Eran las dos de la madrugada cuando el teléfono de la casa comenzó a sonar y despertó a Emma, solo una persona podía estar llamando esta hora. Como una zombie se paró de la cama atraída por el sonido y por la voz que tanto quería escuchar, cuando alcanzó el teléfono dejó de sonar, se sentó junto al aparato y empezó a sonar de nuevo, sabía que no debía tomar la llamada, no había nada que él pudiese decir que la hiciera cambiar de parecer, pero no se pudo contener, necesitaba escucharlo, seguramente solo querría gritarle por lo que había hecho, quizás haría las cosas más fáciles para ella, saber que él la odiaba por dejarlo de la forma en que lo hizo, quizás solo necesitaba desesperadamente escuchar su voz. Levantó el auricular y lo pegó a su oreja, escuchó su nombre y cerró los ojos. Él comenzó a hablar, le suplicaba que regrese, le decía que si necesitaba un tiempo para ella se lo tome y vuelva a él, le dijo que la necesita y aunque intentó controlar el sollozo que salió de ella, no pudo evitarlo, comenzó a llorar "No nos hagas esto Emma…por favor…" dijo él después de un largo silencio. Sí, ella les estaba haciendo esto. Pero ella no podía con la idea de que todo muriera lenta y dolorosamente, era mejor así, amarlo por siempre, sin resentimientos.
Le pidió que se quede en la casa el tiempo que necesite, que él no vendría a buscarla, que le daría tiempo y finalmente repitió las palabras que ella había escrito en la nota "Tú también eres lo mejor que me pasó en la vida, Swan. Y no te voy a dejar ir sin pelear por ti" Nunca nadie ha peleado por ella, ella no era suficiente, y estaba segura que eso era algo que él decía porque eso creía, pero unos días sin ella y se daría cuenta que ella no lo merece, que ella nunca fue suficiente para él, así como hasta ahora no lo ha sido para nadie.
"Killian" respondió sin poder contenerse, pensó que su voz seguramente sonaba patética con el llanto que no podía controlar desde que dejó New York. Pensó en decir 'Te Amo' pero lo que salió de su boca fue "Lo siento" y terminó la llamada. Se enrolló en el sillón, el llanto que ahora lloraba era desgarrador, no podía controlarlo, le dolía el pecho, le dolía la cabeza, le dolían los ojos, le dolía el alma, nunca en toda su vida había llorado de esta manera, y se lo permitió, se lo permitió a sí misma con la condición de que tenía que sacarlo todo esta noche, porque esta decisión la tomó ella, y tenía que afrontarla. La única razón por la que volvió a la cama fue porque aún olía ligeramente a él, fue al closet sacó una franela, la abrazó y se acostó en la cama, nuevamente lloró hasta que el cansancio le ganó.
La mañana llegó demasiado pronto, y sin embargo estaba en la cama mirando el techo, tenía horas en la misma posición. Quería moverse, quería hacer algo productivo pero no conseguía mover un solo musculo, ya no lloraba y no porque no quisiese, al parecer se había quedado sin lágrimas, o sin energía para seguir llorando. Escuchó el timbre de la casa, volteó la cabeza y miró el reloj, eran pasadas las 9:30am. Volvió a fijar su mirada en el techo sin moverse, comenzaron a dar golpes en la puerta y lo ignoró, insistieron por varios minutos, solo había tres personas a las que Killian pudo haber llamado, y no quería hablar con ninguno de ellos, no quería hablar con nadie. Escuchó a lo lejos su nombre, habían entrado, seguramente tenían llave y habían tocado por pura educación. De pronto escuchó que daban suaves golpes en la puerta de la habitación y escuchó la voz de David. Volteó los ojos y se tapó hasta la cabeza con la cobija, Killian había llamado la artillería pesada. Escuchó que David abrió la puerta y volvió a decir su nombre.
"Puedes ignorarme todo lo que quieras, pero tengo todo el día para sentarme aquí a esperar que quieras hablar conmigo" dijo con un tono paternal, le hizo sentir como una adolescente. Y se comportó como tal, con el ceño fruncido quitó la cobija de su cabeza y lo miró "Emma…" la mirada de David se suavizó y la miró con lástima. Estaba segura que lucía horrible, con el cabello despeinado, vistiendo una franela de Killian, las ojeras más grandes que el mundo haya visto, ojos y nariz vergonzosamente rojos.
"No me mires así…No merezco tu condescendencia" dijo malhumorada enrollándose de nuevo en la cama.
"¿Sabes qué? Tienes razón, no la mereces" el tono de voz duro y paternal volvió a la voz de David "Ponte de pie y ve al baño, te espero abajo con el desayuno, y si no bajas en 15 minutos subiré de nuevo a buscarte"
"Iré a tomar un baño porque debo lucir de la mierda. Pero no tengo hambre y no bajaré"
"No fue una pregunta, ni mucho menos una sugerencia. Podríamos decir que fue una orden" respondió David frunciendo el ceño.
