Ya vamos llegando al final, este es el penúltimo capítulo

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Michiru llega a su departamento y toma el vestido y sale corriendo, toma un taxi.

El tiempo parece hacerse mas largo de lo habitual. Llega a su destino, paga y se baja. Mira la fachada del edificio, es tarde, pero no importa.

Entra, sube por las escaleras, hasta llegar al piso de destino. Aún conserva la llave, pero prefiere tocar el timbre.

Haruka, despierta, se levanta ya que escucha el timbre, por Dios, son las 2 de la mañana, ¿Quien es su sano juicio anda en la calle a estas horas?. Nada la habría preparado para la imagen que apareció cuando abrió la puerta.

- "¿Qué haces aquí?", preguntó Haruka fríamente a Michiru

- "Yo quería saber, si tienes algo que pueda hacer juego con este vestido, aunque en realidad no importa, puedes vestir lo que sea... si aún quieres ir conmigo, si aún quieres estar conmigo... no sé de que forma pedir disculpas... siempre te digo que tengo miedo, y tu no le temes a nada. Y te sigo lastimando, y tu eres quien me hace feliz... tienes todo el derecho a decirme que no... pero no lo hagas, por favor, yo te amo Haruka y sé que no soy perfecta, y puede que no exista lo perfecto, pero si lo correcto, y mi corazón me dice que tu eres mi correcto y yo..."

Es interrumpida por la rubia que la abraza y la hace callar con un beso, pegándola a su cuerpo con el abrazo. Cierran la puerta. Haruka se separa de la aguamarina.

- "Siéntate Michiru, tenemos que hablar"

Michiru se sienta en el sillón, las lágrimas resbalan por sus mejillas, sabe que todo es su culpa y ruega porque Haruka la perdone, sabe que la ama, pero nadie puede estar eternamente con alguien que la lastima.

Haruka se sienta frente a Michiru, está muy nerviosa, se pasa las manos por su cabeza intentando que esta sea la que dirija sus palabras y no su corazón.

- "Michiru, yo te amo, eso no lo puedo negar. Pero no puedo estar con alguien que al primer ataque de pánico me deja. Te necesito, y oh Dios, que nunca me había pasado esto con alguien, siempre era yo la que estaba al otro lado, pero esto duele, y demasiado. No voy a poder sobrevivir otra vez si me vuelves a dejar... pero tampoco puedo vivir sin ti. Necesito que entiendas, no tomes esto como una reprimenda sino como una conversación de una pareja 'normal', no puedo volver a pasar por esto, no otra vez. Solo te pido, que si no vas a cambiar, abras la puerta y dejemos esto hasta aquí, sino yo iré contigo donde tu quieras... pero debe ser para las dos iguales, las mismas reglas... yo.."

Michiru se arrodilla frente a ella, "Haru, yo te amo, mas que a nada y nadie en este mundo, y si vengo hoy hasta acá es no solo porque quiero estar un tiempo contigo, sino toda la vida, eres la razón que tengo para levantarme todos los días, eres quien llena mi corazón de felicidad solo con tu presencia. No puedo prometerte no volver a equivocarme, pero si te puedo prometer que nunca, nunca mas te voy a volver a abandonar. Mírame, mira en mis ojos, no te estoy mintiendo. Soy imperfecta, y toda mi vida he buscado la perfección, hasta que me di cuenta que no todo es perfecto, salvo tu. Eres lo perfecto en mi mundo y yo soy tu defecto. Viviré tratando de componerme, pero por favor dame una oportunidad, te prometo que nunca más te volveré a lastimar", llorando apoya su cabeza en las piernas de Haruka.

Haruka la toma de los hombros y la endereza: "tengo un traje negro, y una camisa rosada, pero sin tantas aplicaciones como tu vestido... creo que se verían bien"

Michiru se levanta y se arroja sobre los brazos de la rubia. "Será perfecto"

Haruka se ponde de pie y le tiende la mano, "¿Vienes, he escuchado que las reconciliaciones son la mejor parte de una discusión?"

Michiru se pone de pie y la toma de la mano, mientras se dirigen a la habitación de Haruka. Al llegar al borde la cama, Michiru toma ambas manos de Haruka y empieza a besarlas... mientras la rubia la observa. Mirándola a los ojos, "Haru, decirte te amo, suena poco. Es como que el sentimiento que guarda mi corazón por ti es mas grande que lo que se puede definir como amor, déjame demostrarte cuanto te adoro". Dicho esto se cuelga del cuello de la rubia, besándola apasionadamente. Las manos de ambas hace su trabajo con la ropa, hasta estar tendidas en la cama, desnudas. Michiru sobre la rubia la besa tiernamente, recorre su cuello a besos mordisqueandolo suavemente, haciendo a la rubia gemir, sus manos acarician los contornos de la rubia, mientras la espalda de la aguamarina es recorrida por las hábiles manos de su amada. Michiru, baja atrapando con su boca los pechos de su amada mientras sus manos siguen yendo mas abajo, hasta la intimidad de la rubia sus dedos lentamente acarician el centro del placer haciendo que Haruka se encobre al sentir las manos de Michiru ahí abajo, Michiru asciende a besos por su cuello hasta llegar frente a la cara de rubia, "Quiero verte... quiero ver como te hago sentir", su mano derecha sube y masajea uno de sus pechos, mientras con la izquierda se abre camino hasta introducir uno de sus dedos en su amada, adentro afuera, aumentando la velocidad introduce un segundo y un tercero, Haruka intenta mantener sus ojos abierto, "Michi, no puedo más", cierra sus ojos y el escalofrío la recorre en forma ascendente desde abajo hasta hacerla sonrojar y gritar el nombre de su dueña "Michiru...".

Michiru deja su mano donde está, y se recuesta sobre el pecho de Haruka, sintiendo su corazón que intenta calmarse... "Te amo, y aunque me tome la vida entera convencerte... te demostraré que te haré feliz". Haruka la abraza, es la mujer que acelera su corazón, pero también es la que trae la calma y la paz.

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Quienes han estado en pareja saben, las reconciliaciones siempre son la mejor parte

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