Emma durante muchos años de su vida se dedicó a atrapar criminales, más de una vez se había encontrado en situaciones que involucraban armas, y sabía muy bien que tenía que ser inteligente, no entrar en pánico, y esperar ese precioso momento en el que el criminal, en este caso su ex novio Neal, le diera la oportunidad de desarmarlo. Por ahora lo único que podía hacer era ser paciente, tratar de mantener a Neal calmado y esperar.
Subió al auto de Neal, dejando su auto abandonado en medio de la calle con la puerta abierta. Pronto la policía lo encontraría y se sabría que ella había desaparecido, eso haría las cosas más rápidas. No pudo evitar pensar en Killian, la pasará muy mal cuando se enteré que su auto apareció abandonado en medio de la calle, cuando no pueda encontrarla por ninguna parte, así que eso era un incentivo para buscar salir de esta situación lo más pronto posible. Neal había arrancado su auto a toda velocidad, había atado sus manos antes de subirla al auto, esta pequeña calle en la que la había interceptado, era casi un callejón solitario, era evidente que Neal la había estado siguiendo, estudiando sus pasos y sus rutinas, hasta encontrar este punto débil, este lugar solitario. Sin embargo, se apresuró en atarla e introducirla al auto, porque en algún momento otro auto trataría de usar esta calle.
Emma miraba a Neal con interés, lucía cansado, con ojeras, algo alterado. Esta era una persona a la que no había visto en 10 años, eso lo hacía un desconocido para ella. Sin embargo, decidió comenzar ella el dialogo, porque Neal seguía silencioso, mirando nerviosamente a todos lados, como esperando que comenzaran a perseguirlos en cualquier momento "Neal ¿Por qué estás haciendo esto?" El hombre la miró por un segundo.
"Eres hermosa…lo eras hace 10 años pero ahora tu belleza es distinta, de alguna forma eres más hermosa que antes" fue la respuesta que obtuvo.
"¿Me estás secuestrando por qué soy hermosa?" preguntó ella con incredulidad y fastidio. El hombre soltó una carcajada, fue tan repentina que Emma no pudo evitar el pequeño brinco de impresión que dio, y se preocupó, Neal no lucía como una persona estable emocionalmente.
"Ems, Sabes que cuando empecé a ver tus fotos en esas revistas no podía creerlo. Hasta que tu nombre finalmente comenzó a aparecer en todas partes y supe que eras tú, que no estaba alucinando…Fue una gran sorpresa…pero por supuesto que comenzarías a usar tu belleza para conseguir a alguna persona rica. Tengo que admitir que eso tiene que ser mucho más fácil que robar" Emma se ofendió en seguida, frunció el ceño, pero recordó que esta persona estaba armada, y estaba conduciendo a una alta velocidad, respiró profundo antes de responder.
"Tienes una impresión muy equivocada de mí, Neal...Solo dime porque has llegado al punto de secuestrarme"
"Pronto responderé todas tus preguntas, espera que lleguemos a un sitio tranquilo donde podamos conversar"
Killian despertó con una gran sonrisa, como el tonto enamorado que era. Miró la hora, había pasado casi dos horas que Emma había salido a su trabajo. Se dio una ducha, se vistió y decidió que lo primero que haría sería ir al supermercado para llenar nuevamente la alacena. Cuando ya estaba a punto de salir de la casa su teléfono comenzó a sonar, lo sacó de su bolsillo y notó que no era un número que tuviese registrado. Aceptó la llamada con el ceño fruncido.
"Buen día ¿habló con el Sr. Killian Jones? Le habla el detective de policía Arthur King" escuchó la voz del oficial de policía y se tensó en seguida.
"Buen día, Sí soy Killian Jones ¿En qué puedo ayudarle?"
"¿Es usted el dueño de un vehículo placa 841 EKS?" por supuesto que reconoció en seguida el número, y en un segundo mil situaciones pasaron por su cabeza ¿algo había pasado a Emma?
"Si, ese es el auto de mi novia" respondió casi en un susurro.