"No me trates como una niña, David"
"Comienza a comportarte como una persona adulta y con mucho gusto te trataré como tal…15 minutos" dijo finalmente dando media vuelta y saliendo por la puerta.
Quería estar molesta con David, dejar caer sobre él toda su frustración, pero sabía que no era justo. Si Killian le había dicho la mitad de lo que ella hizo, era muy justificada la forma en la que David la estaba tratando, lo merecía. Y sabía muy bien porque era él el que estaba aquí y no Mary Margaret o Ruby, porque al final nadie la comprendía como David, al final a la única persona a la que ella realmente escuchaba era a David. Salió del baño y luchó con el deseo de volver a vestirse con ropa de Killian, luego de vestirse con su propia ropa volvió su atención nuevamente al closet y tomó un sweater de Killian y lo colocó sobre su ropa. Bajó a la cocina donde David estaba tomando una taza de café, al verla sirvió otra taza para ella y la colocó en el mesón frente al taburete en el que ella se estaba sentando.
"Gracias, el café es suficiente. No tengo hambre" anunció tomando la taza y llevándola a su boca.
"Mi esposa te hizo desayuno y por lo menos vas a fingir que lo comes. De otra manera la mandaré a ella personalmente a supervisar todas tus comidas" dijo mientras ponía un plato con panquecas frente a ella. La miró fijamente, Emma le torció los ojos "¿Cuándo fue la última vez que comiste?" preguntó y Emma lo pensó, sin darse cuenta le soltó la respuesta.
"Ayer en la mañana" dijo pensativa.
"Lo imaginé. Come…y de nuevo te informo, tengo el día libre, podemos pasar el día entero mirándonos aquí hasta que comas aunque sea la mitad de eso" Emma le torció los ojos nuevamente y metió un bocado en su boca. No fue hasta que tragó el primer bocado que notó que de verdad estaba famélica. Llevaba varios bocados siendo supervisada de cerca por la mirada de David mientras tomaba su café "Él dijo que probablemente no habías comido desde ayer en la mañana. Te conoce bien" Ella al escucharlo lo miró con tristeza, pero siguió comiendo, tanto como pudo, una desventaja de pasar muchas horas sin comer es que cuando vuelves a comer sin importar que tan hambriento estés te llenas con poca comida. David pareció satisfecho con la cantidad que había consumido e hizo el plato a un lado "¿Vas a decirme que pasó?"
"¿Qué te dijo él?" respondió a la defensiva con una pregunta.
"¿Quieres escuchar lo que dijo o lo que yo entendí de lo que dijo?" eso captó la atención de Emma.
"¿A qué conclusión llegaste?" preguntó mirándolo fijamente.
"Que te comportaste como una adolescente miedosa, y por eso te estoy tratando como tal" respondió como si era lo más obvio del mundo.
"Ya tomé esta decisión, y no voy a cambiar de parecer" respondió ella frunciendo el ceño, dejando de mirarlo.
"No soy nadie para juzgar tus decisiones, lo único que puedo hacer como tú amigo es hacerte ver lo que no puedes ver por ti misma para que tomes una decisión más justa. Pero si estoy criticando tu forma de manejar la situación, Killian merece mucho más que escaparte mientras estaba trabajando ¿De verdad le hiciste pensar que las cosas iban a mejorar?" Emma lo miró de nuevo al escuchar la pregunta y sus ojos se llenaron de lágrimas.
"Soy una persona terrible, puedes decirlo"
"No pienso que seas una persona terrible, tienes unas ideas muy terribles…Todavía puedes corregirlo"
"No quiero hacerlo, esto es lo mejor" Respondió demasiado rápido, David soltó un suspiro.
"Killian quiere que sepas y espera que te quedes aquí todo el tiempo que necesites. Si todavía no estás lista cuando el regrese en 1 mes, él se quedará en otro lugar" Anunció David, Emma lo miró sorprendida.
"Esta es su casa"
"Dijo algo como 'de cualquier forma no quiero estar en esa maldita casa si ella no está ahí'" repitió imitando el acento de Killian, y Emma no pudo evitar soltar una risita al mismo tiempo que lágrimas recorrían su rostro.
"Pensé que podría dormir una noche más aquí e irme hoy en la mañana, probablemente pedir asilo en tu casa" dijo y David le dio una sonrisa triste "No estoy lista para dejar este lugar…no hoy…pero comenzaré a buscar un lugar, la única razón por la que no dejo esta ciudad es Henry"
"Estás equivocada Emma, no se trata sobre dejar esta casa, se trata de que aún no estás lista para dejarlo a él. Y no insultes mi inteligencia negándolo, dormiste en su ropa, y estas vestida en este momento con su ropa…Estoy de acuerdo que quizás necesitas un descanso de esa situación tan estresante en la que se encuentran, yo no creo que este sea el final de su relación, y tu honestamente tampoco lo crees" Emma lo escuchó con atención, suspiró mientras limpiaba sus ojos.
