La última semana en New York, fue una semana libre que Killian había planificado dedicar a Emma. Ahora ella no estaba y aunque pudo haber vuelto a Vancouver unos días antes, pues no le vio sentido a hacerlo, no es cómo que vería a Emma al regresar. Desde la última vez que lo llamó no habían hablado, quiso llamarla un millón de veces, pero un millón de veces se recordó que debía tener paciencia, que no ganaría nada con presionarla, que si ella quería hablar con él, ella lo llamaría. Así que se permitió esta semana para encerrarse, beber de más y deprimirse a extremos peligrosos. Ya que mientras estuvo filmando tuvo encima a Regina y a Belle recordándole que debía estar a tiempo en las filmaciones, que debía estudiar sus guiones, que debía ser responsable y profesional, que debía hacerlo porque su contrato se lo exigía, que debía hacerlo para mantener la fachada publicitaria de que todo estaba bien con Emma, ella solo estaba en casa esperando por él. Porque los rumores habían empezado casi de inmediato, cuando empezaron a fotografiar a Emma con August en Vancouver, Belle sugirió acallarlos, porque no ayudaría a Emma ni su frágil relación, el que comenzaran a acosarlos con un rompimiento que no era realmente oficial, no aún.
Hoy estaba subiendo a un avión de vuelta a Vancouver, pero no a casa, volvería la ciudad donde está su hogar, pero no podría acercarse al lugar. Lucía descuidado, el cabello un poco largo y desordenado, la barba un poco más espesa, ojeras oscuras bajo sus ojos, cubrió su cabeza con un gorro y unos lentes oscuros, intentando ocultarse, no lográndolo del todo, pero estaba seguro que no estaba llamando tanto la atención. Quería que este vuelo no se acabara nunca, y al mismo tiempo deseaba llegar lo más pronto posible, quería verla, eso era lo único que quería hacer con su vida ahora, necesitaba verla, pero eso era algo que no pasaría aún.
De alguna manera las amenazas de Regina y el abogado habían logrado que Tink mantuviera la boca cerrada, no podría decir a nadie que ese bebé era de Killian, hasta que no se hubiese comprobado con una prueba de paternidad, o tendría encima una fuerte demanda por difamación, en vista que se le habían presentado nuevas formas de hacer la prueba de paternidad sin poner en peligro el embarazo y ella lo había rechazado, su condición era el día que el niño naciera, entonces la condición de Regina fue no promover la paternidad de Killian si aún no se había demostrado. Nunca en su vida estuvo tan agradecido de trabajar con Regina, esta mujer fría y calculadora había servido a su beneficio y se lo agradecería toda la vida, él estaba convencido que ese bebé no era de él, pero estaba listo para asumirlo si ese era el caso. Él no podía siquiera recordar a su padre, y no dejaría a un hijo suyo sin su apoyo, no se convertiría en su padre.
Llegó a Vancouver a la hora pautada, y aunque no quería ver a nadie tuvo que aceptar que Smith lo buscara al aeropuerto para llevarlo al nuevo departamento, recogió su maleta y salió buscando con la mirada al Sr. Smith, lo que se consiguió frente a él no era exactamente lo que estaba esperando, ni en sus más locos sueños se imaginó que está era la persona que lo recibiría en Vancouver, a la primera mirada pensó que ya estaba empezando a delirar y veía su rostro en cualquier rubia, pero luego de pestañear corroboró que definitivamente era Emma sosteniendo un pequeño cartel que decía "Jones". Sus miradas se engancharon, el tiempo se detuvo, él se detuvo por varios segundos, esperando que fuera su imaginación y la mujer se esfumara, entonces la vio moverse nerviosa, y supo que esta era su Emma, en carne y hueso. Recorrió la distancia que los separaba, su corazón comenzó a latir demasiado rápido, no sabía qué hacer a continuación, porque quería besarla hasta quedarse sin aire, no sabía que significaba exactamente que ella estuviese buscándolo, cuando estuvo frente a ella se detuvo y le dio una pequeña sonrisa.
