Amigos
-¿y bien?- repetía cruzándose de brazos- no me moveré hasta que me respondas
- pues haya tu… yo tengo que entrar a clases- quiso seguir caminado pero ella le cortó el paso
-tampoco dejare que entres al salón
-¿Cuál es tu problema conmigo?- ya no la aguantaba más
-mmm Qué existas, tu sola presencia me molesta
-¿Por qué?
-¿Cómo porque?...eres hija ilegítima de mi padre, y aun así fuiste reconocida y no solo eso, no tu ambiciosa madre tenía que hacer que te incluyera en la herencia… tu… alguien como tú y tu madre no merecen na…- no pudo seguir hablando, kougyoku se movió enojada, la había abofeteado, tanto ella como kourin se sorprendieron, pero su sorpresa duro poco, ambas estaban furiosas
-tu…- kougyoku apretaba los puños de la ira- habla mal de mí si quieres, pero no te metas con mi madre… a ella no la mires, no la conoces, no sabes nada…
-no necesito ni quiero conocerla- tenía la mano en su mejilla- por mi ambas pueden morirse, solo quiero que te quede claro, sea cual sea tu relación con esos tres no durara, eres insignificante… no vales nada…nunca kougyoku, óyeme muy bien, nunca te tomarían enserio- se dio la vuelta y se fue respirando agitadamente, Kourin no era de pelear físicamente, pero sabía muy bien como lastimar a los demás
-ignórala- una suave vos la saco de sus pensamientos, Morgiana recientemente escogida como la más popular del salón al parecer había escuchado a kourin y ahora se acercaba a kougyoku- sé que no es asunto mío,-sostenía un par de libros- pero sabes que ella solo quiere herirte, no le des el gusto de verte mal…
-lo sé- kougyoku no pudo evitar que se le escaparan un par de lágrimas- pero aun así duele…
- no sé qué pase entre ustedes, pero escuche por kouha que son familia….- ella asintió- entonces si no puedes llevarte bien con ella solo ignórala
- lo he intentado, pero su pasatiempo favorito es molestarme- se secaba las lágrimas… se quedó pensando- ¿hablas con kouha?- Morgiana asintió
- varias veces, es extraño pero agradable
-¿define agradable?- kougyoku se sorprendía porque si de algo tenía fama kouha era de sádico, podía hablar de muertes y desmembramientos como si fuera lo más común del mundo con una gran sonrisa en los labios
- bueno… definir… yo diría que él es fuerte a su manera, no se deja afectar por los demás y es feliz tal cual es, además de que no le cuesta hablar con otros… yo no soy de muchas palabras
-bueno, si lo pones así… yo tampoco hablo mucho, es más casi ni existo- volvió a observarla- oye, - la observaba sabía que ella era amable y como decía de pocas palabras, quizás podían entenderse, pensó pedirle que fuera su amiga pero eso sonó muy desesperado…- gracias, mejor entramos al salón
-Si- ambas caminaron los pocos pasos que les quedaban asía el salón hablando un poco, terminaron riéndose, sus puesto no estaban muy lejos, así que entre clases a veces se enviaban mensajes en papeles, su tema hasta el momento curiosamente era kouha
Parecía entenderse bien con Morgiana, quizás no era que la aislaban sino que ella misma se aislaba, al charlar con Morgiana, empezó a hablar con aquellos con los que ella hablaba, que para su sorpresa eran su medio hermano kouha y otros más fuera del su salón. Era extraño ella pensaba que kouha la odiaba pero al igual que sus hermanos mayores la traba con normalidad o simplemente ella no le interesaba cosa que agradeció, quitándole lo alocadamente sádico que podía llegar a ser era divertido, se sorprendo al enterarse de que aunque se habla con Morgiana no son muy amigos, apenas comparten un par de proyectos juntos y ya, pero gracias a eso ahora ella podía tenerle un poquito más de confianza.
