Despedida
Perdón mil perdones por la demora, lo sé no tengo perdón pero en verdad hay una muy buena excusa, en fin lo lamento mucho… he aquí el capítulo al fin
Se hizo de noche y judal no regresaba a la casa, un poco preocupada kougyoku no pudo hacer más que esperar impaciente, no tenía su número móvil además había comprobado que él lo había dejado, suspirando preparo algo de cenar no tenía mucho apetito y conociendo a judal este tampoco comería mucho peor aún así preparo algo.
Pasadas las ocho de la noche y con algo de sueño, no sabía porque, seguro del aburrimiento que tenía en ese instante ya que no logro estudiar y se quedó esperando a judal toda la tarde, se encontraba en la sala pasando canales, por poco se queda dormida de no ser porque escucho que entraron y cerraron con algo de brusquedad la puerta, se levantó casi que de inmediato y corrió asía la entrada para casi chocarse con judal, el al verla y de forma muy ágil la freno abrazándola y pegándola contra la pared riendo un poco
-¿qué haces?
-qu… ¿qué haces tú?- judal se apartó para poder ver la cara sonrojada de kougyoku- ¿do…dónde estabas?-arrugo el entrecejo
-¿desde cuándo tengo que dar explicaciones?
-n…no me refería a eso, yo…yo estaba preo…- no pudo terminar de hablar judal la silencio con un beso, definitivamente no lo entendía, no entendía nada de lo que él hacía y menos podía saber en qué estaba pensando, pero desde la pasada noche juntos su actitud había cambiado un poco, parecía no querer tocarla, se apartó al rato para subir las escaleras y desaparecer de su vista, ella solo pudo escuchar su pasos alejándose completamente confundida.
Después de unos segundos reacciono solo para correr a la sala apagar la televisión y subir al cuarto de judal, si esta vez y sin pensarlo subió y entro de golpe a su habitación, judal que se estaba cambiando la observo atónito nunca se había imaginado tal acto de parte de aquella chica tímida, ella por su parte se dio la vuelta casi de inmediato al verlo semidesnudo, se había alcanzado a quitar la chaqueta y camisa, y se iba a quitar los pantalones.
-¡qu…que…que estás haciendo!- grito la chica sin saber que hacer
-¿Qué haces tú, porque demonios entras así?
-yo…yo…
- a no ser de que…- no supo en que momento pero los brazos de judal la rodearon atrapándola muy rápidamente – buscaras verme desnudo
-cal…claro que no….…. ¿co…como puedes cambiarte tan rápido?- lo escucho reír
- pues, aún no he terminado de cambiarme- le susurró al oído- ¿recuerdas lo que te dije de entrar a esta habitación?- kougyoku sintió un escalofrió recorrer todo su cuerpo
- no… yo no…. Discúlpame- fue lo único que se le ocurrió- tenía que decirte algo y… entre sin pensar- casi grito entonces judal se aparto, ella muy despacio se fue dando la vuelta para obsérvalo, se había colocado la camisa de nuevo y sentado sobre la cama algo serio
-¿decirme algo? ¿Qué?
-eh, pues….- no entendía sus estados de ánimo pero por ese instante le pareció que se había enojado por la respuesta que le dio… y si era así entonces ¿Qué quería escuchar judal?-esto…- al no decir nada concreto judal volvió a fruncir el entrecejo pero no dijo nada tomo su celular y comenzó a revisarlo
- si no vas a hablar vete – se recostó contra la pared de la cama subiendo los pies a la misma
-te llamaron- recordó al verlo con el móvil
-¿me llamaron?- repitió observándola y viendo algo antes de soltar el celular-¿cómo que me llamaron? ¿Acaso tu….?
- no- interrumpió sospechando lo que el seguro estaba pensando- no conteste tu móvil, aunque si sonó, atendí la llamada que hicieron a la casa, que creo fue de la misma persona….
-mmm ¿y quién era esa persona?
- eso ya lo sabes…- el no dijo nada- se presentó como tú tutor – judal volvió a observar el móvil y de nuevo a ella
-¿qué dijo?