"Gracias David ¿podrías decirle algo por mí?" David negó con la cabeza.
"La única razón por la que estoy aquí es porque él está preocupado por ti, y tenía razón no habías comido hace más de 24 horas. Y tan pronto me contó lo que había ocurrido, también me preocupé. Si tienes algo que decirle te sugiero que tomes el teléfono y lo llames"
"Debe odiarme" dijo ella más para ella misma.
"Debería hacerlo…pero está enamorado como un tonto, y se muere por saber de ti"
"Lo intenté David, intenté manejar esta nueva situación por un mes, no puedo, no quiero hacerlo"
"Es complicado, lo entiendo. No es lo ideal, Killian movería cielo y tierra para darte lo que necesites para que las cosas funcionen, y por eso no creo que realmente lo hayas intentado. Te dejaste abrumar por tus propios miedos… ¿te puedo preguntar algo?" Emma asintió, David era brutalmente honesto y Emma lo apreciaba, necesitaba escuchar estas cosas "Tengo entendido que Killian sabía sobre Henry antes de que apareciera ¿Fue difícil para él asumir que tú ya has estado embarazada? ¿Qué tienes un hijo? ¿Cuál es su actitud con respecto a Henry? Oye y sé que no es lo mismo, pero al final es parecido, quizás el va a ser padre ahora ¿crees que si un día tiene un hijo contigo sería menos especial porque una mujer que no ama tuvo un hijo con él primero?"
"Yo no lo merezco" respondió ella y lágrimas volvieron a recorrer su rostro "Él merece alguien mejor que yo" David frunció el ceño al escuchar esto.
"Yo jamás creí que diría esto pero…no creo que haya alguien mejor para ti que Killian Jones…ni mucho menos alguien mejor para él que tú" se pasó una mano por la cara "te conozco Emma, necesitas esta distancia para pensar claramente" Emma asintió.
"¿Cómo se lo explico?" preguntó casi en un susurro.
"Hazle saber que necesitas estar aquí, necesitas pensar en todo esto. Él te dará lo que necesites, aunque eso sea no estar contigo, el hombre está desesperado. Cómo tu amigo te pido que estés aquí y consideres bien lo que crees que estás decidiendo, como su amigo te pido que por favor lo llames y como una persona adulta le pidas lo que necesites" explicó David nuevamente con ese tono paternal "Bien, logré que te bañaras y comieras. Necesitas estar sola para pensar, estamos a pocas casas de aquí, no lo olvides…No creo que pueda contener a mi esposa de venir, así que espera su visita en algún momento esta tarde, no creo que pueda darte más tiempo que ese" dijo con una sonrisa, logrando que Emma sonriera, se imagino a Mary Margaret rogándole que la dejase venir y él perdiendo esa discusión en algún momento en horas de la tarde. Emma asintió, él se acercó y la abrazó, Emma devolvió el abrazo, lo necesitaba. David se fue, y ella comenzó a considerar todo lo que habían hablado.
Se sentó en el sofá y su mirada se posó en las pocas fotografías que habían colocado de ellos hasta ahora en los estantes. Días simples y felices, se puso de pie y tomó en sus manos una en la que estaba Killian sonriente con un punto blanco en la nariz del helado que ella sostenía en sus manos, ella sacaba la lengua como una niña a la cámara. Esta foto la había tomado Ruby, una noche que se habían reunido todos en casa de Mary Margaret y David a ver películas. Él la había colocado en un portaretrato porque le gustaba lo feliz que se veía Emma actuando como una niña. Un momento feliz que ella aceptó era merecedor de la repisa. Miró la foto con atención y se preguntó si de verdad estaba dispuesta a dejar esto atrás, miró el teléfono, su corazón comenzó a latir rápidamente. Tomó el auricular y marcó el número que se sabía de memoria. Al segundo repique escuchó su voz.
"Emma…" dijo su nombre casi en un susurro. Ella cerró los ojos.
"David estuvo aquí" comenzó por ahí, porque de cualquier forma ya estaba establecido que ella era una cobarde.
"Amor, lo siento. Necesitaba saber que estabas bien, que alguien está cuidando de ti" se disculpó y Emma tuvo nuevamente esa sensación de que no lo merece, con todo lo que ella le había hecho él estaba aquí disculpándose.
"¿Te desperté? Allá es más temprano que aquí" nuevamente dando vueltas al asunto.
"Son las 7am. Para despertar hay que dormir primero" respondió y Emma escuchó la pesadez en su voz.
"¿No has dormido?" preguntó casi en un susurro.
"Brevemente" respondió, Emma consideró si quizás había pasado la noche bebiendo, pero no se escuchaba tomado, se escuchaba más bien agotado.
"¿Tienes que ir a trabajar?"
"No hasta el final de la tarde. Regina me consiguió unas horas más para lamentarme" a pesar de lo que acababa de decir no se escuchaba la amargura que debía haber en un comentario como ese.