Se olvidó por completo de kourin y deseaba que ella también la olvidara, quería y necesitaba paz en su vida
-ahhh…- decía Judal estirándose a la salida de clases, por casualidad kougyoku se lo había encontrado y ahora ambos recorrían el mismo camino de vuelta a casa, claro está uno lejos del otro, por las aceras opuestas, pero aunque estaba lejos ella podía escucharlo-… sindad idiota- ¿sinbad? Recordó a aquel que la había golpeado accidentalmente el otro día, y no pudo apartar la vista de Judal, sentido curiosidad al escucharlo nombrar
Una vez se apartaron lo suficiente del resto de los alumnos kougyoku cruzo la calle y comenzó a caminar al lado de Judal que tenía ambas manos en los bolsillos-tu… - quiso preguntar pero al ver los ojos de Judal sobre los suyos se sonrojo y se arrepintió, así que cambio el tema-…tu…-respiro hondo, Judal la observaba con curiosidad lo cual la ponía más nerviosa- tu…
-¿yo que?- parecía entretenido al verla esforzarme y medio molesto porque tartamudeara
- ¿tú tienes amigos?- fue lo primero de entre tantas preguntas que quería hacerle y no se atrevía, que cruzo por su mente en ese instante, lo dijo rápido y sin pensar… pero una vez lo dijo agacho la mirada, no se imaginaba la expresión de Judal… caminaron un poco y ninguno hablo, ella entendió que no debió preguntar eso
-¿amigo?- hablo Judal sobresaltando un poco a kougyoku, entonces ella giro su rostro asía el, no la veía tena la mirada fija asía el frente- no, no tengo- parecía no darle importancia al tema
-¿Por qué?
-la pregunta sería ¿para qué?
-pa…¿para qué?... bu… bueno para salir, para divertirte, para tener a alguien que…
-no necesitas de un "amigo" para hacer esas cosas- le corto tajantemente, lo vio un poco enojado así que desistió
– bueno, cada quien ve las cosas a su manera…- quería seguir hablándole pero se dio cuenta que no sabía nada de él, por lo cual no tenía ningún tema de conversación que no fuera hacerle preguntas, así que permanecieron en silencio varias cuadras más, kougyoku juntaba las manos, el frio de invierno comenzaba a sentirse, suspiro, caminaba con el chico que le gustaba pero era incapaz de hablarle, quería hacerlo, sentía que debía hacerlo pero no se le ocurría nada
-¿te gustan los dulces?
-¿ah?- no quería seguir preguntándole pero era la única forma de conocerlo, así se enojara, además ya no soportaba más el silencio -¿dulces?
-si, dulces…de…de cualquier tipo… ¿te gustan?
-…mmm… no como muchos, pero supongo que sí, no me molestan- ella sonrió, una respuesta muy extraña- ¿y a ti?- no se esperaba que él le devolviera la pregunta
-¿a mí?...ah, bueno… si…si me gustan- de nuevo sonroja, estaban hablando de dulces y ella se sonrojaba, se sentía muy tonta-me gustan mucho…- avanzaron otro poco de nuevo en silencio
-oye…- Judal la saco de sus deprimentes pensamientos, comenzaba a sentirse mal por ser incapaz de mantener una conversación, así fuera de dulces
-¿eh?...- el seguía sin obsérvala, estaban ya cerca de su casa
-¿vas a hacer algo este domingo?- la sola pregunta la dejo en shock, pensó que se lo había imaginado… pero Judal se veía serio
-¿yo?- de nuevo quedaba como tonta por responder sin pensar
-si tú quien más…- la observaba de reojo-a veces eres muy rara- volvió a ocultar su rostro tras los flecos de su cabello
-nada
-¿eh?
-dije… que nada… no are n...nada el d…do…domingo – quería hablar con normalidad y fluidez pero no podía, con el simplemente no podía
-bueno- hablo Judal después de un rato sacando a kougyoku de sus pensamientos, estaban a un par de casas de llegar- ¿te gustaría ir conmigo a un lugar? -kougyoku lo vio tenso, la pregunta le sorprendía en sí, pero la actitud de Judal era más extraña de lo usual
-¿ir a un lugar?... ¿a dónde?
