CAPITULO 4

Eso fue algo realmente extraño para él, en realidad esa chica molesta era una…. Lesbiana.

-FlashBack-

—Naruto…..— Nombró cuando encontró al rubio, aun algo agitado y sorprendido después de haberse alejado rápidamente de aquel baño.

—Teme, ¿Qué pasa? ¡Pareciera que hayas visto un fantasma dattebayo!— Bromeó Naruto un tanto alterado ya que esa faceta de Sasuke no se suele encontrar la gente, ni el siendo su mejor amigo.

— ¿Recuerdas que estábamos hablando de Sakura Haruno? — Preguntó mientras tomaba bocanadas de aire luego de haber corrido tan rápido.

—Si… teme, como que estás hablando mucho de ell- —

—Ella es… ¿Lesbiana? — interrumpió el azabache yendo al grano.

El uzumaki sin entender el porqué el interés en esa chica, solo afirmó con un gesto moviendo su cabeza de arriba abajo 3 veces, acompañado de una mirada de seriedad y curiosidad.

— ¿Por qué? ¿Cuál es el problema Sasuke? — cuestionó intrigado.

— No…. Nada…. — Contestó Sasuke ya recuperado de su agitada corrida. Naruto achinó sus ojos y se rascó su cabeza aun intrigado.

-Fin del FlashBack-

—Y pensar que yo…. Me he perseguido tanto con una simple chica que no tenía intereses por personas del sexo opuesto, como yo… creo que he sido demasiado duro— Suspiró Sasuke hablándose a sí mismo, luego de aquel extraño acontecimiento no pudo prestar atención en clases. Con que esa chica realmente no mentía, y el simplemente le trató mal sin razón, a pesar de que sigue representando una amenaza, no trata de acercarse a Naruto, lo peor es que en 10 minutos vendrá a continuar con el trabajo, será el momento más incomodo desde la última vez que se vieron. Sasuke simplemente se quedo sentado en el sofá con la mirada perdida, esperando porque que el timbre sonara, ya debería estar por llegar.
Se tardó media hora, pero al fin y al cabo llegó, lo único que hicieron fue mirarse, saludarse, y cumplir con su trabajo, el ambiente estaba muy tenso. Luego de comer, y casi irse a dormir, Sakura se decidió por hablar.

—¿Me estabas siguiendo? — Interrogó de manera repentina y muy seria la peli-rosa.

—Yo…—

—¡¿Por qué lo hacias?! — Exclamó. No te basta con que te diga que no tengo intensiones de entrometerme en tu vida, ¡¿Verdad?! Tu estabas al lado mío cuando hablaba con Hinata, ¡¿creías que hablaba con Naruto acaso?! — Elevó su tono ya haciendo notar su enojo, ella lo había pillado, y lo peor es que no podía decirle nada, ella tenía razón. En realidad nunca se había encontrado con una mujer lesbiana, cada mujer que se le cruzaba solo tenía intensiones de acostarse con él, ese es uno de los temas por los que más detesta a las mujeres, aun que con esta metió la pata, simplemente se quedo en silencio mirándola sin saber qué respuesta darle.

Un largo suspiro por parte de la oji-jade hizo un pequeño eco. —Solo… no estés pasando…. Chisme…. Iré a dormir— profirió saliendo de la habitación para dirigirse al sofá. Y por fin dormir.

Sasuke, por su parte, apagó las luces, se acostó, y se durmió pensando en que realmente fue muy duro con esa chica.

Ya de mañana, el despertador sonó despertando al Uchiha. Este, sin despegar la cara de su almohada, ya sabiendo la dirección y posición del móvil, elevo el brazo, lo llevo hasta el celular y apagó ese odiado sonido que interrumpe su sueño todas las mañanas. Cinco minutos más tarde se dispuso a prepararse y cambiarse, luego de esto, bajó las escaleras, encontrándose con el personaje llamado Zakuro ya vestido como debe estar, y el desayuno preparado, la segunda vez que volvió a sentir esa sensación de que no estaba solo, que tenía a su familia con él, era tan nostálgico. Tomó asiento y desayunaron sin decir una palabra, solo se dedicaban a ingerir la comida. Cuando terminaron, Sasuke se ofreció él mismo para lavar lo utilizado, pero ella se negó y lavó lo que le correspondía. Justo antes de llegar a la puerta, Sasuke aclaró su garganta como si quisiera conversar, Sakura lo notó, y viró su cabeza mirándolo de perfil.

—Este…. escucha…— Dio un largo suspiro antes de hablar. —Lo siento, ¿Está bien? Te juzgue mal, lo sé y lo siento… volvamos a empezar como si no recién nos conociéramos, ¿Si? Tenemos que terminar un trabajo y no podemos continuarlo si nos llevamos de esta forma…— Se explayó el Uchiha, realmente alargó bastante la disculpa, no era esa su intensión, sino que para él era algo vergonzoso disculparse, especialmente porque nunca lo hacía, pero esta vez estuvo muy mal, y como bien dijo ella, el es el de los prejuicios, si no quiere que lo juzguen pues no debería juzgar sin conocer. El Uchiha extendió su mano para que Sakura la estreche, pero esta sin embargo, volteó completamente hacia Sasuke y lo abofeteó repentinamente sin razón.

—Oye…. ¿Qué- — Otra bofetada cortó el dialogo de Sasuke. — ¿Cuál es tu problema? — Reprochó bastante serio sobándose la mejilla. —Ya me he- — Sakura volvió a cortarlo, elevó su mano y la estrecho esta vez contra su boca, para que se callara.

—Te lo mereces— Dijo Sakura sobándose con su otra mano, la mejilla que una vez Sasuke golpeó. —Y eso no es nada— Agregó Sakura entre risas, alejando su mano del rostro del pelinegro. Sasuke solo la miraba sin decir nada, aunque su cara se mostraba algo indiferente con una pizca de sorpresa, sentía culpa por detrás de su disfraz de chico impenetrable, ella sonrió.

—Bien Bien, no te preocupes, después de todo no lograremos hacer un buen trabajo si no convivimos— Profirió Sakura entre risas mientras estiraba su mano para que el la estreche. —Entonces…. ¿Comenzamos de nuevo? — Animó ella. Sasuke se la quedo mirando unos segundos con sorpresa, la verdad es que él nunca perdonaría a alguien que le golpeó injustamente. Sin embargo, aceptó su propuesta ya que le parecía correcta.

—Hmp— Soltó él, con una sonrisa de lado y estrechando su mano con la de ella. Un brusco movimiento hizo que el casi se resbale, ella había abierto la puerta y lo jalo repentinamente.

— ¡AHORA RÁPIDO SHANNARO! ¡LLEGAREMOS TARDE! — Exclamó riendo mientras se dirigía hacia un taxi estacionado.

Sasuke estaba algo sorprendido, esa chica no era muy robusta que digamos, sin embargo tenía fuerza, pero tenía que detenerla, hoy se tomarían el colectivo, tenían tiempo de sobra por más de que el viaje no era muy corto, por lo que tomo su brazo su la detuvo, ella lo miró interrogante, y él le explicó el por qué de su accionar.

