Final I
Después de ser recogido por Setta Judal fue llevado al hospital aunque no se quedó, él no era de quedarse en ningún hospital, pero sabía que tampoco debía volver como si nada a la casa de Kougyoku, quizás en medio de su enojo había entrado a su habitación y tirado, recortado o quedamos todas sus cosas, reía imaginándola. A la salida del hospital se encontró con alguien que no quería ver, Ithnan al parecer había regresado, probablemente le avisaron sobre su condición
-¿no saludaras?
-¿Qué haces aquí?- contesto toscamente, pasada la crisis volvía a ser el mismo
-¿tú que crees?
- solo exageraron, me voy a casa…
-tu lugar es conmigo- Ithnan le cortó el paso- ya no te dejare solo
-mira Ithnan- se detuvo frente a el- nada de lo que hagas o hagan cambiara las cosas
-no estés tan seguro
-los dos sabemos que no hay cura
-pero hay formas de postergarlo hasta que encontremos la cura
-NO LO QUIERO- grito- no seré su conejillo de indias, no experimentaran conmigo
-Judal…
-si moriré prefiero que sea rápido y no lenta y dolorosamente- paso a su lado, contra su voluntad se subió en el coche de Ithnan lo cual lo sorprendió, pero no pregunto nada, el también subió y decidió llevarlo a casa. Mientras iban Judal recibió una llamada era Setta, lo había ayudado, no podía solo ignorarlo así que contesto
-¿si?
-Judal ¿firmaste los documentos que te di?
-no
-¿Por qué? Creo que no debo recordarte lo importante que es…
- no los encuentro- mientras hablaba veía que Ithnan lo vigilaba por el retrovisor- y tu...- aparto un poco el teléfono- la vista hacia adelante- Ithnan rio
-¿Cómo no los encuentras?
- no sé qué los hice, ya busque entre mis cosas y no hay nada
-probablemente estén en casa de Ithnan ¿no? Ahí fue donde te los pase
-quizás, tal vez los deje y no me di cuenta- los escuchó refunfuñar lo cual era extraño, Setta era alguien muy paciente
-buscare, Judal es importante que los firmes así que aquí te espero- colgó, así entendió que ya no tenía escapatoria, quería poder ganar un poco más de tiempo pero ya no podía evadirlos, además… aunque se portara como si no le importara morir, en verdad quería vivir, había encontrado un motivo para seguir viviendo, aunque probablemente no lo volverá a ver, seguramente lo odiaba en esos instantes y es que tenía que asegurarse de que no lo viera en ese estado deplorable, no quería ser como liz, al fin estando en su lugar entendió por qué su hermana le decía que no volviera, no quería que el la viera enferma, era el mismo sentimiento que lo invadía en cuanto a Kougyoku, si iba a morir quería que ella lo recordara como se habían conocido… y no tendido en una cama agonizando
-antes de ir a casa- Ithnan lo sacaba de sus pensamientos- vamos a otra parte
-que no sea un hospital y que sea rápido, Setta nos espera
-vaya, tal parece que se hicieron amigos mientras no estaba- Judal no contesto y el simplemente cambio de rumbo
Mientras tanto Kougyoku llegaba a su casa después de perder el tiempo hasta que fuera de noche completamente y bien tarde si se podía, no tenía ánimos de ver ni contestar nada de lo que su madre le tuviera preparado, que ironía en la mañana había sacado valor y en parte fue culpa del cinismo de Judal, de decirle que tenía novio y no solo eso, presentárselo como tal… y ahora, acabando ese mismo día ya no tenía nada, ni siquiera ánimos de caminar, Judal había sido muy cruel aunque en el fondo no se sorprendía… siendo tan popular, era difícil de creer que no tuviera novia antes de conocerlo y menos que se dedicara a una sola mujer, aunque estando con el… no le dio la impresión de ser alguien que se portaba de esa manera, aunque mucho decían que uno cosa es lo que se ve y otra lo que realmente es y ella no lo conocía bien, no lo suficiente