"Hemos encontrado el vehículo en medio de la calle con la puerta abierta. Posiblemente el teléfono que está dentro es el de su novia ¿ha sabido algo de ella en la última hora?" Killian había caminado como un zombie hasta el sofá y se estaba sentando.
"Salió hace aproximadamente dos horas a trabajar. Escuche oficial, Emma estaba siendo asechada por un hombre, tenemos un auto de policías frente a la casa y otro debería estar custodiando su trabajo" él oficial hizo silencio por unos segundos.
"Bien Sr. Jones posiblemente estemos hablando de un secuestro. Llame a todas las personas que conozcan a su novia solo para descartar que no esté con alguno de ellos. Le avisaremos a los oficiales que están custodiando su casa lo que está ocurriendo. Yo estaré ahí en unos minutos." Killian terminó la llamada, estaba pálido y aún no podía moverse, pensaba en que debía hacer, donde podía empezar a buscar, iba a matar al maldito imbécil, lo iba a matar. El teléfono de la casa comenzó a sonar junto a él. Lo miró y lo atedió sin dudar.
"¿Killian? es August ¿Sabes algo de Emma, mi papá me llamó preocupado porque aún no llega a la tienda" y la poquita esperanza de que Emma de alguna forma hubiese llegado a su trabajo se esfumó en un segundo.
"Creo que…ella…"no podía formular la oración, no quería decirlo en voz alta. No estaba seguro que decir.
"Hey ¿está todo bien?" preguntó August y la preocupación se escuchó en su voz.
"La policía encontró su auto abandonado en medio de la calle. No sabemos dónde está. Ella salió a trabajar esta mañana…"
"Mierda" le escuchó murmurar a August "¿Crees que tenga algo que ver con el tipo que estuvo en la tienda?"
"Me temo que si" respondió Killian, ya no quería seguir teniendo esta conversación, necesitaba ponerse en movimiento.
"Bien, te voy a dejar porque debes tener mil cosas de las que ocuparte. No dudes en avisarnos si pasa algo por favor. Iré a la tienda"
"Gracias, si…si llegas a ver a Emma por favor avísame"
"Lo haré" respondió August y terminó la llamada. Killian colgó el teléfono, sacó su celular y comenzó a llamar a las pocas personas que eran amigos de Emma en la ciudad, por supuesto que nadie sabía nada. En pocos minutos Mary Margaret y David estaban con él en la casa. Ruby dijo que llegaría lo más pronto posible. El detective Arthur King había llegado a la casa aproximadamente 30 minutos después, acompañado de otro grupo de oficiales de policía, desplegando varios artefactos tecnológicos conectándolos a su teléfono. Si el secuestro tenía algo que ver con dinero Neal eventualmente llamaría, y él pagaría hasta el dinero que no tiene para que le devuelva a Emma sana y salva.
Killian se sentía culpable, él debió llevar a Emma al trabajo ese día, tuvo la intención de hacerlo, pero ella lucía tan segura de ir por si misma que decidió dejarla, porque no quería presionarla, ahora se sentía como un imbécil porque ella estaría sana y salva en su trabajo. De acuerdo a la hora en la que Emma había salido de la casa y el tiempo que le habría tomado conducir hasta el lugar donde encontraron su auto, tenía desaparecida ahora aproximadamente dos horas. Él sabía que Emma es una mujer fuerte, pero eso no hacía que temiese por su seguridad o por su vida. Si algo le pasaba a Emma hasta ahí llegaría él, esto no podía pasarle dos veces en la vida, no podía perder dos mujeres de forma trágica. Trató de sacudir esos pensamientos de su cabeza. Ruby y Mary Margaret en algún momento desaparecieron y volvieron con comida y café. El detective le había entregado el teléfono de Emma, él lo había guardado en su bolsillo. Miró a su alrededor, había demasiada gente en la casa, demasiada gente conversando al mismo tiempo, demasiadas personas con los rostros preocupados. Se sintió abrumado y salió al patio, caminó hasta el pequeño puerto y respiró profundo, porque sentía que ya no podía respirar dentro de la casa. Se sentía como un inútil, quería salir y recorrer hasta la última calle, cada edificio. Quería hacer algo no sentarse aquí a esperar. Sacó el teléfono de Emma de su bolsillo, sabía cómo desbloquearlo, lo hizo. Y se sorprendió al ver de fondo de pantalla una foto de Emma, Henry y Él. Una sonrisa se posó en su rostro, recordaba ese momento hace algo más de dos meses, y fue en este mismo lugar donde estaba ahora parado. Él le estaba enseñando el barco a Henry y Emma quiso hacer una fotografía de los tres.
