Regalo
Advertencia: insinuación de lemon XD
Pensó y pensó en muchas formas de celebrar su cumpleaños, pero no sabía si sería buena idea, Yunan la había metido en un gran dilema al decirle eso, daba vueltas como loca en su cuarto, pensó muchas veces en salir pero a la final no lo hizo, no sabía que comprarle, quiso hacerle algo de comer pero tampoco sabía que le gustaba, volviendo a pensar un poco, no sabía mucho sobre Judal, suspiro recostándose un raro en su cama, pero no duro, la noche pasaba rápido y era el cumpleaños de su… su… su… aun le constaba pensar en eso, y mucho más le costaba decirlo, novio… tenia novio, ella que siempre fue tan apartada de todo y de todos… y era alguien muy atractivo, se levantó y se colocó frente al espejo, nunca se consideró feo pero tampoco se consideraba muy bonita… ¿Qué veri Judal en ella?
-dijo que le gustaba molestarme- susurro en voz alta, observo su bolso y suspiro una vez más, aunque fuera un día triste también era una día feliz, era su cumpleaños y como mínimo debía felicitarlo, pero no podía hacerlo con las manos vacías… decidió hornearle una mini torta
Muy decidida y nerviosa, también llevaba el regalo de Yunan, aunque pensó en decir que era suyo pronto se arrepintió, empezando porque no sabía que había dentro; duro bastante medita en la cocina preparando lo que quería darle, hizo varias pruebas hasta dar con su tan anhelado resultado final, ya era muy tarde, cerca de las once dela noche, no sabía si el estaría despierto aun, pero así no lo estuviera debía darle su "regalo" y felicitarlo, era su deber como novia, sonrió al pensar en esa palabra. Como pudo la arreglo, sencilla ya que no era muy hábil para decorar, y se preguntaba si el sabor sería adecuado para Judal, lo hizo recordando que a él no le gustan los dulces, se preguntaba que le gustaría, debía haber algo de comer que le guste mucho.
Saliendo de sus pensamientos subió con cuidado su regalo en una mano y el de Yunan en la otra, cuando se vio frente a la habitación de Judal no supo cómo llamar a la misma, tenía ambas manos ocupadas-tonta- se dijo, no iba llamar a la puerta a cabezazos- tonta- repitió… había un mesa cerca de la escalera, su madre solía dejarle algunas cosas allí cuando se encerraba a estudiar, desde que Judal llego dejo de usarla, bueno decidió colocar el regalo y dárselo luego, primero debía felicitarlo, toco varias veces la puerta no sin antes colocar una única vela que encontró entre las cosas de su madre, y encenderla; pasaron los minutos y Judal no contestaba, supuso que ya estaba dormido pero debía ser persistente.
Después de golpear muy fuerte, ya se había impacientado, Judal al fin abrió la puerta, aunque no fue como ella lo imagino, de hecho lo había imaginado molesto, pero no, él estaba sonámbulo, recostado al marco de la puerta al abrirle con apenas puesto una sudadera negra y una un poco más grande pero desabotonada, en pocas palabras estaba casi desnudo-tu…- decía frotándose los ojos y estirándose un poco- ¿Qué horas crees que son? –bostezo
-s…sé que es tarde…- no podía evitar estar nerviosa, aunque tenía el pastel en sus manos al parecer Judal no lo había visto- es que…. Yo…
-habla…- volvía a bosteza- habla rápido
-p…pensé que estarías despierto…- era más un deseo que un pensamiento, no quería molestar
-son cerca de las once y media, ¿crees que no duermo o qué?- Judal fruncía el entrecejo cerrando un poco los ojos, Kougyoku evitaba mirarlo del cuello asía abajo, no quería avergonzare más de lo que ya estaba
-pe...perdóname- dijo levantando la torta, cubriendo su rostro con la vela aun encendida-f…feli…feliz cumpleaños -dijo rápidamente, ahora veía el suelo, Judal estaba descalzo, se preguntaba si no le daría frio, recordando que no llevaba mucho puesto, se sonrojo
-Ah…-sonaba más despierto- ¿Cómo supiste de eso?
-no…no lo digas de esa manera- Judal bajo la mini torta para poder ver el rostro sonrojado de Kougyoku, ella comprobó que en efecto ya estaba más despierto-e….yo…
-¿Quién te dijo?- estaba serio, no supo si molesto o solo serio, esperaba que solo estuviera serio, aunque con lo tarde que era y ella molestando…
-y...Yunan- decidió no mentir, además él se las ingeniaría para sacarle la verdad- te envió un regado de hecho
-¿regalo?
