Fue difícil para Killian explicar la poca importancia que esta chica tenía en su vida, no había sido realmente nunca su novia, era solo un constante cuando estaba aburrido o se sentía solo, y que quizás había dejado pasar por más tiempo del debido. Para cuando la chica había irrumpido en su casa interrumpiendo su momento con Emma, ya él había expresado su deseo de no verla de nuevo de esa forma. La chica se le estaba apareciendo en todas partes, y no era la primera vez que entraba su casa sin invitación. Lo qué para él había sido una amiga con la cuál divertirse de vez en cuando, lo cual pensó estaba bien establecido, para la chica se había convertido en otra cosa, había traducido su recurrencia por casi un año en sentimientos románticos. Y tan pronto notó esta inclinación decidió terminar su inexistente relación con ella. Cómo había llegado esta chica a esa conclusión era un misterio para él, nunca había salido públicamente con ella, la veía con poca frecuencia, aunque siempre era un caballero estaba seguro de haberse cuidado de no tener gestos románticos. Y sí, quizás se había aprovechado de los sentimientos de la chica hacia él, pero no conscientemente. Durante el tiempo que vivieron esa aventura él juró que ambos estaban parados en la misma página, divirtiéndose, nada más.

Era difícil para Emma escucharlo hablar de esa manera sobre otra mujer, y era difícil para él hacerlo. Pero había jurado ser honesto con ella y no iba a suavizar la verdad solo por conveniencia. Habían dejado el club tan pronto se besaron en la pista de baile, ahora estaba Emma sentada en la barra de la cocina y Killian de pie del otro lado frente a ella. Los zapatos de Emma estaban tirados en la entrada de la casa, ella descalza aún usaba el vestido, porque está no era una conversación que podían dejar para después, no cuando están durmiendo en la misma cama. Emma trató firmemente de no juzgarlo, le había expresado en otras ocasiones que no le importaba su pasado, tenía que ser fiel a sus palabras. Además que a pesar de lo difícil que pudiese ser escucharlo, se sentía bien saber que él estaba siendo abierto y honesto. Se había sentido tentada a preguntar el nombre de la chica en varias ocasiones, pero era más fácil antagonizarla cuando no era más que una cara, y Killian había sido cuidadoso de no decirlo, quizás para no darle importancia a la chica poniéndole un nombre.

"Por favor, dime algo….lo que sea" dijo Killian luego de un largo silencio, luego de contarle como había usado a esta chica por mucho tiempo. Estaba aterrado, porque soportaría cualquier reacción que ella decidiese darle, menos verla salir por la puerta. Emma miraba sus manos, las cuales tenía frente a ella en el mesón, cuando escuchó la voz de Killian subió la mirada para verlo.

"Estoy muy cansada, no quiero seguir hablando sobre esto ahora" dijo luego de mirarlo fijamente por varios segundos. La verdad no sabía cómo reaccionar, había prometido no juzgarlo por su pasado, y eso se le estaba haciendo realmente difícil en ese momento.

"Cómo desees" respondió con tristeza, posponer la conversación no le alegraba ni un poco. Hubiese preferido un grito, un insulto, algo más apasionado. Cuando menos no estaba saliendo por la puerta, eso era una buena noticia.

Emma caminó hasta sus zapatos y los recogió del piso, y lentamente caminó hacia la habitación. Él la seguía lentamente, la vio tomar su pijama de una gaveta y entrar al baño, él se quitó la ropa que traía y se colocó su mono negro favorito mientras la esperaba volver a la habitación, lamentando que tendría que olvidarse de tener la oportunidad de quitar él mismo el tentador vestido que había usado Emma toda la noche. Esta noche sería difícil, era su primera discusión y aunque iba a ser una tortura tenerla al lado y no poder tocarla, porque estaba seguro que no lo tendría permitido, cuando menos la tendría junto a él. Se sentó en la cama mirando hacia la puerta del baño, cuando ella abrió la puerta notó como evitó mirar en su dirección, no lucía molesta, pero tampoco lucía feliz, dio la vuelta a la cama y tomó la almohada que ya era suya y comenzó a alejarse de la cama.

"¿Qué haces?" preguntó Killian asustado, su corazón se aceleró. Y por primera vez desde la última mirada que le dio en la cocina, ella se detuvo y lo miró directo a los ojos.

"No puedo dormir contigo Killian, no hoy" se volteó tan pronto dejo de hablar. El corazón de Killian se detuvo por un segundo, estaba decepcionada de él, lo podía ver en su mirada y eso le dolió cómo un golpe en el estomago.

