AN: Ya saben, perdón por la tardanza y todo eso… "I was you. You will become me." Bueno, ahora el Fic.
Capitulo 5: Beautiful and Dangerous.
Emma tomo a Henry por los hombros y lo arrojo rápidamente hacia un costado, al mismo tiempo que levantaba su pierna y empujaba a Neal y Gold lejos de la zona de impacto con una patada que también la alejaría a ella, por los pelos, del golpe que dio el gran mazo del ogro contra el suelo.
-HENRY CORRE...- Grito Emma mientras sacaba su espada y su pistola. -CON LA CABEZA ABAJO.-
El ogro levanto su mazo y lo movió dificultosamente hasta detrás de el, para luego moverlo rápidamente barriendo todo a su alcance. Neal y Gold saltaron rápidamente hacia atrás antes de que los golpeara. Henry había salido de la zona de peligro.
Emma en cambio estaba muy cerca del ogro. Si saltaba o corría hacia atrás el mazo la alcanzaría, si no moría al instante por el golpe, de seguro perdería las piernas, el único camino posible para Emma en el momento era hacia delante.
La rubia tomo todas sus agallas y las utilizo en un único movimiento, se lanzo hacia delante y rodó esquivando a penas el gran mazo que paso arrancando parte del suelo donde ella estuvo parada hace solo unos segundos, Emma levanto la cabeza rápidamente y se vio frente a la pierna del ogro, guardo su pistola en su cintura y tomo su espada fuertemente entre sus manos para clavarla justo debajo de la rodilla.
El ogro lanzo un gruñido de dolor, solo eso, un gruñido. Como si la espada en su rodilla fuera simplemente un escarbadientes afilado. La gigantesca bestia, aun siendo ciega, lanzo una mirada hacia donde estaba Emma y luego lanzo un manotazo con su mano libre hacia ese lugar.
Emma logro esquivar el golpe y el ogro clavo mas profundo la espada en su propia pierna.
Un gruñido de dolor mas fuerte que el anterior salio de su boca cuando la espada conecto con un hueso.
El enorme ogro apoyo su rodilla que no estaba dañada en el suelo al mismo tiempo que intentaba mantener el equilibrio con su mano libre apoyándola en el suelo.
Por pura casualidad para el ogro y por toda la mala suerte del mundo para Emma, cuando el ogro apoyo su mano libre en el suelo, la apoyo sobre una de las piernas de Emma.
Cuando sintió el fino miembro de la rubia haciendo fuerza por liberarse de su mano, el ogro cerro fuertemente sus dedos y estiro de la pierna levantando a Emma del suelo y dejándola colgada de cabeza frente a su horrible rostro. -OH MIERDA.-
-MAMÁ.- Grito Henry completamente asustado y preocupado por la seguridad de su madre que estaba peleando con un gigantesco ogro.
-Papá haz algo.- Dijo Neal mientras agitaba a su padre por los hombros.
-Confiá en ella Bae.- Respondió Rumpelstiltskin mientras seguía mirando atentamente la escena frente a el.
-Va a matarla.- Le grito Neal mientras salia corriendo hacia Emma y el ogro.
-Que confíes en ella, si es la salvadora sabrá librarse de esta ella sola.- Dijo el espectro mientras empujaba a su hijo hacia atrás con magia.
-AAARGHHHH.- El ogro rugió furioso frente al rostro de Emma largando una gran cantidad de su asquerosa saliva sobre ella.
Emma se saco la pesada saliva de su rostro con sus manos. -Supongo que no existen las mentas a…. OH DEMONIOS SE ME METIO EN LA BOCA.- un poco de saliva que le había quedado colgando del mentón se le metió en la boca y lo que no le entro en la boca le cubrió su ojo izquierdo que por suerte estaba cerrado.
Emma estaba teniendo arcadas mientras escupía e intenta no vomitar por el horrible sabor en su boca.
-MAMÁ CUIDADO.- Ante la voz de Henry Emma abrió su único ojo bueno. El ogro estaba levantando su mazo para acabar con ella en ese mismo momento.
