Emma había empacado el resto de sus cosas, cuando menos lo que se llevaría con ella. Miró alrededor de su solitario apartamento, el único sonido distante era el de la regadera, mientras Killian se daba un baño. Hasta nuevo aviso no viviría nuevamente en este apartamento, o en esta ciudad. Estaba aterrada, pero por primera vez, le pareció que ese sentimiento no era tan negativo, despegarse de su vida como la conocía era difícil, todos estamos profundamente arraigados a lo que nos es cómodo y conocido. Pero ahora había una luz brillante atrayéndola hacia otra ciudad, y se sentía atraída como un insecto hacia la luz, no había una sola excusa que pudiera poner hoy lo suficientemente fuerte como para alejarla de él.

Esa tarde se habían reunido con Sidney Glass, quién aún se encontraba en la ciudad, la investigación hasta ahora solo había concluido en que Neal estaba trabajando en una joyería, pero había sido despedido recientemente, Sidney expresó su deseo de seguirlo un poco más, porque si lo había visto acompañado de personas de cuestionable moral, y quería ver cuál sería el siguiente paso de Neal. También había notado como Neal se detenía cada día a revisar los kioscos de periódicos y revistas, y compraba cualquiera que tuviera a Emma o a Killian en sus páginas, eso podía ser preocupante, podría estar convirtiéndose en el acosador que Killian había temido. La idea de Neal revisando a diario fotos de ella y seguramente siguiendo sus pasos por las redes sociales era inquietante. Cuando menos estaría en otra ciudad, alejada de él por kilometro y kilómetros de distancia.

Luego de que Killian terminó de arreglarse, Emma llamó un taxi, recogieron las cosas que se llevarían con ellos y partieron hacia el aeropuerto. Emma por la ventana del carro miraba con nostalgia la ciudad en la que había vivido por más tiempo en toda su vida, de pronto sintió la mano de Killian apretar la suya "Podemos volver cuando quieras" dijo Killian tratando de animarla. Ella lo miró con una sonrisa triste en la cara.

"Gracias por venir conmigo, sola hubiese sido muy difícil despedirme de este lugar"

"De ahora en adelante, no tienes que enfrentar sola nada que consideres difícil. Lo sabes ¿verdad?" preguntó Killian y luego subió sus manos unidas, las llevó hasta su boca y le dio un tierno beso en la mano. Ella asintió con una sonrisa sincera.

Volaron de vuelta a Vancouver, de vuelta a casa. Tan pronto llegaron, Killian subió las maletas, ella se fue directo a la cocina, se moría por una taza de chocolate con canela. Era su bebida favorita en casi cualquier momento importante de su vida, asociaba ese sabor con decisiones importantes, con momentos felices, con momentos difíciles, con cualquier cosa que fuera emocional para ella. Apenas había empezado a sacar los ingredientes cuando escuchó el timbre de la puerta principal. Miró el reloj, eran las 8:15 p.m. Killian estaba distraído arriba, así que caminó hasta la puerta y la abrió. Se encontró frente a ella a un niño que no tendría más de 10 años de edad. Ella miró alrededor, detrás del niño esperando encontrar un adulto acompañándolo.

"Oh ¿Puedo ayudarte?" preguntó frunciendo el ceño, confundida de que un niño estuviera solo en la puerta de su casa a las ocho de la noche, no era halloween.

"¿Eres Emma Swan?"

"Si ¿Quién eres tú?"

"Mi nombre es Henry, soy tu hijo" respondió el niño con una sonrisa. Emma se paralizó en el sitio, mirando fijamente al niño. Henry la miró y caminó dentro de la casa. Y fue cuando Emma reaccionó "¿Dónde están tus padres?" le preguntó, y miró como el niño observaba todo a su alrededor con atención.

"Hace diez años ¿Diste a un bebé en adopción?" preguntó el niño volteándose para mirarla a los ojos. Emma entró en shock y lo miró como una tonta sin responder nada "Ese era yo" agregó el chiquillo.

"Dame un minuto" fue lo que logró responder, se dio media vuelta, entró al baño y cerró la puerta. Se recostó de ella respirando agitadamente, los pensamientos en su cabeza pasaban tan rápido que le costaba comprenderlos, de pronto escuchó la voz del niño nuevamente.

"¿Tienes jugo? … No te preocupes, ya lo encontré"

Emma abrió la puerta del baño y vio al niño en la cocina, bebiendo directo de la botella el jugo que había sacado de la nevera. En ese momento Killian bajó por la escalera "¿Quién era, amor?" sus ojos se posaron primero en Emma que lucía pálida mirando fijamente hacia la cocina, y siguió su mirada y vio al niño "¿Henry?"