Llegando como lo sospechaba su madre la estaba esperando, aunque quizás tenia cara de haber llorado mucho ya que cuando la vio entrar aunque tenía toda la intención de preguntar no lo hizo, guardo silencio y la dejo subir a su habitación- no comeré, dijo pasando a su lado- no tengo apetito, buenas noches- su voz era apenas audible y con un gran esfuerzo de no sonar quebrada, le dolía más de lo que quería admitir –idiota- estaba en su habitación, observando su propia cama… si planeaba dejarla porque tenía que hacer lo que hizo la noche anterior… y porque tenía que ser tan cruel, Judal sabía perfectamente que algo como eso le afectaría muchísimo
Por su mente solo cruzaba una pregunta y era ¿Por qué? Y aunque era tonta al pensar algo como eso, deseaba que fuera mentira, deseaba que Judal apareciera diciéndole que era una de sus molestas bromas, que era mentira… pensando en eso se abalanzo sobre su almohada llorando de nuevo como lo había hecho antes en aquel solitario parque. Se quedó dormida sin darse cuanta y sin notar también el auto que llegaba su casa, Judal por su parte no pudo esconder su sorpresa al darse cuenta de cuál era el otro sitio que Ithnan quería visitar, era imposible que el supiera sobre lo que paso, ¿pero qué demonios hacían ahí?
-eh…. ¿Ithnan?- el susodicho solo le sonrió
-baja si quieres- le tomó la palabra, como no quería verla mal por su culpa no bajo, aunque si observo a la ventana del cuarto de la chica la cual daba a la calle, estaban las luces apagadas, quizás era muy tarde, se recostó contra el vidrio usando su cacheta como sabana, con lo débil que andaba también le daba mucho sueño, pero antes de poder quedarse profundamente dormido, alguien golpeaba el vidrio del coche, al escuchar los golpecitos observo tenuemente quien era para sorprenderse de ver a la madre de Kougyoku frente a él, se enderezo rápidamente, no quería parecer enfermo, esperaba que no hubiera visto nada raro en él, bajo del coche
-Buenas noches- saludo ella, no parecía molesta pero si estaba seria, se preguntaba si Kougyoku le había dicho algo
-buenas noches
-te dije que quería hablar contigo también… Ithnan me dijo que te irías una temporada con él, entonces ¿podemos hablar ahora?
-por supuesto, pero ¿el no venía a verla a usted?
- ¿ah mí?- rio un poco- no para nada, quería ver al tío de Aladdin
-ah… está aquí el también
-sí, llego temprano en la tarde, por cierto muchacho…- deslizo la mano sobre la mejilla de Judal, el noto que la tenía mojada, seguro estaba lavando algo- no tenías que ocultarnos tu enfermedad- otra sorpresa mas
-¿enfermedad?- fingió indiferencia pero no le funciono ya que ella le mostraba una mancha roja en su dedo, motivo por el cual había limpiado su rostro
-sabes también fui enfermera, se reconocer a un enfermo y más cuando lo tengo en mi propia casa, aunque no sabía que tenías… sospechaba que no es algo que se pase con remedios y esas cosas- Judal sonrió tenuemente, quizás la había subestimado. – descuida no le he dicho a Kougyoku, creo entender que no querías que ni ella ni nadie supiera…ahora, si, ¿podemos hablar?...-Después de conversar con ella Ithnan salió y los dos se fueron de esa casa
El siguiente día fue absurdamente molesto, todo se la recordaba, Judal estaba harto de fingir y harto de tener que tomar medicamento para poder asistir a clases. Se las había ingeniado para no tener que participar en la última carrera, ya no le importaba si ganaban o perdían, bueno nunca le importo pero antes tenía algo que ya no tiene, saltándose sus propias actividades no pudo evadir la última, esa tonta obra, y es que Solomon iría a verlo y muy seguramente toda su comitiva, como los odiaba -…esta vez…- Yunan le hablaba, vestido nuevamente para esa obra aunque de manera diferente, parecía un bailarín árabe- ¿me estas escuchando?- Judal asintió aunque realmente no le estaba prestando nada de atención- lo importante es que tendremos cambio de vestuario- se recostó y se dejó caer al suelo- ¿te sientes bien?
