Verdad

-oh Judal- saludaba alegremente Sinbad al verlo, soltando la mano de Kougyoku pero abrazándola, ella estaba paralizada, y Judal parecía muy molesto- nunca imagine encontrarte por aquí, pero que bueno verte- en verdad estaba alegre, Kougyoku quería hablar o zafarse de su agarre pero la voz simplemente no le salía, ni las fuerzas le daban- tienes una novia realmente encantadora- aflojo un poco su abrazo, Judal aún seguía molesto pero parecía no entender- fue muy amable de su parte acceder a salir con migo solo por un compromiso previo- rio- es verdaderamente encantadora- la soltaba para tomarla de la mano de nuevo y llevarla con Judal- es bueno encontrarte- Judal ya no estaba molesto no podía, la sorpresa estaba dibujada en su rostro, no entendía a Sinbad- quisiera volver a ese bazar un rato más, así que ella quedara en buenas manos- la soltó dejándola a unos cuantos pasos de Judal – así que cuídala bien de regreso a casa, o tal vez podría llevar a de regreso al bazar de noche hacen algunos eventos interesantes para las parejas- sonreirá dejando de ver a Judal para volver hacia Kougyoku- fue divertido, gracias por venir y una vez más lamento las incomodidades- sin dejarlos reaccionar comenzó a caminar- a, y Judal… tienes mucha suerte – se daba de nuevo la vuelta y desapareció entre la gente que comenzaba a ser mucho, en su mayoría parejas, era claro asía donde se dirigían

-que…- después de un rato Judal al fin hablaba, Kougyoku aún seguía incapaz de decir algo, no sabía que tanto había visto Judal, y medio viendo por encima la bolsa que cargaba, estaba segura que él había estado en el bazar – sujeto tan raro- movió levemente el paquete aunque no demoro en dejarlo en su sitio

-s…si- por fin hablaba

- así que estabas en una cita con el…- decía pero no sonaba a pregunta, más parecía decirlo para sí mismo

- no era romántica- dijo nerviosamente

- pero cita es cita- ella seguía sin verle a la cara, estaba muy nerviosa y algo pálida

-yo…

- ¿a qué se refiere por compromiso?

-¿ah?- pensó que el preguntaría cualquier cosa menos eso, por fin lo veía a los ojos, no estaba nada molesto, quizás el extraño discurso de Sinbad lo había calmado un poco, aunque claro está aún tenía un par de explicaciones que dar

-b...bueno, te dije que él me había ayudado y… pues me pidió salir

-¿y tú aceptaste así de fácil?- el cruzaba los brazos

- si soy honesta – cruzaba las manos bajando la mirada, aun llevaba la bolsa con algunos de los regalos que le había dado Sinbad- aun no tenía claro si tú y yo éramos algo, entonces no le vi problema a aceptar una cita, además él me había ayudado… creo que a eso se refiere con compromiso

-mmm- no levanto la mirada, aún estaba algo triste… Judal estaba extraño con ella, y aunque se veía molesto en un inicio ya no lo estaba, hubiera estado nerviosa pero feliz si demostrara algo de celos- supongo que no puedo decir nada

-supongo- repitió en susurros, el seguramente no la escucho, volvía fijarse en el paquete que llevaba, es más recordaba que él no había regresado a casa- Judal… ¿estabas en el bazar?

-¿ah?...- observaba a que Kougyoku miraba lo que llevaba en las manos- algo así, fue la única manera de escaparme de Ithnan y su guardia

-¿es…escapar?

