Capítulo 6

La pesadez en los hombros de Videl era evidente, parecía que mil camiones habían pasado sobre ella, abrió con mucho esfuerzo la puerta de la casa de su tía y camino adentro sin muchos ánimos, bien pudiera decirse que había corrido un largo maratón pues sus piernas le estaban cobrando la factura, prácticamente se arrastró a la sala y se dejó caer en el sillón, cuando sus ojos estuvieron a punto de cerrarse escuchó una voz que la llamaba

-Vi ¿estás en casa?- apenas pudo articular palabra para responder de manera afirmativa, la mujer caminó a su encuentro y divisó a una chica echa trizas –Pero muñequita ¿qué ocurrió? ¿Por qué estás tan cansada?- se sentó a su lado evitando pedir un poco más de espacio pues su sobrina no daba señas de querer moverse

-Desde que llegue aquí todo me sale mal- hizo un puchero- el decano de la universidad cambió de opinión y dijo que debía esperar un año para poder entrar, porque mis compañeros se enteraron y pidieron un trato justo- imitó la voz fuerte de aquel hombre- "Señorita Satán las políticas universitarias dice que no se permitirá la entrada de alumnos a mitad de año"- subió los pies al sillón para recostarse y poner su cabeza sobre el rezago de la mujer de cabellos azules quien no dudó en acariciarle el cabello con dulzura- No es justo para mí, detesto esta ciudad con ganas… además siente mi cabello, está hecho trizas, y mi piel se está deshidratando… necesito manicura del a buena y un buen estilista… ¡ah! y el spa- posó sus dedos sobre sus sienes y comenzó a masajearlas- Además extraño mi auto, es de locos viajar en transporte público-

-Tranquila mi cielo… tal vez no era tu momento, recuerda que todo sucede por algo"- siguió acariciando su larga cabellera- Además, tu siempre luces linda-

-Dices eso porque eres mi tía, además si la gente de la capital me viera en este estado, se moriría… "Videl Satán con la apariencia de una campesina", seguro seria el título de todos los diarios… luego quería comer algo y absolutamente todo tiene carne, mi padre solo quiso terminar con mi vida, ni siquiera pude traer a Bee- suspiró- Extraño mi casa, mi universidad, a Amy… ¡todo!, creo que en cualquier momento puedo morir-

-No digas esas cosas Videl, además no es tan malo vivir aquí, es una Ciudad después de todo, pequeña, pero es una Ciudad- justificó la mujer- aquí he vivido toda mi vida y era un lugar muy querido para tu madre- suspiró- Apuesto a que a ella le hubiera dado mucho gusto regresar a la Ciudad y a la casa que la vieron crecer-

Videl sonrió y cerró los ojos dejándose apapachar por su tía – ¿Sabes?, cuando me acaricias el cabello de esa forma siento que ella lo está haciendo, la extraño mucho- dio un largo suspiro- No se porque papá nunca quiere hablar de ella, es como si nunca hubiera existido para él, me encantaría saber como se conocieron o como fue cuando nací yo… tengo tantas dudas, que él jamás responderá- abrió los ojos lentamente

-A veces las personas prefieren evadir su pasado por miedo al dolor, no es que ya la haya olvidado o quiera deshacerse de ella… simplemente no quiere sufrir más-

-Tía, cuéntame como se conocieron ¿si?, de verdad quiero saberlo- junto sus puños frente a su boca suplicándole

-Ayy niña, siempre terminas convenciéndome, pero que no se entere tu padre si no me va a colgar- la mujer se acomodó mejor y comenzó a relatar, Videl parecía muy interesada- Miriel y Hercule se conocieron en la preparatoria, tu mamá siempre fue muy popular, era la capitana de las animadoras y líder del decatlón académico… tu padre digamos que era un "chico sin suerte"- La pelinegra se sorprendió- tu mamá tuvo un novio, bastante atractivo diría yo… vino mucha veces aquí a la casa, tenía una sonrisa refrescante y un carácter encantador, yo creía que terminarían casados pues se veían muy enamorados… pero no fue así, pues aquel hombre dejó a tu madre sin motivo, ella se deprimió muchísimo y ahí fue cuando tu padre aprovechó la ocasión… salieron varias veces, y poco a poco la sacó de ese horrible agujero… fueron juntos a la universidad y se casaron, poco tiempo después llegaste tu, tu padre heredó la empresa de mis padres, tus abuelos, y el resto ya lo sabes- Bulma se levantó del sillón pero fue detenida por su sobrina

-Tía… mi mamá… ¿alguna vez se reencontró con aquel hombre?- la chica la miró expectante

-Sabía que pedirías detalles- la mujer sonrió- si, de hecho por azares del destino terminó trabajando para tu padre, pero lamentablemente desapareció, creo que era su naturaleza, y jamás volvimos a saber de él… ¿Otra pregunta señorita?-

-No, creo que fue suficiente, gracias Tía- sonrió y volvió a tirarse en el sillón

-¡Eres un caso Videlita!- la peliazul se alejó dejando a su sobrina envolverse rápidamente en un sueño profundo

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Una mujer camina como si fuera león enjaulado frente a una puerta, de vez en cuando miraba por la escalera, como esperando a alguien, ya llevaba 20 minutos haciendo esa acción cuando aquel muchacho de ojos oscuros hizo su aparición…