"No" dijo y logró que ella se detuviera aunque no se volteó para mirarlo "Esta es nuestra cama, si no puedes dormir conmigo entonces yo me iré a la otra habitación" dijo haciendo énfasis en la palabra nuestra, Emma cerró los ojos al escucharla, y se volteó nuevamente para mirarlo.

"Es tú cama Killian" dijo frunciendo el ceño "¿Cuántas veces estuviste en esa cama con esa chica?" preguntó sin pensarlo, fue como si lo que estaba pensando salió en voz alta sin permiso, sacudió la cabeza en negación ligeramente tratando de concentrarse nuevamente en lo que era importante "Estoy haciendo un gran esfuerzo por comportarme como una adulta aquí. Bien sabes que podría salir por esa puerta e ir a dormir a varias casas de aquí y volar de vuelta a Boston mañana antes de que te des cuenta. Aprende a escoger tus batallas" dijo con frialdad antes de darse media vuelta y salir por la puerta. Killian se quedó por varios minutos frío mirando en la dirección en la que Emma había salido. Cuando salió de su estupor miró hacia el espacio vacío en la cama, y ni siquiera tenía su almohada para abrazarla, olerla, y fingir que la tenía cerca. Salió de la habitación y se sirvió un trago, luego otro y otro.

Emma despertó con la primera luz del sol, no estaba familiarizada con esta habitación, y notó que no había cerrado antes de acostarse las cortinas que hubiesen evitado que el sol la despertase, eso era algo que Killian hacía cada noche antes de acostarse, se giró con flojera y escondió la cara debajo de una almohada, pero eso no parecía funcionar, se había acostado realmente tarde y no tenía ninguna intención de despertar tan temprano, así que decidió que se pondría de pie rápidamente cerraría las cortinas, volvería con suerte a dormir y aplazaría las preocupaciones un par de horas más. Tan pronto se sentó en la cama notó un bulto en el piso junto a la cama, Killian había traído una almohada y una manta y se había acostado en el piso junto a ella. Se debatió entre darle una patada y despertarlo abruptamente o sentársele encima y llenarlo de besos. Soltó un largo suspiro y se levantó por el otro lado de la cama, cerró las cortinas y caminó hacia él. El piso realmente no se veía cómodo, y aunque había sido un misógino arrogante antes de conocerla, con ella había sido hasta ahora el mejor novio que alguien puede pedir. Se agachó y le acarició el rostro, volvió a acariciarlo y susurró su nombre, consiguiendo un ligero movimiento y un gruñido ininteligible.

"Killian, despierta" dijo un poco más fuerte, esta vez él sí abrió los ojos y los posó en ella.

"Hola, bella" dijo con flojera poniendo su mano sobre la de ella en su mejilla.

"Ven a la cama"

"¿Contigo?" preguntó como un niño al que le acabas de ofrecer un dulce y no lo puede creer. Emma sonrió ligeramente y asintió en silencio. Él, sin soltar su mano se puso de pie dejando olvidadas la manta y la almohada y se subió a la cama que estaba junto a ellos seguido por Emma. Se arroparon y se acostaron uno frente al otro sin soltar sus manos, las cuales estaban entrelazadas entre sus dos caras "¿Aún estás molesta conmigo?" preguntó, Emma sintió el olor a Ron entre ellos, había bebido más desde que lo dejo en su habitación en la noche. Ella asintió y cerró los ojos.

"No tenías que dormir en el piso" agregó ella sin abrir los ojos, sintió como él apretó su mano.

"No tenías que dormir en otra cama" respondió, Emma lo miró a los ojos.

"No lo hice para castigarte. No tenía ganas de estar cerca de ti justo después de esa conversación…y honestamente no podía sacar de mi cabeza la imagen de esa chica y tú en esa cama"

"Compremos otra cama….compremos otra casa. No me importa Emma, lo que te haga sentir más cómoda, no estoy orgulloso de mi pasado, pero tampoco tengo la intención de mentirte a mi conveniencia. Porque ahora tú eres lo más importante en mi vida, y lo único que puedo hacer con respecto a mi pasado es ser honesto" había dicho estas palabras con una cruda y palpable honestidad que Emma casi podía tocar, y una vez más la dejó sin palabras. Se miraron fijamente por varios segundos, aún Emma no conseguía palabras y él agregó "¿Qué dices? ¿Buscamos otra casa?"

"¿Harías eso por mí?" preguntó ella casi en un susurro, él asintió atrayendo su mano hasta su boca, dando un beso a sus nudillos "Me gusta esta casa, además de que está convenientemente cerca de mis amigos" dijo y sonrío suavemente.

"Bien princesa, nos desharemos de la cama y todo lo que quieras dentro de esta casa" dijo mientras se acercaba y daba un beso en su frente.