—Hoy iremos en colectivo— Explicó.

— ¿QUÉ? — Se quejó ella. —P…Pero el colectivo viene lleno a estas horas y será incomodo y no quiero viajar parad-

—¿Tienes la tarjeta verdad? — Interrumpió.

— ¿Pues como crees que vine a tu casa? Oye espera, no evadas lo qu- —Sasuke volvió a evadirla ya que el transporte había llegado, no venía ni muy lleno ni muy vacio, estable.
Ambos pagaron lo debido y se posicionaron junto a los asientos ocupados esperando a que alguno se libere. Después de seis cuadras se desocupo el que Sasuke esperaba.

—O…Oye Sasuke, ¿Me dejarías sentarme? Veras… fue tu idea via- — Frenó. Al ver como Sasuke la escuchó, la miró, y aun así la ignoró.

-Desgraciado, no tienes modales con una chica por más de que seas gay ¿Verdad? Fue tu maldita idea viajar en colectivo, SHANNARO, al menos merezco prioridad—La inner de Sakura estaba que explotaba, ella rechino sus dientes, y para calmarse se colocó sus auriculares para oír música, y cerró los ojos para perderse en ella. Su concentración no duro mucho, ya que su compañero la jalo de la manga para que le preste atención, ella quitándose un auricular lo miró interrogante, el algo adormecido dijo, que lo despertara cuando lleguen, y segundos después cerró sus ojos, eso fue suficiente para que una vena de la frente de Sakura saltara y sus orejas echaran humo. Trató de calmarse y relajarse con el mismo método anterior y concentrarse en la música. Un asiento se desocupo justo cuando estaban a solo 3 cuadras de arribar, ante esto, la chica disfrazada, de mala gana despertó al Uchiha dándole un golpe en el hombro para que despierte.

— ¡Apresúrate! Ya hay que bajar— Lo despertó aguantando ese impulso de golpearle.

—S… si, ya voy— respondió él sobándose la cara y bostezando.

Tocaron el timbre y se bajaron del vehículo. Los dejaba a 3 cuadras de la escuela, mientras que en el camino ella le reprochaba a Sasuke por su actitud egoísta.

— ¿Sabes que viaje parada todo el viaje verdad?— Vociferó, a lo que él solo le dedico una mirada indiferente y su vista de nuevo se concentró en el camino.

— ¡No me ignores! ¡Fue TU idea viajar en colectivo! — Remarcó.

—Ya cállate— Respondió él dejándola pasmada, es decir, el la había dejado viajar a ella todo el viaje parada cuando ella estaba dispuesta a tomarse un taxi, y aun así el muy cómodo ¿Tiene el lujo de decirle que se calle? ¡Claro que no!

— ¿Q….Que me calle? ¿Cómo rayos quieres mantener una relación estable con esta actitud? —

—Hablas como si tuviéramos una relación seria— Bromeó ignorando sus quejas.

Sakura con un tic en el ojo, nariz, y boca, lo miró por unos segundos bastante disgustada. — ¡No estoy jugando, sabes a lo que me refiero! —Prorrumpió. — ¡No podremos trabajar juntos si seguimos así! — La Haruno dio un largo suspiro para relajarse. —Mira, la próxima vez viajo, me tomaré un taxi, o directamente no iré a tu casa, si quieres trabajar conmigo pues o te vendrás tú o nos sacamos un 0, ¿De acuerdo? — Dicho esto ella se adelanto con paso más rápido, él la observó unos segundos y luego aceleró su paso también para alcanzarla.

—Oye Sakura— Nombró, y esta frenó volteándose, mientras él la alcanzaba. —Ya… tienes mi palabra que la próxima vez que se desocupe el asiento que espero, viajaras sentada— Prometió el de ojos negros, los cuales la de oji-jade miraba con dudas, aun así le creyó, y con una sonrisa siguió caminando y soltó un "bien".

-

Vaya que era todo un lío convivir con ese chico, siempre pensó que todos los gays no eran así de egoístas como ese chico, de hecho si uno lo ve a simple vista parece un tipo común y corriente, pero no…. Aunque está mal generalizar. Por fin entraron a clases, Naruto como siempre la saludaba llamándola Zakuro-chan, tan temprano y con esa sonrisa hiperactiva que siempre tenía, si algún día no está su sonrisa presente significa o que faltó, o que realmente tuvo que pasar algo muy malo. Las clases de cívica eran realmente aburridas, así que solía perderse en sus pensamientos, obviamente a veces miraba al profesor como disimulo para que no crea que está pasando de su clase. Estaba bastante feliz, después de ese viaje estresante y su discusión con su compañero de trabajo, en cinco minutos sonaría aquel sonido que para ella era simplemente libertad, no solo finalizaría esa clase aburrida, sino porque no pudo encontrarse con Hinata en ocasiones anteriores y esta sería su oportunidad, la extrañaba, quería un poco de la paz que ella le ofrecía, y su amor tan cálido, tan inocente…
El timbre sonó, ella muy ansiosa saltó de su lugar y fue de las primeras en salir luego de que el profesor diese un cordial saludo de despedida.

Sakura fue al encuentro de Hinata, la empezó a buscar por el patio en donde era el único lugar que compartían hombres y mujeres.

—Boo— Susurró Sakura en el oído de la oji-perla luego de encontrarla, como respuesta, la chica que estaba sentada en el banco tranquilamente comiendo una galleta, se sobresaltó por la acción de su novia. Sakura rió tiernamente al ver su reacción mientras Hinata sonrojada se calmaba y sonreía.

—S-Sakura-chan, ¡te extrañé!— Pronunció luego de asegurarse que nadie estaba cerca para escucharla, y luego la abrazó sonriendo, a lo que Sakura correspondió, para luego tomarla de la mano e irse al baño que nadie usaba.

— ¡ZAKURO!— Gritó una persona.

—Eh… ¿Qué? — volteó la chica para identificarle, aunque por la voz ya lo notó, era Sasuke.

—Zakuro-chaaaan— Gritó junto al moreno el hiperactivo y sonriente Naruto.

—N-Naruto… Sasuke— Cambió su tono de voz inmediatamente cosa que Hinata la miro algo sonrojada, y a la vez, QUIZAS, porque se encontraba Naruto allí. Por supuesto por más de que ella ahora quiere a Sakura, aun sus hormonas pueden verse afectadas por aquel muchacho. —¿Qué hacen aquí? — Cuestionó bastante frustrada por no poder gozar su tiempo a solas con su pareja.

—Te he estado buscando— Respondió el Uchiha. —Tienes que venir ya mismo a ayudarme con idear preguntas para las encuestas.

