Aqui estoy de vuelta con un nuevo capítulo. Estoy consciente que ha pasado bastante tiempo. Pero ese final de Mid Season me dejó impactada, necesitaba recuperarme. Además de eso, los días han estado ocupados. Pero aquí está, espero actualizar estos días de diciembre con más frecuencia. Espero disfruten este capítulo.
Killian se estacionó en el primer puesto que consiguió cerca del trabajo de Emma, tan pronto salió de su auto miró a su alrededor. Lo llenaba de ira imaginarse a Neal asechando a Emma, el muy imbécil tendría que ligar nunca encontrarse con él de frente, porque nada iba a evitar que lo golpeara hasta dejarlo inconsciente, Emma era su familia y era su vida, y ya esta situación había llegado demasiado lejos. Entró en la tienda de August, no lo hacía totalmente feliz saber que Emma pasaba todo el día con August, pero ella lucía cómoda y feliz ahí, así que evitaría hacer cualquier comentario mientras le fuera posible.
"Hola" dijo ella mirándolo con una sonrisa brillante en el rostro. Y él cómo el tonto que era alrededor de ella no pudo evitar la sonrisa que se puso en su cara.
"Hola… ¿Estas lista para irnos?" preguntó mientras se acercaba, dudó por un momento cómo saludarla, no lo había pensado hasta este momento. Decidió no hacer nada, pero ella rodeó la repisa que los separaba, se le acercó y le dio un corto beso en la boca.
"Casi, dame un minuto para subir a buscar a August" dijo mientras daba un paso hacia la escalera que se veía en la parte de atrás. Desapareció escaleras arriba y Killian soltó un largo suspiro. Estaba ansioso por esta reunión con la terapeuta, pero estaba dispuesto a hacer lo que fuera necesario. Emma apareció de nuevo seguida por August, los dos hombres volvieron a darse ese silente saludo al que estaban acostumbrados y Emma torció los ojos mientras recogía sus cosas. Lista para irse, Emma se volteó hacia August y se despidió. Se acercó a Killian y tomó su mano, él nuevamente fue gratamente sorprendido por el gesto, hasta ahora él parecía estar más incómodo que ella, y eso es lo que necesitaba hablar con urgencia con esta terapeuta, porque sentía que esta vez era él el que estaba poniendo un muro entre ellos, no lo hacía conscientemente, pero lo estaba haciendo. La amaba con locura, y quería estar cerca de ella, pero ya no sabía cómo actuar a su alrededor, ya no sabía que era correcto, no sabía qué era lo que ella necesitaba de él, tampoco sabía cómo preguntarlo.
Llegaron al auto y abrió la puerta para ella, cuando Emma se sentó dentro dio otro vistazo alrededor. Rodeó el auto y tomó asiento, escuchó la voz de Emma "Dejé las llaves de mi auto en la tienda para el Sr. Smith"
"Bien, hazme un favor y llámalo para avisarle" respondió él mientras encendía el auto
"Ya lo hice…" él la miró sorprendido y ella dudó "Espero…espero que no haya problemas por eso"
"Emma…no te he dicho esto, pero creí que era obvio…Lo que necesites, que el Sr. Smith pueda hacer por ti, no tienes que preguntarme. Él está a tu servicio"
"Gracias… ¿Por qué me miraste de esa forma entonces?" preguntó con una sonrisa tímida. Killian subió una de sus cejas, y una sonrisa se puso en su cara.
"Porque no estoy acostumbrado a que hagas lo que te pido que hagas. Ayer…ayer te grité, y no me cansaré de disculparme, porque no querías hacer eso que hiciste hoy por ti misma" ella lo miró apenada.
"Ayer dijiste que confiara en ti por una vez. Pero yo Sí confío en ti Killian, y tengo que empezar a demostrarlo" dijo con timidez, él respiró profundo. Quería desesperadamente creerle, pero inconscientemente se recordó que ella aún podía desaparecer en cualquier momento, cómo ya lo había hecho.
