Preparativos

-perdí de vista mis objetivos- decía Judal levantando la mano asía el techo como si intentara tocarlo, inevitablemente a su mente llego el rostro de Kougyoku; cosa que lo enfado, apretó los puños y cubrió su rostro con uno de los brazos recostándose a la pared- ¿Por qué…?- se preguntaba una y otra vez… ¿Por qué tenía que aparecer?; se apartó de la pared que daba al despacho de Ithnan. Había despertado y ella no estaba, la busco en su cuarto y al no hallarla supuso que él debía de saber algo, no estaba equivocado, había escuchado toda su conversación… …regreso a su habitación con la firme intención de seguir durmiendo, así podía desconectarse de todo, aunque la idea de molestarla un rato fue más atractiva, así que termino colándose en la habitación contigua.

Debía admitir que molestarla se había convertido en su pasatiempo favorito, era de las cosas que más extrañaba de ya no estar en su casa; aunque estudiando podía asustarla veces, no era lo mismo, no tenía las mismas libertades. Además estaban muy lejos el uno del otro como para encontrarse, volvía a aburrirse como antes. Asomado al balcón no podía creer lo que veía, se supone que eran novios y ella se veía muy alegre con ese saluja, no quería darle importancia pero no podía negarlo, no quería verla con nadie más, por lo menos no alguien que pudiera apartarla de su lado. Recordó a Sinbad con ella en ese bazar, entonces se dio la vuelta y fue, no toleraba ver ese tipo de escenas y menos cuando su única intención era des aburrirse.

Había ignorado todo tipo de suceso extraños alrededor de Kougyoku ren, no quería darle más importancia de la que ya le estaba demostrando, que era demasiada a su parecer, pero no pudo soportar ver algo tan comprometedor enfrente de todos, aunque más que la misma escena lo que más le hizo hervir la sangre era verla a ella nerviosa y sonrojada con ese… quería matarlo, y no lo disimularía. Obligo a saluja a irse con el

Seguía sin entender a Judal, Kougyoku en el salón estaba preocupada por Alibaba, no era de su grupo, así que no sabría de el hasta el receso o la salida, aunque casi nunca se lo encontraba a la salida; tampoco pudo hablar bien con Hakuryuu ya que un profesor los regaño por no regresar al salón cuando sonó la campana, estaba completamente aburrida, había fracasado, así que paso el resto de tarde suspirando y escuchado a sus compañeros planear sobre el café que harían, evadía todo tipo de preguntas para no quedar comprometida ni participar, faltaban tres semanas para eso, y después navidad. Era increíble lo rápido que pasaba el tiempo.

Cuando dijo a su madre lo de Judal ella solo sonrió, ambas ya lo presentían, que él se iría, aunque jamás esperaron que de esa manera, aún tenía esa fea sensación de verlo salir de su casa inconsciente sobre una camilla asía una ambulancia, de alguna manera tenía que convencerlo para que se hiciera esos exámenes. Debía obligarlo de ser necesario, quizás engañarlo, eso es en su siguiente cita ella lo aria ir cerca del hospital y de una u otra manera aria que se haga esos exámenes. Paso la semana intentando habar con Hakuryuu peor no se daba la oportunidad, todo el colegio parecía más ruidoso que de costumbre, todos planeando inclusive hasta arreglando sus trajes y adornos. Los profesores decidieron darles un par de horas diarias la finalizar clases para que hicieran todos los preparativos, ya que faltaban muchas cosas y el tiempo pasa rápido

Kougyoku deicidio aprovechar eso y buscar a Judal, en alguna parte debería está metido… pero no estaba en su salón, ni siquiera cerca a los demás salones de tercero, ignoro las miradas y cuchicheos y se anima a preguntarle a unas de las compañeras de él esperando no la ignoraran

-¿eres Kougyoku ren?- estaba muy nerviosa pero esa pregunta la puso mucho más nerviosa