- si- se acercaba a ella tomándola del brazo- mejor nos vamos, no demoran en alcanzarme- y sin preguntar comenzó a caminar sin soltarla, ella no dejaba de compararlos, Sinbad podía llegar a ser más amable

-¿estas con tu tutor?- cada paso parecía más largo que el anterior, Judal estaba caminando muy rápido

-mmm sí, estoy viviendo en su casa

-¿ah?... pero…pero… ¿no volverlas a la mía?- la empujó hacia un callejón donde cubrió su boca, odiaba esa actitud en él, pero no pudo quejarse, varios sujetos vestidos elegantemente pasaron corriendo por allí

-ja, son unos idiotas- decía soltándola- lo máximo que puedo acompañarte es hasta la estación

-¿entonces no volverás?- ella definitivamente estaba asustada, Judal sonrió… aunque era una sonrisa diferente a todas las que le había mostrado

- no es eso- colocaba su frente contra la de Kougyoku, ella inevitablemente se sonrojo- todo esto comenzó con esa bendita ambulancia… ¿Por qué tenían que llamarla?

-bueno… no reaccionabas, estábamos preocupados… aunque no creas que los llamaron a ellos, no… no sabemos cómo paso y…

- descuida- se apartaba recostándose contra la otra pared del callejón, era angosto de menos de un metro- yo si se cómo paso- fruncía un poco el entrecejo- pero no tenían que exagerar tanto por un desmayo

- bueno intentamos despertarte y nada parecía servir…

- ya que…- se asomó viendo en la dirección que se habían ido

-¿Quiénes son ellos?

- ya te dije, la guardia de Ithnan, no me dejan solo en ningún momento y menos fuera de casa

-acaso…. ¿estás viviendo con él?... ¿no volverás?- repetía lo que ya había dicho y Judal no había contestado, el volvía a sonreír

- Ithnan me obligo a irme con él a su casa, al parecer se llevó varias de mis cosas en especial lo del estudio, así que me toco irremediablemente ir, una vez allá coloca esos sujetos a vigilarme, aunque según él es por prevención. El punto es que no me ha dejado ir y no creo que tenga la intención de hacerlo

-entonces… no volverás…

- no lo sé, se llevó muchas cosas importantes, dejo cosas que pueden ser fácilmente remplazables y estoy muy seguro que esa es su intención

-pero…pero él dijo que no te llevaría...

- era mentira, desde hace mucho que intentaba llevarme de regreso con él, esta fue su oportunidad de oro

-pero…

- no lo conoces, no tienes ni la menor idea de cómo es el, y esta trampa espero te sirva para que empieces a verlo como en realidad es. Alguien que no está acostumbrado a perder

-entonces…- no supo que más decir, ¿eso significaba que no lo vería más?... no como hasta ahora…- ¿y sigues estudiando?... no te he visto mucho en el…

-sí, es el único sitio donde no puede poner a esos sujetos a seguirme, aunque si se quedan cerca y un auto va a recogerme a la salida, muy puntualmente- parecía molesto- supongo que ya se alejaron lo suficiente, ven- la tomaba de la mano de nuevo, ella estaba triste y desanimada

-Judal…- quería decir algo, pero sabía que nada de lo que dijera ayudaría o lo aria regresar, esta vez no era su decisión

-¿quieres…?- Judal se detenía en la esquina asomándose un poco

¿Q…quiero que?- el la observo riendo como de costumbre

-No cambias… ¿quieres venir conmigo?

-¿i...ir contigo?- nuevamente nerviosa, el volvía a asomarse, cuando vio todo despejado siguió caminado, aun la tenía sujeta de la mano- donde… ¿Dónde tu tutor?

- si donde más-no la veía pero entendió perfectamente el sarcasmo – decide rápido, no quiero toparme con ellos hasta llegar

-¿Por qué te les escapas?

- es molesto estar vigilado todo el tiempo

-¿no los meterás en problemas si llegas solo?

-esa es la idea, ¿vienes o no?