- que no faltaras mañana a la cita que tienen y que contestes tu celular, creo que quiere hablar contigo con urgencia o eso me pareció- dijo casi susurrando, la penetrante y fría mirada de judal la estaba paralizando, jamás lo haba visto poner esa expresión
- no es tan urgente- dijo levantándose- solo exagera – parecía despreocupado- ¿dijo algo más?
- no, no dijo más… ¿judal, pasa algo?- se animó a preguntar ya que este no decía nada, pero no obtuvo respuesta el seguía serio y con cara de pocos amigos
- quiero cambiarme y darme una ducha a menos que planees acompañarme, mejor vete- ella se volvió a sonrojar ante tales palabras, aunque sabía que él se burlaba de ella no lo noto como de costumbre mas bien parecía haberlo dicho con el fin de que lo dejara solo
-tu… no cambias cierto- dijo saliendo de la habitación y cerrándola tras sí… ¿Qué le pasaba?
Cada vez estaba más convencida de que algo le ocurría y temía que fuera grave y no poder ayudarlo, suspiro un rato recostada a la puerta de su inquilino y entonces recordó que había déjalo algo cocinando, se apartó de golpe y corrió a la cocina para terminar llevándose una gran sorpresa…
-¿mama?- su madre que estaba probando lo que ella había hecho le sonrió al verla
- hola- saludo acercándosele, luego la sonrisa despareció- ¿Dónde estabas? ¿Por qué dejas cosas a la estufa y sin vigilancia? ¿Quieres provocar un incendio?
-lo…lo siento
- bueno- suspiro sonriendo de nuevo- ya no importa… ¿Cómo estás?
- b…bien…. Yo… espera un segundo- ahora ella era la molesta- ¿tú no estabas de viaje?- ella rio – ¿qué es lo gracioso?
-tu expresión, definitivamente te pareces a mí- volvió a reír- ella no supo si enojarse o no, así que decidió tomar aire y calmarse de todas formas era su madre no podía enojarse mucho con ella
Después de un rato y con un par de jugos ambas se fueron hacia el comedor para sentarse a charlar pero en el camino se encontraron con judal que se disponía a entrar al baño, su madre sin saber cómo logro convencerlo de que se sentara a la mesa y comiera junto a ellas, judal no pudo negarse, después de un rato y de que este se duchara, estaban los tres juntos cenando, bueno más o menos judal difícilmente probaba bocado, kougyoku no podía evitar observarle y por ello tampoco comía y su madre los observaba divertida a ambos
-¿y bien? Preguntaba muy sonriente, kougyoku que solo observaba su plato se extrañó por la pregunta-¿Qué han hecho ustedes estos días que he estado viajando mucho?- kougyoku sintió como se ponía pálida de inmediato recordando todas aquellas cosas que habían pasado entre ella y judal, cosas que no podía contarle a su madre…
-ma…mama que clase de pregunta es esa- muy nerviosa no apartaba la mirada de su plato- pues estudiar qué más podemos hacer… ¿verdad? – le pregunto a judal que estaba enfrente de su madre en la esquina, ella los tenia a ambos a los lado, su mesa no era muy grande y por alguna razón esperaba que judal le siguiera la corriente, pero este no dijo nada- ¿judal?- lo llamo de nuevo esta vez el pareció escucharla porque aparto la mirada del plato y se fijó en ellas
- lo siento- dijo recostándose en el espaldar- no estaba prestando atención
-descuida- interrumpió su madre cuando kougyoku parecía querer decir más- ¿estás bien?
- si señora- contesto volviendo a fijarse en su comida, esta vez probando bocado- gracias por la comida- dijo en voz baja
- te he dicho muchas veces que no me digas señora- sonrió, judal también sonrió aunque no levanto la cabeza- bueno si dices estar bien te creeré no tienes motivos para mentirnos… ¿verdad?
- no ninguno
- bien entonces ya que por fin te tenemos a la mesa con nosotras que les parece si nos conocemos un poco mejor, los tres digamos que nos gusta de comer y que no, empiezo yo, me encantan los vegetales y el curry- kougyoku no podía creer la actitud de su madre, parecía una niña- ¿y a ti kougyoku?
