La chica de la foto

Sacudió la cabeza y retrocedió los paso suficientes para salir de la habitación, cerrándola de paso, pero no pudo Salir completamente ya que choco con algo o más bien alguien, soltó la puerta que volvió a abrirse-¿J…Judal?-pregunto sin obtener respuesta, era el, quien más podía ser, su madre últimamente llegaba mucho más tarde que antes pero justo esa noche ella no llegaría - j…Judal escucha yo…

-SHHH- escucho en su oído, podía sentir la respiración de Judal en su nuca- tu definitivamente no entiendes- susurro- o eres muy obediente a lo que lees

-e…es…esc… escúchame…- repitió pero las manos de Judal rodeaban de nuevo su cintura-ju…

-Shhh- volvió a interrumpirla- fui lo suficientemente claro la última ves- susurro de nuevo, kougyoku se estremeció al sentir las manos de Judal aferrándose a su cuerpo con fuerza, ella tenía una falda gris no muy larga con un suéter muy ancho que le gustaba, la mantenía caliente, le descolgaba por el hombro derecho dejando ver un esqueleto del mismo color que la falda, sintió aquellas invasoras manos comenzaron a recorrer su cintura deteniéndose por un momento y una de ellas bajando con cuidado por su cadera

-ju…- quiso hablar pero se paralizo al sentir los labios de Judal sobre su piel, la había besado en el cuello y no parecía que fuera a ser solo uno, a los segundos otro beso un poco más arriba del anterior y tras este otro más cerca de su oído, aquella sensación que era nueva para ella, le resultaba muy agradable, su respiración comenzaba agitarse, podía sentir que sus piernas le fallarían en cualquier momento, quería y a la vez no quería detenerlo

Judal la empujo asía dentro de la habitación con sumo cuidado, sin detener sus curiosas manos que exploraban el cuerpo de aquella a la que estaba determinado a no dejar ir; aquella mano que había bajado por su cadera volvía a subir pero debajo del suéter de kougyoku, levantándolo mientras subía delicadamente deteniéndose brevemente al sentir la piel de la chica, entonces y sin previo aviso mordió levente la parte inferior del oído de su presa, Kougyoku no pudo evitar soltar un quejido muy satisfactorio para Judal, lo cual hizo que el prosiguiera con sus actos, siguió levantando el saco y de paso el esqueleto volviendo a besar el cuello y su cercanía, pero no era suficiente, quería más.

Entonces se apartó de ella, la cual comenzaba a jadear, pero no la soltó simplemente le dio la vuelta dejándola de frente, se apartó con el único fin de retirar esa molesta prenda, con mucha agilidad y sin encontrar resistencia le quito el suéter a kougyoku tirándolo a un lado, luego volvió a acercarla a sí mismo y de nuevo beso su cuello, un nuevo quejido, hizo que aquella situación se tornara peligrosa, dejo su cuello en paz dirigiéndose asía sus labios; Kougyoku claramente ya no era dueña de sus actos, veía el rostro de aquel al que quería tan cerca que no pudo evitar el besarlo de nuevo , esta vez su beso fue claramente correspondido, Judal la besaba con pasión, mordió levemente su labio para volver a besar su cuello, mientras que una de sus manos permanecía aun en su cintura pero debajo de su esqueleto, la otra bajaba por su pierna y se devolvía con ímpetu forzándola a levantarla y rodear la cadera de Judal, se habían detenido pero no necesitaba pensar mucho para darse cuenta que estaban frente a la cama

Judal no se detendría y kougyoku perdió la voluntad de querer detenerlo, aquel éxtasis la consumió completamente, aunque era plenamente consciente y un nuevo beso volvió a sus labios, esta vez sus más manos que había permanecido inactivas rodearon el cuello de Judal pero no se quedaron ahí, ella comenzó a hacer lo mismo que él, no le costaba Judal apenas si tenía una camisa de botones puesta y el pantalón del colegio, comenzó a desabotonar aquella camisa con fuerza , mientras Judal metía la mano por debajo de su falta deteniéndola justo en su ropa interior, se apartó levemente de ella agitado de nuevo para quitar estorbos, esta vez aquel esqueleto que ya dejaba ver el abdomen de kougyoku, sin apartar la vista de su rostro quito rápidamente aquella prenda para volver a besarla y empujarla con suavidad sobre la cama.

Deteniéndose un momento para observar el rostro de su acompañante sonrojado, Judal se quitó la camisa que kougyoku ya había desabotonado, luego colocándose sobre ella volvió a besarla, un beso que a diferencia de los demás era tierno y sutil, un beso que pedía permiso para continuar y llegar a donde nadie más ha llegado.