Emma no conocía aún la ciudad lo suficiente como para saber con exactitud a donde la había traído Neal, pero había conducido por aproximadamente 40 minutos, alejándose de la ciudad cada vez más, entró por una pequeña calle de tierra y se introdujo cada vez más profundo en el bosque. Llegaron hasta algo que no podía describirse más que como una pequeña cabaña. Durante el camino no hizo más conversación con Neal, prefería concentrarse en el camino, leer cada letrero, para tener una idea de cómo volver tan pronto pudiera librarse de esto. Neal la arrastró dentro de la cabaña, todo lucía sucio y lleno de polvo, la tiró sobre un viejo sofá. Arrastró una silla, la colocó frente a ella y se sentó.
"Bien, ahora si podremos conversar sin interrupciones"
"¿Es necesario que hablemos conmigo atada de manos?" preguntó ella.
"Lo es, no soy uno de tus novios ricos e inocentes. Te enseñé todo lo que sabes, y sé muy bien que puedes patear mi trasero"
"¿Me vas a decir por qué me secuestraste?" preguntó con fastidio.
"Porque quiero hablar contigo, intenté acercarme de buena manera varias veces ¿sabes?"
"¿De verdad quieres hablar conmigo o quieres dinero?" Una sonrisa se dibujó en la cara de Neal.
"Quiero hablar contigo, pero es posible que salga de esta conversación con un buen dinero en los bolsillos"
"¿Sobre qué quieres hablar?" preguntó Emma mirando a su alrededor, necesitaba estudiar bien este lugar, porque encontraría la oportunidad de patearle el trasero al muy imbécil.
"Tú novio tomó una muy mala decisión al hacer que me despidieran de mi trabajo, Ems" dijo un poco aturdido pasándose la mano por el cabello "Lo necesitaba, estaba a punto de hacer un robo importante en ese lugar y tu novio lo arruinó todo apareciendo ahí"
"Pues déjame decirte que tú mismo lo atrajiste hacia ti con los estúpidos emails que le mandaste…y por lo que escucho no hizo más que salvar a ese lugar de un crimen"
"Ok, tengo que admitir que me sentí celoso" Emma soltó una carcajada.
"Celoso ¿en serio?"
"Ems, yo sé que es difícil de creer pero yo te amo" Emma negó con la cabeza frunciendo el ceño.
"Tú no amas a nadie ¿esto es amarme? ¿Secuestrarme? ¿Dejarme ir a la cárcel? ¿Desaparecer por 10 años?" Neal volvió a pasar la mano por su cabello.
"No lo entiendes Ems, yo no quería esa vida para ti. Tenías más oportunidades de ser una mejor persona sin mi"
"¿Y por qué no me dejas en paz ahora que soy feliz?" gritó Emma.
"Ese tipo estirado no te hace feliz Emma, él no sabe quién eres, no puede saber cómo hacerte feliz…eventualmente se va a aburrir de ti y te va a dejar ¿no lo ves? Eso es lo que tipos como él hacen ¿No ves como dejo a Tink? y embarazada" Emma comenzó a reír por la ironía, negó con la cabeza porque no le diría a este hombre que la había dejado embarazada "Él se aburrió de ella cuando te conoció a ti ¿no crees que va a pasar lo mismo contigo? Un día conocerá a otra mujer y te echará de su casa y de su vida"
"Que ironía cómo te ofende tanto que haga algo que tú ya me hiciste"
"Yo no te dejé por otra mujer" respondió Neal ofendido.