Podría usar magia de la cual no estoy muy segura, o… Emma hizo lo posible por sacar su arma de su cintura. La sangre acumulándose en su cabeza por estar de cabeza la hacía un poco mas torpe de lo normal, cuando logro sacarla la tomo con ambas manos y apunto como pudo, el ogro tenia el mazo en lo mas alto que podía alzarlo preparado para darle el golpe final. Emma escupió lo ultimo de la foránea saliva en su boca y grito. -DILE HOLA A MI PEQUEÑO AMIGO.- Emma apretó el gatillo.
La pistola de Emma fue rodeada de una electrizante onda de rayos blancos antes de que con un estruendoso "BOOM" se lanzara una bala impulsada por un haz de luz blanca. La potencia del disparo fue tanta que borro la cabeza del ogro de la existencia y arranco parte del pecho.
-WO… OUCH.- Emma cayo al suelo. -O demonios... tengo mas de esa cosa en mi boca.- Emma se limpio rápidamente todos los restos de ogro de su rostro. -Eso si que fue un buen tiro.- Se dijo a si misma mientras se reía y miraba su pistola en su mano.
-Mamá eso fue increíble.- Dijo Henry mientras venia corriendo hacia ella, estuvo a punto de abrazarla pero dejo sus brazos colgando en el aire sin tocarla. -...Pero hueles terrible.-
-Lo se.-
-Te dije que confiaras en ella Bae.- Dijo confiadamente Rumpelstiltskin mientras se acercaba a madre e hijo, con Neal detrás de el. -Bien hecho señorita Swan.- La felicito el espectro.
-Un poco de ayuda hubiese servido sabes.- Se quejo Emma.
-Emma, ¿Que diablos sucedió?- Pregunto Neal mientras se acercaba a Emma rápidamente, para luego alejarse por el horrible olor. -Demonios, si esa cosa apesta…-
-GRRRHHHAAAAAAAA.- Dos gruñidos se escucharon junto a un par de pesadas pisadas que se acercaban rápidamente.
-Carajo, me había olvidado que estas cosas son atraídas por el sonido.- Emma comenzó a pararse lentamente. -¿Que diablos hacemos ahora?-
-Creo que repetir su gran hazaña es nuestra mejor opción en este momento, querida.-
-No creo que pueda hacerlo una segunda vez.- Dijo Emma con algo de dudas mientras las enormes pisadas se escuchaban mas cercanas.
-Vamos Ma/Emma yo se que tu puedes.- Dijeron Henry y Neal al mismo tiempo.
Emma dio un largo suspiro y luego se armo de valentía, dio dos pasos para delante y se puso en posición de disparo, pierna izquierda adelante pie derecho atrás, ambas manos en el arma y la mira en el objetivo.
La Sheriff se quedo parada en la misma posición mientras miraba como dos ogros venían corriendo a toda velocidad a unos 50 metros de distancia. No quería disparar aún, no sabia si su magia era ilimitada o no, pero podría ser que le quedara solo la magia suficiente para un tiro.
40 metros.
Emma podía sentir como la magia viajaba por sus manos y se dirigía hacia el arma. Un pequeño grupo de personas se reunió detrás de ellos.
30 metros.
Rayos refulgían de la Beretta en las manos de Emma. Algunas de las personas que se reunieron detrás de ellas salieron huyendo al ver a los ogros acercarse, otros huyeron al ver al espectro y solo una docena se quedo a ver, tenían esperanza en la rubia y su rara arma que escupía rayos.
20 metros.
Una electrizante aura blanca rodeaba a Emma, su pistola era rodeada por una corriente de magia blanca que bajaba e iba por sus brazos pasando por todo su cuerpo. -EMMA, ¿QUE DIABLOS ESPERAS ACABA CON ELLOS?- Grito Neal. El ruido de los pequeños rayos de magia blanca chocándose entre si era bastante fuerte mientras mas magia acumulaba Emma.