"No… me parece una tontería. Estas son tus cosas y esta es una razón muy tonta para cambiarlas"

"No lo es, Emma. Lo único que yo quiero realmente tener dentro de esta casa es a ti feliz, lo demás son cosas…Y honestamente lo estoy proponiendo porque lo entiendo mejor de lo que crees, no me gustaría dormir contigo a diario en una cama en la que has estado con muchos hombres"

"Yo no he estado con muchos hombres" dijo Emma levantando una ceja.

"Lo sé, amor. Solo me estoy poniendo en tus zapatos. Créeme que me gusta pensar que en la cama en la que dormimos en Boston solo la has compartido conmigo, y sí no es así no quiero saberlo" Emma abrió la boca para decir algo pero el colocó un dedo sobre ella para evitarlo "shhh, no quiero saberlo" Emma sonrió volteándole los ojos. Soltó su mano y se volteó dándole la espalda para luego presionarla contra su pecho, él no dudo en sostenerla firmemente contra su cuerpo.

"Tengo sueño….y para tu información, no tenía la costumbre de llevar hombres a mi casa. Así que te puedo asegurar que eres el único que ha dormido conmigo ahí" agregó cerrando los ojos, y sintió como Killian la apretaba aún más a su cuerpo para luego darle un beso en el hombro.

Esa tarde Killian tenía programada una reunión de trabajo. Emma estaba lavando los platos del almuerzo y lo vio salir al patio a hacer una llamada, mientras guardaba la vajilla donde iba se sobresaltó con la voz de Killian.

"Todo está arreglado. El Sr. Smith vendrá por ti en una hora" Emma lo miró confundida.

"¿Vendrá por mí? ¿Para qué?"

"Para que vayas a comprar otra cama" respondió con una sonrisa.

"Killian vas a seguir con lo de la cama. El problema no fue la cama"

"No quiero que esa cama vuelva a ser un tema de discusión en nuestra relación. Así que la cama se va" Emma le torció los ojos.

"¿Y quieres que yo escoja otra cama? Eso es algo tuyo, cuando puedas yo te acompaño. No tiene que ser ahora"

"Si tiene que ser ahora. Esa cama de allá arriba es mi cama. Pero la cama que tu vas a escoger hoy será nuestra cama" se acercó y la envolvió con sus brazos "Ahora amor, tengo que ir a trabajar" dijo dándole un corto beso en la boca.

"Eres muy terco" agregó Emma acariciando su barba.

"Tú también" le dio otro corto beso en la boca y tomó su mano. Caminó con ella hasta la puerta y antes de irse dio un beso en su cabeza "Vas a conocer al Sr. Smith. Es de confianza, estará a tu disposición todo el día para lo que necesites"

Emma a regañadientes subió a la habitación, se dio una rápida ducha y se cambió de ropa para esperar al misterioso Sr. Smith. Nunca lo había visto, aunque escuchaba a Killian hablar por teléfono constantemente con él. El timbre de la casa sonó y Emma abrió la puerta, se encontró frente a ella un hombre bajo, como de su misma estatura, no mucho mayor que ella, con un rostro amable y una agradable sonrisa.

"Srta. Swan, me da mucho placer conocerla. Mi nombre es William Smith"

"Mucho gusto" dijo Emma tomando su mano para estrecharla.

"Cree que podríamos pasar por un momento. El Sr. Jones me pidió que le diera algunas cosas antes de salir de compras el día de hoy" Emma notó que el hombre sostenía con su otra mano una carpeta negra. Asintió y lo dejo pasar. Lo dirigió hasta el mesón de la cocina, Smith colocó la carpeta, la abrió y comenzó a organizar papeles "Bien, el Sr. Jones pidió hace unos días esto para ud. Me lo entregaron está mañana" Emma miró perpleja como el hombre abría un sobre y sacaba una hoja de la cual estaba adherida una tarjeta de crédito y se la pasó a Emma. Ella leía claramente su nombre en la tarjeta dorada que le estaba dando el hombre.

"¿Qué es esto?" preguntó tontamente.

"Una extensión de la tarjeta de crédito del Sr. Jones" respondió el hombre cómo si era lo más obvio del mundo. Killian se había excedido, eso era demasiado.

"¿Y él quiere que pague con esto?" preguntó sin dejar de mirar la tarjeta.