"¿Lo conoces?" preguntó Emma en un tono de voz quizás demasiado alto, y una expresión de terror en su rostro. Esto se volvía cada vez más incomprensible. Killian que ya estaba casi a su lado, acarició su brazo y miró a su alrededor

"¿Dónde está tu madre?" preguntó Killian prestando más atención al niño. Le preocupó encontrarlo solo en su cocina. El niño se sonrió y miró en dirección a Emma. Killian miró a Emma y a Henry nuevamente "¿Qué está pasando?"

"Él dice que es mi hijo" le respondió Emma con ojos amplios y Killian frunció el ceño comprendiendo el terror en la cara de Emma.

"Henry ¿Dónde está tu madre? ¿Regina?" volvió a preguntar Killian. Él no terminaba de comprender que estaba pasando, así que volvería a las preguntas.

"No sé, en casa quizás" respondió y dio otro sorbo al jugo.

"¿Tu madre sabe que estás aquí?" preguntó Emma recuperando un poco su compostura.

"Nop"

"¿Por qué apareciste en mi puerta a esta hora de la noche, muchacho?" continuó Killian con el interrogatorio.

"Porque soy su hijo y quería conocerla" respondió el chico encogiendo los hombros, cómo que si era algo tan obvio. Killian miró nuevamente a Emma.

"¿Eres el hijo de Regina?" preguntó Emma recordando que Killian había preguntado por Regina, eso explicaba el que lo conocía. Henry asintió.

"Tu madre debe estar preocupada. Tenemos que llamarla" agregó Killian cuando notó que Emma no parecía querer agregar más nada.

"No la llames, por favor…Sólo llévenme de vuelta a casa" respondió el niño, Killian volvió a mirar a Emma, era su decisión.

"¿Cómo puedes estar tan seguro que eres mi hijo?" preguntó ella acercándose.

"Lo soy. Pagué para que me dijeran quién era mi madre" explicó el niño. Emma se acercó un poco más.

"¿Y escapaste de casa? Pudimos no estar aquí"

"De hecho venimos llegando de viaje, Henry. Por poco no nos consigues" agregó Killian.

"Yo sabía que llegaban esta noche" Emma y Killian se miraron confundidos "escuché a mi mamá hablando sobre cuando llegaba Killian de viaje…lo sé por varios días, cuando supe que eras tú y eras de Bostón, supe que eran la misma Emma Swan…Así que esperé" explicó Henry con toda la gracia y suspicacia de la que evidentemente disponía.

"¿Por qué no me llamaste? No tenías que escapar de tu casa y exponerte a cualquier peligro a esta hora en la calle" preguntó Killian.

"No lo sé, no quería que mi mamá lo supiera. Probablemente no hubiese podido conocerla nunca" dijo apuntando con la mirada a Emma.

"Tenemos que llamar a tú mamá. Debe estar muy preocupada por ti" dijo Emma.

"Sólo llévenme de vuelta. No debe haberse dado cuenta que salí. Es más fácil así"

"Te vamos a llevar Henry, pero tu mamá debe saber que te escapaste. Eso no está bien" agregó Emma con un tono de voz firme, y miró a Killian, él asintió y fue a buscar las llaves del auto.

Los tres subieron al auto. Henry era un chico curioso, tan pronto estuvo dentro del auto, comenzó a hacer preguntas sobre el mismo, Killian le respondía con una sonrisa, pero le daba muchas miradas a Emma, quien miraba fijamente al frente. Hasta que el chico dirigió una pregunta a ella "¿Cuándo puedo verte de nuevo, Emma?" Emma y Killian se miraron. Ella se volteó en su asiento para mirarlo.

"No lo sé, Henry. Eso no depende de nosotros, depende de tus padres"

Killian estacionó el auto frente a la casa de Regina y miró a Emma, ella asintió. Respondiendo la pregunta que él no hizo en voz alta '¿Estás bien?'. Los tres se bajaron del auto y comenzaron a caminar hacia la puerta principal. Era una casa hermosa y grande, una casa en la que alguien de poder definitivamente vivía.

"Tus padres deben estar preocupados" agregó Emma caminando junto al niño. Killian iba un paso atrás.

"No tengo padres. Solo una madre, y ella no me ama solo pretende que lo hace" dijo el chico con voz triste y Emma dejo de caminar, lo miró a los ojos y se agacho para estar a su nivel.

"Hey, estoy segura que eso no es verdad" dijo con un tono de voz cálido. De pronto se abrió la puerta de la casa, que ya estaba a poca distancia.

"Henry" la aterradora agente de Killian salió corriendo de la casa hacia el niño. Cuando lo alcanzó lo abrazó "¿Estás bien? ¿Dónde has estado?" y mirando en dirección a Emma y Killian preguntó "¿Qué ocurrió?"

"Encontré mi mamá verdadera" dijo el niño con amargura antes de correr dentro de la casa. Regina miró a Emma a los ojos con una expresión amenazante.

"¿Tu eres la madre biológica de Henry?"

"Hola" respondió nerviosamente Emma.

"¿Jones? ¿Qué es esto?" preguntó mirando a Killian.

