Sentimientos
Perdón la ortografía
-No puedo creer que no notaras que son la misma persona- decía Morgiana a Kougyoku, ambas detenidas en el lugar donde aún estaban las anteriores listas de los 50 mejores
-si… bueno, he tenido muchas cosas en mente últimamente… no me di cuenta
-bueno, supongo que es en parte por lo que me dijiste- aunque Morgiana estaba seria Kougyoku no pudo evitar sonrojarse
-b...bueno si en parte… han sido muchos sentimientos encontrados
-¿duele?
-¿ah?- aunque no entendía del todo la pregunta al observar a mor sonrió tenuemente, ella quizás era más ingenua- no cuando eres correspondida
-¿y tú eres correspondida?- volvió a sonreír pero esta vez con algo de tristeza
- honestamente no lo se
-entonces si te duele- se quedó mirándola, Kougyoku veía el piso por primera vez desde que todo aquello empezó lo pensó, y si Morgiana tenía razón, dolía, estar enamorada dolía más de que deseaba
-pues… un poco
-¿le dijiste que te gusta?
-sí, muchas veces
-¿Qué te dice?
-en realidad… nada
-nada- repitió guardando silencio casi de inmediato, Kougyoku tampoco dijo nada, era extraño que se aferrara a algún esperanza cuando Judal fuera de querer llevarla a la cama, no le había mostrado ningún indicio de sentir algo por ella
Sin decir nada comenzaron a caminar por los pasillos del plantel, faltaba poco para que acabara el descanso sin embargo Kougyoku no pudo regresar al salón, un nuevo balonazo en el rostro la detuvo; estaban por el segundo piso, Kougyoku roja de la ira tomo el balón y se asomó al balcón
-¿QUÉ DEMONIOS LES PASA?...¡ ¿NO PUEDE PATEAR BIEN?! – Respiraba agitadamente de la frustración, los del primer piso se habían congelado al verla furiosa, aunque tuvo la extraña idea de buscar a Judal entre los jugadores no lo vio, por el contrario al que si vio que subió rápidamente era su medio hermano, kouha
-lo siento- llego corriendo y se frenó al verla, Morgiana estaba un poco enfadada también, pero el enojo era de Kougyoku a quien le comenzaba a sangrar la nariz- de verdad lo lamento, fue mi culpa
-tu…- apretaba con fuerza el balón, parecía que lo fuera a estallar
-discúlpame hermana- hizo una reverencia, intentaba calmar a la enfadada chica y a decir verdad lo consiguió, pero no por su gesto sino por lo que dijo, aunque kouha no lo comprendió de inmediato; era la primera vez desde que supo que tenía hermanos, que escuchaba aquella palabra "hermana" hasta no hace más de un año ella era hija única, estaba inevitablemente asombrada aunque su rostro continuaba rojo por el golpe-¿estás bien?
-eh… si- soltó el balón para llevar una de su manos al rostro, kouha le paso un pañuelo que tenía enrollado en su mano y recogió el balón
-de verdad lo siento…
- fueron muy descuidados- interrumpió Morgiana ganándose la atención de los dos
-me estoy disculpando- kouha parecía molesto- además no fuiste la afectada
-no, pero pudieron haberme golpeado a mí, y créeme no soy tan calmada como ella
- lo siento- ese lo siento de parte de kouha había sonado a ironía, había una extraña tensión entre ellos, Kougyoku con el pañuelo en la nariz solo pudo observar
- será mejor que tengan más cuidado
-cuidado… ¿es una amenaza? – el ambiente se tensionaba más, kouha fruncía el entrecejo mientras que Morgiana hacia lo mismo, Kougyoku solo podía observar, no supo con intervenir
-no lo es- hablo casi sin separar la mandíbula lo cual mostro aún más su enojo- es solo una sugerencia
-no la necesitamos- kouha cambio de expresión comenzó a darle vueltas al balón con una mano- sabemos lo que hacemos – mostraba una sonrisa falsa la cual irrito más a Morgiana
-ja si claro se nota
