Objetivos

Despertó de a poco, moviéndose lentamente y dando la vuelta ya que estaba boca abajo hasta que finalmente quedo viendo así el techo, mientras su vista borrosa se aclaraba, se frotaba un poco los ojos y bostezaba, extrañamente sentía que su cama estaba en otro lugar al que recordaba; fijándose en el techo Kougyoku se sentó en la cama cuando se descolgó la sabana por su cuerpo se percató de que no tenía nada puesto, sonrojada se cubrió con la sabana, también se dio cuenta que no eran sus sabanas, entonces los recuerdos de la noche anterior golpearon su mente, estuvo a punto de gritar pero se frenó cubriéndose el rosto con las sabanas, más roja que antes

Lo había hecho, no cabía duda de ello, había hecho…. Aun le contaba mencionarlo, se tumbó sobre la cama de nuevo y comenzó a dar vueltas de los nervios, hasta que se detuve de nuevo observando el techo una vez más…- ¿Dónde…?- observo a todas partes- ¿Dónde está Judal? – ya que había está dando vueltas se percató que él no estaba, estaba sola en la habitación, las cortinas de la ventana extrañamente estaba abiertas, recordaba que Judal casi nunca las habría, era de mañana según escuchaba el ruido afuera –un segundo….- nuevamente en shock al ver la hora; no pudo contener el grito esta vez

-Que ruidosa- la voz de Judal llamo su atención, giro su rostro asía la puerta, sentándose una vez más, él estaba en toalla… solo eso, una tolla que apenas cubría la parte inferior de su cuerpo y otra con la que secaba su cabello, era la primera vez que veía a Judal con el cabello suelto. ¿Porque el escandalo?- volvía a tener la misma actitud de siempre

Kougyoku nuevamente cubría su rostro con la sábana esquivando su mirada, estaba completamente avergonzada, por la noche anterior aún estaba nerviosa y le habría encantado que Judal estuviera igual que ella, pero eso era pedir mucho -eh…- susurro apenas- es…es m...muy… es muy tarde- hablo rápido- ¿po…porque no me despertaste?- esta vez casi grito

-Porque…- Judal de una manera muy rápida se había acercado a ella, ahora le susurraba al oído- estabas plácidamente dormida- Kougyoku quedo paralizada, mientras que Judal con uno de sus manos deslizaba la sabana que cubría el cuerpo de Kougyoku, ella aunque la sostenía entre sus manos no pudo evitarlo-sabes…- susurró un poco más pegado a ella- ayer, me contuve bastante- tomo del mentón a la despavorida chica, obligándola o mirarlo, le sonrió… y posteriormente la beso, Kougyoku solo pudo corresponder a aquel beso, le gustaba, le encantaba aunque la idea de repetir lo de la noche anterior la asustaba un poco, seguía siendo inexperta y además, dolía

-la… la…- aparto a Judal con la poca fuerza que le había dejado la impresión y de los nervios –lamento mucho tu pesar….- intentaba cubrirse de nuevo con la sabana – pero no creo poder….- observo el rostro curioso de Judal un rato, no supo que más decir hasta que Judal soltó una carcajada y se apartó de ella-¿q…que es lo gracioso?- comenzaba a enojarse

-tu madre llamo- coloco la toalla con la que secaba su cabello en los hombres y de una maleta que Kougyoku no había notado antes bajo la cama comenzó a buscar ropa

-¿po… porque tienes eso ahí?

-¿ah?...- se colocaba una camisa negra dejando de lado la tolla- ¿no escuchaste?

-eh…- intentaba recapitular lo que él le había dicho, la verdad era que estaba algo atontada por verle en "esa facha", no podía evitar recordar la noche anterior, aunque no es que hubiera podido ver mucho, se sonrojo al pensar en ello de nuevo -espera… ¿mi mama llamo?

-Si- Judal se vestía frente a ella sin darle importancia, pero ella no pudo cuando se quitó la segunda toalla que llevaba puesta, se envolvió en la sabana y salió cerrando la puerta tras sí, se sentido como tonta, pero aún se ponía nerviosa con su presencia; pegada a la puerta escuchaba como Judal se reía- dijo que llamaba más tarde- después de eso no lo escucho más, ella decidió regresar a su cuarto y tras un baño y por fin vestirse salió, ya no podía hacer nada, había por primera vez en su vida fallado, se sentía extraña, por culpa de Judal había hecho cosas que antes jamás habría imaginado. Comenzaba a preguntarse si, como quería cuando llego a su casa él le ayudaría a estar entre los primeros 50 o por el contrario sus notas decaerían aún más, suspiro, como iban las cosas seguramente sería lo segundo.