La Haruno, cansada, le puso los puntos a ese uchiha mandon. —Escucha, estoy ocupado, podremos hacerlo en tu casa ¿De acuerdo? Hay mucho tiempo, podemos hacerlo al rato—

Sasuke negó con un movimiento de cabeza. —No tenemos mucho tiempo, hoy no podrás venir luego de la escuela, tendrás que venir tarde ya que estaré ocupado y- —
—Perfecto, entonces lo haremos mañana, ahora estoy…. Ocupado con mi prima— Dijo entre dientes a Sasuke para que entienda. —Ya que tu estas ocupado y no puedo ir a las horas que no puedes, pues lo mismo yo, estoy ocupado, una pena, lo continuaremos luego— Finalizó jalando a la Hyuga, o eso creía.

—Vaya, no sabía que fueran primos, bueno ambos son Hyuga así que…— Comentó Naruto, a lo que su amigo ignoró

—No lo entiendes... lo mío es algo distinto, ya mismo tenemos que trabajar así terminamos cuanto antes— Insistió con mucha seriedad.

Sakura, de mala gana, suspiró dándose por vencida y cediendo ante Sasuke. —De acuerdo— Volteó para ver a Hinata. —Lo siento Hina, la próxima vez nos veremos— Suspiró con mala gana saludándola, y empezar a caminar junto a Sasuke.

—Dobe, ¿Vienes? —

—No, al rato nos vemos teme— Contestó con una sonrisa, luego giró su vista a Hinata y se oyó que dijo "Tu eres la novia de Sakura-Chan ¿Verdad? ¿Cómo esta ella? ¿Ya no viene a este colegio verdad? "a la pobresita, Naruto la atacó con preguntas, pero ahora mismo tenía que irse con Sasuke.

Sakura rodó sus ojos para luego mirar a Sasuke y hablarle en bajo. —Sasuke… ¿Por qué tenemos que hacer esto justo ahora? Sabes que estaba… ocupada…— Se quejo.

—Escucha, no tenemos mucho tiempo, porque realmente tengo asuntos más importantes que encontrarte con tu novia, ¿Entiendes? —

—No puedo verla porque ocupo tiempo y más aun con este trabajo, y quiero aprovechar tiempo para verla, ¿ENTIENDES? — respondió de la misma manera.

—No, tú no entiendes, mis cosas son algo más… COMPLEJAS que las tuyas—

Sakura dejando salir su carácter fuerte se defendió. — ¡¿QUÉ?! ¡JA! Claro, ahora tus cosas son mucho más importantes que las mías, seguramente son caprichos de un niño mimado al que le regalaron una casita para él solo, ¡niño de mama! — Vociferó irritada. Al no recibir respuesta alguna, se sintió vencedora, luego miro su rostro, pero la mirada de enojo y orgullo roto no era la que el mostraba, de hecho sus cabellos que caían sobre cada lado de su rostro ocultaba su mirada, pero entre las hebras negras de sus cabellos, podían notarse –si no mal veía- una mirada nostálgica y melancólica, por lo que decidió no seguir, quizás habrá dicho cosas de erroneas. Prefirió volver a simpatizar y bromear, dándole un codazo suave en donde se encuentran sus costillas. —Vamos, ¿No vas a responderme? — Rió.

Sasuke sonrió acompañando su mirada nostálgica. —Eres una molestia— Contestó mientras seguía caminando. Por su parte, la oji-jade se le quedo mirando perdida, no lo dijo enojado, pero tampoco pareció decirlo en broma, ella, acompañándolo, sonrió hasta que llegaron a su aula.

—Bien, perdimos mucho tiempo— Dialogó él sentándose en su banco. —Ya ideé unas preguntas, toma un papel, piensa algunas y escríbelas, luego muéstramelas y yo te mostrare las que puse, ¿Ok? —

—De acuerdo— Suspiró yendo a tomar una hoja y un bolígrafo.

Ambos escribieron unas cuantas preguntas que se le vinieron a sus mentes, tardaron unos cuantos minutos en hacer 6 preguntas cada uno.

— ¿Y bien? ¿Ya las has terminado? — Preguntó Sasuke.

—Si, puedes leerlas, dame las tuyas mientras tanto— Pidió ella mientras le entregaba su hoja.

Ambos leyeron y estuvieron bastante de acuerdo, solo que luego reformularían algunas preguntas. El profesor ya estaba casi por entrar, así que recogieron sus papeles, para luego sentarse y esperar a que el profesor por fin se presente.
Durante los recreos estuvieron muy ocupados con el trabajo, Sakura ya estaba algo fastidiada y no veía la maldita hora de terminar ese trabajo estorboso de una vez.
Las horas pasaron, y por fin ya era hora de salida. Todos los alumnos de su clase se habían retirado, excepto Sakura, quien estaba guardando sus cosas. Cuando finalizó, salió de su aula, cerca de allí había un baño, sin embargo no entró para nada, se oían ruidos provenientes de aquel sanitario, seguramente habían dos hombres haciendo quien sabe que, aunque ella lo sabía perfectamente. Siguió su camino por el pasillo, y antes de llegar a la entrada, en un aula escucho voces de dos personas, dos voces bastante familiares, si, eran Sasuke y Kakashi, un alumno y un maestro encerrados en un aula, ¿Qué estarían haciendo? Pensamientos sucios invadieron su mente, sin embargo los expulso de inmediato, ya que kakashi era un profesor correcto, y no tenía pinta de ser homosexual, y en canto a Sasuke, o es el tipo de gay que quiere con todos. Decidió seguir de lado, pero escucho un grito por parte de Sasuke que la curiosidad obligo a que sus piernas no se movieran ni un milímetro más.

— ¿Entonces no se sabe el paradero de Itachi? ¡¿CÓMO?! ¡JUSTICIA DE MIERDA, DEBERÍAN DE ATRAPAR A ESE CABRÓN DE UNA VEZ!—

—Cálmate Sasuke— ordenó el sensei. —Estamos haciendo lo mejor que podemos, y tú especialmente necesitas relajarte, sé que es duro para ti, pero lo mejor es estar calmado y dejar que las cosas tomen su ritmo— sermoneó. —Tranquilo.

Sakura escucho atenta a todo eso, y la curiosidad la invadió más aún, ¿Quién era Itachi? ¿Por qué Sasuke parecía odiarlo? ¿Qué hace hablando de un tema así con su profesor? Cuando se dio cuenta de que se dirigían a la puerta, la joven rápidamente empezó a caminar como si recién hubiera pasado por allí.

Luego de que ambos salieron, ella disimuladamente viró su cabeza, encontrándose con la mirada de ambos, ella puso una mirada curiosa solo para encubrirse.

—Oh… Kakashi-Sensei, Sasuke…— Nombró fingiendo sorpresa.

—Zakuro, Discúlpenme, yo tengo que irme ya, tengo algo de prisa, recuerden hacer su tarea— Recordó su maestro dándoles un cordial saludo de despedida con un gesto de mano.

—No se preocupe sensei— Respondió sonriendo e inclinándose con respeto. Luego de que su profesor se retirase, ella miro a Sasuke, quien tenía la vista perdida, y las cejas fruncidas.