-ah…- no pudo contestar Judal nuevamente la había empujado a algún lugar, aunque era un café, no duraron mucho allí, salieron rápidamente y de la nada empezaron a correr, Judal podía ser muy rápido cuando se lo proponía… corrieron hasta llegar a la estación, Kougyoku estaba sin oxígeno, no era la más aplicada en esas clases, Judal reía al verla intentar recomponerse-malo…-dijo después de unos minutos y tomando agua que él había ido a traer para ella- eres muy malo- por fin podía respirar bien, se había agitado como nunca antes en su vida, era increíble pero le fue imposible seguirle el ritmo a Judal, ¿Cómo es que sospechaban que él estaba débil o enfermo, si tenía mejor condición física que ella? Aunque ella no era un buen punto de referencia, pero estaba segura de que el no parecía enfermo

-¿ya estas mejor? debemos irnos

-sí, si ya sé, no quieres que te alcancen, me quedo muy claro- se había molestado un poco

-bueno, ¿vienes o no conmigo?- quiso negarse pero quizás si veía a su tutor… quizás lograría convencerlo de que lo dejara volver… quizás, eran una loca idea que se le había cruzado por la mente, aunque Judal decía que no debía fiarse de el

-s...si- contesto sonrojada

-bien- el volvía a tomarla de la mano y a forzarla a correr por toda la estación, no entendía porque hasta que volteo y vio a otros sujetos correr en su misma dirección, se saltaron las taquillas y registradoras de una manera bastante ágil y aunque ella creyó que no lo lograría, abordaron el tren que estaba por irse, esta vez pudo ver a Judal algo agitado pero feliz, los sujetos en cuestión se quedaron atrás, después de un rato y antes de perderlos de vista vieron que regresaron- seguramente fueron por el auto, los hice estacionarse lejos, no llegaran a tiempo

-eras un poco malo, los pueden despedir sabes- encontraron un par de sillas vacías

-repito, esa es la idea… y si me pone más guardia me desare de todos ellos, además no te quejes estas viajando gratis- se sonrojo al darse cuenta que él tenía razón, no habían pagado su boleto

-ju…Judal… ¿y si nos descubren?

-no pasara- era increíble la tranquilidad de Judal, pero decidió no preocuparse, ya era de noche casi las siete, se preguntaba cuanto tiempo planeaba Judal que se quedara en su casa, quizás hasta las nueve, pero si era así… llegaría muy tarde, debía llamar a su madre, intento buscar su móvil pero rápidamente lo olvido… vio que Judal una vez más tenía los ojos cerrados… ¿estaba tan cansado? … quizás se había esforzado mucho al escapar de ellos y recordó… "¿lo has visto durmiendo mucho últimamente?"… no quería ser pesimista pero comenzaba a inquietarse de nuevo, aunque no lo dejo dormido, lo despertó o zarandeo para que se moviera ya que no sabía dónde estaba o a donde iban.

Judal un poco molesto abrió los ojos, al parecer no estaba dormido, aunque si cansado, duraron cerca de una hora en aquel tren, lo cual le indico a ella que llegaría súper tarde, después de la estación tomaron un taxi que los llevo hasta una casa muy grande algo apartada de las demás, estilo palacio chino, se veía muy bien desde fuera; Kougyoku estaba sorprendida, al llamar a la puerta el que abrió era el, era Ithnan, se sorprendió de verla

-señorita ren- decía sonriendo- no esperaba su visita, Judal…

- viene a quedarse- interrumpió entrando y tomándola de la mano ara que ella entrara, la soltó estando en lo que parecía la sala. Era la primera habitación en la casa, después se vean dos corredores y unas escaleras de frente

-¿quedarse?- Ithnan estaba aún arreglado de traje con una bata puesta y según alcanzo a ver Kougyoku algunos documentos en la mano

-sí, - volvía hablar Judal, Kougyoku nuevamente estaba congelada, así que esa era su intención desde el inicio. Esperaba no estar sonrojada –ella me pidió que le ayudara a estudiar- por un instante se quedó sin aliento cuando el prosiguió con lo que decía… ¿acaso el…?- y ya que no me has dejado regresar no he podido ayudarla, me la encontré hoy y la invite avenir… ¿no hay problema verdad?- … ¿la iba a ayudad? Kougyoku inmediatamente volteo a ver Ithnan, parecía serio, claramente Judal lo estaba retando

