Ya había pasado un mes desde el incidente del secuestro, Killian y Emma habían continuado sus reuniones semanales con Ingrid. Emma había logrado entender mucho mejor a Killian con un tercero sentado frente a ellos balanceaba todas sus conversaciones, ella había entendido lo terriblemente injusta que fue al dejarlo en New York aquél día, pero también había entendido que debía perdonarse a sí misma por hacerlo, porque ahora estaba haciendo todo lo posible por emendar su error. El verdadero problema entre ellos ahora era que Killian no terminaba de perdonarla del todo, el simple hecho de que aún temiera que ella pudiese desaparecer en cualquier momento, era un claro indicio de que no la había perdonado. Y por eso estaban aún asistiendo a terapia, porque ninguno de los dos quería dejar de hacerlo hasta que este episodio no hubiese quedado atrás del todo.

Killian estaba de visita en Los Angeles por un par de días, para hacer unas sesiones de fotos promocionales para la película que filmó en New York. Y ahora Emma estaba sentada en la cama mirando fijamente la caja que tenía frente a ella. Acababa de llegar de comprarla, subió a su habitación se sentó en la cama con las piernas cruzadas y colocó la caja frente a ella. Se debatía si debía esperar a Killian para hacer esto, la pequeña caja con una prueba de embarazo la miraba de vuelta desafiante. Sabía muy bien que había sido descuidada tomando su anticonceptivo esas semanas que estuvo separada de Killian, bueno lo sabía ahora que lo pensó a fondo. El asunto es que estaba retrasada y ella nunca estaba retrasada, había estado tan satisfecha estas últimas semanas que no había pensado en eso, hasta que Killian tomó un vuelo y volvió enfocarse en ella misma, se dio cuenta que tenía casi dos semanas de retraso. Entre su trabajo, Henry, Killian y sus amigos, pues había tenido sus días muy felizmente ocupados.

Emma se concentró, se preguntó a si misma sí había algo de malo en estar embarazada, un sonrisa se posó en su rostro por el solo hecho de que esta vez no estaba sola, esta vez podría conservar su bebé, y tratar de ser la mejor madre que pudiese ser. De pronto una imagen de una sonriente y sarcástica Tink entró en su cabeza y la sonrisa se le borró del rostro. Este no era un buen momento para estar embarazada. Su teléfono le anunció la llegada de un mensaje de texto y volvió su atención al dispositivo, era un mensaje de Killian.

"Aún me tienen de foto en foto. Tengo que hacer otro cambio de vestuario. Te llamo cuando termine con todo esto" y terminaba con una carita dando un beso.

Emma decidió en ese momento que no quería hacer esto sin Killian. Sí, era demasiado pronto ¿Pero exactamente qué no han hecho ellos demasiado pronto hasta ahora? Lo que sea que les depare el futuro tenían que enfrentarlo juntos, eso era algo importante que siempre les repetía Ingrid. No podían tomar decisiones importantes por sí mismos, y hacer una prueba de embarazo sonaba como una decisión importante, era algo que podía cambiarles la vida, podía esperar hasta mañana. Fue hasta el baño y guardó la caja en una gaveta. En ese momento sonó el timbre de la casa y se sorprendió un poco, no estaba esperando a nadie. Bajó las escaleras casi corriendo y abrió la puerta con una amplia sonrisa, esperando encontrarse a Mary Margaret. Pero la persona que se encontró frente a ella, fue la última persona que se hubiese imaginado estar en la puerta de su casa. Tink con su perfecta y redonda barriga de embarazada, no era muy grande pero era perfectamente visible.

"¿Qué haces aquí?" preguntó Emma frunciendo el ceño. Aunque esta vez la chica no lucía su característico gesto sarcástico.

"Quiero hablar contigo" respondió.

"Nosotras no tenemos nada de qué hablar" dijo Emma e intentó cerrar la puerta pero la chica colocó su mano para evitarlo.