-AUN NO, QUIERO UN TIRO CERTERO QUE ELIMINE A AMBOS.- Grito Emma.
La sonrisa del espectro se ensanchaba mas cada vez que los ogros estaban mas cerca, estaba expectante de como fuera a terminar esto. En cambio Henry se escondió detrás de el, tenia esperanza en su madre, pero esas cosas estaban muy cerca.
10 metros.
Emma espero el momento correcto. Su concentración era tanta que veía todo en cámara lenta, en el momento que el ogro de la izquierda pisara el suelo con su pierna derecha al mismo tiempo que el otro ogro, que iba unos pasos atrás y un poco a la derecha pisara el suelo con su pie izquierdo, de esa forma gracias a sus grandes y torpes pasos quedarían en la misma linea, ese era el momento correcto para disparar y ese momento, era ahora. Emma apretó el gatillo y cuando lo hizo toda la energía de su cuerpo se dirigió a sus manos a través de sus brazos. Apenas la bala dejo el cañón, detrás de ella la siguió una cola de energía del tamaño de un barril, un barril de 1 metro de diámetro y 5 de largo, era una gigantesca estaca de energía pura con una punta de un centímetro de plomo.
Cuando la gran bala de energía golpeo al primer ogro, este se desintegro en la luz y solo quedaron sus pies en el suelo, al segundo solo le sobrevivió su pierna derecha.
Todas las personas detrás de ella comenzaron a celebrar.
Emma vio como su ataque de energía pura seguía el camino recto de una bala que la guiaba, esa cosa era imparable, podría herir a alguien, Emma pensó en disiparla y así fue, la energía se disipo en el aire y dejo que la bala avanzara sola para terminar su camino incrustándose en un árbol. La energía que acompaño a la bala para luego disiparse se convirtió en un suave roció que regó el suelo en el cual comenzaron a crecer hermosas flores.
Eso era la magia, algo tan hermoso y tan peligroso al mismo tiempo. Al igual que Regina…
Los pensamientos de Emma fueron interrumpidos por una pequeña mano que la estiraba de la chaqueta. -Gracias por salvar a nuestro pueblo señora.- Dijo una niña pequeña que la abrazo por la pierna sin importarle el olor. Emma respiro y sintió el olor a ogro, pero no venia de ella, si no de los cadáveres, al parecer la magia la había limpiado.
-MÁ ESO FUE ASOMBROSO, ahora di algo cool para cerrarlo.-
Emma levanto su arma en el aire y grito. -HAIL TO THE QUEEN, BABY!- al mejor estilo Ashley Williams.
Todos los del pueblo la celebraron. -¿Oh como podremos pagarle nuestra salvadora?- Le decían algunos pobladores mientras empujaban al espectro a un costado para estar cerca de su todo poderosa salvadora. -¿Pídanos lo que quiera y se lo entregaremos?-
Emma se sonrojo por la forma en la cual la trataban estas personas. -No hace falta…- Su estomago rugió.
-¿Que quiere comer nuestra señora del rayo?- Tres jóvenes se arrodillaron frente a ella.
-Ahora que lo dicen me siento un poco hambrienta, ¿No tendrán algo de quimera?-
Los jóvenes la miraron confundidos. -¿Esta segura que quiere Quimera y no puerco o carne de Res? Tenemos buena carne aquí, no hace falta que coma esa comida de viajero y vagabundos.-
-Si tienes razón, traeme puerco, pero también algo de Quimera, me encanta esa cosa.- Los tres jóvenes se pararon a la vez que decían "si nuestras señora" y se marchaban a buscar los pedidos de Emma.
Un gran grupo de personas regreso al pueblo alegre mientras algunos niños se les adelantaban y se acercaban gritando. -ES ELLA ES LA SALVADORA, ES LA MUJER QUE LANZA RAYOS Y TRUENOS POR SUS MANOS.- Todo el pueblo la celebraba y muchos le traían flores y otras ofrendas.