"Todo lo que desee pagar Srta. Swan"

Emma siguió al Sr. Smith a una camioneta negra, abrió la puerta del asiento trasero y la sostuvo para que Emma tomase asiento "Prefiero sentarme al frente con Ud. William, si no tiene problemas" el sonrió amablemente, cerró la puerta y dio la vuelta para abrirle la puerta del copiloto. Emma notó que hasta ahora no la había alcanzado esto del actor famoso, ahora viajaba con una tarjeta de crédito a su nombre, con un asistente personal, a hacer compras. Aunque no tenía ninguna intención más allá de comprar la bendita cama y quizás sábanas nuevas, si iban a deshacerse de todo eso, habría que hacerlo bien. Pensó en llamar a Killian para reclamarle lo de la tarjeta de crédito, pero le dio vergüenza gritarle a su novio con frustración frente a alguien que acaba de conocer, así que decidió escribirle un mensaje de texto.

"Te excediste con la tarjeta Killian. Haré las compras que quieres que haga hoy, y esta noche te la devuelvo" envió el mensaje.

"Emma deja de pelear conmigo por cada gesto que tengo contigo. Pásala bien, te llamó más tarde" leyó la respuesta de Killian y se sintió más frustrada que nunca.

"Tu jefe puede ser muy frustrante" dijo Emma al Sr. Smith, quien se sonrió ligeramente sin dejar de mirar al frente mientras conducía.

"Es una persona apasionada" respondió el hombre. Emma notó el tono de respeto con el que el Sr. Smith hablaba sobre Killian "No sea tan dura con él, es una persona generosa y le gusta saber que las personas que aprecia están cómodos y felices"

"Te advirtió que me molestaría ¿cierto?" preguntó ella y el hombre sonrió nuevamente.

"Pensé que me costaría más trabajo convencerla de tomar la tarjeta" respondió el hombre amablemente y Emma no pudo evitar soltar una risita tonta. Porque fue entonces que se dio cuenta que Killian le temía a ella más de lo que imaginaba, si había asustado a este hombre con la idea de darle una tarjeta de crédito.

"Creo que me conoce bien, a él no se la hubiese aceptado"

"Eso dijo" respondió Smith.

"Le tienes mucho aprecio ¿cierto?" preguntó Emma con curiosidad. William Smith asintió en silencio.

"El Sr. Jones es un gran líder. Generoso, amable, humilde…Es un gran jefe, nos ayudó a mí y a mi esposa a tener nuestra primera casa"

"No lo sabía" respondió Emma pensativa.

"A él no le gusta hablar de las buenas obras que hace….Lo he visto ayudar a muchas personas y más nunca habla del asunto" Emma estaba sorprendida por la admiración con la que el Sr. Smith hablaba de Killian. Pero sintió una presión en el estomago con la idea que se formó en su mente, e ignorando su buen juicio preguntó.

"¿Muchas chicas?" el hombre volteó a mirarla por un segundo confundido y Emma se sintió incómoda "Me refiero a que imagino que ha ayudado a muchas chicas, seguro está no es la primera tarjeta que solicita para Killian" el hombre le dio una sonrisa amable antes de responder.

"Es la primera vez que el Sr. Jones solicita una extensión de su tarjeta para alguien" respondió y Emma puso atención, buscando detectar la mentira, pero no la consiguió "El Sr. Jones tiene una reputación con las mujeres, pero la verdad es una persona solitaria, o lo era antes de que entrara usted en su vida" Emma sintió mariposas en el estomago, no se acostumbraba a escuchar esto, incluso cuando Ruby y Mary Margaret siempre se lo decían.

Emma escogió una cama tan grande como la que estaba en la habitación de Killian, con un estilo similar a la que iban a reemplazar. Le costó mucho aceptar el precio de la misma y llamó a Killian para consultarlo, él le dijo que si esa era la cama que ella quería, esa era la cama que ella tenía que comprar. Luego visitó con el Sr. Smith una tienda de ropa de cama, y compro sábanas, edredones, almohadas, mantas, todo nuevo. Cuando la idea de deshacerse de todo lo que cualquier otra chica había tocado se instaló en la mente de Emma, nada la detuvo. Cuando notó la cantidad de bolsas se disculpo con Smith y el solo le había dado esa sonrisa amable que le salía con tanta facilidad, se dio cuenta entonces porqué Killian la había mandado con él, era bueno tener ayuda para llevar al auto todo lo que había adquirido. Cuando volvieron a casa, ya había oscurecido, el auto de Killian estaba estacionado frente a la casa. El Sr. Smith le había pedido que no se preocupara por las bolsas, así que entro en la casa. Killian estaba sentado en el sofá viendo televisión, pero tan pronto escuchó la puerta se puso de pie con una sonrisa y se acercó para saludarla.

"Gasté una cantidad obscena de dinero" anunció Emma con una ceja levantada, Killian la alcanzó con una sonrisa y la beso en la boca apasionadamente.

"Tranquilo tigre, tenemos compañía" le susurró, el Sr. Smith entraba detrás de ella con bolsas en las manos. Killian la rodeó por la cintura con un brazo y la apretó a su costado.

