¡Hola! Disculpen la tardanza.
Espero les gusta el capitulo
Naruto y sus personajes no me pertenecen, son de Masashi Kishimoto. La historia si es de mi propiedad.
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Capitulo VII
Re-encuentro.
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Se levanto muy temprano esa mañana para asistir a clases, por primera vez desde que tenía memoria se sentía feliz de ir a la secundaria, después de todo sufrir de bullying no era algo que le gustaba a todo el mundo. La oji-perla salió del baño sintiéndose como nueva, había dormido muy bien y el baño caliente que acaba de tomar le sento de maravilla. Se puso su típico uniforme del instituto sin antes olvidar ponerse su collar.
Se miro en el espejo y se sonríe a ella misma ante su reflejo, acaricia su largo cabello negro-azulado que estaba suelto sin ninguna trenza ni coleta alta. Sale de su habitación para ir a tomar el desayuno. Al llegar al comedor mira sorprendida a su "padre" ¿Cuándo había llegado? Akari y Kenji se encontraban en la mesa también comiendo su desayuno.
—Buenos Días padre—dice la chica haciendo una leve reverencia.
—Siéntate, el desayuno se enfría. Trata de bajar más temprano la próxima vez—dice el hombre sin mirarla de manera fría
Hinata solo muerde su labio inferior y toma asiento frente a Kenji al lado de su hermana Akari. Come un poco de su desayuno mientras sube un poco la mirada hasta posarla en Kenji, el cual estaba muy callado comiendo. El desayuno fue tranquilo, nadie hablaba en aquella mesa. Desde que Hinata tenía memoria, eran pocas las veces que se intercambiaban palabras durante las comidas.
Miraba a través de la ventana de la limosina, el silencio era agobiante y Hinata sentía que se ahogaba. Tenía curiosidad del porque Kenji se comportaba de aquella forma, se notaba un poco serio y pensativo, estaba en su mundo. Llegaron al instituto sin cruzarse palabra alguna. Al bajar de la limosina Hinata abrió la boca para decirle algo a Kenji pero decidió dejarlo para después, seguramente la trataría de la patada. Así que mejor hablaba con él en la casa. Entro a su salón de clases fijándose que Sasuke, Sakura y Naruto estaban alrededor de su asiento, cuando la vieron entrar le sonrieron y ella regreso el gesto, la estaban esperando. Fue hacia ellos y tomo lugar en su asiento comenzando a contarle a Sakura y Sasuke lo sucedió ayer con Kurenai. Sakura le abrazo diciéndole que la felicitaba por la gran hazaña y Sasuke solo dijo su monosílabo pero con una leve sonrisa.
El día paso rápidamente, Karin no la fastidio durante las clases y la hora del almuerzo y cuando se la encontraba en el pasillo del instituto la peli-rosa junto a su grupo de amigas siguieron de largo como ignorándola, ella no sabía si era porque estaba junto a Naruto, Sasuke y Sakura o porque la chica se había cansado de ella. Fuera lo que fuera, lo agradecía de sobre manera y esperaba que siguiera hasta su graduación.
Le tocaba ver la última clase del dia; química con Kurenai. La mujer de cabello negro y ojos rojos entro al salón mientras que los alumnos tomaban asiento.
—Buenas tardes, siéntense. Comenzó la clase—Kurenai entro poniendo sus libros en el escritorio. Cruzo miradas con Hinata y le dedico una sonrisa la cual la oji-perla regreso muy gustosa.
Hinata estaba atenta a la clase de Kurenai y tomaba apuntes de lo más importante que decía su nana. Sintió como un papel le dio en el rostro y cayó en la mesa, era un pedazo de papel doblado... ¿una nota? tomo el papel y subió la mirada, se sonrojo levemente al ver como la nota era de Naruto, pues el rubio estaba volteando su rostro mientras la miraba y le hacía señas de que la leyera.
Su corazón se acelero cuando leyó el mensaje del papel "Te veo a la salida, quiero llevarte a un lugar" volvió a mirar a Naruto y este solo le guiña el ojo y vuelve a ver al frente. Hinata muerde su labio inferior nerviosa y lleva una mano a su pecho donde su corazón estaba latiendo desenfrenadamente. ¿Por qué se sentía así?... ¿ella acaso? No...No podía ser. Calmo un poco sus latidos y siguió tomando apuntes, no con la misma agilidad pues recordar que iba a salir con Naruto le hacía sentir mariposas en el estomago y la hacía sentir nerviosa.