- aun no lo sé- aunque la observaba su mirada parecía distante
-mmm ¿pasa algo?- podía ver claramente que eso no era una propuesta de cita y como no quería hacerse tontas ilusiones, pregunto directamente, Judal sonrió
-ves que si eres lista- se sonrojo, iba a protestar pero él siguió hablando- mi tutor quiere verme, estará este fin de semana aquí, no quiero ir solo
-¿puedo saber porque?
-si vienes lo sabrás
-suena como si fuera una especie de villano- soltó una carcajada
-retiro lo que dije anteriormente- aún se reía- eres tonta
-Judal- casi grito estaba enojada- si estas pidiendo un favor, no crees que tu actitud debería ser mejor…- susurro, se habían detenido frente a su casa
-como sea ¿vienes o no?- quiso negarse, pero aunque sabía que no era una cita, en parte también significaba que pasaría tiempo con él y aunque debía estudiar para el examen que estaba a días de presentar, la idea de estar con Judal fue más fuerte
- iré –contesto- ¿nos demoraremos?- intentaba sonar molesta, giro el rostro orgullosamente y cruzo los brazos
-no, supongo... todo dependerá de para que me quiere el, pero descuida serás mi excusa para que sea breve la reunión
-¿excusa?- sorprendida volvió a verlo, Judal otra vez tenía la actitud usual, con una siniestra sonrisa malévola
-si excusa- se acercó ella- serás mi novia-le susurró al oído dejándola sola en la puerta, abrió y entro sin esperarla
-¿eh?... acaso dijo…- lo siguió pero tarde, él ya se había encerrado en su habitación, se quedó allí un rato- acaso dijo… novia…- después de darse cuenta que se veía como tonta parada frente a la habitación de Judal sin razón alguna se dio la vuelta y entro a la suya
Intento estudiar pero no pudo, las palabras de Judal daban vueltas en su cabeza, no lograba concentrase, no le costaba entender que era solo una artimaña tramada por el para evadir aquella reunión, pero aun así… su novia… tanto que deseaba escuchar esas palabras, aunque quería que las circunstancias fueran otras, quería algo un tanto romántico y el título permanente, no solo por un día y ni eso, unas horas.
Pensó que si jugaba bien su oportunidad, podía poner ese día a su favor, quizás existía la manera de que Judal la tomara enserio, tal vez si lograba ganarse a su tutor, no era mala idea… claramente Judal no se llevaba con él, una vez más se cuestionó por qué pero lo olvido rápidamente… falsa, pero tenía una cita con él, no puedo evitar emocionarse, aunque no dejaba de decirse asimismo que no era real
Comenzó a esculcar entre su ropa, aún faltaban unos días pero quería vestirse lo mejor posible, lamento no haberle hecho caso a su madre y comprase algo bonito, algo digno de una cita… viendo sus cosas comprendió que no tenía nada que pudiera hacerla lucir hermosa ese día, ya que tenía tiempo pensó en pedirle a su madre que le diera dinero para comprar… no, se desanimó -primero no es realmente una cita- dijo en voz alta- y segundo no hay dinero para gastar en ropa- nunca le pedía esas cosas a su madre y tenía su autorización para hacerlo, pero pensó que mejor no… usaría lo que se viera mejor y ya, no molestaría a su madre
Regreso a su escritorio decidida a estudiar, dejar de pensar en lo que no es y concentrase en lo que si debe concentrarse, busco algunos apuntes entre sus cajones pero un sobre llamo su atención, al sacarlo y ver a quien iba recordó que ella no debería tenerlo, se levantó rápidamente y salió deteniéndose solo cuando estuvo frente a la habitación de Judal, debía haberle entregado ese sobre hace días pero lo olvido, pensó en muchas excusas pero sabía que al final sería incapaz de decirlas, con el ella quedaba en blanco, llamo dos veces, no hubo respuesta iba a golpear de nuevo pero observo que la puerta estaba tenuemente abierta, la empujo con suavidad y esta se abrió dejando ver el cuarto vacío
-¿j…Judal?-se asomaba pero en verdad no estaba ahí –Judal…- repitió, nerviosa recodando lo ocurrido en ese lugar, pensó en que nuevamente estaban solos, "entra y no saldrás", escucho la vos de Judal diciendo aquellas palabras dentro de su cabeza, también recordó las sensaciones que ese momento le habían dejado, se ruborizo al darse cuenta de lo mucho que deseaba que Judal no se detuviera y lo molesta que estuvo cuando su madre llego, pero sabía que era lo mejor… ella no tenía ninguna experiencia con los hombres, así que esa interrupción fue lo mejor que pudo haberle pasado o eso quería pensar, suspiro entrando solo para tomar la perilla de la puerta y cerrar la habitación.