-de maravilla…- no lo veía observaba a todos los demás que estaban en aquel teatro, algunos reían, otros se quejaban, otros parecían al borde de un ataque, rio levemente, quizás extrañaría todo eso- ¿porque?
-bueno no has protestado por tener que estar en la obra, se me hizo raro
- ya que, es mi último año- Yunan iba a preguntar pero varios de sus compañeros lo arrastraron asía donde tenían el vestuario, quizás para que se cambiara, mientras se lo llevaban Sinbad que estaba en la sudadera de estudiante se sentó a su lado
-no luces muy animado
-metete en tus asuntos- quería levantarse e irse pero no podía, le dolía el pecho y si hacia un mínimo movimiento dolería más, era algo que le pasaba de vez en cuando y no duraba mucho, pero era molesto que le pasara justo ahí y con el
-ayer intente seguirte, olvide darte algo y vi una escena un tanto peculiar- maldición, gritaba Judal mentalmente- no sé de qué hablaban pero por lo visto tú y la señorita ren discutieron
- repito – se movió algo molesto y sintió como si le estrujaran el corazón, no pudo evitar llevarse la mano al pecho, extrañando un poco a sinbad- metete en tus asuntos- volvió a la posición en la que estaba, relajándose un poco
-¿estás bien?
-que si- ya le molestaba que hicieran tantas veces las mismas preguntas
-bien, solo quería decirte que si ustedes se separan no dudes que intentare salir con ella- se levantó- bueno iré a cambiarme- y se alejó, no le sorprendía lo que le dijo, en cierta forma ya lo sabía, ese idiota había demostrado un interés genuino en ella. Nuevamente se movió, esta vez pudo hacerlo aunque lentamente, ya no le dolía. Se levantó también dirigiéndose asía el vestuario, debía tomar su traje antes de que lo escondieran y le obligaran a usar otro
Kougyoku pensó en mil excusas para no tener que ir a la feria, pero por si misma entendió que no tenía casa fallar, si era por Judal igual tendría que seguirle viendo de vez en cuando… lo bueno era que no estaban en el mismo grado así que eran pocas las probabilidades de encontrarlo. Llegando no vio los relevos, decidió que no saldría de su clase, aunque entro inmediatamente salió junto a Morgiana kouha y varios más, al parecer seria incluidos en el gran evento, la obra de teatro y también había una fogata nocturna para los estudiantes, solía ser un evento algo romántico así que también se lo saltaría
Dudando de su capacidad actoral, Kougyoku se cambió a lo que parecía un vestido de la era Edo, una especie de princesa, de color blanco y azul, le gustó mucho el vestido pero pronto deseo quitárselo, ese atuendo no era para actuar sino bailar y ella prefería lo primero a lo segundo, busco un atuendo que fuera de la obra, encontró otro vestido de rosa y verde, no dudo en ponérselo
-ah, buenos días- recién salía del cambiarse fue sorprendida por Setta y su hermano, Ithnan que también andaba por ahí
-b…buenos días- quería inventar algo para no tener que hablarles pero no se le ocurrió nada- ¿c…cómo están?- ambos se observaron y rieron, ella se sonrojo
-bien gracias, supe que Setta participaría en esto y pues quise ver- Setta estaba serio e Ithnan comenzó a reír- no me lo perdería, además también están varios conocidos- analizando un poco eso, recordó que Judal probablemente también estaría en la obra… así que lo decidió, prefería bailar a actuar y encontrárselo
-esto…tengo que cambiarme- se dio la vuelta entrando rápidamente- Disculpen- ellos algo sorprendidos se alejaron de allí, también se reunirían con alguien. Kougyoku por su parte busco aquel primer vestido que se había medido pero para su mala suerte ya no estaba, aunque se alegró un poco, actuando podía improvisar, bailando era diferente debían estar todos coordinados, suspiro pesadamente deseando no topárselo en la obra o tener que actuar con él, era poco probable pero… con sus suerte