Paso la clase tranquilamente, cuando sono el timbre que anunciaba que las clases habían terminado todos comenzaron a tomar sus casas y salir del aula. Hinata se despidió su sensei con un abrazo y una sonrisa para luego salir junto a Sakura, Sasuke y Naruto.
—Bueno, nosotros nos vamos. Cuidado por los alrededores. Dejo a hinata en tus manos Naruto-baka—Dijo sakura para luego guiñarle el ojo a Hinata y esta se sonrojo ¿acaso ella sabía que saldría con Naruto?
—Tranquila no le pasara nada. Estas hablando con el gran Naruto-dattebayo—se cruzo de brazos inflando el pecho con una sonrisa arrogante.
—Cuidado con ese ego dobe—dijo divertido el azabache para tomar la mano de su novia y comenzar a alejarse de ellos.
—N-Naruto-kun…¿ah donde vamos?—La oji-perla lo mira confundida.
—Ya verás enana—Naruto comienza a caminar en dirección contrario que sus amigas y Hinata solo infla sus mofletes y patea un poco el suelo. ¿enana?
—Ya deja de decirme enana…oxigenado..—susurra siguiendo a Naruto y este se detiene de golpe y Hinata choca con su espalda.
— ¿qué?... ¿qué has dicho lunita?….-El rubio la voltea a ver con un tic en el ojo y Hinata solo se sobresalta y se aleja de el y comenzar a correr. Pero es jalada de la muñeca y Naruto la carga en sus hombros como costal de papas.
— ¡S-suéltame! ¡Oxigenado!—con un rubor en sus mejillas por verse cargada golpea su espalda con sus puños y su sonrojo aumenta cuando siente la mano de Naruto darle una nalgada.
—Si no te quedas quiera te bajare las pantaletas y te daré otras nalgadas. Así que tranquila lunita—Dice tranquilamente el rubio aun caminando con la chica en sus hombros.
— ¡T-Tu!—Hinata aun avergonzada obedece al rubio no vaya a ser que lo cumpla y ella no quería ser golpeada de nuevo en las nalgas.
No sabía exactamente cuando habían caminado, solo sabía que tenían mucho rato, ella estaba casi segura que iban con dirección a los bosques de la ciudad. Pero a veces se preguntaba si en verdad no pesaba, pues Naruto no la había bajado en todo el camino para vergüenza de ella pues las personas se le quedaban mirando raro.
—Creo que a partir de aquí podrías caminar, me imagino que ya te duele el abdomen por estar en esa posición—El rubio la bajo de su hombro y la chica comenzó a caminar a través de los arboles, sus zapatos se llenaron con un poco de barro, pues la tierra estaba un poco húmeda.
La chica se sentía maravillada, amaba la naturaleza y los animales. Aunque no entendía el porqué, pues según los libros que había leído sobre la mitología griega su madre, que era Artemis era una cazadora. Seguramente era una mentira tal y como dijo Sakura. Siguió a Naruto adentrándose más al bosque, comenzó a sentirse nerviosa ¿ah donde la llevaba?
—N-Naruto-kun ¿ah donde vamos?—pregunto mientras quitaba una rama de su camino
—Ya verás—voltea a verla con una sonrisa.
Su pie derecho cayó en un enorme y profundo charco de lado que le llego a los tobillos y unas cuantas gotas de barro le cayeron en el otro pie, dio un leve grito y Naruto volteo a verla rápidamente, luego una carcajada salió de su garganta haciendo molestar a Hinata ¿se estaba burlando de ella?
— ¡Eres un pesado! Mira que reírte...—dice cruzándose de brazos las chicas para luego sacar su pie, su zapato y sus medias se habían ensuciado
—Es que..jajaja está bien jaja lo siento…—El rubio se cayó y le luego le sonríe divertido.
Hinata saca su pie del charco y luego suspira. Genial, ahora estaban sucios. Se sentó en una rama de un árbol y se quito sus zapatos al igual que las medias. Tendria que seguir descalza. Vio como el rubio se agachaba dándole la espalda y ella entendió que quería. Ella solo se levanto y comenzó a caminar ignorando a Naruto.
— ¡oye! ¿Segura que podrás caminar sin zapatos? —El rubio la sigue mirándola.
—Sí, estúpido..—susurra sintiendo como sus pies se ensuciaban y se rasguñaba levemente por las piedras, ramas entre otras cosas.
Siguieron caminando en silencio, Hinata porque aun seguía molesta con Naruto, y el chico porque le parecía divertida la situación. Le gustaba molestarla y estaba completamente seguro que ella se contentaría cuando viera la sorpresa que el tenia. Siguieron Caminando y Hinata se detuvo de repente sorprendida.
