BUUUF no se que decir más que LO SIENTO. Tal y como me esperaba el tener las vacaciones de verano y todo este tiempo libre me ha solo fastidiado a la hora de escribir.

Como no tenemos ataduras nos hemos ido de vacaciones a la playa lo cual me deja sin ordenador y sin Internet, así que no e podido hacer más que escribir a mano y esperar a tener algo donde pasar todas esos capítulos.

No os puedo prometer mucho más por ahora puesto que el 16 me vuelvo a ir y seguramente el tiempo me de para uno capitulo más, pues para añadir no solo nos vamos nosotros de vacaciones si no que además nos visita gente...NO TENGO TIEMPO!

De verdad lo siento y juro que en cuanto pase el verano me pondré más con esto pero hasta que no terminen las visitas y los viajes me da que no voy a conseguir mucho.

Gracias por tener paciencia y por favor, comentad o simplemente seguid siendo pacientes os prometo que lo que queda de esta historia no tardara mucho...espero -.-U


Capitulo 37


Jack nada más cruzar el portal de Pitch cogió a su hermana en brazos, después de agradecer a Hiccup por el paseo se encaminó hacía su habitación seguido de Anya la cual se despidió con un abrazo de Nightight.

Los tres siguieron caminando a la habitación en silencio pero Emma parecía estar disfrutando la situación puesto que la joven había tardado un buen rato en separarse de Torch y de Vanellope. Jack en parte estaba contento pues ahora podía asegurar que su hermana nunca estaría en peligro con sus nuevos amigos pero por otro lado no sabía muy bien como decirle que tal vez algo raro estuviera ocurriendo en él.

Anya le puso la mano en el brazo y le sonrió intentando ayudarle a relajarse.

-Está bien y la tienes entre tus brazos -Casi no me lo creo...os había olvidado, a todos. Manny me golpeó en la cabeza y todo se esfumó, todo lo que era, lo que había echo...pero casi como que me alegro, el no tener recuerdos me acercó a Hiccup bastante...aun si creo que para él habría sido una alegría verme salir corriendo -Anya levantó una ceja ante la mención del jinete del dragón pero se limitó a sonreír y seguir caminando.

Emma en los brazos de su hermano se puso pensativa. A su hermano al parecer le gustaba el hombre del dragón, pero a ella no le gustaba ver a alguien tan viejo con su hermano. Además le daba miedo perderlo ahora después de no haberlo visto durante tanto tiempo.

Al pensar en eso la niña no pudo evitar estrechar aun más sus brazos alrededor de su hermano. No le iba a soltar nunca.

-No te dejaré. Ese viejo se buscará a otra princesa -... -Anya se tapó la boca intentando ocultar la risa mientras Jack se sonrojaba y le gritaba a su hermanita que él no era un princesa, por mucho que ella quisiera -Y Anya es mi príncipe. Y además ahora con alas! -En esta ocasión fue Jack el que comenzó a reírse mientras la pobre mujer alada se atragantaba y comenzaba a toser.

Cuando terminaron ya de montar un escándalo habían llegado a la habitación del peli-blanco.

-Imagino que querras pasar tiempo a solas con Emma -Jack miró a su amiga indeciso sobre si debia negar con la cabeza o decirle que se quedara. En un principio ni él quería quedarse solo con Emma y sabía que la niña no querría tampoco dejar marchar a Anya, pero al mismo tiempo pasar aunque solo fueran unos minutos a solas con ella le tranquilizaría mucho.

-No me importa Jack. Emma, tu príncipe ahora se va a hacer algo importante, pasatelo bien -Emma asintió sonriendo mientras Anya le daba un beso en la frente. C

Cuando la joven desapareció por la esquina Jack suspiró y se metió en su habitación. Su hermana y él iban a pasarse mucho rato abrazados el uno al otro sin atreverse a soltarse ni por un segundo.

Anya mientras seguía caminando, dejando que sus pies fueran a donde quisieran se puso a pensar intentando evitar distraerse. No sabía cuanto podía tardar, no sabía cuanto podía contarle aguantar, pero ni por todo el oro del mundo se atrevería a pasarlo delante de Jack y su hermana.

Cuando volvió a la realidad se encontró con una puerta bastante vieja. Seguramente que llevaría a las celdas de la mansión, la parte más vieja de toda la casa.
Con cuidado abrió la puerta y comenzó a descender las escaleras sin parar ni un segundo a pensar si poidía ir allí abajo. No parecía haber nadie pero entonces, en la zona más alejada de las escaleras, hacía la derecha escuchó un suave grito. Tomando aire caminó hasta allí, tensa, lista para correr en cualquier momento, pero no lo necesitó, pues lo que encontró al otro lado de esta nueva puerta fue a Pitch.