"El muchacho se apareció en nuestra puerta diciendo que es el hijo de Emma" explicó Killian colocándose junto a Emma.

"¿Qué te parece pasar y probar la mejor cidra de manzana que hayas probado?" preguntó Regina volviendo su atención a Emma y tratando de fingir amabilidad. Lo estaba fingiendo, no era difícil de notar. Emma miró a Killian.

"¿No tienes algo más fuerte?" preguntó dando su atención nuevamente a la otra mujer. Killian entrelazó sus dedos con los de Emma y siguieron a Regina dentro de la casa. Ella comenzó a preparar los tragos tan pronto estuvo adentro "¿Cómo me encontró?" preguntó Emma rompiendo el silencio. Killian tenía miles de preguntas, pero esto era algo muy de Emma y lo único que podía hacer era sostener su mano y estar con ella sin hacer preguntas o comentarios innecesarios.

"No tengo idea. Cuando lo adopté solo tenía 3 semanas de nacido. Y me dijeron que la madre biológica no quería tener ningún contacto.

"Te dijeron lo correcto" agregó Emma luciendo incómoda, pero a la defensiva. Esta mujer no le había gustado desde que la conoció.

"¿Y el padre?"

"Hubo uno"

"¿Debo preocuparme por él?" preguntó Regina tomando dos vasos, acercándose para dárselos a ellos.

"No sabe sobre él"

"¿Debo preocuparme por usted Srta. Swan?" preguntó mirando primero a Emma y luego a Killian.

"Creo que no podemos ignorar que tenemos una situación muy particular aquí" respondió Killian, en vista de que se sintió incluido en la pregunta, y hace rato que quería decir algo "No es cómo que saldremos por la puerta y no sabrás más de nosotros, Regina"

"¿Qué estás sugiriendo?" preguntó la mujer ofendida. Emma miró a Killian, la verdad se sintió aliviada cuando él tomó la iniciativa, apuntando el elefante gigante en la habitación.

"El muchacho sabe dónde vivimos. Y ya se escapó una vez ¿De verdad crees que no lo hará de nuevo?" preguntó Killian levantando una ceja.

"Es mi hijo, ella renunció a sus derechos tan pronto dio a luz" dijo Regina con altanería. Y la paciencia de Emma se estaba empezando a agotar.

"Ella, está parada justo aquí" dijo molesta de que la mujer hablara de ella como si no estuviese en el lugar "El niño tiene la impresión de que no es amado ¿Sabía eso?" preguntó Emma.

"¿Qué? No sé de lo que estás hablando. Tengo un trabajo demandante, y quizás soy un poco estricta, pero solo quiero que sobresalga en la vida. Seguro puede entender eso, Srta. Swan"

"Si, por supuesto. Es su hijo. Pero Killian tiene razón, ustedes trabajan juntos"

"Por supuesto, lo expongo a usted y su compañía. ¿Y cuando ustedes dos terminen y usted vuelva a la ciudad de la que vino. Dejará al niño con el corazón roto?"

"La relación entre Emma y yo no tiene nada que ver con lo que está sucediendo aquí" agregó Killian con seriedad.

"Creo que es suficiente por esta noche" dijo Emma finalmente, porque la conversación estaba subiendo de tono "Ustedes dos trabajan juntos y debemos conseguir alguna forma de manejar esto. Pero esta noche, Henry ya está a salvo en su casa. No tengo ninguna intención de intervenir en su relación con su hijo. Pero si él quiere verme, preferiría venir a verlo o qué usted lo lleve, a que vuelva a salir a mitad de la noche solo a buscarme" agregó Emma con tanta pasión que Regina se quedo sin palabras.

"Debemos irnos" dijo Killian rompiendo el silencio.

"Si. Está bien" dijo Regina y los acompañó hasta la puerta.

Cuando estuvieron afuera. Killian apretó la mano de Emma y caminaron hasta el carro. Cuando estaban sentados adentro, Killian preguntó "¿Estás bien?"

"El mundo…el mundo a veces es demasiado pequeño" fue lo que respondió luego de mirarlo fijamente por varios segundos.

"Lo es, amor. Y si esto lo cuentas, nadie lo creería" agregó él con una sonrisa.

"Espero que el chico esté bien. De verdad se veía molesto con su madre" dijo ella mirando hacia la casa.

"Henry es un muchacho fuerte, muy inteligente. Va a estar bien" dijo él y Emma lo miró con una sonrisa, fascinada de qué su novio conociera tan bien al niño que ha estado buscando por tanto tiempo.

"¿Deberíamos confirmar de alguna forma si es…mi hijo?" preguntó Emma luego de varios minutos. Killian le dio una rápida mirada y volvió su atención a la carretera.

"Supongo que eso depende de Regina. No creo que estemos en una posición en la que podamos exigir una prueba de sangre o algo" respondió con sinceridad. Luego la miró nuevamente "¿Tu qué crees?"