"Por favor…yo sé que hasta ahora nuestras conversaciones no han sido agradables. No vengo a pelear, quiero que hablemos" suplicó la chica, lucía y sonaba tan sincera que Emma soltó un resoplido y abrió la puerta para que la chica pudiese entrar. La chica dio un par de pasos adentro y se detuvo, esperando las indicaciones de Emma. La rubia caminó delante de ella y la dirigió a la sala, se sentó en un sillón abrazando el cojín, y le señaló el sofá.

"Por favor, toma asiento" dijo tratando de sonar amable. La chica miraba a su alrededor.

"Todo luce diferente…más acogedor"

"Ya no es solo la casa de Killian, es nuestro hogar ¿Podríamos ir al grano?" dijo acentuando la palabra 'nuestro'.

"Siento mucho todo esto…" dijo la chica señalando con una mano su vientre abultado. Emma soltó un suspiro

"No debes disculparte por estar embarazada…más no puedo decir lo mismo por la forma en la que has manejado las cosas"

"Killian te ama…de verdad te ama" dijo la chica mirando fijamente una de las fotografías en la repisa.

"Y yo lo amo a él, de verdad lo amo" agregó Emma, la chica dejó de mirar las fotografías y miró a la rubia nuevamente.

"Yo no lo amo, creí que lo amaba…pero creo que lo quería de vuelta, por pura vanidad" Emma la miraba con cuidado, usando su habilidad de leer mentiras, y hasta ahora la chica lucía honesta "La primera vez que Killian me dio su atención no podía creerlo, pronto me di cuenta que su atención no duraba mucho sobre ninguna chica, decidí ser paciente, no exigirle nada, jugar su juego, con la esperanza de que un día se diera cuenta que yo era especial, y así estuvimos mucho tiempo. Él se iba a jugar con otra, pero cuando se sentía solo volvía a buscarme y me sentía especial por eso…Él era como un escalón en mi carrera, si lograba salir con él oficialmente, ser su novia, eso hubiese sido bueno para mi carrera. Así que comencé a insistir, comencé a exigir, pero él no estaba interesado"

"¿Por qué me dices todo esto?" preguntó Emma.

"Luego te conoció a ti. Yo pensé que lo hacía por llevarme la contraria, pero estaba segura que pronto se aburriría de ti y volvería a buscarme. Entonces de pronto eres alguien a quien acaba de conocer y ya se fotografía contigo con los paparazzis, te lleva a todas partes, comienza a vivir contigo…Estaba tan segura que su relación era una mentira, que Regina quería limpiar su imagen…"

"Pues no lo es, nuestra relación nunca fue publicitaria" dijo Emma con calma aunque sentía que quería gritarle, la chica lucía apenada.

"Luego me enteré que estaba embarazada, y estaba tan molesta con él, contigo. Si tú no hubieses aparecido, este embarazo fuera muy diferente, él estuviese conmigo" dijo la chica con tristeza.

"Siempre fue un imbécil contigo ¿Cómo puedes creer que un bebé podría cambiar eso?"

"¿Y por qué contigo no lo es? ¿Por qué quiso darte todo desde que te conoció? Todo lo que nunca le quiso ofrecer a nadie ¿Por qué?" los ojos de la chica se llenaron de lágrimas.

"No lo sé" respondió Emma, odiando sentir lástima por esta chica que le ha hecho tanto daño "Sí ese bebé es de Killian, no le va a faltar nada ¿lo sabes?" preguntó Emma y la chica asintió limpiando sus ojos. Emma vio una oportunidad clara de preguntar lo que todos querían saber a estas alturas "¿Es de Killian?"

"Yo creo que lo es" respondió luego de varios segundos de mirar fijamente a Emma.

"¿Por qué no hacemos la prueba de sangre y acabamos con esta incertidumbre?" la chica lució aterrada por un segundo "¿A qué le temes?" Emma no podía evitar sentir empatía por una mujer embarazada y asustada.