Caminado un poco por el escenario y con lo que parecía su libreto leyó un poco para entender la historia, y medio aprenderse las líneas, no le era difícil memorizar pero con tanto escándalo le costaba concentrarse, tomando un leve descanso observo un poco a sus compañeros, faltaban una horas para que todo aquello comenzara y todos se veían apurados, todos menos… si para su mala suerte ahí estaba el, Judal, refunfuñando como era su costumbre, sus vestuario era aquel traje negro que le había visto antes a el del de sacerdote, tenía lo que parecía una capa sobre los hombros con la que al parecer pretendía esconder el vestuario, sus compañeros intentaban quitársela, rio al ver la escena, al verlo así era como si nada hubiera pasado, pronto dejo de reír y ver a otra parte. Tal vez solo a ella le había dolido, quiso no verlo pero la curiosidad fue más grande, giro para sorprenderse una vez más, Judal no estaba con sus compañeros quienes no pudieron quitarle la capa pero tampoco le dejaron cerrarla completamente. Judal estaba con una chica, la cual lo abrazaba de una manera bastante peculiar, ella no pudo evitar ponerse celosa, quiso ir a alegarle pero dolorosamente recordó que no tenía nada con el como para eso. Se fue a memorizar sus líneas en otra parte, decidió no llorar y fingir indiferencia, aunque le costaba pensar en otra cosa que no fuera lo que vio sumado a lo que le dijeron, quizás esa era la chica con la que el la había engañado
-¿estás bien?- se sobresaltó de nuevo, agradecía no haber llorado, quien le hablaba no era nadie más que Setta, con un vestuario similar al de Judal pero blanco
-eh…si… esto…- se sonrojo levemente, debía admitir que el aún era un hombre joven y atractivo, aunque muy mayor para ella- no logro memorizar bien-mintió, no encontró mejor excusa
- si supongo, mis líneas no son muchas y se mesclan con un baile- no parecía tampoco muy animado- me arrepiento de haber aceptado participar- ella rio un poco y el la imito
-bueno, supongo que si ya lo hicieron una vez podrán repetirlo
-sí, aunque ese no es el problema- estaban fuera del escenario, sentados a un costado de la entrada, mientras hablaba Setta se quedó mirando a un punto y ella por curiosidad lo imito, de nuevo Judal y esa chica colgada de él, nuevamente le dieron celos, pero los disimulo fingiendo leer su texto- espero- comenzó a hablar el llamando su atención- que tú y Judal no hayan tenidos muchos inconvenientes por lo que paso
-¿lo que paso?
-sí, y me disculpo profundamente por ese incidente, se crearon muchos rumores a causa de eso- Kougyoku no entendía nada, pero al oír rumores no pudo pensar en otra cosa que Judal y esa chica, volvió a observarlos, no estaban muy lejos, Judal parecía molesto
-¿p…porque se disculpa?
-bueno fue mi culpa para empezar- levanto la mirada al cielo
-¿usted conoce a esa chica?- cada vez se convencía mas de que era sobre lo que hablaba, aquel beso del que le comento Morgiana
-que si la conozco, claro es mi hija adoptiva
-¿ah?- no creía lo que escuchaba
- bueno, si Ithnan adopto a un par de huérfanos pues no le vi nada de malo a adoptar a alguien yo también, es una buena chica pero un poco impulsiva, de verdad me disculpo por lo que hizo
-disculpe pero no entiendo por qué se disculpa, ¿q…que paso? ¿Cómo es que es responsable de eso? – imaginaba aquel beso
-por esos días estaba muy ocupado, suelo irme con ella a casa, antes venía a recogerla ahora pues ya que estaba trabajando aquí nos íbamos juntos, pero tuve inconvenientes y no pude irme con ella, entonces tontamente le pedí a Judal que la acompañara. Sabes ella me comento que Judal le gustaba, pensé que sabiendo que el tenia novia- la observo- se comportaría, pero me equivoque, de nuevo lo lamento, aunque no soy quien debe disculparse, hare que ella más adelante hable adecuadamente contigo- volvió a fijarse en ellos dos, ella intento besarlo y el la evadió apartándose muy molesto, y dejándola sola regreso al escenario, estaba tan molesto que no los vio- sabes, Judal te quiere mucho aunque no lo diga- se levanto
-¿c…como lo sabe?