"Tiene los ojos de Neal" respondió casi en un susurro. Killian apretó cariñosamente su rodilla.

Llegaron a casa y Emma fue directo a la cocina a hacer la taza de chocolate con canela que hasta ahora no había podido hacerse. Killian se sentó en la barra de la cocina, y observó cómo ella batía pensativa la olla con chocolate "¿En qué piensas?"

"Ha sido un día lleno de emociones" respondió dejando de mirar la olla para mirarlo a los ojos, con una sonrisa triste, él le devolvió la sonrisa "Sólo estaba pensando en Neal. Él no sabe que Henry existe, y prefiero que se mantenga así. Con toda la atención que tenemos sobre nosotros…"

"Tienes razón. Es muy peligroso que el público general se entere de su existencia" agregó Killian "¿Qué quieres hacer?"

"Por ahora nada. No depende de mí, él tiene una madre. Y una no muy amable"

"Regina no es una mala persona. Sólo es…Regina. Es autoritaria y la gustan las cosas a su manera" agregó con una sonrisa.

"Aún no entiendo como alguien cómo tú puede trabajar con ella" agregó ella apagando la cocina y retirando del fuego la olla.

"¿Alguien como yo?" preguntó él arqueando una ceja.

"Eres…rebelde. Haces lo que quieres cuando quieres. Eso no lo asocio con ella"

"Ah, le creo muchos dolores de cabeza, de eso estoy seguro. Es posible que haya querido en algún momento romper nuestro contrato, pero produce mucho dinero conmigo, así que ha preferido sufrir las consecuencias" respondió Killian con arrogancia. Emma soltó una risita.

"Mi relación con mi recién encontrado hijo depende de lo bien que nos portemos con ella. Y aunque siento mucho arruinar tu diversión, estoy segura que te va a incluir en la situación"

"Lo sé. Prometo hacer las cosas cómo y cuando me las diga. Cuando menos hasta que esté lo suficientemente contenta como para dejarte ver a Henry" dijo y le guiñó un ojo.

"Gracias, no esperaba menos de ti" respondió y le pasó una taza de chocolate.

"Voy a tener que entrenar una hora extra cada día. Ya veo porque los hombres casados ganan peso" bromeó mientras tomaba la taza.

"Pues tú no estás casado, así que no hay excusas para ganar peso" bromeó ella de vuelta.

"Quizás haya que enmendar eso…En algún momento" respondió Killian y dio un sorbo a la taza.

"Woaw…con calma" respondió ella con los ojos amplios, casi dando un paso atrás y el soltó una carcajada.

"Es tan fácil bromear contigo, Swan…No te preocupes, he ganado demasiadas batallas contigo en menos de un mes. No pienso jugar con mi suerte" Ambos comenzaron a reír, ella rodeó la barra y se sentó junto a él. Recostó la cabeza de su hombro "Cuando menos no cambiarán nuestros planes sobre New York"

"Supongo que no ¿qué podría hacer yo aquí en Vancouver? Seguramente Regina no me deje verlo y mucho menos si sabe que tú no estás cerca para vigilar que no me lo robe o algo"

"Estaremos allá durante las vacaciones escolares. Y Regina lo lleva a donde viaja cuando ese es el caso. Así que estarás más cerca de él si vas a New York" explicó recostando su cabeza de la de Emma.

"¿Ella irá a New York?" preguntó levantando la cabeza de su hombro para dar otro sorbo a la taza.

"Esa película es el proyecto más importante que tiene alguno de sus clientes para esa temporada. No perderá la oportunidad de hacer networking, y asegurarse que todo esté exactamente como lo exige mi contrato. Aunque creo que suele acompañarme a este tipo de cosas para ser una especia de niñera"

"Por supuesto. Si lo único que hacías era beber y ligar chicas" agregó Emma torciendo los ojos.

"Pues esta vez no necesito niñera…Corrijo, llevó mi propia niñera" dijo guiñándole un ojo, Emma torció los ojos nuevamente.

Pasó una semana y Emma aún no había escuchado sobre Henry. Se moría por aparecerse frente a la casa de Regina, pero no estaba en posición de hacer algo como eso. Había preferido tomar el consejo de Killian y esperar unos días a que Regina se adapte a la nueva situación. Killian había volado a Los Angeles en la mañana y no volvería hasta el otro día, ella en este momento se encontraba tomando una taza de café junto a Mary Margaret, en el patio trasero de la casa en la que ahora vivía, que era extraño llamar "la casa de Killian", pero era aún más extraño llamarla "nuestra casa", había decidido llamarla mentalmente la casa en la que ahora vive.

"¿Cuándo crees que Regina te deje ver a Henry otra vez?" preguntó Mary Margaret.

"No lo sé. Pero me estoy cansando de esperar, si no he sabido nada de ellos mañana, la voy a llamar" explicó poniendo la taza en la mesa. Mary Margaret asintió.