"¿Temías que no te reconociese?" preguntó apuntando el cartel. Ella respiró profundo y se sonrió. Volteó el cartel, se leía "Lo siento" del otro lado. Y Killian hizo lo único que tenía sentido en su cabeza en este momento, soltó su maleta y haló a la rubia hacia su cuerpo y la abrazó, sintió que sus pequeños brazos, que estaban apretados contra su pecho, luchaban para liberarse y se lo permitió, sintió que lo rodeaban por la cintura, su cabeza apoyada en su hombro, Killian enterró su cara en el cuello de Emma, inhalando profundamente el olor de su cabello, pensó que no podría hacer esto en mucho tiempo. Luego de lo que se sintió como horas, perfectas horas, y seguramente solo fueron unos pocos minutos, Killian volvió a hablar "Pensé que vendría el Sr. Smith" Emma se separó lo suficiente para mirarlo a los ojos y fue cuando Killian vio que su rostro estaba llenó de lágrimas y se apresuró a limpiarlas todas.
"Tuve que amenazarlo para que no te dijera nada" dijo con una sonrisa, luego se puso seria "Killian estoy aquí porque quiero que arreglemos las cosas, quizás no será inmediato pero quiero que sepas que quiero trabajar en nuestra relación, y estoy aquí como un primer gesto de paz y compromiso a hacerlo" lágrimas volvieron a salir de sus ojos "si tú todavía lo quieres" la mirada de Killian se suavizó.
"Con la única condición de qué me dejes besarte" dijo con una sonrisa, la respuesta de Emma fue colisionar su boca con la de él. Cuando se quedaron sin aire y las cabezas de ambos comenzaron a dar vueltas, fue que se separaron y unieron sus frentes, de pronto la luz de un flash los distrajo y Killian miró a su alrededor "Debemos irnos, estamos llamando mucho la atención" Emma miró alrededor y estaban varias personas tomándoles fotos. Killian tomó con una mano su maleta y la otra tomó una de las manos de Emma entrelazando sus dedos, caminaron hasta el auto. Cuando se sentaron dentro del auto, Emma se volteó para mirarlo y comenzó a hablar.
"Desde que sugeriste la terapia de pareja, estuve pensándolo un par de días. Mary Margaret me había estado insistiendo también en ir a un terapeuta, un psicólogo, un profesional con quién hablar. Así que le hice caso, para probar yo sola hablar con alguien, porque al final yo soy la que tiene más problemas aquí" Killian la escuchaba con atención, vio dudar a Emma y tomó su mano para incentivarla a continuar "Ella fue la que sugirió que terminara de tomar esas dos semanas que estarías en New York para concentrarme en mí, por eso no te volví a llamar, no porque no quise…la terapeuta se llama Ingrid Snow, y le gustaría conversar contigo también, si eso quieres. Me explicó que de cualquier forma antes de comenzar con cualquier terapia de pareja le parecía buena idea reunirse con ambos por separado" Emma hablaba nerviosa, no sabía cómo Killian tomaría toda esta información, fue él el que lo sugirió pero ella había empezado terapia sin consultarlo. Killian apretó afectuosamente su mano.
"Emma, nada me gustaría más que reunirme con esta persona…Si esto nos va a ayudar, quiero intentarlo" le aseguró Killian. Emma le dio una sonrisa nerviosa.
"Bien, porque…todavía no viviremos juntos" le dijo con un gesto de disculpa.
"Imaginé que no sería tan fácil, amor" le dijo con una media sonrisa.
"Yo necesito esto, necesito que tomemos todo con calma…Te voy a llevar al departamento que William consiguió para ti y tomaremos esto poco a poco" Emma acarició su mano y cuando no recibió respuesta se puso nerviosa nuevamente y comenzó a hablar "a menos que prefieras quedarte en la casa, yo podría irme al departamento..."
"Hey, no" dijo colocando uno de sus dedos sobre su boca para que dejase de hablar "Ya hablamos sobre esto, yo necesito que tú estés ahí, de alguna forma me hace sentir mejor" Ella asintió en silencio con una sonrisa, soltó su mano, se enderezó en el asiento y colocó su cinturón de seguridad.
"Bien, porque pasé las últimas dos noches después del trabajo ahí, acomodándolo para ti" dijo mientras encendía el auto.
"¿En serio?" preguntó sorprendido "yo que pasé la última semana pensando que me odiabas" bromeó y Emma se puso seria y se volteó para mirarlo.