- mama conoces mis gustos
- yo sí pero nuestro inquilino no- ambas voltearon a observarlo, él comía muy despacio
-n…no creo que él quiera saber- dijo casi susurrando
-mmm bueno entonces tu judal, ¿Qué te gusta más?
-mmm- dijo pasando bocado y viendo hacia la lámpara que colgaba del techo- nunca lo había pensado, creo que es más fácil decir que no me gusta
-bien… ¿y qué es?
- los vegetales- su madre soltó una carcajada
- bueno me asegurare de no prepararte muchos, pero si tendrás que comer, son buenos para la salud
- eso dicen- contesto extrañamente un poco animado, kougyoku se sentía fuera de charla así que decidió hablar
-p…pues a mí me gustan las frutas – el bajo la mirada para observarla- ¿Qué?- se sonrojo inevitablemente
- nada -volvió a comer un poco, entonces el silencio volvió a la mesa por un momento
-esto es incómodo no les parece- dijo su madre recogiendo los platos de la mesa- iré por el postre y espero que la charla sea más amena con un poco de dulce- salió de allí
-judal
- no digas nada- la corto tajantemente, en ese momento regreso su madre, y acomodando los postres volvió a su lugar
- bueno-volvió a hablar al notar que ellos no lo harían- y dime judal… ¿tienes hermanos?- kougyoku la observo y luego a él sin apartar la mirada del mismo, no parecía molesto ni incomodo
-no
-¿y hermanas?- el sonrió levemente
- no
-oh eres hijo único
-tampoco- contesto luego la observo- tenía una hermana pero murió hace ya casi tres años
-lo lamento, no quería ser imprudente… mi sentido pésame
- descuide no lo fue, no importa ya han pasado muchos años- se recostó contra el espaldar de la silla- no sé porque mucho asumen que soy hijo único, nadie nunca me pregunta si tuve más hermanos…
-honestamente das la impresión de solo ser tú, eres un chico brillante y encima te cuidas tu solo
- tuve que aprender a hacerlo- aunque contestaba con calma no las observaba nuevamente su mirada estaba fija en el techo- desde niño cuando mis padres murieron solo la tuve a ella, y por lo mismo ella me enseño que no debía depender de nadie
-¿y tú tutor?
- él es un caso aparte, honestamente no nos entendemos, supongo que la única mediadora entre ambos era mi hermana, sin ella difícilmente nos hablamos
-veo que has tenido una vida complicada, es de admirar que a pesar de todo sea un alumno brillante, muchos otros suelen salirse de estudiar después de una gran perdida y meterse en el bajo mundo… ¿si sabes a lo que me refiero, cierto?- el asintió
- lo pensé- dijo, esta vez observándolas- cuando ella murió escape y dure en las calles varios días, no quería seguir, pero recordé que se enojaría mucho si no terminaba de estudiar así que volví
-veo que la quería mucho
- si….mucho
-¿y de que murió?
- no lo recuerdo, nunca pude pronunciar ese nombre y menos recordarlo… o más bien no quise hacerlo…- hubo otra pausa, kougyoku se sorprendió de ver la facilidad con la que judal le hablaba a su madre mientras que con ella escasamente se dedicaba a jugar sus bromas pesadas, se volvió a fijar en su plato no probo bocado el postre agradeció la comida y subió a su habitación
- hija- su madre el espanto un poco- es en estos momentos en los que deberías seguirle
-pero…
-ve, sigue hablando con él, es claro que algo le ocurre, tienes que hacer que te lo diga, además empezando porque de seguro nunca habla de su hermana ni de su muerte- se levantó- la muerte es algo muy doloroso y más cuando se trata de algún ser querido, si no nos desahogamos de ese dolor no podremos avanzar, y puedo decirte con certeza que el aún son supera su duelo, por lo poco que dijo lo sé, ve escúchalo…
- mama el no habla casi conmigo
-si lo hizo conmigo también lo ara contigo, se que le quieres- ella se sonrojo- te conozco mejor que nadie, aunque es un problema el que vivan juntos ¿no han hecho nada indebido, verdad?