-eh…s...si…- junto las manos en su espalda, y las empezó a mover con ansiedad

-mmm, no está aquí y no sabemos dónde este- agradeció que no soltara comentarios como kourin, así que no daría oportunidad para eso

-bu…bueno muchas gracias- hizo reverencia y se fue corriendo, al doblar la primera esquina que vio choco con alguien- lo...lo siento- dijo nuevamente inclinándose peor sin levantar la cabeza, debía ser más cuidadosa

-¿Kougyoku?- reconoció la voz de su medio hermano, kouha, así que levanto la cabeza

-kouha…- estaba sorprendida no esperaba encontrarlo por ahí, parecía cansado y trasnochado, no se le veía con el mismo animo que lo caracterizaba siempre-di...discúlpame

-descuida- sonreía pero Kougyoku podía decir que no era sincero

-¿estás bien?

- si

-¿necesitas algo?

-¿algo?- movía la cabeza levantando una ceja

- si…bueno, es que estas por aquí, los salones de tercero están cerca y pues…

-ah… no, no busco a nadie en particular

- ¿en serio, estas bien?

- si lo estoy

- b...bueno- kouha pasaba a su lado en dirección a las escaleras, ella termino siguiéndolo ya que también debía bajar, se preguntaba qué estaba haciendo el por esos rumbos, es más ahora que lo pensaba un poco kouha ha estado extrañamente callado dentro del salón, casi ni se siente. El siempre sobresalía por cualquier cosa, desde comentarios divertidos que a veces irritaban a los maestros hasta comentarios algo lúgubres; aunque caminaba tras él, estaba a más de un metro, recordó la futura cita de Morgiana con su primo, era imposible que él lo supiera pero quizás… sospechaba algo, de todas maneras no lo sabría si no preguntaba

-kouha- camino muy rápido para llegar a su lado, estaban en los salones de segundo

-¿sí?- ninguno de los dos se detenía

-¿te gusta Morgiana?- quería no ser tan directa pero no sabía cómo abordar ese tema con él, no le tenía la suficiente confianza además, temía ponerse nerviosa y arruinarlo; la pregunta causo que él se detuviera

-¿Por qué?

-no se responde- ella se recostó contra el barandal, que daba a los patios, había muchos de primero allí hablando sobre sus actividades- a una pregunta con otra

-lo siento- contesto también recostándose pero dándole la espalda al patio- no lo se

-¿uh? ¿Cómo que no lo sabes?

- mejor responde- no la veía tenía la vista concentrada hacia la pared, estaban frente a un salón desocupado- ¿Por qué lo preguntas?

-bueno…- así como había preguntado debía responder, sin dar muchas vueltas- Morgiana me dijo que la invitaste a salir en la biblioteca

-Ohh- dijo el sin mucho ánimo- aun lo recuerda, nunca me respondió

-creo que su silencio fue su respuesta- quería decirle todo lo que ella le había comentado, pero no la iba a delatar tan fácil no sin que kouha diera señales de interés

- lo supuse, aunque…

-¿aunque?- quería escuchar lo que iba a decir

-nada, no importa

-kouha dímelo- se apartaba de la reja y se colocaba frente a el- ¿te interesa o no?- él tenía la mirada en el suelo, en verdad estaba desanimado

-quería escuchar su respuesta

- entonces si te gusta

-¿Por qué te interesa?

-bueno Morgiana es mi amiga y…

-¿y...? ¿Acaso yo le gusto?

-eh bueno…- no quería ser tan obvio kouha la miraba muy fijamente- es que ella escucho sobre la apuesta – no supo porque pero termino diciéndolo- entonces se molestó- comenzaba a sentirse culpable

-así que escucho- se daba la vuelta para ver asía el patio- supongo que no fue la única

-¿ah?... – no entendió lo último- kouha…

- bueno, si escucho era imposible que su respuesta fuera un si- ella se recostaba de nuevo a la baranda, aunque estaba más concentrada en el rostro de su medio hermano

-¿querías que fuera un sí?- él sonrió tenuemente de nuevo

- tal vez

- kouha intento ayudarte, quieres ser más preciso

-¿ayudarme?- volvía a verla- ¿Cómo vas a ayudarme? ¿O porque?