Emma le dio la dirección de la oficina de la terapeuta y condujo hasta el lugar. Tan pronto se bajaron del auto, él se acercó a ella, Emma entrelazó sus dedos con los de él y caminaron dentro del edificio. La terapeuta los recibió a ambos, quería aprovechar la oportunidad de tenerlos a los dos en el sitio para afrontar la primera reunión grupal. Ingrid explicó las técnicas de trabajo, ella no estaba ahí para ponerse de lado de ninguno de los dos, el propósito principal era la comunicación asertiva y la honestidad, ella estaba ahí para ayudarlos y guiarlos en el proceso.
"Bien. Killian, Emma quiere decirte algo. Necesitas escucharla, y ella necesita que no la interrumpas ¿Estás de acuerdo?" preguntó Ingrid desde su asiento, Killian se puso serio, asintió y se volteó en su asiento para mirar a Emma que estaba sentada junto a él en un sofá. Lucía nerviosa, pero él conocía esa mirada, estaba decidida, diría lo que tenía que decir.
"Killian, yo sé…Quiero que sepas que estoy al tanto de qué te lastimé, no te hice daño solo a ti, nos hice daño a los dos y a nuestra relación. No debí irme de la forma en que lo hice, de hecho simplemente no debí irme. No estaba pensando con claridad, y lo peor es que siento que si no…sí no me hubiese ido de la forma en la que lo hice, no hubiese enfrentado el problema, todo hubiese empeorado hasta un punto sin retorno. Por mi terquedad, por mis problemas de abandono…todo el mundo me ha abandonado, cuando las cosas se ponen difíciles yo simplemente me cierro, y está mal, por eso estamos aquí…tengo tanta suerte, que todavía estás aquí dispuesto a hacer esto conmigo" él la escuchó con atención con el ceño fruncido, tenía una opinión sobre cada una de las cosas que ella acababa de decir, pero las reglas eran escucharla sin interrupciones e hizo su mayor esfuerzo por no hacerlo.
"Muy bien, Emma" dijo Ingrid tan pronto la chica terminó de hablar "Killian, si lo quieres, ya puedes decir algo al respecto. Al igual que tú, Emma no podrá interrumpirte. Debes ser muy honesto" Killian miró a la mujer y asintió en silencio. Cerró los ojos por un segundo mientras respiraba profundo y volvió a mirar a Emma.
"Desde que te conozco Emma, desde ese primer momento que te vi, lo único que he querido es darte todo lo que te han negado en la vida. Te he dado más amor del que siquiera pensé que era capaz de dar, te di un hogar, te di todo lo que soy, todo lo que tengo, todo es tuyo…no puedo ni siquiera empezar a explicarte lo que sentí cuando encontré tu nota…" volvió a respirar profundo, los ojos de Emma comenzaban a contener lágrimas "¿Sabes cuál fue la parte más difícil? Desde que te mudaste conmigo estuve esperando ese momento, ese momento en el qué me anunciabas que te ibas, que yo no era suficiente" dejó de mirar sus ojos para continuar, porque sabía que la lastimaría pero tenía que decirlo, porque este ejercicio se trataba de ser honestos "Pero fue peor de lo que esperaba… fuiste cruel, me diste una noche y una mañana perfectos, sonreí todo el maldito día como un idiota, porque las cosas iban a estar bien, porque tú y yo podríamos contra todo, pero desapareciste mientras no estaba, no tuviste el valor de decirlo en mi cara…Me lastimaste Emma, profundamente. Todavía quiero intentarlo porque tú eres todo lo que quiero para mi vida, la vida que teníamos, éramos felices Emma y todavía quiero eso contigo"
"Emma ¿Cómo te sientes con lo que acaba de decir Killian?" preguntó Ingrid, Emma dejó de mirar a Killian y miró a la mujer, lágrimas corrían por su rostro.
"Estoy agradecida de que haya sido honesto…" miró a Killian nuevamente "Voy a lamentar toda mi vida el haberte dejado, porque conozco de primera mano las consecuencias de un abandono" él la miró con el ceño fruncido "perdí tu confianza, no tienes ni siquiera que decirlo, lo sé ¿Por qué confiarías en mí? Cómo estás seguro, después de la forma en que me fui, que no llegarás un día a casa y me habré ido ¿Cierto?" se miraron por varios segundos "pero aún estás aquí, y haré todo lo que esté en mis manos para ganarme tu confianza de nuevo" dijo finalmente apretando una de las manos de Killian, él simplemente apretó la de ella de vuelta.
