N/A: Tuve que dividir este capítulo en dos porque me apreció que terminaría siendo excesivamente largo, conseguí un buen punto de quiebre y decidí no hacerlos esperar más. Más pronto que tarde les dejo el siguiente capítulo, y me encantaría poder hacerlo mana mismo. Ya veremos. Disfruten la lectura, yo por mi parte disfruto mucho sumergirme en esta historia!
;)
El mes que faltaba para viajar a New York había pasado volando. Regina había permitido que Emma y Henry se vieran por lo menos una vez a la semana, así que ya Emma y Henry estaban bastante familiarizados el uno con el otro. Killian y Emma habían dejado pasar el incidente con Tink, no habían hablado más al respecto, aunque Killian estaba nervioso por New York. Tink no tenía un papel muy importante en la película, pero tendría que hacer una escena romántica con ella, no estaba especialmente esperando ese momento. Después de todo el problema que la chica causó entre Emma y él, sentía que la despreciaba profundamente. Viajarían en horas de la mañana y estaban ahora terminando de hacer las maletas.
"Estoy guardándote un cepillo de dientes nuevo ¿necesitas que lleve otra cosa?" preguntó Emma distraída, mientras echaba un ojo nuevamente a las cosas que estaba guardando. Cuando no recibió respuesta se volteó a mirarlo "¿Killian?"
"¿Huh?" preguntó saliendo de sus pensamientos al escuchar su nombre. Emma lo miró inquisitiva con el ceño fruncido.
"¿Estás bien?"
"Por supuesto" respondió dándole una sonrisa que no llegó a sus ojos.
"Hu uh ¿Qué ocurre?" preguntó caminando hacia él y tomando asiento en la cama junto a su maleta.
"Nada" respondió con otra sonrisa forzada.
"¿Qué ocurre?" preguntó Emma nuevamente poniéndose seria. Él soltó un largo suspiro y se sentó junto a ella.
"Estoy…preocupado" respondió con lentitud "Emma ¿Estás segura que cuando veas a Tink no vamos a volver a distanciarnos? ¿Estás segura que no te vas a poner malhumorada y vas a dejar de estar conmigo? Porque no estabas conmigo, estabas aquí pero no conmigo" La mirada de Emma se suavizó, con una de sus manos comenzó a acariciar el rostro de su novio.
"Lo siento mucho. No voy a permitir que ella nos haga eso otra vez, pero tenemos que ser un frente unido Killian. Inmutable, inalterable…si vas a llamarme y ella está ahí y quiere intervenir nuevamente, ignórala, llámame sin temor y hazle ver que no nos afecta. Porque no nos puede volver a afectar" él asintió en silencio, sonrió ampliamente y luego le dio un beso en la frente.
Al día siguiente tomaron un vuelo a New York, junto a Henry y Regina. Aunque Regina todavía no estaba segura que era buena idea tener a Emma tan cerca de Henry, hasta ahora había sido un gran apoyo, cuando tenía que hacer algo de trabajo de emergencia y no tenía con quién dejar a Henry, y Emma no lucía como que quisiera tomar su lugar como madre de Henry. Aún era cautelosa, pero sabía que podía confiar la vida de Henry a las manos de Emma Swan.
Emma por su parte, sabía muy bien lo delicado que era para Regina, con toda la razón que tenía, el tiempo que ella pasaba con Henry. Así que hacía su mayor esfuerzo por ser abierta y comunicativa con Regina cuando de Henry se trataba. Killian cuando pasaba tiempo con Henry y Emma, se convertía en otro niño. Tenía largas e interesantes conversaciones con Henry, en especial cuando se trataba del show de televisión en el que trabajaba, sobre cuentos de hadas, podían pasar horas hablando sobre cosas que Emma no entendía del todo, todo era muy confuso. Y Emma no podía negar que se había encontrado a ella misma un par de veces mirándolos con una sonrisa tonta, pensando lo buen padre que sería Killian. Aunque cuando se daba cuenta en lo que estaba pensando sacudía su cabeza y se asustaba un poco que sus pensamientos hubiesen llegado a eso.