"¿Se portó bien la Srta. Swan?" preguntó a Smith que dejaba las bolsas en el piso con una sonrisa. Emma lo pellizcó por la cintura y él la ignoró.

"Le costó mucho hacer compras en las primeras dos tiendas, pero en la tercera ya había perdido el miedo" explicó el hombre y salió de nuevo por la puerta para buscar más bolsas. Killian dio un beso en su cabeza.

"Voy a ayudar al Sr. Smith, ya vuelvo"

Emma ni siquiera intentó ir a ayudarlos, no se lo permitirían. Se sentó en el sofá un poco cansada de caminar de tienda en tienda buscando lo que quería y lo que podría gustarle a Killian. Cuando terminaron de bajar todas las compras, había una cantidad enorme de bolsas éntrela cocina y la sala, Killian se sentó en el sofá junto a ella y apagó la televisión.

"Odié llegar a casa y que no estuvieras aquí" admitió dando un beso en la mejilla de Emma.

"Lo siento mucho ¿Cómo estuvo tu día?" preguntó ella recostando la cabeza del hombro de Killian.

"Aburrido"

"La cama llega mañana. Creo que te va a gustar"

"Estoy seguro que me va a gustar"

"¿Cómo puedes estar tan seguro?" preguntó con curiosidad levantando la cabeza del hombro de Killian para mirarlo a los ojos.

"Porque la escogiste tú" Emma no pudo evitar sonreír.

"A veces puedes ser tan cursi" dijo recostando la cabeza nuevamente en su hombro.

"En eso me has convertido, en un cursi" admitió con una sonrisa.

"La peor parte es que me gusta" dijo soltando una risa…Luego recordó algo y se estiró para agarrar su cartera que estaba a poca distancia, reviso adentro y sacó su monedero, luego sacó de ahí la tarjeta "Toma"

"¿Qué es eso?" preguntó como si no entendiera.

"Tu tarjeta" dijo ella y él la miró fijamente sin tocarla.

"Uh uh…Ahí dice Emma Swan" dijo y encendió el televisor tratando de ignorarla. Ella le robó el control remoto y la apagó nuevamente.

"Killian, no la necesito"

"No te la di porque la necesites, sino porque quiero que la tengas" respondió poniéndose serio "No me digas que esto se va a volver una rutina cada vez que quiera darte algo"

"Yo no quiero cosas, yo quiero estar contigo" respondió ella frunciendo el ceño.

"Y yo quiero estar contigo y darte cosas…Tengo más dinero del que necesito y compartirlo contigo no debería volverse un problema"

"Yo no quiero que me des dinero. Me hace sentir que me pagas para estar contigo"

"Emma… ¿De verdad te hago sentir de esa forma? No te estoy dando dinero, te estoy dando una tarjeta con la que puedes cubrir cualquier gasto que desees, como por ejemplo ir al supermercado, yo no quiero que estés gastando tu dinero para comprar cosas para esta casa…ó comprar ropa o cualquier cosa que quieras"

"No me haces sentir de esa forma…Solo que nunca antes alguien…"

"¿Se preocupaba por ti, por tus gastos, tus necesidades? No sé qué decirte Emma, si quieres estar conmigo tienes que acostumbrarte a que quiera cuidar de ti….Pero ya que estamos en este tema y no quiero tener esta misma discusión otro día, necesitas un auto"

"Yo tengo un auto" respondió ella instintivamente.

"En Boston…necesitas un auto aquí"

"Killian, no"

"Killian, si….Si quieres veámoslo de esta forma, yo necesito comprar otro auto y tú me vas a ayudar a escogerlo. Y lo usarás mientras estés en esta casa"

"Vas a comprar un auto y yo voy a volver a Boston, eso no tiene sentido"

"Emma ¿Tu de verdad quieres volver a Boston?" ella lo miró con ojos amplios, esta no era una conversación que deseaba tener aún, porque no sabía que quería.

"No lo sé" respondió casi en un susurro y esa era la verdad. No lo sabía.

"Me falta aproximadamente mes y medio de filmación para la serie, y tendré unos meses libres antes de volver para filmar la siguiente temporada. El día que nos conocimos en Los Ángeles había ido a firmar un contrato para una película, la cual será filmada en Nueva York. Allí estaríamos unos dos meses, luego podríamos volver a Vancouver a disfrutar de un tiempo libre, o viajar a cualquier parte del mundo. Quiero hacer todo esto contigo Emma" ella podía ver la preocupación en su mirada, se preocupaba de ser rechazado.

