Sailor Moon y todos sus personajes le pertenecen a Naoko Takeuchi, la trama es mía, por favor dejen sus comentarios para saber si les agrada.

Capítulo 30

Los días pasaron, Kenji intentó comunicarse con su hija, pero ella no se sentía preparada para enfrentarlo, él la entendió y le dijo que si en algún momento lo necesita ya sabía en dónde encontrarlo. Su relación con Darien marchaba bien, aunque no le gustaba que vaya todos los días a su trabajo, ya que desde el primer día que se apareció por ahí, sus compañeras mostraron interés por él, incluso le dijeron directamente que no les importaba que fuera su novio ya que sólo querían tener sexo y le preguntaron cómo era él en la cama lo que terminó por molestarla y evitaba hablar con ellas. Darien sólo se reía de las insinuaciones de esas chicas y le aseguraba a Serena que ella era la única a quién amaba, aun así ella lo quería lejos de su lugar de trabajo, por lo que llegó a un acuerdo con Darien, dejaría ese empleo cuando empiece nuevamente sus clases y empezaría a trabajar con él en la empresa.

Obtener tiempo a solas, era todo un reto para ellos, ya que siempre había alguien presente para molestia de Darien quien quería aprovechar sus vacaciones para pasarlo con su novia ya que su padre se hacía cargo del negocio mientras él terminaba por recuperarse. A veces Michiru le quitaba a su novia porque tenían que hablar cosas de chicas, cuando iban a la casa Chiba era Hotaru quien acaparaba a la rubia para jugar o sino Neherenia insistía en que le enseñe más recetas, incluso a su padre le interesaba tener conversaciones interesantes con Serena.

Desde la primera vez que hicieron el amor, no volvieron a estar juntos y no porque no lo desearan sino porque nadie les daba privacidad, un día después de trabajar, Serena había insistido en que se quede con ella en su departamento pero al entrar se dieron cuenta que sus amigas habían regresado para pasar el año nuevo con ella dejando a un frustrado Darien. Otros días ella terminaba tan cansada que lo único que quería era dormir y él hacía todo lo posible por complacerla y no presionarla para que suceda nada más.

El fin de año, organizaron una pequeña reunión en la casa Chiba, en esa ocasión invitaron también a Amy, Lita, Mina y Andrew, es ahí donde Darien empezó a notar cierto alejamiento de él con Michiru y decidió de una vez hablar con su amigo para que aclaren la situación.

Las vacaciones pronto se terminaron para las chicas y fueron a matricularse para su nuevo año en la universidad. Darien había regresado a la empresa y a pesar de tener muchas obligaciones ahí siempre tenía tiempo para su familia y Serena.

Este día, Darien, salió sonriente de la empresa después de un largo día de trabajo, ya que iba a recoger a su novia del último día de trabajo, lo cual a él le encantaba ya que a veces cuando iba, se dio cuenta que algunos clientes coqueteaban con ella y eso no le agradaba, lo bueno era que Diamante no se volvió a aparecer aunque sabía que obligatoriamente ella tendría que verlo en la universidad.

Condujo hasta la cafetería y se sentó en la mesa de siempre, de inmediato pusieron frente a él una taza de café, ver a Serena frente a él le hizo sonreír, ella le había dejado claro desde el principio que estando en su trabajo él era un cliente más y no podía besarlo ni hacer nada indebido, por lo que se sorprendió cuando ella se sentó en sus piernas y empezó a besarlo apasionadamente atrayendo la atención de las demás personas, a esa hora no habían muchos clientes pero a él no le importaba mucho, lo único importante era la rubia que tenía entre sus brazos.

—Nos vemos en unos minutos —susurró Serena en su oído antes de levantarse y entrar a la cocina.

Darien la esperó impaciente hasta que terminara su turno, la manera en que lo besó lo dejó deseando más y ya se estaba tardando.

—¿Puedo ayudarte en algo? —preguntó Beryl de manera sugerente, mostrando el pronunciado escote que tenía, ella era una de las compañeras de trabajo de Serena.