-s…si…está allí- señalo la mesa, no estaba muy lejos de sus cuartos, Judal se asomó para verlo- necesitaba una mano libre y pues tuve que dejarlo ahí
-¿y eso…?- observaba con algo de curiosidad la mini torta, Kougyoku se puso nerviosa
-eh…eh… fe…feliz cumpleaños- volvió a decir cubriendo una vez más su rostro con la torta, Judal rio- ¿de…de que te ríes?
-¿Qué se supone que es eso? ¿Mi obsequio?- tomo un poco de la crema que era color rosa, se comenzaba a peguntar porque la había decorado como si fuera para chica
-pu…pues si…. No… no tuve tiempo de ir por algún regalo- bajo la torta, levanto el rostro avergonzado de Kougyoku para que lo observara, sonriendo lamio de forma muy sugerente la crema que había tomado del pastel, Kougyoku casi suelta la torta al verlo, el solo rio limpiándose –eres un…- estaba un poco molesta
-de verdad- interrumpió el acercándosele - ¿no se te ocurrió otro mejor obsequio? – definitivamente le había entendido, pero aria de cuenta que no
-n…no… ¡toma!- le extendió la torta- aunque ya casi termina el día, quería darte algo, aunque sea solo esta torta – bueno mini torta, había cerrado los ojos cuando se la extendió, así que no supo que reacción hizo Judal, aunque tampoco dijo nada durante unos minutos
-¿solo eso?- lo escucho serio así que abrió los ojos, en efecto se veía un poco molesto, Kougyoku se preguntaba si seguía molestándola como hace un momento
-p…pues ya dije que que no pude com…
-no me refiero a eso- sonrió una vez más
-pues…solo es la torta- estaba confundida
-bien, entonces cómetela tú, no me gusta lo dulce- se dio la vuelta
-espera- coloco el pie para que Judal no pudiera cerrar la puerta, ya que eso era precisamente lo que estaba haciendo –aún falta algo- y volvió a ponerse muy nerviosa, Judal no se movió, seguía queriendo cerrar la puerta-déjame entrar si- las ironías de la vida, era la primera vez que deseaba entrar a la habitación de Judal, y más que eso, que el intentaba que no lo hiciera
-vete a dormir quieres- dijo dándose la vuelta, Kougyoku noto que estaba algo sombrío, supuso que era por el segundo "evento" que había pasado ese día – no me gusta celebrar mi cumpleaños, así que déjame…
-lo sé- casi grito- pero es una ocasión especial, aunque no te guste y… en cuanto a la torta, no es dulce, sé que no te gusta lo dulce, así que la deje por así decirlo, "a penas " para ti
-Ummm
-debiste saberlo al haber probado la crema- se sonrojo recordando lo que él había hecho con la misma, el también pareció recordarlo y rio un poco al ver su reacción
-nada mal- dijo en casi susurro, Kougyoku al escucharlo se sintió satisfecha así que insistió, aún tenía algo que hacer- déjame entrar por favor
-¿para qué quieres entrar?
-es…es que…. Aún falta cantarte el feliz cumpleaños- quiso cubrirse el rostro con la torta una vez más pero Judal no la dejo, abrió la puerta de nuevo, ella que había estado algo recargada sobre la misma casi se cae, pero logro recuperar el equilibrio, aunque termino inevitablemente dentro del cuarto, escucho a Judal suspirar cerrando la puerta, no esperaba que el la cerrara, pero tampoco podía pedirle que la dejara abierta
-aunque me parece una completa tontería- dijo pasando a su lado y sentándose sobre la cama que estaba obviamente desordenada- me da curiosidad – volvió a sonreír aunque casi no lo distinguió, el cuarto estaba a oscuras a penas iluminado por una lámpara de escritorio que Judal tenía encendida sobre la mesa de noche al lado de su cama- ¿y bien?- llamo su atención ya que estaba detraída observando alrededor, todo estaba bastante desordenado, Kougyoku no recordaba haber visto esa habitación nunca así, habían muchas cosas en el suelo, papeles y revistas, parecía como si hubiera habido una pelea allí, aunque no le extraño; coloco una pequeña silla que encontró en el escritorio de Judal y la puso frente a la cama, más exactamente frente a él, el solo la observaba, sobre la silla coloco la pequeña torta y ella se sentó frente a la misma
Mientras se preparaba para avergonzarse sola cantando, ya que no tenía buena voz, no dejaba de pensar en lo que pudo haber pasado en ese cuarto horas antes, Judal seguramente debía estar frustrado por el accidente en el que perdió a sus padres justo en su cumpleaños, quizás quiso desahogarse con algo, y más estando completamente solo ya que también había perdido a su hermana-eh…- agradecía que estuviera oscuro- no te burles si…- distinguía a Judal aun sentado sobre la cama, la luz era muy poca para ver con claridad su rostro, aunque lo imaginaba perfectamente cómodo y listo para reírse –cum…- carraspeo un poco- cumpleaños feliz…- intentaba entonar el ritmo peor estaba tan nerviosa que no lo recordaba, escucho un ruidito proveniente de la cama, supuso que Judal había comenzado a reírse, avergonzada solo repitió la misma frase varias veces y termino-listo, feliz cumpleaños- dijo levantándose… para poder observarlo mejor-apaga la vela y pide un deseo- se cruzó de brazos cerrando los ojos algo ofendida, había hecho su mejor esfuerzo, pero Judal no hizo nada, se extrañó y lo observo mejor
Judal ya no estaba recostado contra la pared, estaba con la cabeza apoyada en la almohada, se había quedado dormido, lo descubrió al acercarse a él, sonrió levemente, ya era tarde, lo lógico es que estuviera cansado, quito unos cabellos que rebeldemente tapaban sus ojos, aunque estuvieran cerrados, y los acomodo tras su oído, nunca habría imaginado verlo así, suspiro mientras se inclinaba un poco para velo mejor, Judal respiraba con tranquilidad, le alegraba no quería verlo ni imaginarlo enfermo aunque no dejaba de inquietarle lo que le habían dicho, tenía muchas dudas respecto a él y esa enfermedad… pero sabía que Judal nunca le diría nada, debía preguntar a alguien más y ya tenía en mente a quien, decidió que haría unas breves visitas a la enfermería al día siguiente.