Mientras Emma saludaba a los muchos chicos y personas que se acercaban a agradecerle, Neal se acerco a Henry para preguntarle que había pasado. -Hey Henry, que bueno que te veo otra vez muchacho.- Dijo Neal mientras se arrodillaba y le daba un abrazo a Henry quien lo miraba confundido. -¿Que diablos sucedió? ¿Que hacen aquí?-
-¿Tu eres mi Papá?- Pregunto Henry confundido mientras miraba a Neal con dudas.
-¿Si?- Respondió Neal igual de confundido. -¿Acaso no recuerdas?-
Henry negó con la cabeza. -No, solo tu y mi Mamá recuerdan.-
-¿Regina tampoco recuerda?-
-No, por lo que entendí todos volvieron al mismo lugar donde estaban cuando sucedió la maldición y sin sus recuerdos, Regina ataco a mi Mamá cuando se entero de quien era.-
-¿Que diablos sucedió?- Henry volvió a negar con la cabeza. Neal se paro y busco a su padre, Rumpelstiltskin estaba parado a unos metros alejado de la multitud. -Papá, ¿Que sucedió? ¿Donde esta Belle?-
-No lo se Bae, quisiera saberlo ¿Como sabes sobre Belle?-
-La conozco del otro mundo.-
-¿Esta viva?- La esperanza en los ojos de su padre hizo sonreír a Neal.
-Si papá esta viva, Regina te mintió, no murió, esta encerrada en una torre.- Neal vio la ira en los ojos de su padre. -Pero este no es el momento para enojarse por esas cosas, si quieres iremos a buscarla luego, pero ahora hay que averiguar que sucedió.
-Entonces tu recuerdas.-
-Si recuerdo todo, y por lo que logro entender todos aparecieron en el mismo lugar donde estaban cuando sucedió la maldición pero sin memorias, supongo que por que yo no vine con la maldición, esta me arrojo a algún lugar aleatorio…- Neal se tomo la barbilla para poder pensar. -Demonios Tink, Wendy, sus hermanos y los niños perdidos. Papá hay que encontrarlos.-
-Ya iremos por eso Bae, primero hay que saber que vamos a hacer.- Rumpelstiltskin le dio un fuerte abrazo a su hijo. -Que bueno tenerte devuelta hijo.- Luego se separo y busco con la mirada a la hija de los Charmings, no fue tan difícil encontrarla, era la mujer en chaqueta roja sosteniendo rosas y carnes en sus brazos. -Señorita Swan creo que seria prudente que volviéramos en este momento con sus padres.-
Emma pudo oír la voz del espectro por sobre la del resto de las personas. -Bueno, muchas gracias por los regalos a todos pero creo que es hora que me despida.- Emma comenzó a caminar hacia el espectro y Neal mientras le daba algunos de sus regalos a Henry.
-Espere ¿Puede decirnos su nombre?- Dijo la misma niña que la había abrazado al principio.
-Emma Swan, hija de Snow White y el príncipe Charming.- Respondió la rubia con una sonrisa.
Todos celebraron aun mas emocionados cuando se dieron cuenta que era la princesa, eso desafiaba la lógica, pero hoy no había tanta lógica en el aire, varias personas cambiaron de atuendo y corte de cabello mientras un hombre cayo desde el cielo después de que las nubes de la maldición oscura los cubriera. Así que no era nada extraño que una versión adulta de la princesa que acababa de nacer hubiese aparecido frente a ellos y los hubiese salvado.
-¿Preparada Señorita Swan?, ¿Henry?, ¿Bae?- Todos asintieron. Rumpelstiltskin agito sus manos en el aire y todos desaparecieron en una gran nube roja ante el pueblo quien seguía celebrando a su salvadora.
Regina estaba sentada en la punta de su larga mesa en el comedor, Margareth Linter estaba parada detrás de ella con la mano sobre su espada esperando el momento en el cual la madre de su reina o el hombre con el que vino tiraran sus caretas y atacaran a la mujer por la cual daría la vida.
A la izquierda de Regina estaban sentados su madre y junto a esta un confundido cazador que miraba con miedo hacia todos lados.