"Siento mucho no haberte llamado, pero al final sorprenderte de esta manera no sonó como una mala idea" le dijo con una pequeña sonrisa.
"No fue una mala idea, si hubiese sabido que me ibas a estar esperando, hubiese regresado una semana antes… y tú necesitabas tu espacio"
"Ya no quiero más espacio Killian…Este arreglo habitacional es temporal, quiero tomarme muy en serio el sanar nuestra relación, es necesario" le aseguró ella y él asintió en silencio.
Cuando llegaron al departamento. De alguna forma se sentía como un hogar, quizás era el simple hecho de que Emma estaba parada junto a él, pero saber que ella tomó tiempo para hacerlo un hogar para él, lo hacía sentirse mejor al respecto, dio un rápido vistazo y lo primero que notó fue un par de fotografías en una repisa y se acercó. Una era la primera foto que puso de ellos en su casa, la que había salido como portada de varias revistas, la otra una foto en la que Emma sacabala lengua y él sonreía con la nariz llena de helado. Emma se paró junto a él "Tú foto favorita y mi foto favorita" dijo la chica, él la miró y ella estaba sonriente.
"¿Y tú te quedas sin fotos favoritas?" preguntó con curiosidad.
"Son solo un préstamo, cuando vuelvas a la casa te aseguraras de colocarlas en su lugar"
"¿Y cómo funcionará esto?" preguntó con curiosidad. Ella envolvió sus brazos alrededor de su cintura y pegó su mejilla del pecho de Killian. Él la abrazó firmemente.
"Pues comenzaremos hablando con Ingrid, pero en teoría será como volver a empezar, con alguien que nos guíe…Yo tengo muchos problemas de seguridad y confianza Killian, la forma en la que abordamos nuestra relación desde el principio, tan apresurada" Él iba a decir algo pero ella no lo dejó y siguió hablando "Los dos conseguimos la persona que no sabíamos que estábamos buscando, nos desbocamos, y fuimos felices, pero cuando las cosas se pusieron difíciles no supimos manejarlo, yo no supe manejarlo" separó su rostro del pecho de Killian para mirarlo a los ojos "Quiero que hagamos las cosas bien ahora" Killian asintió.
"Sin sexo entonces" bromeó y Emma le dio esa mirada que acompañaba una disculpa.
"Básicamente por eso vas a vivir aquí" bromeó ella de vuelta.
"¿No confías en que puedas mantener tus manos quietas, Swan?" bromeó y luego le dio un pequeño beso en la nariz.
"No confío que pueda dormir en la misma cama contigo, ni siquiera que estés en la otra habitación sin que terminemos haciéndolo por horas"
"Tienes razón, no deberías confiar en eso" le guiñó un ojo con una sonrisa seductora, simplemente eso y ya el cuerpo de Emma estaba comenzando a reaccionar "Aunque me gusta como piensas…por horas suena bien para cuando se nos este permitido" bromeó y Emma le torció los ojos, y se separó de él, si estaba un segundo más en sus brazos no podría resistirlo.
"Debo irme" anunció Emma buscando su bolso "Tus cosas están en la habitación. El Sr. Smith vendrá mañana para hablar contigo, trabajar…no sé qué es lo que hacen ustedes" bromeó Emma.
"¿Y cuando vuelvo a verte?"
"Tengo una cita con Ingrid para dentro de dos días, solo necesito confirmarle que tu irás conmigo esta vez" Killian asintió.
Emma volvió a acercarse y dio un corto beso en su boca antes de irse. Killian miró a su alrededor, Emma había colocado muchas cosas de la otra casa en este lugar. Le gustaría poder verla mañana y todos los días, pero dos días sonaba como música en sus oídos, en especial cuando hace más de una hora pensaba que pasarían muchos días antes de poder verla.
Hasta ahora había tenido dos sesiones con Ingrid. Y no fue difícil para la otra mujer descubrir sus problemas de inseguridad, le había dicho que sufría de algo a lo que llamaba "ansiedad anticipatoria", su miedo al abandono estaba activado constantemente, adelantándose a la catástrofe del desamor o la soledad impuesta y obligada. No es cómo que eso fuera algo que ella ignorase, sabía que lo hacía, pero que otra persona con palabras tan elocuentes se lo explicase fue como si le hubiesen echado un balde de agua en la cabeza. Y lo único en lo que podía pensar era en el daño que le había hecho a Killian desde el principio por ver las cosas de esa forma, y aún más preocupante el daño que había hecho a su relación dejándolo de la forma en la que lo hizo.