Debía encontrar otra ocasión para darle la carta a Judal, pensó hacerlo en la cena, también recordó y sin poder evitarlo, observo la cama de Judal, allí, sobre esa cama había visto aquella carta con esa foto, una foto que la deprimía cada que la recordaba y la eterna pregunta que la rondaba desde entonces volvió… ¿Quién era ella?, suspiro dándose cuenta que aún estaba dentro de la habitación de Judal, en realidad eran un par de pasos, pero eso podía contar como estar dentro sonrojada no se atrevió a girar, el solía a aparecerse en esos momentos, simplemente quiso creer que tenía buena suerte y él no se daría cuenta…"entra y no saldrás"… esas palabras la detuvieron de nuevo, también recordó el rostro de Judal, quería besarlo, de verdad quería besarlo.
Salió lo más rápido que pudo, es más juraría que choco con algo cuando salió, pero no se quedó a ver que era, se encerró y no volvió a salir, dejo el sobre en un lugar visible para entregárselo en otra oportunidad, estaba nerviosa muy nerviosa, decidió concentrase estudiando pero tampoco pudo, no como lo hacía antes de que el llegara a su casa. Al siguiente día…
-buenos días- la saludaba Morgiana que llegaba a los casilleros donde kougyoku se había perdido en sus pensamientos
-¿ah?...si claro, buenos días- la había hecho sobresaltarse un poco, pero se animo era la primera vez que la saludaban llegando a estudiar- ¿cómo te fue ayer?- quería definitivamente ganársela de amiga
-bien…- contesto cabiéndose las zapatillas- los senpais son a veces molestos
-¿senpais?- al acomodar sus zapatos no se marchó se quedó allí con ella, cosa que la alegro aún mas
-sí, con el presidente y la tesorera no tengo problemas pero el vicepresidente es muy descomplicado en algunos asuntos… aunque el secretario trata de mantenerlo controlado, es difícil
-espera… ¿acaso estás hablando del consejo estudiantil?-ella asintió- ¿el consejo estudiantil?- volvió a sentir, kougyoku estaba sorprendida-¿estás en el consejo?
-si- contento ladeando un poco la cabeza- hago parte de los representantes del nivel intermedio y de nuestra clase en el consejo, en pocas palabras ayudo cuando me lo piden… ¿no lo sabias?
-¿eh?...- no supo que contestar, morgiana era amble aunque siempre la veía seria-esto… no- suspiro- no presto mucha atención a esas cosas
-bueno no eres la única- mientras hablaban sonó el timbre, así que las dos empezaron a dirigirse así a su respectivo salón
-¿y…- kougyoku viendo de nuevo la amenaza cosplay que se venía con el festival vio quizás su oportunidad de evadirlo - … no necesitan ayuda?