"Killian, no lo sé…"

"Me dijiste que estabas cansada de tu trabajo. Tomate este tiempo libre conmigo, mientras decides que quieres hacer después" Emma lo miraba en silencio, no sabía que decir, ó tenía miedo de admitir lo que realmente quería "Yo sé que quizás te estoy pidiendo mucho…"

"No lo estás haciendo" lo interrumpió "No me estás pidiendo mucho, pedirme mucho es que me digas que te espere todos estos meses que vas a estar en Los Angeles o Nueva York. Sólo me estás pidiendo que esté contigo, y quiero estar contigo"

"¿En serio?" preguntó sorprendido, pensó que cuando tuviera esta conversación con ella le tomaría más tiempo convencerla. Ella asintió con una sonrisa y él la abrazó con alegría.

"Igual tengo que volver a Boston, no puedo simplemente desaparecer por meses"

Habían pasado un par de días. La nueva cama estaba en su habitación y aunque no lo admitiría a Killian, le hacía sentir mejor esta cama que sería solo de ellos dos. Esa noche sería la premier del primer episodio del show en el que Killian trabajaba. Al día siguiente, comenzarían los 3 días libres que él había prometido ir a visitarla a Boston, y le había propuesto ir de igual forma, para que ella arreglara algunas cosas allá y quizás reunirse con Sidney Glass.

Pero este día se estaba volviendo aterrador. Después de medio día había llegado una comisión de maquilladores, estilistas, montones de vestidos, y Regina. Aunque Emma no se sentía menos frente a personas con autoridad, tenía que admitir que está mujer te paraba los pelos de punta. Tan pronto entró por la puerta le dio una mirada de arriba abajo con interés y una ceja levantada. La mujer vestía con un traje de pantalón, los labios perfectamente rojos, y una actitud arrogante.

"Cuando menos Jones tiene buen gusto" dijo en broma a uno de los estilistas y se volteó nuevamente a verla "Bien Srta. Swan he leído y visto mucho de usted estas últimas semanas. Me da gusto finalmente conocerla, Killian quería evitarlo de eso estoy segura" En ese momento Killian bajó la escalera y se paró junto a Emma.

"No quería evitarlo, quería posponerlo" agregó él rodeando un brazo por su cintura.

"Bien, la Sra. y el Sr. Nolan se unirán a esta fiesta en vista de que se encuentran realmente cerca, y pues tiene sentido que todos se arreglen en el mismo lugar. Pero esta noche todas las atenciones estarán dirigidas a ustedes dos, queremos aprovechar al máximo toda la atención que les están dando en este momento" explicó Regina con altanería, esa era su forma de hablar ya Emma lo había notado "Belle llegará más tarde e irá con ustedes a la fiesta, habrá una especie de alfombra roja, donde habrán algunos medios que querrán entrevistarlos, Belle se encargará de todo. Solo hablaran con quién ella se los indique" ambos Killian y Emma asintieron al mismo tiempo.

Emma estuvo tensa e incómoda hasta que vio entrar por la puerta Mary Margaret, se habían encerrado en la habitación con el estilista probándose vestidos. Cuando se escogió que usarían entró el equipo de maquilladores, no era su cosa favorita en el mundo, que alguien más decidiera que iba a vestir, que un extraño tocase su rostro, y al mismo tiempo alguien halase su cabello para aquí y para allá. Cuando menos estaba haciendo todo esto con su amiga, quién lucía más cómoda y probablemente acostumbrada a la situación. Mary Margaret había bajado hacía un rato, u cabello no tomó tanto tiempo como el de Emma en estar al gusto del estilista, al verse en el espejo se dijo a si misma que al final valió la pena la tortura, se sentía lista para cualquier evento de Hollywood. Al bajar acompañada por el estilista Killian la miró con ojos brillantes y una gran sonrisa se posó en su rostro.

"¿Qué tal mi trabajo?" preguntó el estilista a Killian

"Oh…Y siempre pienso que no es posible que luzcas más hermosa" dijo sin quitarle la mirada y Emma se sonrojó "ven, quiero presentarte a alguien" la tomó de la mano y la dirigió los pasos que los separaban de una chica hermosa de baja estatura con una cabellera larga y abundante de color marrón "Conoce a Belle"

"Hola Emma, me da tanto gusto conocerte" dijo la chica abrazándola, tomándola por sorpresa.