La carta que fue a entregar término en el suelo siendo ignorada una vez más, aquel sutil beso desapareció rápido, Judal desabrocho el sujetador de kougyoku muy hábilmente quitándolo con cuidado y dejándolo de lado, para cuando volvió su vista adelante kougyoku cubría con sus manos su pecho desnudo, él le sonrió y volvió a besarla, a esas alturas ya no había espacio para la timidez, pero no podía evitarlo esa era su primera vez, aunque considerando las circunstancias se alegraba de que fuera con él.

aquel momento juntos fue eterno muchas cosas no volverían a ser iguales empezando porque no pasó nada, Judal se detuvo justo en el momento en el que kougyoku le dijo que era su primera vez, sin saber cómo, pero se lo dijo, ella cubriéndose con la camisa de Judal se quedó un rato en su habitación, ambos en silencio no dijeron nada por más que intentaron, las palabras no salían, hasta que finalmente Judal se levantó, tomo su cacheta del colegio se la puso y se dispuso a salir- tomare un baño, tu vístete … regresa a tu habitación- dijo cerrando la puerta al salir; kougyoku quiso llorar pero sabía que ese no era ni el lugar ni el momento para hacerlo.

Al final Judal se había comportado como un caballero respetándola, otro en su lugar no se habría detenido, había sido su culpa por imprudente, tomo sus cosas y se vistió rápidamente para irse pronto de allí, aunque salió no se fue, se quedó en el pasillo esperándolo, sentía que debía hablar con él además de que también quería y necesitaba una ducha; cuando lo vio subir con una toalla en la cabeza secando su cabello se sonrojo, sentía vergüenza de verlo a la cara así que agacho la mirada- J…ju…- si antes le costaba ahora más, no lograba hablar con claridad

-No digas nada- hablo primero el deteniéndose frente a ella, no veía su rostro pero si sus pies, estaba descalzo – debí suponerlo, eres…- hizo una pausa, ella seguía sin mirarlo- eres una niña de tu casa, en muchos aspectos

-ju…

- creo- interrumpió- que será mejor que me vaya de aquí - paso a su lado sin detenerse y abrió la puerta de su habitación

-NO- grito kougyoku sentía su rostro acalorado, pero más que la pena del momento era la impotencia al escuchar aquellas palabras, por encima de cualquier cosa ella no quería que él se fuera, no así- no te vayas…- sus palabras se oyeron como suplicas, Judal aún estaba de espaldas a ella

- desde un principio no fue buena idea que yo viviera aquí, y lo sabes – giro levemente el rostro asía ella

- puede ser- pero ella no lo observaba, tenía la mirada en el piso, más por vergüenza consigo misma que por lo que casi pasa- pero… no quiero que te vayas

-¿Por qué?- era la pregunta que sentía que jamás podría contestar, pero si de algo le sirvió aquella experiencia era de poder hablarle con más confianza y eso quiso hacer ser honesta

- porque no es el modo, no debe ser así- intentaba encontrar las palabras para convencerlo-porque me gustas- dijo casi en susurros

- entiendes que no te convengo

- eso no lo sabemos…- levanto un poco el rostro pero seguía sin verlo, aún estaba avergonzada- ¿y…yo te gusto?

-¿te parece que es buena idea preguntar eso?- su rostro ya estaba rojo pero ella podría jurar que se estaba sonrojando mas

-no…- movía las manos inquietamente- pero no te vayas, aun no

-¿aún no? ¿Entonces cuando?

-cuando…- no sabía que decir, no sabía cuándo- no lo sé- lo escucho reír un poco

-al menos eres honesta- comenzó a avanzar asía su cuarto

-espera…- sin darse cuanta y movida por sus impulsos kougyoku lo había abrazado por la espalda deteniendo sus pasos, lo abrazaba con fuerza- respóndeme por favor- apoyaba la cabeza sobre él, algunas gotas de su cabello cayeron en su rostro- ¿te vas a ir?

-no lo sé, considerando las circunstancias debería irme

- no…. Por favor no- se aferró más a el- aun… aun no me ayudas- su voz era apenas audible, estaba a punto de llorar, no quería hacerlo pero si él se iba no podría evitarlo

-¿es enserio?- podía imaginar el rostro de Judal un poco enojado, medio sonrió al imaginarlo

- sí, pero no es por lo único que quiero que te quedes… además de eso también es porque quiero que me des una oportunidad

- sigues con eso…

- si- interrumpió- pero no es lo único

-¿acaso hay más?- sonaba sorprendido, con lágrimas en los ojos y aun abrazándolo ella sonrió

-sí, no quiero que estés solo

-solo- repitió Judal pero no dijo nada más

-no sé cómo habrá sido tu vida hasta ahora pero se ve muy solitaria, incluso cambias de lugar donde vivir con frecuencia, aun siendo un estudiante…

-¿me estas espiando?