— ¿Sucede algo? — Preguntó. —No tienes una buena cara—

—Hmp… nada de tu incumbencia— Profirió y siguió caminando

Sakura comenzó a caminar junto a él hasta la salida. —Oh vamos, ¡Que mala onda!— Exclamó haciendo pucheros. —Anda, ¿paso algo? ¿No me digas que te gusta tu profesor? jijijijiji— Bromeó dándole dos codazos no muy fuertes en las costillas.

— ¿Quién ha dicho que estamos en confianza para que me des codazos? — Cuestionó seriamente.

Sakura rio. —Tú sí que eres amargado— Siguió jugando, en realidad lo veía tan serio que le agarraron ganas de que sonría un poco, bueno, siempre estaba serio, pero esta vez era demasiado, y ahora que lo piensa, nunca vio al Uchiha sonreír, solo con arrogancia o burla, pero no una sonrisa pura y alegre.

—Sakura— Nombró cerciorando de que nadie esté cerca. —El jueves y el viernes no podrás venir a mi casa— Avisó.

— ¿Sucedió algo? —

—No… solo que tengo otros problemas más importantes, así que no continuaremos el trabajo, tendrás tus días libres para estar con tu novia—

Sakura se sintió feliz, aunque la intriga sobre Sasuke seguía allí, seguramente es algo de lo que hablo con su profesor. —Bien…. — Asintió.

—Te espero hoy a las 10:00 PM —

— ¿T….Tan tarde? — Preguntó preocupada. A esas horas, por donde Sasuke vivía no abundaba la gente, y el colectivo la dejaba en una parte oscura, aunque no es un lugar peligroso, pero cuando un lugar es muy oscuro a ella le da algo de temor.

—Iré a la parada del colectivo en donde ye bajas— Articuló.

— ¿Seguro? —

—No te preocupes, no soy un desgraciado— añadió.

—Entonces a las 10— Finalizó sonriendo y luego saludando, él la saludó con su usual "hmp"

Sakura caminó hasta su casa, la cual no quedaba lejos caminando, a diferencia de la de Sasuke.

—Estoy en casa— Indicó Sakura quitándose la peluca y la falsa barba.

La madre desde la cocina le dio la bienvenida, y ordenó a que se aproxime que esta la comida servida. Ella primero fue a su casa dejando las pertenencias escolares en su cama, y luego fue a la cocina para comer.

—Cariño— Comenzó una charla su madre. —Últimamente estas yendo mucho de aquel chico, ¿No será que…?—

La peli-rosa con ramen en la boca la miro con una ceja fruncida. —Mamá… malinterpretas las cosas, solo hacemos equipo de trabajo nada más— Aclaró luego de tragar. —Además… tu sabes que yo—

—Si— interfirió. Al parecer aun no estaba convencida de que su hija sea lesbiana, pero aun así la aceptaba, aunque quizás no esté del todo decidida de sus gustos ya que es solo una adolecente. —Bien, espero que no estés haciendo cosas locas— Advirtió en juego la madre. Sakura rio con los fideos en su boca. Al terminar, lavo sus cosas, para luego irse a su habitación. Tenía sueño, así que se acostó un rato. Su mente daba vueltas y vueltas en cuanto a lo que escuchó hoy en la escuela, ¿Quién era itachi? ¿Por qué Sasuke estaba tan enojado? Generalmente era serio y frio, y la única vez que le vio esa faceta fue en el enfrentamiento del baño. Además… ¿Qué tenía que ver Kakashi-sensei? Sin darse cuenta, empezó a hacerse demasiadas preguntas sobre el Uchiha, decidió dejar de pensar, ponerse el despertador, y caer en un profundo sueño.

El despertador sonó, y ella, fresca como una lechuga, se refregó los ojos bostezando y estirándose, para luego preparar la ropa e irse a dar un baño. Cuando entró a la ducha, se dejo relajar por las gotas de agua caliente que viajaban por todo su cuerpo, cerró los ojos y dejo su mente en blanco, estaba algo cansada de tanto trabajo y tanto viaje. Quería ver a Hinata…. HINATA, si, ahora que tendrá dos días libres sería la mejor ocasión para encontrarse, ya solo quedaba un rato para irse a lo de Sasuke. Decidió salir de la bañadera, secarse, y peinarse. Luego se puso un vestido verde claro que caías hasta arriba de sus rodillas, era un vestido simplón, con un escote no exagerado, mangas cortas, ni tampoco era muy ajustado, pero aun así se podían apreciar sus curvas a pesar de no ser unas curvas de modelo. Luego tomo un saco negro, algo primaveral, ya que el clima estaba tranquilo y templado. Por último, se colocó unos zapatos chatos y cómodos para caminar. Cuando por fín se cambió, metió en una bolsa todo el uniforme de hombre que tenía, y luego cargó su mochila. Rápidamente llegó al living, y se encontró con sus padres.

—¡Sakura! Tiempo sin verte hija, tu madre me dijo que últimamente has salido mucho con un compañero de clases— Comentó su padre sonriendo.

—Papa… solo no te hagas malos pensamientos, es mi compañero de trabajo— Aclaró mirando a su madre de reojo por darle indirectas erróneas

—Ooh, ya veo—

— ¿Te iras de el ahora? — Interrogó Mebuki.

—Sip— Sonrió. — Y debo darme prisa o llegare tarde, adiós papá adiós mamá, ¡Los quiero! — Se despidió para dirigirse hasta la parada del colectivo. No demoró mucho en llegar, y por suerte, a esa hora no estaba tan lleno, y consiguió asiento. El viaje era largo, así que optó por tomar el celular y hablarle a la oji-perla.

— ¡Hinata! — Escribió.

— ¡Sakura-chan! n.n que alegría que estés desocupada— Respondió. — ¿Cómo vas con el trabajo? —

—Bien, por suerte Sasuke y yo ya no peleamos y estamos llevándonos bien, además, cuanto más rápido hagamos el trabajo, más tiempo tendremos luego para aprovechar y estar juntas— Chateó la Haruno emocionada.

—Eso es genial Sakura-chan n.n— Añadió.

—Por cierto, mañana y el viernes tendré el día libre, ¿Te gustaría salir? — Invitó con ilusión en su mirada observando al pequeño aparato en sus manos.

—L-Lo siento Sakura-chan, mañana tendré que estudiar para un examen, y el viernes no podre salir :/ me han invitado antes a algo y y-ya quede en…. —

—Hinata, no te preocupes— La trató de calmar, aunque estaba algo decepcionada, pero ella sabe que cuando Hinata arregla algo siempre trata de cumplir. —Nos veremos otro día entonces— Trazó. — ¡Te amo!— Añadió al final.

—Gracias Sakura-chan, también te amo — Finalizó.