"Me parece bien, me pareció un buen consejo el de Killian de esperar unos días. Pero tampoco puedes esperar mucho tiempo, Henry podría pensar que no quieres saber de él"

"¿Cómo es él?" preguntó Emma, Mary Margaret también conocía a el niño. En algunos lugares o eventos a los que había asistido Regina con Henry, ella había tenido largas conversaciones con el niño.

"Es suspicaz, muy inteligente, le gusta mucho leer. Puedes tener una conversación con él sobre casi cualquier cosa" respondió la mujer con una sonrisa en el rostro, de verdad le gustaba el niño "Cuando tienes una conversación con él de 5 minutos, terminas preguntándote cómo es que este es el hijo de Regina" dijo con una risita. Emma sonrió ampliamente.

"Yo siento que no aproveche el poco tiempo que tuve con el aquí. Estaba tan sorprendida, creo que Killian conversó más con él en el viaje hasta casa de Regina"

"Killian y Henry siempre se han llevado muy bien. La primera vez que vi a Killian conversando con él, me sorprendí mucho. No imaginaba a Killian ser tan bueno con los niños, aunque Henry no es cualquier niño. Es muy especial" contó Mary Margaret y se hizo una imagen en la cabeza de Emma, en la que Killian, Henry y ella navegaban en el bote que tenía enfrente "¿Y de quién es el auto que está afuera?" preguntó Mary Margaret sacando a Emma de sus pensamientos, Emma torció los ojos.

"Ese es el auto que Killian compró para la casa, él que yo puedo usar cuando quiera" explicó ella y Mary Margaret soltó una risa.

"¿Es tan difícil aceptar que te compró un auto?" preguntó su amiga, Emma no pudo evitar soltar una risa.

"Esa es mi historia y me apego a ella" dijo finalmente con una sonrisa. De pronto sonó su teléfono, era un número desconocido, pero con Henry entrando de improviso en su vida, no dudo en atender. Podría ser él "Hola"

"¿Srta. Swan? Es Regina Mills" escuchó la voz autoritaria de Regina. Y miró con ojos amplios a Mary Margaret.

"Sra. Mills ¿En qué puedo ayudarla?"

"Henry quiere verla, y estuve de acuerdo con él ¿Podemos reunirnos con usted tan pronto como pueda?"

"Dígame donde y cuando" respondió Emma con ansiedad. De pronto escuchó como Regina susurraba a alguien y luego volvía al teléfono.

"¿Dónde está usted en este momento, Srta. Swan?"

"En mi casa…la casa de Killian" corrigió al final sacudiendo la cabeza, era muy confusa esta nueva situación habitacional. Regina hizo silencio por varios segundos.

"Perfecto ¿Puede atendernos ahí en unos 15 minutos?"

"Sí, por supuesto"

"Bien, Llevaré a Henry allí. Pero antes tenemos que hablar nosotras dos…Nos vemos dentro de poco" y Regina terminó la llamada.

"Regina y Henry estarán aquí en 15 minutos" dijo Emma mirando con ojos amplios a Mary Margaret y la otra mujer sonrió ampliamente.

"Estoy segura que Henry ha insistido más de lo que nos imaginamos… ¿Quieres que me vaya?"

"No. Ella dijo que quería hablar conmigo primero, seguramente será bueno que estés aquí y mantengas a Henry distraído.

Al pasar 15 minutos exactamente el timbre de la puerta principal sonó, Emma respiró profundo y camino decidida hasta la puerta. Estaban afuera, un sonriente Henry y una Regina que no lucía nada feliz.

"Hola Emma, me da mucho gusto verte nuevamente" dijo el sonriente Henry mientras entraba a la casa.

"Hola chico, me da gusto verte también" respondió Emma con una sonrisa sacudiendo el cabello del niño.

"Srta. Swan" fue lo único que dijo como saludo Regina mientras pasaba siguiendo a Henry. Luego vio a Mary Margaret sentada en el sofá "Sra. Nolan"

"Regina, que gusto verte…Hola Henry ¿Quieres ir afuera a ver el barco de Killian?" preguntó Mary Margaret sin rodeos. Los ojos de Henry se ampliaron y brillaron con emoción, miró a Regina como pidiendo permiso, y la mujer asintió. Henry siguió a Mary Margaret.

"Srta. Swan, es importante que sepa que la única razón por la que accedí a qué Henry viniera a verla, es que temí que volviera a salirse solo a buscarla sin mi consentimiento, y me tomo muy en serio su seguridad. Henry robó mi tarjeta de crédito y contactó un servicio de investigación para personas adoptadas y por un precio averiguar el paradero de su madre biológica. Me tomé la molestia de investigar si la información que le dieron sobre usted era cierta y pues lo es. Usted es su madre biológica" Emma escuchaba con atención "También tengo que aceptar que Jones tuvo razón al apuntar que nos encontramos en una situación muy particular. Estaremos viéndonos seguido, viajaremos todos juntos a New York el próximo mes. Y debido a esa situación particular y su relación con el Sr. Jones, es por lo que estoy dándole un voto de confianza. Hice mi propia investigación sobre usted…"

"¿Disculpe? ¿Investigó mi vida?" preguntó Emma sorprendida.

