Disclaimer:
Demashitaa! Powerpuff Girls Z y sus personajes no me pertenecen.
Solo la trama.
Capitulo 7: Gracias...
Eran las seis de la mañana y aún no he conciliado el sueño; mis ojos arden como si alguien me hubieran encajado vidrios en ellos, lo único que puedo hacer es frotar mis manos sobre ellos, pero entre más froto mis ojos, más aumenta la comezón provocando que parezca un perro sarnoso; rascando sin compasión. Si sigo así quedare ciego, pero la comezón que tengo es insoportable.
- Deja de frotarte los ojos, si no la infección aumentara- Eso fue como una orden para mi cuerpo, mis manos se alejaron de mis ojos y le di las gracias al hombre que me hablo.
Observo atreves de la ventana y no distingo nada, mi vista aún sigue nublosa debido a la comezón, poco a poco recupero mi vista y lo único que observo es una carretera con una espesa niebla.
Llevo tres semanas fugitivo de la policía, dos días en las que me fui de la cabaña y un día viajando en esta camioneta. Con mi mano limpie el vaho de la ventana y divise el hermoso paisaje que se encontraba en constante movimiento; El cielo nublado, los enormes arboles cubiertos de musgo, la espesa neblina y el silencio que abundaba aquel bosque me era tan reconfortante observar el movimiento continuo, algunos animales se ocultaban entre los matorrales; entre ellos ardillas, ciervos y un pequeño conejito...
El solo observar a el pobre conejito blanco como la nieve huir del miedo me recordaba a mi prometida, Miyako. ¿Cómo se debe encontrar en estos momentos? ¿Me habrá perdonado?
Pienso en mi prometida y no puedo dejar de atormentarme por mi decisión, tenía todo un futuro por delante planeado con ella y en solo un parpadeo todo se vino abajo, mis sueños se vieron derrumbados por un simple accidente.
Ya no puedo estar a su lado, nuestra boda se ha cancelado.
Ahora me pregunto si fue buena idea huir de la policía, tal vez no... ¡No, que cosas pienso!, no me creerían ni una sola palabra; todo está en mí contra, las "pruebas" me marcan como culpable.
Que voy a hacer los detectives no tardan en interrogar a Miyako, y si piensan que es mi cómplice solo por cubrir mi paradero y después la... ¡no! porque tengo pensamientos negativos si tan solo...
- Oye, amigo ¿te encuentras bien? te veo tan pensativo, es tu prometida ¿verdad?- Una voz más joven que yo interrumpe mis afligidos pensamientos, debo distraerme en algo si no, terminare volviéndome loco.
- De hecho sí, no lo había pensado antes. Pero me preocupa que la policía valla con ella y la vean como mi cómplice; no puedo dejar de pensar... ¿y si la meten a la cárcel?
- No te preocupes, ella estará bien- Posa su mano en mi hombro, como si estuviera dándome el pésame. - ¿O acaso crees que se tomarían la molestia de investigar tu caso? Si no investigaron a fondo el accidente, dudo que quieran proseguir con la investigación. Aunque fuera parte de su trabajo, no lo harían. Ellos solo buscan capturarte, seas culpable o no, y solo lo hacen con la intención de hacer creer a nosotros sus "ciudadanos" que hicieron bien su trabajo.
- Veo que odias a los policías- Observo al chico que esta aun lado mío. Se llama Armando, tiene 18 años, es de pelo castaño, ojos color verde como el jade, tez apiñonada y viste con pantalón de mezclilla y una camisa mayor a su talla original.
- No a todos. Hay unos que hacen bien su trabajo y merecen el reconocimiento, pero... hay otros que son... disculpa la mala palabra, pero hay otros que son una verdadera mierda, una bazofia que solo esperan con exigencia su paga; lo único que hacen es abusar de su poder y echarse una siesta en sus patrullas mientras el verdadero peligro está frente a sus ojos- Su tono se elevó y hablaba tratando de contener su furia.
- Pasó algo,- No quería contar nada al respecto, desvió su mirada de mi suspiro- puedes confiar en mí.
- Por su culpa perdí a mi madre, había un asalto a mano armada, y ellos no hicieron nada para impedirlo, solo uno recurrió a mi ayuda, pero era demasiado tarde. De todas formas, no quiero hablar de eso.