Sakura, suspirando, guardo el móvil algo decepcionada, luego apoyo su cabeza sobre la ventana, observando las calles y con una expresión de aburrimiento. El viaje en el colectivo era algo cansador, sus ojos se estaban cerrando y el sueño la invadía. El sueño estuvo a punto de caer, hasta que el celular sonó, al parecer era un mensaje de whatsapp, ella dio un respingo despabilándose, tomó el celular, quizás era Hinata que quería decirle algo. Al encontrar el pequeño aparato, notó que estaba equivocada, el emisor de aquel mensaje era Uchiha Sasuke.

—Avísame cuando estés cerca, más o menos a 10 cuadras— Comunicó.
—Entendido— Puso.

En menos de 2 minutos, Sasuke volvió a hablar. — ¿Sabes a cuanto estas de viaje? —

—Mmmmh, aun me queda media hora calculo, cuando este cerca te aviso, no te preocupes—

—No me estoy preocupando, solo preguntaba para prepararme— Elucidó.

—Jajajaja, está bien, dormiré un rato— Notificó.

—Bien, trata de no quedarte dormida…— Finalizó.

Sakura luego de leer eso, soltó una pequeña risa, por favor ya es grande para quedarse dormida. —No te preocupes — Volvió a escribir para molestarle. Al instante, guardo el celular, y volvió a suspirar, el sueño no tardo en regresar, su cabeza y su cuerpo se relajaban, sus parpados descendían hasta cerrarse por completo.

Se encontraba sentada entre las plantas de un jardín, los pequeños grupitos de niños y niñas jugaban, ella estaba sola, viendo las flores de aquel hermoso jardín, y también observando a las niñas que muy felices estaban, hubiera deseado ser una de ellas. Sentía una angustia en su corazón, siempre estaba sola y no tenía amigas, y lo peor es que recibía bullying por parte de otras niñas a causa de su frente que estaba algo grande. De repente una hermosa flor con pétalos rosados, empujada por el viento, pasó ante los ojos jade de la pequeña Haruno. Ella deslumbrada por su belleza la tomó. Se quedo en silencio admirándola, notó que el color de esa flor se asemejaba al de su cabello, ella sonrió y fue corriendo hasta donde estaba su maestra.

— ¡Señorita! — Exclamó con su voz infantil. — ¡Mire! Encontré una flor extraña—

La maestra tomó la flor de pétalos rosados, miro a Sakura y le sonrió. — ¿Sabes cómo se llama esta flor? — La pequeña peli-rosa negó con un rostro que reflejaba curiosidad, a lo que la maestra continuó. —Es una flor de cerezo, también conocida como Sakura, es una bella flor que crece en la primavera, cuando el cálido sol brilla sobre nosotros. Es una flor tan bella como tú, pequeña Sakura— Explicó la maestra sonriendo y devolviéndole la flor, Sakura se quedo con la boca un poco abierta luego de la explicación de su tutora.

—Gracias maestra— Dijo Sakura volviendo a su rincón anterior bastante feliz y sonriente. Aunque su felicidad no duro mucho. Tres niñas molestas aparecieron por detrás de ella.

—Te vez muy feliz, Sakura— Comenzó una chica de pelo morado. — ¿Enserio te crees lo que la maestra te dijo? — Profirió de mala manera y riéndose junto a las otras dos que la seguían. —Alguien como tú jamás será bella como una flor, ¿No te das cuenta de esa frente enorme que tienes? Eres horrible— Remarcó para luego reírse, y quitarle la flor de la mano para luego pisotearla en el barro, y sus pétalos quedaran desprendidos. La pequeña Sakura empezó a llorar mirando la flor que quedo aplastada en el barro.

—Tú siempre estás sola, porque eres fea, y no tienes amigos, jajajaj, niña tonta, estas SOOOOLAAAAA— trazó.

—No, basta, ¡BASTA! — Gritó llorando.

El móvil sonó, despertando a la Haruno, quien tenía unas lagrimas en su rostro, ella sorprendida se las seco, vio el celular, Uchiha Sasuke estaba llamando.

—¿Hola? —

—Sakura, ¿Te quedaste dormida? Te estuve enviando mensajes por whatsapp y no respondías—

—Lo siento, al parecer si me dormí— Rió de nervios. —Lo siento, estoy a dos cuadras, ya me bajo, no te preocupes en apurarte yo espero—

—Hmp…. prepárate— Finalizó el Uchiha y cortó.

Sakura agarro sus cosas y tocó el timbre. Se quedo dormida, y tuvo una pesadilla, oh más bien recuerdo de su no muy feliz pasado. Se quedo algo amargada, pero no podía quedarse pensando en ello, ahora tendrá que bajar y esperar a que Sasuke llegue a la parada. Cuando bajó, se sorprendió al ver que el Uchiha se encontraba allí.

— ¡H-hola! Llegaste muy rápido— Comentó ella.

—Ya te estuve esperando desde antes, es solo eso…—

— ¿Enserio? — Preguntó sorprendida. — ¿Desde qué hora? —

—Desde que me imaginé que te quedaste dormida— Ironizo con una sonrisa burlesca.

—Ohh… al final si me quede dormida, lo siento— Sonrió con un leve sonrojo mirando al suelo. Sasuke se la quedo mirando unos segundos con una mirada curiosa. Segundos después, decidió hablar.

—Estuviste llorando, ¿Verdad? — La pregunta la tomo desprevenida, parecía como si se preocupase, aunque quizás solo sea para empezar algún tema. Ella levanto el rostro bruscamente y lo miro.

—No no no, es solo que me rasqué los ojos luego de despertarme, jaja— Respondió nerviosa. El la miraba como si no le creyera, más no dijo ninguna palabra más

Cuando llegaron, comieron, luego se ocuparon de escribir las preguntas en la computadora, y siguieron trabajando. Para el sábado quedaron en hacer encuestas a personas de la calle sobre la discriminación.

—Sasuke… creo que ya es algo tarde ¿Sabes? — Inició bostezando. —Creo que ya es hora de ir a dormir—

—Si…— Musitó. —Toma la manta que está en- —

—Lo sé— Interfirió. —Ya sabes… he venido unos días aquí ya lo sé jeje— Rió. —En fin buenas noches— Se despidió saliendo del cuarto y cerrando la puerta. Bajó las escaleras tomó unas mantas que habían sobre un armario. Al tomarlas, unas hojas y un diario cayeron, como tenía las manos ocupadas, primero dejo las mantas en el sofá, y luego agarró el diario y las hojas, iba a guardarlas, pero al ver el contenido, optó por leerlo. El diario parecía ser muy viejo, si calculaba su edad en ese año, ella tenía 5 años. Pero… ¿Por qué el guardaba un diario tan antiguo? La respuesta no tardo en llegar al ver la primera página.
"Familia entera asesinada" Luego, leyó algo sobre una persona la cual entró a la casa asesinando a todos, el motivo no se supo, solo Uchiha Sasuke, el hijo menor de Mikoto y Fugaku Uchiha fue el sobreviviente, mientras que las demás personas fueron asesinadas al parecer por Uchiha Itachi de quien no se han hallado rastros. En los demás pápeles se veía el numero de un detective y agente de la policía Hatake Kakashi.
Sakura se quedo con la mirada horrorizada, después de todo lo que le dijo como si él fuera un mantenido, un hijo consentido, el hecho de igualar la importancia de sus asuntos románticos con los asuntos tan grabes de él, su corazón dio un revuelco, se sintió culpable, este chico no era serio y frío sin razón, esa solo debe ser una capa de su corazón roto y dolido. Quizás su furia cuando la golpeó en el baño haya sido porque Naruto será alguien tan preciado en su vida que temía que alguien se lo quitase. Quizás podría ayudarle a juntarse con Naruto luego de terminar el trabajo. Lo mejor será guardar las hojas en su lugar e irse a dormir, y eso hizo.