"Killian Jones es el amor de mi vida" comenzó a decir Emma con orgullo, porque nunca estuvo más segura que ahora de esto "él y solo él sabe cómo hacerme feliz, y no confío en nadie más como confío en él" Neal por lo que pareció un impulso se echó hacia adelante y dio una fuerte cachetada a Emma, dejando en la mejilla de Emma marcas rojas con la forma de sus dedos. Y se arrepintió tan pronto lo hizo.
"Lo siento Ems, yo no quise…" Emma dio una fuerte patada a la silla, logrando solo que perdiera un poco el equilibrio, pero no lo suficiente como para tumbarlo.
"Si vas a pedir dinero por mí hazlo. Yo ya no tengo nada más que conversar contigo"
"Emma no lo entiendes. Tenía pensado regresar para cuando hubieses salido de la cárcel, pero había venido a Cánada y no pude regresar a los Estados Unidos, sólo pude hacerlo unos años después y comencé a buscarte frenéticamente. Hasta que descubrí que estabas viviendo en Boston y me mudé para ese lugar, necesitaba dar este último golpe para buscarte, y hacer una nueva vida contigo"
"¿Es que no te escuchas? ¿Este último golpe? Eso me lo dijiste hace diez años, estás hundido muy adentro en ese mundo Neal, no tendrás un último golpe hasta que vayas a la cárcel" Emma notó que lo lastimó con sus palabras y decidió continuar "¿De verdad creías que ibas a aparecer un día en la puerta de mi casa y yo te aceptaría con los brazos abiertos?" preguntó con el ceño fruncido, esté hombre tenía que sufrir de delirios, eso era una locura.
"Por supuesto que no Ems, sé que me tomaría tiempo, pero has estado sola todos estos años, y eso es porque todavía me amas…Hasta que conociste a la estrella de cine y por supuesto que te deslumbraste con lo brillante que es esa vida, pero eso no es amor Ems, solo lo admiras y la comodidad que te da…"
"No hables de mi relación con Killian como si la entiendes…si vas a pedirle dinero a Killian por mí, hazlo de una vez para que terminemos con esto, estoy segura que no dudara en pagar. Luego cuando esté de vuelta con él te buscaré hasta debajo de la última piedra y me pagarás por esto" dijo Emma con amargura, hasta este momento no había sentido que odiara a este hombre, pero ahora podía sentirlo en sus venas corriendo, llenándola de ira. Neal en otro impulso que no pudo controlar a escucharla defender a Killian le dio otra cachetada. Emma sintió el calor y el dolor punzante en su mejilla. Neal se paró de golpe de la silla y dio unos pasos hacia atrás, Emma podía ver en sus ojos que no disfrutaba lastimarla, pero estaba perturbado y emocionalmente inestable, ella tenía que poner especial cuidado cuando manipulase la pistola.
"Lo siento, Ems…no puedo controlarme cuando te escuchó hablar de él así" Emma dejó de mirarlo e hizo silencio "Bien, llamaré a tu novio" miró a Emma unos segundos pero ella se rehusaba a mirarlo, se acercó y se sentó junto a ella en el sofá, la agarró por la quijada para obligarla a mirarlo, ella le devolvió la mirada con el ceño fruncido. Le acarició ligeramente la mejilla roja que había golpeado ya dos veces, y sabía que la segunda vez lo hizo con mucha fuerza "Lo siento" Emma movió su quijada con amargura alejándose del agarre de Neal, el suspiró y se puso de pie "No te preocupes tengo su número, ya podrás hablar con él"
Killian estaba desesperado caminaba de un lado al otro de la casa, no escuchaba nada de lo que le decían. Se sentaba se ponía de pie, ya Emma tenía desaparecida casi cuatro horas y aún no sabían nada de ella. Hasta que pasó, su teléfono comenzó a sonar, todos en la casa hicieron silencio. El detective Arthur King lo miró y le asintió, todo estaba en orden, tratarían de rastrear la llamada, y él detective le había explicado que era necesario que le dejara hablar con Emma, para saber que ella realmente estaba con él y se encontraba con vida. Killian aceptó la llamada, los policías estaban escuchando todo con los audífonos.