La primera reunión con Ingrid fue desgarradora, Mary Margaret había ido con ella y había esperado afuera pacientemente, le había parecido innecesario hasta que salió de la oficina con el corazón roto y los ojos rojos, y no quería moverse, mucho menos conducir, entonces le pareció una excelente idea que Mary Margaret hubiese ido con ella. Para la segunda reunión Emma había tenido una semana para recuperarse, y estaba dispuesta a volver, de alguna forma, que alguien apuntara lo obvio y le hiciera enfrenar sus temores se sentía como lo mejor que podía hacer por ella misma ahora. Porque si quería volver a estar con Killian tenía que ser la mejor versión de ella misma, porque eso es lo que él ha sido para ella, y él no merecía menos.
"¿Te ves mucho mejor?" escuchó la voz de August de pronto, sacándola de sus pensamientos. Emma lo miró con una sonrisa.
"¿Lo crees?" preguntó
"Estoy seguro, no te había visto sonreír tan ampliamente en muchos días, creo que él único que logra hacerte reír es mi padre, y no lo veo por ninguna parte.
"Está en el taller" respondió Emma con una sonrisa.
"¿Y entonces? ¿Qué cambió?" preguntó August con curiosidad.
"Killian…está de vuelta" respondió y sus mejillas se sonrojaron ligeramente.
"Ohh… ¿Ya arreglaron las cosas?"
"No…bueno queremos hacerlo" respondió Emma.
"¿Le molesta que trabajes aquí? ¿Conmigo?" preguntó con curiosidad.
"¿Por qué preguntas eso? ¿Por qué le molestaría?"
"No soy ningún tonto Emma, él tipo odia que yo esté muy cerca de ti. A veces simplemente me gusta molestarlo" confesó con una risita. Emma le torció los ojos.
"¿Tengo empleo aquí por qué querías molestarlo?"
"Por supuesto que no, Emma. Somos amigos, y la verdad has hecho un muy buen trabajo, eres una persona muy valiosa para esta pequeña empresa" Emma sonrió complacida "No voy a negar que fue una lástima que él se me adelantara, hubiese sido interesante….pero te hace feliz, han tenido problemas, pero ¿Qué relación no los tiene? ¿no?" Emma asintió con una sonrisa.
"Pero vas a seguir molestándolo cada vez que puedas" afirmó Emma con una ceja levantada.
"Por supuesto, es divertido" Emma le torció los ojos.
"Mañana voy a necesitar la mitad de la tarde libre otra vez ¿está bien?"
"Por supuesto, esta doctora ha logrado que vuelvas a sonreír, y que quieras arreglar las cosas con tu novio, lo que te hace sonreír, así que estoy de acuerdo en que necesitas seguir viéndola…He pensado en contratar a alguien más, porque cuando empiecen las filmaciones de nuevo no podré estar aquí todo el tiempo"
"Esa me parece buena idea. Alguien que pueda cargar cosas pesada, por favor…Yo lo intentó lo mejor que puedo pero sería más fácil con alguien fuerte. Ya tú no estarás para hacerlo" dijo guiñándole un ojo, August soltó una carcajada.
"Voy a ver a mi padre" dijo guiñándole un ojo y subió una escalera que estaba en la parte de atrás.
Emma volvió a lo que estaba haciendo antes de perderse en sus pensamientos, revisando los precios de unas nuevas piezas. Cuando escuchó una voz, demasiado familiar "Ems" cerró los ojos y deseo por un segundo que fuera su imaginación, antes de voltear siguiendo el sonido. Ahí, a mitad de la tienda estaba Neal.
"¿Qué haces aquí?" preguntó con poca amabilidad.
"Te seguiré persiguiendo por el mundo hasta que aceptes hablar conmigo" respondió.
"¿Y quién te paga los boletos aéreos? ¿Tú amiga Tink?" preguntó con amargura.
"Yo sé que ella me buscó con mala intención Emma, pero debes entender que me propuso acercarme a ti y no puede negarme" Emma lo miró ofendida.