-no, solo lo supuse

-si estoy "solo" es porque quiero- dijo sujetando las manos de kougyoku y apartándola de si, soltándose de su abrazo, pero girándose asía ella – y lo último que necesito es lastima

-no es lastima- se apresuró a decir- es… es…- volvió a ponerse nerviosa agacho su rostro, pero Judal lo levanto tomándola del mentón, obligándola a verle, estaba un poco inclinado asía ella

-¿es?-pregunto seriamente, kougyoku sentía como si el pudiera leer su mente o por lo menos quisiera hacerlo- no te he tratado muy bien y casi te quito algo muy valió hace poco, aun así quieres que me quede… ¿Por qué?

-porque…- avanzo un poco asía el – porque…- no podía dejar de verlo aunque estaba nerviosa, avergonzada y seguramente muy sonrojada, las circunstancias la habían llevado hasta ese punto, era el momento debía decirlo – yo…-quería salir corriendo y a la ves solo quería besarlo, sabía que no debía pero ese deseo era as fuerte que ella –yo…

-veo- Judal sonrió- que aun soy capaz de ponerte nerviosa a pesar de todo-kougyoku presintió que él se apartaría así que hablo sin pensarlo tanto

-te amo- dijo casi saltando sobre él y abrazándolo- yo te amo- repitió, ya que no la veía fijamente podía hablar con más libertad- quédate y déjame demostrarse cuanto me importas….- nuevamente sonó a suplica- dame una oportunidad de entrar a tu vida… yo… - Judal se apartó de ella

-ves, es exactamente por eso que debo irme

-¿Qué?-estaba desconcertada, el simplemente se dio la vuelta entrando a la habitación, pero no la cerro -¿Por qué? –quiso entrar pero no fue capaz, el volvió a verla, le sonrió y cerro

-Judal…- muchas emociones inundaban su cabeza mientras la tenía apoyada contra la pared bajo la ducha, no entendía que le pasaba, no entendía que sería de ellos a partir de ese punto, pero presentía que pronto tendría que decirle adiós y era lo que mas temía

Quería hacer lo que solía hacer siempre, llorar pero a no había derramado ni una sola lagrima, no quería parecer débil, así lo fuera… estuvo a punto de hacer el amor con el chico que le gustaba, ya no estaba para actuar como una niña, aunque no podía evitar estar triste, deseando que nunca amaneciera se durmió; pero para su propio pesar amaneció y aunque estuviera muy triste tuvo que prepararse para ir a estudiar, su madre aun no llegaba supuso que lo harías mas tarde, salió sin desayunar no estaba de ánimos, tampoco escucho ruidos por lo que supuso que Judal ya había salido.

Siendo viernes, inevitablemente lo volvería a ver en la tarde, él no podía saltársela varias veces que lo había intentado las mismas directivas lo obligaban a ingresar al salón, sonrió recordándolo refunfuñar entrando de mala gana, era divertido verlo molesto aunque no cuando estaba enojado con ella. Mientras caminaba recordó cuando se conocieron, había visto su nombre en aquella lista en la que quería entrar pero nunca se había tomado las molestias de intentar conocerlo, quizás si lo hubiera visto en otras circunstancias… suspiro… a quien quería engañar, no importaba donde o cuando, inevitablemente se habría terminado enamorando de él.

Amor… una palabra que había evadido mucho tiempo, él porque era simple, ella era muy enamoradiza, pero nunca correspondida y con muy poco valor como para confesarse, antes de entrar a intermedio lo intento pero alguien más se le había adelantado, en ves de confesarse lo único que consiguió fue ver como aquel que le gustaba empezara a salir con alguien más y al pensar en eso, no pudo evitar recordar aquella foto de Judal, deteniéndose en la mitad de la calle tuvo muchas ganas de devolverse a casa y no ir, no se sentía de ánimos para hacerlo pero habría prometido a Morgiana ayudarla, así que por ella su … aun no sabía si eran amigas, pero quería creer que sí, entonces siguió su marcha.