"Hola"
"Tengo aquí conmigo algo que te pertenece ¿lo quieres de vuelta?" escuchó la voz de Neal.
"Déjame hablar con ella" exigió Killian.
"No dejo de preguntarme cuanto estarás dispuesto a pagar" se burló Neal.
"No tendrás un maldito centavo hasta que no me dejes hablar con ella" gritó Killian, escuchó la risa de Neal.
"Quiere hablar contigo Ems" escuchar el diminutivo del nombre provocó que el estomago de Killian se retorciera de la rabia.
"Killian" escuchó la voz de Emma.
"Emma ¿estás bien? ¿Te ha lastimado?" preguntó desesperado.
"Estoy bien…Killian no le pagues nada…" escuchó un grito ahogado cuando seguramente Neal la había golpeado.
"Emma…"
"Ya hablaste con ella…ahora hablemos de negocios" escuchó nuevamente a Neal.
"¿Cuánto quieres?" preguntó Killian con amargura.
"Ummm…5 millones de dólares" Killian cerró los ojos y escuchó al fondo la voz de Emma pidiéndole que no le pagué ni un centavo y escuchó otro golpe.
"Maldita sea, dime para cuando quieres el dinero" gritó al teléfono.
"Recibirás un mensaje de texto con todos los detalles" fue lo último que le escuchó decir antes de que Neal terminara la llamada. Killian agarró lo primero que tuvo a la mano y lo estrelló contra una pared, cuando vio caer los vidrios en pedazos al piso fue que notó que era un vaso. Pero nadie dijo nada, Mary Margaret apareció con una escoba para recoger el desastre.
De pronto escuchó a uno de los oficiales de policía que había escuchado la llamada pegado a una computadora "Lo tenemos".
"Está a las afueras de la ciudad en una zona boscosa" escuchó decir a otro policía que estaba de pie detrás del anterior mirando en la computadora.
"Sr. Jones tenemos suerte que esta persona no es un secuestrador profesional, solo es un idiota que quiere dinero fácil. Iremos por ella"
"Yo también voy" dijo Killian
"Sr. Jones no creo que sea prudente" dijo el detective King. Antes de que pudiese decir algo escuchó la voz de David.
"Detective sino deja que Killian vaya, le aseguro que los seguirá en su auto y yo iré con él" El detective lució derrotado.
"Está bien, los dos vendrán conmigo" respondió el detective prefiriendo tener a los dos hombres a su lado para controlar la situación. David apretó el hombro de Killian "No es necesario que intente conseguir esa absurda suma de dinero. Lo atraparemos"
En la parte de atrás de una camioneta se subieron David y Killian con el detective. Los autos de policía arrancaron a toda velocidad.
Neal había pasado los siguientes 20 minutos después de hablar con Killian llamando a personas, otros criminales, que le ayudarían con lo del dinero. Este era su primer secuestro y no tenía idea de cómo manejar la situación "Emma con este dinero ya no tienes que seguir con ese imbécil…Vente conmigo, podremos ir a cualquier lugar del mundo" dijo Neal sentándose nuevamente frente a Emma, con emoción en la voz.
"Eres una basura Neal Cassidy" escupió Emma con amargura, lágrimas corrían por su cara, no por gusto. El último golpe que le dio para callarla mientras hablaba con Killian le había dolido, le había dado un puñetazo en la ceja "No solo me secuestras, me golpeas como un maldito cobarde…tienes que estar muy loco para pensar que voy a querer algo contigo" Neal se paró de la silla y se sentó junto a ella, sin darle tiempo para nada la besó en la boca, por un segundo Emma se paralizó por el acto, pero enseguida reaccionó, Neal se había puesto a sí mismo en una situación muy vulnerable. Ella abrió la boca ligeramente para permitir que su lengua entrase en su boca, Neal pareció emocionarse por el gesto, pero Emma tenía planeada otra cosa, y no era besarlo apasionadamente. Mordió su lengua con toda la fuerza que pudo, saboreó la sangre, tan pronto Neal dejo de besarla por el dolor, ella golpeó su cabeza con la de él fuertemente y de la forma que sabía lograría dejarlo noqueado por un par de minutos. Se paró del sofá, caminó hasta la pequeña cocina y consiguió un vaso, lo estrelló contra el piso y se sentó de espaldas tomando el vidrio con sus manos para romper la cinta plástica con al que estaban atadas sus manos. Vio como Neal comenzaba a moverse y comenzó a trabajar con más ímpetu, la mano que sostenía el vidrio comenzaba a cortarse con el mismo pero eso no logró detenerla.