A un Pitch enfadado, a un Pitch muy enfadado.

Manny se encontraba dentro de una especie de jaula negra que parecía estar echa con arena y rodeado de varios insectos y reptiles. El pobre hombre no paraba de revolverse pero unas sogas mantenian su cuerpo totalmente paralizado contra el suelo. Justo en este momento una de las arañas entró en la boca del hombre. El cuello de este se tensó intentando mover su cabeza pero ningún esfuerzo parecía dar sus frutos.

-No puede ver nada. Para él es total oscuridad -Anya cerró la puerta detrás de ella antes de irse a sentar al lado de Pitch. En la mesa que el vampiro tenia delante suyo había varios instrumentos pero Anya prefirió ni preguntar que eran.

-Aeolus te dijo que no hicieras esto a la gente

-Eso no es gente...y Aeolus no está aquí -Anya asintió suspirando mientras seguía observando fríamente como Manny continuaba con su sufrimiento. Al fae podría haberle molestado, pero a ella la verdad es que le daba igual.

-¿Vas a dejarlo solo en esto?

-No creas que va a dormir mucho. A este ritmo en un par de días no podrá ni con su alma -La joven alada asintió lentamente mientras dirigía sus ojos del torturado al torturador. Casi no podía diferenciarlos.

Pitch parecía estar sufriendo casi tanto como el aun mago de luz. Manny solo con su presencia parecía ser la tortura necesaria para destrozar lo que quedaba del pobre vampiro.

-Aeolus confió tanto en él

-...Nunca tanto como en ti -Pitch parpadeó varias veces antes de mirarla. Casi parecía sorprendido pero eso Anya se lo esperaba. Aeolus nunca había sido totalmente abierto por lo que de verdad sentía por Pitch. Lo decía pero nunca explicaba la veracidad de esas palabras.

-Era casi como su hijo, yo...

-Tu eras su hermano. No solo su hermano de armas, ni compañero, no, él te consideraba su verdadero hermano...¿Acaso creía que te llamaba hermano solo por reirse de ti? -Pitch se llevo una mano a la cara y suspiró -Manny intentó hacerle dudar sobre tu fidelidad. E visto y sentido lo que Aeolus sintió, no dudó ni por un momento

-Yo le decía hermano, yo comencé, pensé que lo hacía para no herirme...y luego le dije que lo olvidaría, que no lo iba a perdonar nunca

-Pero eso no es una mentira, tu no le has perdonado

-...No, y nunca lo haré -Anya asintió estando de acuerdo con el vampiro. Tenia ese recuerdo, esa última escena grabada en su cabeza. Aeolus había muerto dandole esa última oportunidad a Pitch, pero al mismo tiempo le había abandonado allí solo con todo aquel peso.

-Como...¿Cómo murieron? -Pitch la miró a los ojos antes de observar otra vez a Manny, en sus ojos la ira volvió a encenderse pero a más profundidad, en su alma, había una tristeza que trajo lagrimas a los ojos de Anya.

¿Cuanto había tenido que sufrir ese hombre?

-Cuando llegué...Yo y Aeolus, sabes que nos acabábamos de separar, me dijo que tenia que hablar con Manny

-Si, tu dijiste que le dirías a tu mujer que ibas a acompañar a tu hermano a su estupida misión...Aeolus esperaba que nada malo hubiera ocurrido pero había recibido el mensaje de Manny, sospechaba lo que había acontecido en tu pueblo. No quería decirte nada porque...

-Se el porque. No le culpo eso, no puedo echarle todo esto encima a su memoría porque sé que solo intentaba protegerme...pero cuando llegué a mi casa...estaban todos muertos y nada de lo que me hubiera dicho me podría haber preparado. Todo mi pueblo, todos mis iguales. Toda una tribu de vampiros arcanos, de pacificos vampiros arcanos destruida. Nuestra cuidad barrida...esta casa es lo único que queda. Y aqui, justo aqui encontré a mi mujer

-¿Seraphina?