- bueno, eso no te lo puedo decir a detalle pero te lo aseguro, él te quiere mucho- le sonrió y entro también al escenario, Kougyoku al ver a aquella chica sola corrió hacia ella, debía confirmar sus sospechas, ella al verla se espantó un poco
-eh…- antes de poder decir algo ella se cruzó de brazos y cerró los ojos con algo se soberbia
-mira ya sé que me vas a decir y sabes que… lo lamento- no la miraba, aunque se sonrojo levemente- sé que no debía besarlo, pero él me ha gustado desde hace mucho y me enojo el saber que tuviera novia sin siquiera considerarme un poco- su voz sonó tenuemente apagada pero pronto se recuperó observándola con altives- de todas manera no me arrepiento, lo volvería a hacer si pudiera, aunque ya entendí que él no me corresponderá, así que cuídalo bien- se dio la vuelta y se alejó del escenario, al parecer no estaba en la obra, Kougyoku por su parte quedo paralizada no supo cómo tomar aquello, antes de poder digerir todo lo que le habían dicho los de la obra fueron llamado entrar, debían practicar
Kougyoku se preguntaba quién sería su pareja en el teatro, pera su buena suerte no fue Judal, no sabía qué hacer si lo veía, estaba muy nerviosa… estaba molesta porque él fue muy hiriente, pero el saber que aquel "engaño" no había sido real le había dado algo de alegría, torpemente se tropezó y golpeo a unos cuantos bailarines que estaban cerca de ella, el sujeto molesto se levantó y la sujeto fuertemente- ¿Qué te pasa? ¡¿Estas ciega o qué?!
-lo…lo siento…- jamás había visto alguien tan molesto, bueno molesto por su causa
-y crees que eso es suficiente- levanto uno de sus brazos con toda la intención de hacer que se inclinara
-debería ser suficiente para ti- Judal que salió de quien sabe dónde, golpeo fuertemente al sujeto obligándolo a soltarlo y dejándolo en el suelo,-aprende a respetar a las mujeres- la tomo de la mano y la alejo de el yéndose ambos tras bambalinas, donde había muy poca gente y un poco más allá, cerca de los baños- se más cuidadosa- dijo soltándola y deteniéndose, ella volvía a estar sorprendida
-yo…- no supo que decir, nunca después de lo que paso imagino que algo como eso pasaría, el defendiéndola… aunque quizás era por algo de culpa- yo…
-oigan muévanse…- estaban la mitad del pasillo por donde entraba un dragón gigante, parte de la obra, los que iban dirigiéndolo fueron los que gritaron, Kougyoku asustada no se movió a lo que Judal la tomo y la recostó contra la pared
-eh…- nuevamente estaba en una de las tantas escenas en las que se veía envuelta con Judal, aunque había sido un reflejo para que no saliera lastimada, Judal al tenerla tan cerca no pudo evitar el impulso de querer besarla, un último beso no estaría mal…Kougyoku nerviosa y seguramente sonrojada no supo que hacer, mientras él se acercaba ella solo quería dejarse llevar, pero le era difícil ignorar aquellas palabras, si solo él le dijera que todo era mentira… pero… no decía nada, Kougyoku coloco una de sus manos sobre los labios de Judal antes de que este la besara, apartándolo- Judal…- él se alejó completamente
-se más cuidadosa- sin dejarla hablar regreso a la obra
Esa fue tal vez la última vez que hablaron, ella decidió no actuar se cambió y fingió estar indispuesta, aunque si vio la obra con sus hermanos que llegaron justo cuando ella salía. Se enteró de que habían ganado contra superior, también que su hermano mayor Kouen había preparado una "cena" con toda la familia incluyendo a sus primos a la que debía asistir, después de la obra la cual ignoro lo más que pudo. Todos se fueron a esa reunión y así finalizo la gran feria que habían esperado durante mucho tiempo, con menos desorden que durante los preparativos y con muchos sinsabores, Kougyoku era la más apagada, no entendía nada a Judal y quizás nunca llegaría a entenderlo