- mmm creo que sí, actualmente el consejo maneja varias actividades y necesitan de mucho apoyo, el presidente aún está buscando a quien delegarle o el evento popular o el próximo festival, pero todos saben que son temas importantes para el alumnado así que nadie se arriesga
-crees… ¿crees que yo podría ayudar un poco?- Morgiana sonrió levemente- bueno es Yunnan el que decide, pero estoy segura que no se enojara con un poco de ayuda
Llegaron al salón y no pudieron seguir con su charla, pero estaba contenta, había encontrado la forma de no tener que participar en la actividad de su curso, le gustaba la idea de ayudar al consejo y decidió que el siguiente año se postularía para ser representante
La hora del almuerzo no fue como siempre ella sola en el salón, no esta vez salió con Morgiana mientras llegaban al primer piso donde se ubicarían para comer kougyoku intentaba retomar la charla, quería que ella intercediera por si acaso ante el presidente, aunque si necesitaban ayuda esperaba no ser rechazada
-morgiana- escucharon y ambas giraron aunque kougyoku sabía que no era con ella, no pudo evitarlo- hola- era saluja que se acercaba alegremente –oh, buenos días Ren- la saludo también al verla- ¿están en la misma clase?
-si- contestaron al tiempo, al verlas rio un poco
- bien… oye Morgiana…- parecía nervioso- esto…-ambas no le quitaban la mirada de encima lo cual lo ponía más nervioso
-alibaba- dio la impresión de estar agradecido porque le hablaran, entonces miro quien le hablaba, era hakuryuu que sostenía un balón, kougyoku comenzaba atenerle desconfianza los balones, tampoco sabía si saludarlo o no-¿vas a jugar?
- si… si voy, dame un momento - se dirigió asía ellas de nuevo- esto…- kougyoku entendió que debía apartarse un poco y así lo hizo, ubicándose al lado de su primo que les había dado la espalda, parecía aburrido
-hola- dijo al fin después de mucho pensarlo, el la observo y luego volvió a fijar la mirada asía el pasillo
-hola- contesto
-¿Cómo estás?
- bien ¿y tú?
- bien también- era la conversación as distante que había tenido, claramente él no quería hablar, lo que se le hizo extraño, las pocas veces que lo trato antes el solía ser muy amable
- disculpa- dijo suspirando pesadamente- han sido días complicados para mí, no estoy de humor
- oh, bien lo lamento, no quería molestar
- no molestas, solo no es un buen momento…-al término de la frase se apartó del muro que los separaba y se giró pero no siguió hablando alibaba se dirigía asía ellos, al verlo hakuryuu se despidió y se adelantó, alibaba extrañado comenzó a correr para alcanzarlo, despidiéndose al pasar al lado de kougyoku, ella por su parte se acercó a Morgiana que se había sentado cerca unos arboles
-volví- dijo acomodándose a su lado- buen provecho- quiso preguntar pero mejor guardo silencio
-en la tarde- después de terminar el almuerzo Morgiana volvió a hablar –iré al consejo, ¿quieres venir conmigo?
-claro- contesto entusiasmada- bueno, me da curiosidad ver el consejo
- no es muy diferente a cualquier salón, aunque eso si no te extrañes de ver a muchos por ahí, casi todos entran y salen con cajas
-están realizando las votaciones para el evento de los populares, ¿cierto?
-si
-¿Qué hacen en ese evento?
- de todo un poco, las pruebas en general son al azar, escogidas por un jurado
-¿vas a participar?