—No, no puedes —contestó Serena apareciendo detrás de ella—. Yo atenderé a mi novio en todo lo que necesite —aseguró muy tranquila aunque Darien sabía que estaba enfadada.

—Niñita por favor, ubícate, lo que él necesita es una mujer de verdad —respondió, miró a su alrededor para asegurarse de no tener problemas ya que necesitaba el trabajo, para su fortuna los pocos clientes que habían ya se marcharon y otra de sus compañeras cerraron la puerta.

Las demás compañeras miraban con atención la escena, para entonces el dueño se había marchado y las dejó para que cierren.

Darien quiso intervenir pero la mirada asesina de Serena le indicó que era mejor que se quede en su sitio mientras ella solucionaba las cosas, si algo había aprendido era a no contradecirla cuando estaba enojada, aunque eso no sucedía seguido.

—Mi novio a la única que necesita es a mí —aseguró.

—Tal vez porque nunca ha probado a una mujer de verdad —contradijo sonriente—. Mírate y luego mírame ¿por qué te preferiría a ti?

Serena no le respondió, simplemente se acercó a su novio y se sentó en sus piernas, comenzó a besarlo como si no hubiera mañana, por supuesto él no se opuso, al contrario, la atrajo más hacia él y le correspondió encantado.

Todos miraron la escena y Beryl habló para separarlos pero ellos no le hicieron caso, un gemido escapó de la boca de Serena y todos los demás miraron escandalizados. Serena sabía que si continuaban de esa manera terminarían por hacer el amor ahí y no era algo que quería, así que se separó de él y tras despedirse de los demás se fueron.

—Serena, nunca te habías comportado de esa manera —comentó Darien mientras conducía su auto.

—Estaba celosa —admitió—. Todas parecían seguras de que yo no despertaba ningún interés en ti y que cualquiera podía conquistarte.

—Sabes que eso no es así —Le recordó—. Yo te amo y nunca nada hará que eso cambie.

Ella lo miró complacida con su respuesta aunque también tenía otra pregunta, desde la primera vez que se entregó a él quiso volver a hacerlo, pero hasta ese momento no había vuelto a suceder, era consciente de que no tenían mucho tiempo a solas, pero, a veces pensaba que él no la deseaba tanto como decía. Así que se lo preguntó directamente, al escucharla, él casi pierde el control del auto, pero nuevamente volvió a tomar el control.

—Serena, eso es absurdo, si no hemos podido estar juntos como quisiéramos, no es porque no te desee sino porque no he querido presionarte y admito que tampoco encontré la oportunidad.

—Llévame a tu departamento —propuso ella—. Ahí nadie nos molestará.

Darien asintió y condujo con una gran sonrisa en los labios, saber que ella también quería estar con él le alegraba, pensó que era el momento de volver a vivir en su departamento para poder tener más libertad.

Al llegar ella lo besó apenas estuvieron en el ascensor, para su fortuna no había nadie por ahí y pronto llegaron al departamento, apenas entraron de inmediato empezaron a desvestirse y con premura se entregaron el uno al otro, entre caricias, besos, gemidos volvieron a demostrarse lo mucho que se aman.

Ooooo

Al día siguiente, Serena despertó evidentemente feliz y lo abrazó con mucha fuerza. Él de inmediato despertó y la besó deseándole un buen día.

—¿Crees que podamos quedarnos aquí el resto del día? —preguntó Serena.

—Yo me quedaría aquí contigo el resto de mi vida —aseguró él sonriendo.

Serena se limitó a disfrutar el momento, le encantaba estar en su compañía, adoraba vivir con sus amigas pero con gusto permanecería con Darien. Y por primera vez empezó a considerar realmente la propuesta que él le había hecho, el de vivir juntos. No es que no pensara en casarse, seguramente eso iba a suceder en el futuro, aunque a veces le parecía que todo sucedía demasiado rápido y no quería que su relación termine.

—¿En qué piensas? —preguntó Darien luego de varios minutos.

—En lo mucho que te amo —contestó y lo besó.