Pasando el tiempo pronto se vieron libres de los estudios en las vacaciones de navidad, desde entonces Kougyoku no ve a Judal, aunque su renta estaba pagada hasta año nuevo, quizás no volvería más, no sabía qué hacer, sentía que debía buscarlo y hablar con él, pero simplemente no podía moverse, en algunas ocasiones lo veía a la distancia solo e inclusive con un pañuelo en la nariz… lo que le confirmaba que seguía sangrando, cosa que no entendía porque era si hacía mucho frio, estaba nevando y se supone que Judal estaba sano. Sentanda en la sala de su casa pasando aburridamente los canales de televisión llego Aladdin que estaba por salir de viaje con su tío, faltaba un día para navidad motivo por el cual suponía era el que viajaban, al llegar se sentó a su lado
-hola- le saludo ella lo más alegre que pudo- ¿cu…cuando viajan?
-mañana en la mañana
-espero que les vaya bien
-yo igual, aunque no se… tal vez sea aburrido
-¿veras a tus padres?
-sí, y a Judal seguramente- no esperaba que él se lo mencionara, no supo cómo reaccionar- ¿no han vuelto a hablar cierto?
-eh, no- desvió la mirada hacia la tele, siguió cambiando de canales
-sabes no debería involucrarme pero creo que deberías buscarlo
-tienes razón, no te involucres- no lo veía y hablo lo más seria que pudo
-como gustes, espero después no te arrepientas- se levanto
-e…espera…- tuvo un mal presentimiento, Aladdin no solía hablarle mucho y menos sobre Judal, quizás él sabía algo más- ¿acaso pasó algo con él?- el la observo seriamente también
- lo siento, tampoco lo sé, no he visto a Judal desde que se fue de aquí
-entonces…- ella también se levanto
-Quizás…- interrumpió- mi tío sepa algo
-¿t…tu tío?
-sí, hasta donde supe mi tío e Ithnan estaban trabajando en el tratamiento a seguir para su enfermedad- no podía creer lo que escuchaba, "su enfermedad" acaso…
-¿enfermedad?- se puso nerviosa-¿Cuál enfermedad?
- ¿no lo sabias?- guardaron silencio un momento- supongo que él no quería que nadie lo notara
-¿Cuál enfermedad?- comenzaba a impacientarse
- insisto en que no debería ser yo quien hable de esto, porque no mejor hablas con el
-¿Cuál?- lo tomo por los hombros zarandeándolo un poco- ¿Cuál enfermedad?
-la enfermedad que heredó accidentalmente de su hermana- el tío de Aladdin, Ugo entraba a la sala- resulta que Judal si contrajo aquella enfermedad, aunque resulto ser más fuerte a ella de lo que fue su hermana, pero sigue siendo una enfermedad muy agresiva y Judal está por así decirlo perdiendo la batalla
-¿no pueden salvarlo?- pregunto Aladdin, su tío suspiro pesadamente
- es complicado
-Judal…- Kougyoku que solo los había escuchado estaba como ida, no podía creerlo- ¿no estaba sano? El mostro unos documentos que decía que su salud era buena…
- lo siento pero seguramente eran falsos o no eran los más importantes, o hasta seria pruebas antiguas; Judal lleva presentando los síntomas de esa enfermedad desde hace un años y medio más menos es imposible que este "sano"
-entonces el…- comenzaba a sentirse muy mal por no haberle háblalo, aunque él había sido el responsable, se sentía culpable, justo cuando más la necesitaba….- ¿Por qué no me dijo?