- aunque me escogieron en el salón para hacerlo no creo pasar, es decir aún se tiene que disminuir el grupo de intermedio, no pueden ser los 32 escogidos de cada salón que van hasta el momento, creo que deben ser seis más o menos, solo dos de primero, no creo que voten por mí para hacer parte de esos dos
- bueno- sonrió- si haces campaña quizás lo consigas- soltó una risa nerviosa, Morgiana también rio un poco
- no, no creo y si te soy honesta no soy de mostrarme mucho
- bueno es tu decisión también- kougyoku volvió a pensar en Judal, se preguntó si el participaría en ese evento, era para los más populares pero con su convivencia se daba cuenta que el no era de ese tipo de actividades, regresaron a clases y como dijo Morgiana al terminar estas, ambas se encontraban caminado asía el consejo estudiantil cuyo salón estaba el nivel superior, aquella reja por donde había visto a eso dos singulares personajes volvía a estar frente a sus ojos, esta vez ella podría cruzarla, estaba con una representante y pretendía ayudar en lo que el consejo necesitara así que no estaba haciendo nada malo
Vi varios clubes a los lejos en algunas canchas practicando, el de baseball y el de tenis, los de futbol al parecer estaba descansando, aunque quiso entrar al edificio de los superiores no pudo, al parecer el consejo no estaba allí, estaba en un edificio alterno donde también habían varios clubes reunidos, a kougyoku le llamo la atención el club de ciencias y el de artesanías, también habían clubes con nombres curiosos pero no pudo ver ninguno solo los nombres en las puertas, subió junto con Morgiana hasta el último piso donde empezó a escuchar un gran alboroto, se toparon con varios de su nivel que saludaron a Morgiana y siguieron rápidamente su camino cargando un par de cajas, mientras caminaba veía por los ventanales muchos estudiantes reunidos en pequeños grupos, y otros intentando escuchar algo al parecer, vio delante de ella un letrero que sobresalía con facilidad a pesar de ser casi transparente que decía: consejo estudiantil, sintió una gran felicidad al estar allí, de verdad quería hacer parte de todo eso .
El salón ocupaba todo el piso, kougyoku no se dio cuenta de en qué momento se había terminado el muro y los ventanales, ahora giro un poco para ver el pasillo por donde había llegado, claro la puerta estaba abierta así que no noto cuando la cruzaron, y menos con tanto alboroto a su alrededor; Morgiana se dirigió asía un par de mesas que estaban ubicadas juntas en lo que ella definió como el frente del salón, en esas mesas estaban con muchos papeles sobre ellas sentados varios superiores, de los cuales reconoció a dos, uno era el presidente que por esa ocasión llevaba puestos unos lentes, no se fijó en ella, al parecer estaba ocupado leyendo algo se veía concentrado, y al lado de él otro muchacho, aquel que la había golpeado por accidente, este sí que se fijó en ellas que se detenían frente a la mesa y frente a él, también leía algo pero se veía aburrido, y al igual que Yunnan usaba lentes, les sonrió
-buenas tardes señoritas
- buenas tardes - contesto Morgiana
-bu…buenas tardes- kougyoku no pudo evitar ponerse nerviosa, jamás imagino que el hiciera parte del consejo
-Sinbad ya terminaste- tras él se acercaba un muchacho con otra pila de papeles, Sinbad no podía creerlo
-¿me odias Jafar?
- no-sonrió- pero no tendrías tanto que hacer si no perdieras el tiempo- su sonrisa desapareció así como apareció- buenas tardes-las saludo al verlas- perdón el desorden, Yunnan insiste en que terminemos pronto esto de…- observo a kougyoku-a ti no te había visto antes…¿Quién eres?
-So…soy- intento hablar pero de repente todos los que estaban en la mesa sentados y de pie la observaban con curiosidad, lo cual la sonrojo y la puso muy nerviosa
- Ah, hola- Yunnan había despegado la vista de lo que leía y la saludaba alegremente, kougyoku pudo escuchar extrañamente silencio a sus espaldas y con el algunos susurros, inclusive de los que estaba en aquella mesa algunos murmuraban – buenas tardes ¿cómo estás?