El sonido del despertador la expulsó de su sueño. Se levanto de aquel sofá, tenía leve dolor de espalda por la posición en la que durmió, pero luego pasaría. Subió las escaleras junto con la bolsa para cambiarse. Luego de esto, decidió no ponerse la peluca, mejor ponérsela al bajar del transporte, lo mismo la barba. Bajo las escaleras dirigiéndose hacia la cocina, abrió la heladera y sacó la leche. Siguiendo a esto, preparó dos vasos de leche chocolatada, y por último dos platos con tostadas con queso. No tardo mucho en que Sasuke apareciera ya cambiado, y ella lo recibió con una sonrisa.

—Hmp… no te has puesto la peluca— Mencionó mientras tomada asiento y comía su tostada.

—Este… prefiero ponérmela al final del viaje, es algo molesta— Respondió bebiendo de su leche. Ninguno de los dos habló hasta terminar de desayunar.

—Oye…— Siseó la peli-rosa. — ¿Por qué estabas a solas con Kakashi-sensei ayer? — Fingió demencia.

Él, tan indiferente como siempre, le repitió que no era nada de su incumbencia, mas ella volvió a hablarle, esta vez confesándole lo que sucedió anoche, a lo que él no reacciono muy bien.

— ¿Puedes decirme POR QUÉ te metes en los temas de los demás? No tendrías que haber leído nada de eso, ¿ENTIENDES? — Apoyó sus manos violentamente en la mesa con una mirada llena de ira.

Sakura algo intimidada, sabía que no debió haberlo hecho, pero ella es una chica bastante curiosa. —Yo…. Lo siento…. No debí haberte dicho esas cosas de antes…— Se disculpó agachando la cabeza intimidada.

Sasuke, al ver su reacción, suspiro relajándose y cerrando los ojos. —Está bien, no te preocupes— Clamó con una voz más suave para calmarla. —Ya es hora, vámonos— Ordenó, y ella acató.

Por suerte, la parada del colectivo estaba vacía, mas no el que se estaba aproximando. Sasuke subió primero, y seguido a él, ella, a continuación se quedaron esperando algún asiento, ellos estaban incómodos y algo apretados ya que había mucha gente. El asiento de Sasuke se desocupó, y Sakura sonrió recordando la promesa de él, mas lo primero que hizo Sasuke fue sentarse, y sonreírle de medio lado a Sakura en forma de burla y reírse a la vez.

—Maldito— Soltó entre dientes parándose al lado de su asiento. —Se supone que teníamos una promesa— Reprochó en bajo.

—Te lo mereces por metida— Se excusó el Uchiha haciendo que ella se molestase, pero a la vez suspirara dándole razón y quedándose callada. El la miro unos segundos mientras ella se colocaba los auriculares, luego la agarro del brazo y la jaló.

Sakura sorprendida al encontrarse sentada sobre él, se sonrojo por cómo la gente los miraba y tartamudeó un poco. — ¿Q-q-qué rayos haces? — Preguntó tratando de pararse, pero él la tenía agarrada.

—No seas fastidiosa, no pesas tanto como creí… te prometí que viajarías sentada— Contestó indiferente.

—Pero esto no era lo que tenía en mente— Dijo bastante sonrojada ya que algunas personas seguían mirando, trataba de ganarle pero se dio por vencida para que la gente ya no vea.
—Uff…. Está bien— acató aun sonrojada. El hecho de estar sentada sobre un chico, y que la gente viera y mal piense la invadía de vergüenza, pero poco a poco la gente los olvidaba y miraban hacia otro lado. Cuando la vergüenza desapareció, decidió hablarle a su compañero de un tema del cual pensaba en la noche.

—Sasuke…. ¿Qué dirías si yo te ayudara con Naruto? — Ofreció con una sonrisa picara. Él la miro y viró su cabeza con un leve sonrojo.

— ¿Por qué sales con ese tema? Además… ¿Qué podrías hacer tú? —

—Bueno… podría ayudar hablando con Naruto y ya sabes… dar motivaciones y- —

en ese caso solo prefiero ser su amigo, el ya me ayudo en muchas y prácticamente me salvó— Sonrió melancólico.

—Entiendo…— Sonreía tiernamente. —Da lo mejor de ti— Animó.

—Hmp…— Soltó mirándola de reojo.

Cuando el final de su recorrido se acercaba, ambos estaban por bajar. Al bajar, Sakura se puso la peluca y simulo su insipiente barba, aunque daba algo de comezón. Por suerte, nadie pasaba por esa cuadra para que la viesen. Caminaron hasta la escuela en un silencio cómodo, en esa hora no estaban tan activos como para hablar. Pasaron las tres cuadras e ingresaron al instituto, para luego entrar y sentarse en sus correspondientes bancos. Esperaron pacientemente a que el resto de los alumnos y la profesora Tsunade-sensei llegue, mientras tanto solo se entretenían con sus teléfonos. No tardo mucho en que el resto llegase, ni tampoco su profesora. Cuando Tsunade comenzó su clase, repentinamente entró el hiperactivo rubio con una sonrisa pero de nervios, ya que llegó tarde, mientras tanto, Tsunade lo reprendía, y este defendiéndose con cualquier excusa poco justificable. Este será un día largo.

-

Ya era viernes por la noche, Sakura estuvo bastante aburrida, quería salir con Hinata pero no podía, incluso le hubiera gustado ir de Sasuke, mas el por alguna razón no podía, se sentía bastante intrigada por él, es bastante misterioso, y aunque se vea frío, es solo un chico herido del corazón, le llego a dar ternura. Pero esta noche, saldrá con su Mejor amiga Ino, La oji-jade ya se había vestido, no muy fina, solo irán a tomar algo en Starbucks.

—Ino, ya salgo— Escribió, a lo la rubia le respondió que esta de camino, ambas van caminando, pero a Ino le quedaba un poco más lejos, por eso salió antes.
Una vez allí, Sakura e ino se abrazaron felices de poder encontrarse. Primero que nada, pidieron un frapuchino cada una, Sakura de dulce de leche, e Ino de frutilla.
Ambas tomaron asiento en una mesa con dos sillas y comenzaron a charlar.

— ¿Y Sakura? ¿Cómo te está yendo en la escuela?— inició la de ojos celestes.

