N/A: Aquí traigo el primer capítulo de este fic... Espero que os guste y que no tenga muchos fallos, no estoy acostumbrada a narrar en primera persona... Por cierto, se me olvidó agradecerle a mi gran amigo Daniel por el título... Yo soy malísima poniendo títulos a mis historias y él me dio la idea... La verdad es que él no sabe cuánto encaja en la historia pero...
CAPÍTULO 1: NYADA VS HARVARD
Mi nombre es Blaine Devon Anderson, aunque todos me llaman Devon. Soy el hijo menor del conocido empresario James Anderson por lo que me he convertido en el joven más cotizado de todos los Estados Unidos. A pesar de que soy gay, muchas chicas intentan seducirme. Sin embargo, a mí no me interesa nadie. No mientras sólo vean el dinero de mi padre. He estado con dos chicos pero ninguno ha sabido verme como soy.
Sólo mi mejor amigo Sam Evans ve más allá de mi fama y el dinero. Su madre era la persona de confianza de la mía y crecimos juntos. Supongo que cuando éramos niños no entendíamos la diferencia y ahora no nos importa. A mi padre tampoco, le agrada Sam porque me mantiene con los pies en la tierra. Es dos años mayor que yo y se ha estado preparando como guardaespaldas desde que se graduó y por fin va a formar parte del equipo de seguridad de la familia. Yo acabo el instituto en un mes y estoy todavía indeciso sobre mi futuro.
Por un lado, puedo seguir la tradición familiar, ir a Harvard, licenciarme en dirección de empresas y dedicarme a los negocios familiares. Por otro, puedo seguir mis propios sueños. Quiero ser actor de Broadway, quiero ser cantante y actor. Tengo en el cajón de mi habitación las dos cartas de admisión, la de NYADA y la de Harvard. He conseguido plaza en las dos pero no sé por cual decidirme.
Llego a casa y sonrío a la señora Evans. Siempre se acerca a mí cuando llego de clase para recoger mi mochila. No me agrada que hagan las cosas por mí pero desde que mi madre murió, mi padre le asignó la tarea de cuidarme. Nunca he protestado porque no sé qué ocurriría con su vida si le digo a mi padre que no quiero su asistencia. No me gustaría que fuera despedida por mi culpa.
Mary se retira y yo paso al salón. Como era de esperar, no hay nadie allí. Mi padre y mi hermano trabajan muchas horas y suelen llegar muy tarde. Poco después llega Sam y nos ponemos a jugar a los videojuegos. De momento le toca la vigilancia de las cámaras de seguridad por lo que trabaja dentro del edificio. Dice que es aburrido pero que espera poder ascender pronto.
Tres horas después mi padre y mi hermano hacen su aparición. Nos encuentran a mi amigo y a mí luchando contra los zombis de la consola.
– Acabar eso, en diez minutos estará la cena. – Mi padre nos dijo. Poco después nos matan y decidimos apagarlo.
– Será mejor que me vaya. – Mi amigo se levanta y se despide de nosotros.
Nos quedamos los tres solos y me quedo sin respiración al ver como mi padre saca de su maletín dos sobres. Uno con el sello de Harvard y otro con el de NYADA.
– Devon... ¿Hay algo que quieras contarme?
No sé como responder a eso, no esperaba que se enterara de nada. Quería acercarme a él cuando ya hubiera tomado la decisión... Aunque para qué mentirme, quería esperar para acabar con mis sueños de ir a Nueva York y dedicarme al teatro.
– Yo... – ¿Cómo le digo que he intentado entrar en una academia de arte dramático? ¿Cómo le explico que en el fondo esperaba que me rechazaran para cerrar ese sueño y no quedarme con la duda de qué hubiera pasado? Necesitaba que alguien me dijera que no era lo suficientemente bueno pero Carmen Tibideaux cree en mi talento.
– Hijo. ¿Por qué no me lo dijiste? Yo podría haber hecho algunas gestiones para asegurarnos que entrabas... ¿Es NYADA la mejor en arte dramático o existen otras mejores? ¿Has hecho otras solicitudes a escuelas de teatro? ¿Tendrás oportunidad de hacer algún curso en el extranjero? Los teatros de Londres también son muy importantes...
– ¡Papá! ¿De qué estás hablando? – No he entendido nada de lo que me ha dicho... ¿A qué viene todo ésto?
– Quiero que seas lo que tú decidas... ¿Quieres seguir con los negocios familiares? Está bien, Harvard es tu universidad y estaré muy orgulloso de ti pero... Si quieres ser artista, si subirte a los escenarios es lo que te va a hacer feliz, persigue ese sueño... Sólo te pido una cosa...
– ¿Qué? – No puedo apartar la mirada de mi padre. ¿Realmente lo estoy entendiendo bien?
– Quiero entradas en primera fila para tu debut en Broadway.
– ¡Papá!
Me abrazo a él. Realmente no me lo esperaba. Pensaba que recibiría un discurso sobre lo importante que es elegir bien tu futuro y sobre lo imposible que es el sueño de Broadway. Siento los brazos de Cooper a nuestro alrededor, hace siglos que no me siento tan unido a ellos y es algo ridículo porque, desde que murió mamá, ellos han sido mi única familia.
– Sólo haznos sentir orgullosos, Squirrel. – Cooper dice con una sonrisa encantadora, de esas que utiliza para ligar con chicas pero conmigo no funcionan. En ese momento me doy cuenta de una cosa.
– Quiero pediros algo. Sé que me queréis y que me podéis ayudar económicamente y con vuestras influencias pero... Quiero conseguir esto por mí mismo. Me han aceptado por mi talento y no quiero que hagáis nada. Ni llamadas, ni favores... Nada.
– Yo respetaré eso pero... Devon, eres muy conocido. Todos en cuanto te vean sabrán que eres mi hijo.
¡Mierda! No había pensado en eso... No puede ser... Sé que mi padre se ha esforzado toda su vida para que tengamos la mejor vida posible pero quiero algo mío, algo de Blaine Devon Anderson.
Vuelvo a abrazar a mi padre y mi hermano, dándoles las gracias. Me separo y doy la vuelta para subir las escaleras, tengo que contárselo a Sam...
– Y Devon... – Mi padre me llamó.
– ¿Si?
– No voy a enviarte a ningún lado sin guardaespaldas. Tu seguridad va por encima de todo.
Ok, debería estar alegre porque iré a NYADA pero... Me hubiera gustado ser como cualquier otro estudiante. Sé que todos se fijarán en mí y querrán acercarse por mi dinero. Yo sólo quiero una vida normal... Debo de dejar de pensar en las cosas tan negativas.
Cuando llego a mi habitación, saco mi móvil y busco un número de teléfono, el de la única persona con la que quiero hablar. Tengo que darle la noticia, Sam es el único al que le había hablado de NYADA y me ayudó con la audición... Es mi mejor amigo y puedo confiar en él... Ojalá pudiera encontrar a alguien tan fiel y leal como él para compartir mi vida... No es que no haya tenido parejas pero nadie ha sido el adecuado... Ni siquiera creo que haya conseguido enamorar a nadie. Creo que ha sido el dinero de mi padre y mi fama lo que ha conquistado a todos mis ex... ¿Cuándo llegará el indicado?