-son pequeños errores que ocurren de vez en cuando, tu no practicas ningún deporto así que no tienes ni idea de lo que hablamos- hablo con mucha auto confianza y superioridad, Kougyoku pudo ver como un aura especialmente maligna comenzó a rodear a Morgiana
-mor…- casi grito-m….me acompañas a la enfermería- dijo lo más rápido que pudo
-oh… si claro- un poco desconcertada ero aun molesta Morgiana dejo la discusión y comenzó a acercarse a Kougyoku – vámonos antes de que sigan con sus "errores"
-g…gracias- Kougyoku jamás había visto a Morgiana así de molesta, se extrañó y sorprendió, ella de entre todo el salón siempre había sido la más calmada
-eso huye- atinó a decir kouha lo cual causo que Morgiana se diera la vuelta y regresara a donde estaba el chico, esta vez encarándolo, quedo a pocos centímetros de el
-repite eso- volvió a decir con el ceño fruncido
- que huyeras- sonrió al estilo de Judal
-nunca huyo de nada, no le tengo miedo a nada- volvía a apretar la mandibular, Kougyoku no entendía que demonios le pasaba a kouha cuando al fina había conseguido calmar a Morgiana
-e….- no sabía que decir- k…kouha… ¿Qué haces?
- no te entrometas Kougyoku- hablo Morgiana
- si… no te metas- por alguna razón Kougyoku presintió que esa pelea no era solo por el reciente accidente, parecía venir de más atrás
-¿Cuál es tu problema ren?
- ¿mi problema? Ninguno… o bueno- dejo el balón de lado, pero al ver que sus compañeros le hacían señas de que lo lanzara lo dejo caer la primer piso – dices que no huyes, y sin embargo no dejas de evadirme
-no lo hago
- te invite a salir la otra ves y nunca contestaste, dijiste que tenías "algo que hacer" y desapareciste
- si conteste- Morgiana había dejado de estar molesta parecía haber un poco de sonrojo en sus mejillas
-no escuche…- ella interrumpió
-el silencio es la mejor de las respuesta- mor había desviado la mirada asía el patio de abajo- si hubiera estado interesada la respuesta hubiera sido si de inmediato, no conteste esa era tu respuesta- kouha solo guardo silencio- no quería sonar brusca por eso mejor deje así, no debiste sacar ese tema de nuevo, ahora si no te importa acompañare a Kougyoku – se dio la vuelta y tomándola del brazo comenzó a caminar con ella en dirección a la enfermería, Kougyoku volteo a ver a su medio hermano el cual estaba serio, parecía alejado de la realidad cosa que no era extraña en él, luego simplemente regreso con sus compañeros de juego
-… ¿m—mor?- ella había estado caminado sin decir nada y aun sujetando fuertemente a Kougyoku del brazo
-si- dijo sacudiendo un poco la cabeza
-y…ya puedes soltarme…
-oh, lo lamento- la soltó y junto su manos parecía algo nerviosa
-¿estás bien?- ella asintió… tenía muchas preguntas en mente respecto a lo que acaba de suceder, y aunque quería ser prudente su curiosidad fue más grande- esto… ¿kouha te había invitado a algún lugar? ¿A una cita? –Morgiana se detuvo, Kougyoku hizo lo mismo
-se puede decir que si
-pero lo rechazaste…
- era la mejor
-¿lo mejor? ¿Por qué?
- no quiero seguir con el tema
- Morgiana… ¿acaso te gusta kouha?
-dije que no quiero seguir con el tema- contesto sonrojada y apretando los puños
-es el de quien me hablabas en la mañana…- Kougyoku no iba a dejar la conversación a medias y menos después de ver esas reacciones, no eran muy diferentes a las suyas cuando de Judal se trataba- no entiendo, si te gusta ¿Por qué lo recházate?
- porque yo no le gusto si, solo soy parte de una apuesta…además no sé qué siento- casi grito, su rostro se puso colorado y en sus ojos se asomaban un par de lágrimas, comenzó a limpiárselas con las manos
-¿a…apuesta?
