Al día siguiente, los de sexto curso esperaron pacientemente a que su Jefe de Casa terminara de desayunar. Él tenía que darles los horarios para las clases que tomarían aquel año, tarea que lo hacía fruncir el entrecejo o relajarse según las materias que iban presentando sus alumnos. Era cosa sabida entre el alumnado que, si bien era muy exigente respecto a su propia materia, tampoco le gustaba que su Casa tuviera un nivel bajo o ineficiente. Por consiguiente, si había malas calificaciones, más de uno podía empezar a temblar, porque Severus Snape no daba segundas oportunidades. Y si además te mandaba a su despacho, ya podías ir despidiéndote de tus visitas a Hogsmeade. Después de todo, si no podías mantener un nivel adecuado de calificaciones, ¿Podías realmente relajarte?
La primera en pasar, algo pálida, fue Bullstrode. Sostuvo la mirada del profesor mientras revisaba sus calificaciones y finalmente le entregó el pase para estudiar Transformaciones, Encantamientos, Herbologia, y Defensa contra las Artes Oscuras. Ella se fue sin despedirse de los demás, por lo menos aliviada de evitar la reprimenda. Sin duda al profesor Snape no le había gustado nada que la chica no estudiara Pociones más, pero ya que no daba más esa clase... Millicent podía relajarse.
Dado que iban en orden alfabético, siguió Victoria. Esta vez el profesor Snape se tardó mucho menos.
- Le felicito por su nota en Pociones, señorita Blackmoon. Muy satisfactoria. Por lo demás, puede estudiar Aritmancia, Runas Antiguas, Transformaciones, Historia de la Magia, Encantamientos, Herbología, Defensa contra las Artes Oscuras, Astronomía y precisamente, Pociones. - le dio el horario, pero ella no se fue, esperando a los demás, con una sonrisa de felicidad.
El que no estaba tan contento era Crabbe. Sus notas habían rozado el aceptable en la mayoría de las ocasiones y había resultado difícil acomodarlo. Pero, para compensar, tenía un supera las expectativas en Encantamientos y se le permitía estudiar Herbología y nadie le prohibió Defensa contra las Artes Oscuras. Los labios del profesor estaban blancos cuando le dio el pase a Vincent, pero no hizo comentarios. Se había cansado de zaherirlo, junto con Gregory, durante seis años seguidos.
Pasó Goyle. Sus notas eran sumamente desiguales. Había obtenido un insatisfactorio en Astronomía y Transformaciones, un desastroso en Pociones (era de esperarse) pero había aprobado Encantamientos y hasta obtuvo un Extraordinario en Herbología. Tomó también Defensa contra las Artes Oscuras, que había pasado por cortesía de Victoria y se fue hecho la raya en camino a su dormitorio para allí partir a su primera clase.
Daphne fue la siguiente. Para la sorpresa de todo su curso, decidió tomar Cuidado de Criaturas Mágicas, junto con Herbología (había sacado Extraordinario también), Transformaciones, Adivinación (Para qué la quería era un misterio, pero era una de las pocas que le gustaba la asignatura) y Encantamientos. Había recibido un simple aceptable en Pociones, algo que hizo alzar las cejas al profesor Snape, pero no hizo comentarios. Se limitó a darle el horario y Daphne, con una sonrisa, se fue.
Draco tenía una sonrisa petulante en el rostro en cuanto le tocó el turno. Se debía, por supuesto, a su Extraordinario en Pociones y, aunque su agrado por su Jefe de Casa había disminuido bastante aquel año, se tomó la molestia de aceptar la mirada aprobatoria de aquel. Tenía vía libre para Transformaciones, Pociones, Encantamientos, Astronomía, Historia de la Magia y Defensa contra las Artes Oscuras aunque definitivamente, no Herbología.
- Otro más para Pociones. Es agradable saber que no enseñé sólo a alcornoques- el profesor Snape le entregó su horario y Draco se quedó.
Theodore Nott se adelantó con mayor parsimonia. No tenía ningún problema con sus asignaturas y también recibió la inclinación de aprobación del profesor.
- Muy bien, Nott. Pociones, Transformaciones, Encantamientos, Herbología, Defensa contra las Artes Oscuras, Historia de la Magia, Aritmancia, Runas Antiguas y Astronomía. Puede retirarse.
Theo tomó el pase y se quedó junto a Victoria para esperar a Zabini, que era el último de la lista. Draco se les unió.
Pansy, en cambio, estaba pálida. Había conseguido un Insatisfactorio en Pociones y sabía que eso no le gustaría nada a su Jefe de Casa. Pero éste se limitó a mirarle burlonamente por encima del papel y enumeró con serenidad:
- Defensa contra las Artes Oscuras, Transformaciones, Herbología y Adivinación. Márchese, señorita Parkinson.
Pansy se fue muy disgustada. A sus padres no les gustaría saber que no continuaría ni con Encantamientos ni Pociones y tampoco Runas Antiguas.