"Por favor…descansa un poco" hubo un largo silencio.
"No te voy a rogar más Emma, dime para que me estás llamando" esta vez hubo un poco de amargura en su voz, y Emma lo entendió, ella estaba preguntando y diciendo cualquier cosa para desviar la conversación de lo verdaderamente importante.
"Necesito…necesito estar aquí."
"Está bien. Si eso es lo que necesitas" respondió lentamente, Emma no respondió nada a eso y él volvió a hablar "Dime todo lo que necesites Emma, y será tuyo"
"Voy a buscar un empleo y un departamento" anunció y no recibió respuesta por varios segundos. Y esperó, porque sabía que él estaba asimilando lo que acababa de escuchar.
"Eso no es necesario" dijo lentamente.
"Lo es…necesito mi propio espacio…tu volverás eventualmente y…"
"Y tú no quieres verme" dijo interrumpiéndola "Emma…necesito escucharte decirlo, porque mientras no lo digas no lo voy a aceptar… ¿se acabó? ¿es eso lo que quieres?"
"Killian…yo…yo no sé que quiero, solo sé que lo que siento ahora es muy confuso y no es justo que este contigo haciéndote miserable…lo único que tengo claro es que necesito estar aquí"
"Lejos de mí" agregó Killian, ambos hicieron silencio "Si eso es lo que necesitas, Swan…" dijo con voz apagada.
"Por favor descansa" agregó ella casi en un susurro.
"Haré mi mejor esfuerzo" dijo y se hizo un largo silencio, de pronto él volvió a hablar "..te a…adiós" se corrigió a sí mismo y termino la llamada.
"Yo también te amo" dijo Emma en voz alta aunque solo escuchaba el tono de la línea telefónica.
Killian todavía esperaba pacientemente despertar de esta pesadilla, quizás por eso no había tocado una gota de licor en toda la noche, por eso y porque simplemente no se quería mover, la cama aún olía a ella, y temía que si se paraba cuando volviese ya el olor se hubiese ido con ella. Estaba tan molesto con ella, pero tan pronto escuchó su voz en el teléfono, la rabia despareció, el temor a decir algo equivocado y empujarla aún más lejos venció. Sin embargo, estaba claro que no le rogaría más, si ella no quería estar con él, no había nada que pudiese hacer. Y había un pensamiento aún más aterrador que seguía entrando en su cabeza, quizás ella no lo amaba lo suficiente para quedarse, para luchar por su relación tanto como él estaba dispuesto, sacudía esa idea de su cabeza, no quería creer eso. Ella necesitaba tiempo, eso podía entenderlo. Ella necesitaba espacio, eso no lo entendía del todo, pero podía aceptarlo si ayudaba de alguna manera. Pero si ella de verdad conseguía un departamento y dejaba la casa que habían convertido en un hogar, en ese momento ya no habría nada por lo que luchar, ella habría tomado su decisión, y sí es que quedaba algo de su corazón por romperse, eso sería suficiente para conseguir ese cometido.
Cuando ella lo abrazó la última vez que la vio, el pensó que la estaba recuperando, se aferró a la esperanza que ellos podrían superar esta y cualquier situación, sonrió como un idiota todo el día, estaba ansioso por volver al hotel, necesitaba otro abrazo como ese, pero todo fue una cruel despedida. Eso era lo que dolía más, había temido este momento desde que la conoció, este momento en el que él no era suficiente para mantenerla junto a él, se le había escabullido entre los dedos, mientras no miraba.
Ya había llamado a David, luego habló con Ruby a quién dio menos detalles, pero que también pidió apoyar a Emma en lo que necesite, y si de dinero se trataba, él sería un benefactor secreto, digamos que Ruby podría volverse muy generosa con Emma de ser necesario. Porqué si ella necesitaba hacer lo que sea que necesitase hacer para sentirse de nuevo en control de su vida, la dejaría hacerlo, eso no significaba que no iba a preocuparse porque no le faltase nada. Y la conocía lo suficiente como para saber que no le aceptaría nada a él.
Emma volvió a la habitación y se tiró en la cama. Por un segundo entró en pánico y casi lo llama de vuelta para decirle que ella estaría aquí esperándolo, que no se mudaría, que podrían arreglar las cosas, que ella se esforzaría más. Se dio cuenta que tenía el teléfono en la mano, y lo reconsideró, no podía jugar con sus sentimientos, ella estaba muy confundida, y se sentía muy rota como para hacerle promesas que probablemente no cumpliría, escapar de él ya fue un movida de mierda, que la espantaría por siempre, porque además de la mierda de Tink ahora él tendrían que sanar esta huída. Frunció el ceño y se recordó a sí misma que hacía esto precisamente por él, porque él estaría mejor sin ella, aunque ahora él estaba de todo menos de acuerdo con ese razonamiento, unas semanas y la olvidará, como todo el mundo.