"Evidentemente los dos están dispuestos a trabajar en su relación. Y me pareció importante que hablaran sobre su separación primero, hay muchas otras cosas que afrontar y si están dispuestos a hacerlo, pues nos veremos semanalmente para conversar. Su relación ha sido muy rápida, cada etapa ha sido de muy corto tiempo, y no hay nada malo con eso. Pero cuando una de las personas en la relación, le cuesta conseguir confianza en su compañero hace que todo se vuelva realmente frágil…Pero no es el fin del mundo, ambos quieren trabajar en su relación y eso hace que tengan la mitad de la batalla ganada" Emma y Killian se miraron brevemente "Ahora me gustaría, si me lo permites Killian. Pasar el resto del tiempo de hoy solo contigo. Me ayudará mucho saber un poco más de ti, tanto como desees compartir" Killian asintió en silencio y miró a Emma.
"Te esperaré afuera" le dijo con una pequeña sonrisa y apretó su mano. Se puso de pie y dejó la habitación.
Emma esperó con paciencia fuera de la oficina, las palabras de Killian se repetían en su mente una y otra vez "me lastimaste profundamente" "fuiste cruel" ¿Cómo pudo ser tan estúpida? Sí él la hubiese dejado de esa forma, ella no estuviese aquí, intentando recuperarlo, definitivamente él era una mejor persona que ella. Killian era el epitome de la perfección, estaba lleno de fallas, era impulsivo, celoso, controlador, pero era de ella, era su Killian, y para ella era perfecto. Estuvo a punto de perderlo, quizás aún está a punto de perderlo, y no por culpa de Tink, por culpa de ella misma. Al rato la puerta de la oficina de Ingrid se abrió y Emma se puso de pie de un brinco. Killian salió y al mirarla le dio una pequeña sonrisa, cerró la puerta detrás de él. Emma lo miró expectante, él cruzó el poco espacio que los separaba y la envolvió en un fuerte abrazo. Enterró su cabeza en el cuello de Emma, ella la acunó con una mano, y permanecieron así por varios minutos.
"Necesitaba eso" dijo cuando finalmente se separó de ella "lo siento" dijo rascándose detrás de la oreja apenado.
"Mi primera sesión salí derrotada, así que estás mucho mejor que yo" le dijo ella con una sonrisa acariciando su rostro.
El camino de vuelta a la casa lo hicieron en silencio, no era un silencio incómodo, era más bien como que ambos respetaban el espacio del otro lo suficiente como para darse unos minutos en los que no tuvieran que decirse nada. Cuando llegaron a la entrada de la urbanización, el vigilante de la entrada les informó que la persona de la que le habían advertido el día anterior intentó entrar un hora antes. La policía fue informada de inmediato, pero no lograron alcanzarlo antes de que escapara. Killian agradeció la información, y se estacionó frente a la casa. Killian miró a Emma con preocupación y luego miró la casa.
"Emma, si tengo que dormir en el auto lo haré. Pero no me iré de aquí esta noche ¿lo entiendes?" dijo serio tan pronto apagó el motor. Emma asintió.
"Creo que te iba a pedir que lo hicieras"
"¿Dormir en el auto?" preguntó con una sonrisa. Emma le torció los ojos.
"Ven adentro, a tú casa" respondió ella con una sonrisa.
"Nuestra" dijo y Emma lo miró confundida "Nuestra casa"
"Nuestra casa" repitió ella casi en un susurro. Él se sonrió complacido y se salió del auto, ella lo conocía lo suficiente como para saber que abriría la puerta para ella, así que esperó. Su caballeroso novio le ofreció su mano para salir del auto y lo besó tan pronto estuvo parada frente a él "Te extrañé tanto" él sonrió con tristeza, el gesto no se le escapó a Emma, pero no dijo nada. Killian cerró la puerta del auto y entrelazó sus dedos con los de ella y comenzaron a caminar hacia la casa.
"¿Crees que vuelva? La policía aún está aquí" pregunto Emma mirando en dirección al auto negro estacionada del otro lado de la calle.
"No lo sé, no lo creo. Pero no pienso dejar nada a la suerte, tu seguridad es muy importante para mí" respondió él usando su llave por primera vez en mucho tiempo para abrir la puerta de la casa "¿Aún tengo ropa aquí?" preguntó con curiosidad.
