Naruto y sus personajes no me pertenecen, son obra de Masashi Kishimoto. La historia y algunos personajes si son míos.

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CAPITULO V

Pensamientos y sentimientos enfermizos.

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Hinata abrió los ojos con pesadez y lo primero que vieron sus ojos fue el techo de su habitación. Se levanto y vio un mechón de su cabello, el cual ya no era marrón, si no de un negro-azulado. Suspiro con cansancio y se levanto de la cama sintiendo un pequeño escalofrió al posar sus pies desnudos en el frió suelo. Camino hasta el baño privado que estaba en su recamara y se coloco frente al espejo que estaba arriba del lavamanos.

Tenía unas pequeñas bolsas debajo de los parpados y sus ojos estaban rojos después de haber llorado, su cabello estaba un poco alborotado. Se veía y se sentía fatal. No era que estuviera enferma o le iba a dar gripe, si no que el día de ayer fueron demasiadas sorpresas, después de todo su vida dio un giro de 380 grados en solo un dia.

Nana.

Sintió los ojos aguarse nuevamente ¿Cómo pudo ocultarle la verdad después de tantos años? . Sentía que una parte de ella se rompía al recordar lo sucedido ayer, su madre, sus hermanos y…su padre. Ahora ya lo entendía todo, el porque aquel hombre la odiaba tanto, el sabia que ella no era de su sangre, su madre lo engaño y lo hizo creer que era su hija, pero él no era idiota. Hinata sintió las lagrimas nuevamente deslizarse por sus mejillas, y apretó sus manos en el lavamanos.

Dolor

Sentía dolor en el pecho, sabía perfectamente que su corazón estaba sufriendo, pues se sentía engañada, pero aun así, no podía odiar a su nana. Porque, era su nana, la mujer que la cuido desde que su madre se fue, su mejor amiga y su segunda madre. Por mucho que le doliera y se sintiera traicionada no podía odiarla. Ella no quería alejarse de su nana porque, una parte de ella le decía que si no le había dicho la verdad era por su bien y para protegerla.

Limpio sus lágrimas con la manga de su pijama, y luego lavo su rostro y cepillo sus dientes. Se vio de nuevo en el espejo y solo da una sonrisa triste a su reflejo. Almenos ya se veía tan fatal, salió del baño y camino hasta su cama sacando el colgante con el dije de media luna de la almohada. Tenía que pensar y relajarse ese dia para poder ver a su nana y hablar tranquilamente. Porque ella juraba que si se cruzaba con ella lo que haría sería llorar y no quería su nana se sintiera triste o una mala persona por hacerla llorar, después de todo le había mentido.

Iba a hablar con Kurenai en la escuela, después de todo mañana era lunes. Así que disfrutaría su domingo en casa, viendo películas, leyendo un buen libro o simplemente dormiría. Salió de su cuarto y fue a la cocina, su estomago estaba exigiendo la comida más importante del día. Agradeció que su padre estuviera de viaje de negocios pues tampoco sería capaz de verlo al rostro, no se sentía lista.

Llego a la cocina y pudo ver a su hermano sentado en la mesa comiendo unas tostadas con jalea de fresa y juego de naranja, el chico al notar la presencia de su "hermana" la voltea a ver y termina de masticar para dirigirle la palabra.

— ¿Cómo te sientes? — le dijo analizándola. Su cabello ahora de un negro-azulado. No parecía que fuera tinte, a decir verdad no le quedaba nada mal ese color de cabello.

—Estoy bien, anoche pude dormir tranquila…Gracias Kenji-niichan—susurro la chica sonriéndole dulcemente mientras se sentaba en la silla.

El chico siguió comiendo sus tostadas en silencio con un leve sonrojo en sus mejillas, de vez en cuando miraba de reojo a la chica frente al, la cual comía su desayuno con tranquilidad sumida en sus pensamientos.