- Entiendo.
- Sé que este no es el momento. Pero debes tener cuidado, ahora todo parece fácil, pero créeme cuando te digo: 'el verdadero peligro aun no comienza'
Aquellas palabras fueron una advertencia, pero su manera de hablar cambio de forma repentina comenzó a verme serio. Note la tensión invadirme, susurre un gracias y el asintió con la cabeza.
Mire a mi alrededor y me encontré con otros siete hombres; unos estaban dormidos y otros estaban perdidos en sus pensamientos viendo atreves de la ventana, me dispuse a hacer lo mismo el cielo se encontraba despejado pero aun no amanecía por completo.
Debo de tener cuidado ahora en adelante, voy a cruzar de forma ilegal, eso significa que mi vida estará al borde de la muerte, un error por mi arte y resultaría fatal.
Ahora que lo pienso, no sé cómo voy a cruzar. Necesito preguntarle a alguien, observo a un señor mayor que yo, tiene 40 años, está casado, y tiene dos hijos.
- Disculpe Don Ricardo, perdón por interrumpirlo, pero no sabes cómo vamos a cruzar- El solo resoplo, se acomodo en su asiento y se encogió de hombros.
- No lo sé, la última vez viaje por medio de la bestia.
- ¿Cree que viajemos en la Bestia?
- Quien sabe, hace cuatro años que regrese a México, ahora tengo que volver para ver si consigo un empleo en el campo, he oído que van a contratar a muchos y hay un plazo de un mes; así que ya sabes, probablemente no tomaremos el mismo rumbo ya que necesito llegar rápido.
- ¿No podría trabajar aquí? he oído que están contratando muchos para que no tengan problemas económicos.
- ¡Ja! Solo contratan a unos cuantos, tienes que tener terminada como mínimo la preparatoria y yo apenas tengo la primaria, no creo que se te haga difícil, se ve que estas en una buena posición económica, aun así gracias.
Su agradecimiento me intrigo, no he hecho nada por él, ni siquiera lo he ayudado, son ellos los que lo están haciendo conmigo. - ¿Agradecerme porque?
Solo me sonrió y esbozo una sonrisa
- Creíste que el reloj y tu dinero fueron solo por estafa, por ayudarte- 'Creí que esa fue la razón' me dije. - No, fue para poder pagar el transporte, el señor que conduce no es dueño de la camioneta, solo es prestada, además necesitamos dinero pagar la gasolina.
No puedo suponer nada, tampoco los puedo juzgar, ellos son los únicos que creyeron en mi inocencia y se los agradezco, otros... lo más probable harían la denunciarme y obtendrían una recompensa, o eso me imagino, supongo que hay veces en las que sigo teniendo el comportamiento de un niño con mucha imaginación.
Observo que el señor comienza a dormitar y en unos segundos ya se encontraba dormido. Yo por el contrario, se me es difícil conciliar el sueño llevo casi un día sin dormir.
Trato de acomodarme, sin éxito alguno, solo recargado mi cabeza en la ventana, el vidrio comienza a cubrirse de vaho, con la única intención de no ver la carretera. Sigo sin recordar que sucedió después de que esa señora de pelo rizado llamó por celular.
Ricardo ya se encuentra en estos momentos roncando. Siento mi cuerpo pesado y por fin el cansancio comienza a invadir mi cuerpo por completo, siento mis parpados cerrar con lentitud, comienzo a sentir mi cuerpo flotar, necesito descansar. 'Debo de estar preparado' Aun me siento inseguro de cruzar, aun así...
- No hay de que, gracias a ustedes...- Es lo último que digo.
A/N: Se supone que publico los días martes pero como ya había explicado antes, voy a estar algo ocupada. Y ese día no voy a tener tiempo.
Así que mejor decidí hacerlo el día de hoy, se que el capitulo no es de lo mejor y que puede que se me hayan escapado uno que otro errore ortográfico tanto como gramaticales.
Tenia planeado hacerlo dentro de dos semanas, sin embrago hace ¿semanas? que no había publicado un nuevo capitulo. Así que... algo es algo, aunque sea algo simple.
Eso es todo.
Bye...