No podía permitir que su notas decayeran, aunque nunca estuvo en sus planes tener novio… y menos que fuera alguien como Judal, eso no debía llenar toda su mente, sus prioridades seguían siendo las misma, si no odia ser la numero uno entonces entraría al menos a ese listado, con solo hacer eso podría entrar a una buena universidad, quería demostrarse a sí misma y a sus odiosas hermanas que podía salir adelante sin su dinero, con sus propios medios, aunque le habría encantado ser una pequeña genio como el chico peli azul con el que ahora convivía o como el mismo Judal, volvió a suspirar, debía concentrarse en estudiar de nuevo, el primer gran examen aún estaba pospuesto y los profesores seguían sin decir cuando lo realizaron o porque lo aplazaron, esa era una gran incógnita.

No lograba imaginar que pudo haber causado que un examen tan importante fuera aplazado, y suspirando una vez más entro a la cocina, tenía algo de hambre y no quería ver a Judal en un buen rato, antes de regresar a su habitación fue a la de Aladdin, no quería esculcarle solo quería revisar que la habitación estuviera adecuadamente bien para que él vivía allí, algunos muebles aún tenían polvo así que decidió limpiarlo, el seguramente llego cansado.

Accidentalmente y cuando terminaba de sacudir algunas cosas, tumbo provocando que se abriera y salieran algunos libros, la malata del chico. Asustada y luego de ver a todas partes recogió rápidamente las cosas, no tenía ni idea de cómo iban acomodados pero esperaba poder dejarlo como estaba, no quería que la acusaran de estar hurgando en cosas ajenas, o a Judal. Recogió todo lo tirado pero cuando tomo el último libro que más parecía una agenda una foto cayo de él, al recogerla e inevitablemente verla se sorprendió en la foto habían cuatro sujetos de los cuales solo reconocía al tutor de Judal, y otro que era físicamente parecido a Aladdin, pero lo que más la sorprendió fue ver a Aladdin más pequeño, es decir de unos cinco años más o menos y Judal de unos ocho o nueve años, no entendía que estaban haciendo esos dos juntos pero la pregunta era… otra, ¿dónde está la hermana de Judal?, ¿y de donde con exactitud se conocen Aladdin y Judal?

Dejo todo en su lugar, o como creía que estaba, tomo un vaso con jugo y subió a su habitación, Judal como de costumbre con la puerta cerrada, quería preguntarle directamente pero lo más probable era que no le diría nada, suspiro decidida a concentrarse estudiando ya que no había asistido a clases, aun se sentía mal por eso, aunque quiso ser positiva y pensar que debía probar una que otra cosa de vez en cuando, era una excusa reforzada pero al menos se sentía menos culpable, también le alegraba que su madre no estuviera o no sabría que excusa dar por haber faltado, y peor aún que excusa dar al haber gritado en la habitación de Judal y que ella hubiera llegado allí…. Eso habría sido fatídico, agradecía que no estuviera, también se preguntaba que tanto hacia ella fuera de casa, entendía perfectamente que no tenía que ver con su negocio, ese ya lo había descuidado bastante… algo realmente urgente e importante la tenía muy ocupada.

-ella llamo- repitió frente a su escritorio con algunos libros abiertos, también tenía unos lentes de media luna con que solo usaba cuando estudiaba durante mucho tiempo- llamo…-algo en esa oración la tenían inquieta pero no entendía que-hablo con Judal…- de repente parecía entender y salió corriendo del cuarto hacia la habitación de Judal, entro sin siquiera tocar la puerta y vio algo que jamás imagino ver, Judal estaba en su escritorio también con varios libros abiertos y una laptop que jamás le había visto, aunque tampoco es que hubiera visto mucho de sus cosas

-que demo…- parecía molesto y sorprendido

-¿mi mama llamo?- pregunto acercándosele como nunca antes lo había hecho

-de nuevo con eso, te dije hace rato que si

-¿q...que dijo?

-¿Por qué preguntas hasta ahora?