"¿Y eso de verdad te parece una buena explicación? ¿Cómo exactamente te consiguió? ¿Si se puede saber?"
"Digamos que yo la busqué a ella, luego de las fotografías que le tomaron con tu ex novio" Emma se tocó la frente, está conversación ya le estaba causando un dolor de cabeza.
"Mi novio, Killian y yo todavía estamos juntos" explicó "Necesito que te vayas de aquí antes de que llame a alguien…eres un acosador" dijo lo último casi con un grito.
"Solo necesito que me escuches por cinco minutos"
"¿Cómo puedes aparecer en mi vida después de tanto tiempo exigiendo algo? Yo necesité cinco minutos de tu tiempo hace 10 años cuando me dejaste caer por tu crimen en la cárcel. Y cuando salí todavía pensé que aparecerías y estaba dispuesta a perdonarte, porque te amaba….Ahora apareces de pronto en mi vida, acosando a mi novio con correos electrónicos, luego uniéndote con alguien que solo quiere hacerme daño, para pedirme cinco minutos. Tienes que estar bromeando" mientras más hablaba, la voz de Emma sonaba cada vez más alterada y más fuerte.
"¿Todo bien aquí?" apareció August que había bajado corriendo al escuchar la discusión "¿Estás bien Emma?" preguntó preocupado al ver los ojos de Emma llenos de lágrimas contenidas y una evidente rabia en su rostro. Su padre apareció detrás de él.
"Todo perfecto August, te presento a mi primer novio, él que me mandó a la cárcel con solo 17 años para pagar por su crimen. Y 10 años después aparece del brazo de la mujer que quiere separarnos a mí y a Killian, y ahora está en mi trabajo para pedirme cinco minutos ¿Puedes creerlo?" explicó Emma con amargura. August y ella de verdad se habían vuelto muy buenos amigos pasando todo este tiempo juntos, habían hablado sobre muchas cosas, aunque no había nombrado a Neal exactamente, si le había contado que estuvo en la cárcel porque un ex novio la entregó a la justicia, necesitaba decirle la verdad de su vida a alguien que apreciaba mucho y además le estaba ofreciendo un empleo, era lo menos que podía hacer.
"Amigo, necesitas irte de esté lugar o llamaré a la policía" fue la respuesta que dio August poniéndose de pie frente a Emma.
"¿Y quién eres tú? ¿Otro de sus novios? Eso dice en todos lados ¿no?" preguntó Neal de forma acusatoria. Y esto había molestado profundamente a August, apretó los puños y cerró los ojos para contenerse de golpear al hombre.
"Emma por favor llama a la policía" dijo mirando a Emma por encima de su hombro, volvió su atención a Neal "Te invito a esperar a la policía, harías todo mucho más fácil para todo el mundo. Pero si lo prefieres, puedes dejar mi tienda y olvidar la dirección, y tienes cómo 10 segundos para tomar esa decisión"
"Esto no se ha acabado Emma, no hasta que hables conmigo" dijo y salió de la tienda. Emma estaba sosteniendo el teléfono e iba a colgarlo nuevamente cuando escuchó la voz de Marco.
"Llama a la policía Emma. Debes informar a las autoridades sobre esta persona" dijo el hombre, Emma lo miró y luego a August que le asintió en silencio y ella marcó el número. La policía llegó pocos minutos después. Y aunque Emma todavía no estaba segura si llamarlo acosador era lo correcto, las autoridades estuvieron de acuerdo con August y Marco, ella estaba viviendo sola y era mejor evitar de forma temprana cualquier incidente, en especial si esta persona la había seguido a New York y ahora de vuelta a Vancouver. Ella le contó sobre los correos que había enviado a Killian y le pidieron que entre los dos fueran a la comisaría con estos correos impresos e hicieran una acusación formal. Y que lo hicieran a la brevedad posible. Los policías dijeron que estarían vigilando el lugar por si lo volvían a ver cerca, y que no dudaran en llamarlos si el hombre volvía aparecer por la tienda. Solo faltaba que ella y Killian hicieran una acusación formal.