-Señora Lee, que gusto verla- el chico trató de sonar cordial

-Gohan no quiero discutir, pero me debes 6 meses de renta y ya no puedo esperarte más- la mujer cruzó los brazos, miraba al chico de arriba para abajo, a su parecer siempre le había parecido demasiado atractivo, pero sabía que no tenía oportunidad pues su edad la delataba

-Acabo de conseguir un muy buen empleo y en cuanto me paguen yo le prometo que adelantaré algo-

-Solo promesas muchacho y no veo frutos- la mujer suspiró- lo siento Gohan pero tendrás que desalojar el departamento

-Por favor señora Lee, no tengo a donde ir, sólo déjeme conseguir otro lugar y…- la mujer lo interrumpió

-Lo siento cariño, son reglas, firmaste un contrato y debes acatarlas, para mañana ya no quiero verte por aquí-

Sin decir más aquella mujer regordeta y con excéntrica vestimenta se alejó dejando a Gohan ensimismado en sus pensamientos… después de cinco minutos de trance llamó a su única salvación… su mejor amigo

-Sabes que puedes quedarte conmigo el tiempo que quieras, ¡joder! Para eso somos amigos ¿no?- el chico le dio unas palmaditas en la espalda

-Muchas gracias Sharpner, de verdad no se como pagártelo-

-Creo que si lo sabes… invítame unos tragos y preséntame a la fierecilla que me atacó en la fiesta del ridículo de Satán- el rubio se dejó caer en un sillón inflable mientras tomaba una lata de cerveza medio llena que yacía en el suelo

-Lo de los tragos sabes que si, pero lo de aquella chica, no lo creo-

-¿CÓMO? ¿No me digas que te ha gustado también?-

-No se trata de eso… sólo que aquella "fierecilla" es la hija de Satán- el rubio casi se va de espaldas

-¡NO ME JODAS CON ESO! ¿Cómo es que esa preciosura es hija de semejante vómito de gorila?- el chico soltó una carcajada- ¡ME ESTAS JODIENDO! Sólo lo dices porque te quieres tirar a esa hermosa mujer y no le quieres dejar nada a tu hermano del alma-

Gohan lo miró serio, dejando a Sharpner sin ninguna duda, aquella chica era la descendencia de aquel hombre…

-¡No te creo! Con razón se me hacía bastante extraño que conociera a Ireza y hasta la defendiera- se llevó el puño a la boca para después mirar al pelinegro- ¡Te haz sacado el premio mayor! Esa chica es una verdadera diosa, creo que enamorarla no te va a ser tan difícil y encima traes de corbata a Lime que no está nada mal… me enorgulleces tanto- le ofreció un poco de lo que bebía- toma esto hermano es el trago del triunfo

-¡No digas estupideces! Todavía no puedo cantar victoria-

-La victoria ya la tienes, mira nada más a las mujeres que te vas a re tirar, por dios, relájate un poco, es más te voy a invitar yo los tragos- se levantó de su asiento y encaminó a su amigo a la puerta

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Satán se encontraba cenando mientras su hija le contaba lo pésimo que había sido su día y lo mucho que extrañaba su antigua ciudad

-Pero mi cielo, no debes sentirte así, veré que puedo hacer con lo de la universidad- el hombre tomó un poco de carne y la metió rápidamente en su boca, dejando a su hija con cara de desagrado-

-No hagas nada, creo que el decano dejó todo claro-

-Mi niña, verás que todo se arreglará, las cosas marcharán lo mejor posible… tanto así que se me acaba de ocurrir algo… creo que serias de gran ayuda en el proyecto- los ojos azules de la chica se mostraron confundidos

-¿De qué hablas? Yo no soy arquitecta-

-Lo se… pero conoces todo sobre el arte y serias una magnifica decoradora de interiores- la chica miró sorprendida a su padre

-¿Hablas enserio?, es que no se…-

-Videl, creo que tu amor por el arte podría verse reflejado, creo que Gohan tiene pensado un estilo gótico o algo parecido, podrías darle ideas y ser su asistente- la felicidad que Videl podo haber sentido se desvaneció

-Ok, creo que de verdad quieres matarme verdad- fingió darse aire con sus manos mientras respiraba profundamente- ¿Tu crees que yo quiero trabajar al lado de su señoría cara de "pocos amigos"?... me voy a morir, haré de cuenta que jamás dijiste eso, empecemos de nuevo-

-Hija, no seas así… Gohan es un muchacho serio pero no para que lo catalogues de esa forma, además sólo será trabajo-

-A ver, espera… se supone que el ambiente de trabajo debe ser "cordial, alegre, pacífico" teniendo al "teniente supremo" ahí ¿tu crees que va a ser así?- Videl cruzó los brazos y fingió molestia- Si querías arruinar mi vida mejor hubieras mandado mis fotos recién levantada a "Cosmo"- hizo un puchero- ¿Sabes que? Mejor dime que me odias y punto, se acabó el problema- el hombre había llegado al límite de su paciencia, su hija podía ser demasiado berrinchuda cuando se lo proponía

-¡Videl Marie Satán! ¡Deja ya tus berrinchitos tontos! Tienes 20 años y debes aprender a comportarte como la gente, ¡debes dejar de juzgar antes de conocer! ¡Mañana te quiero a primera hora en la oficina y no quiero escuchar más estupideces! ¿Te quedó claro?- Satán se levantó de su asiento y salió bastante molesto del comedor, dejando a su hija perpleja con algunas lágrimas que estaban invadiendo sus ojos

-Videl, no llores… no lo hagas, no le des el gusto-

Sabía que no tendría otra salida, debía enfrentarse a él, a pesar de todo…