-¿dime que dijo?- parecía sorpresivamente otra persona, tomo a Judal de la camisa obligándolo a encararla

-¿Qué te pasa?- la acción no parecía hacerle gracia, así que ella un poco sonrojada se aparto

-lo… lo lamento- no le veía observaba hacia otra parte- es que si llamo… ya debe saber que no fui a estudiar- juntaba y separaba las manos como una niña regañada

-llamo- volvió la vista asía su laptop ignorando de nuevo a Kougyoku- antes de la hora en la que se supone salimos- se sintió más aliviada de escucharlo por lo que de manera muy confiada se recostó contra el escritorio de Judal, acomodándose a su lado- no dijo nada en concreto solo que necesitaba hablar contigo- Judal estaba sorprendido aunque lo disimulaba

-menos mal- tenía la mano es su pecho, Judal dejo la laptop en paz cerrándola ya que no lograba concentrarse, apoyo su codo sobre el escritorio y luego su rostro sobre esta, observándola con curiosidad

-¿porque?

-bueno…- volvió a juntar las manos- no suelo fallar casi nunca, sería algo extraño…además…- se sonrojo

-¿además?- en verdad tenia curiosidad por la actitud de la chica, siempre había sido tímida

-pues… bueno… tendría que explicar por qué no fui- ella deseaba tener un vestido largo con mangas largas para poder cubrir de nuevo su rostro, pero no lo tenía de hecho tenía un vestido azul claro que le llegaba hasta las rodillas de manga corta con un saco blanco; escucho a Judal soltar una carcajada, se molestó un poco- ¿de qué te ríes?

-nada, nada- contesto tomando alguno de los libros que tenia abiertos, Kougyoku intento espiar de que eran pero no entendió nada, parecían de física o química- por cierto…- paso rápidamente algunas páginas, era claro que no le estaba prestando atención - ¿usas lentes?- la pregunta la sorprendió y puso nerviosa de nuevo, también entendió que no debía estar ahí ni menos tomándose tanta confianza, se apartó del escritorio rápidamente

-Eh… no…no, para nada- volvía a ser ella, Judal sonrió tenuemente

-¿entonces porque tienes unos puesto ahora?

-¿ah?- recordó que se los había colocado, aunque no estudio casi nada; llevo sus manos a su rostro y se los quito – ah… esto… no es que los necesite…- aun los tenía en la mano- son para estudiar

-ja, comenzaba a pensar que era un intento desesperado por verte sensual – sonreía maliciosamente, como de costumbre, Kougyoku se molesto

-¿Cómo que desesperado?- apretaba los puños, bueno uno ya que en el otro tenía sus lentes- ¿Cómo si tú te vieras bien con ellos?

- intenta- Judal rápidamente abrió un cajón del escritorio y saco unos lentes similares a los suyo pero de un tono rojo oscuro- repetir eso.- se los había colocado y se había acercado a ella muy ágilmente; Kougyoku se sonrojo de nuevo, mucho más que antes, debía admitirlo, se veía endemoniadamente bien con ellos, aunque no le daría el gusto de decírselo

-¿t…tu…tu usas entes?- su vos sonaba claramente temblorosa, Judal regresaba a su lugar

- también son para estudiar

-¿estudias?- enserio estaba sorprendida, pensaba que él nunca cogía un libro para repasar, Judal volvió a reír

-por supuesto que estudio tonta, no tendría buenas notas si no lo hiciera

-pe…pero me dijiste que no necesitabas de…

-no necesito pasar días enteros estudiando- interrumpió volviéndose a fijar en los libros – con leerlo una vez basta, eso fue lo que dije, despistada

-no me digas así- volvía a apretar los puños, Judal decidió no quitarse los lentes, y ella tampoco quería que se los quitara-ju…Judal

-que…

-¿Por qué no me ayudas a estudiar?- lo decía sinceramente, aunque estaba aún sonrojada

-¿Por qué quieres tanto eso?- volvió a verla- muchos se conforman con un buen promedio y no perder el año

-si pero yo quiero otra cosa… quiero…. Ser buena

-hasta donde se eres buena

-te has burlado de mis notas muchas veces- volvía a reír- ves

- bueno, no son tan malas si soy honesto, aunque podría mejorar

-¡enserio!- volvía a acercársele, aunque retrocedió rápidamente al verlo tan cerca- e…entonces ayúdame a mejorar

- no hago milagros- volvía a reír

-¡Judal!