-los escuche…- decía apretando con furia la falda de su uniforme – justo después de que me invitara, en la biblioteca, me puse nerviosa cuando lo hizo, nunca ningún chico me había invitado a nada y él me dijo muchas cosas… así que me levante al baño, cuando regrese él no estaba solo… habían otros del salón, no me fije quien, hablaban un poco duro aunque él les decía que no lo hicieran, y entre lo mucho que decían le preguntaron si ya me había invitado
-b…bueno, eso no quiere decir…
- la conversación no termino hay- interrumpió recostándose en la pared y abrazándose a sí misma- le dijeron que debía apresurarse, que él había perdido y que su tiempo límite por perder estaba cerca; yo al escucharlo me escondí tras una estantería que estaba enfrente de donde ellos estaban, quería escuchar su respuesta
-¿Qué…que dijo?
-dijo con exactitud: "- no se preocupen sé cómo hago las cosas", no supe como tomar eso, pero decidí solo dejarlo así
-¿cómo sabes que la apuesta era contigo? ¿Te mencionaron?
-si- la observo tristemente- dijeron que debía invitarme a mí, mencionaron mi nombre, por ser la más extraña del salón o si no la apuesta no tendría gracia
-kouha que dijo- Kougyoku había dejado el pañuelo de lado, acercándose a ella
- solo se rio
-pero tu estas especialmente molesta y no creo que fuera solo por eso
-no, me invito ese día en la biblioteca pero venía hablando conmigo desde mucho antes, me hacia reír mucho y era agradable estar con el –sonrió tenuemente- sé que no soy la más bonita, y que soy algo extraña…. Pero no tenía por qué meterme en sus apuestas, quien sabe desde cuando había perdido
-mor… ¿te enamoraste?
- no lo sé, pero me dolió saber que solo se me había acercado por una apuesta
-por eso me preguntabas si dolía- guardaron silencio un rato
- pensé que ese dolor era algo pasajero. Quise dejar las cosas así, pensé que si no le hablaba más ese dolor simplemente pasaría, pero me equivoque… cada que lo veo solo me duele mas
-y… ¿hablaste con él? Le exigiste alguna explicación
-no… no fui capaz, al saber de la apuesta solo Salí corriendo y corro cada que estoy a solas con él, invento cualquier excusa y me voy, incluso esta mañana con ustedes… no fui capaz de quedarme … supongo que él tiene razón y si huía
-pero deberías hablar con el
-¿y qué caso tiene?- una lagrima escapo y recorrió su mejilla
-Morgiana no eres fea, y no sabes si kouha siente algo por…
-fue una apuesta- corto tajantemente limpiándose el rostro, también frunció un poco el entrecejo- y no me interesa escucharlo reírse a carcajadas mientras me dice eso
-mor…
- puede que duela pero sé que dolerá peor si el me lo dice así, entonces mejor dejemos este tema, tú tienes que ir a la enfermería
-yo…- quería decir algo que la alentara, pero no conocía a su medio hermano así que no sabía que decir, aunque jamás pensó que el pudiera llegar a gustarle a alguien como Morgiana, se puede decir que eran muy opuestos, aunque siempre estuvo la teoría de que los polos opuestos se atraen –no sé qué decir
-no digas nada- respiro hondo- es mejor dejar así y no permitir que nada avance, sabes pensándolo mejor debí enfrentar a kouha hace mucho así quizás ya me sentiría mejor, creo que en el fondo tenía la tonta esperanza de que… -suspiro-no, nada mejor olvidemos el tema, por favor no le digas a nadie
-descuida no lo are- mientras concluían la charla la campana de regreso sonó, a Kougyoku ya no le sangraba la nariz así que decidió no ir a la enfermería, aunque en un principio eso solo había sido por evitar una pelea, la cual se terminó dando, mientras recorrían el pasillo para devolverse Kougyoku vio que Judal iba en esa dirección
-j... ¿Judal?- el al verlo se detuvo, tenía un pañuelo sobre su rostro, el cual dejaba ver una mancha de sangre -¿estás bien?- se alarmo un poco
-yo...- dijo Morgiana- regresare al salón- y sin esperar respuesta comenzó a caminar, Kougyoku sospecho por qué mor se fue rápido, no quería ver a nadie en esos momentos aunque inevitablemente tenía que regresar a clases, quizás se las saltaría, de hecho ella también estaba evadiéndolas clases, el timbre ya había sonado
- mejor regresa antes de que te regañen- dijo el sacándola de sus pensamientos
-no- contesto colocando el pañuelo de nuevo sobre su rostro- también voy a la enfermería
-¿Cómo que también? ¿Qué te hace suponer que me dirijo asía allá?
