Chapter 54

El sábado en Hogsmeade para ir a Clase de Defensa contra las Artes Oscuras, cortesía de Potter, parece perfecto para las conspiraciones. Te alejas con culpa de los traseúntes en busca de Cabeza de Puerco, en tu mente resuena el "Te quiero" de Nott. "Yo también", deseas decir, pero eso no es una promesa de nada. Llegas al sitio, Harry, Hermione y Ron ya están esperando. Los saludas y les sonríes.

Ellos te corresponden, pides una cerveza de mantequilla que ya has pagado. No es la primera vez que vienes, conoces al tabernero, pero estás nerviosa, en el fondo te preguntas si cometiste un error aunque sabes que no. Llegan los demás tan ansiosos como tú y descubres sin sorpresa que eres la única slytherin. Todos se sientan, comienzan a hablar, ¡Qué jóvenes son!

Y toca firmar en una lista, no hay vuelta atrás. Al fondo, Hugo Alhena te observa y te hace un gesto. Se marchan, comienza a hacer frío.

- ¿A qué has venido?- le preguntas y percibes su sonrisa torcida.

- Tengo derecho a socializar como todos los demás- te responde, pero no le crees, lo conoces bien. Alhena es Gryffindor y recién llegado, seductor, camorrista y explorador nato, habla ya con todo el mundo y también es bueno en Transformaciones. Es tu confidente y un buen amigo, también es gay y le atrae Blaise pero todavía no sabes por qué vino.

Te dice "Por curiosidad, vine a ver" y ya, se va, te deja el rastro de una última sonrisa.

...

Blaise últimamente parece alicaído y no mira a nadie a los ojos, pero deja que Theo lo acompañe, ninguno de los dos habla con Vasiliki hace eternidades. Todos odian Defensa contra las Artes Oscuras, las demás son difíciles. Hasta Pansy, Vincent y Gregory se han puesto a estudiar , Daphne y Anne parecen tranquilas, Draco es el mismo de siempre, Millicent come y juega al ajedrez para disimular la tensión.

Pero las reuniones con el Ejército de Dumbledore son geniales, Victoria estaba descubriendo que las otras casas no estaban tan mal y aprendía, algo que le gustaba mucho.

Hugo le pidió conocer a Draco y Blaise y ahora esos tres se la pasan haciendo planes en los que no la invitan. Al fin Hugo, con una sonrisa, se lo cuenta: Ha apostado 50 galeones con Draco (que no tiene pero piensa ganar) a que seducirá a Ron Weasley. Y Victoria ríe forzadamente porque los de Gryffindor empiezan a caerle bien.

Llega el partido de Quidditch y Draco compone una canción que a ella no le da buena espina.

Y ya está ¡A Weasley vamos a coronar!