—¡Devuélveme el libro, Sirius! —Remus siguió a Sirius por todo el patio. Era medio día y los alumnos descansaban después de comer en el patio del castillo.

—¡Ven a por el! —Sirius corría zigzagueando entre los arboles, Remus le seguía intentando alcanzarle.

—¡Devuélvemelo, vamos!

Sirius se paró de golpe y escondió el libro tras su espalda en Remus pararse frente a él.

—Dame un beso…

—¿C-cómo?

—Que me des un beso y te devuelvo el libro —Sirius habló muy seguro de si mismo.

—¿Dónd…?

Antes de que Remus pudiera acabar de preguntar dónde quería Sirius el beso, el chico puso la mejilla señalando el lugar. Remus rodó los ojos y dio el beso en la mejilla que Sirius demandaba. Un beso que duró más de la cuenta.

—Toma —respondió Sirius devolviéndole el libro—. ¿Contento?

—Sí.

Y Remus no supo si estaba contento porqué Sirius le había devuelto el libro o porqué le había dado aquel suave beso y había sellado su mejilla con el ardor de sus labios.

*Basado en hechos reales*

Espero que lo hayan disfrutado, cortito pero intenso.

Nos vemos en el próximo, besos.