Cuando estaba casi libre sintió las manos fuertes de Neal agarrándola por los hombros poniéndola de pie "Todavía eres una guerrera" apenas pudo entenderle, le costaba hablar por el mordisco que le había dado a su lengua. Sangre salía por el borde de su boca. Pero Emma había sostenido con fuerza el vidrio con el que estaba rompiendo su atadura y sintió como sus manos se liberaron, sin dudarlo lanzó hacia adelante la mano que sostenía el vidrio colisionándola con el rostro de Neal. Había cortado su propia mano en el proceso pero había lastimado a Neal, abriendo una profunda herida en su mejilla. El hombre la soltó y sostuvo su mejilla con una de sus manos mirándola con horror. Emma aprovechó ese momento de impresión de Neal y le dio otro puñetazo con todas sus fuerzas. El hombre se tropezó hacía atrás y cayó al piso, Emma en seguida se le sentó encima, Neal soltó su mejilla y con la mano ensangrentada agarro el cabello de Emma, pero Emma fue más rápida, agarró la cabeza del hombre y la estrelló contra el piso dejándolo inconsciente "Maldito imbécil" dijo antes de correr en dirección a la pistola que estaba olvidada en una mesa junto al sofá. Miró alrededor y no encontró nada con que atarlo, y decidió que era más prudente utilizar este precioso tiempo en huir. Junto a la pistola estaban las llaves del auto, la agarró y salió por la puerta.
En un poco más de 20 minutos habían llegado a la pequeña cabaña en medio del bosque, los autos llevaron las alarmas encendidas durante todo el camino principal, solo las apagaron cuando entraron en la carretera de tierra. Eso había apartado todo el tráfico de su camino, haciendo el viaje mucho más rápido. Los autos los detuvieron a una distancia suficiente para no ser escuchados llegar. Caminaron por entre los árboles para acercarse a la cabaña. Killian y David estaban un poco más atrás que el equipo de rescate con armas largas que comenzaba rodear la cabaña. De pronto la puerta de la cabaña se abrió y Emma salió del lugar con una pistola en la mano y una gran mancha roja en su cabello.
"Esa es Emma" dijo Killian al detective, el hombre lo anunció por la radio. El equipo de rescate se acercó enseguida apuntando sus armas a Emma, ella lució sorprendida al ver a los hombres, soltó la pistola en el piso y levantó ambas manos a la altura de su cabeza. Los dos hombres que se acercaron primero la ignoraron y entraron en la cabaña, los dos que iban detrás la arrastraron lejos del peligro. Killian comenzó a correr hacia la dirección en la que la arrastraban.
Emma subió la mirada al escuchar pasos frente a ella, parecía una visión, un producto de su imaginación, ahí corría hacia ella la única persona que quería ver en este momento. Cuando estuvo frente a ella la abrazó sin dudar, apretándola fuerte contra su cuerpo. No sabe cuánto tiempo estuvo ahí en sus brazos, cuando de pronto escuchó la voz divertida de un hombre "Lo dejó inconsciente Srta. Swan"
"Swan, me privaste de un gallardo rescate" dijo Killian divertido.
"Nadie me salva sino yo misma" respondió ella con una sonrisa. Fue ahora que se habían separado que Killian comenzó a estudiar sus heridas "Oh, lo siento mucho, dañé tu camisa" dijo la chica de pronto, y Killian miró su camisa que tenía un enorme manchón rojo en su hombro, donde ella había colocado su mano.