Anne tampoco iba confiada, pues no había pasado Pociones. El profesor Snape si que pareció ligeramente molesto ante ello, ya que la había favorecido en años pasados.
- Así que no alcanzó la nota requerida en Pociones. ¿No estudió lo suficiente?
- No, señor. Me puse nerviosa, pido perdón.
- Transformaciones, Encantamientos, Defensa contra las Artes Oscuras, Herbología y Adivinación. Márchese.
Anne se fue con lágrimas en los ojos y quedó un desafiante Zabini.
- El cuarto y último no-alcornoque de mi clase. Excelente, señor Zabini. Pociones, Encantamientos, Herbología, Defensa contra las Artes Oscuras, Aritmancia y Astronomía. Vaya a sus clases.
Con él, Theo, Draco y Victoria abandonaron el Gran Comedor.
- No puedo creer que no pasaras Herbología, Draco. Y tú, Blaise, ¡Transformaciones!- los riñó Myrdayr.
- Ya, señorita perfecta, no me saque los colores- le respondió tranquilamente Zabini- Me las arreglaré sin la profesora Mcgonagall, muchas gracias. Pero en serio, ustedes... ¿Historia de la Magia? ¿Están locos o toman pociones para evitar el sueño en clase de Binns?
- Estudiábamos por nuestra cuenta- le explicó Nott con rostro satisfecho- Te asombrarás de lo interesante que es estudiar Historia de la Magia sin voces soporíferas... nosotros ni íbamos a clase, ¿Verdad?
Draco asintió.
- Sólo tomábamos los exámenes- dijo- ¿Cuál es la primera clase?
- Para ustedes, hora libre- respondió Myrdayr- Theo y yo tomamos Runas Antiguas.
Se despidieron, reuniéndose para Defensa contra las Artes Oscuras y separándose luego para Aritmancia (Theo y Myrdayr) y Herbología (todos los demás con excepción de Draco)
...
Después del recreo, Blaise, Draco, Theo y Victoria tenían su primera clase de Pociones. Interesados por los vapores extraños y olores que surgían de la mazmorra, entraron en fila y ocuparon una mesa juntos, Draco y Blaise de un lado, Theo y Victoria del otro. Había, además de ellos, cuatro ravenclaw, tres gryffindor y un hufflepuff. Como no conocían a los ravenclaw, no les caían bien los gryffindor y desdeñaban al hufflepuff, se sentían mejor en compañía mutua.
Slughorn parecía no sólo preparado, sino también casi levitando de felicidad al ver a tres de los integrantes del "Club Slugh" en su mazmorra. Empezó a señalar las pociones que ya estaban hechas, pidiéndoles reconocerlas.
En cierto modo, allí es donde Granger resultaba una molestia. No sólo porque de verdad estaba desesperada por responder correctamente, sino porque eso restaba puntos a los demás. Si sólo se molestara en responder bien una vez, todo estaría bien, pero era una necesitada de atención al cien por cien.
Nott la detestaba precisamente por eso. En cuanto a Blaise, nunca la miraba, no le llamaba la atención y Draco... todos sabían la reacción de Draco.
- Tendremos que poner un vociferador aquí si queremos que él nos haga caso- suspiró Myrdayr y entonces Slughorn le preguntó a Granger si era hija o pariente de un tal Amigo de las Pociones.
Theodore, que estaba furioso aunque no lo aparentara su aspecto lánguido, se inclinó hacía Draco quien le susurró rápidamente:
- Apuesto veinte galeones a que esos dos acaban casados. ¡Mírala! Es repugnante, casi tanto como el aspecto de morsa de Slughorn.
Theo esbozó una sonrisa malvada.
- No me digas... ¿Lo hará beber Amortentia?
- ¡Su única forma de conseguir amor!
- Oh, aquí vamos- Myrdayr, entretanto, rodaba los ojos. Había tenido que soportar a Granger por seis años, así que sin demasiados resentimientos pero, ¿Veinte puntos? Podría vomitar.
El profesor Slughorn siguió hablando. Cuando llegó a decir que la Amortentia era el arma más potente que existía, Draco y Theo sonrieron con escepticismo.
No fue hasta la presentación de la Felix Felicis que realmente se robó su atención, al menos la de los muchachos. En el caso de Myrdayr, cierto, sabía que tenía un buen profesor, un digno sucesor de Severus Snape, pero no alguien que la impresionara del todo. Desafortunadamente, Slughorn parecía otro tipo de payaso.
Lo que si resultó interesante fue la tarea a realizar: El Filtro de los Muertos en vida. Por lo que Myrdayr sabía, era una poción extremadamente peligrosa y difícil de realizar, por lo que resultaba interesante hacerla simplemente por la poción y no por el premio. A ella no le interesaba la suerte, aunque si que les interesaba a Blaise, Draco y Theo, quienes se pusieron a trabajar todo lo rápido que podían sus ágiles mentes.