Hinata pensaba en lo que le diría a su nana, tenía tantas preguntas que hacerle, además de que estaba confundida ¿Por qué esas cosas los atacaron ayer? Y ¿Quién era ese tal kabuto? Bebió un poco de jugo y comenzó a masticar nuevamente su tostada sintiendo la mezcla de su pan con la mermelada. Suspiro aun masticando su desayuno, mañana arreglaría las cosas con su nana dándole a entender que no estaba molesta con ella y que no le guardaba ningún rencor. Además de que tenia que hablar con Naruto, Sasuke y Sasuke para que le contaran todo lo que ellos sabían sobre eso de que era una semi-diosa. ¿Quién iba a pensarlo? Un día era una chica normal de instituto y al día siguiente se enteraba que era hija de Artemis y que era una semi-dios. Una historia digna de escribir un libro.

—Hinata—La llamo su hermano y la chica subió la mirada y lo vio.

—¿sí?—susurro tragando lo que estaba masticando.

— ¿Quieres ir al centro comercial? Papa me dio mi tarjeta de crédito—dijo sonriendo mostrando la tarjeta con su nombre en ella.

— ¿eh? Q-quieres ir al centro comercial… ¿co-conmigo?—dijo sorprendida la chica ¿kenji quería salir con ella?

—Claro tonta, ¿por qué crees que te pregunto? ¿Quieres ir o no?—alzo una ceja.

—Ah... ¡Claro!—sonríe levemente sintiéndose feliz, era la primera vez que Kenji le preguntaba si quería ir con ella de paseo, pues sus hermanos nunca salían con ella. Solo cuando su padre los necesitaba en fiestas y reuniones familiares que tuvieran que ver con la empresa y debían mostrar sus rostros. Del resto no compartían juntos, y eso la hacia feliz, pues se estaba acercando a su hermano.

—Bien—se levanto de la mesa y camino hasta el pasillo, antes de salir se detuvo y la voltea ver—Ve a bañarte y cámbiate ese pijama, salimos en 1 hora. No tardes moco—Dijo saliendo del comedor.

Hinata termino su desayuno rápidamente y luego le agradeció a las sirvientas. Subió deprisa a su habitación a tomar un baño y a cambiarse de ropa. Opto por un short de color gris, medias a medio muslo, de color negro botas estilo vaqueras de color marron y una camisa con cuadros negros de botones y de color marrón con manga tres cuartos. Peino su largo cabello y se hizo una clineja de cola de pescado dejando sus característicos mechones al lado de su cara. Miro su cabello y dio una leve sonrisa, amaba su cabello largo y a decir verdad ese nuevo color no le quedaba tan mal, le gustaba.

Salio de su habitación ya lista y fue a la sala, Kenji estaba en la puerta escribiendo por su teléfono, llevaba unos jeans color azul, una franela negra y zapatillas. El dirigió su mirada la chica se sonrojo levemente hermosa, fue lo que paso por su mente al verla vestida de esa forma.

—E-Estoy lista—sururro sonriendo levemente

— ¿piensas salir asi? —le dijo serio

— ¿eh? ¿A-así como? M-me veo mal?—dijo preocupada la chica al ver su mirada seria.

—Esos shorts son muy cortos Hinata ¿quieres que los pervertidos se acerquen a ti?—alzo una ceja con reproche. No quería que su "hermana" saliera vestida así, no quería golpear a los chicos que la miraran con cara de idiotas. Se estaba portando de una manera estúpida pero de cierta forma le molestaba que otros chicos miraran a Hinata. Se maldijo mentalmente y rechino los dientes ¿Qué le pasaba? ¿Por qué se sentía molesto?

—E-es que está haciendo mucho calor y yo..ahm..creo que puedo ir a cambiármelos—dijo la chica dispuesta a regresar a su habitación y ponerse un pantalón.

—Olvídalo, vámonos que se hace tarde—Hinata se mordió el labio ¿estaba molesto? Miro kenji se dio media vuelta y camino hacia el auto tomando el puesto de piloto. Ella lo siguió y se sento en al puesto del copiloto.

El camino fue silencioso y un poco incomodo, Hinata miraba de reojo a kenji y miraba por la ventana, a veces no entendía el comportamiento de Kenji.

— ¿Qué quieres hacer?—dijo el chico sin despegar la vida de la calle

—Pues, no lo se—susurro hinata agachando la cabeza encogiéndose en su asiento. Escucho a kenji suspiro y luego se sorprendió por lo siguiente que le había dicho su hermano

—Lo siento Hinata, me porte como un hermano celoso. Es solo que eres mi hermana. Y como tal debo protegerte de los patanes que quieran propasarse contigo. Perdoname— susurro y luego le dedico una sonrisa sincera para luego volver a ver al frente.