"Por su puesto ¿Con qué crees que duermo en las noches?" Killian se volteó para mirarla sorprendido.
"Eso me gustaría verlo" Emma se sonrojó y él decidió cambiar el tema, porque si iban a pasar la noche en la misma casa, tendrían que comportarse "¿Has sabido algo de Henry?"
"Sí, hoy hablé con él. Estará una semana más en Los Angeles"
"Desde que…te fuiste…casi no lo vi" admitió él sentándose en el sofá.
"Eso me dijo" respondió ella sentándose a su lado, recostando su cabeza del hombro de su novio.
"¿Le preguntabas al muchacho por mí?" preguntó con curiosidad. Emma asintió.
"A veces él me preguntaba por ti, y no sabía que decirle" agregó ella.
"Ah…la verdad no era buena compañía para nadie" se puso de pie, era aún doloroso recordar el último mes "Voy a hablar con la policía" Emma lo miró caminar hasta la puerta principal y salir por ella.
Ella podía ver con mucha claridad la resistencia que ponía Killian hacía ella, quizás era inconsciente pero lo estaba haciendo, y no sentía que estaba en una situación en la que podría acusarlo de ser distante, o de no estar intentándolo, él estaba ahí junto a ella, solo tenía 3 días de vuelta a Vancouver. Lo que ella hizo en 1 segundo al dejar aquella habitación de New York con todas sus cosas, tomaría quizás mucho tiempo en mejorar o estar bien del todo. Subió a la habitación y escogió varias cosas del armario para Killian, las llevó a la segunda habitación, volvió a su habitación y consiguió una manta y una toalla limpias y las colocó sobre la cama.
"¿Fui degradado a esta habitación?" preguntó Killian desde el marco de la puerta, interrumpiendo los pensamientos de Emma. La chica se volteó a mirarlo y le dio una pequeña sonrisa, abrió la boca para decir algo pero él la interrumpió de nuevo "Estoy bromeando, por favor no digas que tú puedes dormir aquí" ella se acercó a él y tomó una de sus manos, él la miraba confundido, la rubia comenzó a caminar fuera de la habitación y lo llevó de la mano a su habitación.
"Esta es nuestra habitación, esa es nuestra cama, ese nuestro baño…Y esta…" dijo al final "esta es nuestra casa. Lo último que deseo es que te sientas como un extraño aquí…pero no estamos listos, yo no estoy lista. Me da mucho miedo que apresuremos las cosas y nos consolemos con una falsa sensación de tranquilidad, de que todo lo malo ya pasó solo porque hicimos el amor, porque eventualmente lo resentiremos" Él acarició su mejilla.
"Estoy de acuerdo. Pero también te aseguro que me vas a encontrar durmiendo en el piso junto a ti" Emma pareció dudar y él continuó "Ingrid me pidió que fuera muy honesto contigo con respecto a lo que siento. Cualquier impase con el que nos consigamos podremos discutirlo con ella en nuestra próxima cita. Así, que honrando mi compromiso de ser honesto tengo que decirte que yo tampoco estoy listo, la última vez que estuve contigo fue una manipulación para dejarme sin que me diera cuenta, no sé cómo me siento al respecto de hacerlo ahora que todo se siente tan…confuso" dijo mientras se separaba de ella, se sentaba en la cama y pasaba una mano por su cabello mirando el piso. Emma sintió cómo si le habían atravesado una daga en el corazón, y se lo había ganado ella sola. No supo que decir, así que no dijo nada. Killian la miró, y de seguro lucía tan rota cómo se sentía, porque él se puso de pie en seguida y la tomó por los hombros obligándola a mirarlo "Hey, estoy aquí, quiero que las cosas sean cómo antes, no…no quiero que sean como antes, quiero que sean mejor que antes, quiero que podamos confiar el uno en el otro, de verdad" Emma asintió ligeramente "Y lo que más quiero es dormir contigo en nuestra cama esta noche"
Emma acunó el rostro de Killian con sus manos y tragó para tratar de deshacer el nudo que se había formado en su garganta "Lo siento tanto Killian, todo lo que hice estuvo mal. Fui infantil y estúpida. La última vez que estuvimos juntos no fue una manipulación, fui yo siendo cruel y tonta, pensando que de verdad podía salir de tu vida para no volver, fui egoísta, quise ser tuya una vez más, antes de dejarte" Killian la miraba con el ceño fruncido, una lágrima rodó por su rostro y Emma la limpió en seguida "No consideré tus sentimientos, no consideré que estoy perdidamente enamorada de ti, que ya no sé cómo era mi vida antes de ti, que lo único que quiero en mi vida ahora es estar contigo y Henry, creí que uno de los dos sería suficiente. Pero estaba equivocada, los necesito a ambos. Estuve un mes sintiendo que no podía respirar, hasta que te vi en el aeropuerto hace unos días, yo quiero esto Killian, y si tengo que pasar el resto de nuestras vidas pidiéndote perdón por lo que hice, lo haré. Te amo" él la apretó fuerte contra su cuerpo, enterrando la cara en su cuello. Las manos de Emma acariciaban su cabello "Yo también quiero dormir contigo" le susurró al oído, él se separó lo suficiente para darle un beso en la frente.