-no ninguno, supongo que su madre ya estará enterada- un nuevo golpe que la dejaba sin aliento, había olvidado avisarle

-si claro-Judal estaba muy relajado

- bueno, no me parece que lleguen tan tarde a estudiar, pudiste haberla citado mañana

-el examen será el lunes, ya no hay tiempo, repito, pude haberle ayudado antes pero a distancias y sin comunicación es complicado…- definitivamente lo estaba retando, Kougyoku podía sentir el ambiente algo tenso – además esta casa es muy grande

- se puede quedar en alguna de las habitaciones sin problema – Ithnan se daba la vuelta guardando los papeles que tenía en la mano en un pequeño maletín sobre una mesa cercana la puerta – are que le organicen...

-la que está al lado de la mía- Judal volvía a interrumpir tenía una manzana de quien sabe dónde la había sacado y la mordía como si no hubiera dicho nada

-no me parece apropiado, se podría a prestar a mal

-si la intención es estudiar- dejaba la manzana en la misma mesa que él tenía su maletín- entonces si la dejas muy apartada será muy molesto para ella o para mí, además planeamos estudiar hasta tarde hoy- regresaba al lado de Kougyoku, ella no había podido entrometerse en esa conversación y agradecía que así fuera

-mmm sigue pareciéndome inconveniente, pero a la final todo sea por sus estudios- intentaba sonreír aunque claramente no podía- y usted señorita ren, ¿está de acuerdo?

-eh…- la había tomado por sorpresa, aunque no podía no contestar, algo debía decir… y seguirle la corriente a Judal era la mejor opción, además podía aprovecharse de eso y que el realmente le ayudara –s…si no es inconveniente- su vos fue apenas audible pero el pareció entenderle

- bien, ordenare que preparen su habitación – tomaba el maletín- debo salir un rato, Judal ¿Dónde está tu guardia?

-la última vez que los vi fue en el bazar de la ciudad…

-bien- estaba de espaldas a ellos- regresare casa medida noche, no se trasnochen, y coman algo- y sin verlos salió cerrando tras de sí la puerta

-¿estaba molesto verdad?

- no sé, supongo… no me importa, ven, te llevare a tu habitación

-¿me ayudaras a estudiar, cierto?

-fue lo que dije ¿no?

- eso sonó a excusa- el rio, y de los pasillos salieron un par de mucamas

-bienvenido joven- dijeron al unísono- el señor nos acaba de ordenar que le sirviéramos la cena – dijo una de ellas señalándole el corredor de mano derecha- mientras cenan arreglaremos la habitación de la invitada

-no cenaremos, estaremos estudiando en mi cuarto- la tomaba de la mano- pueden llevar algo de comer allí- y sin esperar respuesta subió por las escaleras enfrente, la casa parecía un laberinto, dio varias vueltas hasta que finalmente llego a un cuarto el cual ella supuso era el suyo, lo abrió pero a diferencia de la casa lucia normal, es decir ella esperaba un futon en el suelo, pero no había una cama algo amplia, varias estanterías con muchos libros en un costado, una mesa de nuevo con aquella laptop que le había visto, lo que parecía ser u otra habitación o un armario, al entrar Judal cerró la puerta tras ella

-no… traje mis cuadernos

-lo sé- Judal sacaba de debajo de la cama otra maleta en la cual habían vario libros viejos y cuadernos en buen estado – supongo que estos servirán- saco algunos y se los paso

-¿Qué es esto?

-ábrelo- le hizo caso por pura curiosidad, su sorpresa fue mucha cuando los vio, eran de Judal y eran materias que estaba viendo, seguramente de cuando él estaba en ese año- no tengo intención de ayudarte ya lo había dicho, solo fue excusa

-lo sabía- cerraba el cuaderno- ¿entonces para que me hiciste venir?