-b…b…buenas tardes
-¿ustedes se conocen?- la pregunta la hizo Sinbad al lado de Yunnan que lo veía con incredulidad
- nos hemos visto un par de veces- kougyoku sintió de nuevo murmullos a sus espaldas, era increíble que ese lugar el cual era muy ruidoso cuando llego se hubiera silenciado cuando Yunnan hablo
-¿enserio?- se extrañó de escuchar eso, no comprendía porque todos actuaban así
-buenas tardes- escucharon decir desde la puerta, todos giraron al unísono, y allí frente a ellos había una joven también bella, de un cabello muy largo y claro, sostenía lo que parecía ser una bata blanca de laboratorio en sus manos – siento el retraso - se acercó a la mesa descolgándose su bolso y colocándolo sobre una de las sillas libres- tuve que pasar a mi club un momento, algo de emergencia
- descuida- contestaba Yunnan- los importante es que ya estás aquí- se levantó- y ya que están todos o bueno – observo a todas partes- los que podemos estar, quería agradecerles su colaboración, a los representantes de clase y a sus respectivos amigos que accedieron aprestarnos sus manos, se acerca la temporada de exámenes así que de preferencia quisiera terminar el conteo de votos y elegir a los participantes finales antes de que termine la semana o a más tardar el siguiente lunes- todos prestaban mucha atención- sé que aún falta mucho para que este evento se haga, pero tengamos en cuenta que también tenemos que organizar las ferias escolares, de la cual una se aproxima rápidamente, además de un par de sorpresas para el resto del alumnado… ¿cuento con ustedes?
-si- respondieron a la vez
-bien, entonces confió en ustedes – todos los demás volvieron a agruparse y a concentrar en lo que asían cuando ellas llegaron, kougyoku se alegró, aunque Yunnan aun la observaba- ¿vienes a ayudar?
-s…si- contento apresuradamente- si puedo claro que si
- bien, gracias – busco entre los papeles que estaba revisando, y luego entre los que parecían ser cajones en la mesa-donde…- les escucho decir-… esta… aquí esta- saco una insignia con el nombre del colegio que decía también apoyo- toma- se lo entrego, aun nerviosa lo tomo- será mejor que lo tengas por si acaso, los profesores a veces molestan un poco, Morgiana serias tan amable de indicarle en que nos puede ayudar
-si señor
- no me digas señor, bien entonces no siendo más, mejor sigo en lo mío- se giró asía su lado donde se suponía que debería estar Sinbad pero este ya no estaba, jafar también se sorprendió al ver la silla vacía, luego con clara expresión de molestia salió de allí seguramente a buscarlo, kougyoku lo siguió con la mirada hasta que desapareció
-por aquí- le escucho decir a Morgiana, entonces la siguió, se ubicaron en una mesa pequeña no muy lejos de las centrales, kougyoku observo a todos los que estaban allí, Yunnan le dedico una última sonrisa antes de volver a concentrase en los que estaba leyendo, también observo a la que acababa de llegar, se ubicó leyó algunas cosas y luego se levanto asía Yunnan enseñándole algunos de esos papeles
-es la tesorera- dijo Morgiana llamando su atención- ella es la tesorera, está en tercero aquí en superior, es su último año al igual que el del presidente y el vicepresidente que acaba de desparecer
-¿él es el vicepresidente?
-sí, ¿Por qué?
-no, por nada… es extraño, no parece gustarle esto
-A muchos también se les hace extraño pero nadie pregunta ni cuestiona nada el consejo como esta funciona bien, bueno mejor nos concentramos si queremos salir pronto
Lo que tenía que hacer era fácil, duraron hasta que anocheció allí, entonces decidieron detenerse ahí, entregar lo que habían hecho e irse, jafar regreso pero solo y aunque duro un rato enojado después se le olvido, kougyoku aun podía sentirse observada de vez en cuando y presentía que algunas murmuraciones eran para ella, lo cual la hizo mirar sin querer asía donde estaba Yunnan, estaba porque había salido del consejo y por lo visto no regresaría
-¿Por qué…- pregunto mientras bajaban las escaleras y aprovechando que estaban solas- porque todos actúan… mmm…. Actúan extraño cuando se trata de Yunnan?- termina no haberse explicado bien
- bueno no lo sé con exactitud, pero supongo que es porque él está entre los 50 mejores de superior
-¿y eso es malo?