-bue…bueno yo…

- no te metas en algo que no te concierne- kouha parecía molesto

- pues si me concierne y sabes porque-él iba a contestar pero ella no lo dejo- porque Morgiana es mi amiga y tu mi hermano…- tomo aire, estaba molesta- y los dos me importan- sentían que las piernas le comenzaban a temblar- y siento que ambos se gustan pero no se dan cuenta- eso ultimo casi lo grito, después de decirlo apretó con fuerza los puños y golpeo los barandales, kouha estaba sorprendido

-gracias por preocuparte- respondió después de un rato, quizás esperando a que se calmara- pero no tienes que hacerlo

-¿entonces no aras nada?

-Cómo si pudiera hacer algo

-pero...

-dices que escucho- interrumpió levantando un poco la voz- entonces no querrá saber nada de mi- el rostro de kouha no reflejaba ninguna emoción, o era un muy buen actor o quizás ya había pasado las penas de esa sensación

-entonces… admites que estuvo mal apostarla

- si lo se

-¿es todo lo que dirás?

-¿Qué más quieres que diga?

-bueno, si sabes que estuvo mal, búscala y discúlpate- kouha apoyo un codo sobre la baranda y su mejilla en su mano- búscala y…

-cuando...- volvía a interrumpir- no regreso y no respondió, la busque muchas veces, no hacía más que evadirme y dejarme con la palabra en la boca, era obvio que no quería, ni quiere hablar conmigo; sabía que estaba molesta y sospechaba que podía ser por eso, ahora me confirmas que sí lo era – el en verdad solo parecía aburrido, nada afectado

- entonces solo te rendirás y lo dejaras así

- no veo que pueda hacer algo, ella cerro todo tipo de oportunidades

-haz un último intento…- el suspiro

-qué caso tiene

-saber si te gusta o no- volvía a observarla- o si no siempre estarás pensando en eso

- no me hablara, ya ves cómo se pone cuando digo algo

-si bueno, la otra vez te la llevaste, dijiste algo de que ibas a mostrarle no sé qué…

-ja, lo intente pero fuera de decirme que la dejara y no la molestara con mis tonterías, no pude mostrarle nada

-su…supuse que algo así había pasado ¿y si te ayudo?

-En serio Kougyoku ¿Por qué te interesa tanto? ¿A ti en que te afecta?

-p...puede que en nada, pero quiero que los dos resuelvan sus dudas

-olvídalo Kougyoku, no tiene caso

-pero…

-ella ya tiene una cita- dijo bajando la mirada, los mechones de su cabello le impidieron ver su rostro- y no por una apuesta.- entonces si lo sabía, Kougyoku quería decir algo, cualquier cosa pero no se le ocurría nada- Hakuryuu la cuidara bien, es un tonto pero, la cuidara bien- volvía a levantar la mirada, sonreía tenuemente de nuevo- mientras ella sea feliz, no me importa que no me hable más, me lo merezco por idiota

-¿y porque apostaste?

- ¿no me escuchaste?... por idiota

-¿y eso que significa?- no quería darle la razón a esas palabras, aunque no le entendida a que se refería

-ella siempre me llamo la atención, y aunque por alguna razón que jamás entendimos siempre terminábamos en el mismo salón, sin importar cuantos grupos dividan el grado, siempre parábamos juntos – rio un poco- se puede decir que aprendimos a soportarnos mutuamente, ella siempre ha sido considerada extraña por ser callada y bueno, tienes más fuerza de lo usual en una chica y yo, pues yo soy raro por lo que todos dicen; aunque nuestros compañeros cambiaran ella siempre estaba allí, terminamos hablando y ayudándonos mutuamente. Aunque eso cambio cuando entramos a intermedio, nos distanciamos y cada quien con su grupo, los que me rodeaban no eran más que tontos interesados, pero por alguna razón me gustaba estar con ellos, mientras ella estaba sola