"¿Qué esperaba? Soy una persona cuidadosa, y la verdad lo hice desde que empezó a salir con mi cliente. Es parte de mi trabajo cuidar sus intereses" Emma la miró con ojos amplios, pero decidió no decir nada, discutir con esta mujer no la llevaría ninguna parte "Aunque tuvo a Henry en prisión, desde entonces ha trabajado del lado de la justicia. No vi ninguna razón para pensar que tomará a mi hijo y se lo llevará lejos de mí. Y desde que está viviendo aquí con Jones ha hecho mi trabajo más fácil" dijo mirando alrededor.

"No tengo ninguna intención de alejar al niño de usted. Es su hijo, pero si me lo permite me gustaría ser su amiga, ser parte de su vida de alguna forma. Así sea pequeña"

"Bien, ya veremos con respecto a eso. Pero por hoy voy a permitir que pase un par de horas con él si no le molesta. Henry ha sido muy insistente, si no puede atenderlo en este momento podemos volver cuando nos lo indique"

"No, está bien" respondió rápido "Puedo pasar la tarde con él"

"Bien, aprovecharé para ir a una reunión. Estaré de vuelta en un par de horas" La mujer caminó hacia la puerta de vidrio qué llevaba hacia el patio, la abrió y salió. Emma la siguió y cuando estuvo afuera la miró despedirse del niño, explicándole que lo buscaría en dos horas "Conozco la salida" dijo mirando a Emma y tomando el camino de vuelta hacia la puerta principal.

"Yo también me tengo que ir" anunció Mary Margaret, y Emma sabía que no tenía nada especial que hacer en las próximas horas. Pero le estaba dando tiempo a solas con Henry "Me dio mucho gusto verte Henry" se despidió la mujer y luego miró a Emma "Estoy a poca distancia. Cualquier cosa me llamas y estaré aquí en pocos minutos" dijo mirándola con intensidad, asegurándose de hacer sentir segura a Emma, ella asintió.

Cuando finalmente estuvieron solos, Henry la miraba con una sonrisa y ella se sintió incómoda. No estaba acostumbrada a pasar tiempo con niños "¿Quieres algo? ¿Agua, jugo?" preguntó nerviosa.

"Jugo estaría bien" respondió el niño y Emma comenzó a caminar hacia la casa con Henry a pocos pasos de distancia.

"¿Estás viviendo aquí o vas a volver a Boston?" preguntó el niño mientras entraban en la cocina.

"Estoy viviendo aquí" respondió ella alcanzando la nevera y sacando un jugo. Luego tomó dos vasos y los llenó. Pasó uno al niño y comenzó a beber de su vaso.

"¿Te vas a casar con Killian?" preguntó Henry y Emma casi se ahoga con el jugo que estaba bebiendo.

"¿Por qué preguntas eso?"

"¿No es lo que la gente enamorada hace? Se casan"

"Bien nosotros estamos apenas comenzando a vivir juntos, y veremos cómo van las cosas. No tenemos ningún apuro en tomar grandes decisiones como esa" respondió ella sin mirarlo a los ojos, y luego preguntó intentando cambiar el tema "¿Cómo convenciste a tu mamá?"

"Oh eso fue fácil. Luego de que me dijo que no podía verte más nunca, deje de hablarle. Hoy volví a hablarle y le dije que me escaparía y vendría a verte yo solo nuevamente" respondió con una naturalidad que le lucía tan adorable, Emma no pudo evitar la sonrisa que se posó en su rostro "¿Crees que Killian quiera llevarme a dar un paseo algún día en su bote?" preguntó de pronto mirando en dirección a donde estaba el barco.

"Estoy segura que eso le gustaría mucho. Pero tendría que aprobarlo tu madre primero"

Pasaron el resto de las dos horas conversando, haciéndose peguntas mutuamente. Y aunque Emma temía que en algún momento viniera la pregunta sobre su padre, Henry no la hizo. Regina llegó a la hora que había dicho que llegaría, mucho más relajada que cuando lo dejó. Y aunque no hablaron de cuando exactamente sería la próxima visita, Emma estaba segura que se verían nuevamente. Y la hacía sentirse feliz, cuando cerró la puerta buscó su teléfono, quería hablar con Killian. Él había ido a Los Angeles a reunirse con el director de la película que filmaría en New York.

"Hola, amor" dijo ella con una gran sonrisa tan pronto el atendió su llamada.

"Oh, me puedo acostumbrar a eso" respondió al escuchar su saludo.

"Estoy muy feliz"

"Mmm…Tengo que admitir que me siento un poco ofendido de que estés muy feliz de qué esté muy, muy lejos de ti" bromeó.

"Henry estuvo aquí, en la casa" explicó Emma.