- bueno… estas sangrando…- al terminar la frase recordó inevitablemente lo que Yunan le había dicho, pero no quiso pensar que fuera ese el motivo- ¿te golpeaste con algo?
-no es asunto tuyo- siguió su camino, Kougyoku detrás, la respuesta de Judal no hizo más que preocuparla, sabía que a diferencia suya Judal no era de tropezarse o sufrir ese tipo de accidentes, pero si no era eso entonces su sangrado se debía a "ese" problema lo cual solo la preocupo; caminaron en silencio hasta llegar a la enfermería
-ves que si venias para aquí
- ¿y tuno deberías estar en clases?- sonaba molesto, quizás es porque no le gusto que ella se diera cuenta
-si hay muchas cosas que debería estar haciendo- llamo a la puerta- pero me golpearon en el rostro con un balón antes de que sonara la campana, así que vine a ver si no se me fracturo la nariz- exagero, Judal no dijo nada… parecía de piedra, en ocasiones era tan molesto, ella desearía verlo preocupado o incluso burlón como de costumbre
La puerta de la enfermería se abrió, pero no estaba la acostumbrada enfermera que ya la había atendido antes, en esa ocasión era un hombre el que les habría la puerta, uno joven, algo simpático que les sonrió al verlos- buenos días jóvenes- se recostó en el marco de la puerta cruzando los brazos
-que…- hablo Judal, Kougyoku giro asía el al escucharlo, se sorprendió mucho al ver la expresión en el rostro del chico, estaba completamente sorprendido, tanto que se había quitado el pañuelo de la nariz, pero inevitablemente se lo volvió a colocar ya que esta volvió a sangrar- ¿Qué haces aquí?
-como que, que hago, pues es claro… soy el…- giro asía atrás y sonrió volviendo a fijarse en ellos- el nuevo enfermero- rio un poco
- no le veo la gracia y deja de decir tonterías- Kougyoku no entendía nada, era la segunda pelea ajena en la que se encontraba, pero no dejaba de extrañarle la actitud de Judal… era claro que conocía a ese sujeto, ahora su pregunta era esa…. ¿Quién era él?
- no son tonterías. Mira la bata
-eso no dice nada, tú vives en bata- volvió a reír
-cálmate muchacho, quien te escuche no dirá que te alegras de verme
- no me alegra, para nada… ¿Qué haces aquí?
-eso ya lo respondí
-estás jugando conmigo, ¿verdad?
- no tengo porque hacer eso, la enfermera sufrió un pequeño accidente tiene una incapacidad algo larga, escuche que estaba buscando quien se encargara de la enfermería aquí y pues me ofrecí
-es chiste ¿no?
-para nada, es tal cual lo escuchas
- no puede ser
- claro que lo es, alégrate Judal, ahora estaré mas cerca de lo q…
-están locos por contratarte aquí
-¿locos? Yo diría que el director estaba más bien feliz, imagínate alguien con mi prontuario
-eso es lo que hace de esto anormal-casi grito, estaba enojado. Y Kougyoku seguía en silencio - ¿estas planeando algo cierto?
- no tengo porque planear nada, ya te dije como pasaron las cosas
-¿Por qué tienes que ser explícitamente tú?
-bueno quería estar cerca
-mentira- Judal comenzó a retroceder- solo mientes
-calmante que no estamos solos- los dos giraron asía la callada y desconcertada Kougyoku
-esto…
-buenos días- saludo el interrumpiendo un futuro alegato de Judal- ¿Qué necesitas?