Para Serena era importante aclarar las cosas con sus padres, así que antes de hablar con Darien sobre vivir juntos, tenía que contarle a ellos sus planes, le importaba mucho la opinión de su papá, aunque si ellos no lo aprobaban tampoco pensaba dar marcha atrás.

Ooooooo

El fin de semana se les pasó volando, disfrutaron cada momento juntos, incluso decidieron no responder el teléfono a nadie ya que deseaban tiempo para ellos. Entre besos, películas y música se divirtieron mucho. La llegado del lunes los hizo regresar a la realidad, Darien ya había decidido volver a su departamento, su familia lo entendieron y lo apoyaron, Serena regresó al lugar que compartía con sus amigas y aunque Mina le preguntó cosas indiscretas ella sólo se rio y no contó nada.

Amy y Mina salieron de compras y Serena y Lita se quedaron ahí a limpiar. Serena le dijo que ya había recordado todo, Lita se tensó y esperó sus reclamos, gritos o lo que fuera que iba a hacer.

—Gracias por ayudarme —dijo Serena sorprendiendo a Lita—. Sé que sin ti probablemente todavía estaría encerrada.

—Siento mucho haberlo ayudado cuando apenas te conocí.

—Olvídalo Lita, yo ya superé eso, tú no tienes la culpa de nada, sólo quiero que seas feliz y que me consideres tu amiga.

—Ya lo hago.

—Yo también.

Se abrazaron por largo tiempo y luego continuaron con su labor, por primera vez en mucho tiempo, Lita pudo sentirse realmente libre y feliz, saber que Serena la perdonaba era justo lo que necesitaba.

Oooooo

Darien estaba muy concentrado en su trabajo cuando escuchó el sonido de la puerta.

—Me dijeron que desapareciste el fin de semana —comentó Andrew mientras se sentaba en la silla frente al escritorio.

—Yo te contaría mis cosas si tú me contaras lo que sucede entre tú y mi hermana —respondió y vio como el rostro de su amigo palidecía.

Andrew se quedó en silencio por varios minutos, no esperaba que él supiera eso, pero ya que lo mencionaba era mejor hablar con su amigo.

—¿Desde cuándo lo sabes? —preguntó Andrew.

—Eso no importa, lo que quiero saber es ¿Cuándo pensaban decirlo? —cuestionó, no sabía si era correcto o no intervenir en ese asunto.

—Cuando tengamos las cosas claras se los diremos —aseguró sin dejarse intimidad por Darien—. Así que espero que respetes nuestra privacidad.

—Eso quiere decir que no piensas decirme nada ¿verdad? —su amigo asintió—. Está bien, no pienso mencionar el asunto hasta que ustedes quieran, pero, te advierto que no quiero ver sufrir a mi hermana ni a mi mejor amigo, así que espero los dos sean lo suficientemente maduros para afrontar cualquier situación que se les presente.

Ooooooo

Serena llevaba mucho tiempo pensando en como solucionar los problemas con su familia y aunque todavía no lo tenía claro, decidió ir a visitarlos, estaba en su última semana de vacaciones por lo que quiso aprovechar ese tiempo, le contó a sus amigas sus planes y aunque todas se mostraron renuentes a la idea, terminaron por apoyarla ya que sin duda ella necesitaba reconciliarse con sus padres, pero no pensaban dejarla sola y al final quedaron en ir todas juntas. Amy llamó a sus padres y ellos le dijeron que estarían encantados de recibirlas en su casa por lo que empezaron a empacar sus cosas, quedaron en partir esa misma noche, ya era tarde por lo que estaba arreglando las últimas cosas.

—¿Ya le has avisado a Darien sobre esto? —preguntó Mina cuando terminaron de armar unas pequeñas maletas.

—No… todo ha sido muy precipitado, no he tenido tiempo para llamarlo —admitió y de inmediato se puso de pie—. Iré a verlo a su oficina para despedirme, no me tardo chicas —dijo antes de salir corriendo del departamento.

—Al menos no se fue sin despedirse —comentó Amy y sus amigas asintieron.