Era curioso como todo a su alrededor parecía de un tono gris, kougyoku pensó que era su imaginación pero el clima también ayudaba, parecía que iba a llover así que no salió del salón y agradeció que Morgiana se quedara con ella acompañándola; mientras ella tomaba su clase extra Morgiana se adelantó asía el consejo, prometiendo alcanzarla cuando su clase terminara se encontraba aburrida observando los patios, efectivamente comenzó a llover, así que no había nadie que observar, excepto unos cuantos intentando retar la lluvia, asiéndose los valientes

La clase se había retrasado eso era extraño, ni el profesor ni Judal parecían llegar, muchos comenzaban a preguntarse si algo le había pasado al profesor, mientras que todos murmuraban los de tercero estaban reunidos hablando de forma que los demás no les escucharan, aunque no se veían preocupados, kougyoku esperaba que no hubiera pasado nada se sentía tonta, no se habían escuchado rumores así que no podía haber pasado nada, es decir siempre que algo ocurre en muy poco tiempo todos terminan sabiéndolo.

Pasaron varios minutos cuando alguien entro por aquella puerta llamando la atención de todos, no era ni el profesor ni Judal… era Yunnan

-Buenas tardes a todos- todos allí estaban sorprendidos – tengo dos anuncios importantes- aunque hicieron silencio nadie se movió de donde estaba- el primero es que el profesor tuvo un percance y no pudo quedarse a dictar esta clase así que no hay clase por hoy- algunos no pudieron evitar enojarse esperaban esa clase, estaban a pocos días del gran examen, necesitaban todo el estudio posible- y la segunda es que Judal…- kougyoku presto especial atención cuando lo menciono- se quiere disculpas por no haber llegado a tiempo- observaba a la puerta, por un instante ella no entendió hasta que Judal entro muy molesto

- no lo are- dijo- no era necesario venir, no había clase

- pero debiste haber estado aquí… bueno- se volvió a dirigir a todos mientras que Judal permaneció recostado al tablero, cruzando los brazos- supongo que será mejor que se vayan ya, el profesor no vendrá, bien yo regreso al consejo ¿vienes?- observaba a Judal

-no

- contesto saliendo del salón

- Judal…- Yunnan lo siguió y ya que no había clase kougyoku tomo sus cosas y salió tras ellos muy veloz mente

-senpai- grito llamando la atención de los dos que se giraron a verla, por un instante kougyoku había olvidado que Judal no era de su clase así que el también era su superior, un poco nerviosa se acercó a ambos, había decidido no pensar en aquella noche, de nada le servía y aunque aún quería saber si Judal se iría o no, tampoco le preguntaría

-oh, hola, no sabía que estuvieras en esta clase

- si quería mejorar un poco

- bueno yo me largo- Judal se dispuso a irse pero Yunnan le cortó el paso

-tienes que venir al consejo

- no tengo que hacer nada, ya déjame en paz – se dio la vuelta dispuesto a irse

- sabes que tarde o temprano tendrás que ir al consejo – hablo levantando un poco la voz mientras judal se alejaba- que terco

-p…puedo- Yunnan se volvió a fijar en ella- puedo saber…- estaba nerviosa, muy nerviosa- ¿para qué quiere que vaya al consejo?

-bueno hay varias cosas suyas allí, me parece prudente que las recoja

-¿cosas?- él sonrió- ¿Cómo llegaron esas "cosas" al consejo?

- Judal fue uno de los representantes de primero hace unos años, ¿no lo sabias?- ella negó- él se retiró cuando ella murió, un evento desafortunado que nos tomó por sorpresa a todos… he intentado que regrese desde entonces pero no hace caso

-ella… ¿murió?... ¿quien murió?- definitivamente no sabía nada de Judal, Yunnan simplemente sonrió- perdón, no sé nada de eso

- eres de primero verdad… no, no tenías como saberlo, Judal estaba en primero cuando ocurrió

-¿p…puedo saber que paso?

-¿Por qué el interés?... ¿te interesa Judal?- se sorprendió al escucharlo, no pudo evitar volver a estar nerviosa

-Eh… esto…yo… no…es…es que…- no sabia que decir, el rio

-tranquila, supongo que es normal tener algo de curiosidad, Judal suele causar ese efecto en muchos, apuesto a que te has preguntado porque es de los mejores estudiantes cuando inclusive el mismo director ha tenido que obligarlo a entrar a clases

-pues ahora que lo menciona si- se había calmado un poco- es algo extraño

- bueno entre las tantas cosas que Judal debería ir a recoger están sus menciones de honor, o bueno las que recibió en primero, creo que actualmente por su comportamiento no le han vuelto a otorgar ningún título, o no me he tomado las molestias de averiguar, Judal es brillante- hablaban mientras caminaban asía el consejo- es simplemente un genio, demostró sus capacidades desde que empezó a leer y escribir, cada profesor que tenia se sorprendía de él, muy pocos como el suelen salir de un entorno tan complicado

-¿entorno?