Inevitablemente mientras lo observaba sus ojos saltaron de divagar por su rostro y no querer bajar de su cuello, ya que Judal aún estaba medio desnudo, la camisa que llevaba medio puesta había quedado de lado; se había fijado exactamente el sus labios, estaban medio cerrados, se veían suaves y con un extraño brillo que la incitaban a acercarse, Kougyoku sabía que era producto de su imaginación pero aun así se iba acercando poco a poco, nerviosa, hasta ese momento siempre había sido Judal quien la besaba de sorpresa, aunque ya había probado esos labios igual quería poder decir que le robo un beso aunque sea una vez
Estando a escasos centímetros se detuvo observando a todas partes, se sintió como tonta ya que sabía perfectamente qué estaban solos, mordiendo su labio inferior volvió su rostro asía el de Judal que aun permanecía en la misma posición que lo había visto, por lo visto no era de moverse cuando dormía, sacudo la cabeza intentando darse ánimos para hacer aquellos que quería hacer, recordó su primer beso, técnicamente había sido un accidente pero aun así fue su primer beso con él y el primero con cualquier chico. Sonrió recordando como lo había distinguido, de no ser por ese golpe con aquel balón… se inclinó esta vez con la intención de no detenerse hasta haberle besado, aunque estaba nerviosa, nunca había tomado la iniciativa solo se había dejado llevar por él, así que técnicamente no sabía que hacer una ves sus labios hicieran contacto pero aun así se arriesgó.
Y dejando de pensarlo tanto lo beso, casi, de los nervios termino bruscamente chocando su labios contra los de él, es más se había lastimado el labio inferior y provocado lo mismo en él, pero no era lo único que había provocado, Judal comenzaba a despertar, se movía, nerviosa volvió a besarlo, no supo porque reacciono así solo lo hizo, en verdad quería robarle aquel beso pero quizás se arrepentiría de lo que eso provocaría y es que Judal le seguía el juego, la beso atrayéndola a si con una de su manos y obligándola a pegarse a la cama , pero como él ya estaba acostado y ella estaba casi de rodillas no pudo hacer más que apartarse de su beso y levantarse, pero sin soltarla
-así que…- decía deslizando uno de sus pulgares sobre sus labios y luego pasando su mano por el rostro de la completamente roja chica que tenía perfectamente sujetada- no querías dejar este instante para después- ella quería alegar pero de su boca no salía nada, por lo menos no palabras completas, ella estaba más nerviosa que antes por la posición de la mano que la tenía aprisionada contra Judal, el la había colocado ni más ni menos que sobre su cadera, tocando inevitablemente su trasero, pero no parecía nada arrepentido ya que acto seguido y con su otra mano comenzó a desvestirla mientras la besaba sutilmente
Estaba segura de que esta vez no había escapatoria de aquella situación, y menos cuando ella misma le había dicho a Judal que si quería, decidió dejar de pensarlo tanto y solo dejarse llevar después de todo aquellos besos la seducían y la controlaban más de lo que deseaba admitir. Judal muy ágilmente la desvistió completa, y la recostó en la cama mientras ella no dejaba de estar nerviosa, aunque de vez en cuando soltaba uno que otro gemido-… ju….judal- decía inconscientemente intentando cubrirse ya que Judal se había quedado observándola, el solo sonrió de nuevo, él se inclinó para susurrarle al oído
-ya me he contenido bastante- comenzó a decir acariciando su rostro y apartándose para verla mejor- pero esta vez no te dejare escapar- y acto seguido la volvió a besar, también se acomodó sobre ella, Kougyoku no supo en que momento él se había desecho de aquella sudadera negra que le había visto, solo sabía que el al igual que ella estaba completamente desnudo-descuida, seré cuidadoso
Entre beso y caricia Kougyoku estaba muy preocupada por no saber qué hacer, quería intervenir pero no sabía cómo, era tope y estaba muy nerviosa, así que un poco desanimada decidió dejarse llevar, participar de aquello besos y corresponderlos plenamente aunque Judal demora muy poco en sus labios, recorría lentamente casi todo su cuerpo aunque se frenaba en aquella área sensible y regresaba a sus labios