"Si no es de Killian… me da miedo la idea de estar embarazada y sola. Yo sé que él no está conmigo, pero mi hijo tiene un padre"

"Si no es de Killian ¿no sabes de quién es?" preguntó Emma tratando de no sonar ofensiva.

"Si lo sé, pero no sé donde está. No sé cómo contactarlo, y no estoy segura que quiera hacerlo" Emma cerró los ojos por un segundo, conocía muy bien el sentimiento. Había caminado en sus zapatos hace 10 años. Quería odiarla por todo lo que les había hecho, y se los había hecho sin estar segura si Killian era el padre de ese bebé, pero no podía, no podía odiarla.

"Tink, por favor…permítenos hacer la prueba de paternidad, la tecnología ha avanzado mucho, con un poco de tu sangre es suficiente. Si sale negativa, yo me aseguraré personalmente que no les falté nada a ninguno de ustedes dos" le aseguró Emma mirando el vientre abultado de la chica por un segundo y mirándola de nuevo a los ojos.

"¿De verdad?" preguntó la chica con lágrimas nuevamente nublando su mirada, Emma asintió "Eres una buena persona, por eso Killian te ama. Siento mucho todo Emma, de verdad. Fui mezquina y vengativa, estaba celosa. Tú tienes todo lo que siempre quise…Killian merece saber si va a ser padre" Emma le dio una pequeña sonrisa, sintiendo que acaba de ganar una gran batalla.

"Gracias, Tink ¿Puedo preguntar por qué ahora? ¿Por qué vienes a disculparte conmigo?"

"Killian no quiere escucharme, si quiero hablar con él tengo que pasar por un abogado primero. Por eso decidí esperar que hubiese dejado la ciudad para hablar contigo. Y el porqué, pues nunca me sentí tan sola en mi vida como lo he estado estos últimos meses. Me he replanteado muchas cosas, y la persona que fui durante toda esta situación no es la persona que quiero ser cuando mi hijo nazca…Y si este bebé es de Killian, tendremos que aprender a ser civilizados, ya acepté que tu no irás a ninguna parte"

"Sugiero que el primer gesto de paz sea la realización de esa prueba" dijo Emma y la chica asintió.

Emma estaba tan feliz quería llorar. Tink acababa de dejar la casa con la promesa de hacer la prueba de paternidad. Lo único que la detuvo de llamar a Killian en ese mismo momento, era que él estaba trabajando, y normalmente estaba realmente ocupado hasta que la llamaba o le escribía. De pronto se encontró a sí misma parada en su baño frente a la gaveta donde había guardado la prueba de embarazo, necesitaba saber, se miró en el espejo y abrió la gaveta, sostuvo la caja decidida a usarla y justo en ese momento comenzó a sonar su teléfono. Se sorprendió tanto que la prueba de embarazo fue a parar al piso, y al ver en la pantalla el nombre de su novio se sintió culpable por lo que estuvo a punto de hacer.

"Swan" escuchó la voz de Killian tan pronto aceptó la llamada.

"Hola, Capitán" respondió Emma, usando este apodo que usaba solo cuando estaba alegre.

"Ummm…Estas contenta hoy" escuchó la sedosa voz de su novio, casi pudo escuchar la sonrisa.

"Tengo excelentes noticias" anunció ella caminando fuera del baño.

"Tienes toda mi atención"

"Tink estuvo aquí" dijo ella cómo si eso explicaba su buen humor, lo cual confundió mucho a Killian "Aceptó hacer la prueba de paternidad" explicó.

"¿En serio? ¿Cómo lo hiciste?" preguntó sorprendido.

"No me tomó mucho la verdad, ella quería hablar, la escuché y le pedí hacer esa prueba como ofrenda de paz…Ella acepto"

"No lo puedo creer, eres brillante Emma"

"Creo que hay al menos un 50% de probabilidad que no seas el padre"

"No me malinterpretes, amor. Pero qué alivio sería si no lo fuera, no creo estar listo para eso aún" dijo él con alegría, la sonrisa se borró del rostro de Emma.