Ooooo

Darien miró su teléfono extrañado por no tener noticias de Serena, en todo el día no se comunicó, él había tenido mucho trabajo y una reunión en la tarde con todos sus socios por lo que no tuvo la oportunidad de pensar en su novia hasta ese instante, pensó en llamarla pero decidió que era mejor ir a visitarla y si tenía suerte convencerla de salir con él.

Estaba por salir cuando escuchó la puerta de su oficina abrirse y por ella entrar a una muy agitada Serena quien al verlo se lanzó a sus brazos y lo besó.

—Me alegra encontrarte —susurró ella cuando se separaron.

—Y a mí me alegra poder tenerte entre mis brazos —contestó él y la abrazó con fuerza—. Tenía pensado pasar por ti.

—Entonces llegué a tiempo, venía a decirte que salgo de viaje con mis amigas, todavía no estoy segura, pero creo que regresaremos el domingo por la noche, así que no te veré hasta el lunes, no tengo mucho tiempo para explicarte porque ya tenemos todo listo y quise pasar a despedirme ahora si me disculpas me marcharé —dijo rápidamente sin detenerse ni un segundo y lo volvió a besar.

Darien alcanzó a escuchar todas sus palabras por lo que apenas terminó el beso, le pidió que le explicara de que se trataba todo eso, sin embargo, ella no tenía mucho tiempo así que le repitió lo mismo sólo que añadió que ese viaje era principalmente para hablar con sus padres, él no se mostró muy de acuerdo, pero la entendió, no le gustaba la idea de no verla toda la semana y mucho menos que se vaya lejos, se negaba a dejarla ir, no tenía más opción que aceptarlo y la llevó de vuelta a su departamento.

Cuando llegaron al edificio, Darien vio a las amigas de su novia con las maletas, listas para abordar un auto.

—No te preocupes, te llamaré tantas veces que ni siquiera notarás mi ausencia —prometió Serena—. Además, sólo será una semana.

—Eso es una eternidad para mí —contestó y la besó con mucha pasión, ella de inmediato se dejó llevar y comenzó a acariciarlo debajo de su camisa mientras se acercaba a él lo más que podía, Darien la atrajo más hacia él y empezó a besarle el cuello hasta que la escuchó gemir y supo que era momento de detenerse antes de seguir sus instintos y hacerle el amor ahí mismo—. Te voy a extrañar.

—También yo —respondió tímidamente, estaba segura que sus amigas vieron esa escena y que luego le llenarían de preguntas indiscretas.

Darien salió del auto y caminó para abrir la puerta de su novia, los dos se acercaron a las chicas y él les deseó un buen viaje y se marchó no sin antes despedirse nuevamente de Serena.

Oooooooooo

Decir que Serena no estaba nerviosa sería una mentira. Durante todo el trayecto no dejó de pensar en lo que sus padres le dirían a pesar de los intentos de sus amigas por distraerla. Habían viajado toda la noche y en la madrugada llegaron a casa de Amy, Serena esperó por varias horas hasta que se sintió preparada para enfrentar a sus padres, pero cuando se vio frente a la puerta de la casa de su familia se quedó parada sin saber que hacer ni que decir. Seguramente su padre estaba trabajando y ya que quería evitar otra discusión entre ellos, prefirió primero hablar con su mamá. Tocó la puerta y no tardó mucho en ver de frente a su madre.

—¿Qué haces aquí? —Le recriminó molesta Ikuko.

—Necesito hablar contigo —contestó y esperó a que su madre le permitiera pasar.

Para evitar hacer escándalo en la calle, Ikuko le pidió que entre a la casa.

—¿Qué quieres decirme? ¿Acaso el viejo con el que te acuestas te dejó? —cuestionó con frialdad—. Ni se te ocurra pensar que vas a volver después de todo lo que has hecho.

A Serena le dolieron sus palabras pero se mantuvo tranquila.

—Darien no es ningún viejo y tampoco me ha dejado, sólo quiero aclarar las cosas con ustedes, son mis padres y no quiero que tengan un mal concepto de mí —aseguró.