"Igualmente Belle"

"El estilista tedio todos los tips para las fotos ¿cierto?" preguntó la chica y Emma asintió en silencio, se los había dado y la había hecho practicar "Bien, es hora de irnos" Belle se sentó en el puesto de adelante e iba explicándole cosas, y muchas era nuevas para Killian, pues nunca había asistido a un evento acompañado "Yo caminaré con ustedes la alfombra roja, es un camino corto, habrá un corto tramo de fotógrafos donde habrá tres marcas para posar, queremos que posen juntos y separados" los dos la vieron confundidos "bien, la primera marca la tomará Killian solo, cuando yo se los indiqué Emma posará junto a ti, luego pasaras a la siguiente marca solo y Emma quedará sola en la primera marca, y lo repetirán hasta haber cubierto las 3 marcas" era confuso pero creían haber entendido "Yo estaré ahí todo el tiempo. Luego conversaran juntos con algunos medios, no queremos que conversen con todos porque queremos evitar los amarillistas" Belle pareció ver la cara de susto de Emma y agregó "No te preocupes Emma, Killian hará las entrevistas tu solo…"

"Tengo que lucir hermosa" completó ella y Belle le dio una sonrisa dulce.

"Puedes responder cualquier cosa que quieras si te sientes cómoda. De no ser así Killian manejará la situación" explicó la chica. Ya estaban en el lugar. Haciendo la cola de carros que iban bajando otros actores y personas invitadas al evento "No te preocupes Emma, esto es un evento pequeño. Es buena práctica" Killian apretó su mano y ella volteó a verlo.

"Bien, hagamos lucir bien a mi hombre" agregó Emma finalmente con una sonrisa, logrando que Belle y Killian rieran.

Bajar del carro había sido aterrador, la gente comenzó a gritar, un grupo de chicas gritaban su nombre y Emma volteó en su dirección y las miró con una sonrisa y le dio un saludo con la mano. Se concentró en la mano de Killian que sostenía firmemente la suya y en Belle que caminaba frente a ellos dándole indicaciones. Primero vinieron las entrevistas, Belle los fue pasando de entrevistador en entrevistador, todos se concentraban en preguntas sobre Killian y el show que estaban estrenando, a ella le preguntaban el diseñador de su vestido, lo recordaba bien, el estilista le hizo repetirlo incontable cantidad de veces. Entonces vino la 5ta y última entrevista con una chica pelirroja que se presentó como Ariel, está chica amable y sonriente hizo un par de preguntas sobre el show, pero pronto la entrevista se concentró el ellos dos.

"Killian, nunca te había visto tan bien acompañado" dijo la chica al micrófono.

"No había tenido el placer de conocer a Emma aún" respondió él con una sonrisa.

"Emma ¿Cómo se siente estar con alguien cuyo medio mundo le gustaría estar?" a pesar de que la pregunta estaba dirigida directamente a ella, había algo en la formad e hablar y de sonreír de la chica que la hizo sentirse cómoda.

"Fue abrumante al principio" respondió ella con sinceridad.

"¿Puedes creer que cuando la conocí ella no tenía idea de quién era o cuál era mi trabajo?" preguntó Killian a la chica.

"¿En serio? Seguro que eso fue lo que más te gusto de ella"

"Toda ella fue lo que más me gusto" bromeó Killian y le dio un beso en los nudillos, Emma se sonrojó.

"¿Emma como manejas eso de que tu foto esté por todas partes?"

"Simplemente no pongo mucha atención a las fotos que publican"

"Los rumores dicen que están viviendo juntos ¿Debe ser un gran cambio para ti que fuiste el soltero más codiciado hasta ahora?"

"Pues no hay nada más grandioso que volver a casa luego de un largo día de trabajo y encontrarte con la mujer que amas esperando por ti. No hay nada mejor" la chica sonrió alegremente y comenzó a despedirse. Emma estaba sonrojada y tensa 'la mujer que amas', Emma se preguntaba si lo estaba diciendo para responder algo adorable o había dicho lo que sentía. Porqué no se lo había dicho a ella aún. Dieron unos pasos y Killian la miró preocupado, sabía que esto iba a crear una conversación pesada entre ellos, cuando iba a decir algo apareció Belle dirigiéndolos a la zona de las fotos. Mientras esperaban que otras personas posaran para los fotógrafos, Killian se acercó a su oído y le susurró "Es hora de presumirte con el mundo. Luego hablamos de lo que pasó allá" dijo dando un tierno beso entre sus cejas, logrando relajar su ceño fruncido, Emma le dio una sonrisa y asintió en silencio.

Tal cómo les había explicado Belle, Killian posó por unos segundos en la primera marca, luego se le unió Emma, él la rodeó con un brazo por la cintura y le dio un tierno beso en la frente tan pronto la tuvo a su lado. Luego Killian pasó a la siguiente marca y Emma se quedó sola posando frente a los fotógrafos, recordando el corto entrenamiento con el estilista, barriga adentro, hombros atrás, espalda recta, de alguna forma lucir relajada haciendo todo eso, y sonrisa relajada, sin tensar la cara. El tiempo de posé era realmente corto, sin embargo se le hizo eterno a Emma. La frase 'la mujer que amo' se repetía en su cabeza.