-b...bueno yo…
-ella- interrumpió Judal- no necesita nada y menos de ti
-Judal deja que sea la señorita la que lo diga, es más… veo que ese sangrado lleva un buen rato y no se detiene… ¿estás bien?
-si- contesto firmemente
-no lo creo, entra te revisare
-estás loco si crees que permitiré eso- dio la vuelta y se marcho
-ahh que terco- se rasco la parte de atrás de su cabeza- bueno es lo suficientemente terco para estar bien ¿no?- pregunto a Kougyoku- espero que no sea lo que imagino
-eh, si supongo…- pensó en irse y decidió irse, se sentía muy incómoda y más después de lo que presencio – bueno yo ya estoy bien- decía mostrando el pañuelo y el hecho de que su nariz ya no sangrara – lamento las molestias- se dio la vuelta y comenzó a caminar
-espera… eres Kougyoku ren ¿cierto?- se detuvo, no era extraño que el encargado de la enfermería tuviera datos de los alumnos pero a él era la primera vez que lo veía, por lo cual era ilógico que supiera su nombre, se dio la vuelta, él sonrió- si eres, tu voz se me hizo conocida, me alegra poder hablar contigo- se le acerco, ella no sabía que decir- no tienes ni la menor idea de quién soy, ¿verdad? –negó con la cabeza, el volvió a reír- soy Ithnan el tutor de Judal- le extendió la mano ella se la estrecho un poco confundida aun, y nerviosa él era más joven de lo que se lo había imaginado, unos treinta años mínimo
-mucho gusto
-el gusto es mío, eres la joven que convive con el necio de Judal ¿no?... eres muy bonita, empiezo a entender porque no quería irse de tu casa
-¿i…irse?
-veras, no sé si Judal te lo comento pero yo no estuve de acuerdo con que se mudara, aunque claro está él es feliz llevándome la contraria así que se muda cada determinado tiempo solo por eso
-no, no lo sabía… bueno el sí dijo que no se llevaba bien con usted pero…-guardo silencio
-descuida, gracias por darle mi mensaje la otra vez, disculpa si las moleste
-no, para nada
-me alegra, déjame ver- se acercó a Kougyoku tomándola desprevenida del rostro y levantándolo un poco, ya que él era más alto que ella; movió cuidadosamente asía los lados la cabeza de Kougyoku la cual estaba sonrojada – no parece haber nada grave, el sangrado fue apenas por el golpe… ¿fue un golpe?
-si señor- dijo colocando las manos donde él las había colocado cuando la soltó- con un balón de soccer
-mmm ese juego es algo peligroso para los que lo ven- rio
-si un poco- nuevamente silencio- bueno, me marcho ya… estoy saltándome la clases y no quiero que me regañen mas
-descuida, toma- le extendió un papel en el que escribió algo- con esto no te dirán nada… ¿te puedo tutear?
-c…claro- tomo el papel y se dio la vuelta- gracias, con permiso- comenzó a caminar rápidamente- estaba muy aturdida, desearía haber seguido a Judal antes, no dejaba de pensar en donde estaba ahora, estando cerca de su respectivo salón, y pasando por un pasillo donde los salones estaba casi en su mayoría desocupados fue halada dentro de uno de ellos
-pero que…- no pudo hablar ya que le cubrieron la boca, entendiendo la situación intento gritar pero no pudo la sostenían fuertemente, mordió al que la sujetaba y solo escucho un chasquido, estaba completamente inmovilizada y asustada, su corazón comenzó a palpitar fuertemente, aunque era inútil no dejaba de intentar gritar
-shhh- le susurraron al oído, se quedó quieta, ese aroma le resultaba familiar; quien la tenia se deslizo con ella asía el suelo, ella escucho paso acercándose y alejándose, eran profesores, quiso volver a gritar pero…- sabía que regresarías a tu salón, eres tan "tu"- esa voz definitivamente la conocía, el la soltó
-Judal- dijo moviéndose para quedar frente a él pero sin levantarse ¿Qué haces?
Bueno comente, perdón por la ortografía