—Hinata lo miro sorprendido y luego agacho la cabeza sonriendo y asintió con la cabeza para responder un sí.

Ambos chicos llegaron al centro comercial, se adentraron en el estacionamiento subterráneo para dejar el auto estacionado y subir a ver las tiendas. Kenji llevo a Hinata a las tiendas que Hanabi frecuentaba ir a comprar su vestimenta. Hinata se probó vestidos entre otras prendas que Kenji le daba, ya que ella solo las miraba y cuando se daba cuenta del precio las regresaba, y el chico ya harto de eso tomo la ropa que le pareció adecuada y bonita según su gusto y la obligo a probárselas. El también compro ropa después de todo era amante de las prendas de marca, lo había aprendido de su padre.

Ya exhaustos de tanto ver tiendas y caminar fueron a una cafetería en el mismo centro comercial y compraron dos pasteles de chocolate y café con leche.

—Gracias por traerme kenji-oni-chan—dijo Hinata sonriendo a su hermano mientras dejaba la taza de cabeza sobre el platillo.

—Ni lo digas, nunca compartimos. Y para serte sincero me gusta más tu compañía que la de Akari. Ella es muy ruidosa—dijo entrecerrando los ojos recordando lo escandalosa que podía llegar a hacer su hermana Akari cuando se trataba ir de compras. Con Hinata se sentía agusto, ella tranquila y nunca se quejaba, le gustaba su compañía. Su estomago se sentía raro ¿sería el pastel?

Hinata por otra parte se sentía feliz, kenji había dicho que le gustaba su compañía, eso era un progreso. Por fin podía decir que su Hermano la tomaba en cuenta y eso la hacía feliz. Después de tanto años de estar aislados podían entablar una relación de hermanos sanamente. Hinata palideció cuando Naruto, sakura y Sasuke entraron a la cafetería y para su desgracia la habían notado puedo ellos se sorprendieron también.

—¡Hina-chan!—Exclamo la peli-rosa soltando el brazo de su novio Sasuke y corría hacia ella para abrazarla

—S-Saku-chan—susurro Hinata y correspondió al abrazo. No podía, simplemente no podía molestarse sin sentir rencor con esos tres chicos que ahora eran sus amigos. Se habían portado muy bien con ella y la habían defendido de Karin. Apretó con más fuerza el abrazo que le estaba dando a Sakura, sentía ganas de llorar nuevamente pero no lloraría, no allí frente a tanta gente y menos frente a Kenji. Quería evitarse problemas y tener que darle explicaciones a Kenji.

—Que gusto verte Hinata—dijo Sasuke acercándose a ambas chicas las cuales se separaron y se sonreían.

—Hola enana—susurro Naruto poniendo una mano en su cabeza y alborotándole el cabello.

Kenji frunció el ceño y miro al rubio alzando una ceja. Pero lo que más le molesto fue que Hinata se sonrojo y luego comenzó a sonreírle. Era el mismo chico que la había defendido de Karin ese día en la cafetería. Se levanto de la mesa molesto llamando la atención de los 4 jóvenes presentes y los miro seriamente a cada uno deteniéndose en Hinata, la cual lo miraba confundida.

—Me voy, tengo que cosas que hacer. Puedes quedarte con tus…amigos, yo llevare esto a casa. Que te diviertas.

— ¿Qué? E-espera Kenji-oni-chan yo..—fue interrumpida por la voz fría de Kenji.

—No, solo estorbaras al lugar al que voy. Quédate con ellos. Toma algo de dinero para que tomes un taxi a casa o llama un chófer no sé. Haz lo que quieras. —Respondió de manera fría y cortante. Saco unos billetes y monedas de su bolsillo, los dejo en la mesa tomando todas las bolsas con las compras y camino a la salida.

Hinata lo miraba atónita ¿Qué había pasado? ¿Por qué kenji actuaba de esa manera? Baja un poco la cabeza decepcionada, después de todo lo que habían avanzado y lo que habían pasado, kenji aun la trataba cortante y distante.