"Bienvenida a lo que será nuestro hogar los próximos dos meses" dijo Killian tan pronto abrió la puerta de suite de hotel en la que vivirían los próximos meses. Emma miró a su alrededor, era una suite lujosa y grande, en una esquina estaba una pequeña cocina con todos los implementos, una isla que separaba el espacio del salón abierto que disponía de un juego de recibo y una gran televisión, una chimenea en una de las paredes, a cada extremo opuesto de la habitación había un apuerta, ella supuso que una era para la habitación y la otra posiblemente fuera un baño.
"Tengo dos meses viviendo en nuestro otro hogar, dos meses aquí me harán olvidar el otro" dijo con una amplia sonrisa, siempre había querido visitar New York, y la vista que tenía en las grandes ventanas frente a ella, te quitaban el aliento.
"No hay problema. En dos meses estaremos de vuelta y olvidarás este" el chico de las maletas, entró detrás de ellos. Emma caminó hasta la ventana.
"¿Todas las maletas van en una sola habitación?" preguntó el chico.
"Sí, en la principal" respondió Killian, y el chico abrió una de las puertas y entró con las maletas. Dejándolas adentro. Luego salió de la habitación nuevamente y Killian le ofreció dinero. El chico salió de la suite cerrando la puerta detrás de él. Killian se acercó a Emma que miraba aún por la ventana.
"¿Tenemos dos habitaciones?" preguntó Emma confundida, cuando los brazos de Killian la rodearon desde atrás.
"Aja" fue la respuesta que él le dio recostando la cara de su cabeza.
"¿Por qué? ¿Quieres tener una habitación extra por si no te quiero en la nuestra?"
"Oh por dios, espero que eso realmente nunca pase" respondió haciendo un gesto que solo podía definirse como rechazo a la simple idea "Pedí una habitación extra por si Henry quiere quedarse un día con nosotros" Emma se volteó entre sus brazos para mirarlo.
"¿Tú crees que eso pase? Regina no lo permitiría" dijo mientras se terminaba de colocar frente a él, sus manos en el pecho de Killian.
"Pues si no tuviésemos una habitación extra definitivamente nunca lo permitiría. Yo sé que cuando hacemos este tipo de viajes ella pasa mucho tiempo trabajando, juro por dios que es una adicta al trabajo. Normalmente contrata niñeras, pero si nosotros estamos aquí para cuidar de él cuando ella esté muy ocupada…" dejo la frase incompleta.
"De verdad te gusta Henry" afirmó Emma. Él la miró a los ojos y le dio una sonrisa.
"Siempre me ha caído muy bien, pero ahora que sé que es una parte de ti…no sé, me estoy encariñando con él" dijo finalmente encogiendo los hombros. Emma lo miró con ternura, cerró la poca distancia que los separaba y lo besó.
"Te amo" dijo casi en un susurro uniendo su frente con la de él.
"Y yo te amo a ti" fueron interrumpidos por ligeros golpes en la puerta, Emma trató de separarse de él, pero él no la dejo "Acabamos de llegar. Y no voy a abrir esa puerta hasta que no te haya hecho el amor por primera vez en New York" Emma soltó una risita y se escabulló entre sus brazos. Caminó directo a la puerta, la abrió y ahí estaba Henry.
"Hola Emma" dijo el niño con una sonrisa.
"Hola ¿y tu mamá?" preguntó Emma mirando en el pasillo, de pronto vio como la puerta de enfrente estaba ligeramente abierta. La puerta se abrió un poco más y Regina se asomó mientras hablaba por teléfono, asintió en dirección a Emma y cerró la puerta "Pasa" Henry entró y miró a su alrededor.
"Es igual que la nuestra…Hola, Killian"
"Hola, muchacho. Ya tu mamá está trabajando ¿cierto?" dijo Killian sacudiendo ligeramente la cabeza "Es incorregible esa mujer, no sabe relajarse" el niño soltó una risa.
"Estamos justo al frente. Somos vecinos"
"Esas son excelente noticias ¿Cierto, Swan?" Emma se sonrió ampliamente y asintió. Henry se sentó en el sofá, Killian hizo lo mismo en el sillón frente a él, Emma los siguió y se sentó junto a Henry.
