez que él volviera a Boston, él estaría por más tiempo y podría contarle toda la historia, además que esperaba ya haber resuelto el caso para entonces y haber sacado a Neal de su vida nuevamente. Ahora solo quería disfrutar las pocas horas que le quedaban con Killian esta noche, no malgastarlas hablando de Neal. Durmieron juntos, desnudos y enredados como ya era costumbre. Despertaron temprano en la mañana y Emma lo llevó hasta el aeropuerto. Condujo de vuelta al edificio que había estado vigilando los últimos días, se estacionó a media calle de distancia, no quería ser tan obvia como para estacionarse en el mismo lugar todos los días, un escarabajo amarillo podía ser bastante llamativo. De pronto su teléfono comenzó a sonar y vio el nombre de Ruby en la pantalla.

"Dime que Killian está volando de vuelta en este momento"

"Hola Ruby ¿Cómo estás?"

"Muy bien gracias Emma, y ni voy a preguntar cómo estás tú, porque debes estar feliz de haber pasado la noche con tu novio. Pero es imperativo que me digas si Killian está volando a Vancouver en este momento"

"Pues sí, su avión debe haber despegado hace unos 30 minutos ¿Cuál es el drama?"

"Con todo este revuelo sobre ti en todas partes, ayer a Regina se le ocurrió la brillante idea de reunirse con él y no logró conseguirlo porque seguramente estaba volando a Bostón. Esa mujer esta echa un demonio, me acaba de llamar un poco alterada porque lo intentó llamar nuevamente y no logro comunicarse con él"

"Pues el vuelo directo en el que viaja seguramente estará allá en menos de seis horas" Emma miró su reloj "Calculo que a la 1p.m. esté allá ¿Porqué esta mujer te está llamando a ti?"

"Regina Mills es la misma agente de David. Y sabe muy bien que nosotros te presentamos a Killian y quería tu número telefónico para hablar personalmente contigo, eso no ocurrirá en mi guardia, así que aquí estoy llamándote. Al parecer tú y Killian hablaron con Belle ayer y Regina está 'preocupada' de que Killian no regrese de vuelta a tiempo para su filmación, ella no sabe dónde vives, pero sabe que hay que tomar un avión y dejar Canadá para visitarte"

"Pues estoy segura que conseguirá estar en Vancouver con horas para matar antes del trabajo"

"Oye procura la próxima vez atenderle el teléfono, estaba realmente preocupado con todo esto de las fotos. Eso seguramente le hizo tomar la impulsiva decisión de ir a visitarte, él estaba seguro que lo había arruinado todo para siempre"

"Lo sé, ya arreglamos eso. Y la parte técnica del asunto la manejará Belle"

"Excelente. Belle hará maravillas con eso. Trata de tener paciencia Emma, sabes en lo que te estás metiendo. Este es el soltero más codiciado del momento y tú se lo estas robando al mundo" le pidió Ruby y Emma soltó un suspiro.

"Es un concepto difícil de asimilar ¿sabes? Pero haré mi mayor esfuerzo" Emma volvió su mirada y su atención nuevamente a la entrada del edificio y vio salir a un hombre que cubría su rostro con la capucha de un sweater. Miró a ambos lados y comenzó a caminar sin prisa con las manos en los bolsillos. Y era Will Scarlet, de eso estaba segura, total y completamente segura "Ruby, tendremos que continuar esta conversación luego. Tengo que ir a patear un trasero" dijo antes de colgar la llamada. Salió del carro, cruzó la calle y comenzó a seguirlo.