-claro que no- se sonrojo aún mas
- vez, por eso me agrada, sé que él nunca se propasaría contigo ni te tocaría sin tu consentimiento, por eso no me dio temor dejarlos solos
-eres demasiado confiada
-descuida no volveré a marcharme, aunque si llegare muy tarde…- parecía pensativa- veré como organizo mis horarios, como sea ve habla con el- la hizo levantar de su silla y casi la empujo a que lo siguiera, luego recogió los platos y los llevo a la cocina
Si judal era extraño su madre no se quedaba atrás, sin decir más decidió hacerle caso, subió las escaleras con algo de temor; temía que él no quisiera seguir hablando con ella, aunque no perdía nada intentándolo, nuevamente como ya en muchas otras ocasiones se detuvo frente a la puerta del cuarto de judal, la cual estaba entre abierta, esta vez llamo primero
-¿Quién?- pregunto el
-y…yo kougyoku… ¿puedo entrar?- no escucho respuesta pero antes de poder hacer algo judal ya estaba asomado
-tu no aprendes verdad- sonrió - tanto deseas que te haga…
- no es eso- interrumpió sintiendo su cara roja, estaba un poco molesta y un poco nerviosa, el soltó una carcajada
-¿Qué quieres?
- solo hablar un poco
-¿hablar, de qué?
- no se… siempre desde que me entere de ella he querido saber un poco sobre tu hermana – la sonrisa en el rostro de judal desapareció, volvió a estar serio
- no hay mucho que decir sobre ella, si tanto quieres curiosear revisas sus expedientes en el colegio- se dio la vuelta y entro al cuarto cerrando la puerta
- no quería curiosear- dijo pegada a la misma- lo siento yo solo quería… quería… -pego su frente a la puerta,-lo siento- se disculpó de nuevo- supongo que conmigo no hablas como con mi madre, quiero saber un poco más de ti pero tú no me lo permites y…
- no hay nada que saber sobre mi- contesto detrás de la puerta- soy lo que vez
- lo sé- dijo apartándose de la puerta- y tal cual eres te amo- no obtuvo respuesta- supongo que mejor nos dormimos, buenas noches
Se encerró en su habitación un poco deprimida, ¿porque no lograba hacer que él le hablara como lo hacía su madre? … no logro dormir temprano se hicieron casi la media noche y seguía dando vueltas en la cama, así que se levantó por un poco de leche a ver si con eso dormía, para su sorpresa judal estaba en la cocina a oscuras, con la carta y la foto que ya había visto antes, a la luz tenue de la luna que se colaba por la ventana
Al encender la luz el no dijo nada seguía observando aquella foto, ella paso a su lado saco el vaso de leche y se dispuso a salir pero…
-no salía mucho…- dijo judal haciéndola detenerse y girar asía el- nunca me gusto salir, prefería quedarme en casa y ver televisión, ella me decía que no era bueno que debía divertirme más… así que en uno de mis cumpleaños, hace cuatro años más o menos me obligo a ir a un parque de diversiones- kougyoku se acomodó a su lado, estaba recostado contra el marco de la ventana
-¿Cómo te obligo?
- en realidad me engaño, dijo que era una visita al doctor y aunque ella solía estar muy enferma y yo solía acompañarla, no era nada grave solo unas cuantas consultas y revisiones, o eso creía – kougyoku pudo sentir como su voz se apagaba un poco
-¿esa… esa foto- la señalo- es de ese día?
-sí, tampoco me gustaban las fotos- se la paso a kougyoku- pero por alguna razón logro convencerme dijo algo así como que "debemos forjar recuerdos que el tiempo no nos pueda quitar"
-luces alegre
- con ella siempre me divertía
-debes extrañarla mucho
-demasiado…- hubo un silencio ambos observaban la foto y debajo de esta kougyoku observo la carta así que decidió preguntarle
-¿y eso?- señalando el papel-¿Qué es? ¿Es de tu hermana?