"Tengo hambre ¿Puedo cocinar para ti?" preguntó mirándola con una sonrisa. Ella asintió sonriente "Bien, si prefieres quédate aquí para que te bañes y te pongas cómoda, mientras yo exploro la despensa y decido que cocinar"
Killian bajó hasta la cocina y cómo se había imaginado Emma no tenía mucha comida de donde escoger, su teléfono comenzó a repicar y decidió cerrar la nevera y dar su atención al teléfono. Vio la foto de David en la pantalla y aceptó la llamada sin dudar.
"Dime que me extrañaste compañero ó te cuelgo el teléfono" bromeó.
"Solo un poco" dijo David y soltó una risa "Acabo de pasar frente a tu casa de camino a la mía y vi tu auto afuera"
"Ah, si…aquí estoy"
"¿Estoy interrumpiendo algo?" preguntó David.
"Nah, estoy tratando de conseguir algo para cocinar en esta cocina, pero Emma prácticamente no tiene nada" dijo abriendo otro gabinete.
"Mary Margaret ha estado alimentándola estas últimas semanas" explicó David "Le lleva comidas para congelar, de hecho ella estaba a punto de ir para allá a llevarle más comida, pero le dije que estaba tú auto afuera y decidí llamar para preguntar primero si era buena idea"
"¿Sabes qué? Dile a tu adorable esposa que traiga la comida y si es suficiente para cuatro personas, comamos los cuatro aquí" dijo Killian renunciando a la tarea de conseguir algo decente que cocinar.
"A Mary Margaret le va a encantar ese plan ¿Crees que es buena idea que vayamos?"
"Creo que necesitamos un poco de normalidad en esta casa, yo la necesito. No hay nada más normal que una cena con nuestros vecinos favoritos. Estoy seguro que Emma estará de acuerdo" explicó Killian.
Cuando Emma bajó las escaleras, Killian no necesitó mirar en esa dirección para saber que estaba ahí. Su olor la había delatado, este precioso olor que le había sido negado por un mes "Amor, cenaremos con Mary Margaret y David ¿está bien?" preguntó volteándose para mirarla, ella estaba sentándose en un taburete de la isla.
"Oh, si claro ¿iremos a su casa?"
"No sé si lo has notado, pero no tenemos comida. O cuando menos con lo que tenemos no creo ser capaz de preparar algo decente" Emma lo miró con una disculpa "Mary Margaret venía a traerte la comida de los próximos días, porque gracias a dios alguien te está alimentando, y los invité a cenar con nosotros…la comida que ellos traen" Emma se sonrió, él se paró frente a ella del otro lado de la isla y se puso serio "Antes de que lleguen necesitamos hablar sobre algo" Emma lo miró confundida y el metió una de sus manos en su bolsillo, extrajo algo y lo colocó frente a ella. La tarjeta de crédito que él le había dado "¿Puedes explicarme por qué esto estaba guardado en una gaveta aquí en la cocina?"
"Ya tengo un empleo, no la necesito"
"¿Cuántas veces tendremos esta misma conversación, Swan?" preguntó serio. Ella se puso seria pero no respondió nada "Ingrid nos pidió ser honestos, Emma" le recordó. Ella frunció el ceño.