"Oh ¿se escapó nuevamente?...Quizás no estarías tan feliz si ese fuera el caso….Cuéntame"

"No se escapó, aunque aparentemente amenazó a su madre de hacerlo, y ella permitió una visita" explicó

"Eso es bueno"

"La próxima vez tendré que planear algo divertido para él. O cuando menos tener en la casa cosas que sean divertidas para un niño de diez años" agregó Emma.

"Esa es una buena idea. Estoy seguro que pensarás en algo…Y Emma, de verdad me hace muy feliz que te sientas muy feliz, es bueno saber que puedes tenerlo en tu vida de alguna forma ¿no?"

"Si, lo es… ¿Cómo estuvo tu reunión?"

"Interesante….Es un sueño trabajar con este director, es muy apasionado y sabe lo que quiere"

"Los dos estamos felices" agregó Emma con una sonrisa.

"Yo no diría que estoy feliz, contento y satisfecho quizás. Preferiría estar contigo compartiendo tu felicidad" dijo Killian y la sonrisa de Emma se hizo más amplia. Nunca en su vida había sentido que todo era justo como debía ser, donde ella estaba parada del lado feliz y colorido de la vida "El director me invitó a una cena esta noche, con un par de actores que estarán también en la película ¿Qué vas a hacer tú?"

"Mary Margaret y David me invitaron a cenar"

"Perfecto, no me agrada la idea de tenerte sola y aburrida en casa"

"Te voy a dejar porque voy a comenzar a arreglarme. No será un cena en casa, David quiere llevarnos a comer fuera"

"Te llamo a la hora de dormir"

"Esperaré tu llamada como una adolescente tonta" dijo ella soltando una risita.

"Emma…te amo" dijo con un tono más serio y Emma respiró profundo, no se acostumbraba aún a escucharlo, y hacía cualquier cantidad de cosas a su cuerpo.

"Yo también te amo" respondió tímidamente, porque tampoco se acostumbraba a decirlo.

Ya era el final de la tarde, y decidió subir a su habitación a escoger que ponerse y comenzar lentamente a arreglarse. Esto de que todo el mundo quería tomar una fotografía de ella a donde fuera, le había causado cierto recelo al dejar la casa, y cuando lo hacía se aseguraba de lucir cuando menos lo suficientemente decente como para no odiar completamente las fotos que llegaban a las redes sociales. Y no era que las buscaba, era que ahora que todos conocían sus redes sociales, no dudaban en etiquetarla.

Tuvo una agradable cena con sus amigos, y aunque extrañó a Killian, tenía que admitir que era bueno tener estos momentos con sus amigos, como los viejos tiempos. La velada se alargó, porque los tres estaban muy cómodos recordando viejos tiempos, disfrutando este raro momento en que todo era como antes por unas horas. David la dejó en casa, ella se dio un baño, se preparó para dormir, se metió en la cama, y de verdad odiaba no tener a Killian para abrazarlo, agarró la almohada de Killian y la abrazó. Tomó su teléfono y mientras esperaba la llamada de su novio, abrió su twitter, notó que tenía una cantidad inusual de notificaciones y la curiosidad pudo más que ella.

"Killian Jones parece haberse aburrido ya de su novia Emma Swan. Se ve muy bien acompañado por Tink Green" leyó el primer tweet. Que venía acompañado de una fotografía, Emma se sentó en la cama y abrió el link de la fotografía. Killian estaba sentado junto a la chica con la que ella había discutido en el baño, la misma que había interrumpido su primer beso, en la mesa de un lujoso restaurante y decía algo en el oído de la chica. La sonrisa de satisfacción de la mujer en la foto sugería mucho. Emma volvió a leer el tweet ¿Qué clase de nombre es Tink?

Volvió atrás, dejo de leer los tweets pero comenzó a abrir las fotografías con rapidez, con ojos amplios veía como las fotos cambiaban. Había algunas en las que iban saliendo del restaurante juntos con un hombre un poco mayor que Killian, a quién no conocía. Emma recordó que él había dicho que iría a cenar con el director y actores ¿Esta esta chica una actriz? ¿Por qué no había dicho algo? Cerró la aplicación y marcó el teléfono de Killian, pasó directo a la contestadora, lo intentó de nuevo y obtuvo el mismo resultado. Justo en ese momento empezó a entrar en pánico. Se recostó en la cama mirando el techo y se dijo a sí misma "No puedo pensar lo peor, no puedo pensar lo peor" lo repetía como un mantra. Pero eventualmente su mantra se convirtió en preguntas "¿Por qué no me dijo nada al respecto? ¿Por qué tiene el teléfono apagado? ¿Por qué no ha llamado?". Volvió a abrir la aplicación y tenía nuevas notificaciones, respiró profundo antes de revisarlas. Ahora había una foto nueva, era de lejos, pero ella podía reconocer perfectamente a Killian, y de acuerdo a las fotos anteriores podía identificar a la chica por el vestuario. Él estaba parado a centímetros de la chica, sus rostros casi tocándose. No podía identificar el gesto de su cara, no podía saber si estaba discutiendo con ella o todo lo contrario.