-mira, no tengo ni las ganas ni la paciencia suficiente como para enseñar a alguien, adema no me gusta "repasar"

-bueno, tu eres un brillante "genio"- hacia comillas con las manos- a ti no te cuesta, pero otros tenemos que estudiar mucho y yo por lo menos soy de aprender mejor cuando me explican

-bien, deja de hacer ruido- quería tomarlo del cuello y ahorcarlo, pero no iría a la cárcel por su culpa- intento hacer algo importante, ¿podrías dejarme solo?- frunció el entrecejo fulminado con la mirada a Judal

-te odio- dijo entre dientes saliendo del cuarto

-mentira- escucho decir, cerró la puerta con un golpe y suspiro, él tenía razón – tonto- dijo regresando a su habitación, era ya casi medio día, entes de volver se colocó de nuevo los lentes y volvió a la cocina, aunque primero paso por el baño para verse en el espejo, recordando las palabras de Judal… "intento desesperado por verte sensual"…. Viendo su reflejo, no le pareció que se le vieran mal, es más le da un aire de misterio… o quizás no, volvió a la cocina

-hola

-hola- respondió por inercia entrando y abriendo la nevera

-¿Cómo estás?- se quitaba una gran abrigo que tenía puesto y lo colgaba en su brazos

-bien, estudio un poco- saco la jarra del jugo y se sirvió un poco

-me alegra y… ¿Por qué no fuiste a estudiar?

-porque...- se dio la vuelta hacia quien le hablaba, era su madre, tomo un sorbo del juego cuando por fin reacciono, comenzó a toser –ma…mama…. ¿Cuándo llegaste?-ella rio

-hace unos minutos, mi cielo te extrañaba tanto- se acercó y la abrazo, luego beso su frente

-mama ¿te sientes bien?- sonrió

-mejor que nunca, me alegra haber vuelto, aunque me sorprendió verte aquí a esta hora

-ehhh…

-¿Por qué no fuiste?... ¿estas enferma?

-no…no… es…- no sabía que decirle, ella sonrió

-¿no quisiste ir?- conociendo a su madre sabía que ya habría hecho su propia conclusión, no le quedaba más que seguirle la corriente, esperando no fuera nada extraño o demasiado cerca a lo que paso, se volvió sonrojar un poco- ¿fue eso verdad?-ella asintió- bueno, estudias demasiado, supongo que un día de falta no será malo… ¿te paso algo en el colegio y por eso no quisiste ir?

-no...No señora, no fue por nada… solo… me quede dormida- ella rio

-ja si recuerdo eso, era complicado levantarse después de trasnochar… ¿volviste a trasnocharte estudiando?

-si…- contesto tímidamente, odiaba mentir, pero no podía decirle con exactitud que había pasado la noche anterior…

-bueno yo también lo hacia así que no soy quien para criticar

-mmm… mama

-¿si?

- ¿Qué haces aquí?

-¿te molesta que este aquí?

-n…no para nada, es que dijiste en tu nota que te irías toda la semana

-sí, bueno… ocurrieron eventos que me obligaron a volver pronto

-¿mama, porque viajas tanto?

-vamos a la sala y te cuento

-¿Enserio, me dirás?-ella sonrió asintiendo, Kougyoku la siguió en silencio una vez llegaron a la sala ambas se sentaron- ¿y bien?

- bueno gyoko, es importante que sepas que todo esto está relacionado con Judal

-¿Judal?... ¿pero que tiene el que ver?

-bueno, recuerdas que te dije que conocía a su tutor y que éramos amigos por eso Judal se quedaba aquí

-si

-bueno mentí

-¿Cómo que mentiste?

- Kougyoku escúchame muy bien y no interrumpas- ella asintió- no conozco de intima a Ithnan como te dije, si lo distingo pero era un trato diferente, cuando Judal llego a pedir el cuarto, le pedí como de costumbre sus datos, no quería y me dejo muy claro eso, que nadie de sus tutores o allegados supieran donde estaba- Kougyoku quiso hablar pero ella no la dejo- el motivo en concreto no me lo dijo, pero dejo claro que no duraría mucho aquí tampoco

-¿Cómo?- no lo resistió más- ¿Qué significa eso?