"Killian, te dejé de la forma más despreciable posible. Hasta te hice pagar por el boleto aéreo que me trajo hasta aquí, muy lejos de ti. No siento que merezca la confianza de gastar un solo centavo más de tu dinero"
"Está bien, ya estoy de vuelta. Ponla en tu cartera y úsala de nuevo" dijo él cómo si era lo más lógico del mundo. Ella miró la tarjeta pero no la tomó "Emma"
"No, Killian. Tiene que haber un límite en todo esto. A veces siento que estoy casada contigo, solo tenemos casi cinco meses de conocernos…yo no debería estar viviendo en esta casa, esta es tú casa, tú me dijiste que el estudio la paga para ti, no para tu novia con la que terminaste y con la que todavía estas descifrando que hacer"
"Cuantos errores en esa frase, amor. Para empezar, ya el estudio no paga esta casa yo la compré. Segundo, yo no terminé contigo y honestamente creo que tú tampoco terminaste conmigo. Y tercero pero no menos importante, yo no tengo que 'descifrar' que hacer contigo, yo sé muy bien que quiero contigo. Lo sé desde el día que te conocí…por favor, compláceme, toma la tarjeta y ponla en tu cartera" Ella dudó "Es solo una tarjeta, no tienes que usarla si no quieres. Pero me siento más tranquilo sabiendo que la tienes para cualquier emergencia o…impulso" Emma suspiró y finalmente tomó la tarjeta.
"Para una emergencia" dijo y Killian lució complacido.
"Por cierto, cuando estés casada conmigo, espero que estas discusiones dejen de existir. Porque mis cosas serán oficialmente tuyas" Emma se tensó y lo miró con ojos amplios, el sonreía y le guiñó un ojo. Antes de que Emma pudiera formular alguna oración el timbre de la casa sonó. Los Nolan habían llegado.
David y Killian se dieron un breve y muy masculino abrazo, golpeando fuertemente sus espaldas. Mary Margaret abrazó a Killian de la forma dulce y cariñosa con la que abraza a todas las personas que aprecia. Luego abrazaron a Emma, y llenaron la isla de la cocina de contenedores de comida "Esto era para que le durase a Emma varios días. Pero ya que está Killian aquí y confío en que le llenará la despensa de comida y de ser necesario la obligará a comer, podemos comernos todo" anunció Mary Margaret.
"Cuenta con eso, amor" prometió Killian destapando uno de los contenedores, en un trabajo en equipo comenzaron a sacar sartenes y ollas para calentar la comida, otras cosas simplemente pasaron por el microondas. Era finales de Julio, así que el clima de verano era bastante agradable, y se sentaron en la mesa de afuera con toda la comida trasladada a platos, y cada uno con una copa de vino. Tuvieron una agradable cena, con una alegre conversación, Killian sabía muy bien que la razón para invitar a sus amigos a cenar fue que consiguió un escape rápido a la tensión que se formaba entre él y Emma cada vez que estaban solos, siempre terminaban irremediablemente teniendo alguna conversación demasiado intensa, durante la cual él temía que terminara con ella diciendo que no podía más con esta situación y que lo mejor era no seguir intentándolo. No podía evitar esperar eso, incluso cuando ella le decía una y otra vez que quería estar con él, que no se iría, que lo intentaría todo. Ya lo había hecho una vez, ya él sabía muy bien que si ella quería irse nada la detendría. Esta cena relajada con sus amigos se sentía bien, los había relajado a ambos. Emma instintivamente colocaba su mano sobre la pierna de Killian por debajo de la mesa, él colocaba su mano sobre la de ella, o la tomaba y la llevaba hasta su boca para darle un beso. Cuando terminaron de comer, las chicas se ofrecieron para limpiar los platos dejando a los hombres sentados afuera en la mesa.
"Todo luce bien" dijo David de pronto, distrayendo a Killian que miraba fijamente hacia el mar oscuro.
"Lo estamos intentando" fue la respuesta de Killian.
"¿Cómo te sientes?"
"Confundido" respondió Killian y David lo miró sorprendido.
"¿Con tus sentimientos?" preguntó con cuidado. Killian lo miró y negó con la cabeza.