Kougyoku podía sentir como la temperatura de su cuerpo comenzaba a elevarse, su voz ya sonaba agitada aunque no era la única Judal estaba igual o se puede decir que peor que ella, ya que aunque intentaba "ser amable" habían instantes en los que parecía olvidarse de aquellas palabras y se volvió más pasional, no solo besando sino que deslizando su lengua y a veces mordiendo partes de si, en especial su pecho, provocando más gemidos que solo lo incitaban a seguir y no detenerse. Kougyoku en medio del placer que comenzaba sentir también imitaba una que otra acción de Judal, como no solo besar sus labios sino su cuello, y demás aunque era obvio que él tenía el control
Aunque estaba casi en su límite Kougyoku podía sentir a Judal igual, sentía su "hombría" bastante cerca y más cuando este se movía tanto, aunque lo disfrutaba porque no odia negarlo, lo estaba disfrutando también estaba preocupada, estaba casi segura de que Judal no había hecho mucho aun porque intentaba prepararla para cuando ese momento llegara, aun podía sentir su cuerpo tenso así que intentaba hacer que se relajara, aunque le estaba costando bastante no ser algo brusco. Una vez más volvía a sus labios besándola profundamente, deteniendo por un instante sus manos y colocándolas alrededor de ella, abrazándola, era claro que pedía permiso y Kougyoku lo consintió, colocando sus manos que habían permanecido casi quitas sobre la espalda del chico y abriendo un poco despacio ambas piernas
Judal se había detenido al percatarse del movimiento de Kougyoku, se levantó un poco para obsérvala y luego volvió a besarla acomodándose mucho mejor sobre ella, dejando caer su cuerpo también, un nuevo gemido salió de los labios de Kougyoku mientras se aferraba a él con fuerza, ocultando su rostro al haber sentido a Judal mucho más cerca de lo que lo había sentido antes, sonrió levemente pegada al pecho de Judal dándose cuenta que ya no tenía escapatoria
Judal separo un poco más las piernas de Kougyoku, para poder acomodarse mejor, ya que ella aun intentaba cerrarlas- oye…- susurro- cálmate
-e…estoy…cal…calmada- pudo escucharlo reír un poco, se había detenido-no…no te rías- se pegó con más fuerza a él, casi rasguñando su espalda
-mírame- le dijo forzándola a despegarse de su pecho- ¿estas segura de esto?-ella que inevitablemente tenia algunas lágrimas en los ojos asintió, Judal volvió a besar su cuello y nuevamente su pecho, succionado un poco uno de su pezones, otro gemido, volvió a su cuello y nuevamente a su rostro aunque se molestó un poco al darse cuenta de que ella cubría su rostro con las manos-oye…mírame
-l…lo siento- decía apartando sus manos, estaba completamente sonrojada- no…no sé qué hacer…
-solo déjate llevar- y acto seguido la volvió a besar mientras se pegaba mucho más a ella, acto seguido y sujetándola firmemente Judal comenzó a penetrarla con cuidado, Kougyoku soltaba uno que otro chillido mientras las embestidas se hacían más seguidas, Judal en verdad estaba siendo cuidadoso, se movía despacio cosa que Kougyoku agradecía, no podía evitar pensar en que dolía más de lo que había imaginado
Sin darse cuenta la noche paso rápidamente, la luz de la vela que nunca fue apagada de la torta que había sido la única testigo de aquel instante se extinguió y así juntos, la mañana llego. Aladdin espero unos minutos a que la casera apareciera ya que estudiaban juntos quería que le explicara la ruta para ir al colegio, pero no apareció y no le gustaba llegar tarde, menos sin saber cómo llegar así que decidió marcharse y no esperaría a que el odioso de Judal apareciera también, salió dejando una nota en la nevera como le habían enseñado que hiciera cuando no pudiera hablar con alguien, todos terminaban llegando a ese lugar, y la nota decía:
"no conozco muy bien las rutas para irme o venirme, así que tendré que ir por hoy en taxi, espero me den buenas indicaciones mañana y por favor dígale a Judal que mi papa quiere hablar con él, gracias
Atte.: Aladdin "
Gracias por leer, perdón la ortografía y no olviden comentar