- que después de determinado tiempo se ira, es como ha estado viviendo estos últimos años, no sé si se quiera quedar más tiempo aquí, honestamente no creo

-pero…- no quería pensar en que él se iría, pero a decir verdad Judal le había dado a entender eso también, aunque quizás ya que eran novios, quizás cambiase de idea…

- conozco a Ithnan – prosiguió ella captando de nuevo la atención de Kougyoku- por mi trabajo

-¿la tienda?

- no- sonrió- mi anterior trabajo, uno que tenía antes de que nacieras

-¿Cuál?

-yo era enfermera en uno de sus hospitales, era encargada y de hecho estuve realizando algunos estudios para ser doctora

-pero…

-pero conocí a tu padre y pues técnicamente me foro a dejar eso, me retire y hasta que Judal apareció ellos volvieron a mi vida- sonrió tristemente

-¿ellos?

- si veras, Ithnan hace arte de una organización a nivel mundial, tiene de todo ahí- rio- especialistas en cada área conocida, son una organización de miedo si te pones a pensar un poco en el poder que pueden llegar manejar

-¿y… que tiene esto que ver con tus viajes?

- recuerdas que te dije que ellos volvieron cuando Judal llego aquí- asintió- pues como Judal no quería que le dijera a nadie de donde estaba le pedí como mínimo un numero ya que al ser menor de edad debía informar a su tutor legal, me dio el de Ithnan y lo llame, le comente todo respecto a Judal pero no le dije donde vivía, después de una larga charla e intentos fallido por conseguir esa información Ithnan me dijo que si quería volver a trabajar con ellos

-¿aceptaste?

- no del todo, mis primeros viajes eran para reconocer el lugar y esas cosas, este de ahorita era con el fin de ver que tanto recordaba de ese oficio

-y… ¿Por qué regrésate antes de tiempo?

- Aladdin llego, ¿verdad?

-si…pero como lo sabes

-bueno ese fue el motivo de mi regreso inesperado

-no entiendo que tiene que ver

-Aladdin es el hijo de uno de los miembros más notables de aquella organización

-¿ah?

- pero como su padres viajan mucho el chico vive más que todo con su tío político, por eso termino viviendo aquí, lo que él no sabía ni Judal se esperaba era que ellos terminarían encontrándolo

-no entiendo… ¿Qué…?

-Kougyoku Judal está prácticamente escapado de sus tutores y de la vigilancia médica que requiere, no sé si lo sepas pero hay un riesgo inminente de una rara y muy agresiva enfermedad que él podría estar padeciendo

-si algo me comento… ¿él está enfermo?

-solo son sospechas, y no se ha logrado saber a fondo ya que él no quiere dejarse revisar, es peligrosa su situación ya que si aparecen los síntomas primero sería muy poco lo que lograrían hacer por el

-no sé qué decir

-es complejo el tema, el asunto de mi regreso fue que Ithnan me llamo para decirme que Aladdin se había comunicado con su tío y este con su padres, lo más probable es que intenten forzar a Judal a volver con él o en su defecto, ellos vengan aquí

-¿aquí?

-si yo también me sorprendí, honestamente no quiero algo como eso, así que tenemos dos opciones, o convencer a Judal de que vaya a sus revisiones o prepararnos para unas extrañas visitas

-mama… ¿Judal y Aladdin de donde se conocen?

- bueno hasta donde me comento Ithnan, Judal quedo huérfano siendo apenas un niño, él lo adopto y por eso lo llevaba consigo a donde iba, bueno trataba de no moverlo mucho para que pudiera estudiar, me imagino que en algún momento ellos dos se encontraron

-esto es muy extraño

- si lo se

- no creo que Judal acepte eso

-ni yo

-¿entonces qué hacemos?

- no lo sé hija, quesera hablar con el joven Aladdin pero debe estar estudiando. ¿No?

-sí, dejo una nota en la nevera

-ahh, que problema, quien diría que nos meteríamos en un embrollo así solo con arrendar dos habitaciones – rio- bueno me ira a bañar, y quisiera descansar un poco

-bien…- mientras su madre subía los escalones ella no podía evitar pensar que definitivamente la poca paz que tenia se iba a esfumar, pero lo que más le preocupaba era Judal, ahora sabía que probablemente se iría de casa ¿y si decide adelantarse porque ellos lo encontraron?... no entendía porque ese afán de alejarse de ellos, sabía que era inútil preguntarle, el jamás le diría, tenía que ir directamente a la fuente, tenía que preguntarle a Ithnan

Gracias por leer, no olviden comentar y perdón la ortografía XD