—¿Qué clase de idiota trata así a su hermana?. Serás cabron—Dijo el rubio con la mano en los bolsillos, sorprendiendo a Hinata. El rubio estaba serio y solo miraba a Kenji de reojo.

—Naruto-kun…—susurro la chica mirando al rubio y su mirada se regreso a su hermano, se detuvo en seco al escuchar a Naruto.

—Yo la trato como a mí me da la gana. Es mi hermana después de todo. Asi que no te metas o te parto el rostro—Respondió molesto sin voltear a verlo y salió de la cafetería. Rechino los dientes por la respuesta de oji-azul

"—Espero ver como lo intentas maldito—dijo el oji-azul sonriendo ladinamente."

Metió las bolsas en el maletero y la cerro con violencia, abrió la puerta del auto y cerro la misma molesto sintiendo unas ganas incontrolables de golpear algo, o alguien. Sentía rabia, y el volante fue golpeado con ambas manos vueltas en puños, luego recostó los codos en el mismo tomándose la cabeza con frustracion y molestia ¡a la mierda todo!.

—¿Qué me pasa? ¿Por qué me siento así?...tan..molesto—susurro y luego recordó como el rubio alborotaba los cabellos de Hinata, cuando la defendió en la cafetería, y el sonrojo de su hermana mas esa sonrisa sincera dedicada al rubio. Una sonrisa que no era dirigida..a el

Cerró sus ojos con frustración y se agarro de los cabellos molesto consigo mismo. No podía ser cierto, tenía que hacer algo. ¿Cómo había llegado a tales extremos?. Se paso las manos son su rostro desesperado y recostó su espalda en el asiento luego suspiro frustrado. Su cabeza y su corazón estaban mal

Celos

No aguantaba ver a su hermana sonreírle a alguien más, sabía que ese comportamiento cuando se trataba de su hermana no era normal y la noche anterior se dio cuenta de algo muy perturbador.

Le gustaba su hermana

¿A quién engañaba? No había podido dormir en toda la maldita noche pensando una y otra vez. Cuando eran niños, el, la molestaba porque le gustaba, el decía que era muy bonita. Cuando llegaron a la secundaria también la molestaba, pero como el sabía que su hermana era prohibida no la trataba mucho en la escuela y trataba de alejarse. Pero no podía, cuando tenía la oportunidad la observaba, cuando hacía deporte, cuando leía bajo el árbol que está en las áreas verdes, esas ganas incontrolables de golpear a todo aquel que se propasaba con ella o le hacían Bullying.

El se auto convencía que era una mentira, todos esos años se repetía lo mismo "es tu hermana, solo son celos de hermano y comportamientos habituales de un hermano", que todo estaba en su mente. Pero ya no podía aguantarlo más, ya era prácticamente un adulto y podía razones con facilidad. Era un hecho, estaba enamorado de su hermana Hinata.

—Estoy jodido—susurro encendiendo el auto saliendo del centro comercial. Tenía que distraerse, y que mejor que ir al apartamento de su novia. Después de todo, le había llegado un mensaje que estaba sola—Nena, voy para aya—dijo en la llamada para luego colgar y dirigirse a la casa de su novia. Terminaría con ella, buscaría a una chica con el cabello de negro-azulado , ya no le gustaban las chicas con el cabello marrón.

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¡HOLA CHICOS! cuanto tiempo. :3

Primero que nada, les debo una disculpa. Lamento haber tartado muchisimo con traerles la continuación. La universidad me consume al igual que los problemas familiares.

Ademas, tuve un pequeño bloqueo. Pero, como somos canon (KYAAAAA PORFIN! /) y con semejantes vídeos y spoilers de la película ¿quien no se inspira?

Estoy sumamente feliz, 9 años de seguir esta pareja y el anime/manga de Naruto, somos canon. Parece un sueño. ando muy contenta y ansiosa esperando la película The Last. Muero por verla.

Espero me disculpen y que disfruten este capitulo que acabo de escribir. Perdonen los errores ortográficos y mala redaccion. Fue rapido y no me dio tiempo de corregir nada porque ando de vacaciones y ando con una computadora prestada. asi que bueno...

Espero disfruten el capitulo y ¡Feliz Navidad y año nuevo!

:D

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