-hasta que llegue yo…

-sí, es bueno que ya no este sola…- volvía a ver asía el patio, hasta ese instante había tenido la mirada asía el cielo- se les ocurrió la apuesta por eso exactamente, porque estaba sola, no pensaba participar pero tampoco podía permitir que ellos se burlaran de ella, así que tome toda la apuesta excluyéndolos a ellos, no fue fácil pero les gane

- ¿y siempre fue una apuesta?

- en un principio era solo porque ellos no la lastimaran, sabía que probablemente ella los rechazaría, pero si alguno lograba convencerla la herirían, no quería eso; después de pensar mucho como invitarla y vaya que fue difícil decidirlo- Kougyoku sonrió- empecé a verla sin darme cuenta, de otra manera

-¿otra manera?

- sí, no lo sé explicar pero… no sabía cómo invitarla, no sabía a donde llevarla, no sabía nada de citas, y quería que al menos se divirtiera, y entre tantas cosas y de tanto vigilarla comencé a verla…bonita

- entonces si te gusta

-puede ser

-bueno, si te gusta no te rindas habla…

- Hakuryuu también escucho de la apuesta- volvía a interrumpirla

-¿ah?

-se molestó mucho, me dijo muchas cosas hasta estuvo a punto de golpearme, unos profesores lo frenaron, al parecer también lo había escuchado en la biblioteca, dejo de hablarme desde ese día, no es que me importara pero…

-pero…

- pero la invito a salir y ella acepto

- bueno, mor está molesta contigo… y… creo que le gustas, pero esta confundida- el volvió a sonreír sin apartar la vista del patio en el primer piso, Kougyoku vio asía donde el veía, ahí estaba Morgiana con varios del consejo

-antes de que el la invitara iba a hacer mi último intento, incluso sospechando por qué nunca acepto, escribí una carta disculpándome, también tenía un pequeño obsequio para ella, era mi última carta a jugar, pero casi nunca estaba sola y la oportunidad para hablar con ella no se daba, hasta ese día que fue a su casillero- Kougyoku sospechaba que ese día estaba relacionado- entonces la seguí, pero Hakuryuu sospecho supongo y nos siguió. Antes de poder llegar con ella, el me alcanzo a mi

-¿Qué te dijo?

-que la dejara en paz, no sé si a él le gusta, creo que si

-¿y tú que dijiste?

- que no se metiera- Kougyoku sonrió, esa actitud en kouha siempre fue llamativa, impulsivo hasta el final, pero también podía ser una cualidad- en pocas palabras le dije que no me rendiría

-bien entonces ¿Por qué ya no quieres…?

-él dijo que…- y una vez más la interrumpió- dijo que no permitiría que la vuelva a lastimar, que la vio salir corriendo de la biblioteca ese día y no permitiría que eso volviera a pasar

-mmm bueno mor me conto… no imagino como debía haberse visto

-después de decirme eso se me adelanto a los casilleros y sin dudarlo la invito a salir, yo estaba del otro lado, podía escucharlos, esperaba que ella lo rechazara, pero no lo hizo, acepto- suspiro

-y así fue como desististe…

-no, en realidad cuando Hakuryuu se fue y ella se iba a ir también la alcance, no le dije nada ni le di oportunidad de hablar solo le entregue la carta y el obsequio

-¿y?