"Claro" respondió con voz baja. Sintió un gran peso apoderarse de su pecho "Killian ¿Crees que pueda devolverte la llamada en unos minutos? Mary Margaret me está esperando…y… ¿te puedo llamar luego?"

"Por supuesto, estaré esperando" respondió sorprendido por el repentino cambio de Emma. Ella terminó la llamada y se sentó en la cama.

¿Cómo no pensó en esto antes? Es posible que sea padre de ese bebé y ahora ella cometió la estupidez de no cuidarse y empeorar las cosas. Ella se había prometido a sí misma no tener otro bebé hasta que no fuera planificado, y aquí estaba con su novio de un poco más de 5 meses, posiblemente embarazada. Eso era tremendamente estúpido. Se había fallado a sí misma, le había fallado a Killian, y le había fallado a este bebé (si es que existía). Emma entendía perfectamente que si estaba embarazada, Killian aceptaría a su bebé, su mano se posó instintivamente sobre su vientre. Él estaba dispuesto a amar al bebé de Tink, por supuesto que amaría a un bebé de ella. Pero sería impuesto, no sería porque él se siente preparado, ni siquiera tienen 6 meses juntos. Emma sintió que le comenzaba un dolor de cabeza, metió el teléfono en su bolsillo y comenzó a caminar. Sus pies la llevaron hasta el Jolly Roger, aún sonreía cuando leía el nombre en un costado del bote. Porque ella estaba viviendo con el capitán garfio, el del programa de televisión, cuando menos con la persona que lo interpretaba, y tenía en su casa el Jolly Roger, nunca se le escapaba la ironía. Subió al bote y se sentó en el primer asiento que vio. Necesitaba a Killian, y este bote era lo que más se le acercaba justo ahora. Pensó en cuál sería la sugerencia de Ingrid sobre este asunto, la respuesta llego rápida y clara a su mente.

Killian estaba en su habitación de hotel, acostado en la cama mirando el techo. Emma había sonado muy extraña, de las terapias con Ingrid, había aprendido que su novia a veces necesitaba unos minutos, lo odiaba porque él quería hablar de las cosas en ese mismo momento. Esperó pacientemente varios minutos, hasta que su teléfono comenzó a sonar y atendió sin dudar "¿Swan?"

"Hola…otra vez"

"Hola" respondió aliviado, el tono de voz de Emma le indicaba que estaba dispuesta a hablar "¿Está todo bien?"

"Creo que estoy embarazada" le escuchó decir con claridad. Killian se quedó sin palabras y por varios segundos el mundo se paralizó. Y lo entendió, lo último que le dijo en la llamada anterior fue lo aliviado que se sentiría si no tuviese que ser padre aún.

"¿Crees?" preguntó sin siquiera darse cuenta que lo estaba haciendo.

"Estoy retrasada..." respondió casi en un susurro, pero Killian la escuchó claramente.

"Cásate conmigo" dijo él sorprendiéndose incluso a sí mismo, no cómo que es algo que no quisiese hacer, lo anhelaba con locura, pero no planeaba pedírselo de esta forma.

"¿Qué?"

"Cásate conmigo" repitió con voz más segura.

"Tal vez no estoy embarazada" fue la respuesta de Emma.

"Mis intenciones de casarme contigo no tiene relación con lo que me acabas de decir" agregó él con una sonrisa.

"Pues lo parece, pero prefiero que nos concentremos ahora en lo que te estoy diciendo ¿te parece?" respondió la chica sintiéndose un poco abrumada.

"Está bien ¿Cuándo sabremos si lo estás?" con cada segundo que pasaba Killian se sentía más emocionado con la idea.