-para hacerlo enojar, pensé que era algo obvio

-lo es- estaba algo molesta- pero si no quieres que se te devuelva el chiste- sonreía maliciosamente- será mejor que de verdad me ayudes

-la única ayuda que te daré serán esos cuadernos, si no puedes aprender de ellos, tampoco podrás aprender de mi- en ese instante llamaron a la puerta, Judal abrió, una de las que había visto en la entrada llevaba algo de comer, aunque no alcanzo a ver que era, Judal lo recibió y cerró la puerta

-eso no fue amable –él le entrego la bandeja

- no me interesa, soy su prisionero ¿Cómo quieres que sea amble?- se acercó a la laptop y la cerro, luego se recostó en la cama, Kougyoku estaba sentada sobre un gran tapete junto a la cama, aunque quería decirle muchas cosas en cierta manera él tenía razón, si te obligan a estar en donde no quieres no estarás a gusto

Giro levemente ya que estaba de espaldas a la cama y noto que Judal se había colocado audífonos y leía algo, no supo que porque no tenía portada, y parecía un folleto. Volvió a ver aquellas anotaciones, se preguntaba como esperaba el que le entendiera, era como repasar problemas con sus respuestas, pero como iba a saber de donde salieron esas respuestas… observo las notas que los profesores le daban, era notas muy altas, la mayoría de excelencia… el en verdad era un genio

Suspiro un poco aburrida y decidió poner de su parte, debía entender esos cuadernos o no podría refutarle lo que dijo; las primeras páginas de un cuaderno de física eran iguales a las suyas, anotaciones sin sentido e inclusive uno que otro dibujo…. No sabía que Judal también dibujara, eran repasos de clases anteriores… páginas mas adelante encontró cosas curiosas, fuera de las anotaciones de la clase, los ejercicios y sus respectivas respuestas, habían escrito a un costado la forma de realizarlos, estaba muy segura de que ningún profesor daría una explicación semejante, usaban términos nada complicados, era Judal, era la forma en que Judal resolvía cada cosa basándose en lo que le explicaban y el mismo entendía….

Era excelente con aquellas notas que estaban por todas partes con cada clase nueva, podía entender mejor, no era tan difícil y menos si se lo explicaban de manera tan simple, sin darse cuanta y sin fijarse en lo que le habían llevado para cenar se concentró por completo en aquellos cuadernos, paso cerca de una hora leyéndolos y anotando muchas cosas qué sabia le servirían, no llevaba cuadernos, peor si una libreta, la cual comenzaba a llenar de todo aquello, sintió que podía ver más y así lo hizo reviso los libros, solo la tapa se veía gastada, el interior estaba intacto y de nuevo muchas anotaciones en los espacios en blanco

Estaba feliz como niño en dulcería, y debía admitir que entendía mejor a lo que el escribía que a lo que estaba en los libros y a los que los profesores decían, aunque las palabras no fueran tan diferentes, cuando recordó que no había comido nada decidió hacer una pausa y comer; antes de tomar el vaso con lo que parecía jugo, volvió a voltear para ver que hacia Judal, el aún estaba leyendo aquello "folleto" comenzaba preguntarse qué era, volvió su vista al frente había mucho silencio allí, suspiro tomando al fin la bandeja, habían unos emparedados y algunas frutas, en especial duraznos se veían muy bien, iba a tomar uno pero Judal le gano

-oye- giro rápidamente para protestarle pero en su lugar se tomó con los labios de Judal, que al parecer esperaba que ella hiciera eso; era demasiado calculador, de manera muy ágil la subió a su cama, era clara cuales eran sus intenciones aunque no podía estar molesta, le gustaba