- no lo recibió, solo se fue

- eso fue un poco cruel, aún está muy molesta, supongo

-vez que no hay caso, - se apartó de la baranda- espero que Hakuryuu realmente cumpla lo que dijo y no la lastime, porque si lo hace yo le parto la cara – comenzó a caminar asía los baños

-el regalo… ¿que era?- no se imaginaba que podía regalar alguien como kouha

-era lo mismo- se detuvo un momento buscando entre sus cosas, saco una pequeña caja marrón- que le quería mostrar la otra vez, sobre qué era lo que yo consideraba divertido

-¿y que era?- Kougyoku se acercó curiosa por esa pequeña caja, y esperaba que no hubiera nada perturbador dentro

-una vez hace un par de años, nos encontramos en una feria de año nuevo, como nuestros padres estaban concentrados en sus cosas, nosotros nos la pasamos juntos hasta la hora de irnos; antes de eso Morgiana se detuvo frente a una tienda de obsequios- kouha abrió la pequeña caja- le había gustado mucho un prendedor para cabello con forma de libélula- y dentro de la caja estaba el objeto que kouha decía, era hermoso de muchos colores, a decir verdad lo quería- ni ella ni yo tuvimos para cómpralo así que solo se quedó en palabras, al siguiente año no me encontré con ella pero si busque ese prendedor, quería dárselo, lo busque mucho, ahorre todo el año para poder conseguirlo

-es hermoso…

- quería demostrarle que me había divertido mucho con ella en ese entonces, y no solo me gustaba la sangre

-no sé qué decirte

- al menos- cerró la caja y se la entrego- ¿podrías entregárselo?

-¿eh, yo?

-sí, de mí nunca lo va a recibir, así que por favor, entrégaselo y di que es un obsequio tuyo- Kougyoku la tomo sin saber que decir, el solo volvió a seguir su marcha aunque ya no asía los baños, decidió bajar las escaleras, después de un rato ella hizo lo mismo. No supo qué hacer con la caja… pero debía entregarla, aunque jamás diría que era algo suyo, no, aunque tampoco sabía cómo decirle que era de kouha. Llegando al primer piso vio a varias chicas salir de un salón sonriendo, y tras ellas Yunan y varios más del consejo, se extrañó por lo que decidió asomarse al salón y para su sorpresa Judal estaba dentro aparentemente de malgenio con muchas gruyas de papel sobre el escritorio, al parecer él las estaba haciendo

-¿Judal?- el aludido levanto la vista asía ella

-¿Qué haces aquí?

-solo pasaba… ¿tu… que estás haciendo?- se adentró en el salón, no podía creer lo que veía, Judal ¿ayudando?

-no vez- contesto socarronamente, lo que le dio a entender que estaba molesto, quizás Yunan había encontrado la forma de forzarlo a hacerlas, el asunto era porque…

-Veo pero no entiendo… acaso ¿vas a pedir un deseo?

-¿deseo?-arqueaba una ceja

-si- sonreía tomando una- no has escuchado eso de que si haces cien grullas de papel, te concederán un deseo

-¿es enserio?- Judal ya no parecía tan molesto a lo que ella sonrió

-si es enserio, aunque…- se sonrojo acercándosele más-si hay algo que desees…- se puso nerviosa, él no le quitaba la vista de encima – y si esta en mis manos, yo puedo dártelo- sabía que seguramente estaba muy roja, Judal soltó una carcajada

- mejor no me des ideas- decía entre risas

-hablo enserio- ella lo abrazo- si, si puedo… yo…

- no hago esto por gusto - dijo deshaciendo el abrazo- pero lo tendré en mente

-¿eh?

- lo del deseo- sonreía - aunque me sigue pareciendo una tontería

-lo sospechaba- ella comenzaba dirigirse así a la puerta- eres demasiado escéptico como para creer en estas cosas- estaba algo molesta, había intentado sonar como alguien enamorada, pero Judal no era un buen receptor

-¿disculpa?

-no te quito más tiempo- dijo en la puerta girando asía el- diviértete- y como toda niña pequeña le saco la lengua y luego se fue. Judal había quedado un poco confundido, no se esperaba esa actitud de parte de ella, una vez más estuvo solo tomo una de las grullas, ya iba más de cien

-así que un deseo- susurro tirándola sobre la mesa – un deseo…- repito

Gracias por leer, no olviden comentar y perdón la ortografía