"Estas lastimada, y tu cabeza…"
"Esa no es mi sangre" dijo ella rápido para calmar la mirada aterrada de Killian. Él pareció relajarse un poco pero tomó su mano con delicadeza. Un oficial de policía apareció en ese momento con un equipo de primeros auxilios.
"Iremos a un hospital primero, luego podrá ir a casa" anunció el hombre que daba primeros auxilios a su mano.
"Lo dejaste en muy mala forma, Emma. Recuérdame no hacerte enojar" escuchó la voz de David que se acercaba a ellos. Emma se sonrió y se acercó para abrazarlo con su mano libre "Casi le arrancas la lengua y le hiciste una cortada profunda en la mejilla"
"Así es como me hice eso" dijo apuntando a la mano que atendía el otro hombre.
La policía esperó por una ambulancia para Neal. Pero Emma fue traslada al hospital por el detective King. Atendieron la pequeña herida en su ceja derecha, el contorno de su ojo comenzaba mostrarse ligeramente morado, la cortada en su mano izquierda, y las laceraciones y hematomas que comenzaban a formarse en su mejilla por las repetidas cachetadas. Estaba agotada, pero más allá del cansancio estaba en buenas condiciones. Así que pocas horas después fue dada de alta. Al llegar a casa fueron recibidos por Mary Margaret, Ruby y David que se había adelantado para darles las buenas noticias. Habían ordenado pizza para cenar y los estaban esperando para comer. Emma atacó la pizza como que era el fin del mundo, apenas y había comido algo en todo el día, y el olor que emanaban era irresistible. Al poco rato sus amigos se habían ido porque ella y Killian estaban agotados, realmente todos estaban agotados, había sido un día largo y estresante.
"Ésta cortada es una molestia" se quejó Emma al salir del baño, se acababa de dar una larga y relajante ducha. Killian la esperaba acostado en la cama.
"Ven aquí" estiró su mano, Emma recorrió la distancia que los separaba, se acostó entre sus piernas con la cabeza en su pecho. Killian la rodeó con sus brazos y dio un beso en su cabeza "Siento mucho todo lo que pasó este día" Emma levantó la cabeza de su pecho y lo miró.
"Hey, tú no tienes nada porque disculparte"
"Mira todo lo que te hizo" dijo acariciando con delicadeza la mejilla roja y mirando el ojo morado.
"No sé si lo viste. Pero él quedó peor que yo" dijo Emma con orgullo. Killan le dio una mirada torturada.
"Yo nunca te he contado esto Emma, no porque no quisiese compartirlo contigo. Sólo porque es una historia muy triste de mi vida que no he encontrado el valor de contarte" Emma lo miró con curiosidad "Hace 10 años conocí a una hermosa mujer de la cual me enamoré perdidamente, estuvimos juntos por dos años…Ella…ella era casada, había dejado a su esposo por mí. El hombre la asesinó frente a mí"
"¿Milah?" preguntó la rubia, ella sabía que el nombre del tatuaje tenía una trágica historia detrás. Pero nunca lo presionó, nunca preguntó, eso era algo que él tenía que compartir con ella cuando se sintiera listo, eso ella lo entendía. Killian asintió en silencio.
"La sola idea de que ese imbécil te hubiese…Emma, yo no podría perderte de esa forma y sobrevivir. No podría hacerlo dos veces" dijo derrotado, aunque sentía que se había quitado un gran peso de los hombros al compartir esto con ella.
"Ya no tienes que preocuparte por eso. Estoy bien, un poco golpeada pero bien, contigo" él la abrazó fuerte "Luego me constarás todo sobre Milah ¿te parece?" el asintió en silencio, se separó un poco para volver a mirarla.
"¿Cómo mordiste su lengua? El detective me dijo que casi se la arrancas, tuvieron que ponerle puntos"
"El muy estúpido se atrevió a besarme, se puso a sí mismo en la situación más vulnerable que podía ponerse" respondió ella, Killian la miraba con un gesto de asco.
"Maldito imbécil. Recuérdame no besarte cuando estés molesta conmigo" bromeó.
"Sería incapaz de hacerte algo como eso" respondió ella entre risas.