- no es mía- se la paso también
¿Y…-recibiéndola y observándola fingiendo interés, ya la había visto pero no podía decirle eso- que significan estas palabras? ¿Algún código entre ustedes?- el rio
-¿código?- rio mucho provocando que ella se sonrojara
- pues las palabras no parecen tener coherencia- decía algo molesta
-no- dijo parando de reír un poco- por supuesto que no la tienen…. Necesitas- rio un poco luego se calmó del todo- necesitarías del resto de la conversación para entenderlas
-¿conversación?
- sí,- tomo la carta- esto es el final de una conversación
-¿y dónde está el resto?
- no los sé en la basura supongo
- no logro entenderlo… ¿Por qué esta en la basura?
- bueno es una conversación inconclusa así que no se ni porque conserve este
-mmm ¿y que decía el resto?
- no lo recuerdo muy bien
-mmm entonces ¿Dónde hablaban? ¿En su casa?
- no, en casa nunca hablábamos solíamos dedicarnos a estudiar mucho nos veíamos en las mañanas y en las noches, siempre estábamos cada quien en su habitación
- bueno oficialmente no entiendo- se apartó de el- será mejor que durmamos, mañana tienes que reunirte con tu tutor- se había enojado un poco
-la conversación… al igual que muchas otras- dijo haciéndola detenerse de nuevo- eran en el hospital
-¿hospital?-ella regreso a su lado
-sí, no recuerdo el nombre de esa enfermedad pero si sus efectos, en general la debilitaba poco a poco hasta el punto de que ya no pudo moverse más por sí sola, escuche que los doctores decían que era una enfermedad agresiva que en pocas palabras devoraba su cuerpo internamente, por lo cual solía sangrarle mucho la nariz y a veces la boca
-suena horrible
- yo diría que doloroso, pero ella nunca se mostró cansada débil o enferma frente a mí, siempre me sonreía y ayudaba cuando se lo pedía
-¿la hospitalizaron?
-sí, duro en el hospital cerca de cuatro meses, luego murió
-¿tú la visitabas mucho?
- en realidad deje de estudiar durante esa época, tenían no sé porque la tonta idea en la cabeza de que si permanecía con ella se repondría, es más años antes al verla enferma yo solo pensaba que no quería perderla que quería ayudarla, así que en parte estudiaba mucho para poder ser doctor, es más aplique a una beca y de hecho me la gane, pero los resultados llegaron después de que ella murió
- no te imagino de doctor
- ni yo… esta nota- tomo el papel- es la última nota que le escribí, el último mes de su enfermedad ella perdió la voz, no podía hablar ni esforzarse mucho, así que yo escribía cosas para que solo contestara escribiendo, sí o no, le contaba cómo me iba en los estudios y en las ferias, me había obligado a regresar así fuera unos días a la semana, lo último que ella me escribió, antes de perder movilidad en las manos, era que le gustaba verme esforzarme y estudiar mucho para conseguir mis metas, que ella sería muy feliz si pudiera verme como doctor y yo le escribí esto –le mostro el papel una vez más kougyoku sonrió tristemente al fin al saber que significaban
-¿Y después que pasó?
-me fui y al día siguiente no me dejaron verla, ni ese ni los días después de ese, entro en cuidado intensivo y al final nunca salió, lo último que supe era que su corazón se había detenido, no pudieron hacer nada – kougyoku lo abrazo, no supo porque pero sintió el impulso de hacerlo
- lo siento mucho, debía haber sido una gran perdida
- lo fue…- dijo sin apartarse de su abrazo y recostando la cabeza contra la suya- la extraño mucho pero principalmente….
-¿principalmente…?
-me hubiera gustado poder despedirme- su voz era apenas audible, en verdad estaba triste aunque en sus ojos no había ninguna lagrima- tenía miedo de decirle adiós, temía que si lo hacia la estuviera matando… y por eso nunca me despedía, así que nunca pude hacerlo…
-entonces hazlo- el la observo algo confuso
-¿Qué lo haga? ¿Te estas burlando de mí?