Tomó su teléfono y llamó a Ruby, luego a Mary Margaret y las citó para el final del día. Necesitaba comenzar a moverse, necesitaba conseguir un lugar, y mudar sus cosas de esta casa, tenía solo un mes para hacerlo. Mary Margaret llegó un par horas antes de la hora pautada, pero no fue una sorpresa para Emma, sabía que lo haría. Llegó con un almuerzo delicioso, del cual apenas pudo comer un poco, pero Mary Margaret era más fácil de disuadir que David, así que no tuvo que comer siquiera la mitad para convencerla que era suficiente. Logró también convencerla de no hablar al respecto del problema mientras no estuviese Ruby, no tenía ganas de tener la misma conversación dos veces, su amiga no dejaba de verla con preocupación, pero no hizo ninguna pregunta, se limitaron a hablar de Henry y las cosas que hicieron juntos en New York. Ruby por su parte entró por la puerta con el ceño fruncido, mirando reprobatoriamente a Emma, esta actitud era más fácil para ella de afrontar ahora, porque sentía que era la única manera en la que todos deberían tratarla ahora, lo merecía.
"¿Y bien?" preguntó Ruby levantando una ceja. Emma las había sentado juntas en el sofá, mientras ella las miraba desde el sillón de enfrente.
"¿Cuánto sabes?" preguntó Emma.
"¿Sabes que Killian es uno de mis mejores amigos? Sé lo suficiente como para no ser complaciente contigo" Emma frunció el ceño.
"¿Y es que llamó a todo Vancouver?" preguntó molesta, porque por más que lo mereciese, siempre estaba dispuesta defenderse.
"Me llamó para pedirme que esté al pendiente de ti, porque está tan estúpidamente enamorado que no le interesa que le rompiste el corazón. Le interesa que tú estés bien" respondió Ruby en un tono de voz severo. Esas palabras le llegaron a Emma, y apretó con fuerza el sillón. Ruby respiró profundo y habló de nuevo, con más calma "Y para que lo sepas no me dio mucha información, David llenó los huecos para mí"
"Es lo mejor"
"¿Es lo mejor para quién?" preguntó Mary Margaret interviniendo por primera vez "Luces miserable Emma, y estoy segura que Killian debe lucir igual"
"Él está preocupado porque no me hizo feliz, pero soy yo la que no lo puedo hacer feliz a él."
"Perdóname, Emma…pero ¿Por qué no lo puedes hacer feliz? ¿Por qué se le rompió un condón o algo mientras tenía sexo con alguien antes de conocerte?" preguntó Ruby exasperada. Mary Margaret puso una mano sobre la de Ruby, en un gesto que la invitaba a calmarse "No te imaginas Emma, cuanto lo amenacé si te rompía el corazón…no se me ocurrió jamás que tenía que amenazarte a ti también…Y te estoy tratando cómo lo trataría a él si te hubiese hecho lo que le hiciste"
"Tú no te empiezas a imaginar por lo que pasé este último mes" dijo Emma con lágrima en los ojos.
"No, no he vivido algo como eso. Y si yo hubiese escuchado de esa situación antes, hubiese tomado un avión a New York para recordarte todos los días que no debías esconderte detrás de todas tus paredes…te conozco bien Emma Swan…Y no estoy molesta contigo por lo que hayas o no sentido bajo esa presión, estoy molesta contigo porque lo hiciste creer que todo iba a estar bien y lo dejaste…Te amo Emma, pero ese es otro nivel de bajeza" esa última frase Emma la sintió como una cachetada, y pensó en defenderse, decir algo, pero no pudo, nada salió porque Ruby tenía razón, lágrimas comenzaron a rodar por su rostro.
"Emma…¿Qué vas a hacer ahora?" preguntó Mary Margaret con cuidado. Emma notó que aunque no la atacaba con verdades como Ruby, definitivamente estaba de acuerdo con la chica.
"Necesito conseguir un empleo y un departamento" dijo limpiándose las lágrimas.
"Killian quiere que te quedes aquí" dijo Ruby con seriedad, sonaba más como un abogado que como una amiga.
"Está es su casa, y eventualmente tiene que volver ¿Qué quieres? ¿Qué vivamos aquí cada uno en una habitación?" preguntó Emma mirándola fijamente.
"¿A quién engañas? ¿Honestamente crees que cuando lo veas en un mes no vas a brincarle encima y besarle toda la cara?" preguntó Ruby tratando de sonar seria pero al final su gesto serio se opacó con una sonrisa. Emma comenzó a reír, a reír a carcajadas, Mary Margaret comenzó a reír también, de pronto las tres estaban riendo como tontas. Pero pronto las carcajadas de Emma se volvieron sollozos, Ruby y Mary Margaret se pararon al mismo tiempo y la abrazaron.
"Si no estuvieras vestida con su ropa, podrías lucir un poco más seria en todo ese asunto de terminar con él. Es cómo decir que odias la navidad mientras usas un gorro de santa" agregó la chica luego de varios segundo logrando que Emma riera de nuevo brevemente.