—El concepto que tengo sobre ti no va a cambiar, al menos no mientras sigas con ese novio tuyo y, si todavía no te ha dejado debe ser porque le das lo que te pide —dijo enojada—. Eres una cualquiera.

—No soy nada de eso, sólo soy tu hija y estoy enamorada ¿por qué es tan difícil entenderlo? ¿qué debo hacer para que me trates como antes y me creas?

—Dejarlo, si lo dejas yo te volveré a aceptar como mi hija, antes no.

—Pero lo amo.

—¿Más que a tus padres? —cuestionó, necesitaba presionarla para obligarla a regresar.

Serena se quedó en silencio, no sabía que clase de respuesta esperaba su madre que le dé, sólo sabía que no iba a dejar explicarle nada.

—Estás dudando —Le acusó Ikuko—. ¿Cómo es posible que lo prefieras antes que a tú familia? Entiendo que la pases bien con él, debe ser bueno en la cama, pero, no te dejes llevar sólo por la pasión o el dinero que él pueda ofrecerte.

Para ese momento, sería lo único que quería era salir de ahí, no podía creer que su propia madre dude de ella.

—¿Te ha dicho que se acostó con tu prima Rei? —preguntó Ikuko para llamar la atención de su hija—. Me dijo que era un maravilloso amante, por eso creo que pronto se cansará de ti, tal como lo hizo con Rei, ella dijo que la llevó a su departamento, incluso puedo darte una descripción exacta de como es ese lugar, mientras tú estabas secuestrada ellos dos se la pasaron bien.

—Rei miente, no sé que te diría pero te juro que miente —dijo.

Ikuko le empezó a contar su plática con Rei, aunque añadiendo ciertos detalles para que su hija no pueda dudar. Serena no estaba dispuesta a escuchar más y salió de ahí, no iba a llorar, no por una mentira de su prima, confiaba en Darien y lo necesitaba cerca, por lo que optó por llamarlo.

Él le contestó de inmediato y la saludó muy afectuosamente, hablaron un poco, Darien notó algo extraño en ella pero Serena le aseguró que todo estaba bien y que lo llamaría después.

Aprovechando que era la hora del almuerzo, Serena acudió al trabajo de su padre, él la abrazó y le dijo que estaba feliz por tenerla ahí. Fueron juntos a comer y ella le contó el motivo de su visita.

—A mí no tienes porque aclararme nada —aseguró sonriendo—. Yo sé que clase de persona eres, así que puedes estar tranquila.

—Gracias, papá.

—No me agradezcas nada, tú eres una maravillosa hija y no tengo porque pensar lo contrario —dijo muy tranquilo—. Sabes que si necesitas algo, puedes pedírmelo, siempre estaré ahí para ti.

—Sobre Darien… —empezó a decir pero fue interrumpida.

—Tu novia es una buena persona, lo he comprobado y te ama. Estoy avergonzado por como sucedieron las cosas con su familia cuando fuimos para allá y espero que ellos sepan disculparnos.

Serena sabía que era sincero lo cual agradecía, saber que la apoyaba la hacía sentir mejor.

—¿Hablaste con tu madre? —preguntó Kenji, sabía que algo le pasaba a su hija y no quería decírselo.

—Sí, todavía no acepta mi relación con él —contestó no muy segura, quería evitar cualquier problema entre ellos.

—¿No te ha dicho que nos estamos divorciando? —Serena se quedó muda de la impresión—. Para nada es tu culpa, es nuestra decisión, creo que cada uno será más feliz viviendo por su cuenta.

—¿por qué?

—Porque no estamos de acuerdo con nuestras maneras de pensar y últimamente vivimos peleando —respondió, no estaba arrepentido de su decisión, sin embargo no quería que su hija se sienta responsable—. Ya me fui de la casa y me estoy quedando con unos amigos, regresaré ahí cuando Ikuko se vaya, dice que se va a vivir con tus tíos, yo le pasaré dinero mensualmente.

Serena escuchó atentamente todo lo que su padre tenía que decirle, el tiempo se les fue volando y aunque él quiso evitarlo, ella no pudo dejar de sentirse responsable, aun así no dijo nada más y se marchó.