-sí, no se mucho de él pero sus padres murieron entonces desde muy joven creció en un orfanato, si hablas con él no le digas que te conté, pensara que lo espió- volvió a reír un poco- no le gusta sentirse vigilado, lo que se lo sé por los archivos

-descuide, no creo tener tanta confianza con el- no era mentira hasta cierto punto

- bueno lo que seguro no sabes, es que Judal tenía una hermana- kougyoku se detuvo

-¿hermana?... ¿C…cuál… hermana?

-si es lógico que no la mencione- se había detenido pero prosiguió su camino, kougyoku detrás de el

-dijo que alguien murió… ¿f…fue ella?

-si- se pauso un momento- era igual de brillante que él, de hecho se podía decir que mejor que él, se llamaba liz… bueno Lizara pero todos le decíamos liz, era la anterior presidenta del consejo estudiantil y hermana mayor de Judal- kougyoku no podía creer lo que escuchaba, Judal tenía una hermana, una hermana – su perdida nos dolió a todos, pero especialmente a el

-de… ¿de qué murió?

-fue una enfermedad desconocida, la ataco de repente y en cuestión de meses… su luz se apagó, muchos comprendimos que nadie tiene la vida comprada, debemos valorar a los que nos rodean, nunca sabes cuando sea la última vez que los veas- le sonrió

-¿ella, fue compañera suya?

-sí, yo era el vicepresidente cuando enfermo me pidió que me encargara del consejo, mientras se mejoraba…- hizo silencio su vos se escuchó un poco apagada- y como veras no volvió- quiso seguir preguntando pero no lo encontró prudente, guardo silencio, sabía que no era la ocasión para ser curiosa

El resto del camino no se escuchaba más que las voces de los pocos que aún quedaban en el colegio y sus clubes, aún seguía lloviendo; un poco incomoda kougyoku quería decir algo pero no sabía que, al llegar al consejo observo tras la mesa donde se ubicaba Yunnan varios cuadros con fotos, instintivamente se acercó a ellos observándolos, en el centro de todos los demás donde estaban el primer lugar de la lista y los miembros del consejo, tanto retirados como actuales, había una foto con un liston negro en la esquina, una joven y bella muchacha resaltaba… kougyoku la observo incrédula

-Ella es Liz- Yunnan hablo a sus espaldas, pero ella no se movió

-liz…- dijo sin poder apartar la vista de aquella imagen, la recordaba tan claro como el agua, era ella, la chica de la foto de Judal… entonces no era un romance como ella se lo había imaginado… era su hermana…

-Bien- casi gritaron desde la puerta, de nuevo todos los allí presentes incluida kougyoku se giraron asía la entrada, era Judal- aquí estoy, ahora si ¿qué demonios quieres?

Yunnan volvió a sonreír, Judal se les acerco inevitablemente vio la foto en aquel muro, y aparto la vista rápidamente- espérame un momento iré por tus cosas- al término de la frase ya se encontraba en camino saliendo del consejo

-si no estaban aquí, para que me hizo venir- se escuchaba molesto

- Judal- hablo por fin kougyoku, la observo de reojo, no quería volver a ver aquellas fotos o eso supuso ella- aun… aún está en pie la invitación que me hiciste- hablaba con tranquilidad ya que los murmullos a su alrededor se lo permitían, después de la entrada de Judal al salón, todos volvieron a lo suyo. Ya nadie la observaba cuando Yunnan le hablaba aunque aún estaba segura que murmuraban

-supongo- contesto sin dar importancia, ella solo sonrió echando un último vistazo al cuadro, lo había decidido definitivamente se ganaría el corazón de Judal, lo convencería de no irse y lo conquistaría, quería verlo sonreír de la misma manera que lo hacía con ella, con su hermana

- bueno, entonces… estaré esperando- no vio ni quiso saber que expresión había colocado, solo sonrió y se dirigió asía donde estaba Morgiana, había prometido ayudarla, aunque aún quería saber más sobre esa carta y esa foto, se sintió culpable por tenerle celos sin saber quién era, pero ahora lo sabía, volvió a observarlo, él estaba tan aburrido que tomo un par de papeles de la mesa en la cual estaba recostado y comenzó a leerlos

No olviden comentar, perdón la ortografía