-En sus brazos, junto a mi hermano inconsciente, llorando, pidiendo que abrieran los ojos, que la sacaran de la habitación que daba miedo...cuando me vio me pidió que la despertara, que no le gustaba esta pesadilla -Pitch hundió su cara entre sus manos temblando y Anya le abrazó acariciándole el pelo. Recordaba muy bien como Aeolus lo había echo y sus manos reprodujeron cada movimiento a la perfección -Puedo casi sentirlo

-Es normal, es mi creador, mi padre, mi hermano, mi familia, mi yo del pasado, más que yo y a la vez menos

-Faes, nunca a habido nada más raro que las faes -Anya asintió lentamente mientras le seguía acariciando. Aeolus quería estar allí junto a su hermano y no podía. Ella lo haría por él.


Hiccup acompañó a Toothless fuera de la mansión para darle algo de libertad. El pobre dragón se encontraba inquieto y ni la cercania de su jinete parecía calmarlo. Fue entonces que Kyra y Halle les emboscaron.

El vikingo al ver a Kyra no pudo evitar restregarse los ojos varias veces. Halle recibió un tratamiento parecido pero por parte del dragón el cual al reconocer enseguida a una salamandra joven no pudo evitar, una vez salido de la sorpresa, saltarle encima para lamerle la cara.
Así pasó el rato la joven salamandra siendo limpiada por Toothless el cual había olvidado lo de correr libremente por los padros que rodeaban la casa.
Kyra al ver en que situación estaba su hija sonrió un poco.

-Cuando Pitch nos comunicó que te había encontrado y que estaban recuperando tus recuerdos toda la orden celebró durante días

-Pitch no me dijo que vosotros...yo creía que todos habíais muerto con la tribu

-Tu madre nos hizo un gran servicio Hiccup. Sin ella no habríamos podido huir...lamento decir que no hubo forma...ni siquiera la bendición de un dragón pudo salvarla

-No es como si hubiera tenido esperanzas de otra cosa -Pero Kyra pudo verlo. Allí en los ojos de Hiccup la desolación de saber que ahora si que era imposible que volviera a ver a sus padres. A pesar de su edad Hiccup era aun un joven, un joven que aun necesitaba el consejo de unos padres cuando dudaba.

-Nos salvamos veinte. quince huevos y cinco de nosotros. Halle es la única que consiguió nacer pero esperamos que dos huevos más se abran este año. Nuevos Night Fury volverán a surcar los cielos. Las salamandras de Berk no están extintas

-Quinces huevos...QUINCE HUEVOS! -Hiccup se lanzó contra Toothless el cual recibió el abrazo antes de ponerse a rodar colina abajo con su jinete. Halle aprovechó ese momento de paz para hacer muecas de asco y limpiarse las babas de su cara. Molesta de no conseguirlo se giró hacía Kyra la cual sacó un pañuelo de su bolsillo para limpiarla.

Hiccup siguió enganchado a su dragón mientras este le intentaba lamer la cara poniendo todo su esfuerzo en ellos.

-Quince huevos. No ha sido para nada. Toothless -El dragon por fin dejó de hacer el tonto y miró de verdad a su jinete el cual parecía estar moqueando un poco. De un lametón le limpió pero las bromas se había terminado.

Como dragón el era muy anciano y podía ser serio cuando quería a pesar de gustarle las bromas y la felicidad. Este era un momento serio. Hiccup miró los ojos de su compañero y sonrió sin importale el lenguetazo que se había llevado. Toothless estaba tan contento como él.

-Entonces Kyra -La mujer le miró sin mostrar mucha sorpresa en su mirada. Al parece se había esperado lo de acabar rodando cuesta a abajo -¿Cómo están los caballeros del fuego?

-Quedamos los cinco supervivientes por lo que por ahora sobrevivimos, desde hace unos años les lidero yo, pero te están esperando. Como jefe de Berk sigues teniendo supremacía sobre nosotros

-Entonces se prestarán a reconstruir Berk? -Kyra asintió sin dudarlo y Hiccup pudo respirar tranquilo. Ya no había más que decir, ni más problemas que solucionar. Todo el peso sobre sus hombros se esfumó de repente haciendo que se quedara sin fuerzas. Tumbado en el suelo miró hacía el cielo y sonrió. Esto era paz.


Rapunzel saltó a los brazos de Flynn el cual se fue corriendo hacía su habitación ante de recibir un sartenazo de parte de su novia la cual le indicó que cambiara inmediatamente de rumbo si no quería recibir otro. Antes que nada el hada quería un buen baño caliente para quitarse toda la sangre de encima.

Merida comenzó a reirse de sus dos amigos pero una voz a su espalda detuvo del todo su diversión.

-Una princesa debe ir siempre impoluta. La sangre es de todo menos limpia -Con los ojos bien grandes la princesa escocesa se fue girando hasta posar su mirada en su madre. La gran reina Elenor.