Killian estaba en su departamento, aún un poco deprimido, no se sentiría bien hasta estar de vuelta en la casa con Emma. Estaba dispuesto a hacer cualquier sacrificio ahora, porque ella estaba dispuesta a darles una oportunidad. Quería llamarla para escuchar su voz, confirmar que todo de verdad estaba mejor entre ellos, las cosas no estaban bien, pero mejor que hace dos días, y todavía temía que todo hubiese sido su muy creativa imaginación. Su teléfono comenzó a sonar y se acercó a él y vio la foto de Emma en la pantalla, no dudo en aceptar la llamada.
"Hola" dijo simplemente, no sabía todavía cómo manejar una llamada telefónica con ella.
"Hola ¿Cómo pasaste la noche?"
"Bien…Pudo ser peor, ayudó mucho que hayas convertido este lugar en una mini versión de nuestra casa" dijo con honestidad.
"Era lo menos que podía hacer" dijo y dudó unos segundos antes de continuar "Killian…Neal estuvo aquí"
"¿Aquí donde?" preguntó demasiado rápido tensándose enseguida.
"En mi trabajo" respondió con tímidez.
"¿Estás bien? ¿Qué hizo el imbécil ese? ¿Dónde estás?" tenía por lo menos10 preguntas más, pero tenía que dejarla responder alguna. Ya estaba buscando las llaves de su auto, que el Sr. Smith había traído en horas de la mañana.
"Estoy bien, August hizo que se fuera de la tienda y me hizo llamar a la policía"
"Bien ¿dónde estás?"
"Estoy en mi trabajo…Killian, necesito que me escuches. Te conozco y quieres venir corriendo, pero necesito que hagas algo antes" él dudó por un segundo, estaba a punto de salir por la puerta "Conversé con dos agentes de policía y me sugirieron que tu y yo hagamos una denuncia formal de acoso en contra de Neal. Necesitas imprimir los correos que Neal te ha enviado y los traigas contigo. Te voy a mandar la dirección de mi trabajo para que vengas a buscarme ¿Está bien?"
"Está bien…Emma no salgas de esa tienda sola bajo ninguna circunstancia ¿entendido?"
"No lo haré" respondió y hubo un largo silencio "apresúrate" dijo finalmente casi en un susurro.
"Estaré ahí en pocos minutos. Mándame la dirección" Killian terminó la llamada y maldijo al estúpido de Neal mil veces, ¿es que nunca tendrían un momento de paz para ellos dos? Llamó al Sr. Smith y le pidió que imprimiera los correos que Emma le había pedido, y se encontrará con él a la brevedad posible en el trabajo de Emma. Porque él no iba a perder tiempo imprimiendo eso, tiempo que podía pasar junto a Emma, el imbécil ese seguro estaba cerca esperando encontrar a Emma sola. Para cuando terminó de hablar con Smith ya había recibido la dirección de la tienda de August, y salió del departamento.
Marco había vuelto al taller, pero August se rehusaba a dejar a Emma sola. Sabía que Killian estaba en camino, y eso la hacía sentirse bien. Aproximadamente quince minutos después que Emma lo llamó, Killian estaba entrando por la puerta de la tienda, Emma estaba sentada en un sillón y se puso de pie tan pronto lo vio entrar. Se abrazaron como si no se habían abrazado nunca en toda la vida, Killian dio un silente saludo a August mientras abrazaba a su novia, se separó para verla a los ojos, acunó su cara con una de sus manos "¿Estás bien?" ella asintió en silencio, pero lágrimas salían por sus ojos "¿Y por qué estas llorando?" le preguntó en un susurro con una sonrisa.
"Porque extrañaba poder llamarte cuando algo en mi vida no está bien" él la miró con una sonrisa.
"Hey, siempre puedes llamarme por la razón que sea" le dijo limpiando las lágrimas que habían corrido por su rostro. Volvió a abrazarla y miró a August por encima de la cabeza de Emma "Gracias" le dijo, August solo asintió en silencio. Porque ellos dos eran hombres que con pocas palabras y pocos gestos podían tener grandes conversaciones, August sabía que Killian le agradecía por haber defendido a su novia.
"¿Trajiste los correos?" preguntó Emma separándose del abrazo mientras limpiaba sus ojos.