-quizás…- hablo Aladdin- con lo orgulloso que es, no quería que lo vieran enfermo- antes de poder seguir hablando el teléfono de Ugo sonó, salió a contestarlo y regreso rápidamente por Aladdin, luego los dos se fueron, su viaje se había adelantado y al parecer los estaban esperando en el aeropuerto- adiós -se despidió Aladdin- Judal es un idiota, así que mejor háblale tu
-Yo…- viéndolos alejarse no supo que hacer, excepto por que quería ahorcar a Judal por mentiroso, quería hablar con él, quería verlo pero no podía simplemente aparecerse así como si nada… además no sabía dónde estaba, lo único que le quedaba de él era el número que le dio y no sabía si seguía usándolo… debía arriesgarse…
-por cierto Judal, en lo poco que vi a aquella joven, la señorita ren… me pareció alguien que no se rendía fácilmente, ¿Cómo conseguiste que se alejara de ti?
-no es asunto tuyo, y mantén la mirada al frente cuando manejes, no querrás matarme antes de tiempo ¿o sí?
-Judal eso no fue nada divertido
- habla por ti- viendo por el retrovisor Ithnan noto que aunque era una broma acida en verdad parecía divertido, iban de regreso a casa, recién saliendo del hospital, Judal recostado en todo el asiento trasero, con la cabeza apoyada en la ventana y arropado de mala gana con una sábana que le había dado Setta
- ¿le hiciste algo cierto?
-solo lo necesario…- la mirada de Judal parecía perdida, había dejado de reír – de otra manera no hubiera entendido, al final todo tuvo que ser por las malas
- y porque no optar porque te acompañe hasta…- se detuvo pero no fue necesario decir más Judal lo miraba también por el retrovisor- creo que necesitas de alguien como ella ahora más que nunca
- no quiero lastima de nadie y menos de ella, y puedes ahorrarte tus comentarios- se sentó completamente
-estas siendo orgulloso, no te sirve de nada
-mejor cállate- observaba el panorama tras el vidrio- mañana es navidad…
-aunque creo que no es solo orgullo- movió bruscamente el volante ya que por andar vigilando a Judal casi choca con el coche de adelante
-mantén la vista al frente viejo – grito Judal sosteniendo se los asientos delanteros, por poco se cae, Ithnan rio
-porque no la llamas, después de todo te espera algo importante mañana- Judal sonrió algo pensativo
-¿qué te hace pensar que quiere saber de mí?
-¿con exactitud que le hiciste?
-ya dije que no es asunto tuyo
-no habrás fingido engañarla, ¿verdad?- pudo ver como Judal reacciono ante eso, se encogió de hombros y volvió a ver por la ventana fingiendo indiferencia- ¿acaso eres tonto? ¿Quieres que te odie por siempre?
- repito, vista al frente y metete en tus asuntos
-Judal…
-tengo sueño- casi grito recostándose de nuevo y cubriéndose la cabeza con la sabana, muy oportunamente ya que le comenzaba a sangrar la nariz, mientras como ya era costumbre con un pañuelo se la cubrió reviso su teléfono esperando ver algún mensaje, uno que sabía que no llegaría, su condición empeoraba conforme pasaba el tiempo, pero no tanto como su hermana, se podía decir que él estaba resistiendo más que ella, aunque era consciente de que no podría resistir por siempre, dejo el móvil sobre su pecho y cerró los ojos, de repente este sonó, dos alarmas, había recibido dos mensajes, ignoro el primero que era de Aladdin pero se sorprendió del segundo, era ella…. No entendida como después de tanto aún les escribía…
(9:30) ¡eres un idiota!- rio al verlo, muy típico de ella, no pudo evitar el impulso de contestarle
(9:31) y tú una bruja- quería hacerla enojar, e imaginarla enojándose, se preguntaba porque le escribía, quizás era más noble de lo que imaginaba capaz de perdonar lo que le hizo o era una completa tonta
Bueno tendré que colocar un capítulo más, me quedo muy largo este u.u, el siguiente si sera el final, no olviden comentar y perdón la ortografía