"¿Por qué llamas a Emma por su apellido?" preguntó el niño con curiosidad. Killian se sonrió y miró a los ojos a Emma al responder.
"Porque Emma tiene un apellido tan hermoso como ella. Ella es mi cisne" Emma se sonrojó. La puerta sonó nuevamente. Emma caminó hasta ella para abrirla. Regina estaba esperando.
"Srta. Swan esta noche habrá una gala de bienvenida para todo el crew de la película. Ya arreglé que un maquillador y un estilista de vestuario vengan a arreglarla al final de la tarde" Emma asintió con una sonrisa, aunque no era una fan de esta gente que decidía por ella como vestirse y maquillarse, tenía que admitir que tendría que cruzarse con Tink Green, y no tenía ninguna otra intención más que lucir increíble del brazo de su hombre "Henry, dejemos descansar a Jones y la Srta. Swan" El niño a regañadientes se puso de pie y comenzó a caminar hacia la puerta. Cuando estuvo frente a ella, Regina le dio una sonrisa "Ve a la habitación, tengo algo rápido que conversar con ellos" Regina espero que el niño entrara a su habitación y cerrara la puerta, para entonces ella cerrar la puerta de la habitación de ellos y dar varios pasos adentro. Killian se puso de pie y se paró junto a Emma "Belle estará aquí en unos minutos, nos va a ayudar a manejar la situación que posiblemente se nos presentara con la Srta Green y la prensa" Emma se tensó al escuchar el nombre la chica y Killian apretó su mano.
"¿A qué te refieres?" preguntó Killian.
"No sé qué ocurrió entre ustedes tres. Pero ustedes parecen estar muy felices y juntos, así que asumo que lo que sea que haya hecho la Srta. Green, fue para llamar la atención. Y ha explotado muy bien la atención que cayó sobre ella por esas fotografías contigo…Estoy segura que va a intentar llamar la atención nuevamente el día de hoy y debemos evitarlo" una sonrisa juguetona se posó en el rostro de Killian.
"No sabía que te interesaba tanto mis relaciones amorosas" dijo guiñándole un ojo. Emma torció los ojos.
"No me interesa en los más mínimo Jones. Pero tengo que admitir que ha sido muy provechosa para tu carrera tu relación con la Srta. Swan. Tan pronto comenzaste a mostrarte como una persona seria y responsable, haz comenzado a recibir muchas propuestas de trabajo, y eso si me interesa"
"Está bien, esperaremos por Belle" agregó Emma. Regina asintió y dejó la habitación. Killian soltó un suspiro.
"Algo me dice que tendremos que posponer nuestros planes de hacerlo en New York por algunas horas…Habrá gente entrando y saliendo de esta suite hasta que tengamos que ir a esta cena" dijo Killian con fastidio, Emma soltó una risita.
"¿Estás seguro que no nos da tiempo?" preguntó Emma rodeando los brazos por su cuello. Killian se sonrió y cuando estaba a un milímetro de su boca para besarla tocaron la puerta nuevamente. Soltó un suspiro y sin muchas ganas se separo de ella para abrir la puerta. Afuera estaba Belle con una sonrisa "Pasa adelante, amor".
"Hola, Emma" dijo la chica con una sonrisa al ver a Emma.
"Hola, Belle. Que gusto verte"
"A mí también me da mucho gusto verlos a ustedes ¿Tomamos asiento? Hoy me ha tocado caminar mucho yendo de un sitio a otro" explicó con cansancio. Emma y Killian se sonrieron y caminaron hacia el sofá, Belle se sentó frente a ellos en un sillón.
"Bien, normalmente no deberían necesitar un publicista para asistirá una cena. Pero aquí se nos presenta un caso especial, porque tenemos a alguien que quiere hacer lucir que su relación es inestable, y está usando el pasado de Killian para presentarlo como un mujeriego incorregible" explicó la chica, ellos se tensaron frente a ella "Esas fotografías que les tomaron en New York, estoy bastante segura que no fueron un accidente. Esta chica tenía a alguien cerca para fotografiarla. Ahora bien, algo me dice que durante los próximos dos meses, ella querrá mantener la atención de la prensa sobre ella, y queremos evitar que eso pase, no mientras signifique dañar la reputación de Killian" él se paso una mano por la cara y se preguntó cómo es que no notó que esta chica era tan manipuladora.