"El Sr. Smith estará aquí en unos minutos con ellos" Emma le torció los ojos "Cuéntame que pasó"
Emma le explicó lo que había ocurrido, con detalles. Para cuando estaba terminando de contarle el Sr. Smith entró a la tienda, le dio a Killian las hojas. La pareja salió directo hacia la policía, cuando estaban en el auto Emma miraba los correos, había más de 20. Todos muy cortos, simples oraciones. Y estaba sorprendida, cuando Killian le habló de unos correos se imaginó un numero más pequeño. Killian le advirtió de no leerlos, le dijo que eran absurdos, pero ella no se pudo contener.
"A ella siempre le gustaron las cosas brillantes. Las robaba…Tómalo en cuenta"
"Serás su tipo mientras sigas dándole dinero"
"No sabes a quién metiste en tu casa…pronto estará ella sola viviendo ahí y tú en algún lugar pequeño lamentándote de haberla conocido" Al leer esto Emma no pudo sino soltar un grito ahogado. Killian se acababa de detener frente a un semáforo y arrancó las hojas de la mano de Emma, que las miraba con los ojos amplios y la boca abierta.
"Te dije que no los leyeras" dijo tirando las hojas en el asiento de atrás.
"Killian…sabes que nada de eso es cierto ¿verdad?" preguntó preocupada. El torció los ojos.
"Por supuesto que no es cierto" respondió molesto "Por eso es que no te los mostré nunca…No valía la pena molestarte con eso"
En la estación de policías hicieron la denuncia oficial. Neal resultó ser un estafador buscado en Canadá. Aunque no era conocido por ser violento, la policía decidió colocar un auto afuera de la casa de Killian, y otro afuera del trabajo de Emma. Estaban seguros que esta persona querría insistir en querer hablar con Emma. Y les gustaría mucho estar cerca para atraparlo. Al salir de la estación de policía, Killian llamó al Sr. Smith para que se consiguiese con ellos frente al trabajo de Emma, ya era el final de la tarde. Y aunque Emma no estaba segura para qué Killian había citado a William en el lugar, no hizo ningún comentario. La tienda estaba ya cerrada, Killian se estacionó justo en frente, donde el Sr. Smith esperaba pacientemente "Dale las llaves de tu auto al Sr. Smith"
"¿Para qué?" dijo ella mientras desabrochaba su cinturón de seguridad.
"Yo voy a llevarte a casa, él llevará tu auto" respondió con seriedad.
"Killian, no es necesario. Ya estoy aquí y mi auto está justo ahí. No debiste molestar al Sr. Smith"
"Ese es su trabajo. Dale las llaves por favor" El Sr. Smith esperaba de pie afuera del auto, frente a la ventana de Emma. Killian estaba serio.
"No es necesario" dijo ella con terquedad.
"Puedes confiar en mí por una vez, y darle las malditas llaves" gritó. Emma dio un pequeño brinco en su asiento por la sorpresa, abrió la ventana y con una sonrisa forzada le dio las llaves al Sr. Smith. Volvió a cerrar la ventana y se colocó nuevamente el cinturón de seguridad "Lo siento" le escuchó decir a Killian, volteó a mirarlo, se estaba sobando la frente como si tuviera un dolor de cabeza. Ella solo asintió en silencio.
El comenzó a conducir, era el final del día, había mucho tráfico, ellos iban en silencio, Emma ni siquiera había volteado a verlo, estaba apenada, porque dijo "puedes confiar en mí por una vez" y se dio cuenta que constantemente le hacía sentir que no confiaba en él, y era total y completamente culpable de eso. Sus pensamientos fueron interrumpidos por la voz de Killian.
"No te imaginas lo inútil que me siento, Emma. Este imbécil podría aparecerse en nuestra casa en cualquier momento, y ni siquiera puedo estar ahí para protegerte, lo único que quiero es llevarte yo mismo a casa, asegurarme que llegaste bien, entrar al maldito lugar y asegurarme que no esté el imbécil ahí. Es lo único que puedo hacer…perdóname por gritarte…pero necesito hacer esto, llevarte a casa, asegurarme que estás bien" Emma lo miró con preocupación, él estaba tenso y la miraba con el ceño fruncido. Estaban detenidos en un semáforo, Emma acercó su mano y acarició su rostro, el cerró los ojos al sentir el contacto.