"Por supuesto que no, yo la amo…pero ya no sé como decírselo, desde que llegué ella me lo ha dicho un par de veces, he evitado responder y ni siquiera es consciente, simplemente no puedo. Hace una semana no creí que estaría hoy aquí cenando con ella a mi lado en nuestra casa. De saberlo hubiese pensado que me sentiría más…menos confundido"
"No estoy seguro de entender" dijo David.
"Quiero estar aquí con ella, no quiero estar en ningún otro lugar, sin embargo cualquier excusa fue buena para evitar pasar varias horas a solas con ella, tomando en cuenta que es mi primera noche en esta casa, hasta yo pienso que es un comportamiento extraño de mi parte" dijo lo último con una sonrisa "Es cómo que quiero estar aquí y al mismo tiempo no, porque si algo sale mal esta noche y alguna de esas conversaciones demasiado intensas se sale de control y ella decide que no quiere intentarlo más, odiaré no haber seguido mi instinto de volver al departamento solitario que ella arregló para mí"
"En conclusión, tienes miedo" resumió David con dos palabras, Killian asintió mirando de nuevo hacia el mar.
"Estoy aterrado"
"¿Estás consciente de que ella nunca te dejó? no realmente" dijo David y Killian lo miró nuevamente "Ella tuvo la intención de dejarte, y le duró hasta que entró a esta casa. Si Emma Swan intentó huir de ti y no consiguió el valor de hacerlo la primera vez, yo te puedo asegurar que no lo hará más nunca"
"A ustedes le costó mucho que ella confiara en ustedes" afirmó Killian comprendiendo. David asintió.
"Ella se mudó al apartamento junto al de nosotros, así la conocimos. Cuando empezó a sentir que nos estábamos volviendo parte de su rutina comenzó a buscar otro lugar para vivir, al final logramos convencerla de ser parte de nuestra familia, nos tomó bastante tiempo. Más nunca intentó huir de nosotros"
"Honestamente espero que tu teoría se aplique a nuestra situación…Desde que llegué no hemos tocado el tema del bebé, ella no ha hablado sobre eso, y yo no he querido hacerlo aún"
"Ella conoce la situación Killian, y si aún está aquí es porque está dispuesta a trabajar en eso también" lo alentó David.
Las chicas regresaron de lavar los platos y luego de otro rato de alegre conversación, Mary Margaret y David se despidieron. Emma subió primero a la habitación, Killian se quedó atrás asegurando bien cada ventana y cada puerta. Cuando estuvo en la habitación notó sobre la cama su ropa de dormir doblada, esperando por él. Emma estaba leyendo un libro recostada en la cama. Entró al baño y se dio un baño, cepilló sus dientes, y hasta él mismo notó que hacía todo con demasiada lentitud, dormir abrazando a Emma es una de las cosas que más extrañaba, y estaba ansioso, no quería sentirse decepcionado si ella solo quería dormir junto a él y no abrazándolo o dejándose abrazar, así que se estaba preparando psicológicamente para cualquier escenario. Salió del baño, Emma dejó de mirar su libro y lo miró fijamente. Cuando él estaba entrando en la cama, ella colocó el libro en la mesita junto a la cama y acomodó sus almohadas. Ambos se acostaron mirando de frente al otro.
"Buenas noches, amor" dijo Killian luego de mirarla a los ojos por varios segundos
"Buenas noches" respondió Emma luciendo decepcionada. Killian no se movió, no sabía qué hacer, nuevamente tuvo esa sensación de no saber cuál es el movimiento correcto. Emma se volteó y le dio la espalda, antes que él notara que lágrimas empezaban a acumularse en sus ojos, ella podía ver en sus ojos la inseguridad, le dolía saber que esto lo había causado ella. En especial cuando no sabía qué hacer al respecto. Ninguno de los dos cerró los ojos por varios minutos, Killian mirando la espalda de Emma y ella mirando la pared tratando de contener las lágrimas. De pronto sintió que Killian acercaba el cuerpo y colocó una de sus manos sobre su cadera, comenzó a subirla hacía su cintura con indecisión, ella no pudo contenerse más y agarró firmemente la mano de Killian, la apretó contra su pecho, Killian acomodó su cuerpo instintivamente, su cara quedó en el cuello de Emma y una pequeña sonrisa se dibujó en su rostro.