—Bien, por suerte, en verdad es mucho más avanzado que la escuela de mujeres, por suerte Neji me ayuda en muchas cosas, si no, no sé cómo haría, jaja—

—Me alegro mucho por ti— Pronunció regalándole una sonrisa. —Por cierto, ¿Sabes algo de Hinata? Le dije que venga con nosotras pero no quiso, dijo que hoy no podía—

—Lo sé, ella dijo que no podía salir ni hoy ni ayer, al parecer hoy saldría con otra persona—

Ino algo chismosa como siempre le comentó algo que estuvo viendo últimamente. —Sabes Sakura... últimamente me he visto a Hinata y a Naruto hablar mucho en los recreos, quizás deberías tener en cuenta eso—

Sakura la miro extrañada sin embargo rió. —Jajajajjajaja deja de pensar así cerda, sabes que a Naruto no le gusta Hinata, y Hinata ya lo habrá superado…—

—Si tu lo dices frente… aun así yo estaría más al tanto— Recomendó dando sorbos al frapuchino. —Cambiando de tema, ¿Cómo te va trabajando con el…. GUAPOTE UCHIHA? — inquirió aplastando sus cachetes con sus ojos cerrados y bastante sonrojada.

—Jajajaja cerda, deja de pensar en el, es gay, jamás vera a una mujer en su vida— Advirtió como rompiéndole las esperanzas de forma graciosa mientras tomaba de lo suyo.

—Oh, tu sí que eres una rompe corazones frente— Dio un falso puchero inflando los cachetes.

—Solo digo la verdad— Carcajeó.

—Aun así esta guapo— Agregó sonrojada.

La de hebras rosadas rodeo los ojos, y para matarle las esperanzas, reafirmó. —Pero es Gay, mejor piensa en Sai y trata de conquistarlo con tus dotes femeninos— Movió sus dedos de forma seductora pero en broma.

—Tu sí que eres dura frente, jajajajaja, dime, ya no te volvió a hacer nada ¿Verdad?—

—En absoluto— Respondió. —De hecho, no es tan malo como lo pensé, es más, es un chico frío que oculta su tristeza con miles de capas de seriedad y frialdad, de hecho creo que cuando me golpeo es… algo que no puedo decir, sin embargo, me cae bien, me parece un chico dolido y me gustaría ayudarle, además… no es mala persona— Afirmó.

—… Estas sonriendo—

Miró a su amiga sobresaltándose. —No he sonreído— Dijo, a lo que su amiga le contradijo.

—Te vi sonreír de una manera extraña… ¿Estás segura en que tienes tu sexualidad definida? —

—¡Por supuesto! ¿A qué te refieres? Yo amo a Hinata— Argumentó segura de sí misma.

—Solo lo digo por tu bien… no te engañes a ti misma linda… en verdad hablaste de Sasuke y sonreíste de una manera de la que una mujer piensa en un hombre románticamente—

—Ino… sabes que amo a Hinata, por favor, solo le tome aprecio mas no llega a nada mas— Elucidó.

—Bien... aun así, solo quiero que lo pienses—

—Y yo quiero que no te preocupes, en serio Ino— Trató de despreocupar. —Por cierto, hablando de Sasuke, mañana saldremos a hacer una encuesta en la calle por el trabajo de la escuela—

—Oh, qué bien, quizás despejes tus dudas sobre él, jajaja seguramente terminaras cayendo por el—

—¡INOOOO! Basta ya, sabes que no- —

—Esta bien Sakura, solo bromeaba, aun así, si sientes dudas, sabes que puedes venir con tu psicóloga personal— Guiñó el ojo.

—Uff, bien, aun que no creo que sea necesario— Rió.

—Ya veremos Sakura—

Luego de charlar, pasear, ver ropa, y divertirse, ya era hora de volverse a casa. Ambas se despidieron, y se fueron a sus respectivas casas. La Haruno se sentía agotada después de caminar tanto, además, mañana será un día algo largo, tendrá que viajar hasta la casa de Sasuke. Sasuke… en verdad Ino estaba algo loca en pensar cosas raras, está bien le gano aprecio, pero tampoco para exagerar. Sin pensarlo dos veces, se fue a dormir.

Al abrir los ojos, sus pupilas se dilataban por la entrada brillante de sol, olvidó el bajar la persiana y cerrar las cortinas anoche, el sueño la agoto. Lentamente se fue sentando en la cama, deshaciéndose de la sabana y el acolchado. A continuación, se refregó los ojos un poco, y luego tomó el celular debajo de la almohada. Al darse cuenta de la hora, se sobresaltó, ¿Cómo pudo dormir tanto? Eran las 14:20, bastante tarde, y lo peor es que había quedado con el Uchiha en encontrarse hoy. Nuevamente agarró el móvil, y reparó en un mensaje de Uchiha Sasuke, el cual por suerte fue enviado recién hace diez minutos.

"Dime tu dirección, iré yo esta vez"

— ¡Bien! —Respondió, para después darle su dirección

La alegría de la pobre chica repentinamente se elevó, bien, tendría una hora para hacer algunas cosas, como pegarse un baño, vestirse, comer alguna galletita e irse, claro para una mujer eso lleva mucho tiempo, pero la peli-rosa no era de esas coquetas que aman verse bien y llevan 10 minutos eligiendo ropa, eso no significa que no tardara, ya que tampoco quería verse ridícula. En menos de cinco minutos eligió la ropa que ponerse, era un vestido igual al verde anterior, solo que rosado pálido, y con bolados el escote, un vestido casual y cómodo. Tan rápido como preparo su ropa, se entro a bañar. Calculó 25 minutos en bañarse y lavarse el pelo, cuando no hay apuros, todo eso le llevan 45 minutos, pero ahora no disfrutara el agua caliente, no había tiempo. Al salir de la ducha, se puso la ropa interior, para luego ponerse la toalla alrededor de su cuerpo. En seguida, se peino el cabello, el cual caía hasta un poco más arriba de la cintura. Como estaba bastante enredado, le tomo 10 minutos desenredarlo, luego, se seco el pelo, no completamente ya que hacía calor, no infernal, pero estaba algo caluroso el clima. Hecho esto, se puso el vestido, se repaso el peine por el cabello, dejándolo suelto caer libremente. Bajó corriendo hasta la cocina, solo comió unas galletas que habían en un armario. Regresó al baño para cepillarse los dientes, y llevó la ropa sucia al cuarto de lavados. Regresó al baño a lavarse las manos, y por fin terminó. Con diez minutos de sobra, Sakura suspiro cansada, pero feliz de no haberse tardado más de lo esperado. Se sentó a ver a ver la tele y para matar esos 10 minutos. Sasuke llegó 5 minutos antes, y fue corriendo a abrir la puerta.

— ¡Sasuke! — Recibió sonriendo. —Emmm…. ¿Quieres pasar? — Invitó.

Él solo dio un vistazo, pero prefirió hacer las cosas menos largas. —No… solo vámonos— Concretó.