En la noche les contó a sus amigas lo sucedido, ellas en todo momento le mostraron su apoyo y trataron de hacerla entender que no tenía culpa por la separación de sus padres.

oooooooooo

Michiru evitaba hablar con Andrew, él insistía en contar su relación y hacerla formal pero ella se negaba, no podía negar que sentía algo por él y que se la pasaban bien juntos, sin embargo, ella deseaba experimentar otras cosas, quizá salir con otras personas antes de presentarle a su familia a un novio. Tampoco podía esconder que a pesar de querer a Serena pensaba que se estaba precipitando mucho en su relación con Darien aunque a veces le daba cierta envidia verlos juntos y tan felices. Ella pensaba que a su vida le faltaba algo, sentir algo extraordinario por alguien que tal vez estaba por llegar, por lo que para evitar más discusiones con Andrew dio por terminada su relación.

Estaba molesta por no saber exactamente que quería, luego del fracaso con Alan, abortar a su hijo y quedar esteril nada volvió a ser lo mismo y por más que quiso no pudo llenar todo el vacío que sentía con Andrew.

—¿Te sucede algo, Michiru? —preguntó Diamante al ver a su amiga muy pensativa en medio de aquel parque.

Ella no respondió y se acercó a él y lo besó. No sabía que deseaba sentir pero estaba segura que necesitaba a alguien a su lado. Pensó que tal vez el problema no fue suyo sino de Andrew que no supo llenar sus expectativas.

Diamante se separó confuso, no entendía la actitud de su amiga.

—Llévame a tu departamento —Susurró ella y volvió a besarlo—. Hazme tuya —añadió enseguida.

La imagen de su prima Zafiro vino a su mente y él quería a Michiru y no podía engañarlo, pero la manera en que ella lo besaba y el alcohol que había tomado minutos antes no lo dejaban pensar con claridad y sin saber el motivo la subió a su auto y se la llevó, mientras conducía ella se encargó de tocarlo en determinadas partes para que él se excitara y no tuviera la oportunidad de echarse para atrás.

Apenas llegaron y él abrió la puerta, ella lo besó y con premura se desvistió para luego hacer lo mismo con él. Diamante no se opuso a nada y la hizo suya en el sillón de la sala, no fue dulce ni cariñoso, la tomó con fuerza y desesperación. Cuando se separaron, Michiru se levantó y empezó a vestirse.

—Esto no quiere decir que empezaremos una relación —aclaró con mucha seguridad—. Pero si quieres podemos repetirlo en otra ocasión —añadió antes de marcharse.

Ooooooo

La semana pasó de prisa, Serena cumplió su promesa y llamó a Darien todos los días, también se comunicó con los demás integrantes de la familia Chiba en algunas ocasiones, a Michiru la notó extraña pero ella le aseguró que todo iba de maravilla y que la esperaba el primer día de la universidad en la puerta para entrar juntas a clase. Con Ikuko, no volvió a hablar, pero la madre de Amy le informaba de cualquier cosa que pasaba con ella, con su padre se reunió dos veces más y le agradó verlo feliz, sabía que por él no tendría que preocuparse y prometió volver a visitarlo para asegurarse de que estuviera bien. A sus amigas les mostró cada rincón del lugar en donde creció y entre Amy y ella les contaron muchas anécdotas.

El día domingo finalmente llegó, no le dijo a Darien a que hora llegaría ya que quería darle una sorpresa, así que le pidió a Neherenia que lo entretuviera con ellos hasta tarde mientras ella le preparaba algo especial. La madre de su novio no tuvo inconvenientes en hacerlo y junto con toda su familia retuvieron a Darien en la casa Chiba hasta que recibió un mensaje de Serena diciéndolo que tenía todo listo.

Darien estaba cansado, los juegos de Hotaru lo dejaron agotado, la constante plática de su madre lo dejó confundido porque ni siquiera entendió lo que decía, su padre tampoco parecía dispuesto a quedarse tranquilo y empezó a preguntarle sobre un proyecto que tenían pendiente y Michiru, a ella la vio un poco distante pero aun así en algún momento del día habló con él. Por un momento pensó en quedarse a dormir en casa de sus padres pero ellos insistieron en echarlo de ahí, lo que a él le pareció muy sospechoso pero no dijo nada.