-Recuerdo claramente estar en el infierno, me había aburrido de matar idiotas en el quinto... o tercer circulo… no recuerdo bien... y Persephone paso por ahí un día mientras iba de camino a quedarse en su estadía con Hades, me vio sentada sobre los cuerpos de varios idiotas y me invito a jugar a las cartas con ella y "el dios del inframundo",- Lo nombro Cora con tono burlón. -Es un idiota total para ser considerado un dios… En cambio Persephone me cayo bien, tenias idea de que en algunas culturas del mundo a ella la llaman Cora, nos reímos varias veces de eso mientras me quede en su agradable morada…- Cora se vio interrumpida por la voz del hombre junto a ella.
-HEY YO TE RECUERO A TI.- Grito Graham mientras apuntaba a Cora. -Me mataste como mas de… 100 veces en el infierno, la mayoría de ellas me prendiste fuego...-
-Ese es el precio por morir en combate, de todas formas no te agobies tanto, solo tendrías que aguantarme por unos treinta años mas, luego me reasignaran a sufrir en el octavo; noveno circulo quizás; quien sabe, ese idiota vago de Hades se podría haber esforzado mas con los nombres; pero el tema es que por que morí en batalla o peleando, tenia que cumplir mi condena peleando ahí, luego me reasignarían a sufrir por mas de mil años de mi mayor pecado, mi avaricia, obligándome a ahogarme en ella por todo ese tiempo.-
-No parecías estar sufriendo mucho…- Se quejo Graham.
-No es mi culpa que me hayan colocado con un montón de idiotas.- Se defendió Cora mientras tomaba a menos el comentario del hombre.
-Hey eso no es justo, tu eras la única persona en toda la zona que tenia magia, el resto de los condenados utilizaba armas de mano y solo había algunos demonios menores con alas, tu tenias toda la ventaja…-
-Oh ya deja de llorar, tu también hacías trampa, tu y otros mas tenían esas armas estruendosas que escupían plomo, ademas bien que me agradeciste cuando te salve de ese esperpento volador…-
-Pero luego de salvarme me mataste nuevamente.-
-Pero admites que te salve.-
-Pero no cuenta por que cuando estaba por decir gracias ya había muerto y reaparecido por que me hiciste tragar una bola de fuego.-
-De todas formas me lo agradeciste indirectamente, tu piel es tan suave que hizo uno de los tronos mas confortables por el tiempo que tu falso cadáver duro sin pudrirse.-
-¿Utilizaste mi cuerpo muerto como trono?- Pregunto indignado el cazador.
-Como parte de el, y ademas no solo para trono…-
-MADRE, cazador... Por favor… guarden sus peleas para cuando yo no este presente…- Regina hacia lo posible para guardar la calma, se estaba masajeando el puente de la nariz con tanta fuerza que estaba segura que si hacia mas presión se lo rompería. -Ahora madre, por favor continua con tu historia de como es que estas viva.-
-Esta bien querida.- Dijo Cora tranquila mientras le daba una ultima mirada a Graham. -Estaba en la morada de Hades jugando cartas tranquilamente con el y Persephone, tenias idea que…-
Regina se estaba frotando los ojos con tanta fuerza que estaban rojos. -Madre por favor, ve al punto, nada de charlatanería del inframundo, solo ve al punto.-
-Estas un poco irritable querida, creo que te haría bien si…-
-MADRE.-
-Esta bien, estaba ahí sentada jugando cartas cuando de la nada una nube gris y verde me cubre por completo y desaparezco, cuando las nubes se van ya no estoy mas en el infierno si no que en este horrible lugar…-
-Si, a mi me paso lo mismo, estaba peleando con unos tipos raros que parecían haber venido de la edad media y una nube me envolvió, lo siguiente que supe fue que aparecí a tres metros del suelo en este lugar y…-
-Te caíste sobre mi, pervertido.-
-Ya me disculpe sobre eso, ademas no fue mi culpa.-
-Pero bien que me manoseaste los pechos.-
-Que no fue apropósito.-
-Pero bien que no te apuraste a sacar las manos.-
-Eso no es cierto, estaba confundido.-
-Tienes suerte que te reconocí y no te prendí fuego.-
-¿Tengo que sentirme agradecido por eso?...-
Regina se paro de su asiento y salio de la habitación dejando que su madre siguiera discutiendo con el cazador.