"Necesito mi propio lugar precisamente para no brincarle encima y besarle toda la cara" dijo Emma cuando paró de reír y llorar. Ruby volvió a sentarse donde estaba antes, Mary Margaret se sentó en el posa brazo del sillón de Emma y acariciaba el cabello de la rubia, ella se dejo reconfortar y recostó su cabeza de la pierna de Mary Margaret.
"Killian quiere que te quedes aquí, él no va a volver a esta casa hasta que no se lo pidas. Tampoco va a volver si tú no estás aquí"
"¿Por qué no volvería?" preguntó Emma. Ruby apuntó con su mano a las fotos detrás de Emma y dio un gesto alrededor.
"¿Por qué lo haría? Estas en todas partes en esta casa. Y si me lo permites, desde que vives aquí la decoración es menos aburrida, parece más un…hogar" respondió Ruby con una sonrisa triste. Y Emma abrazó sus rodillas mientras más lágrimas salían de sus ojos.
"Emma, estoy de acuerdo que buscar un empleo es buena idea…Pero considera lo de mudarte…estás enamorada de él, quizás unas semanas aquí sola, trabajando, te harán ver las cosas de otra manera" dijo Mary Margaret con la dulzura que la caracterizaba mientras acariciaba el cabello de Emma.
"¿Sabes lo difícil que es dormir en esa cama sin él?" preguntó Emma mirando a Mary Margaret.
"Debe ser tan difícil como es para él dormir en New York sin ti" respondió Ruby "Estoy segura que puedes sobrevivir la misma tortura a la que lo estás sometiendo" Emma la miró con tristeza porque tenía razón "Emma, no estoy del lado de nadie. Porque me niego a creer que entre ustedes hay lados. Estoy parada junto a los dos, y le diré verdades en su cara a ambos" Emma asintió.
Los primeros días fueron realmente difíciles, había un nudo permanente en su garganta y cuando se obligaba a comer, apenas lograba tragar algunos bocados. Ruby había llegado hace unos días llena de bolsas de comida y cosas necesarias, no permitió que ella le pagase nada, y estaba tan emocionalmente agotada que lo aceptó. Estuvo con poco interés buscando empleo, ella era una persona que se había dedicado a caza recompensas porque nunca sintió que encajaba en ningún lugar, ningún posible empleo sonaba como algo que ella pudiese hacer. Hasta que recibió una llamada de Ruby indicándole que quizás tenía algo para ella. Se subió al auto que Killian había comprado para ella, ese que se había rehusado a usar hasta ahora, y se dirigió al café que le había indicado. Al llegar notó que en una mesa estaba August Booth sentado con su amiga.
"Hola" dijo tan pronto los alcanzó. August se puso de pie y le dio una hermosa sonrisa antes de abrazarla fuertemente.
"Hola, Emma. Que gusto verte ¿Cómo estás?" preguntó el hombre mirándola fijamente a los ojos.
"He estado mejor" respondió ella con una sonrisa, se volteó y abrazó a su amiga. Tomaron asiento.
"Vayamos al grano, August tiene una propuesta de trabajo para ti" dijo Ruby apuntando al hombre. Emma lo miró con interés.
"Bien, a ver…No sé si lo sabes, pero mi papá es un excelente carpintero. En vista de que mi vida se lleva a cabo en esta ciudad, hace un tiempo lo traje conmigo a Vancouver. Desde entonces ha estado trabajando y digamos que nos encontramos con un taller lleno de cosas y algo tenemos que hacer con ellas" explicó el hombre, Emma sonrió con ternura, le pareció muy adorable esto de August y su padre "Así que decidí conseguirle un taller más grande, y montar una pequeña tienda donde él pueda vender sus cosas. Además que la carpintería es una de mis hobbys favoritos, he colaborado mucho en la acumulación de piezas"
"¿En serio? Me encantaría conocer a tu papá, suena como alguien adorable" dijo Emma con una sonrisa.
"Lo es, yo lo conocí y me regaló un pequeño lobo tallado en madera, el mejor que he visto en mi vida" agregó Ruby con una sonrisa.
"Pues la tienda está casi lista para abrir, y le estaba comentando a Ruby que iba a comenzar la búsqueda de alguien que se encargué del lugar, porque pues yo no podré estar siempre ahí, y ella me comentó que tú estás buscando empleo y pues…"
"Yo no sé nada sobre llevar una tienda, August. Quizás no soy la persona más indicada" dijo Emma con ojos amplios, un poco asustada con la idea.
"Es un lugar pequeño ¿Qué tan difícil puede ser? Estoy seguro que puedes apoyarnos a mí y a mi padre con este proyecto. Además lo único que necesitamos es alguien en quién podamos confiar, lo demás lo aprenderás en el proceso"
"Emma por favor, es perfecto" dijo Ruby incentivándola con una sonrisa. Emma respiró profundo, los miró a ambos.