Así, abrazados y enredados como siempre despertaron con la alarma del teléfono de Emma. Killian se quejó aún dormido y la apretó un poco más fuerte. Ella como pudo estiró su brazo y alcanzó el teléfono para parar la alarma, lo que no estaba segura era cómo iba a escapar del fuerte abrazo de Killian, miró su rostro por un momento, era tan hermoso, todavía no podía creer que tenía la oportunidad de estar con este hombre tan maravilloso, y ahora esa sensación era más fuerte, porque estuvo a punto de perderlo por tonta, por cobarde. Acarició su rostro y susurró su nombre, no logró que ni se moviera. Repitió su nombre un poco más fuerte y le dijo que necesitaba ir al baño, la respuesta que obtuvo fue un "uhum" con un Killian profundamente dormido. Le explicó cariñosamente que necesitaba soltar su cintura, y él la dejó libre, ella se sonrió y fue al baño.
"¿A dónde vas?" preguntó él cuando la encontró vestida peinando su cabello frente al espejo. Cuando despertó entró en pánico porque no la vio en la cama, por un segundo pensó que todo había sido un sueño.
"Buenos días. Al trabajo" respondió mirándolo por el espejo.
"¿Y te ibas a ir sin despedirte de mí?" preguntó frunciendo el ceño.
"Despertamos de mal humor" dijo Emma volteándose para mirarlo "No me he ido a ningún lado. Iba a despertarte para desearte buenos días ¿Por qué estás de mal humor? Yo desperté bastante feliz" explicó ella con una sonrisa.
"Tu despertaste conmigo en la cama, yo no tuve esa fortuna" se quejó en voz baja, su voz sonaba gruesa y rasposa, y su acento a esta hora del día era más pronunciado, Emma apenas pudo entender lo que dijo. Soltó el cepillo con el que se peinaba, caminó hasta la cama y brincó sobre su malhumorado novio y comenzó a besar su cara por todas partes. Los brazos de Killian rodearon a Emma apretándola fuerte contra su cuerpo y una sonrisa se apoderó de su rostro "Voy a tener que despertar malhumorado más seguido" bromeó.
"Espero que no" dijo ella parando de besarlo, mirando sus ojos. Killian se acercó los pocos centímetros que los separaban y dio un tierno beso en su boca.
"¿Quieres que te lleve al trabajo? Podría buscarte al final del día"
"No, prefiero que sigas durmiendo, disfrutando tus días libres" dijo ella antes de dar otro corto beso en su boca.
"¿Te voy a ver hoy?"
"Espero que sí" dijo ella mirándolo con una sonrisa.
"¿Qué te parece si tenemos una cita hoy?" preguntó dubitativo.
"Eso me gustaría mucho"
"Bien, déjame planificar algo y te llamo más tarde"
Luego de otra serie de cortos besos, nunca permitiendo que fueran muy apasionados, Emma dejó la cama y la casa. Killian se sentía hoy un poco más optimista, la conversación con David la noche anterior y dormir en su cama con su novia habían influido mucho. Decidió seguir el consejo de Emma y dormir un poco más, agarró la almohada de Emma y la abrazó.
Emma subió a su auto con una gran sonrisa en el rostro, no entendía cómo es que ella llegó un día a la conclusión que no quería seguir con Killian, eso simplemente era la mentira más grande que se había dicho a si misma jamás. Salió de la urbanización y entró al tráfico matutino. Cuando estaba aproximadamente a 3 calles de su trabajo otro auto se atravesó frente al de ella y dejó de moverse, era una calle estrecha, que ella usaba para evitar la principal llena de tráfico, en forma de atajo. Comenzó a tocar la corneta con insistencia, insultando al imbécil que la estaba retrasando. Abrió la puerta de su auto y se bajó como una fiera a insultar al imbécil, la puerta del otro auto se abrió y se encontró con Neal frente a ella con una pistola en la mano.
"Lo siento mucho Ems…no me dejaste otra alternativa" se disculpó el hombre, Emma se puso roja de la ira "Sube al auto"
"No lo haré" comenzó a retroceder hacia su auto, escuchó el click del seguro de la pistola y se detuvo.
"No hagas esto más difícil. Sube al maldito auto"