Habia llegado a un rio con una pequeña cascada, el lugar era muy hermoso, había flores y los pajaros volaban sobre el rio y aveces se paraban en la rama de los arboles mientras cantaban. Era realmente hermoso y el sonido de la cascada más el cantar de los pájaros lo hacía único.
—Es…hermoso. —Susurra asombrada por el paisaje.
—Sí, lo es. Aquí Sakura, Sasuke y yo entrenamos. Armetis nos enseño este lugar creo que aquí ella y tu padre que conocieron
Hinata lo mira sorprendida ¿su madre le había enseñado ese lugar? Y…¿hay se habían conocido sus padres?
—¿Mis padres se conocieron aquí?—lo miro sorprendida
—¿Por qué no se lo preguntas tu misma Hinata?—El rubio el sonríe dulcemente y señala a un árbol que estaba a unos pasos de ellos.
El corazón de la chica se detuvo al escuchar "pregúntaselo tu misma" acaso….volteo hacia atrás de ella y miro como la corteza de un árbol tenía una especie de portal, era un resplandor blanco. Su corazón se acelero y comenzó a temblar, sintió con sus ojos comenzaban a arder. Vio como de aquel portal salía una mujer, no era tan alta, estaba usando un vestido largo de blanco straples, y con un corte a los lados dejando ver su pierna. Usaba sandalias romanas de color doradas y su cabello era de un color negro-azulado hasta los hombros y luego sucedió…sus ojos se encontraron, ambos de color perla, comenzaron a salir las lágrimas de los ojos de ambas mujeres que se encontraban de pie sin moverse mirándose.
Hinata no podía creerlo, sintió la boca seca y un nudo en la garganta. Las lágrimas se deslizaban por sus mejillas y su cuerpo temblaba. Era ella…su madre. Dio un paso y trago grueso.
— ¿Ma…mamá?—dijo mirándola aun a los ojos, la mujer dio una sonrisa triste y a la vez maternal.
—Hinata….mi niña…—dijo la mujer para alzar los brazos y dar varios pasos hacia ella.
Hinata las lagrimas aumentar y comenzó a hipar, corrió hacia su madre y la abrazo fuertemente como si su vida dependiera de ello y empezó a llorar más fuerte. Por fin la encontraba, estaba allí…su madre estaba allí y la estaba abrazando ¿Cuánto había esperado por aquel momento? Se sentía feliz. Pereciera un sueño, tanto así que sentía que si la soltaba su madre desaparecería y no la vería más. Sintió el calor maternal que tanto había extrañado y que después de todo se le había olvidado cómo se sentía, escucho los latidos de su corazón y como la mujer le acaricia su cabello.
— ¡Mama! ¡Mama! Eres tú….mama…No sabes, cuanto te extrañe yo…—decía una y otra vez en un mar de lagrimas.
—Oh Hinata…mi Hinata…cuanto te extrañe….no sabes cuánto lo lamento—Exclamaba la mujer abrazando a su hija con lagrimas en los ojos.
—Yo te estuve esperando, te busque y aquí estas—Decía la chica
—Lo lamento hija, pero… Solo mírate, estas hermosa, mi niña se ha convertido en toda una mujer—La mujer separa a Hinata y toca su mejilla limpiando un poco sus lagrimas mientras le sonreía.
Hinata sonríe y calmando un poco sus lagrimas mirando al rostro de su madre, sus mejillas, sus pestañas, su cabello, su piel, todo, quería guardarlo en su memoria, no se acordaba de cómo lucia su madre, cuando tenía esos recuerdos de momentos junto a ella, solo veía el cuerpo de una mujer pero el rostro era borroso..
Ambas mujeres se sonreían, después de tanto tiempo se habían encontrado. La mujer sube el rostro y ve al rubio el cual mas miraba con una sonrisa.
—Gracias por Traerla Naruto—Dijo la mujer
—De nada Artemis, Tu y Hinata merecían verse después de mucho tiempo—
—Le pedí a Naruto que te trajera Hinata. No podía ir yo misma a verte, o mejor dicho no podía aparecer en la ciudad. Es peligroso y no quería exponerte al peligro—La ojos violeta ve Hinata la cual la miraba sin comprender.