-M-M-Mam-Mamá...COOOOORREEEEEEER! -Seraphina Mavis y Elsa la vieron salir corriendo mientras la reina escocesa que acababa de aparecer simplemente suspiraba antes de empezar a caminar en la misma dirección que su hija. Los tres hermanos de Merida siguieron a su madre sin decir palabra pero la sonrisa tan grande que tenían en la cara solo podía indicar una cosa. Los tres demonios son los tres que había causado la aparición de la reina.

-...Va a sufrir -Elsa y Mavis asintieron dándole la razón a la vampiresa.

-Me pidieron que la llamara y quien era yo para negarles tal cosa -Mavis sonriendo se dio la vuelta para abrazar a su padre el cual empezó a repartir besos por todos lados de su cara haciendo que ese alivio desapareciera para ser sustituido por molestia.

-Papá! Suéltame! Ya! Me estas avergonzando

-MI NIÑA PRECIOSA! Mírala, ya llena de sangre, tan heroica, tan maravillosa mi pequeño murciélago, mi preciosa...

-PAPÁ! -Seraphina y Elsa vieron como ahora era Mavis la cual se soltaba de los brazos de su padre para salir corriendo. La única diferencia era que el pobre Dracula estaba herido y el pensar en perseguir a su hija parecía agotarle.

-¿Tu padre no actuará así no? -Seraphina sacudió la cabeza haciendo que Elsa suspirara de alivio. No tendría que separarse de su...bueno de su...de...

-Aun te avergüenzas? Bueno yo no me voy a quejar -Dijo sonriendo la vampiresa -Siempre estas adorable cuando te sonrojas

-Yo no soy adorable. Soy una reina, no puedo ser...adorable -Seraphina rodó los ojos mientras tomaba la mano de la reina de las nieves para llevarla a los baños de su habitación. Al igual que Rapunzel no pensaba ni por un minuto el quedarse así por más tiempo, la única diferencia era que ser la hija del dueño de la casa le daba una buena ventaja.

Los baños privados de su habitación eran una maravilla.

Los guardianes se quedaron en el salón sentados en los sofás sin mediar palabra. Sandy estaba con ellos pero ninguno de los otros sabía como iniciar una conversación con él. Les había traicionado, les había engañado durante todo ese tiempo que habían pasado juntos pero al mismo tiempo había tenido razón. Manny era el verdadero enemigo de la humanidad.

¿A cuantos inocentes habían matado? Era terrible el solo preguntarlo y por ello ninguno habló. Esperarían a que Pitch regresara y entonces podrían hablar de lo ocurrido durante todo esos años en la orden de los cazadores. Tal vez entonces algo de su culpa podría desaparecer.

Nephilim se sentó al lado de Norte mirando el vació pensando en lo mismo que sus mayores. Podía llevar menos años en la orden pero era no hacía que sus acciones fueran menores.

-Papa Noel! Gracias por la ametralladora -Norte se giró para mirar a la joven Anna la cual tenia una sonrisa de oreja a oreja. Ante tal muestra de alegría el cazador no pudo evitar sonreír. Debería haber seguido ayudando a los niños y no unirse a los cazadores.

Tal vez podría reiniciar el negocio, pensó mientras se rascaba la barbilla. Tal vez, haciendo eso podría sentirse realizado.

-Tooth -La mujer, aun emplumada al momento, se giró para mirarle -Recuerdas ese sueño del que te hablé?

-¿Sobre la juguetería?

-Si, estoy pensando, tenemos suficiente dinero, y nos hemos quedado sin empleo así que ¿Por qué no intentarlo? -Bunny en su asiento se rascó su oreja de conejo.

-No es un mal plan. Podría funcionar -Nephilim se miró alrededor confusa.

-¿De qué estáis hablando?

-Del negocio de ensueño de Norte. Ser papa noel -Nephilim y Tooth rodaron los ojos antes la risa "hohoho" de Norte pero no pudieron evitar sonreír. Era un buen plan y si lo montaban bien, quien sabe, tal vez incluso los pequeños vampiros o espíritus podría disfrutar de regalos para navidad. Nunca podrían hacerles olvidar su culpa pero tal vez, aunque solo fuera un 10%, sería equilibrado.


Una semana después


-Está echo. Ahora está listo para hablar


Bien pues esto es todo por ahora. Repito que de verdad lo siento mucho pero por favor, disfrutad del capitulo...porque seguramente el siguiente tardará -.-