El estomago de Emma se revolvió, no podía creer lo que estaba pasando, no sabía que estaba pasando y eso era peor. Consiguió otra foto, Killian y la chica estaban subiendo al mismo auto. Esto tenía que ser un chiste, ella confiaba en él lo suficiente como para ni siquiera considerar que a la primera oportunidad él iba a buscar a otra mujer. Pero esto era una prueba a su sanidad y su recién encontrada confianza en él. Volvió a marcar su número, y nuevamente fue directo al buzón de voz. Eran las 10:30 p.m. Volvió a llamar, mismo resultado, no dejó ninguna de las veces un mensaje de voz ¿Qué se supone que dice uno en un mensaje de voz en esta situación? Se acomodó en la cama, abrazó la almohada de Killian. No iba a llegar a conclusiones apresuradas, no estaba feliz, Killian y ella tenían asegurada una buena discusión después de esto. Pero tenía que haber una explicación, tenía que haberla. Luego de mirar la pared por sabrá dios cuanto tiempo, Emma se quedó dormida. Cuando apenas tendría una hora durmiendo, su teléfono comenzó a sonar. Se despertó abruptamente, porque tenía tanto tiempo esperando que sonara que cuando lo hizo, irrumpió fácilmente su sueño. Era un número desconocido, miró la hora 12:05 a.m.

"Hola" dijo con voz rasposa.

"Emma ¿te desperté?" escuchó la voz de Killian, y su estomago dio un vuelco. Eran las 12 de la noche y lo último que supo de él aproximadamente a las 10 y media se había subido a un taxi con su ex novia ó ex amante.

"Te estuve llamando" fue lo único que logró decir.

"Lo imaginé. Mi teléfono….digamos que ya no tengo teléfono, tendré que comprar otro. Siento mucho despertarte, amor. Pero sé que ibas a estar muy preocupada si no lo hacía"

"¿Qué ocurrió esta noche Killian?"

"Mejor hablamos mañana cuando esté en casa"

"No. Hablamos ahora, porque he hecho un gran esfuerzo para no malinterpretar las fotografías que muy amablemente tus fanáticas me han mandado" respondió subiendo ligeramente el tono de voz.

"Emma…No es lo que parece, no vale la pena hablarlo ahora. Confía en mí, por favor"

"Quiero confiar en ti, Killian. Ayúdame a hacerlo"

"Killian deja ya ese teléfono y vuelve aquí" escuchó claramente la voz de la chica del baño del club.

"¿En serio?" preguntó Emma en un tono quizás demasiado agudo y alto.

"No, no Emma….Maldita sea" Fue lo último que le escuchó decir. Antes de terminar la llamada y apagar el teléfono. No quería escucharlo, no quería saber. Y en el fondo sabía que realmente lo que estaba haciendo al apagarle el teléfono era castigarlo, sea lo que sea que estaba pasando ya no le interesaba. El teléfono de la casa comenzó a sonar, Emma estaba ofendida e iracunda. Se puso de pie, bajo hasta la sala, y tomo el auricular.

"Dijiste que querías hablar mañana, pues tus deseos son ordenes" dijo con frialdad al tomar el teléfono, porque no tenía duda que era Killian quién llamaba.

"Emma, por favor…"

"Espero termines de pasarla muy bien esta noche con tu noviecita" dijo interrumpiéndolo y colgó el teléfono. Luego lo levantó y desconectó el cable.

Emma volvió a la cama. Tomó la almohada de Killian y la tiró al otro lado de la habitación. Killian la había visto triste, decepcionada, molesta consigo misma, pero hasta ahora no la había visto realmente molesta con él, y no era la misma Emma que ha llorado más veces de las necesarias en sus brazos. Emma molesta era una fuerza a tomar en cuenta, y no estaba molesta porque asumiera lo peor de lo peor, sí había algo sospechoso ocurriendo, pero estaba molesta porque le mintió, porque él tenía que saber que esa chica estaría ahí y decidió omitirlo, y porque por alguna razón donde sea que estuviese aún estaba con ella.


N/A: Me disculpo por la demora en subir este capítulo. Lo tengo listo hace días. Pero uno de mis perritos se enfermo gravemente y mucho de mi tiempo al día se me va en atenderlo. Finalmente pude incluir a Henry, hace tiempo que quería hacerlo, pero tenía que desarrollar otras cosas antes de hacerlo. Y me disculpo por hacer de Tinkerbell la mala aqui, juro que el personaje en la serie me cae muy bien, pero ella era la que mejor encajaba en este lugar de la historia. Espero subir el próximo capítulo en los próximos 3 días. Puede que hasta mañana mismo. Solo me falta hacerle una revisión y afinar unos detalles.