-joven- llamaron a la puerta pero no la abrieron

-¿Qué quieren?- parecía muy molesto, quizás por la interrupción

- la habitación de su invitada esta lista

-bien, ya se pueden retirar

-buenas noches- Judal no contesto, prosiguió con lo que hacía antes de la interrupción, nuevamente Kougyoku era prisionera de aquellos besos y pronto sin darse cuando estaban ambos desnudos. Kougyoku comenzaba a preguntarse cuáles eran los motivos reales de haberla llevado hasta su casa, quizás solo quería llevarla a la cama, aunque quería pensar que era porque el la extrañaba y la quería, ahora que lo consideraba un poco… Judal nunca le había dicho que sentía por ella

De mañana comenzó a abrir los ojos lentamente, escucho el ruido de las aves a su alrededor, tardo varios minutos en recordar que no estaba en su casa ni su "cama", se sentó muy rápidamente, cubriéndose con la sabana, observando a su acompañante, en otra ocasión se habría sorprendido, pero no podía evitar verlo y ponerse triste, quería escucharlo, quería escuchar de sus labios aquellas palabras "te amo", acaricio suavemente su rostro y beso con cuidado sus labios, sonrió tenuemente, no podía pedirle muchos, después de todo se había enamorado de el tal cual es, y sabía que Judal no era alguien de expresar ese tipo de emociones- Judal- comenzaba a moverlo, aun recordaba que no debía estar allí- Judal…- el en efecto se movió pero solo un poco y solo para darse la vuelta quedando de espaldas a ella, inevitablemente rio un poco, supero y decidió vestirse, aún era temprano, y si la encontraban allí seguramente estaría en problemas.

Se puso apenas presentable para salir, descalza y sin su chaqueta y sol bolso, se asomó, al no ver a nadie y recordando la conversación sobre cual cuarto ocuparía, se dirigió hacia uno de los q estaban al lado de ese, para su buena suerte ese parecía ser el suyo, estaba perfectamente arreglado y con sabanas sobre la cama. Entro rápido y acomodo todo para que se viera como si hubiera dormido allí, se sentía tonta a ratos secundando a Judal, siendo incapaz de decirle que no, aunque aún tenía algo de sueño; se sentía extraña, más que nerviosa por la noche anterior estaba triste, se sentía vacía… se dejó caer sobre la cama, cerrando los ojos, pero un golpe a su puerta forzó a abrir los ojos, pensó que era su imaginación pero al poco tiempo nuevos golpes, estaban llamando a la puerta, se preguntaba quién era, quizás Judal, se levantó y dirigió asía ella, aún estaba en una casa extraña- q…¿Quién?- preguntaba del otro lado de la puerta

-Lamento despertarla tan temprano- al parecer era alguna de las mucamas, o alguien más de esa casa, sea como sea era una mujer, abrió la puerta, no estaba equivocada, aunque no era ninguna de las que había visto la noche anterior

-¿ocurre algo?

- el señor de la casa, desea hablar con usted

-co…conmigo… ¿Por qué? ¿Hice algo?

-por favor sígame- sin poder objetar sabía que sería inútil colocándose de nuevo un poco más presentable, y su calzado, la siguió, de nuevo recordó que ese sitio parecía un laberinto, llego de nuevo al primer piso y recorrió junto a ella el camino que daba al ala izquierda, se preguntaba quien había diseñado ese sitio; pronto aquella mujer la dejo frente a una puerta doble- señor- decía golpeando levemente- ella está aquí

-bien, que pase- contestaron de dentro, Kougyoku podía sentir como su corazón palpitaba cada vez más rápido, cuando ella se marchó Kougyoku se acercó y abrió la puerta

-b…buenos días- saludo al verlo detrás del escritorio, aun parecía estar trabajando, tenía muchos papeles regados enfrente suyo

- buenos días- saludo alegremente dejando de lado algunos que aun revisaba- sigue, siéntate- le señalaba una de las sillas enfrente

-la…lamento las incomodidades- entro y dejo medio abierta la puerta, el no dijo nada, definitivamente estaba incomoda, se sentó intentando no hacer mucho ruido

-descuida, supongo que Judal es muy impulsivo en ocasiones- cruzaba las manos sobre su escritorio

-¿me necesita?- Kougyoku sabía que no tenía caso dar mucha vueltas al asunto así que pregunto directamente, él sonrió

-primero que todo hable con tu madre- rayos, había olvidado avisarle, debía estar furiosa

-m…mi… mi… ¿mi madre?