—B…Bien, solo aguarda que tomo mi bolso— Pidió corriendo hasta su cuarto. Solo le tomo unos minutos, al bajar, se encontró a Sasuke adentro, ojeando la casa, y alguna que otra foto.

—Ya estoy, lo siento ya nos podemos- —

—Esta niña… ¿Eres tú? — Preguntó repentinamente tomando un retrato de una foto con una niña peli-rosa sonriente.

Ella se acerco hasta el mirando la foto junto con él. —Si... soy yo ¿Por qué? —

—No… nada… es solo que siento como si te hubiese visto antes— Comentó admirando la imagen.

Ella solo lo miro silenciosamente unos minutos, hasta que el reaccionó.

Él caminó hasta la puerta. —Vámonos— Ordenó.

— ¡Espérame! — Corrió hasta él, quien paso primero, y luego ella cerrando la puerta. La Haruno pudo distinguir en Sasuke una mirada más seria de lo normal, y quizás algo melancólico, seguramente algo habrá ocurrido durante los dos días en los que estuvo ocupado. Ella tenía muchas ganas de preguntarle, y de alguna forma ayudarle, mas no le pregunto nada sobre lo que hizo, pero si se atrevió a preguntarle sobre su estado de ánimo.

— ¿Te encuentras bien? — Interpeló agachando su cara de forma cómica para subir el ánimo, y porque además sus cabellos negros cubrían su rostro. El solo la miró y asintió cerrando sus parpados.

—Anda… deja ya un poco la seriedad, así la gente no querrá hacernos preguntas, OH, ¡MIRA! — Señalo con el dedo en la cuadra del frente. Allí hay unas personas, ¡vayamos a preguntarles! — Exclamó tomando el brazo de Sasuke, justo cuando iban a cruzas, un auto pasó rosándolos a ambos, gracias a los reflejos de Sasuke, quien la empujo consigo hacia atrás, no fueron atropellados. Sasuke bastante enojado, le lanzó una puteada.

— ¡OYE CABRÓN, MIRA POR DONDE VAS! —

Sakura aun más temperamental, con su griterío tapó la voz de su compañero. —¡ESCUCHAME HIJO DE PERRA, MIRA POR DONDE VAS, CONDUCES COMO UN BEBE! ¡TEN CUIDADO IDIOTA! ¡SHANNARO! — Vociferó fuertemente. Por mala suerte de ellos, el auto retrocedió, dentro de ellos habían 4 hombres, que al parecer no retrocedieron con buenas intensiones, sus rostros lo decían todo. El conductor del auto que era un pelado con bigotes, bastante fornido y grandote, parecía de dos metros, con un tatuaje en el hombro y de cejas gruesas, salió del auto con malas intenciones, cerró la puerta del vehículo hostilmente y amenazadoramente.

—-¿Quién es un carbón? ¡¿QUIÉN NECESITA APRENDER A CONDUCIR?! ¡¿QUIÉN ES UN IDIOTA?! Repítanlo para que lo escuchemos— Se aproximó hasta ellos de manera amenazante cerrando sus puños y sonando sus dedos como si quisiera comenzar una pelea.
Sakura rió de manera nerviosa, se rasco la nuca, haciendo un gesto de mano para indicarle al conductor que se aleje, que lo sentía, pero el conductor no parecía hacer caso, Sasuke, por su parte, tenía sudor en el rostro, quizás tenía posibilidad contra ese tipo, pero no contra los cuatro. Sakura reaccionó, tomo a Sasuke del brazo y comenzó a correr sentido contrario.

— ¡Corre! — Gritó Sakura jalando a Sasuke de la mano, él la siguió, y de hecho se adelanto ahora estando él jalándola de la mano.

— ¡Vengan aquí niños infelices! ¡Les enseñare!— Gritó lleno de ira persiguiéndolos junto a dos más que lo siguieron de atrás mientras otro quedo en el auto.

Los jóvenes escolares corrían y se chocaban con personas, lo mismo sus perseguidores.

—Maldición, va a cortar el semáforo! ¡Nos mataran! — Sentenció

— ¡Tranquilízate Sakura! Hay mucha gente… además, aun hay tiempo, ¡CORRE! — La jaló con fuerza, por suerte lograron cruzar antes de que el semáforo cambie a verde. Los perseguidores solo putearon, y les levantaron el dedo mayor. Sasuke y Sakura continuaron corriendo una cuadra más, hasta que el agotamiento los venció. Después de toda esa recorrida llena de adrenalina, Sakura daba bocanadas de aire, y reía a la vez, mientras apoyaba su peso contra la pared. Reía mucho, luego se fijo para ver a Sasuke, quien también se encontraba riendo al igual que ella, oh incluso… parecía reír aun más divertido que ella. La chica dejo de reír y se quedo perpleja admirándolo como el reía. Nunca lo había visto reir, ni sonreír tan puramente, con una verdadera alegría y diversión. En ese momento pudo apreciar que el Uchiha realmente era un chico bastante bello, como muchas dicen. También apreció su sonrisa con unos dientes bien acomodados y blancos, sus ojos cerrados y su nariz recta levemente respingada. En verdad se veía alegre, ella se quedo mirándolo tanto que olvido reír, razón por la que Sasuke al dejar de reír, notó como ella lo miraba con su boca levemente abierta y sus cejas algo levantadas, como sorprendida.

Dejando de lado la risa, el de ojos azabaches la miro extrañado. — ¿Qué pasa? — Frunció el seño.

Sakura salió de su burbuja. —N-no... nada en especifico, es solo que… nunca te había visto reir— Respondió, el Uchiha la miro aun mas extrañado.

—Pero ¿Sabes qué? Se te ve bien así feliz… tienes una bella sonrisa— Alagó sonriéndome simpática y amistosamente, dejando al azabache con los ojos algo más abiertos de lo normal.

—Ven… Vamos, o no llegaremos a hacer hoy las encuestas— Recordó riendo y continuando su caminata. El no siguió su paso, se quedo parado mirándola solo unos segundos.

—Sakura— Nombró.

— ¿Huh? — Preguntó Sakura virando su cabeza y la mitad de su cuerpo.

Sasuke, junto con una sonrisa y una bella mirada que ella nunca había visto, sumándose a eso sus hebras negras que flotaban por el viento, algunas cubriendo parte de su rostro, confesó. —También tienes… una bella sonrisa—

Sakura, lentamente, abrió los ojos de par en par, virando ahora su cuerpo entero en dirección a Sasuke, el viento sopló algunos de sus mechones, y su boca se encontraba levemente abierta en forma de "o". Nunca nadie que no fuera sus padres o familiares le han dicho algo de su sonrisa. Incluso Hinata. Ni ino, ni nadie. Esta era la primera vez, y sin compromiso. Especialmente viniendo de alguien el cual se cierra mucho ante la gente y no le gusta mostrar nada de él, ni abrirse. Solo fue un poco más rápido, un poco… pero lo fue… el corazón de ella latió un poco más rápido y con un poco de más fuerza, agregando un leve color sonrosado como su pelo en sus mejillas.