Pero ella se tomó su tiempo. Leyó la receta, memorizó los colores a los que debía llegar y empezó a seguir las instrucciones con acierto, de modo que su pócima alcanzó el tono de grosella negra que requería el libro. Pero hizo cuentas del tiempo requerido y llegó a la conclusión de que se tardaba mucho tiempo. ¿Cómo podía avanzar más rápido?
Los gruñiditos de los otros indicaron que su tiempo se había terminado. Todos empezaron a recoger sus cosas, Draco especialmente molesto. Ella, que se había perdido en el tiempo y ni siquiera notó cuando el profesor le dedicó una sonrisa por su poción, preguntó.
- ¿Granger?-
- No- Blaise arrojó el libro a su mochila- Potter.
Ella se asombró prontamente.
- ¡Pero si siempre ha sido un cabeza dura para Pociones!
- ¿Trampa?
Los cuatro, deteniéndose de pronto, se miraron.
- Pero, ¿Cómo?- quiso saber Draco.
- Tal vez Granger...
- No lo creo. Jamás renunciaría a su famita personal, ni siquiera por cararajada.
Theodore Nott encogió los hombros con fastidio.
- Me da igual- musitó- Vámonos.
...
Harry Potter comenzó a ser el favorito de Slughorn a partir de entonces. Los Slytherin se preguntaban cómo podía alcanzar semejantes estándares, cuando todos sabían que él solía ser un desastre en esa materia, pero pronto tuvieron cosas más importantes de qué preocuparse. Draco todavía no había comenzado con la "tarea" que Voldemort le había encomendado, Blaise ni siquiera sabía cómo matar a la pequeña de los Weasley sin dejar rastros y, a primera hora de la mañana del miércoles, Daphne y Victoria encontraron a Gregory Goyle con rastros de lágrimas en la túnica, algo muy raro en él.
Amable, aunque sorprendidamente, se sentaron junto a él. Gregory ni siquiera quería mirarlas pero consiguieron que se quitara las manos de la cara y se sentara bien para que pudieran hablar con él.
Goyle estaba profundamente acongojado y su mirada era muy triste. A pesar de que parecía, tanto como Crabbe, inmiscuirse en su propio mundo, en el fondo era una persona sensible y desde luego le importaba como lo trataran. Cuando le preguntaron el motivo de su congoja, él dijo con su voz honda y gutural que su madre estaba muy enferma y les mostró una carta que le habían mandado.
Luego, en un tono tan bajo que tuvieron que inclinarse para oírlo, dijo que su padre estaba muy avergonzado de sus progresos en Hogwarts y pensando seriamente en sacarlo, incluso aunque ahora las visitas de Azkaban fueran tan restringidas.
Quizá por eso, continuó Gregory, Pansy no había querido ir con él al baile. Quería mucho a Draco pero ¿Por qué había ido con la chica que a él le gustaba si le gustaba Astoria?
Daphne y Victoria, ya atónitas, se miraron mutuamente. Gregory Goyle había sido su compañero y el acompañante de Draco desde que eran niños y podían contarse con los dedos las veces que se había explayado tanto en cualquier asunto. Principalmente le gustaba comer, aumentar su ya considerable fuerza física y dormir, así que nunca lo habían oído hablar de chicas. Era un chico sencillo, alguien que le costaba madurar, no alguien retrasado, simplemente una alma que pensaba despacio e iba aún más lento, que le gustaba observar las flores y cuidarlas, incluso las que tenían colmillos y eran ingobernables, de allí su extraordinario en Herbología. Pero, en todo aquel tiempo...
En realidad, si había señales. Su extremada cortesía para con Pansy, que lo desdeñaba un día y lo mimaba al siguiente, la manera que tenía de mirar fijamente siempre pendiente de los chismorreos de la chica y el modo en que siempre estaba cerca de ella, aunque ésta prefiriese estar con Draco.
Pero, ¿Se podía decir que eran almas gemelas? Pansy siempre había gustado de los que se hallaban a la cima de las grandes empresas, personas presumidas como Draco Malfoy, así que probablemente no le había hecho mucho caso a Gregory, si bien es cierto que aceptaba su compañía allí donde desdeñaba la de las demás chicas. Era lo único que podía señalar que Gregory tenía algo parecido a una oportunidad pero ninguna de las otras dos tenía claro si era bueno darle esperanzas a su amigo.
Lo abrazaron y tranquilizaron, diciéndole que su madre se pondría bien, que sin duda podía mejorar las calificaciones y subiéndole el ánimo cuanto pudieron. Luego lo dejaron dormir un rato, porque no había descansado nada la noche anterior y partieron a Herbología.
Siempre es sorprendente, en todos los sentidos, cuando un alma que se muestra poco se resquebraja para dejar ver un poco de la humanidad que todos y cada uno de nosotros llevamos en nuestro interior.