"¿Qué debemos hacer para evitarlo?" preguntó Killian, apretando la mano de Emma.
"La primera regla es mantenerse junto todo el tiempo. Yo no publicito a mis clientes de una forma tan sucia, pero si lo hiciera pues sugeriría a esta chica que consiga aislar a Emma de tu lado, provocarla hasta conseguir alguna reacción, la que sea. Así que deben permanecer juntos, todo el tiempo…Emma ni siquiera podrás ir al baño sola, yo estaré con ustedes todo el tiempo y cuando deban separarse por alguna razón, yo estaré ahí…Seguramente tendrá a alguien en la fiesta con un teléfono esperando alguna confrontación."
"Está bien, no debería haber problemas con ese primer paso" dijo Emma apretando la mano de Killian, dándole un rápido vistazo, él asintió.
"La siguiente instrucción pues tampoco debería ser tan difícil. Deben lucir felices, tiernos y adorables. Eso es algo que les sale al natural, así que solo sean ustedes mismos" dijo Belle y luego soltó una risita. Killian se sonrió y Emma se sonrojó "Con respecto a la prensa, solo hablaran con quién yo se los indique. No queremos caer en provocaciones…Emma si alguien te dirige una pregunta directamente, trata de sonreír y solo responde 'esta noche es sobre Killian y la película' ¿Entendido?" la chica preguntó y Emma asintió "Evitaremos por completo cualquier pregunta sobre Tink, pero si no logramos tener éxito y alguien pregunta solo digan algún cumplido y sigan adelante"
"¿De verdad crees que Tink esté usando todo esto para llamar la atención?" preguntó Killian.
"Por lo que veo han evitado las redes sociales, y me parece muy inteligente de su parte. Pero la chica ha estado dando entrevistas diciendo que es tu ex novia, y que tú estabas muy juguetón en Los Angeles"
"Ella no fue mi novia, Belle. La única novia que he tenido en mucho tiempo es Emma" dijo Killian frustrado.
"Lo sé, soy tu publicista después de todo… Y como tal te aconsejo que no digas a la prensa que fue tu amiga con beneficios, eso solo sonara vengativo y amargado. Enfócate en Emma, no podemos darle el gusto"
"Ha dicho algo de mi ¿Cierto?" preguntó Emma con curiosidad, la había estado observando y había notado que había algo que no estaba diciendo. Belle la miró fijo y contempló el mentirle, pero al final decidió que no tenía sentido hacerlo.
"Ella ha dicho en varias entrevistas que te conoció una vez, que eres demasiado seria y estirada para hacer feliz a Killian. Si recuerdo bien dijo algo como 'Ella es una mujer hermosa, pero Killian se cansará rápido de eso'" Emma se movió incómoda en su asiento y le dio una mirada rápida y seria a Killian. Él frunció el ceño.
"¿De verdad crees que quiera hacer un espectáculo en esta cena de trabajo?" preguntó Killian.
"No necesita mucho Killian, una fotografía de Emma frente a ella con el ceño fruncido será suficiente. Y no queremos darle la oportunidad ¿cierto?" Killian y Emma asintieron al mismo tiempo "Si por alguna razón que no podemos controlar esta chica te aparta de nosotros, Emma, sin importar lo que diga debes mantenerte sonriente, ser cortés y alejarte de ella lo más pronto posible" explicó Belle, Emma asintió. Eso sonaba más fácil de lo probablemente sería.