"Podría hacerme una prueba ahora mismo, pero la verdad esperaba que estuvieses conmigo"

"Mañana tan pronto llegue ¿Está bien?"

"¿Killian? Sé que dijiste que no estás listo para…"

"Hey, no…No estoy listo para tener un bebé con una mujer a la que no amo. Pero estoy tan listo para nosotros, para nuestro futuro"

"Aún no confías en mí" dijo ella casi en un susurro "¿Cómo puedes estar tan listo para esto si aún no confías en mí?"

"¿Cómo puedes saber si no lo hago?" preguntó él.

"Aún no puedes decirme que me amas" susurró su novia y el respiró profundo. Por supuesto que confía en ella, de muchas formas lo hace. Pero ella tenía razón, él aún no lograba decirle lo que siente. Y quiso decirlo en este momento, aplacar el temor que escuchaba en la voz de Emma, pero no podía.

"Tienes razón…no puedo decirlo" aceptó cerrando los ojos, hablar de esto quizás ayude "Eso no significa que no lo sienta"

"Lo sé" respondió Emma en voz baja. Killian se sintió decepcionado consigo mismo, no quería ni imaginarse lo que sería estar en la situación de Emma, no poder escucharla decir que lo ama, y lo intentó de nuevo, pero las palabras no pasaban de la punta de su lengua.

"Hemos ignorado esto hasta ahora, con la esperanza de que discutiendo otras cosas este problema desaparecería…Pero por ahora hay otras cosas que sí te puedo decir Swan…Tú eres la persona más importante de mi vida, eres mi prioridad, eres todo lo que quiero y necesito…Tener bebés contigo está en mis planes de vida, hacerte mi esposa también…Y te prometo que cuando pueda desenredar esas benditas dos palabras de mi lengua, lo escucharás todos los días, repetidas veces"

"Te amo" dijo Emma con lágrimas en los ojos, porque cada palabra le había llegado.

"Yo también" respondió él por instinto y Emma soltó una risa.

"Eso es un buen comienzo" dijo entre risas, pero luego se puso seria y continuó "El que no puedas decirlo no es un problema Killian, es una consecuencia. Yo creo que tienes miedo a que yo te vuela a dejar, pero te juro Killian que no puedo vivir sin ti, y lo aprendí haciéndonos sufrir a ambos"

"Si Emma, creo que tengo miedo. Pero no a lo que piensas, tú crees que yo no te he perdonado, pero lo hice en ese mismo momento que puse mi mirada sobre ti en el aeropuerto cuando regresé de New York…La verdad es que no me he perdonado a mi mismo por lo que te hice pasar con toda esta situación, permití que el desastre que era mi vida antes de ti te alcanzara. Cometí muchos errores antes de ti, no me importaban las consecuencias de mis actos, entonces apareciste en mi vida y estoy tan apenado de quién fui. Las consecuencias de mis actos te alcanzaron a ti y te lastimaron…Tengo miedo de no merecerte, tengo miedo de hacerte daño nuevamente…"

"No soy una persona perfecta Killian…" dijo Emma interrumpiéndolo "y me cuesta mucho escucharte hablar de mí como si lo fuera, pero ahora lo entiendo. Porque yo también pienso que tú eres perfecto, así que deja de hablar mal del hombre que amo" agregó la chica con una sonrisa.

"Te amo tanto Emma Swan" dijo Killian finalmente, sintiendo como si un gran peso se liberaba de sus hombros. Emma dejó de respirar por un segundo, había esperado tanto por escuchar de nuevo estas dos palabras.

"Pregúntame de nuevo"

"¿Qué?" preguntó Killian confundido.

"Pregúntame de nuevo" repitió la chica. Y Killian comprendió a que se refería, y quería hacerlo, pero ella merecía más que una pregunta a larga distancia, quería estar frente a ella para poder besarla cuando escuche su respuesta.

"Lo haré, pero no en este momento. Van a pasar muchas cosas mañana" dijo finalmente riendo.