Hace más de un mes que abandone la aldea de la hoja, he logrado sobrevivir con pequeños trabajos a las aldeas que visito, pero no dejo de pensar que estoy perdiendo el tiempo. Fue hace 13 años donde fui abandonada en aquel país; aun así, nada pierdo con intentar encontrar mi camino, pero he de admitir que es gracioso que dentro de lo que alguna vez se conoció como equipo 7, yo era la única sin un cruel pasado, sin ningún trauma que me diera un motivo. Aun lo sigo sin tener de hecho, aunque si encontré un motivo, ser fuerte y también encontrar mi origen. Todo comenzó a mis 14 años, donde mis padres decidieron revelarme que no era lo que yo pensaba.
Flashback
- Hija, mebuki y yo creemos que ya viene siendo hora de que sepas la verdad – expreso kizashi al ver entrar a sakura a la pequeña pero cálida sala.
Sakura sin más se posiciono al frente del sofá donde tanto su padre como madre se encontraban sentados, fijando su vista en ellos dos, de tal forma que fuera una señal de que siguieran hablando.
-Hace 13 años atrás, mebuki y yo, queríamos tener una hija pero lamentablemente no nos fue posible- cada palabra era escuchada por aquella chica de ojos jade, que aunque sin decir ni hacer expresión alguna sus ojos empezaban a cristalizarse, memorizando cada palabra que le era transmitida.
- En una de nuestras misiones en el país del mar, tu padre y yo encontramos una cesta en donde estabas y una nota donde estaba escrito lo que creímos tu nombre – finalizo mebuki con una expresión triste e ida.
Pasaron alrededor de 5 minutos tensos que finalizo en un rápido movimiento por parte de sakura a sus padres, rodeándolos con sus brazos y unas leves lagrimas cayendo por su mejilla.
-Gracias por criarme y por decirme la verdad, aunque no puedo evitar sentirme enojada sé que ustedes han hecho las cosas como han creído que me harían un bien – poco después se alejó y se encerró en su cuarto.
Intentando aclarar sus pensamientos llego a la conclusión que tenía que encontrar su camino y su verdadera historia.
Fin Flashback
Sin lugar a duda hasta yo me sorprendí de la madurez con la que tome el tema o no sé si solo estaba en shock; de todas formas al final termine yéndome sin permiso, y solo dejando una nota para no preocuparlos y tampoco a la aldea. Espero no encontrarme con naruto en el camino, sería muy largo explicarle todo sin que él quiera entrometerse, y aún más terrible seria encontrarme con sasuke-kun.
Con estos pensamientos en mente sakura se encontraba en el país del té, en el puerto degarashi abordando un barco para el país del mar; en el largo viaje fue mejorando su técnica de control de chacra como también su jutsu médico ya que aun sin maestro, ella fue capaz de memorizar las técnicas, ya lo otro era práctica.
Al llegar al puerto se encontró con una multitud horrorizada, una criatura deforme semejante a un anfibio con grandes garras reptilianas atacaba a sus pobladores y a los turistas que se reunían por el festival de dios del mar; la bestia furiosa fijo sus grandes ojos en un pequeño niño que lloraba por ser separado de sus padres, en un rápido movimiento por parte de la chica de ojos jade se situó al frente del pequeño siendo herida en el vientre, pero dándole la oportunidad de acumular chacra suficiente para darle un fuerte golpe en la cara.
Lamentablemente aquel ataque no lo dejo fuera de batalla, pero la agresión de la bestia por el contrario la dejo sentada, inmóvil y desangrándose; la bestia preparándose para seguir con el ataque se levantó pero un fuerte trueno impactó en su pecho tendiéndolo sin vida en el suelo, dejando ver una figura masculina de penetrantes ojos azabache al igual que su cabello.
-¿sasuke-kun? – pronuncio la chica impactada
Sin esperar nada el chico empezó a caminar relajadamente y así como llego se perdió en la multitud, sakura intento levantarse pero pronto cayó al suelo y al mismo tiempo en un sueño.