"Bien, debe ser más fácil que perseguir criminales" respondió finalmente.
"Cuando menos inténtalo, si en algún momento sientes que no es lo que buscas pues lo entenderemos. Pero puede ser un comienzo" agregó August.
"Chicos, de verdad tengo que irme o Victor me va a matar…Cuando menos me voy satisfecha porque Emma aceptó la propuesta" Ruby se puso de pie, se despidió con un abrazo de Emma y salió casi corriendo.
"¿Cuándo comienzo?" preguntó Emma con una sonrisa.
"Podrías comenzar mañana mismo. Para que te familiarices con el lugar, estamos organizando las cosas antes de abrir" le dijo con esa sonrisa adorable "El lugar está bastante cerca de aquí, podrías venir a conocer a mi padre y ver dónde está el lugar…Y podríamos discutir el tema económico" Emma asintió.
Después del café, caminaron hasta la pequeña tienda, estaba en un lugar exclusivo de Vancouver donde podías encontrar las mejores tiendas. El lugar era hermoso, estaba decorado son sobriedad y elegancia, las piezas de madera, desde mesas, sillas, juguetes, etc. estaban desordenas por el lugar. Marco, el padre de August, era un hombre adorable, dulce, inteligente, talentoso, el trabajo sonaba cada vez más tentador. El piso de arriba de la tienda era el taller de Marco. Y Emma observaba con una sonrisa la forma adorable en la que August y su padre interactuaban, y sintió que definitivamente podría trabajar allí con ellos, cuando menos intentarlo. Y así se le fue la semana, trabajando el día entero en la pequeña tienda, poniendo orden y codificando cada pieza, le gustaba, mientras ocupaba su mente y sus manos no pensaba en lo mal que estaba su vida.
Ya habían pasado casi dos semanas desde que dejó New York, y como cada noche sostenía su teléfono recordándose las razones por las que no debía llamarlo. Él no la había llamado, pero porqué lo haría, ella le pidió tiempo y espacio. Pero necesitaba saber de él, casi a diario llamaba a Henry, y se contenía de preguntarle por Killian, solo una vez Henry le comentó que tenía muchos días sin verlo, ella le respondió que seguramente había estado muy ocupado. Pero esta noche, no podía contenerse, se cumplían cuatro meses de haberse conocido, evento que a Killian le gustaba celebrar con algún detalle, con algún gesto, ella estaba tan perdida que no sabía si todavía estaban llevando la cuenta de cuánto tiempo tenían de estar juntos. Sus manos se deslizaron por la lista de contactos en su teléfono y marcó el número de Belle, ella era la única persona cerca de Killian en la que confiaba.
"¿Emma?" escuchó la voz de la chica "¿Cómo estás?"
"¿De verdad quieres conocer la respuesta a esa pregunta?" la chica hizo silencio y Emma hizo la pregunta que de verdad quería hacer "¿Cómo está él?" preguntó casi en un susurro.
"Insoportablemente malhumorado" respondió Belle con honestidad "En especial esta última semana, con lo de las fotos"
"¿Cuáles fotos?" preguntó Emma frunciendo el ceño.
"¿No has estado revisando tus redes sociales?"
"La verdad Belle, no he tenido ganas de conocer la opinión del mundo sobre mi separación de Killian"
"Pues ser vista junto a August Booth casi a diario ha tocado un nervio" respondió la chica.
"Pero él debe saber que estoy trabajando con August, estoy segura que mis amigos lo deben tener bien informado…es solo eso ¿En serio me han fotografiado con August?"
"Killian lo sabe, él fue el que me lo dijo. Pero de igual forma antes estaba malhumorado, ahora es insoportable" dijo la chica y soltó una risita "Deberías llamarlo, se muere por hablar contigo" dijo poniéndose seria.
"No lo sé, he querido hacerlo. Pero no sé qué decirle" respondió Emma.
"No tienes que decirle nada en especial. Te mueres por saber de él, sino no me hubieses llamado a mí para preguntar por él" Emma no respondió nada y Belle habló de nuevo "¿Quieres una línea de entrada?" Emma soltó una risita, Belle lo tomó como una invitación y le dio la línea de entrada "Hola Killian ¿Cómo estás?...No es tan difícil" Emma soltó un suspiro.
Emma terminó de hablar con Belle, y se sintió con el valor suficiente para hacerlo. Buscó en su agenda, escogió su nombre, su foto favorita de Killian apareció en la pantalla y esperó, el corazón le latía fuerte y rápidamente en el pecho. Luego de cuatro repiques escucho su voz, es voz que la armaba y la desarmaba, y que no se había dado cuenta de cuánto extrañaba hasta este momento "Swan".
"Hola Killian ¿Cómo estás?" dijo y se torció los ojos a sí misma, no podía creer que de verdad había usado la tonta línea de Belle. Porque estaba segura que Belle hubiese esperado que fuera un poco más creativa.