"No tienes nada que disculparte, debo aprender a ser menos terca" le dijo con una pequeña sonrisa. El sonido de una corneta los distrajo y se dieron cuenta que el semáforo había cambiado a verde. Killian volvió a conducir. Tan pronto llegaron a la entrada de su pequeña urbanización. Killian se detuvo a hablar con el vigilante, le explicó que la policía llegaría pronto y que estarían toda la noche frente a la casa, los puso en alerta sobre la posible visita de Neal "¿De verdad crees que pueda venir hasta aquí?" preguntó Emma mientras bajaba del auto.
"La verdad espero que no" respondió él mirando a su alrededor con el ceño fruncido. Killian entró a la casa siguiendo a Emma, se sintió extraño entrar a este lugar más como un visitante que como un residente, pero por lo menos estaba aquí con ella. Todo lucía igual, exceptuando por las pequeñas cosas que faltaban que ahora estaban en su departamento, cómo la manta del sofá, las dos fotografías, su tasa favorita y muchas otras pequeñas cosas. Comenzó a revisar habitación por habitación, no dejaría nada a la suerte. Emma se había quedado en la cocina haciendo su famoso chocolate caliente, y la verdad esa le pareció la mejor idea del mundo, no es que amará el chocolate caliente, es que amaba el chocolate caliente que Emma hacía. Cuando entró a su habitación, un nudo se formó en su garganta, el olor de esta habitación era lo que él más asociaba con el olor de su hogar, esa mezcla de las fragancias de él y Emma, aún olía a su perfume, lo que le pareció extraño en vista que tenía meses sin entrar a este lugar. Se acercó a la peinadora y notó que uno de sus frascos de perfume estaba junto a los de Emma, lo tomó y lo olió, era el mismo aroma que apenas se sentía en el aire. En ese momento escuchó la voz de Emma.
"Lo he estado usando como aromatizante cada mañana" él se volteó a mirarla, ella estaba recostada del marco de la puerta con una sonrisa "Te compraré uno nuevo"
"No es necesario…podrías regalarme uno de los tuyos" le respondió volviendo a poner la botella en su lugar.
"Escoge el que quieras" respondió. Ella tenía varias botellas diferentes, pero había una que usaba casi a diario, y esa era la que le gustaría tener a la mano. La sostuvo, pero notó que solo había una botella de esas. Él por el contrario prefería un solo perfume y tenía una botella guardada en todas partes. La volvió a colocar en su lugar.
"Si me la llevo ya no vas a tener este olor" dijo y Emma se acercó, puso la botella nuevamente en su mano.
"Me la vas a devolver pronto" se miraron por un largo rato, estar juntos dentro de esta habitación era abrumador "¿Encontraste algún imbécil?" preguntó Emma saliendo de la hipnosis primero que Killian, el se sonrió.
"Afortunadamente no"
"Bien, ven a tomar una taza de chocolate conmigo por favor" Se sentaron en el mesón de la cocina como lo habían hecho un millón de veces "Iba a llamarte en la tarde para decirte que tenemos una cita con Ingrid mañana a las 4pm…Creo que realmente quiere hablar solo contigo, si tú se lo permites…de igual forma yo te acompañaré" Él asintió.
"¿Te busco en el trabajo?" Emma asintió "El Sr. Smith podría buscar tu auto" esta vez Emma no quiso llevarle la contraria y asintió nuevamente.
Killian esperó que la policía estuviera en el lugar, custodiando la casa, para volver a su departamento. Ya El Sr. Smith había devuelto el auto. Mientas conducía de vuelta había algo molestándolo, no se sentía tan feliz cómo debería estarlo de haber estado con Emma en la casa, sentados conversando alegremente. Sentía cómo que debía recordarse que no podía hacerse ilusiones porque Emma podría cambiar de parecer en cualquier momento. Se sentía mal de haberle gritado en el carro, pero estaba frustrado que ella siguiera sin confiar en él, en algo tan simple como darle las malditas llaves a Smith. Estaba muy contento de que Emma haya decidido arreglar las cosas, que lo haya sorprendido en el aeropuerto, pero por primera vez sentía que debía resguardar su corazón de ella, tener cuidado, no sobreviviría a otra despedida, en especial si la hacía similar a la anterior. Esperaba que esta psicóloga que había hecho a Emma ver las cosas con más claridad pudiese ayudarlo a él también, porque se sentía muy confundido.