— ¿Por qué?—la miro sin comprender
—Me imagino que Sakura ya te lo dijo. Pero últimamente la oscuridad está invadiendo el mundo de los humanos. Y son capaces de rastrearnos por nuestra fuerza divina ya que somos dioses. En su caso es un poco más difícil el rastreo ya que son semi-dioses y no tienen poder divino completamente. Si me aparecía en la ciudad seguramente los Nugle irían por mi y te pondría en peligro y no podía permitirlo. Así que le pedí a Naruto que te trajera cuando tuviera la oportunidad—Toma las manos de Hinata
La chica sonrisa y vuelve a abrazar a su madre con una sonrisa. Necesitaba otra vez sentir esos brazos maternales abrazarla. Se sentía protegida y hace mucho tiempo no se sentía de esa manera.
Naruto y Hinata se sentaron junto con artemisa en el pasto cerca de la cascada para conversar un poco. Hinata le conto a su madre como le había ido todo ese tiempo que no estaba, como la trataba kurenai, como le iba en la escuela, y de cómo la trataba su padre y sus hermanos cosa que no le gusto mucho a artemisa, también le explico que sabía que su verdadero padre estaba muerto y que se había enterado de que tenía dos hermanos. Hinata le pidió a su mama que le dije como eran y así lo hizo
. Su hermano mayos, Neji se había vuelto muy apuesto según su madre, alto, cuerpo atlético, ojos perlas como los de su padre y un poco de su carácter. Su hermana menor Hanabi era una chica muy picarona y extrovertida saco el carácter de su padre al igual que su sus ojos y cabello. Artemis estaba segura que Hinata tenía su carácter, dulce y paciente. No como su esposo Hiashi que era un poco serio y gruñon, aunque con ella, él era era todo lo contrario, la trataba dulcemente, atento amoroso, romántico y apasionado. La mujer sonríe tristemente al recordar a su esposo fallecido. Hinata no pasa desapercibido este hecho y aprieta la mano mano de la mujer y para después acariciar los nudillos con su pulgar.
Artemis mira a su hija con pequeñas lagrimillas en sus ojos, Hinata le sonríe dulcemente y la mujer le regresa el gesto y se limpia las lagrimillas con su mano.
—Estaba pensando en tu padre. El nos amo mucho Hinata. Y estoy segura que aun lo sigue haciendo.
—Madre…¿tu conociste a mi papa aquí?—Hinata la mira con un brillo en los ojos. Saber la historia de sus padres le emocionaba
—Si…y también los concebimos a los tres—Artemis pone ambas manos en sus mejillas mientras se sonroja.
Naruto y Hinata se sobresaltan y también se sonrojan ante tal confesión. Artemis seguía con las manos en sus mejillas mientras sonreía como tonta. Hinata podría jurara que salían corazones y flores alrededor de su mama la cual estaba metida en un mar de recuerdos…y ella no quería saber cómo eran. Artemis sale de su ensoñason y mira a ambos jóvenes estaban sonrojados. Ella solo pone una mano en su boca.
—Oh my… Lo siento no tuve que decir eso, creo que me excedí, aunque son jóvenes, deben saber más que yo… Dime Hina ¿no has tenido sexo? —dijo un poco divertida la mujer mirando a su hija acusadoramente
—¡M-MAMA! ¡C-claro que no! ¿Qué clase de pregunta es e-esa—Exclama avergonzada Hinata con su rostro parecido a un semáforo en rojo. Frunce el seño al escuchar como Naruto contenía la risa por tal escena.
—Oh vamos, soy tu madre. Puedes decirme no me molestare. Después de todo ustedes los jóvenes hacen ese tipo de cosas ¿no? Tu padre y yo teníamos una vida sexual muy activa—dijo sonrojándose de nuevo Artemis poniendo sus manos en cada mejilla entrando de nuevo a su mundo de ensueño volviendo a sus días de amor.
—¡M-mama! Q-que cosas dices…—volteo a ver a Naruto molesta porque se tiro de espaldas al pasto riendo a carcajadas.
—¡JAJAJA! Tu madre me cae muy bien—Dice el rubio mirando a la chica limpiándose una lagrimilla de su ojo.
—Callate…. —susurro la chica aun sonrojada. La oji-perla mira a la mujer con cara de colegiala que estaba sentada frente a ella. La chica sonríe dulcemente sintiéndose en un sueño del que nunca querer despertar.
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Lo se es un poco corto, pero espero que el próximo capitulo pueda ser un poco mas largo. Espero que haya podido describir bien los sentimientos de Hinata al conocer a su madre, lo hice mientras escuchaba una canción un poco sentimental.
Gracias a todos por sus comentarios. Se les agradece de verdad :)
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