Cuando abrió la puerta y encendió la luz de su departamento lo menos que esperó era encontrar a su hermosa novia frente a él, abrió y cerró los ojos en varias ocasiones para asegurarse que era real hasta que ella se acercó y lo besó con tanta intensidad que él supo que en realidad estaba ahí, así que la abrazó con fuerza para no dejarla ir nuevamente.

—Bienvenido a casa, amor —dijo ella sonriendo, estaba radiante y de ser posible más hermosa—. Te extrañé mucho.

Él sólo sonrió y volvió a atraparla en un ardiente beso y a recorrer su cuerpo con sus manos. Después de tantos días separados, en lo único que pensaba era en hacerle el amor toda la noche.

Ella con algo de dificultad, se separó un poco y le sonrió, le mostró lo que había preparado y recién entonces, él notó la hermosa mesa que estaba lista para una romántica cena para dos y de la cocina venía un olor exquisito que él deseaba probar aunque no tanto como a su novia.

—En este momento es a ti a quién quiero cenar —admitió y la pegó más a él para empezar a besar su cuello.

—Tus deseos son órdenes —contestó ella jadeando—. Soy toda tuya —agregó y se aferró a él.

Darien sonrió triunfante, la tomó en brazos y la llevó a su habitación. Agradeció que ella llevara ese corto vestido que le permitía acariciar gran parte de su cuerpo. Se permitió disfrutar cada beso y caricia de su novia mientras le quitaba la ropa. Para él eso era estar en el cielo, jamás podría apartar sus ojos de ella, cada parte era hermosa, exquisita y le pertenecía, ella se entregaba de tal manera que no había duda de a quién amaba y con solo una miraba le robaba el aliento.

Serena no pudo sentirse más feliz, era el reencuentro que esperaba, quizá para otros fue sólo una semana pero para ella fue toda una eternidad, lo amaba y lo deseaba tanto que estaba segura de que en algún momento iba a explotar de tanta felicidad que sentía.

Cuando terminaron de desvestirse, ella lo miró anhelante, deseaba sentirlo dentro y no volverse a separar nunca, él la entendió de inmediato porque también quería lo mismo y lentamente se fue introduciendo a su interior, ambos disfrutaron cada movimiento, cada palabra de amor, cada caricia, cada beso, fue un acto de entrega total, porque ambos entregaron su corazón, alma y cuerpo para volverse uno solo.

—Te amo —susurro Serena antes de cerrar los ojos para dormir junto al hombre que estaba convencida amaría el resto de su vida.

—También te amo, princesa —aseguró él acariciando la suave espalda de su novia.

OOOOOOOOO

Pido disculpas por algunas errores ortográficos, trataré de corregirlos para que se pueda leer mejor, gracias por el consejo.

Aquí está el final, mil gracias a todas las que siempre estuvieron pendientes de este fic, no pensé que llegaría a tantos reviews. El epílogo lo publicaré en unos cuantos días.

Gracias a Lorena, Sandra Marlen, Mony, Zabitamt1975, yssareyes48, Rosse Tenoh Chiba, Badu, LectoraFever, CONEJA, Serenachibamoon, lyzcg11, giselamoon, Zakura Naiguino, Diank Chiba, gaga, Serenity Cruz , sombrillita, alejasmin, USAGUI MICHIRU, Sandra Marlen, blackmlady123, maru, Tory0635, Mari D´Luna, Serena Ortega, Marie Mademoiselle Chiba, Reina Cecilia, Paulina Soto, SerenaShild, Chat'de'Lune, Patricia, Sara, Mia, Serena Chiba, andreitalove3 y a todos los guest que dejan su comentario.

Muchas gracias también a los que agragaron la historia a alerta o favoritos.

Cualquier comentario o sugerencia siempre será bien recibido.

Saludos :)