Luego de explicarles otras estrategias para la noche, Emma dejó a Belle y Killian conversando en el sofá sobre otros asuntos que no tenían nada que ver con ella. Se disculpo para ir a la habitación a comenzar a sacar las cosas de las maletas. Cuando ya había sacado y guindado la mitad de la ropa de Killian, se sintió abrumada y cansada, escuchaba la voz de Killian y Belle afuera conversar alegremente, dejo lo que estaba haciendo, miró la hora 4:30p.m. Tenían apenas algo más de una hora en New York y ya estaba agotada. Se recostó en la cama. Se sintió gratamente sorprendida por la suavidad de la almohada, y con placer hundió su cabeza en ella, relajó su cuerpo, cerró sus ojos y sin darse siquiera cuenta se durmió. Cuando abrió los ojos nuevamente lo primero que vio fue el rostro relajado de Killian, quién dormía plácidamente a su lado, lo miró con una sonrisa por lo que parecieron varios minutos, conteniéndose de tocar su rostro, seguramente estaba tan cansado como ella, de pronto escuchó suaves golpes en la puerta principal de la suite, y se volteó para mirar el reloj, 6:02p.m. Recordó al maquillador y al estilista, se puso de pie con cuidado de no mover mucho la cama para no despertar a Killian, cuando menos no aún, salió con cuidado de la habitación cerrando tan silenciosamente como pudo la puerta, y caminó rápido a la puerta principal antes de que la tocaran de nuevo. Cuando la abrió se encontró con el mismo estilista que la había arreglado en Vancouver, pero otro maquillador, seguramente alguien de la ciudad.
Emma los dirigió a la segunda habitación, y les pidió que se pusieran cómodos, sabía que les tomaría por lo menos media hora sacar todos los vestidos y arreglar todo el maquillaje fuera de sus maletas, así que se disculpó para ir a bañarse. Entró a su habitación con cuidado, haciendo silencio se agachó para escarbar en su maleta, sus maletas no las había tocado, lo poco que había logrado sacar, antes de ser seducida por la comodidad de la cama, era de Killian. Escuchó la acentuada y rasposa voz que siempre le hacía sentir un calor en el vientre.
"Regresa a la cama" dijo Killian con voz somnolienta.
"Son pasadas las 6 de la tarde, y ya está aquí mi equipo de super héroes de belleza" Killian soltó una risa, Emma se puso de pie, ya con la ropa interior que había estado buscando dentro de su maleta en sus manos.
"No los necesitas…ven a la cama para hacerte el amor" le respondió quejándose, Emma no pudo evitar sonreír.
"Debiste despertarme antes" respondió ella caminando hacia el baño.
"¿Quieres que te acompañe?" dijo mirándola sugestivamente y luego dando una mirada al baño.
"Tenemos compañía" respondió y se volteó para entrar al baño y lo escuchó murmurar algo malhumorado, ella se sonrió y se volteó para mirarlo y se dio cuenta que no entendió lo que dijo porque había hundido su cara en la almohada. Se dio un rápido baño, preocupada de que Killian decidiera entrar al baño, porque definitivamente no querría detenerlo si lo hacía, y ya estaba retrasando a las dos personas que la estaban esperando para arreglarla. Al terminar de bañarse se colocó la ropa interior y se envolvió en una bata de baño, cuando salió del baño encontró a Killian aún acostado pero cambiando canales en la televisión con el control remoto.
"Es tu turno. Cuando estés listo pasa por la otra habitación para que te digan que vestir" dijo lo último con fastidio, de verdad no le gustaba que le dijeran que vestir, ella podía opinar y si no le gustaba algo no estaba obligada a usarlo, pero sus opciones eran limitadas. Y comenzó a caminar hacia la puerta.
"Hey" dijo él apagando la televisión. Ella se volteó y lo miró confundida "Dos cosas, la primera ¿Vas a ir vestida así para la otra habitación? Porque me da la impresión de que no traes ropa. Y la segunda ¿Vas a dejar esta habitación sin darme siquiera un beso?" Emma lo miró con ternura antes de soltar una risita, dio unos pasos hacia la cama.
"Primero, no tiene sentido que me vista solo para cruzar la suite a la otra habitación, donde me van a dejar sin ropa para ponerme y quitarme vestidos, y no estoy desnuda, traigo ropa interior. Segundo, tú y yo sabemos muy bien que ninguno de los dos quiere solamente dar un pequeño beso al otro" respondió y miró como con su último comentario una sonrisa seductora se había posado en su rostro, le provocó voltearle los ojos, pero antes de poder hacerlo ya él se estaba poniendo de pie y con pocos pasos la alcanzó, envolvió su cuerpo con sus brazos, la apretó hacia él y le dio un beso que la dejó sin aliento, aún cuando ya se había separado de ella y la miraba con una sonrisa, ella no podía pensar claramente.
