Michiru POV

Camino por las calles de Tokio a casa... algo que difícilmente llamaría hogar. Si bien es mi refugio, mas parece una librería. Lleno de todas aquellas puertas de entrada a esos mundos donde la magia es un factor constante.

Llego al edificio, saludo al portero. Como todos los días, nadie contesta. Subo por el ascensor. Abro la puerta, y es un choque a la realidad.

"Hoy no tengo ánimos de ordenar"... suspiro mirando un par de tazas en la cocina, y los libros amontonados en los estantes... tengo la tarea pendiente para ordenarlos. Desde el piso 20 la vista de la ciudad es hermosa. Me acerco a la ventana y contemplo la ciudad.

La idea de Ami me sigue rondando en la cabeza. Debo concederle que tiene razón en lo que respecta al azar. Nunca tendré la certeza, si lo conozco en vivo, o en forma virtual, ambos pueden ser una sorpresa.

Me dirijo al dormitorio, me recuesto en mi cama, saco mi laptop, y empiezo a investigar de que se trata esto de e-dating.

Debo crearme un perfil... ¿Cómo me describo? ¿Quiero ser sincera?

Son muchas las dudas. Dejo esto de lado, y me preparo un té.

El buzón de voz del teléfono tintinea, presiono la tecla de reproducción... ¡ERROR!

Todos los mensajes son de mi madre... ¿Qué sucedió con mi vida? ¿Cómo puede se que la única persona que me llame sea ella?. No quiero saber nada mas. Debo cambiar esto.

Retomo la laptop: e-dating

1. Nombre: Michiru Kaiò

2. Edad: 30 años

3. Descripción física: (trataré de ser sincera, debo predicar con el ejemplo)

- Cabello: Turquesa

- Piel: blanca

- Ojos: Verde

- Talla: 1.65 cm (Siempre me veo mas alta, nunca ando sin tacones)

- Peso: 60 kg (¿debería rebajar eso?)

4. Preferencia sexual: hombres (aunque en realidad, eso sería lo socialmente correcto, debo darle una segunda vuelta en mi cabeza a este tema mas tarde)

5. Intereses:

- Deportes: Natación

- Música: Violín (me relaja tocar... es mi segunda pasión después de escribir)

- Libro favorito: (mmm son tantos... ya sé) Cartas a un joven poeta, R.M. Rilke

5. Palabra que te describe: [Sensible (ay, no pensarán que soy la típica enrollada, borrada) Realista (carente de sentimientos, borrada)]Soñadora (Creo eso encaja mejor)

6. Actividad: Periodista

7. Fruta favorita: (¿a quien #$%&% le interesa esto?) fresas

8. Si fueras un elemento, ¿Cual de ellos te representaría?: Agua (la paz del agua, aunque probablemente me cataloguen de fome)

El resto del perfil es optativo. Creo que por ahora lo dejaremos hasta aquí.

100. ¿Prefiere buscar ud. con quien comunicarse o dejar su perfil público para que se pongan en contacto con ud? (el elemento sorpresa, dejaré que me contacten... veamos que sucede) Perfil público para contacto.

Ahora a esperar... ¿Cuanto podría demorar?

A la mañana siguiente:

Nuevamente sentada frente a la laptop. El artículo de esta semana... citas a través de la web, los alcances del E-dating

- "Michiru, ¿Escribiendo sobre eso?"

- "La idea fue tuya, ¿te molesta?"

- "De ninguna manera, solo con una condición: me tienes que contar que sucede"

- "Ningún problema entonces, si quieres hasta foto te muestro del prospecto del día. Aunque no creo que salga mas de dos veces, ¿Cuanta gente estará en esto de las citas?"


Semana 1:

Tienes 3 personas que quieren ponerse en contacto contigo...


Primera cita:

John Kaedo, 34 años.

Nunca las cosas parten bien. Nos juntamos en un restaurant cerca del trabajo a cenar.

Intentaré no ser tan crítica. No era feo, inicia su conversación contándome que el es un buen chico. Profesor de español. Tiene mucha experiencia. Ha salido con un "montón" de mujeres el último tiempo (como si a mi me importara). Intentaba conversa con el, pero no me escuchaba, así que decidí dedicar mis oídos a sus palabras.

Empezó a presumir de sus conquistas... hasta que de repente la historia se me hizo conocida y no me pude contener... Era igual al personaje del libro "Lo que un chico quiere". Error tener una cita y querer presumir aventuras que no son tuyas, ¡Con una fanática de la lectura!. Solo por maldad empecé a preguntarle, sobre algunas situaciones particulares del libro, hasta que se dio cuenta que había sido descubierto.

Al menos el pagó la cuenta...


Segunda cita:

No debo ser prejuiciosa, no se repetirá el desastre de la primera

Ryu Motoni, 32 años

Un tipo flaquito (se colocaba de perfil y desaparecía), medio tartamudo, no lograba mirarme... incómoda situación. Intenté contarle un poco de lo que yo hacía, intentando preguntarle algunas cosas, para entablar un dialogo (no un monólogo, como parecía realmente). El pobre temblaba de miedo, a esa altura ya no sabía si reírme o llorar. Comimos algo, y para lo que si tuvo personalidad fue para dividir la cuenta.

¿Podría ser peor?


Tercera cita:

Leyes de Murphy

Si algo puede fallar, fallará.

Si algo no puede fallar, lo hará a pesar de todo.

Por sí mismas, las cosas tienden a ir de mal en peor.

Enio Psicarelli, 35 años

Esta definitivamente fue el colmo... Llegué corriendo al restaurant ya que a mi jefe se le ocurrió sermonearme sobre el artículo que estaba escribiendo, pero le dije que confiara en mi. Para el siguiente número de la revista estaría listo.

Me siento frente a mi nueva cita: "Perdona llegué tarde", a lo que me responde, acariciándose los pezones sobre la ropa... "Gatita, has llegado justo a tiempo"

Por supuesto, me paré y salí lo mas rápido que pude


La que mas a disfrutado con todo esto es Ami, quien revisa los perfiles antes de cada cita conmigo.

Pero creo que toqué fondo.

Cambiando la estrategia: esta vez yo escogeré y plantearé la cita.