"Ni siquiera sé cómo responder eso" respondió con la voz seria "¿Tú cómo estás?"
"He estado mejor" respondió.
"¿Me estás llamando para decirme que te vas de nuestra casa?" preguntó con seriedad, y Emma lo entendió, él pensaba que la única razón por la que ella lo llamaría era para darle una mala noticia. Además que el uso de la palabra "nuestra" le había apretado el corazón.
"No" respondió ella casi en susurro.
"Bien" hubo un largo silencio "Me dijeron que conseguiste un empleo"
"Sí, estoy ayudando a August y su padre a abrir una tienda" respondió con timidez.
"Estoy seguro que has sido un gran apoyo para ellos" agregó él.
"Eso espero, ellos para mí si han sido un gran apoyo"
"Hmmm" fue la única respuesta de Killian, y Emma torció los ojos, este hombre nunca dejaría de estar celoso de August.
"No sé que están diciendo en el internet, pero espero que sepas que mi relación con August es laboral" explicó Emma, porque no pudo contenerse, porque ya habían suficientes razones para que Killian la odiase, sumarle esto era demasiado.
"Está bien Swan…ni siquiera sé si tengo derecho a sentirme…posesivo" otro largo silencio
"Tu barco te extraña" dijo Emma mirando el barco y sintiéndose estúpida por no ser directa, escuchó como la respiración de Killian se volvió un poco más rápida.
"Yo también lo extraño" respondió casi en un susurro.
"Killian…¿Qué va a pasar cuando vuelvas?" preguntó casi en un susurro también.
"El Sr. Smith ya tiene un departamento para mí. No me cruzaré en tu camino si eso es lo que quieres…Y honestamente espero que encontremos alguna forma de arreglar esto Emma"
"Yo debería ser la que viva en otro lugar, esta es tú casa. Aquí están tus cosas"
"No" dijo Killian demasiado rápido y demasiado fuerte, respiró profundo "Cuando tu dejes esa casa Emma, es porque tú y yo se acabó…Tu me pediste no estar conmigo y te lo di, he respetado tu tiempo y tu espacio, esto es lo único que yo te pido…dime que lo entiendes"
"Lo entiendo" respondió en un susurro.
"Quizás deberíamos considerar terapia para parejas…y créeme que no puedo creer que sea yo el que lo esté sugiriendo…pero quizás nos ayude, no me voy a sentar a esperar que nos…que…ni siquiera puedo decirlo" dijo lo último en un susurro más para sí mismo, pero Emma lo escuchó "¿lo considerarías?"
"Lo voy a pensar" respondió con timidez. No estaba segura si hablar con un extraño de verdad ayudaba a alguien, pero ya había hecho bastante mal entre ellos, podría por lo menos abrirse a la posibilidad de que una terapia pueda ayudar.
"Te extraño" dijo en un susurró, una lágrima cruzó el rostro de Emma "Te voy a dejar descansar, es tarde en Vancouver y mañana tienes que trabajar"
"Yo también te extraño Killian" dijo la chica finalmente, y escuchó como Killian respiró profundamente.
"¿Swan?" preguntó de pronto "¿Me harías un favor?" Emma se sonrió.
"Lo que sea"
"No estás comiendo ¿Comerías….por mí?"
"¿Cómo lo sabes?" quería golpear a Ruby seguramente ella se lo dijo.
"En las fotos, con el imbécil de Booth…no me malinterpretes, tu eres bella de cualquier forma…pero te conozco, estás muy delgada porque no has estado comiendo, la gente no sobrevive de chocolate caliente a mitad de la noche" un par de lágrimas corrieron por el rostro de Emma, este hombre perfecto a quien había lastimado profundamente estaba preocupado porque era evidente que ya su ropa le estaba quedando demasiado grande, y había estaba viviendo de chocolate caliente en la noche y alguna chuchería durante el día.
"Me esforzaré un poco" respondió con una sonrisa.
"Bien, me gustaría que estés viva cuando vuelva a Vancouver" bromeó, esto se sentía más cómo la forma en la que normalmente se trataban, haciéndose bromas adorables "¿Swan?" esperó unos segundos en los que Emma se sonrió como una tonta porque sabía que diría algo absolutamente adorable "Feliz cuatro meses de conocer a un idiota en un aeropuerto" Emma soltó una risa pero al mismo tiempo lágrimas comenzaron a salir de sus ojos.
"¿Quién diría que se volvería un día para celebrar?" preguntó tratando de controlar su voz.
"El mejor día de mi vida" Emma escuchó la sonrisa en su voz "Ve a descansar Swan…Gracias por llamar" y terminó la llamada.
Emma llevó el teléfono a su pecho y lo apretó con ambas manos. Ella podía trabajar con esto, con buena energía y bromas, porque esos son quienes ellos son desde que se conocieron, quienes eran antes de la bomba que Tink lanzó entre ellos. Si las cosas estarían bien o no, no lo sabía.