- para los ajenos sí, creo que te habrás dado cuenta que todo popular tiene sus admiradores- pensándolo un poco se dio cuenta de que así era, incluso Judal que parecía rechazar a todos tenia a más de una incluyéndola suspirando por el- bueno algunos son un tanto exagerados en cuanto a eso, parecen no querer que nadie que no esté a "su nivel" les hable
-gente obsesiva- sin querer pensó en kourin
-sí, la mayoría de estos están entre aquella lista y con algunos "fan" ya se creen mejores que los demás, así que el resto supone que todos son así, de hecho si Yunnan no me habla yo pensaría que es como me han dicho
-¿y que te han dicho?
- nada que valga la pena repetir, solo te digo que no prestes atención, y que las apariencias engañan
-si me doy cuenta- le sonrió de nuevo, el resto del camino estuvo silencioso, como ya era tarde esta vez tomo el tren para no exponerse, la estación estaba a no más de tres calles de su casa, aunque el tren daba una vuelta ridícula antes de dejarla cerca aun así era rápido; al llegar vio una nota sobre la nevera que la dejo congelada
"tuve que viajar, motivos que te explicare luego, por esta noche estarán solos…pórtense bien"
Kougyoku podía imaginar la cara de su madre guiñando un ojo al término de la frase, arrugo el papel y se preguntó si Judal habrá visto la nota, comenzaba a preguntarse si su madre era consciente de lo que implicaba tener a un hombre en una casa donde solo Vivian mujeres, mas siendo joven y atractivo y más, si ella consideraba lo que podía pasar si dejaba a su hija sola con el… quizás confiaba demasiado en ellos. Suspiro y subió con un vaso de agua a su cuarto, al llegar se detuvo observando primero la puerta del cuarto de su inquilino, cerrada como siempre, pero no fue eso lo que llamo su atención sino una pequeña nota en la puerta, se acercó a leerla
"leí la nota de tu madre, así que dejo la mía por si acaso, entra si gustas, pero ya sabes lo que pasara… además ya cene"
Kougyoku se sonrojo y dio varios pasos alejándose de esa puerta la cual comenzaba a ver como un monstruo devorador, al chocar con la de su cuarto la abrió y entro lo más rápido que pudo cerrándola y quedándose allí, estaba agitada, no podía creer el descaro de Judal, coloco el vaso con agua a un lado, descolgó su bolso y se sentó en la cama, viendo asía la puerta, también se imaginó a Judal asiendo colocando aquella nota ahí, sonrió un poco
-ese sujeto…- dijo observando su escritorio, entonces vio de nuevo aquella carta que ya debería haber entregado, se levantó y la tomo… ya no podía perder más el tiempo, quizás era importante y quizás Judal se enojaría si ella dejaba pasar más días, se llenó de valor y salió del cuarto con la carta esta vez la entregaría, aunque no podía dejar de pensar en las palabras de Judal y en lo que leyó, estaba decidida, no pensaba entrar a su cuarto así que él no podía hacerle nada, además hace mucho que debía entregarla, pensó que en primer lugar nunca debió tomarla.
Vio el sobre y luego se volvió a fijar en la letra de Judal… era extraño, aquellas palabras la inquietaban pero no era lo que la tenían intranquila, se acerca la puerta hasta quedas a unos centímetros de la nota, esa letra… esa perfecta caligrafía… reconoció que Judal tenía buena letra y aunque esa era la primera vez que la veía, tenía la impresión de haberla visto antes, con curiosidad kougyoku toco la nota apoyando un poco la mano sobre la puerta, para su sorpresa esta se abrió y Judal de nuevo no estaba allí, del susto perdió el equilibrio cayendo de golpe dentro del cuarto.
Al caer se golpeó en los codos, pero el dolor desapareció rápidamente cuando se percató dónde estaba, o mejor dicho donde no debía estar, aun sostenía la carta que iba a entregar así que se levanto rápidamente dispuesta salir, no estaba lejos de la puerta pero desde su perspectiva era como si hubiera caído a kilómetros, podía escuchar el palpitar de su corazón acelerado, estaba de espaldas a la puerta así que comenzó a retroceder pero…
Perdón la demora en actualizar, no olviden comentar y perdón la ortografía