-sí, estaba algo molesta ayer porque no la llamaste- parecía muy sereno, la mentira de Judal se había caído, debió haberla llamado, no entendía porque no lo hizo- le dije que te quedarías aquí y que quizás llegues en la tarde, aunque su molestia no pareció desaparecer, creo que quería que tú la llamarás

-…lo…lo olvide- quería bajar la mirada pero a la vez sabía que no debía- lo… lo siento

- no te disculpes, desde un inicio sabía que Judal te había traído sin previo aviso, recuerdas que te dije que aunque no lo parezca lo conozco

-¿Por qué no dijo nada?

-¿ayer?- ella asintió- tenía que irme, además… es bueno verlo feliz aunque sea a costa mía

-¿acosta suya?

- sí parece divertirse haciéndome enojar, y vaya que lo consigue

-lo lamento

-deja de disculparte, no es tu culpa… desde que lizara murió Judal se volvió un completo caos, difícil de entender, difícil de tratar… difícil de hacer feliz

-yo…

-¿lo quieres?- la pregunta la sorprendió y dejo sin palabras, el volvió a sonreír- disculpa, supongo que yo tampoco tengo tacto con las mujeres

-no…no hay problema…- aunque no quería contestarle

- bueno lamento incomodarte, solo te llame para ver que amaneciste bien, amaneciste en tu cuarto- sintió sonrojarse un poco al escuchar eso- y avisarte que hable con tu madre, aunque debes llamarla tu

-lo…lo are…gracias

- bueno otra cosa, ¿Judal si te ayudo?

- pues a su manera- sonreía nerviosamente, el soltó una carcajada

-supongo, Judal siempre hace las cosas a su manera. Bueno debo viajar… probablemente llegue para mañana, cuídalo por mí ya que no estoy

-señor- se levantaba de la silla- ¿Judal regresara a mi casa?

-lo siento, pero no- estaba completamente serio- no dejare que Judal regrese

-pero usted dijo que…

-se lo que dije

-pero…

- el lugar de Judal siempre fue aquí conmigo, soy completamente responsable por el

-pero… él no quiere estar aquí

- lo sé, una vez lo traje intento escapare muchas veces, tuve que colocar bastante seguridad y cámaras

-no es un prisionero

- tampoco quiero tratarlo como tal, pero no puedo seguir dejándolo por su cuenta

-¿Por qué?

- la enfermedad de Judal

-él no está enfermo… ¿o sí?-el suspiro pesadamente

- cometimos muchos errores- se levantaba de la silla y dirigía hacia un archivero, saco una carpeta de ahí y la coloco frente a Kougyoku- con lizara, ella tomo una actitud similar a la de Judal cuando se sintió enferma, no dejaba rastros de estarlo y siempre se mostró perfecta ante nosotros- Kougyoku tomo la carpeta y la abrió, era al parecer una ficha de adopción, era de lizara, su sorpresa fue total cuando se dio cuenta lo que decía- no se quejaba, no iba a sus revisiones medicas argumentando que debía estudiar

-espere…aquí dice que…

-sí, ese era uno de los grandes motivos por los que lizara tomo esa actitud

-pero…ella era hija única- No podía creerlo aunque lo estaba viendo con sus ojos- ¿y Judal?

-lizara y Judal nunca fueron hermanos de sangre

-¿ah?

-siéntate, es una historia interesante de contar

Gracias por leer, recuerden comentar y lamento la mala ortografía XD