- n…. no para nada
-¿entonces como según tu si ella ya no está me despido?- se había enojado, ella sonrió
- bueno me dijeron una vez de un par de amigos, ellos eran inseparables, y les gustaban las motos de carreras, un día en una carrera y después de una pelea uno de los amigos choco y murió, el otro amigo se sintió muy mal por la pelea y mucho más por no haber podido despedirse, alguien le dijo que debía escribir en un papel una carta diciéndole todo lo que no pudo decirle y obviamente despidiéndose y luego quemarla y lanzarla al viento para que donde estuviera sus palabras le llegaran, y así logro decirle adiós… no sé si sirva pero estoy segura de que te ayudara, porque no lo hacemos juntos
- no lo sé suena tonto
- no perdemos nada haciéndolo
-¿y tú a quien le escribirás?
- no era muy apegada a él pero aun así era mi padre, siendo honesta tampoco me despedí y me gustaría hacerlo, que te parece… ¿no despedimos de ellos?
Judal no dijo nada entonces kougyoku tomando unas velas y un encendedor tomo de la mano a judal y lo llevo hasta el balcón de su habitación, allí y entregándole unos esferos ambos empezaron a escribir, no esperaba que él lo hiciera pero al final terminó cediendo, no supo ni pregunto qué fue lo que él escribió pero noto que había sido bastante, de seguro y por la forma en la que perdió a su hermana le faltaron muchas cosas por decirle, ella simplemente le pidió disculpas a su padre y contándole algunas cosas como su amor por judal se despidió, después de que ambos terminaran encendió las velas, judal rio haciendo referencia a algún ritual mágico, kougyoku se molestó un poco pero no pudo evitar reír.
Ambos encendieron las cartas que habían escrito y diciendo los nombres de para quien iban las lanzaron al aire, la brisa de otoño se llevó los papeles muy alto, ambos los observaron hasta que ya no los vieron más, después de un rato en silencio judal coloco la mano sobre la de kougyoku la cual estaba apoyada en el barandal de su balcón, esta sintió un vuelvo en su corazón con esa acción, el la observo sonriendo de una manera que jamás o había visto, sonreía como en aquella foto, no tan alegre pero percibía que así
-gracias-dijo
-p… ¿Por qué?
- por ayudarme a despedirme de ella
-n… no tienes que agradecer….
- de todas formas gracias- volvió a ver hacia el cielo- siento que me quite una gran carga
- por eso siempre es bueno despedirse y más cuando se sabe que no se volverá a ver a alguien… o eso supongo- kougyoku sujeto la mano de judal la cual aun estaba sobre la suya
-si… despedirse- una vez más su semblante pareció cambiar pero no duro mucho de nuevo la observaba esta vez con su sonrisa de siempre, un tanto siniestra
-q… ¿qué pasa?- logro ponerla nerviosa como de costumbre
-oh, nada- dijo regresando a la habitación, ella lo siguió- es solo que es la primera vez que entro a tu cuarto – le sonrió de nuevo – es tal cual me la había imaginado
-¿y… y que significa eso?- no sabía si enojarse o sacarlo rápidamente de allí
-la habitación de tu madre está en el primer piso, ¿cierto?
-no, está aquí en el segundo, pero al final del corredor bajando otras escaleras, no sé porque diseñaron la casa así pero…- no pudo terminar la frase una vez más se vio interrumpida por judal, más específicamente por un beso
-no crees…-dijo apartándose un poco- que ya es hora de que concluyamos lo que dejamos pendiente las noches anteriores- kougyoku pudo sentir como su rostro se acaloraba más que de costumbre
-no…no creo que…. Yo no…
-no mientas- la beso de nuevo- se por la forma en que correspondes a mis besos que lo deseas tanto como yo y el hecho de que pongas tan poca resistencia cada vez que te toco solo lo confirma
-yo…- no supo que contestar él tenía razón, pero le daba vergüenza admitirlo
-lo sabía- sonrió besándola de nuevo ye empujándola hacia la cama… kougyoku no sabía cómo terminaría esa noche, ella solo se dejó llevar por aquellos besos…
Pido perdón por la ortografía, reviso y reviso y cuando publico veo errores, espero poder actualizar pronto XD