-Mi reina, ¿Necesita algo?- Era Margareth, la estaba siguiendo.
-Dormir.- Respondió fría Regina mientras seguía caminando. -Asegurate de que mi madre y el cazador cenen, yo no tengo hambre, luego ofreceles un cuarto para dormir, si preguntan donde estoy, diles que no me siento bien y que en la mañana hablaremos de que haremos.-
-Como usted ordene mi reina.- Con eso Margareth se despidió de la reina y comenzó a cumplir sus ordenes.
Regina entro en su recamara y se deshizo de su ropa y su peinado con un chasqueo de dedos. Así desnuda como estaba se metió en la cama, no es que se sintiera mal, si no que las imágenes en su cabeza la estaban abrumando. Cada vez que cerraba los ojos o pensaba en algo por un tiempo, otra imagen de su memoria perdía volvía, algunas pocas eran felices, otras no tanto, y por lo que pudo sacarle a su madre, todo eso era cierto.
Su madre parecía recordar todo, hasta su estadía en el infierno. El cazador en cambio, solo recordaba su identidad falsa y su estadía en el infierno, no tenia idea de donde estaba ni de quien fue en este mundo.
Las memorias de su cabeza fluctuaban de memorias de ella con Henry, a ella con la Señorita Swan, hasta a algunos momentos de ella estando con los Charming.
Los recuerdos comenzaron a marearla, era demasiada información en muy poco tiempo. Henry abrazándola, Henry gritándole que la odiaba, ella y Emma discutiendo, ella y Emma compartiendo una bebida, las dos con Henry, ella con los Charming, Rumpelstiltskin, el padre de Henry, las hadas, Tinker Bell… La cabeza de Regina comenzó a dar vueltas. Ella besando a Emma, ella golpeando a Emma, Emma devolviendole el golpe, Emma abrazándola, muchas miradas fugases con la rubia, Emma besándola, Emma cortando una rama de su árbol de manzanas…
Regina levanto sus manos y se desapareció en una nube violeta.
Reapareció con un ligero camisón en el jardín de su castillo frente a su árbol de manzanas, al cual le faltaba una rama entera. Regina se acerco lentamente y coloco su palma sobre la marca para asegurarse de que era verdad que le faltaba esa rama.
En cuanto Regina coloco su mano sobre la marca todo su cuerpo se tenso al recuperar sus memorias. Todo llego tan inesperadamente que sus piernas no aguantaron y cayo de rodillas al suelo.
-Emma… Henry…- Suspiraba mientras intentaba recuperar el aire.
Estaba arrodillada en el suelo llorando cuando escucho unos pasos detrás de ella.
-Estoy bien Margareth, dejame un tiempo sola…- Se quejo Regina.
-Creo que me estas confundiendo con otra persona… hermanita.-
AN: Bueno escribir en este momento se me esta haciendo bastante difícil, hace mas de un mes que no actualizo 7 Días y prometo que la voy a actualizar antes de año nuevo, también se me complica bastante por que tengo varias historias que se me ocurren y quiero escribir, pero también quiero terminar las que ya comencé, y si escribo una nueva se me va a complicar un poco escribirlas todas y ademas se retrasarían bastantes; otra cosa que me retrasa bastante es que son vacaciones, pero de todas formas les prometo que les voy a dar actualizaciones semanales, por lo menos, una historia por semana. Ahora Au Revoir.
"Is would you maybe, come dancing me, Cos to me it doesn't matter if your hopes and dreams are shattered, When you say something you make me believe, In the girl who wears a dirty shirt, She knows exactly what she's worth, Knows exactly what she's worth to me!, That I can see, I can see."