"Eso es para que pienses en mí mientras vas por ahí semidesnuda" le escuchó decir en un susurro. Al escuchar su voz, Emma volvió a pensar claramente y decidió molestarlo.
"Interesante, me mandas semidesnuda y excitada a encerrarme en una habitación por casi dos horas con dos hombres" la sonrisa triunfal se borró del rostro de Killian y fue su turno de sonreír triunfalmente. Cuando notó que se estaba poniendo serio, seguramente considerando sus palabras, Emma soltó una risita "Estoy segura que esas dos personas estarían más interesadas en mirarte a ti semidesnudo. Así que te agradezco que te vistas mejor que yo cuando vayas a buscar tu ropa"
"Bien, ya veremos si tienes razón" dijo entrelazando sus dedos con los de ella y comenzando a caminar "No me malinterpretes, amor. Nunca en mi vida he confiado en nadie como confío en ti, pero la idea de que algún imbécil te tenga frente a él prácticamente desnuda y lo disfrute, no me hace gracia" Cruzaron la suite tomados de la mano, y Emma torció los ojos aun cuando él no estaba mirando. Killian abrió la puerta de la segunda habitación y entró sorprendiendo a los dos hombres que estaban terminando de arreglar sus cosas "Caballeros, buenas tardes" dijo Killian al sentir la mirada de los dos hombres sobre él, y Emma había tenido razón "dejo a mi más preciosa joya en sus manos, confió en que la cuidaran mucho por mí" bromeó y los dos hombres soltaron unas risas juguetonas y le aseguraron que así sería, Emma torció nuevamente los ojos, a veces Killian simplemente no sabía controlar sus impulsos, y el que más se presentaba en él era el de ser celoso. Killian acercó su rostro al de Emma y le dijo al oído "Tienes razón, no tengo nada de qué preocuparme" le dio un beso en la frente y salió de la habitación.
Cuando terminaron de arreglarla, solo a pocos minutos de la hora en la que deberían salir para la cena, sus dos súper héroes de belleza salieron de la habitación, ella se excusó para ir al baño y se despidió de los hombres. Cuando salió finalmente de la habitación Killian estaba parado frente a la ventana observando la increíble vista de New York, pero al escuchar la puerta se volteó para verla, ella misma no se acostumbraba a lo que sentía cuando lo veía arreglado con traje y corbata, lo sentía en todo su cuerpo. Ella se paró a unos pasos de él y dio una vuelta en el mismo lugar para mostrarle su vestuario, y este vestido le había gustado mucho. El vestido abrazaba perfectamente cada curva de su cuerpo, de un color rojo intenso, que resaltaba perfectamente con su color de piel, el largo era hasta un poco más arriba de las rodillas, con un escote tipo strapless corazón. Cuando el estilista le mostró el vestido le había parecido quizás muy atrevido, siendo tan pegado, pero cuando lo tuvo puesto tuvo que dar la razón al hombre, se veía elegante, además que el hombre le había explicado que Belle le había dado instrucciones de vestirla con algo que la hiciera resaltar, por eso había escogido el rojo. Killian la miró con admiración de arriba abajo y de vuelta, se acercó y dio un corto beso en la mejilla de Emma, mientras con su mano jugaba con la cola de caballo con la que habían arreglado su cabello, no se atrevió a besar su boca por dos razones, la menos importante que el maquillador antes de irse le había pedido que no arruinara su trabajo, y la segunda estaba seguro que si lo hacía no podría parar. Notó que Emma metió algo en el bolsillo de su pantalón y él llevó instintivamente su mano hacia el bolsillo, antes de poder meterla allí, tocaron la puerta de la habitación y Emma sostuvo su mano "Eso solo lo puedes ver tú" soltó su mano luego de decirlo y se dirigió a la puerta. La curiosidad lo mataba, así que se volteó poniendo su espalda hacia la puerta y metió la mano en su bolsillo y tocó un trozo de tela suave, lo sacó y se dio cuenta que tenía en su mano la pequeña panty de encaje que había visto a Emma usar en otras oportunidades, al mismo tiempo que escuchaba la voz de Regina detrás de él, devolvió rápidamente la indumentaria a su bolsillo y se volteó sonrojado buscando la mirada de Emma, pero la primera que se encontró fue con la de Regina.