Entraron tomados de la mano finalmente a la sala de recepción, una persona los dirigió a una mesa donde se encontraba los Nolan, Ruby, Victor, Elsa con una chica que le presentaron como su hermana, Anna, y su novio. Y finalmente Belle que se unió al grupo tan pronto pudo. Había una gran pantalla en una de las paredes, la mesa de ellos estaba justo al frente. Killian le había explicado que los protagonistas eran un grupo de personas, pero había varias parejas que eran importantes, y una de ellas era la que hacía Él y Elsa. Emma se había concentrado en no conversar directamente con Killian, estaba entretenida conversando con Belle y Anna. Tan pronto Killian encontró una oportunidad le pidió caminar con él para presentarle algunas personas, se puso de pie ofreciéndole la mano, la cual no pudo rechazar y con una sonrisa la tomo.

"Emma tienes una mala costumbre de cerrarte justo cuando estamos rodeados de personas" le dijo al oído.

"No lo estoy haciendo…" se detuvo y se paró frente a él y lo miró a los ojos "No lo estoy haciendo, solo me siento incómoda"

"¿Por lo que dije?" preguntó serio. Ella asintió "Emma de verdad sé que no debí, se me escapó. No era mi intención decírselo a otra persona antes que a ti…Y créeme que me sentí como un maldito idiota tan pronto salió de mi boca"

"Yo entiendo que estoy siendo como una especie de herramienta para impulsar tu carrera. Pero escucharte decir eso y no estar si quiera segura porque lo dices"

"¿Crees que fue una actuación? ¿Qué lo hice para llamar la atención?" preguntó comprendiendo y su mirada se suavizó, colocó un mechón de cabello detrás de la oreja de Emma y acarició su mentón con el dedo "La única razón por la que no te lo había dicho aún es porque no estoy seguro de que estés lista para escucharlo ¿Lo estás?" preguntó con una sonrisa

"No lo sé" respondió ella con una sonrisa.

"Entonces olvidémonos del accidente ¿Puedes hacer eso?" ella asintió en silencio. Él le dio un suave y corto beso en la boca "Ven, de verdad quiero que conozcas a algunas personas"

Caminaron alrededor del salón tomados de la mano, él le presentó a sus jefes, a varios compañeros de trabajo, directores, escritores, se tomaron fotos con algunas personas. Y volvieron a la mesa cuando la proyección del primer episodio iba a comenzar. No fue fácil para Emma verlo coquetear en pantalla gigante con otra chica, pero definitivamente lo hacía más fácil saber que era Elsa, y entendió porque ella insistía en que fueran amigas. El episodio había sido excelente y Emma ya se veía esperando cada semana la continuación. Volvieron a casa y luego de una exhaustiva limpieza de su rostro Emma volvió a la habitación. Envuelta solo en la bata de baño se sentó en el medio de la cama junto a Killian que estaba acostado mirando con atención su teléfono, tomó el teléfono de sus manos, notó que estaba revisando su correo y lo hizo a un lado.

"Quiero decirte algo muy importante" dijo ella con determinación y Killian le dio toda su atención "Yo sé que a veces puedo ser muy difícil, y no sabes cuánto agradezco toda tu paciencia. Pero quiero que sepas que no es personal, no se trata de no confiar en ti, y aunque te he dado mi confianza a gotas, lo estoy intentando. Si alguien me hubiese dicho un día antes de conocerte que un mes después estaría viviendo contigo y haciendo planes para los próximos meses, de seguro me hubiese reído en su cara" Killian sonrió suavemente y acarició la mano de Emma "Lo que siento por ti Killian, aún no estoy lista para ponerle nombre, pero está aquí" dijo tocando su pecho "Y no hay ningún otro lugar en el que quiera estar que no sea donde tú estés…Y disculpa si mis discursos románticos no son muy buenos, pero no he tenido mucha práctica" Killian sonrió ampliamente.

"Sí eso no es un buen discurso, no puedo esperar a que hayas tenido práctica" dijo sorprendido. Y la haló hacia él acostándola sobre su pecho y a un centímetro de distancia le habló nuevamente "Yo creo que si estás lista para escucharlo" dijo con una sonrisa y la miró intensamente, Emma dejó de respirar "Te amo Emma Swan, y creo que te amo desde el primer día que te vi. Y estoy al tanto que las cosas han ido demasiado rápido entre nosotros, por eso entiendo que dudes de vez en cuando, pero es que te esperé tanto tiempo Emma, que ahora estás aquí y no quiero, no puedo dejarte ir" lágrimas corrían por el rostro de Emma, y el limpió algunas con el reverso de su mano antes de besarla.