"¿Está todo bien?" preguntó la mujer molesta.
"¿Huh? Sí, claro" respondió y aclaró la garganta.
"Bien, esta un auto esperándonos abajo" dijo Regina y salió de la habitación. Emma miraba a Killian con una sonrisa, él se acercó, tomó su mano y dio un beso en su frente.
"¿Dónde estuviste toda mi vida?" le preguntó con admiración.
"Esperando por ti" le respondió y comenzó a caminar, él soltó su mano y le dio una suave nalgada en el trasero.
"Esto va a ser una tortura toda la noche" dijo antes de comenzar a seguirla. Belle los estaba esperando en el lobby del hotel. Subieron al auto y aunque normalmente Killian no dejaba de tocar a Emma, esta vez sus manos eran un poco más atrevidas cuando nadie estaba mirando, Emma supo que esto sería una tortura tanto para ella como para él.
Finalmente llegaron a la tan temida cena, era temida porque Belle y Regina se habían tomado tantas molestias para asegurarse de qué todo saliera bien para ellos, que ellos dos se sentían un poco abrumados y expectantes de lo que sería esta noche. Emma agradeció profunda y silenciosamente que afuera del restaurante había solo un par de fotógrafos, ambos tomaron fotos de ellos, pero no era tan abrumador como tener a 20 o más haciendo lo mismo. Belle les había explicado en el auto que esta era una cena con personas importantes de Hollywood, y del estudio que estaba realizando la película, y que había prensa invitada a la cena. Tan pronto estuvieron dentro del edificio, todas las personas cercanas volteaban a verlos con curiosidad, algunas personas saludaban a Killian y él les daba un rápido saludo. Cuando le hablaron de una cena, Emma se había imaginado algo más intimo, no un restaurante entero de personas desconocidas mirando en su dirección. Los dirigieron hasta una mesa grande donde los cuatro tomaron asiento.
"¿Quién más va a estar en esta mesa?" preguntó Emma a Belle sin poder esconder su preocupación.
"El director de la película, su productor ejecutivo, la coestrella de Killian y sus personas" Emma la miró confundida y Belle sonrió "Nosotras tres somos las personas de Killian" dijo como explicación, y Emma la miró comprendiendo. Lo que tenía sentido porque era una mesa en la que cabrían unas 15 personas.
"¿Estás bien?" le preguntó Killian al oído. Su brazo estaba rodeando el espaldar de la silla de Emma "Estás tensa"
"Si, no te preocupes…voy a seguir las instrucciones de Belle" le respondió lo suficientemente fuerte como para que solo él escuchara.
"Amor ¿Sabes que tienes derecho a no estar cómoda?" preguntó mientras tomaba la mano de Emma con su mano libre la llevaba hasta su boca y le daba un beso "No estás obligada a actuar de una u otra forma. Son solo sugerencias" Emma se sintió relajarse con sus palabras.
"Quiero hacerte lucir bien, ese es mi único trabajo y quiero hacerlo bien" le dijo recostando la cabeza de su quijada, separándola cuando él volvió a hablar.
"Tú único trabajo conmigo es hacerme feliz, y estoy feliz mientras tú estás feliz" dijo tomando su quijada para obligarla a verlo a los ojos "Para hacerme lucir bien solo tienes que pararte junto a mí, amor"
"Te dije que no era necesario decirle que lucieran enamorados y felices, creo que los empeoraste" dijo Regina de forma sarcástica a Belle, con toda la intención que Killian y Emma escuchasen, ambos soltaron una risa y miraron hacía Regina que los miraba de vuelta con una sonrisa sacudiendo ligeramente la cabeza.
"Yo solo les dije que fueran ellos mismos" respondió Belle entre risas. Y así fue como Emma finalmente se relajó, y se dio cuenta que estas otras mujeres también se preocupaban por Killian, y si algo salía mal esta noche, lo cual era poco probable, tenían un apoyo con ellos.
